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Usuario (México)
El té verde es una de las bebidas que más beneficios aporta al ser humano. Entre algunas de las propiedades que se le atribuyen -muchas de ellas comprobadas científicamente- se encuentran la de ser antioxidante, bueno para perder peso y hasta incluso para la dentadura. Conoce más sobre esta gran infusión. El té verde se destaca por ser uno de los más poderosos antioxidantes. Su alto contenido de catequinas e isoflavonas lo transforman en un perfecto aliado para luchar contra el envejecimiento, colaborar con la circulación y evitar el endurecimiento de las paredes arteriales, entre muchas otras cosas. El té verde sería anticancerígeno. Ya son muchas las investigaciones favorables que hablan sobre el tema y se cree que esto se debería también, a su gran contenido de antioxidantes. Por ejemplo, el té verde sería el responsable de la baja tasa de cáncer en Asia, también bueno para la próstata y asimismo se lo indica como bueno para la prevención de varios tipos de cáncer. Se cree firmemente que el té verde para perder peso puede llegar a resultar muy efectivo. De hecho, hay investigaciones que determinaron que reduce la acumulación de grasa en el hígado y que es un buen agente de termogénesis. El té verde tiene capacidades estimulantes, ya que posee cafeína y ayuda a la concentración y el trabajo mental. El té verde sería bueno para la prevención de caries. Según estudios que se han realizado en Asia, los habituales consumidores de la bebida tienen menos problemas en sus dentaduras que quienes no lo hacen. Las últimas investigaciones hablan de que, además, el té verde es bueno para los dientes y encías en general. link: http://www.youtube.com/watch?v=mW50On5G7Eg

El líquido de la muerte de las refresqueras no tiene redención, más en un país desinformado, enfermo terminal de obesidad y diabetes. México, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, ocupa el segundo lugar de sobrepeso en todo el mundo y los primeros en obesidad infantil. En un solo sexenio la diabetes se disparó de 6.4 a 13 millones de personas, de las cuales el 85 por ciento no cuenta con acceso a tratamiento, según un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública. Las refresqueras responden con vergonzoso cinismo. Las calorías contenidas en nuestras bebidas, pretextan, se pueden utilizar para “ser más felices”. La Procuraduría Federal del Consumidor obligó a Coca Cola a suspender su campaña “Una Coca-Cola = 149 calorías para usar en actividades felices”, por no comprobar que sus consumidores podrían quemar las calorías de su producto con pasear a su perro, bailar o sonreír, como presumía la trasnacional. La principal alerta es que las mórbidas refresqueras penetraron hasta lo más íntimo de la sociedad mexicana. El refresco acompaña la más precaria comida de una familia; está presente en entierros, bodas, graduaciones, quince años, ferias… “Cuando una cultura integra refrescos a lo más sagrado, que es su relación con los ancestros, entonces estos forman parte de su identidad” reflexiona el antropólogo Joaquín Praxedis Quesada en el texto “México lanza golpe a la obesidad al estilo Bloomberg”. Lo más tenebroso es que la mayoría de estas firmas generalmente invierte millones de dólares en limpiar su imagen. Lo mismo patrocinan actividades culturales que competencias deportivas, e incluso se dan el lujo de financiar campañas sobre ética y civismo. Jamás veremos en sus anuncios un ápice de veracidad: El Tigre Toño ya habría muerto hace años por diabetes y Ronald McDonald no habría llegado a los cincuenta años, aniquilado por un paro cardíaco. Son crueles estrategas del engaño. Maestros en manipular a un pueblo que tiene una precaria escolaridad promedio de 8.2 años y sólo lee 2.9 libros al año. Una nación presa de una televisión pública tóxica y vomitiva, ametralladora de hipnóticas falacias. No tienen reparo en engañar a nadie, incluidos los menores de edad. En julio pasado la Profeco impuso una multa a McDonald’s de 684 mil pesos por mentir a los niños con el contenido de su producto “Cajita Feliz”. El derecho a una alimentación sana está contenido en el artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, así como en el título primero de la Constitución mexicana. Es obligación del Estado poner un alto a esta vorágine de alimentos basura. El reinado de los refrescos y la chatarra atenta contra nuestra salud, el campo, la educación, la libertad, el derecho a la información, el desarrollo económico y la democracia del país. Por nuestra propia sobrevivencia, es tiempo de desterrar a Coca Cola y similares de los hogares mexicanos. La felicidad que nos quieren imponer no es otra cosa que la mentira que ofrece la peor de las drogas: una lenta y dolorosísima muerte (que, por cierto, no será individual).
¿Qué es la clorofila? Como algunos sabrán, la clorofila es uno de los compuestos químicos fundamentales de todas las plantas; esta biomolécula no sólo es la responsable de color verde que tienen la mayoría de los integrantes del reino vegetal, sino que también es la principal involucrada, junto con la luz, en el proceso de fotosíntesis, por la cual las plantas se nutren. Oxigena y desintoxica el organismo Consumir clorofila con regularidad ayuda a oxigenar la sangre y aumentar la producción de la misma; y debido a que la principal función de la hemoglobina es transportar oxígeno, si ésta aumenta, nuestras células estarán mejor oxigenadas y, como consecuencia, nuestros órganos y sobre todo el corazón, se verán muy beneficiados. La abundancia de oxígeno favorece la desintoxicación de nuestro organismo. Se ha demostrado que su consumo ayuda a prevenir efectos nocivos de la exposición a la radiación. A su vez la clorofila es capaz de unirse con los metales pesados de las células y favorecer su eliminación. Favorece también la limpieza del colon y la proliferación de la flora bacteriana intestinal, evitando graves enfermedades, como el cáncer. También los niveles de colesterol se reducen con el consumo de clorofila, por lo que la desintoxicación será completa. Fortalece el sistema inmunológico Algunas bacterias anaeróbicas no prosperan en presencia del oxígeno, por lo que si éste aumenta gracias a la clorofila, estas bacterias no tendrán un ambiente favorable para desarrollarse. Otras bacterias se ven favorecidas con ambientes alcalinos pero, debido a que la clorofila es un potente alcalinizador de la sangre, este tipo de bacterias no encontrarán un ambiente propicio para desarrollarse. De estas propiedades se desprende que la clorofila funciona como un gran fortalecedor del sistema inmunológico. Mejora el sistema digestivo Todo el sistema digestivo se ve beneficiado por el consumo de clorofila. No sólo el colon, que ya hemos mencionado anteriormente, sino también el hígado, el estómago y la vesícula. Esta molécula milagrosa ayuda a descomponer los cálculos de oxalato cálcico para su mejor eliminación, que son creados por nuestro organismo con el propósito de neutralizar y eliminar el exceso de ácido. Infinitos beneficios Se conoce además que la clorofila es anticancerígena, ya que ayuda a eliminar toxinas que ingresan a nuestro organismo a través de los alimentos. Su alto contenido en vitaminas A, E y C, la convierten en un potente antioxidante y también un efectivo antiinflamatorio, por lo que es ideal para tratamientos digestivos, como mencionamos anteriormente. El mal aliento es otra de las afecciones que se pueden tratar con la clorofila, sobre todo cuando se la consume de forma líquida, esta no solamente proporciona un aliento fresco y de perfume agradable, sino que al favorecer el sistema digestivo también ayuda al mal aliento que los problemas estomacales pueden ocasionar. ¿Cómo consumir la clorofila? Existen diversas formas de consumir la clorofila, evidentemente la más natural es consumir vegetales verdes, cuanto más verde sea el vegetal, mayor concentración de clorofila tendrá. Algunos de los que aportan mayores cantidades de clorofila son: espinaca, lechuga, acelga, berro, col rizada, rúcula, perejil, cilantro, entre otras. También algunas algas, como la espirulina o la chlorella, poseen grandes concentraciones de clorofila; así como algunos brotes, por ejemplo los brotes de trigo. Es posible preparar a diario las que se conocen como bebidas verdes, (green drinks, en inglés), es decir batidos de vegetales verdes, que podemos consumir a diario para aprovechar las propiedades de la clorofila de una manera más concentrada. Se puede comprar también en la farmacia o tiendas naturistas clorofila líquida y consumirla como suplemento. De todos modos siempre será mejor si se consuma de forma fresca y natural a través de los vegetales, ya que de esta manera nos liberamos de los procesos de industrialización de la misma.