joseluislopeta
Usuario (Uruguay)
Hola taringuer@s probablemente escucharon muchas leyendas de terror, historias de miedo o de misterios en el transcurso de su vida pero yo hoy los reto a leer todas las leyendas, mitos o historias de terror de este post y al final contare una que me pasó a mí y a 3 amigos mas...Disfrutadlo 1º-El hombre elefante Joseph Carey Merrick nació el 5 de agosto de 1862 con el síndrome de Proteus, el caso más grave conocido en la medicina moderna del que apenas se conocen unos 100 casos. Sufría una afección tumoral de los nervios periféricos que se manifiesta generalmente con manchas y pequeños bulbos repartidos por todo el cuerpo. Durante años se creyó erróneamente que sufría neurofibromatosis. John falleció siendo aún joven, pero su horrible historia ha perdurado hasta nuestros días. Sufría síndrome de Proteus: Una extraña proliferación de las células causa el crecimiento del hueso anormal en el cráneo y en varios tejidos del cuerpo. Aunque, de nuevo, ningún caso conocido es tan llamativo como el del Hombre Elefante. Esta enfermedad se descubrió a finales de los años setenta y, debido a la falta de casos, quedan muchos puntos por aclarar todavía. sin embargo investigaciones recientes se ha dicho que pudo haber padecido de ambas enfermedades.) Joseph Carey Merrick era hijo del matrimonio conformado por el comerciante Joseph Rockley Merrick y Mary Jane. Empezó a presentar los primeros síntomas de su enfermedad a los 18 meses. A partir de los 4 ó 5 años de edad, en su cuerpo empezaron a formarse bultos y los huesos de sus extremidades y su cráneo se desarrollaron de forma anormal. Según su propio testimonio, de niño nunca pudo jugar con sus compañeros de colegio puesto que sus piernas y su cadera deformadas se lo impedían. A partir de entonces, el coraje y la valentía para sobreponerse a su atroz enfermedad serían las constantes que definirían su vida. Su madre, Mary Jane, se empeñó en que asistiera a la escuela. Ella, aunque procedía del campo y de familia muy humilde, sabía leer y escribir y estaba muy ligada a la iglesia bautista de Leicester. Colaboraba dando clases dominicales a los niños que no podían acudir a la escuela durante la semana porque tenían que trabajar. Joseph Merrick en 1889 Como las deformaciones de Joseph empezaban a ser ya espectaculares, muchas personas se agrupaban en la calle para observarlo, hecho que hizo que Mary Jane lo llevara y trajera personalmente del colegio. También lo llevaba consigo cuando daba clases en la escuela dominical. Así, Joseph pasó toda su infancia al lado de su madre, lo que le desarrolló una gran dependencia de ella. De mayor, siempre la recordó como una madre muy cariñosa y entregada a sus hijos. El padre de Joseph, que siempre se había ganado la vida como cochero, abrió hacia 1870 una pequeña mercería que regentó junto a su mujer hasta 1873, año en que ella falleció a causa de la bronconeumonía. Según Joseph (que tenía por entonces 11 años), ése fue el peor suceso de su vida, incluso peor que su enfermedad, ya que junto con su madre se iba la única persona que le había demostrado amor verdadero y lo había cuidado. Se quedó totalmente solo, y en este punto es cuando empezaron mayores padecimientos. Ante la insistencia de la madrastra, y gracias a la colaboración de su tío Charles Merrick, consiguió emplearse en una fábrica de cigarros. En ella, estuvo trabajando durante dos años, hasta que su gigantesca y deformadísima mano derecha le impidió seguir atando hojas y, consecuentemente, lo despidieron. Las continuas humillaciones de las que era víctima en su casa, y aunque ello le supusiese perder el almuerzo, lo llevaron a escaparse varias veces de casa . Su padre salía a buscarlo y Joseph sólo accedía a regresar si su padre le prometía que lo tratarían mejor. En estas huidas tampoco conseguiría escapar al dolor, pues sufría una gravísima deformación en la cadera que, unida a una pronunciada escoliosis, le requerían un esfuerzo adicional para mantenerse en pie. Su padre, al que posteriormente en su autobiografía le reprocharía que nunca lo quiso como a un hijo, le consiguió una licencia de vendedor ambulante. Con un carro, Joseph recorría las calles de Leicester vendiendo artículos de la mercería de su padre. En pleno desarrollo de la adolescencia, las dolencias de Joseph empeoraban y su aspecto era ya impactante. Su imagen ya causaba sorpresa y, evidentemente, su labor como vendedor fue un fracaso total. 2º-La OUIJA no es un simple juego El misterio del tablero Ouija esconde una simplicidad que puede desembocar en un peligro real llevando a las personas que lo practican a vivir una experiencia terrorífica que, probablemente, marque el resto de sus vidas La Ouija (o güija según la grafía) es un tablero dotado de letras y números con el que supuestamente se puede entablar contacto con los difuntos. En algunos países latinoamericanos también es conocido como el "juego de la copa". La ouija tiene un origen impreciso situado en la moda espiritista que inundaba Occidente hacia finales del siglo XIX, y que dio lugar a una patente registrada el 28 de mayo de 1890 declarando a Elijah J. Bond como su inventor y a William H. A. Maupin y Charles W. Kennard como titulares. No está claro si Bond o los titulares inventaron realmente algo o simplemente patentaron una de las muchas "planchettes" o "tablas parlantes" para comunicarse con los espíritus que circulaban por Europa y América. En todo caso, Kennard crearía la empresa para la fabricación del tablero y comenzaría a vender los primeros ejemplares en 1890. Kennard inventó asimismo el nombre ouija, afirmando que era una palabra egipcia que significa «buena suerte» —lo cual no es cierto. Posteriormente la patente fue vendida a William Fuld, antiguo empleado de Kennard, cuya compañía comercializó el juguete hasta que Parker Brothers adquirió los derechos en 1966. Fue Fuld quien afirmó que la palabra 'ouija' era una mezcla de los vocablos oui y ja, que significan sí en francés y alemán respectivamente. Actualmente otras empresas comercializan este juguete con diferentes nombres. 3º-El dejavu de la tumba de Donna Déja vu es un término francés que literalmente significa «ya visto». Se manifiesta en forma de un intenso sentimiento de familiaridad con una situación o un lugar no experimentados por la persona con anterioridad. Muchos expertos dicen que estos incidentes pueden ser causados por pequeños ataques cerebrales, pero algunos casos van más allá de la psicología, sugiriendo un fenómeno paranormal. Un caso fascinante, referido por el parapsicólogo D. Scott Rogo, es un buen ejemplo de ello. En 1995, Donna McLuhan, una mujer de Nueva Jersey le escribió al doctor Rogo sobre un viaje que había hecho a lo largo de la autopista de peaje en esa localidad. Mientras iba en el coche, el paisaje le resultaba extrañamente familiar y la mujer hablando con su compañera de viaje y le dijo: -Nunca había estado aquí, pero creo que dos kilómetros más abajo, más o menos, hay una casa en la que he vivido. - Al cabo de aproximadamente cinco kilómetros -según el relato que escribió la mujer al doctor Rogo-, dije a mi amiga que después de la próxima curva llegaríamos a una pequeña población situada muy cerca de la autopista. Le dije que la casa era blanca, de dos pisos, con escaleras en la entrada y un pequeño jardín con siniestros árboles. Tenia la impresión de que había vivido allí cuando tenía unos seis años y de que solía sentarme con mi abuelita en el porche de la entrada. Los recuerdos me abrumaban y podía recordar que estaba sentada en el columpio del porche mientras mi abuela me abrochaba las botas. Cuando las mujeres llegaron al pueblo, reconoció inmediatamente la casa, cerrada y ruinosa, pero todavía allí. aunque el columpio del porche ya no estaba. Recordó también que había caminado dos manzanas calle abajo hasta un drugstore, donde años atrás había un mostrador de mármol blanco, y había pedido una limonada. Al salir las dos amigas del pueblo, la mujer tuvo otra experiencia de Déja vu -A unas tres manzanas de aquí, hay una pequeña y ondulada colina y un cementerio en ella. Allí es donde me enterraron. - 4º-La matanza de texsas real La película La Matanza de Texas esconde tras ella una verdad en forma de historia real que conmocionó a la sociedad durante los años 60. Horribles crímenes de mano del asesino Ed Gein quien inspiró este popular film. Según cuentan fuentes oficiales de la policia, la tarde del 8 de diciembre de 1954, un granjero de Plainfield, en Wisconsin, entró en "la taberna de los Hogan" a echar un trago en esa fría tarde de invierno cuando descubrió con espanto un gran reguero de sangre que cubría el suelo. La propietaria Mary Hogan, había desaparecido. El sheriff observó que no había señales de lucha aparentes y que la caja registradora seguía llena, pero determinó que la mujer había sido asesinada y que su cuerpo había sido arrastrado hasta un coche que esperaba fuera. Los informes forenses tan sólo confirmaron las conclusiones a las que había llegado el sheriff y no arrojaron ninguna luz sobre el caso. La desaparición de Mary era un misterio. Aproximadamente un mes después de este suceso, el propietario del aserradero de Wisconsin comentaba el caso con un hombre pequeño y tímido que vivía en una granja de madera a pocos kilómetros de allí. Su nombre era Ed Gein. Gein vivía solo desde la muerte de su madre en 1945 y se ganaba la vida haciendo toda clase de trabajos a los vecinos de Plainfield. Fue su habilidad en este tipo de trabajos, por la que este hombre de complexión débil, mediana edad, pelo rubio y ojos azules empezó a ser conocido entre las gentes del lugar como una persona trabajadora, cumplidora, fiable pero excéntrica. El propietario del aserradero no se llevaba muy bien con Gein. Encontraba extremadamente difícil hablar con él por que a veces éste comenzaba a reír con nerviosismo sin motivos como un desequilibrado, o por sus comentarios inoportunos que dejaban a la otra persona sin saber que decir. En esta ocasión, el hombre recordó que Gein solía sentarse solo en un rincón de la taberna mirando fijamente a la dueña del local absorto en sus pensamientos con una jarra de cerveza, y supuso que estaba enamorado de la mujer. Le sugirió bromeando, que si le hubiese hablado a Mary con claridad de sus sentimientos, probablemente en ese momento estaría en su granja cocinando y esperando a que volviera en lugar de haber desaparecido presumiblemente asesinada. Gein, con un extraño gesto puso los ojos en blanco y le respondió con una de sus conocidas sonrisas: "No está desaparecida. Ahora mismo está en la granja". El hombre se encogió de hombros y no le tomó en serio, después de todo, era el tipo de comentario que se esperaba de él... Nació el 27 de agosto de 1906, hijo de madre austera y fanática religiosa que despreciaba a su débil y borracho marido. Cuando ambos discutían, que solían hacerlo con frecuencia, el hombre se emborrachaba y pegaba a sus dos hijos. Desde el primer momento, la vida de Ed estuvo completamente dominada por su madre, quien se había prometido a sí misma que su hijo no sería nunca como esos hombres lascivos, ateos y alcoholizados que veía a su alrededor. Seguía una disciplina muy dura castigando a sus hijos, e incapaz de darles el consuelo y el amor de una madre. Gein no tubo contacto con otros niños, pues todo el mundo suponía ante los ojos de esa madre una amenaza para la pureza moral de su hijo. Así durante treinta y nueve años hasta que la mujer moría víctima de un ataque al corazón, dejando tras ella un hombre dependiente, reprimido y sólo, en un mundo que apenas comprendía. La mañana del sábado 16 de noviembre de 1957, Ed Gein asesinaba a la dueña de la ferretería del pueblo, Bernice Worden, disparándole una bala con su viejo rifle de caza del calibre 22. También en esta ocasión se llevó el cadáver en la furgoneta, dejando el suelo del local encharcado de sangre. Pero esta vez, habría un testigo... el libro de contabilidad. 5º-Carnicera infernal Todo comenzó una tarde de mucho calor, en la que los pájaros se mojaban las alas en las fuentes y los ciudadanos de a pie, se refrescaban en bares y terrazas. Cuando lo que parecía ser una mujer, que se acercaba desde la distancia, tambaleándose de un lado a otro, a un ritmo casi gracioso. Debía de medir unos dos metros y medio por lo menos, era inmensa, tenía una larga melena negra, unos brazos largos y musculosos, fuertes como los de un campeón de culturismo, unas manos tan grandes que podían coger una cabeza y estrujarla como si fuera una simple esponja, unas piernas tan largas, que de una zancada recorría varios metros sin esfuerzo, sus ojos eran grandes y negros, inyectados en sangre, que parecía estar poseídos por el mismo Satanás. Llevaba un hacha en una mano y una cabeza cogida por los pelos en la otra. Corría hacia la gente, asestando hachazos a todo lo que se le ponía por delante, hombres, mujeres, niños, niñas, le daba igual, su matanza no era discriminatoria. A unos les daba hachazos en la cabeza, en el pecho, en la espalda o donde le pillara mejor. A otros los cogía por los brazos, se los arrancaba, los cogía por la cabeza y les partía el cuello con un simple movimiento de muñeca, los pisaba hasta reventarlos, como si fuesen huevos que se caen de una mesa, a los que no alcazaba a darles un hachazo o no podía agarrar porque estaba muy lejos, les lanzaba miembros seccionados de sus víctimas, golpeándoles en partes vitales de su cuerpo, provocándole la muerte al instante. La muchedumbre corría sin rumbo alguno, intentado escapar de la bestia que les perseguía, la gente corría como pollos sin cabeza, en círculos, sin control, corrían gritando, chocándose unos contra otros, corrían para escapar de los ataque mortales, que propinaba el monstruo que les estaba atacando. Un hombre con una escopeta de caza, le disparó un tiro en la cabeza, arrancándole a la mujer del diablo casi toda la cabellera. La melena que llevaba la mujer grande en la cabeza, parecían pelusas tiradas en el suelo. La mujer con la cabeza medio pelada por el disparo, se dirigió hacia el hombre, le cogió la escopeta y se la anudó al cuello, como si la escopeta fuera una corbata. Más personas se unieron en el fusilamiento de la carnicera, hasta diez pude contar, de distinta edades, cada uno armado con una escopeta, apuntándole a la cabeza y el corazón, a la señal de uno de ellos abrieron fuego, y la dama de los infiernos gritando cayó al suelo, mientras los disparos desmembraban su cuerpo. Una vez en el suelo, la loca medio calva, parecía volatilizarse como gas de una botella, cuando su corazón endemoniado dejóo de latir. 6º-Mi historia Mi nombre es Jose Luis yo estaba con tres amigos el dia de mi cumplaños,como era de esperar no podia faltar el alchool ni la fiesta esyabamos en meio de la playa de la coruña en gaicia cuando john un amigo vio una mujer en el agua nadie le hizo casopero el insitia, yo note que estaba nnervioso y le pregunte que habia visto yme dijo que era una mujer a las 7 de la mañana noss fuimos para la plaza a descansar cuando escuchamos un gemido que probenia del agua , yo me quite la camiseta y corri hacia el agua para rescatar a la persona que efectivamente era una chica como anteriormente dijo mi amigo,cuando me adentre en el agua mr sumergi hacia abajo y vi lo que me marco de por vida ,la mujer estaba descuartizada flotando en el mar yo salí corriendo y cuando fui junto a mis amigo me encontre con lo peor mis amigos estaban combulsionando en el suelo yo llamé a una ambulancia y se los llevaron,3 meses despues carlos y javi sobrevivieron pero john murio de un coma etílico cada vez que es mi cumplaños nos juntamos y lo celebramos junto a la tumba de el ... Bueno amigos me despido con un saludo chao chao Leyendas de terror