hermanadeotog
Usuario (Ecuador)

BIENVENIDOS A MI NUEVO POST Cómo saber si le gustas a un chico o a una chica Si hay una pregunta que se hacen muy a menudo y los preocupa es la de cómo saber si le gustas a una chica, o a un chico. Hablemos hoy del lenguaje del cuerpo y otras señales que pueden indicar que le gustamos a alguien. La mirada Cuanto más te mire a los ojos y sobretodo a la boca, más probable es que le gustes. Si te mira de forma rápida y quita la mirada cuando la miras, más puntos. La inclinación de la cabeza Si te mira inclinando la cabeza a un lado o moviendolo de un lado al otro, mostrando el cuello, buen síntoma. Orientación y distancia del cuerpo Cuanto más próximo y de frente esté su cuerpo con respecto al tuyo, mucho mejor. Si te está dando el lado del cuerpo, es menos probable que le gustes. Caricias a uno mismo Esto es más típico de chicas, aunque en los chicos también. Si se está acariciando el pelo, brazos o manos, es al menos, símbolo de que se encuentra muy a gusto contigo. Los manos en las caderas Significa actitud de valentía, coqueteo, de estar dispuesto a la acción. Es muy buena señal si está relajado/a contigo, si está enfadado/a… protégete para un posible golpe!! jeje Preguntas sobre ti Cuanto más preguntas te haga interesándose por ti o tu vida (tu nombre, si tienes novio/a, etc) más probabilidades de que le gustes. Propuesta de cita o actividad Por supuesto, si te propone una cita a solas, o cualquier actividad a solas, las probabilidades son muy buenas de que le gustas, al menos quiere conocerte más. Justifica su conducta sin pedírselo Por ejemplo, está contigo, va al servicio, y te pide que no te vayas que ahora viene. Si te da razones o justificaciones sin pedírselas y a otros/as chicos/as no, son puntos para que le gustes. Caricias Si te hace una caricia, o te toca, aunque sea levemente en tu mano, o donde sea. Si le tocas y seguidamente te toca, suben mucho las probabilidades. Amigos/as Cuchichean cosas sobre ti mientras te miran disimuladamente; hablan bien de esa persona, te la intentan vender. Te presenta a sus amigos/as sin tú pedírselo. Regalos te ofrece algo para compartir, te invita, te hace cumplidos, te dice piropos. Te da su número de teléfono sin tú pedírselo. Conversación él/ella procura mantener conversación, especialmente cuando el ritmo decae. Te pregunta tu opinión, y si ésta es sobre él/ella mismo/a… más puntos. Tiempo a solas Cuanto más tiempo esté contigo a solas, sin sus amigos/as, más posibilidades hay de que le gustes. Humor, bromas Cuanto más sonría, más bromas gaste y juegue a meterse contigo, te llame con apodos como “chiqui”, “peque”, “mala”, “golfo” etc. más posibilidades. NO Brazos cruzados Si tiene los brazos cruzados NO es un buen momento para intentar nada (aunque puede ser que se sienta nervioso/a a tu lado y se proteja psicológicamente así). Si se sonroja Esto es algo muy sutil, pero si es así o se pone nervioso/a contigo, y no con otras personas, es una buena señal. Cómo saber si le gustas a un chico o a una chica Eso fue todo, así que como sé que no leyeron el post y vinieron a poner este video en comentarios, les ahorro el tiempo de buscarlo y se los pongo aquí

BIENVENIDOS A MI NUEVO POST A estas alturas todos creemos que los niños nacen con un pan bajo el brazo y una tableta bajo el otro. Asumimos que los nativos digitales tienen habilidades innatas para entenderse con Internet y todo tipo de gadgets. Sin embargo, una investigación publicada en la revista Chilhood Education intenta demostrar que estamos alimentando mucha mitología alrededor de los niños y la tecnología. Las dos investigadoras, Lydia Plowman y Joanna McPake, se centraron en observar el comportamiento de niños de entre tres y cuatro años con móviles, tabletas y videoconsolas durante un año. Y estos son los siete mitos que describen: 1. Los niños y la tecnología no deben mezclarse El mundo se divide entre los padres que creen que sus hijos deben interactuar cuanto antes con la tecnología porque así serán más listos y guapos, y los que protegen a su prole de Internet y los gadgets para no estropear su mundo de fantasía e inocencia. Lo que encontraron las investigadoras es que la postura de los padres influía poco en las preferencias de los niños. En general, todos los adultos consideraban que debían procurar un balance entre los juegos tradicionales y los electrónicos pero, independientemente de eso, los chicos mantenían sus prácticas. También corroboraron que no había diferencias en las habilidades sociales, la salud o el aprendizaje de los niños que pasaban mucho tiempo con sus juegos electrónicos y los que llevaban una vida, digamos, más analógica. 2. Todos los niños son "nativos digitales" Hay una creencia de que existe un vínculo natural entre los niños pequeños y la tecnología. Hemos escuchado muchas veces decir que un niño de tres o cuatro años (un nativo digital) sabe usar un teléfono o una tableta mejor que sus padres (inmigrantes digitales). Según esta investigación, los nativos digitales no están tan cómodos como creemo usando estos gadgets, menos aún un ordenador. Y lo que hacen los niños es imitar a los mayores, poco hay de esa intuición digital que todos insistimos en ver. Y, dicho sea de paso, es el método por el que han aprendido siempre los niños. Lo que dice la investigación es que entre los tres y cuatro años muchos niños no son "nativos digitales" (según la definición de Marc Prensky (2001) aquellos que han crecido con la tecnología y se sienten cómodos con ella). Cuando preguntaban a los niños, muchos decían que usar un ordenador era "difícil" y se sentían "sobrepasados". La teoría de las investigadoras es que los ordenadores han sido creados con lenguaje adulto y que hasta que los niños aprenden a leer no entienden muy bien cómo funcionan. La llegada de las tabletas ha mejorado bastante esta relación, aún así al parecer los niños de entre tres y cuatro años no comprenden las convenciones del diseño de las interfaces de Internet, ni siquiera en el caso de los juegos. Todo lo que hacen es el resultado de imitar a los adultos que tienen a su alrededor y que quieren creer que los niños saben más que ellos. 3. La tecnología entorpece las relaciones sociales Muchos adultos creen que el exceso de tecnología aísla a los niños y no los ayuda a creer habilidades sociales. La experiencia de esta investigación dice que los pequeños (entre tres y cuatro años) lo mezclan todo. Tienen la televisión encendida todo el día pero la ignoran si hay otra cosa que les interesa más. Les gusta ver series o dibujos repetidamente, pero luego quieren jugar (en modo analógico) con los muñecos de la serie, a los que visten y dan roles al estilo clásico. Interactúan y preguntan a los adultos sobre cosas que han visto en las tabletas o en los juegos. Lo que no parece conveniente es que pasen mucho tiempo solos, con tecnología o sin ella. 4. La tecnología domina la vida de los niños No juegan en la calle, no practican ejercicio físico, engordan ... y todo es culpa de Internet. Pues esta investigación sugiere que la tecnología no tienen una influencia tan fuerte en el estilo de vida de los niños. Al menos, cuando se les pedía a los padres que describieran las actividades de sus hijos durante tres fines de semanas consecutivos apenas se mencionaba Internet. También es cierto que muchos estaban de acuerdo en que la vida de muchos niños estaba dominada por lo digital. Pero siempre era la de otros, no la de sus hijos. Las investigadoras reconocen que en este asunto puede haber un sesgo importante. Ya sabéis, mis hijos siempre son mejores que los otros, y yo soy el mejor padre o madre del mundo. Los niños del estudio empleaban Internet para ver programas de la tele, compartir vídeos en YouTube o hablar con la familia vía Skype. 5. Jugar=Aprender No está tan claro que los niños siempre aprendan a través de la tecnología. Ni todo lo contrario. 6. Si el juego es interactivo es educativo Aunque muchos juguetes interactivos aseguran mejorar la capacidad de concentración o aprendizaje, muchas veces estas promesas son solo eso, promesas. Según esta investigación, el uso de las tabletas puede entrenar a los niños en el uso de una pantalla táctil o en la comprensión de la interacción con otros a través de la red, pero no garantiza un aprendizaje rápido o más sofisticado que los medios convencionales. "La interacción tecnológica es más escasa que la humana, y hasta el momento ninguna tecnología es suficientemente inteligente para adaptarse a alguien que está aprendiendo a leer del modo en que lo haría un maestro", dicen las conclusiones. 7. Los niños necesitan dominar la tecnología para sus vidas futuras Muchos padres creen que tienen que exponer cuanto antes a sus hijos a las nuevas tecnologías para asegurarles una buena vida y no crearles una desventaja respecto a otros niños. Otros piensan que este esfuerzo no vale la pena porque la tecnología cambia cada día, y lo que aprendan ahora ni siquiera existirá cuando empiecen a ir al colegio. Una visión que comparten las autoras del estudio que creen que no hay que preocuparse tanto porque es imposible saber qué necesitarán, en términos de tecnología, los bebés de hoy cuando pisen por primera vez la escuela.