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Usuario (Yemen)
El Hangul ?? es el alfabeto que se utiliza para escribir la lengua coreana. Puedes saber cómo se creó y cuándo se empezó a utilizar en Historia del Hangul ??, el alfabeto coreano. El hangul es un alfabeto silábico. Esto quiere decir que es un alfabeto que se compone de vocales y consonantes que se unen en sílabas, como el alfabeto latino que es el que utilizamos para escribir la mayoría de las lenguas occidentales. Por esto mismo el coreano es un idioma relativamente fácil de aprender para leer y escribir ya que sólo hay que conocer las vocales y consonantes y sus diversos trazos de escritura, a diferencia de lenguas vecinas como el chino o el japonés que utilizan ideogramas, y éste último hasta dos alfabetos silábicos (hiragana y katakana). Realmente la dificultad para un castellano-hablante a la hora de aprender coreano se centra básicamente en tres aspectos: Primero la pronunciación, ya que fonéticamente tiene bastantes diferencias. Segundo, gramaticalmente y sintácticamente, ya que la construcción de la frase es bastante diferente al castellano. Y tercero, el léxico, que al no tener palabras de raíz grecolatina es un quebradero de cabeza para memorizarlo todo, quizá no al principio (podemos llegar a entender y recordar perfectamente los números, algunas frases y algunas palabras útiles) pero para una conversación de nivel básico-medio, la cosa ya se complica bastante. Aun así, si te has puesto como objetivo aprender coreano no te desanimes, no es imposible y se puede aprender con paciencia y constancia. El alfabeto es lo más fácil, a poco que se escriba/practique se puede aprender en uno o dos días
POR QUÉ EL AGUA DE MAR ES SALADA ORIGEN DE LOS MARES Y OCÉANOS, Y SU SALINIZACIÓN Hace unos 4 650 millones de años atrás La Tierra era una masa caliente donde no existían continentes, ni océanos, ni mucho menos seres vivos. A medida que se fue enfriando, de entre las rocas y desde el interior del manto subterráneo, comenzaron a surgir por mediación de los géiseres que se formaban en la superficie, gases volátiles y otros ligeros como el vapor de agua, que al salir a la atmósfera y enfriarse se condensaba y convertía en agua de lluvia. Esa agua cayendo constantemente sobre la superficie terrestre dio origen a la formación de mares y océanos, aunque en un principio no eran precisamente de “agua salada” tal como lo conocemos hoy en día, sino de “agua dulce”. Cómo se convirtió en salada el agua de los mares y océanos Junto con la lava de las erupciones volcánicas y el vapor de agua que brotaba a presión desde el interior de la Tierra surgían también determinadas cantidades de cloruro de sodio (NaCl) o sal común, acompañada de otros elementos químicos como el potasio, magnesio, sulfato, calcio, bicarbonato y bromuro. Al ser esos elementos mucho más pesados que el vapor de agua que los explusaba hacia la superficie terrestre, quedaban depositados entre las rocas por donde salían las columnas de vapor. Ese proceso de acumulación de elementos sólidos durante miles de años dieron lugar a la formación de los continentes. De la misma forma que cuando agregamos sal a un vaso de agua ésta se disuelve si revolvemos con una cuchara, la lluvia que caía sobre los continentes en formación disolvía y arrastraba a su paso la sal y el resto de los elementos químicos solubles en agua que se encontraban depositados entre las rocas y sobre la superficie terrestre, dirigiéndola hacia los mares y océanos. A pesar de los millones de años transcurridos desde el surgimiento del planeta Tierra, el proceso de salinización del agua de mar no se ha visto interrumpido en ningún momento, pues además de la sal que los torrentes de lluvia que caen sobre los continentes continúan arrastrando hacia los mares y océanos, el proceso de salinización también se produce cuando el agua de mar se filtra por las grietas de las aberturas hidrotermales existentes en el propio lecho marino, donde también hay acumulaciones sal. El agua del mar al penetrar en el interior de la Tierra por filtración a través de esas aberturas, se calienta y mezcla con la sal ahí depositada. Ese proceso provoca que cuando sea devuelta de nuevo al mar, incremente su salinidad. Además, las propias erupciones volcánicas submarinas y la lava que vierten al mar los volcanes que se e ncuentran sobre la superficie terrestre junto a las costas, contribuyen a mantener, igualmente, el proceso de salinización al disolverse en el mar la sal contenida en la lava. Otros Asuntos