ideasperonistas
Usuario (Argentina)
Así se opinó del pueblo - Qué se dijo sobre el 17 de Octubre En esta pequeña reseña podrá evidenciar cuantos venerables subestimaron al pueblo. "Yo estaba avergonzado e indignado. Eso es, indignado y avergonzado". Jorge Luis Borges. "Cuando en la época de nuestra famosa Unión Democrática, tantos intelectuales de izquierda marchábamos al lado de conservadores como Santamarina y señoras de la sociedad, deberíamos haber sospechado que algo estaba funcionando mal". Ernesto Sábato. "El 17 de octubre fue preparado por la Policía Federal y la Oficina de Trabajo y Previsión, convertida en una gran máquina de propaganda tipo fascista..." Unión Cívica Radical (hoy ONG). "...Es impresión generalizada que a menos que la oposición reaccione rápidamente, el apoyo popular a Perón crecerá como una bola de nieve permitiéndole competir electoralmente, como candidato del pueblo, con mejores posibilidades de las que se le asignaban hasta ahora... La rehabilitación de Perón se hará sentir en los países vecinos... Esto ha fortalecido la posibilidad de formación de un bloque de dictaduras en América del Sur, amigo de Rusia y hostil hacia los Estados Unidos" Embajada de los Estados Unidos. "Había dos países en octubre de 1945: el país elegante y simpático con sus intelectuales y su sociedad distinguida sustentada en su clientela "romana" y el país de ‘la corte de los milagros’ que mostró entonces toda su rabia y toda su fuerza. ¡Nueve días que sacudieron al país! ¡Nueve días en que la verdad se desnudó! ¡Nueve días que cierran una época e inauguran otra!... Desde luego, el odio no es el único ingrediente del peronismo pero es el fundamental, el cemento que aglutinó a las masas en torno a Perón". Emilio Hardoy, dirigente conservador. "No sólo por los bombos, platillos, triángulos y otros improvisados instrumentos de percusión (esa gente) me recuerda las murgas de carnaval, sino también por su indumentaria: parecen disfrazados de menesterosos. Me pregunto de qué suburbio alejado provienen esos hombres y mujeres casi harapientos, muchos de ellos con vinchas que, como a los indios de los malones, les ciñen la frente y casi todos desgreñados. ¿O será que el día gris y pesado o una urgente convocatoria, les ha impedido a estos trabajadores tomarse el tiempo de salir a la calle bien entrazados o bien peinados, como es su costumbre ¿ O habrán surgido de ámbitos cuya existencia yo desconozco?". María Rosa Oliver, escritora del grupo "Sur" y camarada de ruta del partido comunista. "El malón peronista - con protección oficial y asesoramiento policial- que azotó al país, ha provocado rápidamente- por su gravedad- la exteriorización del repudio popular de todos los sectores de la República en millares de protestas... El subsuelo de la Patria sublevadoSe plantea así para nuestros militantes, una serie de tareas que para mayor claridad, hemos agrupado en dos rangos: higienización democrática y clarificación política. Es decir, por un lado, barrer con el peronismo y todo aquello que de alguna manera sea su expresión: por el otro, llevar adelante una campaña de esclarecimiento de los problemas nacionales, la forma de resolverlos y explicar ante las amplias masas de nuestro pueblo, más aún que lo hecho hasta hoy, lo que la demagogia peronista representa. En el primer orden, nuestros camaradas deben organizar y organizarse para la lucha contra el peronismo hasta su aniquilamiento. Corresponde aquí también señalar la gran tarea de limpiar las paredes y las calles de nuestras ciudades de las inmundas ‘pintadas’ peronistas. Que no quede barrio o pueblo sin organizar las brigadas de reorganización democrática. Nuestras mujeres... deben visitar las casas de familia, comercios, etc, reclamando la acción coordinada y unánime contra el peronismo y sus hordas. Perón es el enemigo número uno del pueblo argentino" Declaración del Partido Comunista, 21/10/45. "En los bajíos y entresijos de la sociedad hay acumuladas miseria, dolor, ignorancia, indigencia más mental que física, infelicidad y sufrimiento. Cuando un cataclismo social o un estímulo de la policía moviliza las fuerzas latentes del resentimiento, cortan todas las contenciones morales, dan libertad a las potencias incontroladas, la parte del pueblo que vive ese resentimiento y acaso para su resentimiento, se desborda en las calles, amenaza, vocifera, atropella, asalta a diarios, persigue en su furia demoníaca a los propios adalides permanentes y responsables de su elevación y dignificación". Partido Socialista. "El 17 de octubre es uno de los tantos golpes de cuartel". Grupo Obrero Marxista Link: http://lomasnuevoolomasviejo-besuzzo.blogspot.com/2009/10/asi-se-opino-del-pueblo-que-se-dijo.html
Nunca he visto otro hombre más vivo que éste Un 19 de septiembre de 1968 moría de cáncer John William Cooke Por José Pablo Feinmann No era lejos. En menos de cinco minutos estábamos allí. Antonio, a todas vistas urgido, abrió la puerta y se bajó con la renoleta todavía en movimiento. Giró levemente, me miró y me hizo un vago gesto con su mano derecha. Y dijo: "Te veo adentro". La renoleta se detuvo y yo también bajé. Un compañero -el que había conducido, creo- me dijo: "Seguime". Y así entré en la casa de los mecánicos. Así entré en la casa de la calle 27 de Abril. Todo tenía para mí el esplendor de lo inesperado, de lo nuevo. El corazón me latía con mucha fuerza, sus golpes eran incesantes. Abruptamente pensé: son como los de un timbal que anuncia grandes sucesos. Allí, en esa casa, en la casa de los mecánicos, en la casa de la calle 27 de Abril, estaba René Rufino Salamanca. Y con él, qué duda podía caber, estaba John William Cooke. Allí, entonces, estaba la Historia. Entré. Cuando por fin encontré un lugar en la mesa advertí que me hallaba lejos de Salamanca, lejos de Cooke. No obstante, podía, con algún esfuerzo, escucharlos. Los compañeros habían traído vino de damajuana y empanadas. Cooke comía y hablaba a la vez. Y las dos cosas, abundantemente. Pasaba con él eso que pasa con los gordos: se los ve más gordos cuando comen. Pero la gordura de Cooke no era la de cualquier gordo. Era la de Cooke. Quiero decir: simbolizaba todo cuanto había en él de exuberante, de desmesurado. Lo engordaban sus ideas, sus convicciones incontenibles, sus pasiones. Ahora, un hilo de aceite denso, amarillento, se deslizaba desde sus labios hasta perderse entre su barba. Entonces, recuerdo, pensé: nunca he visto a un hombre más vivo que éste. Algunas frases me llegaban. No todas, pero, creo, las suficientes. Salamanca le decía Gordo a Cooke, como le decían sus amigos y también como, entre ellos, le decían los militantes. Cooke le decía Salamanca a Salamanca, no le decía René ni Rufino, le decía Salamanca. Y, con frecuencia, los dos se decían compañero. Sin embargo, pese a que Salamanca le decía Gordo a Cooke y pese que Cooke le decía Salamanca a Salamanca, era Cooke quien más hablaba, era Cooke quien bajaba línea, era Cooke quien parecía tratar, digamos, paternalmente a Salamanca. Y no era casual: Cooke tenía una vasta historia a sus espaldas. Había sido diputado bajo el gobierno de Perón, había sido interventor del Partido Justicialista en el tórrido mes de junio de 1955, cuando el gobierno peronista era desplazado por la reacción oligárquica, había sido representante de Perón durante los primeros años del exilio del general, había tramado el pacto Perón-Frondizi, había estado en Cuba, con Fidel, había sido amigo del Che, y ahora estaba aquí, en la calle 27 de Abril, en la casa de los mecánicos, y hablaba con René Rufino Salamanca, y comía empanadas, y se bebía ese vino oscuro de damajuana, y exudaba vida. Y entonces Salamanca (porque aquí estamos, ¿no?: con Cooke y Salamanca hablando, diciéndose frases que a veces llegan a mis oídos, y a veces no), como si anunciara la más meditada de sus frases, el más hondo de sus cuestionamientos, le sirvió a Cooke un abundoso vaso de vino, tan abundoso que dejó vacía la damajuana, y que hizo de esta damajuana vacía un símbolo: el de una conversación que llega a sus instantes culminantes, finales, que agota su alcohol, que extrema, consumiéndose, su fuego. "Mirá, Gordo", dijo Salamanca, "el problema es éste: los obreros son peronistas, pero el peronismo no es obrero". Luego de los cual, es decir, una vez oída esta frase, Cooke se llevó a los labios el abundoso vaso de vino que Salamanca le había servido y se lo bebió hasta más allá de la mitad. El silencio, según suele decirse, podía cortarse de un tajo, allí, en la casa de los mecánicos, en la calle 27 de Abril, tanta era nuestra expectación. Cooke apoyó con fuerza el vaso de vino sobre la amplia mesa y le echó una mirada rápida al flaco Marimón, como si dijera: "¿Durante cuanto tiempo te pensaste esa frase, pibe?". Y por fin dijo, mirándolo a Salamanca dijo: "Si el peronismo fuera obrero como los obreros son peronistas, la revolución la haríamos mañana mismo". "Y si, claro", dijo Salamanca. Y apoyó un codo sobre la mesa y también apoyó su rostro sobre su mano derecha. Así, se acarició reflexivamente una barba hirsuta que le había crecido durante el día. Entonces dijo: "Tenemos que conducir la clase obrera al encuentro con su propia ideología, compañero. Que no es el peronismo". "Estás equivocado", dijo Cooke con una convicción casi tangible. "Eso es ponerse afuera de los obreros. Eso es hacer vanguardismo ideológico, Salamanca. Recordá lo que aconsejaba el barbeta Lenin: hay que partir del estado de conciencia de las masas. ¿Está claro, no? La identidad política de los obreros argentinos es el peronismo. No estar ahí, es estar afuera". "Bueno compañero", dijo Salamanca, "entonces nosotros estamos afuera. Afuera del peronismo y sobre todo afuera de la conducción de Perón". Cooke sonrió entre alegre y sarcástico. Agarró el vaso de vino, que ya no era abundoso, pues, según he dicho se lo había bebido hasta más allá de la mitad, se lo llevó a los labios y ahora se lo bebió hasta la última gota. Otra vez lo apoyó con fuerza sobre la mesa y dijo: "No hay caso entre ustedes y Perón, ¿eh? Cómo les jode, che. ‘Bonapartista’. ‘Nacionalista burgués’. O si no, lo peor: ‘fascista’. Si, ya se. Vos no le decís ‘fascista’, Salamanca. Sos más sutil que eso". Lo señaló al flaco Marimón y añadió: "Tu asesor también. Lo de ‘fascista’ se lo dejan a la derecha. Al diario de los Mitre. Ustedes son diferentes. No dicen ‘fascista’. Pero dicen lo que ya dije, ¿no? ‘Bonapartista’. ‘Nacionalista burgués’. Distintas formas de decir la misma cosa, Salamanca. Que Perón no representa los verdaderos intereses de la clase obrera. Que la clase obrera tiene un líder y una ideología burgueses. Bueno, mirá, escuchame bien". Entonces Cooke apoyó sus dos codos en la mesa, unió sus manos formando una capilla y, sobre ellas, sobre esas manos de dedos gordos pero fuertes, según lo he dicho, macizos, apoyó su barba y el mentón. Créanmelo, insisto: ahora, el silencia, todavía más que antes, podía, según suele decirse, cortarse con un tajo. Entonces Cooke dijo: "Me cago en Perón, Salamanca". Agarró de nuevo su vaso, lo golpeó contra la mesa dos o tres veces y dijo: "Más vino aquí". Alguien hizo aparecer una veloz damajuana y le llenaron el vaso hasta el borde. Cooke se tomó un buen trago, apoyó otra vez el vaso sobre la amplia mesa, miró fijamente a Salamanca y dijo: "No sé si he sido claro, compañero". Salamanca se adueñó de la damajuana y se sirvió vino. No bebió, pero lanzó una risa inesperada y sonora. Súbitamente aliviados, todo reímos con él. ¿No era acaso maravilloso oírle a Cooke "Me cago en Perón"? ¿Hasta dónde llegaría la osadía teórica de ese hombre excepcional? Porque nadie dejó de entenderlo: "Me cago en Perón" no era un insulto. Era una afirmación teórica. No sé si me entienden. En labios de John William Cooke, eso, Me cago en Perón, era una valiosa afirmación teórica, de la cual nosotros, allí, en la casa de los mecánicos, en la calle 27 de Abril, acabábamos de ser los afortunados testigos. De aquí la risa inesperada y sonora de Salamanca. De aquí nuestra propia risa. Que volvió a estallar y que esta vez no sólo fue alegre y sonora sino también mordaz cuando v dijo: "Nosotros también, Gordo. Nosotros también nos cagamos en Perón". Y luego, cuando se hubieron sosegado nuestras risas, añadió: "Parece que estamos más de acuerdo de lo que creíamos". Lo cual no fue aceptado por Cooke, ya que dijo: "No, compañero. No estamos de acuerdo. Porque ustedes se cagan en Perón de una manera y yo y los peronistas como yo de otra. Porque, para ustedes, compañero, cagarse en Perón es quedarse afuera. Afuera de Perón y de la identidad política del proletariado. Mientras que para nosotros, cagarnos en Perón, es rechazar la obsecuencia y la adulonería de los burócratas del peronismo. Es reconocer el liderazgo de Perón, pero no someternos mansamente a su conducción estratégica. Para nosotros, Salamanca, para mí y para los peronistas como yo, para los peronistas revolucionarios, cagarnos en Perón es crearle hechos políticos a Perón, aun al margen de su voluntad o del que sea su propio proyecto. Para nosotros, Salamanca, para mí y para los peronistas como yo, para los peronistas revolucionarios, cagarnos en Perón es creer y saber que el peronismo es más que Perón. Que Perón es el líder de los trabajadores argentinos, pero que nosotros, los militantes de la izquierda peronista, tenemos que hacer del peronismo un movimiento revolucionario. De extrema izquierda. Y tenemos que hacerlo le guste o no le guste a Perón. Porque si lo hacemos, compañero, a Perón le va a gustar. Porque Perón es un estratega y un estratega trabaja con la realidad. ¿Entendés, Salamanca? Y nosotros le vamos a crear la realidad a Perón. Una realidad que, más allá de sus propias convicciones que son muy difíciles de conocer, Perón va a tener que aceptar. Porque Perón, Salamanca, ya no se pertenece. Quiero decir: lo que no le pertenece es el sentido político último que tiene nuestra historia. Porque Perón, Salamanca, va a tener que aceptar lo que realmente es, lo que el pueblo hizo de él: el líder de la revolución nacional y social en la Argentina. Ésa es, entonces, compañero, en suma, mi manera de cagarme en Perón". Y cuando Cooke hubo dicho esto, cuando Cooke hubo terminado de largarse esa parrafada, el silencio, allí, en la casa de los mecánicos, en la calle 27 de Abril, era otra vez como ya he dicho que era, es decir, el silencio, ahora, otra vez, podía cortarse con un tajo. Cooke respiró hondo, buscando un aire que necesitaba luego de todas esas palabras que le había arrojado a Salamanca, se recostó pesadamente sobre su silla, cruzó sus brazos sobre su abdomen y se quedó así, tranquilo, como en reposo, mirando fijo a Salamanca, a la espera. El flaco Marimón se había apartado levemente de Salamanca, es decir, ya no se lo veía inclinado sobre el líder de los mecánicos, sobre el hombre que poseía el don de atraer las vibraciones y convertirlas en acontecimientos, en René Rufino Salamanca, sino que, tal como lo he dicho, ahora se lo veía apartado, o, quizá, más precisamente, se lo veía más inclinado sobre Cooke que sobre Salamanca, pues lo miraba con una fascinación que se le adivinaba pese a sus anteojos densos y con una sonrisa que era casi de gratitud, un reconocimiento hondo, verdadero, y que se abría espacio entre su barba bien recortada pero espesa de ideólogo cordobés y revolucionario. Y entonces Salamanca tajeó el silencio porque dijo: "Mirá Gordo, aunque vos te cagues en Perón de una manera y nosotros de otra, ya sé que estamos en la misma trinchera". Hizo una breve pausa y añadió: "En el mismo lado de la lucha, compañero"Entonces alguien tajeó definitivamente el silencio y gritó: "¡Viva el compañero Cooke!". Y otro gritó: "¡Viva el peronismo revolucionario!". Y un gordo enorme, mucho más alto y más gordo que Cooke, un mecánico, un hombre de la calle 27 de Abril, un morocho a quien todos, coherentemente, le decían negro, un morocho que se llamaba como Salamanca, pero no René, sino Rufino, es decir, que tenía el más sonoro y el más viril de los dos nombres de Salamanca, el negro Rufino, entonces se trepó a una silla con una agilidad que en él era un desatino, elevó su brazo, cerró su puño, lo hizo girar vertiginosamente y con toda su alma gritó: "¡Viva Perón, carajo!". FUENTE

Lo que dice Peron -Los organos independientes que en pequeño numero funciona en algunos paises deben vivir muy aleatoriamente, desde que las grandes cadenas, les hacen una guerra ruinosa de avisadores. hasta conseguir su ruina economica. El sistema es facil mediante los grandes organos que realizan el boicot a las empresas comerciales y particulares que avisan en los diarios de la Lista negra. Asi se va consiguiendo una unanimidad para que todos los organos de opinión respondan. a la voz del amo. A esto se le llama, ahora Libertad de Prensa. -Si algun mandatario, en uso de su derecho que no se le niega a estos empresarios de la falsedad. se decida a tener sus propios organos de opinion o tomar medidas en detensa de los intereses nacionales limitando la licencia y la procacidad de los organos encadenados mediante una censura apropiada, entonces todas las agencias de noticias tambien encadenadas, comienzan a cursar despachos con noticias en los que se tendra buen cuidado de decir que se trata de un dictador y que el regimen es totalitario o antidemocrático y a renglón seguidose comienzan a hablar de una revolucion, mientras viajara el inefable Jules Dubois* para anunciarla. -Las causas nobles no valen tanto por su contenido cuanto por las manos que las utilizan Las causas nobles al servicio del mal son las peores causas. Conocemos los principios que practican, los escrupulos que gastan y los metodos que emplean muchos campeones de la libertad de informacion y de la libertad de prensa que hoy se rasgan las vestiduras en su defensa: -Las libertades de prensa e informacion, realizadas de buena fe, son unas de las mas grandes conquistas de la humanidad civilizada, pero, practicadas de mala fe, son uno de sus peores azotes. -Hoy se ataca indecorosamente a los paises o a sus gobernantes, pero desde el exterior, coordinando embajadas y servicios de espionaje en una campana generalizada de propaganda, provocacion y agresión., - Las agencias informativas manejadas por los servicios de inteligencia participan tambien en esos planes y los diarios venales de los diversos paises son asimismo instrumentos a su servicio - Aparecen de pronto numerosas revistas con diversos nombres mal disimulados, que bajo inocente pretexto se suman a la campana publicitaria dentro y fuera de los paises. Noticiarios cinematograficos y transmisiones radiales, como servicios gratuitos de peliculas cinematograficas de propaganda, completan el cuadro de penetracion mal disimulada. - Si desde un diario se puede hacer un chantaje a una persona, desde esta organizacion se lo puede hacer a toda una nacion. Por este medio se puede llevar alli descredito a un Gobierno y a un pueblo entero, a la guerra. Extraido de: "Perón y los medios de comunicación, de Martin Garcia" - Director Red Nacional y Popular de Noticias (NAC&POP) * Jules Dubois fue un conocido intrigante a quien se tildaba de coronel del FBI o de la CIA y se desempeñaba en la Sociedad Interamericana de Prensa, siendo un adalid de los ataques de los grandes medios contra las naciones que intentaban liberarse del yugo de la dominacion.
Réquiem para Juan Domingo Perón De José María Castiñeira de Dios La noche tiene el peso de una lágrima inmensa y el color de una pena que jamás conocimos. Hemos quedado en medio de esta muerte como niños perdidos Dios sabe en qué caminos. La pena nos hermana; y al mirarnos los ojos vemos en otros ojos un dolor compartido. Bajo el aire cruzado de la noche y la lluvia, se acongoja en los rostros una angustia sin gritos. Es como si de pronto, bajo el arco del cielo, la Patria se nos fuera muriendo entre los cirios. Todo el dolor del mundo se arrodilla en nosotros en esta noche oscura del destino argentino. Hierático en la muerte, como no lo fue en vida, contemple, General, un dolor sin consuelo. Esta ha de ser la gloria que Dios brinda a los justos, merecer en la tierra las lágrimas del Pueblo. ¿Acaso no supimos que su muerte sería como un tajo implacable, partiendo en dos el tiempo? ¿O, tal vez, no quisimos pensar en este instante para cerrar los ojos al designio del Cielo? ¿O, quizás, no creímos que Dios lo llevaría así desencarnado, como nos fue devuelto? En la noche enlutada tan sólo nos responden, con su idioma cifrado, los llantos y el silencio. Aquí están, nuevamente, las antorchas de octubre quemándose en el llanto de los descamisados. Y los héroes del Pueblo, mártires de su causa, vigías imperiosos de su claro mandato. Y están quienes negaron su divisa y su empresa; y están quienes cercaron su exilio solitario. Reunidos por la muerte, juntos y en una misma soledad hermanados. ¿Cuántos seremos dignos de su vida y su muerte? ¿Cuántos seremos fieles a este sueño truncado? La Patria está expectante, como recién nacida, y el destino la mira con sus ojos llagados. Más allá de su muerte, la Patria es una espera desbordante de enigmas y de augurios preñada. Más allá de su vida, la Patria es un mandato, una lucha creciente, una clara esperanza. ¿Qué haremos sin su guía con esta Patria huérfana? ¿Qué haremos sin su rumbo con la Patria acosada? Si la muerte del padre fortalece a los hijos, no habrá maldad del mundo que pueda avasallarla. Estará para siempre coronada de gloria, más libre en su grandeza, más justa y soberana. ¡Qué Dios nos lo demande si cedemos un paso; la Patria es la fatiga de una eterna batalla! Duerma, mi General, en las manos del Cielo y en este amor unánime del Pueblo que lo llora. Descanse para siempre, después de tanta lucha, de exilios, de amarguras y pruebas dolorosas. Ha llegado la hora de estar solo y alzarse como un mástil de fuego sobre el haz de la tierra. Ha llegado el momento de ser, multiplicado, la causa y el destino de una lucha gloriosa. Porque fuimos sus fieles, seremos sus custodios, unidos por la fuerza vital de su memoria. Porque somos su pueblo, seremos su milicia, hasta que rompa el alba de la nueva victoria. Orgulloso de mi General! link: http://www.youtube.com/watch?v=SLg7SRSVwh8 Fuente