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ivan269

Usuario (Argentina)

Primer post: 12 ene 2011Último post: 17 ene 2011
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Si te gusta escaviar Fernet entra aca...
InfoporAnónimo1/12/2011

Fernet Branca Una noche en Milán: En esa, como en tantas otras madrugadas, todavía hay luz en la casa de la calle Broletto 35, en la ciudad de Milán. En su interior, entre frascos, probetas, alambiques y morteros, Bernardino Branca se mueve con la habilidad de un mago y la pasión de un alquimista. Persiguiendo un viejo sueño ha combinado hierbas, raíces, cortezas y frutos con el artesanal cuidado que le dicta su larga experiencia de boticario y como nadie jamás podría imitar. Cuando el aromático líquido llena la copa de cristal, lo prueba. Sonríe satisfecho. Lo ha logrado. Acaba de crear un elixir distinto. Una bebida única. Suenan las primeras campanas de la vecina iglesia de Santo Tomaso en ese nuevo día de 1845. El Nombre: Aquel boticario de Porta Nuova cuenta con su gran colaborador de siempre, un hombre mayor, sueco de origen, llamado Dr. Fernet. En homenaje a él, Bernardino Branca llama a la bebida recién creada Fernet. Y le agrega su apellido. El nombre de FERNET BRANCA comienza a ser repetido de boca en boca por quienes encuentran y recomiendan las virtudes del prodigioso elixir que ya es producido por la empresa Fratelli Branca e Comp. de Milán, la única que posee el secreto “del verdadero y genuino proceso de dicho licor”. Y quien decide popularizar la nueva bebida en su primer aviso publicitario aparecido en las páginas del diario “La Perseveranza” del 14 de febrero de 1865. Allí se anuncia las bondades del mágico amaro que se comercializa a 3 liras la botella. Una inmediata respuesta popular le abre a Fernet Branca las puertas, primero de Italia y después del mundo entero. Crece la Historia: Tres hijos, Luigi, Giuseppe y Stéfano, frutos del matrimonio con su mujer Carolina, colaboran con Bernardino Branca en la elaboración masiva del fernet. Es que cada día más personas se sienten atraídas por ese amaro que no se parece a ninguno. Su sabor particular y las cualidades estimulantes de esa bebida, hace que los Branca superen rápidamente la fase artesanal. En muy poco tiempo se convierten en empresarios exitosos responsables de la producción en serie de un amargo que va cediendo sus cualidades curativas, para percibirse cada vez más como un excelente digestivo apreciado por su alta calidad. El Secreto: No son pocos los que desde aquellos primeros tiempos y aún hoy, desean conocer la fórmula del verdadero fernet. El respeto estricto de su misma forma de elaboración a lo largo de 160 años y la nunca revelada manera de combinar sus ingredientes naturales y seleccionados en distintas partes del mundo, sabiamente combinados y macerados en alcohol y de lenta maduración durante 12 meses en cubas roble de Eslavonia, conforma su definitivo secreto. Apreciado por los consumidores de todo el mundo. Pero jamás revelado. Como parte del espíritu UNICO de FERNET BRANCA. Fernet Branca en Argentina: Debido a la gran aceptación que recibió Fernet Branca en la Argentina, la compañía decidió en 1941, radicarse en el país instalando una importante Planta con el objetivo de elaborar y distribuir localmente sus productos. Así nació en Argentina Fratelli Branca Destilerías S.A. En su Planta y oficinas administrativas construidas en un predio de 30.500 m2. se elabora y embotella Fernet Branca, Brancamenta, Punt e Mes y Licor Borghetti, con equipamientos tecnológicos de última generación que permiten ofrecer, como desde hace más de 160 años, una calidad superior con el sello inconfundible de Fratelli Branca. Su distribución alcanza a todo el territorio de la República Argentina. Además, desde 1997, Fratelli Branca Destilerías S.A exporta Fernet Branca, Brancamenta y Punt e Mes a América Latina. El mundo de Fernet Branca: El destino de Branca fue el mundo todo. Aquella propuesta innovadora conjugando la idea de bienestar y el placer derivado de la delicadeza del sabor y la particularidad de su aroma, fue hábilmente sostenida por una publicidad cautivante y colorida. Un argumento que permitiría a Fernet Branca conquistar rápidamente Italia y difundirse primero en Europa y posteriormente en toda América gracias a las corrientes migratorias italianas. Y la variedad, Branca Menta: Video de propaganda Argentina de Fernet Branca: link: http://www.youtube.com/watch?v=h88GiOqSryA Que mas decir, yo lo disfruto de muchas maneras, tomando a la tarde, a la noche, a la mañana , y lo disfruto mucho, es una bebida excelente, me puedo pegar un buen pedo con el, pero a la mañana, me levanto de 10, asi que, si no lo probaron, que es raro, pruebenlo, muy recomendable, suerte, y espero que les guste, saludos. Fuente

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Bomba Nuclear: Efectos
Bomba Nuclear: Efectos
InfoporAnónimo1/12/2011

Bomba Nuclear El arma mas potente creada por el ser humano LOS EFECTOS DE UNA EXPLOSIÓN NUCLEAR El poder destructivo de una bomba de tipo nuclear, está relacionado directamente con la energía que se libera durante la explosión de 1000 kilogramos de TNT (trinitrotolueno). Por ejemplo, la detonación de una tonelada de TNT, libera 4 000 veces más energía que la necesaria para alzar un coche de 1 000 kilogramos de peso a una altura de 100 metros. Las explosiones de bombas nucleares liberan energías que son entre 1000 y 1000.000 de veces mayores aún que las detonaciones químicas, como sería la del TNT. El poder explosivo de una bomba nuclear, llamado rendimiento, se expresa mediante la comparación con el poder destructivo del TNT, y así se habla de bombas de un kilotón (un kt) si la energía liberada es la misma que se produce al detonar 1 000 toneladas de TNT. La bomba lanzada sobre Hiroshima tuvo un rendimiento cercano a los 13 kt. Si el rendimiento es de 1 000 kt, se trata de una bomba de un megatón (un Mt). Energías del orden de megatones son imposibles de imaginar dentro de las situaciones de nuestra vida diaria. El arsenal nuclear de los Estados Unidos y la URSS juntos hoy en día suma unos 12 000. Efectos de la Bomba Atomica link: http://www.youtube.com/watch?v=NZrXflkhcro&feature EFECTOS INMEDIATOS Calor Una millonésima de segundo después de una explosión nuclear la temperatura dentro de la bomba alcanza unos 10 000 000 °C. El material que compone la bomba y el aire que la rodea brillan intensamente formando lo que se conoce como la bola de fuego. El brillo de la bola, unos segundos después de la detonación de una bomba de un megatón, es mayor que el del Sol al mediodía a distancias de hasta 80 km del punto cero. La bola se expande y en 10 segundos alcanza diámetros de un par de kilómetros para detonaciones de un Mt, y luego comienza a contraerse. El aire alrededor de la bola se calienta, la hace ascender a velocidades de unos 100 metros por segundo y forma el conocido hongo, cuyo tallo lo forma una corriente de aire caliente ascendente. A medida que la bola de fuego se enfría, la condensación de vapor de agua causa el color blanco, como una nube, en su extremo superior. Después de cuatro minutos, la nube de una explosión de 1 Mt ha llegado a su máxima altura, 20 km, y su diámetro alcanza unos 16 km. El calor liberado en la explosión llega a los lugares cercanos después de algunos segundos en la forma de un pulso térmico. La energía transportada por este pulso se mide en calorías por centímetro cuadrado por segundo. Como ejemplo, mencionamos que el Sol brillando normalmente entrega 2 calorías por centímetro cuadrado cada minuto. El daño que el pulso térmico puede causar depende de varios factores: la energía que transporta, el tipo de material con que se encuentra, y el tiempo durante el cual actúa. Presión La energía liberada por la explosión nuclear calienta la zona de la bomba —de aproximadamente un metro de diámetro inicial— a altas temperaturas. Esto produce una región de altísima presión que ejerce gran fuerza sobre las capas de aire vecinas, las que comienzan a expandirse a gran velocidad. La velocidad es mayor que la del sonido en aire, así que se forma una onda de choque esférica compuesta por aire muy denso que se desplaza alejándose del punto de explosión. Al pasar esta onda por cualquier obstáculo, edificio, árbol, o cuerpo humano, éstos sentirán un aumento repentino de la presión atmosférica. Una vez que el frente de la onda ha pasado, y debido a la diferencia de presiones, se generan vientos huracanados de gran velocidad. Son estos dos factores, la onda de choque y el viento que la sigue, la causa del daño ocasionado a personas y construcciones. La energía transportada por estos mecanismos llega a ser 50% de la energía liberada por la bomba. El aumento instantáneo de la presión durante el paso de la onda de choque se mide respecto de la presión atmosférica normal, a la diferencia entre ambas se la llama sobrepresión, y su unidad de medida es el psi (iniciales de libras por pulgada cuadrada, en inglés). Sobrepresiones entre medio y un psi tienen como efecto la ruptura de los vidrios de las ventanas, cinco psi causan la destrucción de construcciones de madera, entre ocho y 10 psi destruyen viviendas de ladrillo, y sobrepresiones de 45 psi causan la muerte de 50% de las personas debido a la compresión del cuerpo causada por la altísima presión. Los silos donde actualmente se guardan los misiles nucleares son construidos para soportar sobrepresiones de más de 2 000 psi. Los vientos que siguen al paso de la onda de choque llegan a alcanzar 50 kilómetros por hora tras sobrepresiones de un psi y 500 km/h tras 10 psi. El daño en las construcciones se debe al efecto directo de la sobrepresión y del viento. En caso de una explosión de un megatón a 1 500 m de altura, todo lo que se encuentre en la superficie a una distancia menor que 2.5 km del punto cero sentirá sobrepresiones mayores que 20 psi seguidas por vientos de al menos 700 km/hora. En estas condiciones, incluso los edificios de concreto reforzado resultan destruidos. Sobrepresiones cercanas a un psi se darán en puntos que se encuentran a unos 15 km del punto cero, y en esta zona el daño a viviendas y comercio será moderado. En los seres humanos el efecto directo más serio de la sobrepresión es el daño a la estructura pulmonar, que comienza a las 12 psi. A 100 psi de sobrepresión prácticamente no hay sobrevivencia humana. Sin embargo, la mayoría de víctimas y heridos se deben a los efectos indirectos, sobre todo al impacto de objetos que han sido lanzados por el viento. Una ventana destruida por una sobrepresión de cuatro psi se transforma en miles de proyectiles llevados por vientos de casi 200 kilómetros por hora. La protección de la población frente a los efectos de la onda de presión se puede lograr adentro de edificios que eviten el impacto de los objetos que vuelan en el exterior. Hay que recordar que basta un psi de sobrepresión para que trozos de vidrio y otros materiales se desplacen peligrosamente por el aire libre. En caso de existir un aviso lo bastante anticipado de la explosión, se ha recomendado a la población ingresar a un edificio, abrir las ventanas y puertas interiores para evitar que se rompan, quitar todo objeto suelto que pueda transformarse en proyectil, y cubrirse (idealmente con colchones) como protección. Es preferible acostarse sobre el piso que permanecer de pie y, de ser posible, alejarse de las paredes ya que la onda de presión al ser reflejada por éstas pueden alcanzar fuerzas de hasta ocho veces el valor original. En Hiroshima un edificio público a sólo 160 metros del punto cero protegió efectivamente a sus ocupantes que sobrevivieron en 50% a pesar de una sobrepresión estimada de 30 psi en el lugar. Radiación Las reacciones nucleares que ocurren durante la explosión de una bomba producen diferentes tipos de partículas energéticas y de radiaciones. Algunas son emitidas de inmediato y otras, tiempo después de la detonación. En esta sección nos referiremos a la radiación que es emitida dentro del primer minuto después de la explosión. Los únicos productos de las reacciones nucleares que escapan fuera del material que forma la bomba son los rayos gamma y los neutrones. Los primeros son una forma energética de radiación electromagnética que se desplaza a la velocidad de la luz, y los segundos son partículas sin carga eléctrica que forman parte de los núcleos atómicos. La intensidad de estas radiaciones disminuye con la separación al punto de explosión principalmente debido a que son atenuadas por el aire. El daño causado por una exposición a esta radiación se debe a que, al atravesar el organismo del ser vivo expuesto, los rayos gamma y los neutrones son absorbidos por el cuerpo, pudiendo resultar lesionadas algunas de sus células. Este daño celular se traduce posteriormente en trastornos físicos que, según la cantidad de radiación absorbida, pueden llegar a ocasionar la muerte. De acuerdo con los conocimientos actuales, el daño biológico causado por cualquier tipo de radiación está directamente relacionado con la cantidad de energía depositada por la radiación en el organismo, a lo que llamaremos dosis. La unidad que se usa para medir dosis de radiación es el rad. Todo ser vivo sobre la Tierra recibe anualmente alrededor de un décimo de rad a causa de factores ambientales naturales, como los rayos cósmicos que nos llegan desde el centro de la galaxia, o la radiactividad natural de la corteza terrestre. Dosis similares a este valor se consideran relativamente libres de riesgo debido a que la vida que hoy conocemos sobre nuestro planeta ha logrado desarrollarse y evolucionar en la presencia continua de estos niveles de radiación. En el extremo opuesto, una dosis de 400 rads se considera letal para 50% de los seres humanos expuestos a ella. Las muertes ocurren dentro de los 30 días posteriores a la exposición, y aquellos que consiguen sobrevivir lo hacen gracias a la atención médica especializada. La dosis inmediata causada por una explosión nuclear puede llegar a los millones de rads cerca del lugar de la detonación, pero es rápidamente atenuada por el aire. En el caso de una bomba de alto rendimiento (megatones), la zona de dosis letal se sitúa adentro de la región devastada por el calor y la presión, por lo que la radiación inmediata no contribuye con nuevas víctimas. Para bombas pequeñas (pocos kilotones), la zona de dosis superior a los 400 rads coincide con la zona donde los efectos de la onda de choque y del calor son causa probable de muerte. Las figuras 3 y 4 ilustran el efecto relativo de los factores inmediatos para la detonación de bombas de un kilotón y de un megatón cerca de la superficie. Pulso electromagnético En contraste con los tres efectos inmediatos ya descritos, el pulso electromagnético no causa ni la destrucción física de viviendas ni daño directo a los seres vivos. En cambio, puede ser devastador para los sistemas telefónicos, de comunicaciones, de cómputo, y en general para cualquier circuito que contenga componentes electrónicos. Los efectos del pulso llegan a miles de kilómetros de distancia de la explosión. Al detonar una bomba nuclear se produce una gran cantidad de rayos gamma emitidos en todas direcciones. Estos rayos se encuentran con las moléculas del aire, les arrancan algunos de sus electrones que son así acelerados, y se produce un pulso de campo electromagnético que se desplaza por el espacio a la velocidad de la luz. Ya que la intensidad inicial de radiación es muy grande, las diferencias de potencial producidas por este fenómeno son inmensas, llegando a alcanzar miles de voltios por metro. Diferencias de potencial de esta magnitud inducen corrientes del orden de miles de amperes en los materiales conductores encontrados por el pulso. Estos pueden ser las líneas de alumbrado, las antenas, los aparatos de radio y TV, las estaciones de transmisión y las computadoras. Como estos equipos por lo general no están protegidos contra corrientes tan altas, seguramente quedarán inservibles una vez pasado el pulso. Otros sistemas que podrían resultar dañados por el pulso electromagnético son los de control militar, que quedarían así incapacitados para responder al ataque. Se estima que una sola bomba de un megatón detonada a gran altura (unos 500 km) sobre el centro de los Estados Unidos o la URSS, podría destruir gran parte del sistema de telecomunicaciones, la red de distribución de energía eléctrica, y dañar seriamente el equipo de radares, aviones y misiles militares. Una posible protección contra los efectos del pulso consistiría en encerrar todos los circuitos en "jaulas" metálicas con excelentes conexiones a tierra. Sin embargo, esto no se puede hacer con todas las líneas de teléfono ni las de energía eléctrica debido al altísimo costo de la operación. Las medidas de seguridad contra los efectos del pulso electromagnético, que son hoy en día parte fundamental de cualquier estrategia basada en la capacidad de respuesta ante un ataque nuclear, se limitan al blindaje del sistema de comunicación militar. EFECTOS TARDÍOS Lluvia radiactiva Se llama lluvia radiactiva a la caída sobre la superficie terrestre del material radiactivo producido por una explosión nuclear. Los átomos que forman esta lluvia emiten continuamente algún tipo de radiación que en potencia es dañina para los seres vivos alcanzados por ella. Durante la explosión de una bomba nuclear, se producen muchos tipos de núcleos radiactivos, en particular los fragmentos de la fisión del uranio. Estos núcleos permanecen localizados en la zona que ocupaba la bomba y son vaporizados por la alta temperatura de la bola de fuego. También se producen neutrones que escapan de la bomba a gran velocidad y son absorbidos por los materiales sobre la superficie. Muchos núcleos estables al absorber un neutrón se transforman en núcleos radiactivos que a partir de ese momento comienzan a emitir radiación espontáneamente. Gran parte del material situado cerca del punto cero de la explosión (para una detonación de baja altura) es aspirado por la corriente de aire ascendente creada por la bola de fuego y sube a la atmósfera a través del tallo del hongo nuclear. Entre las sustancias que son inyectadas a la atmósfera por la explosión se encuentran los fragmentos de fisión y los núcleos activados por los neutrones. Este material radiactivo regresará a la superficie terrestre dentro de algunos días, meses o años, de acuerdo con el tamaño de la partícula a la cual están incorporados. Las partículas grandes —de algunos milímetros— ascienden hasta la baja atmósfera y vuelven a caer dentro de uno o dos meses arrastrados principalmente por la lluvia y la nieve. El polvo más fino —de milésimas de milímetro— logra llegar a la alta atmósfera, y ahí puede permanecer entre uno y tres años antes de regresar a la superficie. Los vientos y la circulación del aire entre las capas atmosféricas determinan dónde caerá la lluvia radiactiva, pudiendo trasladarse incluso de un hemisferio a otro antes de volver a la superficie. Debido a la lluvia radiactiva se producen altos niveles de radiación que disminuyen a medida que transcurre el tiempo. La figura 5 es una gráfica de valores relativos de la dosis recibida en un lugar cualquiera a causa de la explosión de una bomba nuclear. Los niveles de radiación disminuyen aproximadamente en proporción con el tiempo transcurrido. Así, si la dosis en un punto es de 100 rads/hora una hora después de la detonación, será de 50 rads/ hora dos horas después, de 25 rads/ hora cuatro horas después, etc. Los valores absolutos de la dosis dependen del tipo de bomba, del rendimiento, de la altura de la explosión, y de la distancia al punto cero, entre otros factores. Si todo el material radiactivo producido por la detonación de una bomba de fisión de un kilotón se distribuyera en un cuadrado de 1 kilómetro por lado, una hora después de la explosión la dosis a un metro de altura en el centro del cuadrado sería de unos 5 000 rads/ hora. El principal riesgo biológico de la lluvia radiactiva lo constituyen los rayos gamma emitidos por el material activado. Esta radiación es muy penetrante y atraviesa el cuerpo de los seres humanos depositando en ellos parte de su energía. También se emiten partículas alfa y beta, pero son poco penetrantes, el grosor de la ropa o la piel las detiene, y sólo causarían quemaduras si se depositaran directamente sobre la piel. Un riesgo especial lo constituye la incorporación de núcleos radiactivos a la cadena alimentaria, ya sea a través de la comida ingerida por los animales o en forma directa por el ser humano. En este caso, la radiación poco penetrante emitida desde el interior del cuerpo es totalmente absorbida por el mismo organismo y el riesgo de enfermedades genéticas y de cáncer es muy alto, incluso para dosis pequeñas de radiación. Este punto se discute más en detalle en el capítulo sobre los efectos globales de una guerra nuclear. La figura 6 muestra la distribución de la dosis causada por un ensayo nuclear norteamericano ocurrido en las islas Marshall en 1954. La bomba que fue probada en esa ocasión tuvo un rendimiento de 15 megatones, produjo un cráter de dos kilómetros de diámetro, y lanzó varios millones de toneladas de material radiactivo a la atmósfera. Según fuentes de información estadounidense, un cambio repentino en el viento causó que el atolón Rongelap, a 160 km del lugar de la explosión, recibiera en su extremo norte dosis acumuladas (durante las 96 horas que siguieron a la detonación) muy superiores a las letales (unos 400 rads). Cientos de isleños que normalmente habitaban en el norte de la isla se encontraban en la parte sur, asistiendo a una celebración religiosa. Recibieron unos 175 rads y se salvaron por milagro de la muerte inmediata, pero el grupo presentó posteriormente alta incidencia de cáncer y enfermedades en la glándula tiroides. Los niveles letales de dosis llegaron hasta los 350 km de distancia, y la radiactividad fue tal que se debió controlar la pesca en el Japón, pues las corrientes marinas transportaron sustancias radiactivas y peces contaminados por ellas hasta las costas niponas. La figura 7 muestra los niveles de contaminación radiactiva del aire en diferentes puntos del territorio chileno después de las pruebas nucleares atmosféricas francesas durante junio y julio de 1972. Francia acostumbra realizar sus ensayos nucleares en territorios de ultramar, y la figura se refiere a la detonación de 60 kilotones en su terreno de pruebas del archipiélago Tuamotú, en el Pacífico Sur, unos 6 000 km al Oeste de las costas chilenas. Los niveles de actividad llegaron a ser 100 veces los normales como consecuencia del transporte de la lluvia radiactiva por el viento. La isla de Pascua, que se encuentra a unos 3 000 km del lugar del ensayo, recibió menos lluvia a causa de las condiciones meteorológicas. Una protección sencilla contra la lluvia radiactiva la constituye cualquier subterráneo o construcción de muros suficientemente gruesos. Unos 30 cm de concreto o medio metro de tierra reducen la intensidad de la radiación en un factor de 10. Ya que 80% de la dosis es recibida durante el primer día, la permanencia en un refugio puede reducir considerablemente los efectos de la radiación. link: http://www.youtube.com/watch?v=K1blRT2hi10&feature Incendios extendidos Como consecuencia del daño inmediato causado por la onda de presión y el calor, se producirán incendios aislados que podrían incorporarse a uno más generalizado. Tuberías de gas destrozadas, acumulaciones de madera o papeles, y sobre todo detalles geográficos de la ciudad determinarán la extensión del fenómeno. Después de la explosión sobre Hiroshima se produjo un gran incendio que asoló varias manzanas de la ciudad. En .Nagasaki esto no ocurrió debido al terreno accidentado, lleno de colinas, que bloquearon parcialmente el calor y el viento e impidieron que los incendios pequeños se fundieran en uno solo. Estos incendios son similares a las "tormentas de fuego" conocidas en ciudades europeas después de los bombardeos aéreos de la segunda Guerra Mundial. Cualquier edificio o subterráneo es un refugio seguro, al menos durante un par de horas, en la posibilidad de uno de estos grandes incendios. Las principales precauciones que se deben tomar son mantener una reserva suficiente de oxígeno y evitar la entrada del monóxido de carbono producido en la combustión externa al refugio. link: http://www.youtube.com/watch?v=JpnWW40z5p0 UN MEGATÓN SOBRE LA CIUDAD DE MÉXICO LUEGO de describir en general los efectos de una exploción nuclear sobre una ciudad, en este capítulo tomaremos como ejemplo concreto los efectos que causaría la detonación de una bomba de un megatón sobre el centro de la ciudad de México. El ejemplo es válido para cualquier metrópoli que se extiende sobre un círculo con radio de 10 kilómetros o más. En un día claro, a 2 000 metros de altura sobre la Plaza de la Constitución mexicana, más conocida como el Zócalo, se detona una bomba nuclear con un rendimiento de un megatón. Esta plaza, ubicada justo debajo del punto de detonación, es el llamado punto cero de la explosión. Dos segundos después de la detonación se ha formado a 2 000 metros de altura una bola de fuego caliente y luminosa y una onda expansiva que toca la superficie del centro de la ciudad. La destrucción de gran parte de la capital se deberá principalmente a los efectos del calor irradiado y de la onda de alta presión que continuará expandiéndose por decenas de kilómetros. La figura 8 indica las diferentes zonas de daño en la ciudad. Dentro de un radio de cuatro kilómetros centrado en el Zócalo, y durante los 10 primeros segundos después de la explosión, la presión sobrepasará las 10 psi, por lo que toda construcción quedará completamente destruida y no habrá sobrevivientes. Esta zona tiene como limites el monumento a la Raza, el extremo occidental de aeropuerto, el Palacio de los Deportes, el Parque del Seguro Social y las rejas de Chapultepec junto al monumento a los Niños Héroes. Para distancias entre cuatro y seis kilómetros del punto cero, 15 segundos después de la explosión las presiones alcanzarán valores entre cinco y 10 psi, quedando en pie solamente los cimientos y los subterráneos de los edificios. Las calles estarán cubiertas por varios metros de escombros y más o menos la mitad de la población que habita en este anillo morirá principalmente debido al derrumbe de las construcciones. Quienes logren sobrevivir estarán heridos y necesitarán ayuda médica. Los vientos que sigan a la onda explosiva tendrán velocidades de unos 300 kilómetros por hora. Esta zona de destrucción se extiende hasta la Basílica de Guadalupe, por el Norte, el Peñón de los Baños por el Este, la colonia Portales y el Hotel de México por el Sur y el Auditorio Nacional en Chapultepec por el Oeste. El anillo comprendido entre distancias de seis y 11 kilómetros al Zócalo sentirá, medio minuto después de la detonación, presiones entre dos y cinco psi, por lo que las construcciones quedarán gravemente dañadas y habrá muchísimos heridos. Es probable que los edificios que queden en pie se incendien debido al calor producido por la explosión, mismo calor que causará quemaduras en la piel de las personas. Estas distancias desde el punto cero llegan hasta el límite norte con el estado de México, Ciudad Nezahualcóyotl, y Ciudad Universitaria. Desde el Zócalo hasta estos límites, todas las ventanas de construcciones y edificios se quebrarán debido a la onda de presión. Finalmente dentro del anillo formado por radios de 11 y 16 kilómetros desde el centro de la ciudad, el daño de la onda explosiva será menor en las construcciones, pero es posible que 25% de la población resulte herida. Este último anillo llega hasta Tlalnepantla, Tlalpan y la delegación Magdalena Contreras. Medio minuto después de la explosión, la bola de fuego deja de ser visible y al ascender a gran velocidad produce corrientes de aire que arrastran polvo y restos de las construcciones destruidas y forma el hongo nuclear. Una nube radiactiva que contiene elementos activados durante la explosión y productos de la fisión del uranio ascenderá hasta unos 20 kilómetros de altura y luego será dispersada por el viento para volver a caer lentamente sobre regiones alejadas del lugar de la explosión. La radiación inmediata es letal para aquellas personas que se encuentren dentro de un radio de tres kilómetros del punto cero, pero esta zona ya ha sido totalmente devastada por los efectos de la onda de presión y del calor, por lo que de todos modos no hay sobrevivientes. Dentro de un área de unos 1 000 kilómetros cuadrados alrededor del Zócalo y durante uno o dos días después de la explosión, caerá la lluvia radiactiva, en forma de polvo o granitos de tierra que emiten radiación espontáneamente. Los niveles de radiación sobre un área de 2 600 km2 (hasta distancias de 29 km del Centro, es decir, Texcoco, Ecatepec, el Ajusco) serán letales para toda persona expuesta (es decir, sin la protección adecuada), ya que llegarán a los 900 rads. Dentro de una superficie de 10 500 km2 (57 km de distancia al Zócalo), la dosis de radiación recibida por individuos no protegidos durante los primeros días que sigan a la explosión llegará a unos 100 rads. Tal vez esto no causará la muerte inmediata, pero sí aumentará gravemente la incidencia de cáncer y anormalidades genéticas en la población. En nuestro ejemplo, estos efectos se harán sentir en zonas que llegan hasta los volcanes, el valle de Cuernavaca, Chalma y Toluca, o incluso más lejos, dependiendo de la intensidad y dirección de los vientos. El número total de muertes después de una explosión como la descrita dependerá de muchos factores diferentes: la densidad de la población en las cercanías al punto cero, la hora del día en que ocurra la explosión, las condiciones atmosféricas, y otras más difíciles de precisar. Para una ciudad muy poblada se estima que 500 000 personas morirán inmediatamente, quedando un número similar de heridos. Hay, que recordar que debido a la destrucción reinante no se puede esperar ningún tipo de ayuda de bomberos para sofocar los incendios que se declaren, ni de personal médico para rescatar heridos. El tránsito por las calles será imposible (no será fácil reconocer lo que antes era una calle) y seguramente los hospitales habrán sufrido el mismo daño que el resto de la ciudad. Tomando estos factores en cuenta, el número de víctimas podría llegar al 1 000 000 de personas. El análisis presentado ha supuesto que la metrópoli sería atacada con un solo artefacto nuclear. La estrategia militar actual recomienda que toda ciudad con más de 3 000 000 de habitantes sea el blanco de tres bombas de un megatón, 10 bombas de 500 kilotones, y otras tantas de menor poder explosivo. De este modo, es seguro que no habrá sobrevivientes. Hiroshima y Nagasaki: link: http://www.youtube.com/watch?v=q7gMpkj4zjI link: http://www.youtube.com/watch?v=ugOIdaY_zb8 fuente: http://www.portalplanetasedna.com.ar/bomba_nuclear.htm espero que les sirva y que les haya gustado

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Lecciones y consejos de poker
Lecciones y consejos de poker
InfoporAnónimo1/17/2011

Reglas del Texas Hold'em Empieza la mano En primer lugar, están las ciegas. Las ciegas son dos apuestas obligatorias, la ciega pequeña y la ciega grande, que en cada ronda del juego deben emplazar los dos jugadores que quedan a la izquierda del repartidor (dealer). El primer jugador a su izquierda debe poner la ciega pequeña, y el jugador a la izquierda de éste, la ciega grande. El coste de la ciega pequeña es la mitad de la apuesta grande. Tras emplazar las ciegas, el repartidor da a cada jugador 2 cartas boca abajo. A lo largo de la mano, se colocarán cinco cartas más boca abajo en el centro de la mesa. Al término, cada jugador formará su jugada usando la mejor combinación entre sus dos cartas y las cinco cartas en mesa; así, para crear la mejor jugada, el jugador podrá usar una de sus dos cartas de mano, las dos, o ninguna. Repartidas las dos cartas de mano, hay la primera ronda de apuestas. Empieza "hablando" el jugador que está sentado a la izquierda del que ha puesto la ciega grande. Las opciones que tiene son retirarse (fold), ir (call) o apostar (bet). Si decide ir, tiene que igualar el importe de la ciega grande. Si apuesta, debe subir una apuesta pequeña ($1 en una mesa de $1/$2). El turno de apuestas continúa en el sentido de las agujas del reloj hasta finalizar en el jugador que ha puesto la ciega grande. Si el primer jugador ha apostado, el siguiente jugador en hablar puede retirarse (fold), ir (call) o subir (raise). El turno pasa a su izquierda y concluye cuando todos los jugadores han contribuido al bote la misma cantidad de dinero, habiéndose retirado aquellos que así lo han decidido. En caso de que un jugador suba y ningún otro iguale su apuesta, gana la mano automáticamente y se lleva el dinero del bote. El Flop Los jugadores que continúan en el juego, ven entonces el "Flop", que son las primeras tres cartas comunitarias de las cinco de que va a constar la mano. A continuación, hay otra ronda de apuestas. Esta vez empieza hablando el jugador que está sentado inmediatamente a la izquierda del repartidor. Puede escoger entre pasar (check) o apostar (bet). Si el jugador pasa, se reserva el derecho a igualar o superar cualquier apuesta que se haga detrás de él cuando le vuelva a tocar el turno. Si apuesta, debe aportar una apuesta pequeña al bote. El turno de apuestas continúa de la misma forma que en la ronda anterior, finalizando ahora en el jugador que hace de repartidor. La Cuarta Carta Los jugadores que siguen en la mano ven la cuarta carta, que en inglés se llama "The Turn" o "Fourth Street". El turno de apuestas que se sigue funciona de la misma forma que el Flop, con la diferencia de que ahora las apuestas son del doble de valor. En una mesa de $1/$2, las apuestas después de ver la cuarta carta son de $2. La Quinta Carta Los jugadores que siguen en la mano ven la quinta y última carta, que en inglés se llama "The River" o "Fifth Street", y sigue un turno de apuestas idéntico al anterior. Al finalizar el turno, los jugadores que permanecen en la mano deben comparar sus jugadas y se lleva el bote aquel cuya combinación sea superior. En la siguiente mano, la función de repartidor pasa al jugador que está sentado a la izquierda del que lo acaba de ser. Un video que les va a explicar visualmente como aprender las reglas del poker: link: http://www.youtube.com/watch?v=BdU-gpheSo0&feature=player_embedded Bueno aca un par de consejitos: 1) Jugar todas las manos: hay que saber retirarse a tiempo. Por lo general, jugar 1 de cada 3 manos es lo aceptable. Retirarse requiere probablemente más disciplina que jugar la mano. 2) Jugar en un nivel que no es el nuestro: Es necesario sentirse cómodo en la mesa, saber que se tiene suficiente dinero para poder afrontar las ciegas que se presenten. 3) Jugar sobre un proyecto errado: para montar una mano ganadora, hay que tener con qué. No debemos arriesgar el juego si no tenemos las cartas adecuadas para montar la jugada. 4) No jugar cuando tenemos las cartas adecuadas: al contrario del error anterior, muchas veces tenemos casi la jugada montada y nos retiramos. Pues, no es el momento: hay que subir y hacer que los demás se tiren. 5) Igualar reiteradamente: No se debe igualar con demasiada frecuencia, eso debilita al jugador. Es mucho mejor subir o tirarse, que pasar en varias manos seguidas. 6) Jugar cartas altas pero mal acompañadas: Jugar un As con un 6, por ejemplo, es una muy mala idea. Si la carta alta no está bien acompañada, construir la mano costará muchísimo esfuerzo. No sirve. 7) Jugar con miedo a perder: no debemos jugar más allá de nuestras posibilidades reales. Debemos ser conscientes de cuál es nuestro límite para jugar con confianza y calma. Debemos aprender a como jugar poker. 8 ) Jugar con poco tiempo: empezar a jugar con poco tiempo solo conducirá al desastre, igual que jugar con poco dinero. 9) Jugar sin límites: antes de comenzar a jugar debemos fijarnos nuestros límites, tanto de dinero como de tiempo. Y cumplirlos. 10) Permitir que alguien se quede con nuestro dinero: ¡eso jamás! Antes de empezar un juego, debemos siempre recordar estas reglas. Nos ayudarán a no perder el rumbo. Ahora sí estamos listos para comenzar. Link para descargar PokerStars: http://www.pokerstars.es/poker/download/ Link para descargar FullTilt: http://www.fulltiltpoker.com/es/ Un par de imagenes que les van a dar ganas de jugar : Fuente: http://www.poquer.com.es/reglas.html http://www.reglasdelpoker.net/ Espero que les haya gustado el post, saludos

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Mustang Gt500 Shelby "Eleanor"
Autos MotosporAnónimo1/16/2011

Un par de fotos del Eleanor mod.67 , autaso. Disfrutenlas Y ahora la ultima version de mustang gt: Espero que les hayan gustado

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