J

javione

Usuario

4
Posts
46
Puntos totales
57
Comentarios
L
Los Botines de Felipe Contepomi
InfoporAnónimoFecha desconocida

Che, encontré esta nota en Rugbytime. Me pareció bueno darle difusión a esta subasta. Saludos. A.E.D.I.N. subasta los botines de Felipe Contepomi Felipe Contepomi apadrina a A.E.D.I.N. (Asociación En Defensa Del Infante Neurológico) y para brindarles su apoyo les donó los botines con los cuales disputó el partido frente a Irlanda en el Parc des Princes para que sean subastados Hola!! Les escribo en nombre de A.E.D.I.N., Asociación En Defensa Del Infante Neurológico. En A.E.D.I.N. nos dedicamos a la educación y rehabilitación de chicos con problemas neurológicos. Desde el 2004 contamos con Felipe Contepomi como padrino de nuestra institución. Felipe nos donó los botines Adidas que usó en la victoria frente a Irlanda, que tienen una inscripción en la lengüeta que dice Argentina vs Irlanda y la fecha. Estamos rematando los mismos a beneficio de A.E.D.I.N. en http://www.deremate-inc.com/aedin Les agradeceríamos cualquier tipo de difusión que pudieran hacer al respecto. Desde ya muchísimas gracias!!! Magdalena Alemán Área Fundraising ¿Qué es A.E.D.I.N.? A.E.D.I.N. (Asociación en Defensa del Infante Neurológico) es una asociación civil sin fines de lucro que con amor y compromiso se dedica a la educación y tratamiento del niño y joven con desafios neurológicos. Nacida en el año 1965 con el objetivo de apoyar la sala de Neurología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, en el año 1983 renovó la Comisión Directiva y abrieron sus puertas a la comunidad. Desde entonces asisten al niño con dificultades neurológicas para ayudarlo a vencer sus limitaciones y alcanzar su máximo potencial. Existen dos grandes áreas asistenciales: El Centro Educativo Terapéutico (CET) al que concurren 190 niños y jóvenes, de lunes a viernes de 9 a 17 hs.; y Consultorios Externos (CE) donde se atiende actualmente 202 pacientes, desde recién nacidos. Lograr el mayor desarrollo del niño y joven neurológico y contribuir a su felicidad es, desde hace mas de 20 años, la meta principal. Fuente: http://www.rugbytime.com.ar/noticias/2007octubre/nota071010b.htm

21
0
E
El miedo y la obsecuencia en nuestro empresariado
OfftopicporAnónimoFecha desconocida

El miedo y la obsecuencia en nuestro empresariado El miedo o la obsecuencia caracterizan actualmente las actitudes predominantes en buena parte de nuestra dirigencia empresaria. Por cierto, una generalización es injusta. Las entidades del agro y algunas otras, se han mostrado más independientes y han hecho críticas serias frente a los abusos, errores y arbitrariedades de este gobierno. Pero en esta última semana, bajo el clima de convalidación electoral del poder kirchnerista, hemos visto episodios que demuestran una cierta acentuación de estos comportamientos. Es posible que la propuesta oficial de un Pacto Social de tipo corporativo entre el gobierno y las dirigencias sindical y empresaria, haya desatado una carrera entre las entidades empresarias por lograr conseguir el favor presidencial de esa representación. Veamos. Episodio I: El 13 de noviembre, en la reunión de fin de año de un conjunto de entidades del sector eléctrico, el presidente de la Asociación de Grandes Usuarios de Energía Eléctrica, Enrique Pigretti, improvisó las habituales palabras que acompañan el brindis. Seguramente, dando continuidad al contenido de las conversaciones que privadamente sostenían en ese encuentro todos los asistentes, expuso la crítica a la negativa realidad del sector eléctrico y las razones de la crisis. A medida que lo hacía, se demudaba el rostro de los importantes empresarios que lo acompañaban en el estrado. Ellos entendían que lo que se decía en privado no se podía decir en público. Había periodismo. Muchos se apresuraron a aclarar de inmediato que lo dicho por Pigretti corría por su exclusiva cuenta. Al día siguiente las entidades organizadoras emitieron y publicaron un comunicado, desligándose de las palabras de Pigretti. ¿Hubo reto o amenaza oficial? Si no lo fue en esta ocasión, está claro que el mecanismo de compulsión está totalmente entronizado. La consecuencia es el miedo, y en los casos en que además se necesita sostener o aumentar el favor oficial, se pasa a la obsecuencia. Episodio II: La semana pasada se desarrolló la 13ª Conferencia Industrial de la UIA. Esta entidad expone siempre su fervor industrialista o, en términos más simples, su interés sectorial. Esto es natural, a excepción que por ser una entidad de tercer grado debiera asumir un adecuado equilibrio entre sus objetivos sectoriales y el interés general. No lo hay en este caso, más allá de que esa entidad intente vestir de propósitos de bien común las propuestas y modelos que responden a sus intereses sectoriales. La Conferencia culminó con un discurso del ministro de Economía saliente Miguel Peirano, que no escatimó elogios al presidente Kirchner y a su supuesta contribución histórica al modelo “productivista”. Muchos de los que allí escuchaban habían aplaudido con entusiasmo la semana anterior en IDEA, a Fernando Enrique Cardoso y a Guy Sorman por sus propuestas liberales y ortodoxas. La mayoría de los allí presentes comulgan en su intimidad con estas ideas y además repudian los excesos institucionales, el populismo, y las agresiones ideologizadas de Kirchner, pero Peirano fue ovacionado por la concurrencia. ¿Obsecuencia, interés, miedo? Probablemente todos estos ingredientes, pero nada bueno. No es nuestro propósito hacer moralina o declamar valores sobre las debilidades ajenas. Hemos aprendido de la parábola de la mujer adúltera. Pero tampoco debe dejarse de señalar una gruesa debilidad de un segmento de la sociedad que debiera actuar con ética y responsabilidad si pretende evitar desvíos y abusos mayores, que finalmente serán destructivos. La claudicación no es inevitable. Juan José Aranguren, presidente de Shell Argentina y Luciano Miguens en su discurso de agosto pasado en la Exposición Rural, son dos ejemplos para citar. Hay otros pocos pero debiera haber muchos más. El empresariado debe perder el miedo y mirar el país más allá de su propio ombligo. Manuel A. Solanet Fuente: http://www.futuroargentino.com.ar/contenidos_detalle.asp?id_seccion=35&id_novedad=206&volver_str=/home.asp%3F&volver_windowname=&volver_scrollValue=546,%200

0
0
L
La Decadencia del Hombre Corbata
OfftopicporAnónimoFecha desconocida

La decadencia del Hombre Corbata El actual Hombre Corbata es el último eslabón del Hombre Disfrazado, una especie que gobernó la Tierra, sin asco, desde el año 1138 de nuestra era. El poder, desde entonces y hasta hoy, ha estado en manos de gente disfrazada. Reyes, obispos, jueces y militares. Cada vez que un hombre corriente accede a un puesto de omnipotencia, se convierte en un Hombre Disfrazado, y por tanto al acto de posesión se le llama investidura. Cuanto más perverso sea el cargo de poder, tanto más ridículo será su disfraz. Comparadas con el faldón de tela, las charreteras, la sotana o la peluca blanca, podemos decir que la corbata es un adorno menor, casi el último suspiro de una larga serie de disfraces. Pero lo cierto es que, antes de que reinara en este mundo el Hombre Corbata, los destinos de la humanidad estaban en manos de un grupo mucho más ostentoso. Esos tiempos oscuros son conocidos como la era del Hombre Falda (u Hombre Pollerita, en jerga americana). Este ejemplar, poderosísimo, podía llegar a ser Rey o a ser Papa como máximo escalón de dominio, pero tenía en el camino docenas de disfraces intermedios igual de magnánimos: virrey (minifalda), cardenal (falda recta tableada), príncipe (kilt, o falda escocesa), monseñor (falda plisada), archiduque (faldón con doble ruedo), obispo (falda cruzada en tonos ocres), y un variado y colorido etcétera. Cada uno de estos escalafones requería de un disfraz monumental y emperifollado en donde nunca debía faltar, por lógica, una falda, y al mismo tiempo algún elemento multiforme y llamativo en la testa. Los seres con falda pero sin algo extravagante en la cabeza se denominaban mujeres. Y lo contrario, antílopes. Cuanto más tardaba un hombre poderoso en disfrazarse por la mañana, mayor era su rango y su impunidad. Al principio del siglo XIII hubo reyes que, al acabar de vestirse, debían volver a quitarse los atuendos porque ya era otra vez la hora de dormir. Éstos eran, sin duda, los hombres más poderosos sobre la Tierra. Hoy los Reyes casi han perdido el poder magnánimo de su disfraz. Su figura monárquica sólo es simbólica y se conserva, en algunos países menores, para que las señoras de avanzada edad tengan de qué hablar por la tarde en la peluquería, y para que sus maridos jueguen a las cartas con la baraja llamada alta, o figuras. Pero en cambio la vertiente cristiana del Hombre Falda u Hombre Pollerita (hablamos aquí del ‘sacerdote’, en cualquiera de sus jerarquías) tiene, aún hoy, un poder tenebroso que sigue basándose en la ostentación de su indumentaria. El poder del clérigo está ligado, íntimamente, al oscuro secreto de su disfraz. Nadie sabe, a ciencia cierta, cuánto tarda un Obispo en vestirse o desvestirse; sólo algunos niños pueden dar cuenta de esto, pero son más tarde silenciados con dinero. El cristianismo sigue siendo entonces, por acumulación económica, el gobierno mejor disfrazado del mundo, por eso funciona sin necesidad de territorio: están en todas partes donde haya un señor gordo generosamente ataviado con sotana o faldón acampanado de tonos púrpuras. Durante todo el siglo XIV, por ejemplo, hubo tres clases sociales diferenciadas. Estaban los disfrazados, los bien vestidos y los mal vestidos. La pirámide de poder indicaba que los disfrazados mandaban sobre los bien vestidos, quienes a su vez sojuzgaban a los mal vestidos. La frontera entre los bien vestidos y los mal vestidos, en ciertas regiones de Europa, era mínima. En Francia, por ejemplo, únicamente los diferenciaba el olor. A mediados del siglo XV aparece una cuarta clase social en el concierto de las indumentarias. Esto ocurre cuando el navegante Colón (un bien vestido) le pide dinero a los Reyes Católicos (dos disfrazados) para dirigirse en barco junto con un grupo de reos (mal vestidos), a conquistar nuevas tierras. El hombre moderno descubre entonces a los desvestidos, que son muchísimos y saben bailar muy bien. Los desvestidos, sin embargo, no cuajan bien en un mundo regido por la vestimenta reglamentaria. El Hombre Falda —o Pollerita— cubre con telas y ropajes al desvestido, y lo hace con mano dura. Una vez ataviado, el desvestido ocupará el cuarto lugar en las posiciones sociales de entonces, bajo el nombre de ‘esclavo’, más tarde ‘soldado’ y recientemente ‘albañil’. Así comienza una era en donde el antiguo mal vestido (ahora llamado comerciante) tiene, por fin, a alguien de quien burlarse. A esta burla se le llamará, más tarde, el capitalismo. El Hombre Bota nace en este intermedio. Es un ejemplar violento que ocupará un lugar preponderante en los conflictos entre el Hombre Falda y el Bien Vestido, dos grupos (éstos) que comenzarán a pelear por las ganancias económicas de los Desvestidos. En general, las guerras de lo siglos XVII a XIX ocurren entre pueblos que acostumbran llevar divertidos disfraces, sobre todo en la cabeza. Turbantes los árabes, tefilines los hebreos, cascos los romanos, cuernos los vikingos, sombreros los cowboys, los indios plumaje. Cada grupo de poder pone como excusa la religión o las tierras, la libertad o la dignidad, el honor o la rencorosa deuda, pero en realidad cada quién defiende a muerte la coquetería de su particular sombrerito. Finalmente triunfará el Bien Vestido, relegando así el poder de los Hombres Falda a una segunda categoría: los Reyes serán conminados a darse la mano entre sí por el resto de la eternidad, mientras que los clérigos tendrán como castigo devolver trescientos cuarenta dólares por cada niño manoseado. El Bien Vestido, con el correr de los siglos, decide hacer uso de su posición de poder utilizando únicamente un esbozo de disfraz, al que llamará ‘corbata’. En este punto de la historia se desarrolla una idea muy avanzada: la corbata, que es un símbolo primario de poder, será usada también por el esclavo. La diferencia sólo radica en que los bien vestidos usarán corbatas de un pueblo llamado Italia. Según los historiadores contemporáneos, hay dos clases de hombres que usan corbata: aquellos que se ven obligados, y aquellos que lo desean. Vamos a centrarnos en el segundo grupo. Hay dos clases de hombres que desean usar corbata: los que suponen que así se verán mejor, y los que sospechan que así se verán más serios. Quedémonos otra vez con el segundo grupo. Hay dos clases de hombres que desean usar corbata para parecer más serios: los empresarios y los políticos. Esta rama de la rama de la rama de los primeros Hombres Corbata, es la que ha dominado el mundo durante todo el siglo XX. El resto de hombres con corbata son quienes antiguamente se denominaban ‘esclavos’ y ahora se llaman ‘funcionarios públicos’ o ‘empleados del Estado’. Para despistar, el Hombre Corbata inventa (a finales del siglo XIX) los Juegos Olímpicos, una fiesta deportiva en donde la gente cree que las personas del resto del mundo se visten con atuendos típicos. Allí se muestra a mexicanos con sombreros gigantes, a rusos con pantalones anchos, a españoles con camisas a lunares, y a africanos con taparrabos de mil colores. Todo es mentira. El mundo se viste de dos maneras: cuando los mal vestidos quieren estar cómodos se desajustan la corbata, y cuando tienen una fiesta se la ajustan. A excepción de la clase baja, que cuando está de fiesta se pone la corbata en la cabeza. A principios del siglo XXI la corbata comienza a desaparecer, lenta, paulatinamente. En este nuevo tiempo sólo la utilizan (por placer) los ladrones obsesionados con el dinero. En las televisiones del mundo los hombres con corbata ya son únicamente banqueros, directivos de compañías telefónicas, senadores, presidentes de gobiernos democráticos y otros políticos de calaña diversa. Las usan de seda, casi siempre rojas con un traje oscuro, delante de una camisa blanca. El ya caduco Hombre Falda, y el misterioso Hombre Disfrazado de los tiempos antiguos, utilizaba sus atuendos para despistar y robar, para matar y desposeer. Y lo hacía, al menos, con coquetería y con disimulo. El actual Hombre Corbata, cercado por las camisetas y los vaqueros del nuevo Hombre Sport, ahora roba sin pudor porque sabe que le queda poco tiempo. El Hombre Corbata de hoy no devuelve el cambio de los teléfonos públicos. Sus bancos cobran comisiones que no tienen motivo. Sus países propician guerras absurdas y se jactan de ello. Y no hacen nada por disimular su maldad, por disfrazarla. Saben que les queda, como mucho, diez o doce años de robar y de mentir. La decadencia del Hombre Corbata es un hecho conocido por todos, olfateado y sospechado. El hombre con corbata está muriendo ahogado, y mientras muere da muy torpes manotazos y nos roba monedas de cincuenta centavos o céntimos. Engaña a los adolescentes con el valor de un mensaje de teléfono. Sonríe con sonrisa helada en las televisiones mientras su corbata brilla. Su disfraz perezoso y antiguo, sin embargo, muestra todas las hilachas de los tiempos. El Hombre Corbata da lastimeros manotazos, estira la mano con gracia, pero no para salvarse. El hombre con corbata es tan obcecado que manotea el aire con el afán de conseguir una corbata nueva, un poco más cara que la que ya tiene, antes de morir. Esto es lo mejor que está ocurriendo en los tiempos en que vivimos. El castigo es poético, milimétrico y ejemplar. Hernán Casciari. Fuente: http://orsai.es/2007/10/la_decadencia_del_hombre_corbata.php

2
0
C
Comer Fruta con Estómago Vacío
InfoporAnónimoFecha desconocida

Les dejo unas recomendaciones para todos aquellos que quieran comer mejor, adelgazar, sentirse con más energía o tener una mejor digestión. Saludos. MEDICINA PREVENTIVA / ORTOMOLECULAR / NUTROLOGIA APRENDA UNA MAS La fruta es el alimento perfecto, requiere una minima cantidad de energía para ser digerida y le da lo máximo a su cuerpo de retorno. Es el único alimento que hace trabajar a su cerebro. La fruta, es principalmente fructosa (que puede ser transformada con facilidad en glucosa). En la mayoría de las veces es 90-95% agua. Eso significa que está limpiando y alimentando al mismo tiempo. El único problema con las frutas, es que la mayoría de las personas no saben como comerlas, de forma de permitir que su cuerpo asimile efectivamente sus nutrientes. Se deben comer las frutas siempre con el estómago vacío. ¿Por qué? La razón es que las frutas en principio, no son digeridas en el estómago, son digeridas en el intestino delgado. Las frutas pasan rápidamente por el estómago, de ahí pasan al intestino, donde liberan sus azúcares. Mas si hubiere carne, papas o almidones en el estómago, las frutas quedan presas y ellas comienzan a fermentar. Si usted comió una fruta de postre, luego de una cena y pasó el resto de la noche con pesadez en el estómago y un desagradable sabor en la boca, es porque usted no comió de la manera adecuada. Se debe comer las frutas, siempre con el estómago vacío. Usted no debe tomar jugo envasado en lata o en recipientes de vidrio. ¿Porqué no? La mayoría de las veces el jugo es calentado en el proceso y su estructura original se vuelve ácida. ¿Desea hacer la más valiosa compra que pudiera? Compre un extractor. Usted podrá ingerir el jugo extraído con el extractor como si fuese fruta, con el estómago vacío. El jugo será digerido tan de prisa, que usted podrá comer un refrigerio quince o veinte minutos después. El Dr. William Castillo, jefe de la famosa clínica cardiológica Framington de Massachussets, declaró que la fruta es el mejor alimento que podemos comer para protegernos contra las enfermedades del corazón. Dice que las frutas contienen bioflavonoides, que evitan que la sangre se espese y obstruya las arterias. También fortalecen los vasos capilares, y los vasos capilares débiles, casi siempre provocan sangrados internos y ataques cardíacos. Ahora, una cosa final que me gustaría que siempre mantuviese en su mente sobre las frutas: ¿Cómo se debe comenzar el día? ¿Qué se debe comer en el desayuno? ¿Usted piensa que es una buena idea salir de la cama y llenar su sistema con una tremenda cantidad de alimentos (principalmente café y pan blanco con mantequilla) que le llevará el día entero para digerir? Claro que no.. Lo que usted quiere es alguna cosa que sea de fácil digestión, frutas que el cuerpo puede absorber de inmediato y que ayuda a limpiarlo. Al levantarse, durante el día, o cuando sea confortablemente posible, coma sólo frutas frescas y jugos hechos en el momento. Mantenga este esquema hasta por lo menos el medio día, diariamente. Cuanto mas tiempo queden solo las frutas en su cuerpo, mayor oportunidad de ayudar a limpiarlo. Si usted empieza a cambiar los 'hábitos' con las que acostumbra llenar su cuerpo al iniciar el día, sentirá un nuevo torrente de vitalidad y energía tan intensa que no lo podrá creer. Inténtelo durante los próximos diez días y véalo por si mismo Los chinos y los japoneses beben té caliente (de preferencia te verde) durante las comidas. Nunca agua helada o bebidas heladas. Deberíamos adoptar este hábito. 'Los líquidos helados durante o después de las comidas, solidifican los componentes oleosos de los alimentos, retardando la digestión. Reaccionan con los ácidos digestivos y serán absorbidos por el intestino más rápido que los alimentos sólidos, demarcando el intestino y endureciendo las grasas, que permanecerán por más tiempo en el intestino. Déle valor a un té caliente, o hasta agua caliente después de una comida. Facilita la digestión y ablanda las grasas para ser expelidas más rápidamente, lo que también ayudará a adelgazar. Deportes Beta Fuente: http://elistas.egrupos.net/lista/redluz/archivo/indice/4471/msg/4519/

23
0
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.