isislindura
Usuario (Chile)
La simple idea de celebrar los cumpleaños me parece macabra. Siempre lo he pensado, pero nunca se lo he dicho a nadie. Cada vez que estoy presente en alguna de estas celebraciones, me es inevitable pensar en ello. Supongo que es algo de lo que solo yo soy consciente. Mientras más me felicitan por mi cumpleaños, más tristeza y angustia me causa, pues, si lo analizamos con cuidado, realmente es como celebrar que cada año estás más cerca del final.
Preparaba la comida cuando comencé a pensar en mi marido. Cada vez que pienso en él, la ira y el odio inminente aparecen. Comienzo a cortar la carne cada vez con mayor rapidez y cólera y, por mi falta de cuidado, me hice un pequeño corte en el dedo. En ese momento me pregunto “¿Cómo tan poca sangre pudo inundar la cocina de este olor tan pútrido y desagradable?” pero, cuando miré detrás de mí, lo entendí.