johnmat69
Usuario (Argentina)
La nueva estafa: lubricantes "truchos" Con un procedimiento ilegal recolectan aceite usado y lo almacenan en tambores y envases para comercializarlo como nuevo. Este descuido puede llegar a fundir un motQuienes saben de autos no dudan a la hora de hacer una simple comparación entre lo fundamental que es el aceite para el motor, casi tanto como lo es la sangre para el ser humano. Tan fundamental que sin un buen aceite, el motor puede llegar hasta a fundirse. Por eso es que preocupa en demasía a mecánicos y a dueños de lubricentros una peligrosa estafa que se repite desde hace varios años y que tiene que ver con la venta de aceites adulterados o "recuperados". "En muchos lugares compran tambores viejos, rellenos de aceite que ya está usado y lo venden como nuevo. Por lo que dicen, le hacen todo un proceso para que parezca nuevo, pero es peligrosísimo, porque puede llegar a fundir un motor", destacaron los talleristas consultados por Los Andes, quienes también se detuvieron en algunas recomendaciones para que los automovilistas no sean víctimas de esta estafa. "Lo barato termina siendo muy caro", destacó el mecánico Ernesto Donati. Engaño "Por lo que me han contado, los que comercializan este aceite adulterado lo recolectan de lubricentros y talleres, les hacen todo un proceso complejo de centrifugado y filtrado y lo envasan en tambores viejos y vacíos, en los que alguna vez hubo aceite de óptima calidad. Ese aceite reciclado es el que se llama ?recuperado' y es muy peligroso, por más que lo ofrezcan muy barato. No por nada está el refrán que dice ?Cuando es grande la limosna, hasta el santo desconfía'. Lo barato termina saliendo caro", destacó el dueño del taller Donati, ubicado en calle Falucho de Villanueva. Para graficar esta situación, el tallerista se detuvo en un caso real que vivió uno de sus clientes. "Hace cuatro años reparamos un Fiat Duna Diesel a un vecino de la zona en el taller, una rectificación. Hicimos el motor nuevo y quedó cero kilómetro. Cuando se fue le dijimos que le cambiara el aceite cada ocho mil kilómetros. Pero al año volvió con la correa de distribución rota y cuando levantamos el capot, estaba todo sucio, como embarrado. Ahí yo le dije que por qué no había hecho el cambio de aceite a tiempo y él me dijo que sí lo había hecho", recordó Donati. Siempre según ese relato, desde la rectificación hasta que volvió el dueño del auto había andado quince mil kilómetros en el Duna y -según manifestó- había hecho dos cambios de aceite. "Incluso hasta me contó y me mostró el ticket del último cambio que había hecho. Le habían dicho que era Castrol y todo, pero era evidente que no lo era. Había sido un aceite recuperado y por eso es que estaba todo embarrado adentro", destacó el tallerista. En la misma sintonía, Mariano Genovese, del lubricentro Cinco Estrellas, también se refirió a ese tipo de situaciones. "Nos hemos enterado que eso está pasando. No sé realmente como harán para alivianar un aceite usado o de peor calidad, pero te puede llegar a fundir el motor", reiteró Genovese, quien destacó que el aceite adulterado despacha las paredes del motor y, en ocasiones, termina siendo necesario hacer una rectificación completa. "Con los aceites recuperados se terminan engranando las guías de válvula o las tapas de cilindro. Es un gran problema", agregó Donati. Recomendaciones Resulta prácticamente imposible distinguir a simple vista la diferencia entre un aceite nuevo y uno recuperado. "Es igual que intentar determinar si una sangre es A u O o si es negativo o positivo a simple vista. Sin un análisis químico, es casi imposible. Muchos hablan de la viscosidad, pero no creo que tenga mucho que ver", destacó Leandro, del lubricentro Santa Ana. Al igual que este joven, todos los entendidos en el tema consultados por Los Andes destacaron que no hay una medida de seguridad infalible, pero si se detuvieron en algunas recomendaciones. "Primero y principal, hay que tratar de comprar siempre el aceite que viene envasado y que lo abran delante de uno, porque tiene doble recinto. Uno que viene en la tapa de plástico y otro que es una lámina metálica que está entre la tapa y el envase y también se tiene que romper delante del cliente", destacó Donati. Girando sobre esa idea, desde el lubricentro Santa Ana recomendaron que es fundamental también tener en cuenta la trayectoria del taller o lubricentro al que recurre el conductor y el precio. "En Mendoza, hay tres distribuidores de los que todos compramos a los mismos precios, por lo que además todos nos manejamos más o menos en los mismos valores. Muchos, por ejemplo, compramos el tambor de 200 litros que está cerca de los 4.000 pesos y de ahí fraccionamos. Es fundamental que si el cliente va a comprar fraccionado, no lo haga en cualquier lado, sino en donde se lo recomienden o le hayan dicho que es de confianza. Y si uno ve que la diferencia de precios es muy notable, es como para desconfiar de que lo vende excesivamente barato", destacaron desde ese comercio. "Otro detalle importante a tener en cuenta, especialmente en los autos más nuevos y con tecnología más sofisticada, es la recomendación de aceite que se da desde fábrica. Algunos autos traen un sticker con el lubricante que recomienda para su funcionamiento óptimo", acotó Ernesto Donati.or. Talleristas recomiendan estar atentos y desconfiar de los precios bajos. Diario Los Andes