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Usuario (Argentina)

Mucha gente teme encontrarse con su familia en Navidades por miedo a preguntas incómodas, como “¿cuándo me vais a dar un nieto?” o “¿y tú qué, ya tienes novio (o novia)?”. ¿Qué podemos hacer para afrontar estas preguntas y, sobre todo, cambiar de tema sin que nadie se moleste y sin que la Nochebuena acabe, un año más, en drama? Hemos hablado con la psicóloga Amaya Terrón y con la investigadora del Instituto Universitario de la Familia, Ana Berastegui Pedro-Viejo, que nos dan quince claves para salir airosos de este brete. 1. Sé comprensivo con tu familia. Tus tíos no te hacen preguntas “para fastidiar, sino con buena intención. No quieren hacerte daño y si lo hacen, es sin querer”, explica Berastegui. También hay que recordar que estos conflictos vienen no tanto de padres y hermanos como “de la familia extensa, que tiene unos códigos diferentes”. Es decir, tu tía lejana o tu cuñado no saben qué temas nos resultan más o menos incómodos porque es muy posible que no sean los mismos que en su círculo íntimo. Otro consejo: antes de enfadarte, mira alrededor: tu familia está pasando una velada agadable y divertida, ¿merece la pena generar un conflicto? 2. Rebaja las expectativas. En ocasiones sólo vemos a algunos de estos parientes en Navidades. Y esto puede llevar a que “se multipliquen las expectativas”, apunta Berastegui. Por un lado “queremos que vaya todo muy bien”, pero por otro, “tenemos menos herramientas para lograrlo”. Berastegui nos aconseja recordar que estas fiestas no son necesariamente un momento de felicidad, “sino de reencuentro”. El objetivo es pasar un día con la familia y para eso hay que “aceptar los posibles conflictos que pueda haber” y que por lo general son menores. 3. No te sientas obligado a contestar. Si contestamos, “la otra persona puede interpretar que tiene permiso para meterse en este asunto”, explica Terrón. “La gente que te aprecia aceptará el cambio de tema a pesar de que pueda sentirse incómoda”, añade Berastegui. Lo importante es no reaccionar “como si te estuvieran agrediendo”. 4. Huir no es la respuesta. Siempre hay que dar una contestación: no vale levantarse y esconderse en el baño. Huir puede servir a corto plazo, pero la Navidad vuelve cada año. “Si no ponemos limites lo más probable es que estas situaciones se repitan”, dice Terrón: “Huiremos todas las Navidades de nuestra vida”. Sin embargo, responder cambiando de tema “envía un mensaje que nos puede proteger para la siguiente vez y que puede ayudar a mantener un clima agradable”, explica Berastegui. 5. Ser directo es compatible con ser discreto. Se puede hablar de forma directa sin resultar agresivo, explica Terrón. Además, “si somos directos, hay menos posibilidades de ser malinterpretados y es más fácil que los demás nos entiendan y respeten”. Eso sí, “hay que cuidar las formas”, en especial la comunicación no verbal. Sonreír, por ejemplo, es fundamental. 6. Sé asertivo. La asertividad, explica Terrón, es una conducta o actitud “que no pisa los derechos de los demás, pero protege los propios”. El esqueleto del discurso asertivo es el siguiente: primero, describir la situación y decir, por ejemplo “esta pregunta me incomoda” (y no: “Eres un cotilla”); segundo, expresar cómo nos sentimos, y tercero, solicitar un cambio de actitud. 7. Sal con otra pregunta. Esto puede servir para desviar el foco de atención y ponerlo sobre quien interroga, como apunta Terrón. Se puede hacer preguntando por la propia pregunta (“¿por qué te interesa este tema?”) o devolviéndosela (“¿qué respondisteis cuando os plantearon este asunto?”). 8. Desvía la atención a otro tema que no tenga nada que ver. Como recuerda el dicho: “¿Dónde vas? Manzanas traigo”. 9. Alaba el tema de conversación, pero pon límites. “Este tema es muy interesante, te contestaré cuando tenga una respuesta a la altura”, nos pone como ejemplo Terrón. 10. También se puede aplazar la respuesta. “Quizá no sea la pregunta más apropiada ahora mismo, te la respondo en otro momento”. 11. El humor es una herramienta fundamental. “Es un modo amable de ser asertivo sin que resulte agresivo, ya que le quita peso al conflicto”, explica Berastegui. Pero hay que usarlo con moderación y cuidando el contexto: “No hay que caer en las bromas de mal gusto y tampoco es adecuado pasarse todo el día haciéndose el gracioso”. 12. Comenta la pregunta. “Qué curioso, eso nos lo pregunta todo el mundo”. Si se deja ahí, explica Terrón, es muy posible que la otra persona entienda que no tenemos ganas de responder. 13. Pasa de lo particular a lo general. Por ejemplo, si tu tío te pregunta cuándo vas a tener hijos, siempre puedes contestarle con algo similar a: “Hoy en día la gente cada vez tiene hijos más tarde. Y la crisis no ayuda”. 14. Y todo esto, sin miedo. Ya sabes de antemano quién te va a preguntar qué el 25 de diciembre. “Cuando estemos cerca de esta persona no hay que mostrar miedo, ni inseguridad ni nerviosismo -afirma Terrón-. Si nuestra actitud es defensiva, nos acabarán atacando, y aunque no sea en realidad un ataque, nosotros lo interpretaremos así. El resultado será el mismo: tensión”.
Alfredo Casero Nació en Vicente López, provincia de Buenos Aires, Argentina, en 1962, el 12 de noviembre. Estudió en el colegio de los Hermanos Maristas. Durante su infancia y adolescencia experimentó momentos muy difíciles, caracterizados por su necesidad de trabajar a temprana edad. A la edad de 49 años descubrió a través de la prueba de ADN que no era hijo biológico de su padre.Actualmente, dedicado -además de su arte- al buceo, la náutica, y la buena vida sana, tiene tres hijos: Nazareno, Guillermina, y Minerva. para reir un poco: link: https://www.youtube.com/watch?v=XlpU5Fn41_w Casero comenzó estudiando actuación con Norman Briski en 1987 tomó clases con William Wilcox Horne, seminarios dictados por Darío Fó, y Pierre Tournier. Más tarde comenzó a trabajar en el humor-underground de Buenos Aires, en el Parakultural, que en ese momento se había convertido en el lugar más importante para la expresión de teatro, música en vivo y artes plásticas no convencionales de Buenos Aires. Gran admirador del actor cómico Benny Hill, gran inspirador para él y otros cómicos como los españoles Santiago Segura o El Gran Wyoming. Casero llegó a la televisión con “De la Cabeza”. En abril de 1992, el por entonces director artístico de América TV, Roberto Cenderelli, decidió reclutar a grupos de actores del movimiento underground porteño, para la realización de un nuevo programa de humor, y el elenco resultó ser casi en su totalidad salido del Parakultural. Cada grupo grababa 15 minutos de asociación libre de sus propias ideas, y de allí, se seleccionaba 1 minuto. Situaciones inconexas, y la apariencia de un zapping frenético fueron característicos de una nueva forma de hacer humor: la teleaudiencia celebró agradecida la llegada de actores y de ideas que habían estado confinadas, hasta ese momento, al circuito underground. En el año 93, emigraron del canal para producir el programa con Raúl Naya, debido a los cambios efectuados en la grilla del canal (separaron a Cenderelli), para darle paso Carlos Montero, un histórico de la televisión que ofreció cambios en la grilla, que no funcionaron. “Cha Cha Cha” se ganó el reconocimiento del público con su estilo de humor caótico, que recurría al absurdo, al recuerdo de antiguas marcas, hurgando en la memoria colectiva de la gente. El movimiento underground había finalmente encontrado su lugar en los medios. Cha Cha Cha estuvo en el aire por 5 temporadas consecutivas, estableciendo un tipo de humor totalmente nuevo en televisión, y convirtiéndose en un programa copiado hasta el cansancio. "Delicatessen" (producido por Cuatro Cabezas) y Todo por dos pesos (producido por Marcelo Tinelli), fueron programas que tomaron mucho de la forma de "Cha Cha Cha" y "De la Cabeza", incluyendo a muchos de los actores. Durante el mismo año 1993, Casero realizó dos apariciones especiales en “Good Show”, invitado por el genial y recordado Tato Bores, dirigido por Sebastián Borenstein, con quien en 1995 hicieron Cha Cha Cha en Vivo, bajo el subtítulo de “Dancing en el Titanic”, con la Halibour Fiberglass Sereneiders tenía a su cargo el cierre musical de cada emisión. “Estampas Japonesas” se presentó durante 1995 y 1996 en el teatro IFT de Buenos Aires, y en las principales ciudades del país. En 1996 Casero presentó su show “Sans Enchuff”, con músicos como Alejandro Franov y Javier Malosetti, la versión “casero” de los recitales “unplugged”, de moda por esos años. En el mismo año, el programa regresó al formato grabado como “Cha Cha Cha, El Estigma del Dr. Vaporeso”. En 1997 el programa tuvo el subtítulo de “Cha Cha Cha: La Parrilla del Xeñor”, y fue dirigido, escrito y producido por la productora de Casero. El último programa de Cha Cha Cha salió al aire el 13 de agosto de 1997. Casero en el último programa aclaró que si bien podría fácilmente atribuir el final del programa a la "censura" debida a la extensa cantidad de cartas enviadas a los anunciantes por parte de grupos católicos en protesta contra el personaje Peperino Pómoro, reconoció que el verdadero motivo era la escasez de televidentes, por lo cual se determinó finalmente el cierre de este último programa en 1997 y marcó el fin de una era y de esos famosos personajes como Don Gilberto Manhattan Ruiz, Ministro de Ahorro Postal. "Cha Cha Cha" marcó en la juventud de la época una manera de comunicación intergeneracional diferente, con una vigencia aún actual, que se puede ver en la cantidad de entradas que el programa tiene en YouTube CHACHACHA. La carrera de Alfredo Casero continúa en el teatro, la televisión y la música. Aunque sólo salió al aire una emisión, en 1997 Casero presentó “Muenas Nochex” en América TV, a medianoche. En 1998, Casero comenzó sus presentaciones de un espectáculo de música y monólogos: “Sólo para Entendidos”, en el Teatro Concert de la calle Corrientes, que estuvo en cartel por 3 años consecutivos (hasta diciembre del 2000). El show fue nominado por la temporada 1999 en Mar del Plata para el Premio Estrella de Mar, y se presentó además en las principales ciudades del país. Durante el año 1999, Casero protagonizó en Canal 13 dos Especiales titulados “Casero en Castellano”. En el 2002, volvió a la calle Corrientes con “Casero, la opción del Barrio” que se presentó durante todo el año en el Teatro Concert. Luego la troupe se mudó a Carlos Paz, Córdoba, en el verano del 2003, al Teatro Variedades Concert con un nuevo show: “Flanes de flores”. En 2005 participó en la serie cómica producida por Adrián Suar "Sin Código" (Segunda Parte). Tiempo después de su alejamiento de la TV como cómico, Casero participaría como actor dramático, en exitosos unitarios. En Vulnerables (1999), Casero encarnaba a Roberto Chitti, un particular rol cuya interpretación le valió la nominación a Mejor Actor Revelación para los premios Martin Fierro. La serie tuvo dos temporadas y ganó el premio Broadcasting del año 2000. Casero participó del unitario Culpables (2001). Su papel era el de un cocinero, casado con Gabriela Toscano, con dos hijos –uno de ellos interpretado por su propio hijo Nazareno-, cansado de la rutina familiar y abrumado por la culpa por la muerte de su mejor amigo, cuya antigua novia es ahora su esposa… Un excelente producto dirigido por Daniel Barone. El unitario ganó el premio Martin Fierro de Oro del año 2002. Casero regresó al mismo género en el 2004 con Locas de Amor, la historia de tres mujeres, cada una con una patología diferente, que dejan la internación en un hospital psiquiátrico para compartir un departamento, como parte de un tratamiento destinado a reinsertarlas en la sociedad. Dirigida por Daniel Barone, y protagonizada por Leticia Brédice, Julieta Díaz, Soledad Villamil, Diego Peretti y el propio Casero. En el 2004, Alfredo Casero condujo en TV un programa de entretenimientos: “Uno contra Todos” la versión local de un formato holandés, basado en un juego de preguntas y respuestas, con importantes premios en efectivo. Fue emitido por Canal 13 de Buenos Aires, y Canal 10 de Uruguay, y producido por Endemol Argentina. 2007: “The Casero Experimendo”, es un show multimedia que se presentó en el teatro ND Ateneo de Buenos Aires, con gran éxito y excelentes críticas. En él, Casero hace uso de variados recursos: animación, video, música en vivo, monólogos, entregando al público un producto único que sorprendía de principio a fin. En el 2009, "A casaerian extravaganza", un espectáculo de formato similar a "The casero experimendo", se presentó en el N/D Ateneo, recibiendo muy buenas críticas. En 2013 protagonizó Farsantes, junto a Julio Chávez, Facundo Arana, Benjamín Vicuña y Griselda Siciliani.3 link: https://www.youtube.com/watch?v=rmS9hRGZDvU link: https://www.youtube.com/watch?v=m9Jznkht2Ck