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14 cosas que las mujeres odian de sus cuerpos y a los hombres les gustan, según especialistas Algunas mujeres se sienten acomplejadas por ciertas partes de su cuerpo que les gustaría cambiar, sin siquiera intuir que muchas de esas zonas son apreciadas por el sexo opuesto. Así lo afirma un grupo de 4 especialistas en relaciones de pareja que identificaron en un artículo publicado en YourTango.com, cosas que la mayoría de las chicas “odian” de su anatomía, pero que a ellos generalmente les parecen increíblemente “sexies”. Se trata de Larissa Rzemienski, consejera, terapeuta familiar, experta en educación matrimonial y conferencista; Katherine Forsythe, escritora, consejera, terapeuta, experta en citas y sexualidad, educadora matrimonial, trabajadora social y conferencista; Julie Spira, experta en citas y terapia de pareja; y la doctora Erica Goodstone, escritora, consejera, experta en terapia de pareja y familia, terapeuta sexual y conferencista. Conoce la recopilación realizada por estas expertas: 1. Pies Según Erica Goodstone, muchos hombres aman en secreto los pies de las mujeres. Así que si crees que son feos, sácale partido, pinta tus uñas o ponte alguna tobillera. 2. Manos. Si tiendes a ocultar tus manos en los bolsillos, sácalas y conviértelas en un símbolo de receptividad, atención y afecto, propone Goodstone. Esconder las manos puede reflejar inseguridad. La experta asegura que a los hombres les seducen las manos porque se imaginan siendo acariciados por ellas. 3. Espalda Algunos hombres se sienten seducidos por las espaldas femeninas y aunque se piense lo contrario, a muchos les encanta masajearlas, asegura Goodstone. 4. Trasero Muchas mujeres se acomplejan por tener el trasero muy grande. Pero lo cierto es que a ellos les encanta eso. Las formas redondas seducen a los hombres porque ellos suelen ser más angulosos, dice Goodstone. 5. Labios. Puede que tus labios sean pequeños, pero eso no quita que él los aprecie. Da lo mismo si tu boca no es grande, porque de todos modos puedes hacerlo sentir escalofríos cuando lo besas en el cuello o en la espalda o le dices algo al oído, afirma Goodstone. 6. Cara sin maquillaje A algunas chicas le aterra la sola idea de que las vean sin maquillaje. Sin embargo, la mayoría de los varones prefieren las caras con poco o nada de cosméticos, dice Larissa Rzemienski, añadiendo que la mayoría de las veces no vemos más jóvenes sin pintura. 7. Ser un poco rellenita Muchas mujeres son algo rellenitas, sin ser gordas, y se sienten mal por ello. Lo cierto, es que a los chicos les gusta “un poco de relleno adicional”, dice Rzemienski. “Si el relleno no es popular, entonces ¿por qué Kim Kardashian está en tantas portadas de revistas?”, añade la especialista. 8. Finas líneas de expresión No te acomplejes por esas pequeñas líneas de expresión que puede haber en tu rostro. Los hombres prefieren mil veces una cara de aspecto natural que una cargada al Botox. Además, las líneas finas son un reflejo de las experiencias de vida, la confianza y una mayor riqueza de conocimientos, afirma Rzemienski. 9. Rollito de la cadera Muchas mujeres gastan y gastan dinero para deshacerse del famoso “rollito” de la cadera. Lo cierto, es que a la mayoría de los chicos no les gustan las féminas escuálidas y angulares, dice Julie Spira. 10. Orejas Los hombres aman mordisquear las orejas y la verdad es que no se fijan mucho en su tamaño. Por lo general, a ellos no les gusta mucho que ellas usen aros grandes y prefieren los más discretos porque les deja el área libre para juguetear, según Spira. 11. Busto Mientras unas buscan aumentar el tamaño del busto, otras quieren reducirlo. Pero a decir verdad los hombres aman la confianza de las mujeres frente a su cuerpo, más que el volumen de los pechos. A ellos les parecen sexies sean grandes o pequeños. “Él va a divertirse acariciando tus pechos, sin importar el tamaño”, manifestó Spira. 12. Celulitis Si bien los hombres no aman la celulitis, tampoco la odian. Ellos prefieren los cuerpos con curvas y esos casi siempre tienen celulitis, opina Forsythe. Es más, casi nunca la notan. 13. Muslos grandes Los muslos gruesos generalmente seducen a los chicos, así que no te acomplejes por ello, dice Forsythe. 14. Pequeña pancita Las pequeñas pancitas no son algo que maten las pasiones. De hecho, a algunos les fascina, asegura Forsythe.
POR: Ana Cecilia Escobar el Jue, 28 de Marzo de 2013, 17:00 pm Los siglos pasan y un par de bolsas llenas de grasa sobresalientes del cuerpo femenino, sigue siendo una obsesión para los hombres. ¿Por qué? Los expertos nunca han podido explicarlo, pero un neurocientífico desarrolló una teoría bastante “llena de sentido.” El profesor de psiquiatría de la Universidad de Emory, Larry Young que estudia las bases neurológicas de comportamientos sociales complejos, cree que la evolución humana ha aprovechado un antiguo circuito neural que evolucionó originalmente para fortalecer el lazo entre la madre y un recién nacido durante la lactancia. Ahora, el circuito cerebral fortalece el lazo entre las parejas también. Entonces, al igual que los bebés, los hombres aman los senos femeninos. Durante la lactancia, los pezones de una mujer son estimulados y la oxitocina (un neuro químico) fluye por su cerebro, lo que la ayuda a enfocar su atención y afecto en su bebé. Pero investigación reciente demuestra que estos circuitos no están reservados únicamente para el uso de los pequeños. La estimulación de los pezones aumenta la excitación sexual en la mayoría de las mujeres y activa las mismas áreas en el cerebro que la estimulación del clítoris y la vagina. Cuando una pareja sexual toca, masajea o mordisquea los senos de una mujer, se libera oxitocina (conocida como “la droga del amor”) en el cerebro femenino, lo cual resulta en la atención en la pareja sexual de ella y se fortalece el deseo de acercamiento con la otra persona. Es decir, que los hombres se vuelven más deseables al estimular los senos de una mujer antes y durante el sexo. Y la evolución ha hecho, con toda lógica, que los hombres quieran hacerlo. En entrevista con Life’s Little Mysteries, Young reveló que la atracción a los senos “es el efecto de una organización cerebral que ocurre en hombres heterosexuales cuando llegan a la pubertad. La evolución ha provocado esta atracción en un contexto sexual, porque el resultado es la activación del circuito de unión femenino, que las hace sentirse más cercanas con ellos. Es un comportamiento que los hombres desarrollaron para estimular la cercanía con las mujeres” y por ende obtener placer sexual y reproducción. La pregunta que surge en consecuencia, es ¿por qué otros mamíferos que alimentan a su progenie con las mamas, no desarrollaron el mismo mecanismo? Young teoriza que se debe a la tendencia humana de formar relaciones monógamas, lo que el 97% de los mamíferos no hace. Además “podría tener que ver con el hecho de que tenemos sexo cara a cara, lo que brinda mayor oportunidad de estimular los senos durante el sexo. En el caso de ratas monógamas, por ejemplo, los pezones cuelgan hacia la tierra y las ratas macho copulan por detrás, por lo que esto no evolucionó” explicó Young. Otras teorías alrededor de la predilección de los hombres por los senos femeninos son ciertamente escudriñables. El argumento de que los hombres seleccionan mujeres con pechos grandes porque creen que proveerán mejor a su estirpe, se debilita al considerar que los espermatozoides son vastos en comparación con los óvulos, por lo que los hombres no necesitan ser demasiado selectivos. Aunque lo anterior no significa que la teoría de Young se salve de críticas. Por ejemplo, la antropóloga Fran Mascia-Lees de la Universidad de Rutgers, que ha escrito por años sobre el papel de los senos en la evolución, sugiere que una de las excepciones es que no todos los hombres se sienten atraídos a los senos. “Siempre es importante, ante las teorías de biólogos evolutivos, tomar en cuenta las diferencias culturales. En algunas culturas africanas las mujeres no cubren sus senos y los hombres no parecen encontrarlas tan irresistibles.” A lo anterior, Young respondió que sólo porque los senos de estas mujeres no están cubiertos “no significa que su estimulación no sea parte del ritual previo al sexo. Hasta el momento no hay muchos estudios que revisen el asunto en un contexto antropológico.” La teoría completa de Young sobre el amor a los senos y otros aspectos neurológicos de la sexualidad humana se encuentra en su libro “The Chemistry Between Us” publicado el año pasado.

Según acaba de demostrar un estudio realizado por biólogos evolutivos de la Universidad Nacional Australiana, las mujeres heterosexuales se sienten más atraídas sexualmente por los hombres con penes grandes. Los detalles se publican en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS). No obstante, además de la talla del miembro viril, las féminas también tienen en cuenta la altura y las formas masculinas pronunciadas, concretamente el ratio entre el ancho de la cintura y el de los hombros. Así, tal y como menciona el estudio, el tamaño del pene tendría "un efecto más fuerte sobre el atractivo en hombres altos que en hombres bajos". La investigación sugiere, además, que el tamaño de pene que podría considerarse con mayor atractivo sexual para las mujeres ronda los 13 centímetros relajado. Brian S. Mautz, coautor del estudio, sospecha que estas preferencias femeninas son responsables, presentes también en las mujeres prehistóricas, de que las medidas del pene humano sean actualmente grandes con respecto al tamaño corporal que en el resto de los primates. Dicho de otro modo, la selección previa a la cópula de parejas con penes grandes por parte de las mujeres prehistóricas -en una época en que no se usaban prendas de vestir- habría favorecido el aumento del tamaño de los genitales en nuestra especie en el transcurso de la evolución.
¿Con qué sueñas? En 10 o 15 años, ¿dónde te ves? –¿10 años? Qué va… en cinco. Cinco años solamente. Yo tengo claro que mi vida es corta. Las chicas no vivimos más. –¿Cuántos años viven entonces? –40, 45 años. No más. Por eso yo tengo afán para todo. Para la visa, para salir de aquí, para moverme. Tengo poco tiempo –dice Lucrecia seria, muy seria. Demasiado seria. El Dj deja descansar al trance que ha puesto toda la noche y le da paso a You Can Leave Your Hat On, de Joe Cocker. Son las tres de la mañana en La Fortaleza, en el barrio Teusaquillo al sur de Bogotá. Solo hay unas siete mesas ocupadas. Todos están muy borrachos, pero no más que las chicas. De una puerta al costado del escenario sale Lucrecia, de 34 años, disfrazada de policía. Lleva puestas gafas de sol de aviador, un sombrero de cuero negro brillante que le cubre parte de la cara, botas de cuero negras hasta las rodillas y una camisa celeste con cuello negro que apenas le cubre las nalgas. Lleva una lata de crema de afeitar en la mano y se acerca a una mesa donde está sentado un hombre acompañado de una botella de whiskey. Lo que es indicio, para Lucrecia, de que tiene plata. Se encarama sobre él, trepando los posabrazos de una silla Rimax blanca y restregando su intimidad en su cara. De un jalón se quita la camisa, quedando así en ropa interior de encaje negro y comienza a echarse la crema de afeitar en el cuerpo, acariciándose. Lucrecia tiene el poder. Cuando termina la canción recoge su camisa y se dirige a la puerta por la cual salió, haciéndome un guiño que indica que debo acompañarla. Es importante para Lucrecia que su familia no la reconozca, pues nunca le ha contado a nadie cómo se gana la vida. Camino tras ella por un corredor oscuro con varias puertas cerradas a ambos lados hasta la última al final del corredor. Adentro hay un catre con un colchón sin sábanas y un baño sin papel higiénico o toalla. Lucrecia se sienta sobre el catre con las piernas abiertas. Jala una maleta de debajo del catre, saca un rollo de papel higiénico y una toalla de manos sucia que me entrega para que le quite la crema de afeitar del cuerpo mientras ella se retoca el maquillaje, alistándose para su siguiente show. A los 14 años, cuando su mamá la echó de la casa en Montería porque ya no podía mantenerla, Lucrecia llegó a Bogotá en compañía de una amiga dos años mayor. Encontraron trabajo como empleadas internas en la casa de una familia adinerada del norte de la capital, pero a los pocos meses se quedaron sin trabajo. Fueron a dar a una casa privada en Suba que tenía un billar, donde durante algunas semanas su amiga trabajó prostituyéndose mientras Lucrecia seguía buscando trabajo como aseadora. Pero la dueña de la casa le dijo que si quería seguir viviendo allí debía prostituirse, de lo contrario la echaría a la calle y contra la voluntad de la niña la entrenó para su primer cliente. –Lo más importante era el condón. También me enseñó cómo hacer cuando me llegaba la regla. A eso le decimos taponazo, y es más difícil que aprender a manejar. Tenía que ponerme un pedazo grande de algodón hasta bien arriba, y después lloraba porque era muy difícil sacármelo. Era necesario, pues sería mucha la plata que perdería si no trabajaba esos días del mes. Pretendiendo disuadirla, la mujer le aseguró que mientras se acostumbraba le daría los clientes más viejos, que eran los más suaves y no le harían daño. Lucrecia tenía miedo y sentía vergüenza, no sabía cómo actuar, ni siquiera cómo vestirse y ser provocadora. A sus 14 años le vendió su virginidad, por 35.000 pesos, a un hombre muy gordo y barrigón que tendría unos 65, olía a cocaína y fumaba bazuco. Él fue paciente, la convenció de que no debía temerle, le pidió que fuera profesional, le pagó y se fue de allí sin lastimarla. Fue una experiencia aterradora, traumática. Cuando el cliente se fue, Lucrecia se encontró con la dueña de la casa que la esperaba en el corredor afuera de la habitación. –Estuvo bien, ¿no? –preguntó la mujer. –Yo no quiero estar con nadie más –respondió Lucrecia llorando. –Tranquila, eso tiene que ser así para que poco a poco vayas perdiendo el miedo. ¡Tienes que aprender! Ese mismo día atendió a un segundo cliente. Se demoraría un año en perder la vergüenza y así mismo la culpa. Debió pagar un millón de pesos para irse de esa casa, luego de haber estado un año encerrada. Asegura que cuando se viste provocadoramente deja de ser ella misma y se convierte en una de las chicas de la calle. En la puerta había un celador que no las dejaba salir y les daba todo lo que necesitaban. La multa la pagó un cliente que se la llevó a vivir a su casa. Tenía 15 años. Allá hacía todo tipo de orgías con mujeres que ella misma le buscaba en el periódico y la calle, y mujeres que él traía. Vivió con él ocho meses. Luego consiguió un trabajo como niñera pero solo duró una semana y se aburrió de estar encerrada, quería estar en la calle. Entonces volvió a prostituirse. Hace un año Lucrecia se contactó con un burdel en Aruba a través de una amiga. Les mandó fotos suyas y una vez que la aprobaron sacó la visa y se fue a trabajar a la isla durante tres meses. Produjo casi 20.000 dólares y se gastó 5.000 haciendo shopping. –¿Sabes cuántos clientes tuviste en esos 3 meses? –2.000. Bueno, no, por ahí 1.000 o 2.000. Más o menos –dice sin ninguna emoción, sin vergüenza alguna. Durante su estadía en Aruba conoció a ‘John One’, un hombre de 57 años, mientras trabajaba. Él se enamoró de ella y comenzó a visitarla todos los días, además pagaba la multa de 300 dólares del burdel para sacarla de allí. Le llevaba desayuno, almuerzo y comida. Recogía su ropa sucia y se la devolvía limpia, almidonada, planchada y doblada. Le daba regalos y la invitaba a playas y restaurantes. Lucrecia se reprochaba por estar perdiendo tiempo con él en lugar de trabajar. También conoció a ‘John Two’, un hombre de 50 años que vive en Aruba, de quien sí se enamoró. Sostuvo una relación con ambos al mismo tiempo, sin que ninguno se enterara de la existencia del otro. Cuando finalizó su viaje y volvió a Colombia siguió en contacto con los dos. Ambos le hablan de amor y le hacen promesas, pero ‘John One’ fue aún más lejos: le propuso matrimonio y le prometió una casa que ya comenzó a construir para ambos en Omaha, Nebraska. Se divorció de su mujer y se encuentra tramitando la visa de Lucrecia. La relación es complicada, pues el hombre no habla español y el inglés de ella se limita a lo que tiene que saber por su trabajo. Lucrecia recurre a mí para que le traduzca las conversaciones por celular. Mientras tanto planea otro viaje a Aruba para ver a ‘John Two’ y debe asegurarse que ‘John One’ crea que está en Colombia. –Dile que el trabajo aquí está muy duro, no hay plata. Que estoy cansada del frío y me voy a ver a mi mamá a la costa. Dile que se murió mi abuelita y que me voy al velorio y estaré allá durante un mes. Yo traduzco lo que Lucrecia ha dicho y le pregunto si hay algo que quiera decirle y ‘John One’, me pide que le explique que ya comenzó el trámite de la visa y que pagó 700 dólares para que agilizaran el proceso. Se inquieta un poco cuando le cuento que Lucrecia estará un mes en la costa y lo tranquilizo diciéndole que estando él en Estados Unidos, no debería importar si Lucrecia está en Montería o en Bogotá. Luego le pregunto a Lucrecia si hay algo más que quiera decirle. –Eso es todo. Chao –contesta ella fría y calculadora. –¿Y ni un beso, o un te quiero? –Insisto. –Bueno, sí. –contesta muy segura, aunque es claro que preferiría no tener que volver a tocarlo. La calle, la misma a la cual se expone todas las noches, es la que le ha enseñado a sobrevivir. Una noche, en La Fortaleza, cuando Lucrecia tenía 25 años conoció a un hombre que la invitó a salir de allí con él y pagó la multa por hacerlo. Algo en él le producía desconfianza, instinto al que jamás ignora. Pero él le dijo que era policía y eso le produjo seguridad. Se fue con él, otro hombre que lo acompañaba y una de las chicas de la discoteca tan borracha y drogada que casi había que llevarla de la mano. Llegaron a un edificio cerca al Bronx. Entraron y cuando el hombre trancó la puerta Lucrecia volvió a alertarse. Ahí estaba de nuevo esa sensación. Subieron cuatro pisos y ella vio gotas de sangre seca en los escalones. Prostituta, Bogotá, Colombia, Kienyke Lucrecia tiene dos jaulas con tres palomas en su cuarto que fueron un regalo de un amigo. –¿Y eso? –Preguntó Lucrecia. –¿Aquí qué pasó? –Y entonces confirmó su peor temor. –¿Saben quiénes somos nosotros? –preguntó el hombre. –No, papi –contestó Lucrecia con un tono entre coqueto e inocente. –¿Quiénes son? –Somos limpieza social. Nosotros somos los que matamos a los maricas, los indigentes y a las putas como ustedes. Ahora las vamos a violar, por delante y por detrás, y después las vamos a matar y las vamos a quemar en un monte. Comenzaron a aparecer muchos hombres vestidos con mamelucos negros y Lucrecia se dio cuenta de que lo que había en las bolsas negras amontonadas una sobre la otra eran muertos. Continuó coqueteando con el hombre, que se identificó como el líder del grupo. Aprovechando que él estaba muy drogado y ella solo estaba borracha, le dijo que estaba enamorada de él, y que haría por él lo que quisiera. –Ay, papi, no nos vayan a hacer nada. No nos lastimen. ¿No ve que ella es mamá? Yo también soy mamá. –Le decía Lucrecia intentando ablandarle el alma. –Yo me enamoré de ti, tú eres un hombre lindo. Él y otro hombre la violaron al mismo tiempo, como había prometido, y tres hombres violaron a su amiga. Cuando terminaron sonó el celular del líder, era su mamá. Colgó muy acelerado y dijo que tenía que irse para Ibagué de inmediato. Contra la voluntad de los otros hombres, les ordenó a ambas mujeres que se vistieran y ellas bajaron las escaleras desnudas vistiéndose de prisa. Se montaron en una furgoneta negra con otro hombre. En la Caracas con sexta frenó en seco, abrió la puerta y las sacó a patadas. Ellas aterrizaron en el piso que les rayó las rodillas y las palmas de las manos. –Agradezcan que están vivas. Agradezcan que no las maté, porque las iba a matar –dijo el hombre. –Ay, sí. Gracias, papi, gracias. No te olvides de mí. ¡Llámame cuando necesites algo! –se despidió Lucrecia. Prostituta, Bogotá, Colombia, Kienyke Lucrecia no ve a su única hija desde que esta tenía dos años, pero le manda dinero y regalos mensualmente mientras la cría la abuela paterna de la niña. Le hago una pregunta inevitable. –Lucrecia, ¿y no te has enamorado trabajando? –Uy, sí. Claro. Eso pasa. No pasa mucho pero pasa –dice sin dejo de emoción en sus palabras. Es como si se le hubiera secado el corazón, la cara seria, casi triste. Cuando tenía 21 años conoció a un hombre de 35 mientras buscaba en la calle. Comenzó a salir con él y se enamoró, era la primera vez que se enamoraba de un cliente. Estuvieron juntos en una fiesta que duró diez días. Dejaron de usar condón y Lucrecia quedó embarazada. Inicialmente él le dijo que el bebé no era de él. Lucrecia no quería tenerla, pero le dio mucho miedo tomarse unas pastillas abortivas que le ofrecieron y tuvo una niña a la que llamó Jessica. La dejó donde una amiga en Barranquilla y cuando la niña tenía dos años y medio llegó el papá a buscarla y se la llevó para Cali a que la criara su mamá. Lucrecia no volvió a ver a su hija, solo habla con ella por teléfono pues él no se la deja ver. Le manda dinero y regalos cada dos meses. Noches de hasta 20 o 30 clientes, alcohol, marihuana, cocaína, éxtasis, Red Bull, sexo oral sin condón por 300.000 pesos, una mamá que sospecha que es prostituta y le pide que le mande plata todo el tiempo, siliconas en las tetas, biopolímeros en la cola, dos cirugías en la nariz que no han sido suficientes, adictos al sexo, falsas identidades, narcotraficantes, antibióticos en la cartera, exámenes cada tres meses, ropa chiquita e inexistente… Durante estos días Lucrecia sueña con irse a vivir con ‘John Two’ en Aruba y tener un hijo con él. Quizá un bebé la haga dejar la prostitución. Quizá una visa para Estados Unidos le haga olvidarse del amor. Quizá se prostituya hasta morirse. La vida de Lucrecia permanece en eterno riesgo. Pecado cometido.

1. U2 Source: u2.com U2 puso muchas veces en el centro de su música su fe cristiana, pero nunca se consideraron una banda cristiana. Muchas de las canciones de U2 tienen temas cristianos pero aquí hay algunos ejemplos. “40″, del disco War, está sacada del Salmo 40: “Esperé pacientemente al Señor. El aceptó a oír mi llanto”. “Wake Up, Dead Man”: “Jesús, te estoy esperando aquí, jefe. Sé que estás buscándonos. Pero quizás tus manos no estén libres. Tu padre, Él hizo el mundo en siete días. Él está a cargo del paraíso. ¿Podrías hablarme?. Despierta, despierta, hombre muerto. 2. Mumford & Sons Image by Christopher Polk / Getty Images Los pares de Marcus Mumford, el líder la banda, son de los miembros más importantes de una iglesia evangélica en Inglaterra. Hasta el día de hoy, Mumford sigue siendo miembro de aquella iglesia. Muchas de sus canciones reflejan su espiritualidad, algunas más directamente que otras. 3. Belle and Sebastian Source: belleandsebastian.com El primer letrista de Belle & Sebastian, Stuart Murdoch, ha sido muy abierto respecto a su fe y sus actividades en su parroquia local en Escocia. Además, ha escrito temas bíblicos dentro de muchas de las canciones de su banda. A pesar de esto no se auto definen como una banda cristiana. “The Ghost of Rockschool” “He visto a Dios en el sol. He visto a Dios en la calle. Dios antes de ir a la cama y justo antes de dormirme. Dios en mis sueños. Y el libre corre de gracia. He visto a Dios brillar”. 4. Black Sabbath Source: black-sabbath.com Black Sabbath fueron acusados frecuentemente de promover el ocultismo y el satanismo, cosa bastante irónica si se considera que muchas de sus canciones son claramente cristiana y que Ozzy Osbourne cantó sobre temer al demonio y sobre un Dios vengador. “Black Sabbath” Una oveja negra con ojos de fuego. Diciéndole a la gente sobre sus deseos. Satán está sentado ahí, está sonriendo. Viendo esas flamas crecer y crecer. Oh no, no, Dios ayúdame por favor. 5. Lenny Kravitz. Image by Elsa / Getty Images Lenny Kravitz es un devoto cristiano y ha estado escribiendo sobre temas espirituales a lo largo de toda su carrera. No sólo en sus letras. De hecho, practicó el celibato durante años como parte de su fe y lleva una cruz tatuada en su espalda. “Believe” “El Hijo de Dios está en frente a ti. Ofreciéndote la gracia eterna. Si lo quieres, tienes que creer. Porque ser libre es sólo un estado de la mente. Algún día dejarás todo esto detrás. Sólo pon tu fe en Dios. Y todos lo verán. Si lo quieres, lo tienes. 6. Evanescense Source: fanpop.com El co fundador de Evanesce, Ben Moody, provino desde el mundo del rock cristiano por lo que no fue una gran sorpresa cuando muchos de los temas de la banda tenían relación con lo cristiano. Los discos de la banda se podían encontrar fácilmente en una disquería cristiana, antes de que se hicieran famosos. “Torniquet” “Estoy muriendo. Rezando. Sangrando. Gritando. ¿Estoy muy perdido para ser salvado?. ¿Estoy muy perdido?. Mi Dios”. 7. Sufjan Stevens Image by Scott Wintrow / Getty Images Surfjan Stevens es conocido por hacer triste y ornamentada música pero siempre ha sido bastante abierto respecto a su cristiandad y su regulares visitas a una iglesia en Brooklyn. “Vi una señal en el cielo. Siete trompetas, siete trompetas, siete trompetas. Escuché una voz en mi mente: Soy el Seór, Soy el Señor. Él te llevará. Si corres, te alcanzará. Porque es el Señor” 8. Bob Dylan Si bien no fue cristiano durante toda su vida y nació judío, Bob Dylan tuvo un período a finales de los 70 donde su fe cristiana se apoderó de su creatividad. Compuso tres discos dedicados casi completamente a temas religiosos y en sus conciertos dejó de tocar sus éxitos reemplazándolos por las nuevas canciones religiosas. Incluso, al principio de su fe cristiana, sobre todo en el disco Saved, Dylan pareció haberse convertido en un duro fanático cristiano por lo extremo de sus letras. “Are you ready” “Cuando la destrucción llegue. Y no haya otro camino. ¿Has decidido de qué lado quieres estar? ¿En el paraíso o en el infierno”?

El fanatismo puede traspasar las barreras de la cordura y hacer que la admiración se vuelva una obsesión. Hace 20 años, la tenista serbia Monica Seles dio fe de esto cuando jugaba el Abierto de Hamburgo contra la alemana Steffi Graf. En medio del partido un fanático acérrimo de la deportista local -Günter Parche- apuñaló a Seles por la espalda porque quería que su ídola recuperara el nº 1 que le había sido arrebatado. Tras el ataque, Parche fue acusado, pero no encarcelado,debido a que tenía problemas psiquiátricos. Sólo fue sentenciado a libertad condicional y a dos años de tratamiento psicológico. Luego de este episodio, Seles nunca volvió a jugar en Alemania. Aunque el agresor de Seles no era su seguidor, este caso es uno de los más emblemáticos de las últimas décadas y que representa fielmente el grado de locura y descontrol que una persona puede alcanzar, sólo por admirar a un famoso. Sin embargo han habido muchos episodios de este tipo, y que han terminado peor. John Lennon La mañana del 8 de diciembre de 1980, poco después de que el reconocido Beatle y su novia Yoko Ono volvieran al Dakota -el departamento de Nueva York donde vivían- la vida de ambos cambió. Mark David Chapman un fanático de Lennon, a quien el cantante le había autografiado una copia del álbum Double Fantasy, le disparó por la espalda cinco veces en la entrada del edificio. Tras el hecho, Lennon fue llevado a la sala de emergencia Hospital Roosevelt, sin embargo el líder del cuarteto de Liverpool no resistió y murió al llegar al recinto asistencial. Selena Amor prohibido fue el hit que lanzó su promisoria carrera, pero que fue truncada por el desequilibrio de una de sus fanáticas más cercanas. El 31 de marzo de 1995 la presidenta de su club de admiradores, Yolanda Saldívar asesinó a Selena Quintanilla en el Motel Days Inn de Corpus Christis. Ambas vivían en esa localidad y se conocían de antes, pero desde hacía un tiempo que tenían problemas, por lo que la artista quería terminar la relación laboral que mantenían. Sin embargo Selena no pudo concretar eso, ya que Yolanda le disparó por la espalda y apagó la voz de una de las cantantes latinas más queridas de la época y que es recordada hasta el día de hoy. Joss Stone En marzo de este año, dos hombres fueron detenidos luego de que la policía descubriera sus planes de asesinar a la cantante británica de soul y R&B, Joss Stone. Los sujetos, quienes fueron identificados como Kevin Liverpool y Junior Bradshaw -quien tiene esquizofrenia- ocultaban en su casa un plano del hogar de la cantante y varias armas, además de una nota en la que se especificaba que luego de matarla, la tirarían al río, motivados por la amistad que ella tendría con miembros de la familia real. Lo curioso es que la intérprete de Fell in love with a boy no era el único objetivo de los sujetos, pues también fueron halladas varias anotaciones de alto contenido violento en el que detallaban cómo iban a acabar con la vida de otros reconocidos artistas, entre ellos Beyoncé, Chris Brown y el rapero Eminem. Sin embargo el susto ya pasó, pues ambos hombres fueron condenados a cadena perpetua por el malévolo plan.

sexo y la muerte cohabitan, un impulso inseparable, el riesgo halimenta la sensacion, la sensacion hace aceptable al riesgo. esto va......!
Historia de la Lucha contra el Racismo Martin Luther King (1929-1968), fue un gran defensor de los derechos humanos que emprendió una cruzada no violenta para cambiar la mentalidad racista de su época y conquistar los derechos civiles para la población negra, recordamos algunas de sus mejores sentencias que, sin duda alguna, han pasado a los anales de la historia de la lucha contra el racismo. "Si supiera que el mundo se acaba mañana, incluso hoy yo plantaría un árbol". "No permitas que ningún ser humano te haga caer tan bajo como para odiarle". "Al final no recordaremos las palabras de nuestros enemigos, sino el silencio de nuestros amigos". "Cuando tienes razón, no puedes ser demasiado radical". "La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad, sólo la luz puede hacer eso. El odio no puede expulsar el odio, sólo el amor puede hacer eso". "Todo lo que afecta a uno directamente, nos afecta a todos indirectamente". "Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda". "La injusticia en cualquier lugar es una amenaza para la justicia en todas partes". Martin Luther King murió asesinado el 4 de abril de 1968
Al amor le pondremos por nombre: el derecho de desear bien y el derecho a sufrir. DESEO DE BIEN : decimos que es deseo de bien, porque cuando se ama le llamaremos el sentimiento instintivo del ser humano que llamamos AMOR. Este sentimiento es capaz de cambiar personas cuyos sentimientos o forma de actuar de cualquier ser humano porque es un sentimiento instintivo que no se controla y que uno deseara siempre el bien a la persona que ama. DERECHO A SUFRIR: la otra cara del sentimiento llamado AMOR. Porque decimos que es el derecho a sufrir, porque cuando uno AMA da sus sentimientos esperando que la pareja de la misma capacidad de AMAR. Porque decimos que el AMOR es el derecho a sufrir. Haremos la metáfora con agua y el vino: el agua representa el AMOR y el vino la RAZON. El agua es el AMOR uno bebe el agua y puede tomar y tomar asi como uno puede amar y amar porque cuando uno se enamora es dar sin recibir nada a cambio. Asi como el vino es la RAZON uno puede razonar asi como uno puede beber vino puede razonarla RAZON es el vino y el agua el AMOR y si juntamos el AMOR y la RAZON se forma una locura y una perversión de ambos conceptos. Conclusión después de 10 años de a verlo escrito: el amor sentimiento muy poderoso que puede ser crecer una persona y también puede destruirla pero eso depende de uno esta conclusion objetiva no una opinión personal. POR: POLO LOEN P.D:ESTO LOS HACE 10 AÑOS ATRAS
POR: Ana Cecilia Escobar el Mié, 09 de Enero de 2013, 19:50 pm 1. Del Semen En cada eyaculación, un hombre libera entre 30 millones y 750 millones de espermatozoides 2. De la zoofilia Fuera de cuestiones morales, relacionarse sexualmente con animales es peligroso para la salud. De acuerdo a un estudio de 2011 el sexo con animales de la granja como gallinas, pollos, cerdos y caballos está relacionado con cáncer de pene. Esto debido a que el micro trauma por el que pasa el pene durante el acto permite el paso de microorganismos foráneos como es el caso del papiloma. 3. Pezones Que los pezones sean una zona erógena no es casual. Investigaciones que exploraron la respuesta cerebral en varias mujeres, encontraron que la misma zona se iluminaba al recibir estimulación del cérvix, la vagina y el clítoris que los pezones. 4. El sexo vende, pero en serio Un análisis de portadas de revista de 1983 a 2003 concluyó que los anuncios sensuales en publicaciones populares se incrementaron de 15 a 27 por ciento. Los principales promotores de ellos son la industria del alcohol, el entretenimiento y la belleza. 5. La importancia del amor propio La imagen corporal es fundamental para tener una vida sexual satisfactoria. Un pequeño estudio conducido en mujeres obesas, reporta que aquellas que aceptaban su cuerpo como es disfrutaban de una vida sexual más placentera que aquellas que odiaban su talla. 6. Del orgasmo Los hombres, vibradores, mujeres o cualquier otra estimulación sexual directa podrían ser obsoletos ante el ejercicio. Un estudio que involucró a mujeres que experimentaron orgasmos inducidos por el ejercicio, reportó que 40% de ellas han encontrado el éxtasis en el gimnasio en 11 ocasiones a lo largo de su vida. Pero estas mujeres no son la mayoría, claramente. Del resto, una de cada cuatro no logran alcanzar el orgasmo la mayoría de las veces. De acuerdo a una investigación publicada en el Journal of the British Association of Urological Surgeons, las mujeres de entre 18 y 30 años se quejan de ello más que cualquier otra irregularidad sexual, mientras que los grupos de edad más avanzada reportan la falta de deseo sexual como el problema primordial. La ciencia no tiene respuesta para ninguno de los dos grupos. La revisión de más de 100 estudios sobre desórdenes del orgasmo femenino demostró que los tratamientos disponibles son inadecuados. Además la Food and Drug Administration de Estados Unidos reportó que el flibanserin (conocido como el Viagra para mujeres) no tiene efecto en el deseo femenino. 7. Sensualidad entre especies Si bien la actividad sexual es mal vista y peligrosa (como referimos en el segundo punto) esto no detuvo a nuestros antepasados. Cuando los homo sapiens y Neandertales compartían la Tierra hace unos 47, 000 años, es muy probable que también compartieran el lecho. Sin embargo, un reciente estudio sugiere que sus relaciones solo resultaron en descendencia ocasional. 8. Definiendo el sexo Pero a todo esto ¿qué entendemos por sexo? El famoso reporte de Kinsey, en una edición reciente (de 2010) reveló que 45% de sus encuestados opina que la estimulación manual en los genitales cuenta como tal, el 71% dijo que el sexo oral es sexo y el 80% cree que el sexo anal también cuenta. 9. El tamaño sí importa… más o menos Un estudio publicado en Septiembre de 2012 en el Journal of Sexual Medicine, encontró a varias mujeres que tienen orgasmos más frecuente gracias a la estimulación vaginal son más proclives a preferir tener relaciones con hombres que tengan el pene más grande. El estudio considera que un pene “promedio” en Reino Unido mide entre 14.9 y 15.5 centímetros (el tamaño de un dólar estadounidense extendido). Aunque esta medida es fuera de lo común, pues en múltiples estudios el pene erecto promedio mide entre 12 y 16.7 centímetros de largo. Si ya estás buscando desesperadamente un dólar en tu cartera, detente. La revisión de un estudio publicado en el British Journal of Urology International de 2007 asegura que la personalidad y limpieza de un hombre son factores de mucha mayor importancia entre las mujeres. El 85% de las mujeres participantes en el estudio se mostraron satisfechas con el tamaño del pene de su marido, contra sólo el 55% de los hombres conformes con el tamaño del suyo. Conclusión: el tamaño importa más a ellos que a ellas. Aunque el tamaño no es sólo una variable masculina, si bien, mera curiosidad. Un estudio publicado en la revista Human Reproduction en 2006 indica que la vagina promedio mide 6.2 centímetros de largo, pero varía entre 4 y 9.5 cm. Los genitales femeninos son muy elásticos y pueden variar en tamaño a lo largo del ciclo menstrual a medida que su cérvix cambia de posición. 10. Problemas de Comunicación Dentro de los resultados de la Encuesta Nacional de Salud Sexual y Comportamiento de 2012, el 85% de los hombres dijeron que sus parejas alcanzaron el orgasmo en su último encuentro sexual. En contraste, sólo el 64% de las mujeres dijeron lo mismo. 11. Sexualidad fatal Aunque es sumamente raro, existen reportes de algunos casos (la mayoría eran mujeres embarazadas) que experimentaron embolias después de que sus parejas soplaron dentro de su vagina durante el sexo. Cuando el aire entra en el sistema circulatorio, las burbujas bloquean los vasos, provocando dolor, daño de tejidos y en casos extremos, la muerte. 12. Sexo de ensueño Cuando se trata de dormir, las mujeres tienden a tener más pesadillas y los hombres a soñar sobre sexo. Un estudio de 200 adultos jóvenes de ambos sexos reveló que las pesadillas de ellas pueden dividirse entre tipo: persecuciones o amenazas, la pérdida de un ser amado y sueños confusos. En el caso de ser sueños sensuales, se trataba de fantasías de besos con personajes soñados, mientras que los hombres sueñan con penetraciones. Además, la tendencia de los hombres a dormir justo después de terminar la actividad sexual tiene su fundamento científico. Cuando los hombres alcanzan un orgasmo, su cerebro libera una mezcla de químicos que incluye la prolactina, misma que provoca sueño en varios animales. 13. Pensando en sexo Efectivamente los hombres piensas mucho en sexo, pero no más que en comer y dormir. Los universitarios masculinos piensan en sexo 18 veces al día y las chicas casi la mitad: 10. Pero los primeros le dedican proporcionalmente más tiempo a alimentarse y descansar que las segundas. 14. Depresión post sexo La llamada disforia postcoital es la experiencia de sentimientos negativos al cabo de actividad sexual satisfactoria, no es un evento poco común. Alrededor del 33% de las 200 mujeres participantes en un estudio de la Universidad de Queensland de Tecnología reportó haberse sentido tristes después del sexo. Previamente la experiencia estaba ligada con casos de abuso, pero un estudio nuevo encontró que esta relación no es absoluta. 15. Amnesia post coital Más allá de “los caballeros no tienen memoria” una rara condición en la que se pierde la memoria temporalmente después de tener relaciones sexuales, es una realidad. Un caso destacado es el de una mujer de 54 años, que al cabo de tener relaciones sexuales fue llevada al hospital, pues había olvidado las últimas 24 horas. Esta curiosa amnesia afecta a cada cinco personas de 100,000 al año. Hasta el momento, los investigadores desconocen las causas. 16. Auto sexualización precoz Un estudio de niñas pequeñas (de seis años de edad) publicado en julio del año pasado, reveló que las pequeñas participantes se identifican más con imágenes sexy. Cuando se les presentaron dos muñecas, una con poca ropa y maquillaje y otra con ropa infantil, el 68% indicó que la muñeca sensual lucía como les gustaría verse a ellas y el 72% aseguró que estas eran más populares que sus contra partes.