izaakbone06
Usuario (Argentina)
![[Creepypasta Pokemon] El poder de los sueños](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2018/06/19/big2v5-aDPScosNw3r.webp)
Hola Taringueros hoy les traigo una creepypasta completamente mía comenten lo que les guste y lo que no y si les gusta haré una segunda parte. BUENO COMENCEMOS!!! Todo comenzó un día cuando iniciaba mi camino para ser un maestro pokemon en mi vida no cabían los errores, había sido marcada desde mi nacimiento con problemas como la muerte de mi madre, con solo 2 años de edad ya vivía una vida sin una figura materna en la cual poner mis sueños, mis deseos, mis anhelos mas grandes. Nada, esa era mi vida un simple y rotundo nada, pero después de vivir así comprendí que no lograría nada con una mente de ese tipo, continúe con mi vida a los 5 años ya veía algo que pensé seria mi salida “Los pokemon” esas simples criaturas las cuales eran tan diferentes tan llenas de energía me alegraban el día el tan solo verlas, ya a la edad necesaria para salir con mi viaje recibí ese tipo de noticias que te marcan para siempre, mi padre aquel hombre que con su rostro duro y firme y su corazón destrozado después de la muerte de mi madre. Quería hablarme sobre mi salida de nuestro pequeño pueblo, llego diciéndome que no tenia caso que saliera que no lograría nada al hacerlo, me dijo de la manera mas sencilla posible que era un inútil no tenia caso salir a un lugar que no conocía siendo alguien como yo… Admito que nunca había recibido de mi padre grandes muestras de cariño, tengo fotos sobre el abrazándome sonriente y parecía que era feliz, pero claro eso era antes de la muerte de mi madre ahora que solo éramos el y yo recibía mas regaños y reproches de su parte que felicitaciones, ni siquiera el día en que recibí mi primer pokemon se molesto en decirme un felicidades, solo se limito a decirme —No te puedes cuidar tu solo y conseguiste otra carga jaja, mas bien otra carga para mi bien hecho hijo ahora no cenaras. El no mentía nunca lo hacia de hecho, esa noche no cene solo porque ya tenia el que cargar con que tenia otra boca mas que alimentar por mi culpa, estaba harto… Al final llego el día en que salí de mi pueblo recibí la noticia pero tuve que seguir como si no me importara me limité a pensar que en algún momento él se arrepentiría de lo que hizo con mi vida. Al llegar a la hierba alta pensé en que seria mejor llevar a mi pokemon para ser exacto mi Ralts en aquellos momentos no me importaba que fuera un simple ralts por que sabia que en algún momento seria un excelente Gallade y viviríamos grandes aventuras seriamos el y yo contra el mundo, oh bueno al menos eso creí en esos momentos… No habían pasado ni unos minutos antes de que saliera el primer pokemon, ese pokemon, me hubiera gustado saber que seria de mi vida si ese pokemon no hubiera salido de la nada pero dicen que uno no puede cambiar su destino, ya esta hecho desde el principio de los tiempos. Esperaba un gran pokemon pero apareció así de la nada un Banette, tenia entendido que era del tipo de pokemon que vivía en basureros o cosas así en la ciudad no en un pueblo mucho menos en la hierba alta. Pero ahí estaba, al final de cuentas yo era un entrenador y los entrenadores pelean y consiguen buenos compañeros ¿O no? Puse mi mejor rostro me dije para mi mismo un pokemon fantasma y uno psíquico en mi arsenal lograre grandes cosas, pero fue ahí cuando todo comenzó a cambiar el Banette no hizo mas que mirarme, le ordene a mi Ralts que atacara pero como yo era un inexperto lo único que hizo fue lanzar un gruñido como si eso fuera a ganarle a un pokemon como Banette me frustré al darme cuenta que no ganaría una batalla así y preferí la opción de correr, pasó por mi mente el cuadro de mi padre diciéndome que era un inútil y lo irónico es que el tenia razón al final de todo. Me di la vuelta y cuando iba a emprender mi huida sucedió algo insólito el Banette me hablo de alguna forma creo que telepáticamente y me dijo —He visto tu dolor, tu sufrimiento, tu ira, tu rencor hacia la vida por como te ha tratado… Eres un inútil para los ojos de todos pero yo puedo ayudarte a llegar muy lejos, pero tienes que confiar en mi para todo ¿Tenemos un trato? Yo asentí con mi cabeza di la vuelta para observarlo tenia una risa burlona como si se riera de la vida, en parte me gusto eso pero también me asustó un poco. A quien le importa al final de cuentas llegaré a ser un gran entrenador gracias a él y no a mi estúpido Ralts que solo conocía un ataque y era incluso más inútil que yo. Había aceptado ir con un pokemon extraño, que no conocía y no sabia de donde venia pero no me importaba lo único que buscaba era ser el mejor entrenador de todos y él me había prometido que así seria. Metí a Ralts en su pokebola de nuevo y caminamos siguiendo la brecha mi nuevo pokemon y yo, nos encontramos con nuestro primer oponente un chico como de mi edad con una cicatriz cerca del ojo que lo hacia ver muy rudo, sin pensarlo lo reté él sonrió y me dijo espero que tengas mas pokemon que solo a ese Banette por que entonces no podras contra mi niño estúpido, me enojé y pensaba en decirle miles de cosas para callar su boca pero una voz me dijo no hagas caso continua con la pelea, entonces mande a mi Banette a pelear el sacó a un pokemon que no estaba seguro de quien era ya que no era de mi región tenia un color amarillo muy intenso con unos anillos negros en sus orejas, luego recordé que era un Pichu ya lo había visto en un viejo libro que tenia mi padre que hablaba sobre una región llamada Jhoto, no le tome mucha importancia y comencé la pelea el pokemon lanzo un ataque tipo eléctrico mi Banette sin que yo le diera una orden lo esquivo con mucha facilidad, saltó e hizo una embestida desde los cielos muy destructiva y lo mejor es que lo hizo sin que yo le diera una sola orden y le ganó a Pichu, su entrenador lo llamó pero ahí comenzó lo raro Banette hizo mal de ojo y el entrenador no pudo cambiar el pokemon aunque el mismo estuviera en un estado muy mal, Banette puso una mirada fría que creo nunca veré una igual e hizo lo inesperado mató a Pichu con un extraño ataque que consistía en clavarse una aguja en el corazón el mismo y el pokemon contrincante moria, lo miré con miedo y pensé en salir corriendo pero él me dijo —Confías en mi ¿O no? Pare en seco mis pensamientos mire al entrenador y vi una cara de horror juntado con rabia y miles de sensaciones mas, le dijo maldiciones a mi Banette, el cual solo lo miró, le sonrió y me dijo a mi que le preguntara si no tenia mas pokemon por que con un pequeño Pichu no lograría nada, el entrenador lleno de ira saco a todos sus pokemon, dudo que sea necesario decir el nombre de los cinco restantes ya que de igual manera no importa mi Banette… Los… Ma…Tó. Horrorizado por ver aquel espectáculo volví a pensar en salir huyendo de la escena pero igualmente oí esa voz que decía confías en mi ¿O no? Y el entrenador tenia un pálido incomparable en su rostro una mirada vacía y con un odio que no podía ser descrito miraba a mi Banette, yo me jacte de él diciéndole que no era lo suficiente fuerte para mi y mi pokemon. Y justo en ese momento cuando pensé que las cosas ya habían terminado mi Banette se sacó todas las agujas del combate anterior y se colocó una en el corazón matando así al entrenador, en ese momento me desmayé… Desperté, era de noche estaba recostado en la hierba y anhelaba con todo mi ser que eso hubiera sido una pesadilla, pero… Ahí estaba Banette con su sonrisa burlona diciéndome —Hola dormilón, has dormido mucho tiempo, ¿Tienes hambre supongo? Y me dio una rara sopa hecha de hierbas y hongos no dude en comerla ya que me moría de hambre. Después de este suceso que marcó mi vida para siempre las cosas se fueran dando pasajeras peleas y mas peleas sangrientas en las cuales todas terminaban igual Banette matando a cada uno de los entrenadores que enfrentaba, a veces le daba la oportunidad a Ralts de salir para pelear los dos el y mi Banette para que fuera ganando experiencia el problema era que ellos dos simplemente no se llevaban bien y no tardaba mucho en devolver a Ralts a su pokebola. Lo raro de Banette es que desde que había emprendido el viaje con el dentro de las batallas era un pokemon mas sombrío de lo que un pokemon puede ser pero fuera de ellas era muy diferente se comportaba como si fuera mi madre me cuidaba, era raro pero a final de cuentas me gustaba eso, las muertes se me habían hecho algo cotidiano escuchar esos gritos desgarradores de los pokemon y de los entrenadores era algo muy rutinario ya para mi, al llegar a las ciudades se ponía detrás de mi al caminar pareciera que le temía a la gente no le hice mucho caso a eso y continúe en mi camino, al llegar al primer gimnasio me sorprendí al ver que Banette no mato a los pokemon del líder del gimnasio, se limitaba a dejarlos sin fuerzas igual al líder no lo mato, me pidió que nos fuéramos lo mas pronto posible y ahí estábamos de nuevo en la hierba alta después de descansar e ir a comer con el dinero que habíamos conseguido de los diversos entrenadores que habíamos matado, al llegar a la hierba volvía a tener esa personalidad fría pero a la vez cálida que me cuidaba de alguna rara forma, seguimos adelante y de nuevo lo mismo muertes y mas muertes, llegábamos a las ciudades y el cambiaba se volvió una rutina hasta que llegamos a la entrada de la calle de la victoria donde mi sueño mas anhelado se encontraba frente a mi un comboy de policías no esperaba que sucediera pero después de lo que había pasado en mi vida ya no sabia ni que esperar, el comandante me dijo que sabia de mi, de mis asesinatos y que seria llevado a la cárcel por dichos crímenes, ahí fue cuando comprendí lo que había hecho, había estado matando gente inocente todo este tiempo, no respetaba si eran jóvenes o adultos incluso entrenadoras solo los mataba y lo que mas me asustaba es que me divertía al ver como Banette los mataba, pero como un balde de agua fría llegaba a mi esas palabras me asuste por primera vez en mucho tiempo, pero luego de nuevo esa voz rara llegaba desde el fondo de esa muñeca horrible de trapo con su sonrisa maligna llamada Banette diciéndome —Confías en mí ¿O no? Me calmé un poco y no tardo mucho en suceder como siempre pasaba, salían pokemon por todas partes pero igual Banette los mato uno por uno lenta y dolorosamente, solo que esta vez al llegar con los policías hizo algo raro uso un ataque llamado Confusión quien para mi entendimiento era del tipo Psíquico no fantasma, levantó por los aires a los policías de una extraña manera y sucedió lo mas horroroso que había visto en mi vida, y eso que ya había visto lo que Banette ya les había hecho a los demás, los cuerpos de aquellos policías se fueron comprimiendo por una extraña fuerza dejando una pequeña bola de huesos, piel y sangre horrorosamente hechas las cuales Banette devoró… Desperté después de otro desmayo de nuevo creyendo que todo había sido una pesadilla una horrible pesadilla pero no era asi, estaba mi Banette dándome una sopa de hierbas secas y algo que parecía hongos que sabia muy rica, ese día no quise dirigirle la palabra a Banette, pensaba en lo sucedido y me dolía de una manera brutal me asustaba mas bien me horrorizaba recordar lo que había pasado solo quería regresar a casa y decirle a mi padre que si era un inútil, cuando Banette de nuevo me habló —Hoy no has hablado conmigo algo te sucede al final te dio miedo todo esto, sabia que eras un inútil pero mira hasta donde te he llevado solo por mi es que estamos aquí así que apresúrate y no pienses en huir por que sabes de lo que soy capaz voy a matar a todo el alto mando contigo o sin ti así que tu sabes, no dude mucho en responderle que no pasaba nada que nos fuéramos a matar al alto mando, sucedió todo lo mas horrible de mi vida mate a personas inocentes y ahora estoy frente al ultimo entrenador viendo como repulsivamente mi Banette se lo come y yo no puedo hacer mas que observarlo con un miedo terrible, siento que me falta el aire, no puedo respirar creo que de nuevo perderé la consciencia… Justo cuando pensaba que ya estaba superando lo de los desmayos, pero no sucedió llego un rayo de luz a mi vida una figura amarilla salto de la nada atacando a mi Banette con una fuerza tan brutal que lo lanzó contra un muro dejándolo tirado, después salió alguien que se me hacia conocido tenia un rostro que yo recordaba de alguna parte pero por el momento no me importaba ya no quería nada en la vida después de tener el titulo de el mejor entrenador pokemon, el ganador de la liga injustamente no tenia mas sueños en la vida solo quería salir de esa pesadilla corrí con el entrenador sin saber quien era le implore por mi vida y le dije que Banette me había obligado a hacer lo que hice, el entrenador solo me vio y dijo te creo, y ahí comenzó una batalla férrea entre un pokemon parecido a Pichu solo que mas grande y con un color naranja en vez de ser amarillo creo que era Raichu, el joven lo había entrenado muy bien ya que no le daba tiempo a Banette para hacer su ataque con el cual se clavaba esas grandes agujas, la batalla seguía su curso hasta que Banette uso su ataque confusión el cual me temía, Raichu estaba volando por los aires y yo veía mi ultima esperanza morir… Pensándolo bien yo tenia la culpa de aquellos actos delictivos mi mayor anhelo era simplemente ser el mejor de todos los entrenadores, solo quería recalcarle en la cara a mi padre que no era un inútil mas bien a la vida decirle que estaba equivocada que yo no era un inútil pero al final de cuentas resulto cierto era un inútil que preferí el camino fácil, que con mis deseos arruine mi vida y la de muchos otros y merecía la muerte más que nadie en el mundo por ser un cobarde sin darme cuenta ya tenia 17 años y mi vida había sido pésima y había empeorado mi sentimiento de vacío y todo fue por mi culpa por mis deseos equivocados de querer ser el mejor de todos a costa de cosas impensables lo único de lo que estaba seguro es que mi Ralts no se merecería morir así que me prometí no sacarlo para salvarme la vida la cual ni siquiera me merecía. Y ahí estaba yo con el corazón que si por él hubiera sido estuviera fuera de mi cuerpo por haber salido de mi boca esperando que pasara cuando de nuevo esa sorpresa… Una luz brilló desde el fondo de el Raichu gritando de una manera tan armoniosa que parecía un ángel amarillo lanzando un ataque a al Banette dejándolo en el suelo y pareciendo un muerto, mire al entrenador y él me sonrió y me dio una extraña pokebola de cristal me dijo que ahí debería de estar ese pokemon maldito se la lancé a Banette, pero el despertó de alguna forma no sé como, después vi sangre y todo se vio blanco, jajaja de nuevo desmayándome creí que esta vez ya no pasaría… Estoy tirado en el suelo con horrible herida en mi brazo, no lo siento y viendo como de nuevo una gran batalla se libera a mi lado esta vez el entrenador ya no tiene la misma sonrisa lo veo con miedo, creo que esta vez ya terminó todo, moriremos los dos y Banette nos matará y moriré como un cobarde solo pensando en que mi vida no valió nada nací para ser un inútil y así fue mi destino ya estaba marcado, Raichu ya estaba casi muerto gracias a el ataque de Banette quien se dirigía a matar al entrenador, justo en ese momento un soplo de vida llego mi y cuando menos lo pensé ahí estaba yo abalanzándome para interceptar el ataque de Banette hacia el entrenador, quien lo diría yo salvando a alguien que ni conocía pero no me importaba de hecho ya nada me importaba ni siquiera estoy seguro de que yo lo haya hecho solo, cuando Banette me atacó regresó el ataque el cual estoy seguro que me mataría al instante y regresándoselo a si mismo terminó en el suelo con la boca semi-abierta en ese momento el entrenador lanzó la pokebola él fue atrapado en ella y con el mi pesadilla había terminado, de nuevo lo mismo esa falta de aire que ya se me hacia conocida y ese dolor en el brazo el cual ni siquiera volteé a ver por miedo a lo que pasaría si lo viera me desmayé pero esta vez anhelaba con todo mi ser ese descanso… Estoy en una prisión, el juez dijo que estaré aquí por 20 años más por mis crímenes creo que el juez fue indulgente conmigo por lo de el pokemon maldito, pero esta vez no me siento vacío me siento feliz hice lo correcto después de todo no fui un inútil, no soy un inútil mi padre viene a visitarme a veces pidiéndome perdón siempre que llega, al final mi mayor sueño se cumplía mi padre se disculpaba por lo que había pasado en mi vida y notaba por fin su amor, con respecto al entrenador ahora es el mejor entrenador de todos alguien que se merece mi respeto, mi salvador y quien además era hermano de el primer chico contra el que me enfrenté aún no se como es que alguien como el me salvaría yo maté a su hermano de una manera despiadada y aun así no le importo y me salvó, creo que nunca terminaré de agradecérselo. Lleva consigo la pokebola de cristal, y también lleva a mi Ralts el cual creo que no se merecía como lo traté y estoy seguro que él lo cuidará muy bien y eso me hace sentir seguro, el pokemon maldito junto con mis sueños se ha extinguido y agradezco que todo haya acabado. Lo mas raro de todo fue que vi en el, mi deseo por sentir amor y el me lo daba de una manera siniestra pero lo recibía creo que por eso siempre le hacía caso mas bien confiaba en el como él siempre me lo decía —Confías en mi ¿O no? De una rara forma sentía que él era mi madre… Espero les haya gustado como ya dije espero comentarios sean buenos o sean malos