jona_47
Usuario (Uruguay)
Ricardo Fort visitó Uruguay con su obra "Fortuna" y como no podía ser de otra forma, Dieguito Wainzrub conversó con el multimillonario. link: http://www.youtube.com/watch?v=FSjZTZZrCJU
Buenas noche, esto q les paso a mostrar no lo escribi yo , lo escribio un compañero y la verdad q me siento muy identificado... pienso q a muchos les va a pasar lo mismo y es por eso que quiero compartirlo son 5 minutos leerlo y la verdad q vale la pena... debes en cuando no hace mal leer ______________________________________________________________________________ Todos mis amigos y amigas y conocidos y alguna persona al azar con la que tuve el gusto de hablar en estado de sobriedad dudoso, ha tenido la oportunidad de escuchar al menos una vez la puesta en practica de una teoría analógica que suelo usar para referirme a las mujeres cual si eventos del fútbol se trataran. Pero no soy solo yo el fiel creyente y divulgante de esta teoría, sino que día a día son más los hombres (y hasta alguna mujer también) ponen en práctica a la hora de referirse a un tercero esta forma de hablar casi en clave, pero muy explicativa. Antes que nada, creo necesario explicar porqué las mujeres y el fútbol son prácticamente lo mismo. El fútbol es algo hermoso, algo indescriptible, por noventa minutos, un verdadero amante del deporte puede pasar por millones de emociones: ansiedad, alegría, tristeza, furia incontenible, depresión, placer y todos los sentimientos posibles. Veintidós personas encerradas en un rectángulo de pasto, pegándole a un objeto de forma esférica tratando de meterlo entre tres palos. Eso es el fútbol para los que no lo entienden, pero para los amantes y cultores de dicha actividad, esa explicación se queda chica y sabemos que el fútbol es mucho más que eso. Y las mujeres, son los seres supremos de la creación, las criaturas mas hermosas que habitan el planeta. A una mujer hay que cuidarla, respetarla, tratarla con cariño y amarla, de la misma forma que un jugador de fútbol trata a una pelota. Las mujeres pueden provocar en nosotros los mismos sentimientos que un equipo de fútbol, algunas tienden más hacia la tristeza, otras más hacia el amor, mientras que otras solo son capaces de provocar placer, pero en una mujer tiene la capacidad de provocar en nosotros, los hombres, lo mismo que sentimos viendo noventa minutos del deporte más hermoso del planeta (con permiso señor comentarista de ESPN). Y ahora es cuando viene la explicación de las comparaciones que suelo (solemos) hacer. Para esto me voy a valer de un ejemplo, en el que dos amigos charlan un día domingo sobre la noche del sábado, en la que uno de ellos salió y el otro no. El primero le explica al segundo como le fue. Entre paréntesis va como sería la charla entre dos personas que no usan el código mujeriego-futbolero: Amigo 1: ¿Saliste ayer?, ¿como te fue? Amigo 2: Sisi, sali. Arranco tranqui el partido (el baile estaba muerto al principio) pero después se empezo a picar (entraron a caer las féminas). Yo arranqué tranqui en el banco (no me tiré de cabeza a la primer pepa que se me cruzo) pero en el segundo tiempo (después de las 4 de la matina, o antes dependiendo del baile o la hora de entrada) el técnico me puso y sali con todas (ahi si, no hay mina que se salve del chamuyo). Arranqué a mandarme jugadas tipo Maradona pero todas me las cortaba la defensa (empecé a encararme a las gatas mas lindas pero todas me mandaron a la reputisima madre que me pario) y en una casi me echan después de que fui a trancar una pelota para meter el gol y me mande tremenda falta y me salió todo el cuadro contrario a buscarme para matarme (casi me sacan los patovas después de que fui y le meti un manotazo en el ojete a una gata que al parecer tenia unos amigos en la vuelta y todos me querian re cojer a palazos en el orto). Ya en los descuentos (cinco y media de la matina, todos medio mamados) cuando no veía manera de meter el gol, el técnico pone al 10 del cuadro (mi amigo más fachero entra a ayudarme para que no me vaya sin comer) y el pibe entra a meter pases y pases y pases (se carpea descaradamente a todas las minas que ve que van de a dos con la clásica: "sisi, yo estoy con un amigo" hasta que en una mete un pase, la pelota sale medio trancada, el golero se patina en el barro y se tuerce el tobillo y el juez no cobra el tremendo offside en el que estaba y ta, yo que soy goleador nato la mando a guardar sin asco (mi amigo se chamuyo a las dos mas feas del baile, que encima se hacían las ricas pero como yo soy tremendo crudo hdp le entre a la más gorda que tenía hasta algo de bigote y estaba medio en pedo y me fui con la conciencia limpia de que comí). Fue un partido de mierda. (Fue una noche de mierda). ¿Claro?, eso espero. Por supuesto no todos los partidos son de mierda, hay buenos partidos. Arranca la noche, vos tranqui, pero todas las gatas están divinas (son como el Manchester United, el Chelsea, el Barcelona) y vos que tenes la autoestima medio baja te considerás un Miramar Misiones, un Rentistas, y encima te salió un granito en el medio de la nariz (se te lesionó el golero titular y tenés que meter al suplente que tiene 18 años y todavía no debutó en primera). Vos igual vas bien de guapo (le salís a jugar 4-3-3 al Real Madrid) y la mina más linda del baile te da bola y terminas comiendotela adelante de todos tus amigos (metés un gol con la mano, en offside y fauleando al golero en el minuto 98' de 2 que había dado de alargue el juez). Nótese que en el párrafo superior se plantea una nueva analogía, las mujeres son como cuadros de fútbol, y es asi. Una mina hermosa, 90-60-90, rubia, ojos azules, bien empilchadita y con una actitud de petera bárbara, es el Barcelona de Guardiola, o el temible AC Milán de Arrigo Sacchi de finales de los ochenta-principios de los noventa. Pero si vas a bailar a ¿Troya?, es como ir a la segunda división de la región norte de San Marino, y es probable que lo mejor que te encuentres sea una mina con todos los dientes y de tez mas o menos blanca (La Bella Vista de Abraham Yeladián que hizo un campañón y se salvó del descenso). Así como los seres femeninos son comparables a cuadros, son equivalentes a situaciones de un partido: un penal en la hora, un gol de mediacancha, gol de palomita, etc. Acá les dejo una tabla comparativa de mujeres famosas, su correspondiente equipo y su situación del partido: 1. Megan Fox - FC Barcelona - Gol en la hora, de chilena, jugando de visitante contra el eterno rival del cuadro de tus amores 2. Charlize Theron - Real Madrid - Gol de mediacancha, el volante quiere despejar y la cuelga de un angulo. Si le ganabas a ese equipo tu eterno rival se quedaba afuera de puestos de copa. 3. Sandra Bullock - Valladolid - Centro, cabezazo, gol. No es tu eterno rival pero se tienen bronca desde el partido pasado que se comieron 3 jugando de locales. 4. Amy Winehouse - Rapid de Viena - Gol. Dejala por ahi... 5. Rosie O'Donnel - Silema Wanderers (Malta) - Tiro libre en la hora contra vos, al borde del area. Le pega Juninho Pernambucano 6. Moria Casán - Deportivo Italchacao - Clásico empatado 1:1, el que gana sale campeón, contragolpe 3 contra 1, minuto 93' 7. Zulma Lobato - La tercera de Parque del Plata - Te ganaron el clásico 6:0 jugando de local, la gente de tu tribuna se empezó a ir en el minuto 25' del primer tiempo, quedaste en puestos de descenso y el sexto gol se lo metió la estrella de tu equipo en contra... la colgó de un ángulo y salió a gritarlo a la tribuna visitante. Te echaron al golero y no tenías cambios y tenés que poner al 9 goleador de guardameta, encima le tiran una pelota llovida, salta para agarrarla, cae mal y juegan con golero peligro los últimos 40' de partido. Como verán las posibilidades son infinitas, y me dejo miles de féminas en el tintero. Es más lindo aún cuando se aplica a sus amigas, inténtenlo. Más o menos ya tienen una idea de como es esto, si algún día me escuchan diciendo: "Me comí un gol en la hora", no es que estoy hablando del fútbol 5 (o capáz que si) sino que me rebotó la mina que me movía el piso, o si algún día digo que "Metí un golazo de media tijera" es que estuve con la más linda del baile (me parece que es más probable que me escuchen decir lo primero). Y para terminar la nota con un mensaje, les voy a dar un consejo a todos los hombres que lean esto, traten a las mujeres de la misma forma que tratan a la globa cuando la tienen en los pies: con cariño, con amor, con respeto y traten de protejerla de todos los jugadores del cuadro rival, asi tengan que tirarse al piso o meterle un codazo bien de vivo. Si ven que la jugada está dificil, o la pelota pica mal y no da para más, no la bochen a la mierda, saquenla afuera con un toque sutil y salgan corriendo a la minuta a buscar el próximo centro, que uno nunca sabe cuando puede llegar el gol de su vida... Ramiro Quintana