heulo
Usuario (Costa Rica)

Este es uno de mis primeros aportes y decidi qu fuera de humor espero que les guste
Por qué la música está tan alta en algunas tiendas y cómo la música nos hace perder el control A veces, con aires de antropólogo (e incluso de entomólogo, en algunos casos), he cruzado el umbral de una de esas tiendas de ropa joven y cool, de colores llamativos, precios escandalosos y tallas pequeñas (y en algunos casos, encefalograma plano tanto de vendedores como de clientes: parecen recién salidos de un after hours). Lo que más me ha llamado la atención de estos lugares (no diré nombres, seguro que todos sabéis a cuáles me refiero), es su clara vocación de discoteca: la luz es tenue, hay focos de colores apuntando a lugares estratégicos y, sobre todo, suena una música estentórea y generalmente muy rítmica, en plan tam-tam de las galeras o de las tribus perdidas. ¿Qué necesidad hay de que uno vaya de tiendas como si fuera de discotecas? ¿Por qué la música está tan alta? La respuesta sencilla es que la música alta erosiona nuestro autocontrol. Es decir, compramos de forma más compulsiva cuando tenemos banda sonora atronando en los oídos, como en las películas. Como ya os expliqué en La música: una droga tonificadora y legal (I) y (y II) o en El secreto de la música de los centros comerciales, somos criaturas muy influenciables por las notas musicales. Los efectos del hilo musical en el consumidor están tan asumidos que ya no se discuten ni siquiera si tienen efectos o no, sino qué efectos se deben potenciar o no para alcanzar las mejores ventas. El psicólogo David Hargreaves lo explica así: Según la mayoría de la gente, el tiempo vuela cuando te estás divirtiendo… pero si te gusta la música y te concentras en ella, el tiempo pasa más lentamente. La música que no te gusta hace que el tiempo se contraiga y la música hace que la percepción del tiempo aumente. Al vendedor se le plantea un dilema: ¿es preferible utilizar la música para hacer más agradable la tienda o para hacer sentir a la gente que el tiempo pasa rápidamente? Kathleen Vohs, profesora de marketing de la Universidad de Minnesota: La sobrecarga hace que la gente tome decisiones de un modo menos deliberado. Julian Treasure, responsable de Sound Agency: Con un sonido inapropiado, las tiendas pierden hasta un 30 % de sus ventas. (…) Los sonidos afectan a la secreción de hormonas, a la respiración, al ritmo cardiaco y a las ondas neuronales. Según apunta Rafael Muñiz en el libro Marketing en el siglo XX, la música lenta provoca que la clientela se entrega más en la tienda: Su permanencia en el establecimiento se alarga, con lo que también se incrementan las posibilidades de que compren más. Todo muy irónico si tenemos en cuenta que, según la OMS, el ruido mata en el mundo a 200.000 personas cada año. Sin embargo, no lo puedo evitar: soy más productivo cuando hay ruidos a mi alrededor que en silencio absoluto.
¿Qué es la procrastinación y por qué tendemos a ella? Yo tiendo a la procrastinación, a veces peligrosamente. La gente que me rodea, tiende a la procrastinación. Probablemente todos vosotros tendéis en mayor o menor medida a la procrastinación. Pero ¿qué diablos es la procrastinación y por qué está tan de moda en Internet? En pocas palabras, la procrastinación sería el hábito de aplazar las cosas que deberíamos hacer, enredándonos en tareas menos importantes o incluso gastando nuestro tiempo deliberadamente en cosas que nos obligamos a creer que son más perentorias. Todo ello por miedo, por pereza, porque analizar demasiado algo nos lleva a la parálisis… porque nuestro cerebro está diseñado para ello. Posiblemente el término, hace unos años casi ajeno del acervo cultural de la gente, está tomando relevancia gracias a Internet. Y es que Internet en sí mismo es una fuente infinita de procrastinación, que se lo digan a los oficinistas que tienen un ordenador delante y no dejan de entrar en Facebook para comentar fotos de gatitos. Las distracciones son tan poderosas porque nos permiten evadirnos de lo que no tenemos ganas de acometer. Aunque nuestros objetivos mentales sean razonables o incluso necesarios para alcanzar algún fin importante, la mayoría de nosotros, en un momento u otro, “nos despistamos”. No, lo haré mañana; no, todavía no me he puesto con el inglés porque últimamente tengo mucho trabajo; no, me queda por resolver cuatro cosas antes de acudir a la autoescuela… ¡son cosas muy importantes! ¡De verdad! Si nuestro cerebro estuviera mejor ensamblado, quizá estaría dotado de una voluntad más férrea que, ante las urgencias más serias, se atendría sólo a objetivos fijados detenidamente. Según el psicólogo Gary Marcus, esta generalizada propensión a las distracciones y las ausencias mentales (y la facilidad para esgrimir excusas) es una consecuencia más de: la deficiente integración entre un conjunto reflejo y ancestral de mecanismos orientados a fijar objetivos (quizá compartido con todos los mamíferos) y un sistema deliberativo de evolución más reciente, que, por inteligente que parezca, no siempre participa en el proceso. Las estadísticas nos indican que entre el 80 y el 95 % de los estudiantes universitarios postergan sus obligaciones, y dos tercios de todos los estudiantes consideran que tienen por costumbre postergar las cosas. Según otros cálculos, entre el 15 y el 20 por ciento de todos los adultos se ven crónicamente afectados; y no puedo por menos que preguntarme si el resto sencillamente miente. A la mayoría de las personas les preocupa la tendencia a postergar; en general la describen como algo malo, perjudicial y estúpido. Y, sin embargo, casi todos incurrimos en ella. El problema, pues, es que a menudo aplazamos lo que es importante hacer, incluso para mejorar nuestra vida de algún modo, a fin de sumergirnos en otras actividades que no nos permitan sentir remordimientos: ver la televisión, por ejemplo. No digo que ver el último capítulo de Lost no sea importante, pero seguramente es un objetivo con menos prioridad que muchos otros. Y ¿cuáles son las cosas que suelen excitar nuestra procrastinación al máximo? Las tareas más susceptibles de ser postergadas reúnen, por lo general, dos condiciones: no nos divierten y no es obligatorio realizarlas ahora mismo. A la menor oportunidad, aplazamos las tareas que más rechazo nos producen y nos recreamos en lo divertido, a menudo sin detenernos a pensar en el coste final. La postergación es, en suma, el hijo ilegítimo de la tasa de descuento al futuro (la tendencia a devaluar el futuro respecto al presente) y el uso del placer como brújula chapucera. En fin, lo dicho, que mañana me pondré. Prometido.

Historias de 10 operaciones insólitas (El artista Sterlac hizo uso de la medicina moderna para implantarse una oreja en el brazo como parte de su performance) Realizarle una cirugía a un bebé aún no nacido y extirpar la mitad del cerebro son algunas de las intervenciones quirúrgicas más arriesgadas y que han salvado la vida de muchas personas Gracias a los avances médicos, personas que habían tenían el rostro desfigurado a causa de un accidente o que habían perdido la esperanza de volver a caminar, tuvieron una segunda oportunidad gracias a los cirujanos que decidieron realizar arriesgadas y sorprendentes cirugías. Transplante de cara. El primer transplante de cara ocurrió en Francia en 2005. La parte inferior del rostro de Isabelle Dinoire quedó completamente reconstruida con piel, músculos y venas de un donante, luego de que un perro le mordiera los labios, la barbilla y la nariz. Esta cirugía pionera tuvo una duración de cinco horas. Cirugía extrema. Cuando una niña de seis años sufría de ataques constante, los cirujanos decidieron abrir el cráneo y eliminar toda la parte derecha del cerebro de la pequeña; a pesar de esta intervención quirúrgica tan agresiva, los médicos aseguraron que su memoria, ni personalidad se verían afectados. Reconstrucción de espalda. Cuando Katrina Burgess sufrió un terrible accidente, se quebró su espalda, tenía dos pulmones perforados, las costillas rotas y una fractura de pierna. Los doctores le dijeron que no volvería a caminar. Sin embargo, los cirujanos decidieron reconstruir la espalda y la pierna con seis placas de titanio y luego insertaron un tornillo gigante en la parte superior de la espalda para mantener el cuello protegido. Operación no nata. La familia McCartney de Texas se preparaba para lo peor, después de haber sido informados que su bebé no nato se estaba desarrollando en el útero junto con un tumor maligno. Los médicos decidieron realizar una operación para salvar al bebé, la cual consistió en sacar al feto del cuerpo de la madre y extirpar el tumor. El pequeño fue devuelto a la matriz para seguir creciendo con normalidad. Reconstrucción facial. Connie Cup tuvo suerte de sobrevivir, luego de que su marido le disparara. La parte izquierda de su cuerpo quedó inmóvil y sin la capacidad de oler, comer o respirar de forma natural. Tras una serie de extenuantes operaciones durante cinco años, Connie por fin consiguió un transplante de cara que tomó cerca de 22 horas para completarse. El 80 por ciento de su cara fue reemplazada por la de un donante. Transplante doble. El estadounidense Jeff Kepner, de 57 años de edad, se convirtió en el primer beneficiario de un trasplante doble de mano, luego de que fuera víctima de una infección bacteriana que lo dejó sin manos ni pies hace una década. La cirugía duró alrededor de 15 horas y los tejidos fueron pertenecieron a un donante de 24 años. Gemelos separados. Los médicos de la ciudad griega de Larisa se vieron en la necesidad de operar a un niña de nueve años, que tenía en el estómago el cuerpo de su hermano gemelo que no llegó a desarrollarse. El gemelo parásito actuó como tumor y empezó a hincharse dentro del estómago de la pequeña. Cirugía de cerebro. Nicolás Rossi, de 12 años de edad, luego de caer de su bicicleta, desarrolló un coagulo de sangre en su cerebro. Los doctores del hospital no contaban con las herramientas adecuadas para aperar al joven, pero el médico Rob Carson decidió utilizar un taladro eléctrico que se encontraba en el cuarto de mantenimiento del hospital para perforar la cabeza de Nicolás y liberar la sangre del cerebro. El niño fue trasladado a un centro de salud más grande y actualmente se encuentra recuperado al 100 por ciento. Operación en el útero. No es necesario haber nacido para recibir un tratamiento de última generación. El feto de la australiana Kylie Bowlen fue sometido a una operación en el útero para detener que el saco amniótico cortara la circulación de la sangre hacia las piernas del bebé. Una oreja más. Muchas de las cirugías nacen de la necesidad, pero el artista de Chipre, Sterlac, utilizó los avances de la medicina moderna para el bien de arte. Con la ayuda de un cirujano el artista del performance decidió que quería tener una oreja en su brazo, así que los especialistas implantaron las células y cartílago humano real en la extremidad superior. FUENTE
Metabolismo muchas veces escuchamos esa palabra, pero qué es. El metabolismo es el proceso de convertir comida en energía que el cuerpo puede utilizar para moverse. Para mantener el cuerpo vivo, el metabolismo necesita una determinada cantidad de calorías. La buena noticia es que ahora le vamos a contar 10 formas distintas de aumentar el gasto de calorías a través de su metabolismo. Cuantos más de estos tips incorpore más cantidad de calorías va a gastar. 1. Siempre desayune ni bien se levanta. Si saltea el desayuno su cuerpo pasa 12 o más horas sin ingerir nada y el cerebro recibe una señal de que no hay comida disponible y como un mecanismo de defensa disminuye el metabolismo, disminuye la cantidad de calorías que gasta. 2. Haga varias ingestas al día, cada vez que hacemos la digestión gastamos muchas calorías. El intestino es muy largo, necesita activar al páncreas, vesícula, hígado, estómago cada vez que digiere comida. Si hacemos la digestión 6 veces vamos a gastar más calorías que si la hacemos 3 o 4. Las ingestas deben ser bajas en grasas, ricas en proteínas y fibra. 3. Nunca ingiera menos de 1200 Kcal. al día. Menos de 1200 Kcal. no es suficiente para mantener el metabolismo basal (lo que el cuerpo necesita para respirar, y hacer las demás funciones vitales), entonces disminuye el gasto de calorías. 4. Haga varias ingestas durante el día, en lo posible con alimentos con fibra (frutas, cereales integrales, vegetales) esto le da trabajo al metabolismo. A demás si pasa mucho tiempo sin comer, cuando llega la hora de hacerlo es más difícil controlar la porción. 5. Elija alimentos más bien proteicos y poco grasosos (una porción de queso magro o 2 rodajas de peceto, o un yogur o 3 fetas de jamón desgrasado), las proteínas estimulan el metabolismo y las grasas lo enlentecen. 6. Haga algo de ejercicio entretenido todos los días, una pequeña caminata o nadar o hacer ejercicio en la pileta o algún baile que le guste o simplemente jugar en forma activa con los niños. 7. Busque de aumentar su movimiento cotidiano, por ejemplo estacione el auto a 2 o 3 cuadras de donde tiene que ir, use escaleras, aunque sea 2 pisos y luego el ascensor, saque UD. a pasear al perro y 5 minutos más de lo habitual. 8. Evite el alcohol, el alcohol disminuye el metabolismo y estimula el apetito 9. Tome 2 litros de líquido por día, lleve una botellita de agua con UD. y tome frecuentemente. Esto estimula el metabolismo en 60 calorías por día. 10. El té verde es una infusión que también ayuda a gastar calorías, al igual que tomar 2 litros de agua por día, si tomamos 4 tazas de te verde por día (sin azúcar) vamos a gastar 60 calorías extra.
