jmanu86
Usuario (El Salvador)

La tenista canadiense tuvo una cita a ciegas con el seguidor de los Patriots que la retó por Twitter antes de la increíble remontada de su equipo ante los Falcons La tenista canadiense Eugenie Bouchard, nº44 del ranking mundial y, al parecer, gran fan de los Atlanta Falcons, demostró ayer que es una chica de palabra y cumplió ayer con su promesa realizada durante el tramo final de la pasada Superbowl: tuvo una cita con un joven que se apostó con ella a que los Patriots conseguirían remontar el partido... cuando aún perdían por 25 puntos de diferencia. Bouchard, de 22 años, se llevó a John Goehrke, que así se llama el afortunado, a ver un partido de la NBA, concretamente, el Brooklyn Nets-Milwaukee Bucks, saldado con triunfo visitante por 125-129. Parece que la canadiense no da demasiada suerte a ‘sus’ equipos. La canadiense se encargó de ‘retransmitir’ su curiosa cita a través de su cuenta de Twitter, precisamente, donde se originó toda la historia, desde su encuentro con el chico hasta un pequeño vídeo viendo el partido. Una vacilada en Twitter, el orígen de la cita Bouchard estaba viendo el pasado 5 de febrero la final de la NFL y en los instantes finales del encuentro quiso vacilar a sus seguidores diciendo “ya sabía que los Falcons ganarían”. Lo que no esperaba la tenista es que alguien le retara “si ganan los Patriots, tendremos una cita?”, a lo que ella contestó, muy confiada, con un “seguro”. Viendo que los Patriots empezaban a remontar, la canadiense empezó a ponerse nerviosa y le preguntó a John “esto... ¿dónde vives?” y una vez completada la proeza de los de New England, comentó “lección aprendida: nunca apuestes contra Tom Brady”. Al menos, Bouchard se ha tomado todo el tema con mucho sentido del humor y, de paso, ha cumplido el sueño de un joven y afortunado seguidor. ______________________________________________________________________________________________________________ Este tipo se merece un Oscar el Nobel y la Libertadores! Y vos, con quien apostarías una salida?? Gracias por ignorar el post y nos seguimos viendo. yapa: le dejo el Instagram de este jamoncito y la sesión que hizo para Sports Ilustrated (sale medio en bolas) Saludos máquinas

No todos los héroes usan disfraz. Por eso, vamos a dedicar este crap-post a uno de los mejores empleados de hotel del mundo. CECILIO Eres un héroe porque tenías alta presentación y trabajabas para este viejo antes que se volviera amo del mundo. Tenías ambición. Porque no tenías miedo de ser vos en cualquier situación.... Y lo digo en serio, no tenías miedo.... Porque tuviste tus malos ratos con la merca y faso.... Pero no te dejaste vencer nunca, aunque te metieron preso. Porque le hacías a cualquier trabajo, cualquiera.... Porque te juntabas con la muchachada a hacer deporte. Porque apareciste en South Park!. Porque te fuiste a México a vivir el sueño americano al revés..... Y te conseguiste tremenda jerMu allá. Y te hiciste hincha de fútbol. Y todo esto, sin perder nunca la facha. Por todo esto y más, gracias Cecilio, el mejor empleado de hotel que se puede pedir. . GRACIAS POR TODO Y PERDÓN POR TAN POCO.... ..................................................................................................FIN DEL POST............................................................................................... Gracias por pasarte por el crap. Si te gustó dejame unos puntines. Sino te gustó, iguale ponele +10, no te cuesta nada. Nos vemos a la próxima!

Lanzo mi primert post, a ver que pasa. "Una investigación desvela por primera vez la influencia de la cocaína y la metanfetamina en la deriva del régimen nacionalsocialista durante la guerra" Podría ser una secuencia inverosímil de 'El gran dictador', pero es real: Un Adolf Hitler completamente drogado le explica a Mussolini que la guerra está ganada, justo cuando la invasión aliada de Italia es ya una realidad. Lo cuenta el periodista alemán Norman Ohler en 'El gran delirio. Hitler, drogas y el Tercer Reich' (Crítica), investigación que desvela por primera vez datos cruciales sobre la importancia del consumo compulsivo de estupefacientes en la deriva del nacionalsocialismo. Theodor Morell, médico personal del Führer, le inyectaba a diario un “cóctel de hormonas, esteroides y vitaminas” para que el comandante en jefe mantuviera el ritmo durante el arrollador inicio alemán de la II Guerra Mundial. Pero cuando el conflicto empezó a torcerse, llegó la hora de las drogas duras. El 18 de julio de 1943, el Ejército Rojo había aplastado a los blindados alemanes en Kursk, los aliados ya estaban en Sicilia e Italia barajaba capitular. Hitler, que había pasado la noche en vela y con dolores de estómago, tenía una reunión vital con Mussolini en unas horas. La situación era tan límite que el doctor Morell decidió tirarse a la piscina: inyectó Eukodal a Hitler. El Eukodal era un narcótico cuyo principio activo era un robusto opioide. Su efecto analgésico, que “doblaba el de la morfina”, “tenía un potencial euforizante de efecto inmediato, el cual es claramente superior a la heroína, su primo hermano farmacológico. Con una dosis adecuada, el Eukodal no produce cansancio ni deja KO, sino todo lo contrario”, explica Ohler. Era la primera de las decenas de dosis de Eukodal que se iba a meter Hitler. El Führer iba a pasar el resto de la guerra con un ciego considerable. El descubrimiento del Eukodal puso al líder nacionalsocialista como una moto. La primera vez que lo tomó se sintió tan bien que le pidió más mandanga a Morell casi inmediatamente. El doctor le inyectó una nueva dosis de Eukodal antes de la reunión con el Duce. Tanto los testigos directos como los informes de los servicios secretos estadounidenses confirman que Hitler llegó pasado de rosca a la reunión, celebrada en Villa Gaggia (Feltre, Venecia). “El Führer estuvo hablando sin parar tres horas seguidas, intentado persuadir a su colega dictador, quien, agotado, no tomó la palabra ni una sola vez… En realidad, Mussolini quería convencer a Hitler de que lo mejor para todos era que Italia se saliera de la guerra, pero lo único que pudo hacer fue amasarse su dolorida espalda, secarse la frente con un pañuelo y suspirar profundamente. Constantemente alguien abría la puerta y le informaba sobre los bombardeos que estaban teniendo lugar en Roma, pero ni siquiera de eso podía hablar a Hitler, quien no dejaba de describir con lenguaje pomposo a los confundidos presentes los motivos por los que no se podía dudar de una victoria del Eje. El Führer, artificialmente venido arriba, tenía al deprimido Duce contra las cuerdas. Resultado de la reunión: Italia no se iba, de momento. El doctor Morell se sintió ratificado, como si con sus jeringuillas hubiese hecho alta política”. En otras palabras: tratar esos días con Hitler era como tratar con borrachos o drogados cuando uno está sobrio: la cosa -entre engorrosa e incomprensible- no suele tener gracia; a no ser, claro, que uno decida ponerse a tono/a la altura del otro. Eso es precisamente lo que hizo el staff del búnker hitleriano – la Guarida del Lobo (Rastenburg, Polonia) - para poder seguir el delirante hilo político y emocional del Führer. “El atrincheramiento bioquímico de Hitler trajo consigo otro efecto: quienes debían mantener una reunión con él, agradecían de pronto un sostén farmacológico para salir indemnes del encuentro. Exhaustos, agotados o, simplemente, sobrios, para muchos era demasiado complicado comunicarse con un comandante en jefe constantemente embriagado… La pervertina (una potente metanfetamina ingerida masivamente por los soldados alemanes durante la guerra relámpago) era la droga más eficaz para soportar una reunión informativa de realidades maquilladas… El hecho de que los visitantes de Hitler necesitaran drogas cada vez más duras para soportar la presión en la sala de reuniones contribuía a reforzar todavía más la atmósfera de virtualidad en los más altos niveles de la dirigencia nazi. La presencia politoxicómana de Hitler descompuso los vínculos con la realidad de todas las personas de su entorno”, razona Ohler. No ya es que Hitler tuviera bruscos cambios de humor, es que su desajuste emocional era de traca. El día que los aliados desembarcaron en Normandía y Alemania comenzó a perder la guerra, el Führer estaba exultante. Sus comentarios sobre la invasión, de hecho, parecen salidos de un 'Celebrities' de Joaquín Reyes. “El humor de Hitler el Día D presentó severas fluctuaciones. A las nueve de la mañana debió de entrar en el salón de desayuno gritando: 'Pero ¿ya es la invasión o no?' Cuando Morell se pasó por allí y le inyectó, se tranquilizó de inmediato, se mostró súbitamente afable y de buen humor, disfrutó del día y del buen tiempo y dio joviales palmaditas en el hombro a todo el que se cruzó con él. En la reunión informativa de las doce, el dictador, a pesar de la catástrofe que se avecinaba y para sorpresa de los presentes, estaba radiante”, cuenta Ohler. Tras ingerir ese día la cena -sopa de albondiguillas de sémola, champiñones con arroz y strudel de manzana- el Führer “cayó en uno de los interminables monólogos totalmente alejados de la realidad. Esta vez iba de elefantes, de los que decía que eran el animal más fuerte y, cómo él, aborrecían el pescado”. Una conversación surrealista ya de por sí, pero que el contexto sitúa en niveles disparatados históricos: mientras Hitler divagaba sobre paquidermos, los aliados desembarcaban con éxito en Francia. *** **Resumen Taringuero lv 5** Los médicos del Führer lo ponían re duro con morfina y merca, entonces por eso era un hdp. Gracias por pasar linces, espero que les guste el post. Armen bardo. HIGH Hitler!!!