jackosdec
Usuario (Argentina)
Dicen que el amor es solo serotonina, dopamina y oxitocina, que tan solo es química. Dicen que el amor es solo un hábito, una tradición, que tan solo es historia. Dicen que el amor es casual, probabilidades y estadísticas, que tan solo son matemáticas. Dicen que el amor es poesía, verborrea romántica, que tan solo es literatura. Dicen que el amor es solo actividad hormonal, que tan solo es naturaleza. Dicen que el amor solo es circunstancial e interesado, que tan solo es geografía. Dicen que el amor es solo instinto animal, que tan solo es gimnasia. Yo digo que el amor es guiñarte el ojo en clase de química. Mandarte notitas en la clase de historia. Enamorarnos en verano cuando me ayudas a estudiar para el examen de matemáticas de septiembre. Besarnos a escondidas en clase de literatura. Aguantar la risa y tocarnos por debajo de la mesa en las clases de naturaleza. Hacer planes juntos y soñar con el futuro en clases de geografía. Defenderte muy de cerca cuando jugamos al baloncesto en la clase de gimnasia. Yo digo que el amor siempre es una asignatura pendiente, un examen aprobado, un examen suspendido, una clase para pirarse juntos y poder escondernos del mundo.

Te pregunto por que eres puta. Y tú te vistes con apatía. Observo tus piernas interminables, tu carita perfecta. Se que te lo preguntaron millones de veces, que otros jugaron antes a disfrazarte de Julia Roberts. Pero, mientras yo me pongo las zapatillas y tú te guardas los euros, te lo pregunto así, sin más y sin saber muy bien porqué. Te pregunto por que alquilas tu parcela a cualquiera, si a mí me gustaría ser para siempre su único habitante. Y entonces tú me miras, sonríes en silencio y me respondes que en realidad te sientes como el libro de una biblioteca, que estas llenita de páginas manoseadas y marcadas, de momentos tatuados y manchas de distintas naturalezas. Que eres como un cuento que siempre llega tarde, cuando los niños ya duermen, un cuento de adultos en boca de todos, un secreto desgarrado. Ya una vez abajo en el bar, un tipejo en chándal y con pinta de obrero búlgaro sube tras de mí las escaleras en tu busca. Llueve. El frío de la calle me sacude la cara. De camino a casa aprieto los dientes, esquivo los charcos y pienso en la última vez que robé un libro de una biblioteca.

Uno de los grandes sistemas para suprimir el calor fue sin duda el de los egipcios. Se utilizaba principalmente en el palacio del faraón, cuyas paredes estaban formadas por enormes bloques de piedra, con un peso superior a mil toneladas. Durante la noche, tres mil esclavos desmantelaban las paredes y acarreaban las piedras al Desierto del Sahara. Como el clima desértico es extremoso y la temperatura disminuye a niveles muy bajos durante las horas nocturnas, las piedras se enfriaban notablemente. Justo antes de que amaneciera, los esclavos acarreaban de regreso las piedras al palacio y volvían a colocarlas en su sitio. Se supone que el faraón disfrutaba de temperaturas alrededor de los 26° Celsius, mientras que afuera el calor subía hasta casi el doble. Si entonces se necesitaban miles de esclavos para poder realizar la labor de acondicionamiento del aire, actualmente esto se efectúa fácilmente. En 1842, Lord Kelvin inventó el principio del aire acondicionado. Con el objetivo de conseguir un ambiente agradable y sano, el científico creó un circuito frigorífico hermético basado en la absorción del calor a través de un gas refrigerante. Para ello, se basó en 3 principios: El calor se transmite de la temperatura más alta a la más baja, como cuando enfriamos un café introduciendo una cuchara de metal a la taza y ésta absorbe el calor. El cambio de estado del líquido a gas absorbe calor. Por ejemplo, si humedecemos la mano en alcohol, sentimos frío en el momento en que éste se evapora, puesto que absorbe el calor de nuestra mano. La presión y la temperatura están directamente relacionadas. En un recipiente cerrado, como una olla, necesitamos proporcionar menor cantidad de calor para llegar a la misma temperatura que en uno abierto. Un aparato de aire acondicionado sirve, tal y como indica su nombre, para el acondicionamiento del aire. Éste es el proceso más completo de tratamiento del ambiente en un local cerrado y consiste en regular la temperatura, ya sea calefacción o refrigeración, el grado de humedad, la renovación o circulación del aire y su limpieza, es decir, su filtrado o purificación. En 1902, el estadounidense Willis Haviland Carrier sentó las bases de la refrigeración moderna y, al encontrarse con los problemas de la excesiva humidificación del aire enfriado, las del aire acondicionado, desarrollando el concepto de climatización de verano. Por esa época, un impresor de Brooklyn, Nueva York, tenía serias dificultades durante el proceso de impresión, debido a que los cambios de temperatura y humedad en su taller alteraban ligeramente las dimensiones del papel, impidiendo alinear correctamente las tintas. El frustrado impresor no lograba imprimir una imagen decente a color. Carrier, recién graduado de la Universidad de Cornell con una Maestría en Ingeniería, acababa de ser empleado por la Compañía Buffalo Forge, con un salario de 10 dólares semanales. El joven se puso a investigar con tenacidad cómo resolver el problema y diseñó una máquina que controlaba la temperatura y la humedad por medio de tubos enfriados, dando lugar a la primera unidad de aire acondicionado de la Historia. El invento hizo feliz al impresor de Brooklyn, que por fin pudo tener un ambiente estable que le permitió imprimir a cuatro tintas sin ninguna complicación. El “Aparato para Tratar el Aire” fue patentado en 1906. Aunque Willis Haviland Carrier es reconocido como el “padre del aire acondicionado”, el término "aire acondicionado" fue utilizado por primera vez por el ingeniero Stuart H. Cramer, en la patente de un dispositivo que enviaba vapor de agua al aire en las plantas textiles para acondicionar el hilo. Las industrias textiles del Sur de los Estados Unidos fueron las primeras en utilizar el nuevo sistema de Carrier. Por ejemplo, la fábrica de Algodón Chronicle Mill en Belmont, Carolina del Norte, que tenía un gran problema. Debido a la ausencia de humedad, se creaba un exceso de electricidad estática, haciendo que las fibras de algodón se deshilacharan y fuera difícil tejerlas. El sistema Carrier elevó y estabilizó el nivel de humedad para acondicionar las fibras, resolviendo así la cuestión. Debido a su calidad, un gran número de industrias se interesaron por el aparato de Carrier. La primera venta que realizó al extranjero fue en 1907, para una fábrica de seda en Yokohama, Japón. En 1911, Carrier reveló su Fórmula Racional Psicométrica básica a la Sociedad Americana de Ingenieros Mecánicos. La fórmula sigue siendo hoy en día la base de todos los cálculos fundamentales para la industria del aire acondicionado. El inventor dijo que recibió su “chispa de genialidad” mientras esperaba un tren. Era una noche brumosa y él estaba repasando mentalmente el problema del control de la temperatura y la humedad. Para cuando llegó el tren, ya había comprendido la relación entre temperatura, humedad y punto de condensación. Las industrias florecieron con la nueva habilidad para controlar la temperatura y los niveles de humedad durante la producción. Películas, tabaco, carnes procesadas, cápsulas medicinales y otros productos obtuvieron mejoras significativas en su calidad gracias al aire acondicionado. En 1915, entusiasmados por el éxito, Carrier y seis amigos ingenieros reunieron 32,600 dólares para formar la Compañía de Ingeniería Carrier, dedicada a la innovación tecnológica de su único producto, el aire acondicionado. Durante aquellos años, su objetivo principal fue mejorar el desarrollo de los procesos industriales con máquinas que permitieran el control de la temperatura y la humedad. Por casi dos décadas, el uso del aire acondicionado estuvo dirigido a las industrias, más que a las personas. En 1921, Willis Haviland Carrier patentó la máquina de refrigeración centrífuga. También conocida como enfriadora centrífuga o refrigerante centrifugado, fue el primer método para acondicionar el aire en grandes espacios. Las máquinas anteriores usaban compresores impulsados por pistones para bombear a través del sistema el refrigerante, a menudo amoníaco, tóxico e inflamable. Carrier diseñó un compresor centrífugo similar a las paletas giratorias de una bomba de agua. El resultado fue un enfriador más seguro y eficiente. El nuevo sistema se estrenó en 1924 en la tienda departamental Hudson de Detroit, Michigan. Los asistentes a la popular venta de sótano se sentían mareados por el calor debido al pésimo sistema de ventilación, por lo que se instalaron tres refrigerantes centrifugados Carrier para enfriar el piso. Una multitud de compradores llenó “el almacén con aire acondicionado” y poco tiempo después fueron instalados aparatos en toda la tienda. Su uso pasó de las tiendas departamentales a las salas de cine. La prueba de fuego se presentó en 1925, cuando el Teatro Rivoli de Nueva York solicitó a la joven empresa instalar un equipo de enfriamiento. Se realizó una gran campaña de publicidad, que provocó que se formaran largas colas de personas en la puerta del cine. Casi todas llevaban sus abanicos, por si acaso. La película que se proyectó aquella noche fue olvidada, pero no el refrescante confort del aire acondicionado. La industria creció rápidamente. Muchos estadounidenses disfrutaron por primera vez la experiencia de no tener que sufrir en los cines por el calor, ya que los propietarios instalaron los equipos para incrementar la asistencia durante los cálidos y húmedos días de verano. La industria creció rápidamente y cinco años después, alrededor de 300 salas de cine tenían instalado ya el aire acondicionado. El éxito fue tal, que inmediatamente se instalaron este tipo de máquinas en hospitales, oficinas, aeropuertos y hoteles. En 1928, Willis Haviland Carrier desarrolló el primer equipo que enfriaba, calentaba, limpiaba y hacía circular el aire para casas y departamentos, pero la Gran Depresión en los Estados Unidos puso punto final al aire acondicionado en los hogares. Las ventas de aparatos para uso residencial empezaron hasta después de la Segunda Guerra Mundial. A partir de entonces, el confort del aire acondicionado se extendió a todo el mundo. El calor y el frío que sienten las personas no sólo dependen de la temperatura ambiental, sino también de la humedad y de la apropiada distribución del aire. La climatización es el proceso de tratamiento del aire que controla simultáneamente su temperatura, humedad, limpieza y distribución para responder a las exigencias del espacio climatizado. El calor es una forma de energía relacionada directamente con la vibración molecular. Cuando calentamos una sustancia, sus moléculas se mueven rápidamente, generando así una energía, el calor. Si la enfriamos, el movimiento molecular se detiene, bajando la temperatura. La humedad se refiere a la cantidad de agua contenida en el aire y está directamente relacionada con la sensación de bienestar. El aire ambiente se controla para mantener la humedad relativa preestablecida mediante la humidificación o deshumidificación del aire ambiente. Para obtener el confort deseado, es necesario que el aire sea distribuido y circule uniformemente por todo el recinto, sin producir corrientes desagradables. Por último, la eliminación de las partículas de polvo es fundamental para la salud. Conseguir un adecuado filtrado de aire es una labor básica de un equipo de aire acondicionado. Además de la comodidad que disfrutamos con el aire acondicionado en un día cálido y húmedo de verano, actualmente muchos productos y servicios vitales en nuestra sociedad dependen del control del clima interno, como los alimentos, la ropa y la biotecnología para obtener químicos, plásticos y fertilizantes. El aire acondicionado juega un rol importante en la medicina moderna, desde sus aplicaciones en el cuidado de bebés y las salas de cirugía hasta sus usos en los laboratorios de investigación. Sin el control exacto de temperatura y humedad, los microprocesadores, circuitos integrados y la electrónica de alta tecnología no podrían ser producidos. Los centros computacionales dejarían de funcionar. Muchos procesos de fabricación precisa no serían posibles. El vuelo de aviones y de naves espaciales sería solo un sueño. Minerales valiosos no podrían ser extraídos desde la profundidad de la tierra y los arquitectos no podrían haber diseñado los enormes edificios que han cambiado la cara de las ciudades más grandes del mundo. El aire acondicionado inventado por Willis Haviland Carrier ha hecho posible el desarrollo de muchas áreas tropicales y desérticas del mundo, que dependen de la posibilidad de controlar su medio ambiente. FUENTE http://www.alfaradio.com.mx/grc/homepage.nsf/main?readform&idest=ESTA-4Z8TZK&url=/grc/redam.nsf/vwALL/XPAO-6SVNUC
El ataque cerebral es la segunda causa de muerte y la primera de discapacidad en adultos. En Argentina, cada 4 minutos una persona sufre un ataque cerebral. Es una afección que provoca graves lesiones cerebrales, puede causar la muerte o secuelas físicas y mentales irreversibles. El daño puede ser menor si se consulta de inmediato, por eso es importante hacerlo aunque los síntomas hayan desaparecido. Conocer más sobre el ataque cerebral, saber identificar sus síntomas y actuar con rapidez es nuestra mejor forma de protegernos. El ataque cerebral, es una afección causada por la súbita pérdida de flujo sanguíneo cerebral (isquémico) o por el sangrado (hemorrágico) dentro de la cabeza. Cualquiera de las dos situaciones puede provocar que las neuronas se debiliten o mueran, ya que sin oxígeno las células nerviosas no pueden funcionar. Las partes del cuerpo controladas por las regiones del cerebro afectadas, consecuentemente, también dejan de funcionar. Los efectos de un ataque cerebral son a menudo permanentes, ya que las células cerebrales muertas no se pueden reemplazar. Afortunadamente, por medio del reconocimiento temprano de los signos de un ataque cerebral y la búsqueda inmediata de atención médica se pueden reducir considerablemente las posibilidades de muerte y discapacidad. Ataque cerebral isquémico Ataque cerebral hemorrágico ¿Cuáles son los síntomas de un ataque cerebral? Aprenda a reconocer un ataque cerebral El tiempo perdido es cerebro perdido Los nuevos tratamientos sólo funcionan si son aplicados dentro de las tres primeras horas de presentados los síntomas iniciales, entre los que se cuentan: * Falta de sensación, debilidad o parálisis repentinas en la cara, el brazo o la pierna, especialmente en un lado del cuerpo. Se trata del síntoma más frecuente. * Confusión súbita, problemas repentinos para hablar o entender. * Problemas repentinos para ver con uno o los dos ojos. * Dificultades para caminar, mareo, vértigo, pérdida del equilibrio o falta de coordinación. * Dolor de cabeza súbito y de máxima intensidad. ¿Qué hacer cuando ocurre un ataque cerebral? Si usted está junto a una persona que ha sufrido un ataque cerebral lo primero que debe hacer es acostarlo con un almohadón o varias almohadas, asegurándose de que evitar que se caiga. La persona debe permanecer sobre uno de sus costados para evitar que la saliva o un eventual vómito se dirijan a la vía respiratoria. Inmediatamente debe llamar al servicio de emergencias público (SAME o similar) o privado (de su obra social, prepaga o mutual), aclarando al operador que la persona ha sufrido un ataque cerebral, lo que constituye una emergencia neurológica y requiere el envío de una ambulancia con código rojo. Mientras espera la llegada de la ambulancia no proporcione al paciente ningún tipo de medicación. Debe evitar el uso de aspirina o cualquier medicación habitualmente indicada para el descenso de la presión arterial (antihipertensivos). No debe bajarse la presión arterial ni siquiera cuando la víctima tenga valores inusualmente elevados. Esta es una tarea que solo compete al equipo médico y en el contexto hospitalario adecuado. Si la persona es diabética, debe controlar su glucosa en sangre mediante la tira reactiva. Solo en el caso de que la glucosa sea menor de 80 mg/dl deberá proporcionarle algún alimento o bebida con azúcar. Para ello la persona deberá estar perfectamente sentada, despierta y con el mentón lo más pegado al tórax posible. Recuerde y si puede anote la hora exacta de comienzo de los síntomas. ¿Cuáles son los factores de riesgo del ataque cerebral? Existen dos tipos de factores de riesgo para el ataque cerebral: controlables y no controlables. Los primeros son bastante conocidos por la población, debido a que son los mismos que para la enfermedad coronaria y el infarto cardíaco: Factores de Riesgo Controlables Hipertensión Arterial. Es el factor de riesgo más frecuente; está presente en casi el 80% de los pacientes que sufren un ataque cerebral en la Argentina. Diabetes. El control de la diabetes es esencial. En la Argentina, el 22% de los pacientes que sufren un ataque cerebral es diabético. Alcoholismo. El consumo excesivo de alcohol tiene una estrecha relación con el riesgo de sufrir hemorragias cerebrales. Cigarrillo. El riesgo de sufrir un ataque cerebral aumenta entre un 50% y un 70% en fumadores y el impacto es mayor en mujeres. Colesterol elevado. El colesterol aumenta el riesgo de que se tapen las arterias, incluidas las que van al cerebro. Otros factores de riesgo que pueden ser controlados incluyen: Sedentarismo. La falta de actividad física puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Drogas ilícitas. La cocaína y otras drogas se asocian a una mayor frecuencia de ataques cerebrales. Obesidad. La obesidad es un importante factor de riesgo y su presencia potencia a otros factores. Factores de Riesgo No-Controlables Adicionalmente existen factores de riesgo no controlables. Es importante reconocerlos para poder identificar individuos con un mayor riesgo de sufrir un ataque cerebral: Edad. El riesgo de sufrir un ataque cerebral se duplica a partir de los 55 años de edad. Género. Los hombres tienen mayor riesgo con respecto a las mujeres. Herencia. Las personas con antecedentes familiares de enfermedad coronaria o cerebrovascular constituyen un grupo de mayor riesgo. Antecedentes personales. Quienes ya sufrieron un ataque cerebral tienen mayor riesgo de tener otro. ¿Cómo puede prevenirse el ataque cerebral? Si bien el riesgo de sufrir un ataque cerebral no puede eliminarse por completo, puede trabajarse para disminuir la probabilidad de sufrir un evento mediante: Controles médicos regulares. Estricto control de la presión arterial. Abandono total del cigarrillo. Optimización y seguimiento médico de la dieta. Ejercicio físico bajo supervisión médica. Control estricto de la diabetes. Control y tratamiento de las enfermedades del corazón. ¿Cómo se diagnostica el ataque cerebral? Cuanto antes se haga el diagnóstico, más posibilidades de tratamiento y recuperación tendrá el paciente. El ataque cerebral es una emergencia. Se debe llamar al sistema de emergencias y pedir una ambulancia con código rojo. Un adecuado diagnóstico de los motivos del ataque cerebral es fundamental para poder prevenir un segundo evento, lo cual es de probabilidad relativamente alta. Debe hacerse sobre la base de: Entrevista con el paciente y/o testigos del evento, más un profundo examen neurológico. Estudios cerebrales por imágenes (tomografía computada o resonancia magnética). Evaluación de flujo sanguíneo y lugares de sangrado (angiografía por resonancia magnética, angiotomografía, doppler de arterias del cuello y/o transcraneal). Análisis de sangre para detectar alteraciones de la coagulación. Electrocardiograma y ecocardiograma para identificar fuentes de coágulos que pueden viajar hacia el cerebro. El diagnóstico involucra estudios específicos realizados por profesionales entrenados en esta enfermedad. ¿Cómo se trata el ataque cerebral? Llegar en forma rápida al centro asistencial más cercano que cuente con los medios necesarios, disminuye las secuelas y la mortalidad ocasionadas por esta enfermedad. Al igual que el infarto de corazón o el paro cardiaco, el ataque cerebral debe considerarse una emergencia. Por este motivo es esencial la asistencia y el traslado al hospital en el menor tiempo posible. Con este fin, recomendamos que, ante los síntomas típicos (pérdida de fuerza en alguna parte del cuerpo, problemas para hablar, alteraciones en la vista, mareo o vértigos o inestabilidad para caminar en forma brusca, dolor de cabeza de comienzo explosivo) llame inmediatamente al servicio de ambulancias y “solicite un código rojo” aclarando al operador que su familiar o conocido puede estar sufriendo un ataque cerebral. Mientras espera la llegada de la ambulancia usted no debe administrar ningún tipo de medicación al paciente. No debe disminuirse la presión arterial, no deben administrarse sedantes o drogas que puedan dormir al paciente ni medicamentos que modifiquen la coagulación (aspirina o anticoagulantes) mientras se espera la llegada del médico. Cuando llegue al hospital se le realizarán exámenes clínicos, de laboratorio y una tomografía de cerebro de urgencia en la cual se podrá determinar el tipo de ataque cerebral. El tratamiento que se puede aplicar depende del tipo de ataque cerebral, edad, estado de salud y el tiempo transcurrido. No todos los pacientes recibirán el mismo tratamiento. Un rápido tratamiento del ataque cerebral permite reducir enormemente la probabilidad de secuelas Tipos de tratamientos A realizarse en la Emergencia Compensar al paciente. Asegurarse que tenga una buena presión arterial, que no tenga dificultades para respirar o mantener un oxígeno adecuado en la sangre. Hay que corregir posibles alteraciones de la sangre como la glucosa de estar presentes. Todas estas acciones mejoran el pronóstico del paciente. rt-PA. Se trata de una droga que permite destapar la arteria ocluida cuando se produce un infarto de cerebro. Se debe aplicar dentro de las tres primeras horas de manifestados los síntomas, para lo cual usted deberá llegar un hospital que cuente con un tomógrafo en las primeras dos horas. En algunos casos no es posible aplicarla porque el paciente esta muy grave, tiene sangre en el cerebro o existe alguna otra contraindicación que impide su administración. Tratamientos diferidos en la internación Cirugía. La cirugía puede requerirse para reparar el daño causado o para prevenir la ocurrencia de un segundo ataque. Por ejemplo, puede ser preciso liberar la sangre de un ataque cerebral hemorrágico o reparar vasos sanguíneos dañados. Otros procedimientos. Algunas personas pueden beneficiarse con la utilización de un catéter para destapar los vasos dañados en el cerebro. Estos son métodos nuevos y no están disponibles en todos los hospitales. Tratamiento de los factores de riesgo. El tratamiento de los principales factores de riesgo vascular como son la presión alta, la diabetes, el colesterol y la obesidad al igual que modificar hábitos de vida no saludables como el sedentarismo y el tabaquismo. Son medidas altamente efectivas para disminuir un nuevo eventos. Antiagregantes o anticoagulantes. Podrán estar indicados de acuerdo al tipo de ataque cerebral y a cual fue el factor que lo desencadenó. En algunos casos es necesario recurrir a cirugía neurovascular ¿Cuáles son las consecuencias de un ataque cerebral? Nuestro cerebro lo controla todo: cómo nos movemos, cómo nos sentimos, cómo pensamos y cómo nos comportamos. Las lesiones al cerebro debidas a un ataque cerebral pueden afectar cualquiera de esas habilidades. Estas son algunas consecuencias posibles: Hemiparesia o hemiplejia (debilidad o parálisis de un lado del cuerpo, respectivamente) Afasia (dificultades con el habla y el lenguaje) o disfagia (dificultad al tragar). Disminución del campo visual y problemas de percepción visual. Pérdida de control de las emociones y cambios de humor. Negación de los cambios causados por la lesión al cerebro. Dificultades en la motricidad, los sentidos y el habla son las consecuencias más comunes También existen efectos emocionales: Depresión. Apatía y falta de motivación. Cansancio. Frustración, enojo y tristeza. Llanto involuntario. Trastornos cognitivos (problemas de memoria, juicio, solución de problemas). Cambios en la conducta. Las consecuencias del ataque cerebral generan además problemas de tipo emocional, como depresión y frustración ¿Es posible rehabilitarse luego de sufrir un ataque cerebral? En la mayoría de los casos, los pacientes efectivamente mejoran. Es importante recordar que los efectos de un ataque cerebral son peores inmediatamente después de ocurrido el evento. A partir de entonces, la velocidad y calidad de las mejoras dependen de la extensión de la lesión cerebral y del éxito del tratamiento y la rehabilitación. Algunos puntos importantes a tener en cuenta: La recuperación comienza una vez finalizado el ataque y cuando el paciente está médicamente estable. Algunas mejoras son espontáneas y dependen de cómo funciona el cerebro después de la lesión. Los programas de rehabilitación para personas con ataques cerebrales ayudan a mejorar las capacidades y aprender nuevas destrezas y técnicas para adaptarse. La depresión que sigue a un ataque cerebral puede interferir con la rehabilitación. Es importante tratarla. Las mejoras suelen ocurrir más rápido durante los primeros meses después del ataque, y luego siguen con el esfuerzo y dedicación continuos a través de los años. Un buen tratamiento, junto con paciencia y esfuerzo, permiten recuperarse positivamente de un ataque cerebral link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=biPUr0OvcwU&feature=player_embedded Fuente http://www.ataquecerebral.org.ar/
Te pregunto por que eres puta. Y tú te vistes con apatía. Observo tus piernas interminables, tu carita perfecta. Se que te lo preguntaron millones de veces, que otros jugaron antes a disfrazarte de Julia Roberts. Pero, mientras yo me pongo las zapatillas y tú te guardas los euros, te lo pregunto así, sin más y sin saber muy bien porqué. Te pregunto por que alquilas tu parcela a cualquiera, si a mí me gustaría ser para siempre su único habitante. Y entonces tú me miras, sonríes en silencio y me respondes que en realidad te sientes como el libro de una biblioteca, que estas llenita de páginas manoseadas y marcadas, de momentos tatuados y manchas de distintas naturalezas. Que eres como un cuento que siempre llega tarde, cuando los niños ya duermen, un cuento de adultos en boca de todos, un secreto desgarrado. Ya una vez abajo en el bar, un tipejo en chándal y con pinta de obrero búlgaro sube tras de mí las escaleras en tu busca. Llueve. El frío de la calle me sacude la cara. De camino a casa aprieto los dientes, esquivo los charcos y pienso en la última vez que robé un libro de una biblioteca.
24 Horas antes de entrar en la arena, el toro ha sido sometido a un encierro a oscuras para que al soltarlo, la luz y los gritos de los espectadores lo aterren y trate de huir saltando las barreras, lo que produce la imagen en el publico de que el toro es feroz. También se le han recortado los cuernos para proteger al torero. Le colgaron sacos de arena en el cuello durante horas. Otras practicas comunes: Lo golpearon en los testículos y los riñones. Le indujeron diarrea al poner sulfatos en el agua que bebió. Todo esto es con el fin de que llegue débil al ruedo y en completo desorden. Se le ha untado grasa en los ojos para dificultar su visión, y en las patas se le puso una sustancia que le produce ardor y le impide mantenerse quieto, así el torero no desluce su actuación. LOS CABALLOS DE LOS PICADORES: Se eligen a caballos que ya no tienen valor comercial, porque el animal muere en 3 o 4 corridas a lo mucho. Es muy habitual que el animal sufra quebraduras múltiples de costillas o destripamientos. Se les coloca un peto simulando que se les protege, pero en realidad se trata de que el público no vea las heridas al caballo que con frecuencia presentan exposición de vísceras. LAS BANDERILLAS ESPAÑOLAS: Las banderillas aseguran que la hemorragia siga. Se intenta colocarlas justo en el mismo sitio ya dañado con los ganchos de metal. El gancho se mueve dentro de la herida con cada movimiento del toro y con el roce de la muleta, el peso de las banderillas tiene precisamente esa función. Algunas banderillas tienen un arpón de 8 cms, y se les llama "de castigo", a las cuales es sometido el toro cuando ha logrado evadir la lanza del picador. Las banderillas prolongan el desgarre y ahondamiento de las heridas internas. No hay límite al número de banderillazos: tantos como sean necesarios para desgarrar los tejidos y piel del toro. EL VALOR DEL TORERO: La pérdida de sangre y las heridas en la espina dorsal impiden que el toro levante la cabeza de manera normal, y es cuando el torero puede acercarse. Con el toro ya cerca del agotamiento, el torero no se preocupa ya del peligro y se puede dar el lujo de retirarse del toro después de un pase especialmente artístico, echando fuera el pecho y pavoneándose al recibir los aplausos del público. Cuando el toro alcanza este estado lastimero, el matador entra en el ruedo en una celebración de bravura y machismo, a enfrentarse a un toro exhausto, moribundo y confundido. EL EXTASIS: El toro es atravesado con una ESPADA de 80 cms de longitud, que puede destrozarle el hígado, los pulmones, la pleura, etc., según el lugar por donde penetre en el cuerpo del animal de hecho, cuando destroza la gran arteria, el toro agoniza con enormes vómitos de sangre. A la hora de matar, si el toro corre con un poco de suerte, muere de una estocada, pero no como se piensa de una estocada al corazón, si no que la espada penetra pulmones y diafragma, a veces una arteria mayor, y de ahí, la hemorragia que se aprecia del hocico y de la boca. A veces mueren ahogados en su propia sangre. Pero la tortura continua: REMATANDO LA TORTURA: El toro, en un intento desesperado por sobrevivir, se resiste a caer, y suele encaminarse penosamente hacia la puerta por la que lo hicieron entrar, buscando una salida a tanto maltrato y dolor. Pero entonces, lo apuñalan en la nuca con el DESCABELLO, otra larga espada que termina en una cuchilla de 10 cms. A pesar de estos terribles tormentos, el animal no suele morir de inmediato por su gran fuerza, pero, finalmente, cae al suelo, porque la espada ha ido destrozando irremediablemente sus órganos internos. Lo rematan con la PUNTILLA de 10 cms. con lo que intentan seccionarle la médula espinal, a la altura de las vértebras atlas y axis. El toro queda así paralizado, sin poder siquiera realizar movimientos con los músculos respiratorios, por lo que muere por asfixia, muchas veces ahogado en su propia sangre, que le sale a borbotones por la boca y la nariz. COMO AYUDAR: -No asistas ni fomentes las corridas de toros o fiestas donde se maltraten animales. -No apoyes a políticos, artistas y comunicadores asociados a esta barbarie. -No consumas productos de empresas que los patrocinen. -Pero lo mas importante... Enseña a tus hijos el respeto hacia todos los animales.
