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Usuario (Chile)

Una cuerda, un trozo de tejido y un tronco de árbol han sido los tres elementos básicos que permitieron al hombre navegar durante varios milenios. Posiblemente los nudos marineros han sido siempre el gran atractivo que ha ofrecido la vista de un velero, y su conocimiento es algo maravilloso, ya sea por su perfección o sencillez. El origen de los nudos se remonta a los tiempos prehistóricos; puede que incluso antes de descubrirse el fuego y los metales ya fuesen utilizados. Empleados en el transcurso del tiempo con los fines más diversos, algunos de ellos han adquirido significados religiosos, mágicos o supersticiosos. Pero desde siempre la gente de mar ha sido quien más los ha utilizado, y así a través de los años el arte de los nudos ha ido enriqueciéndose hasta alcanzar límites increíbles, de tal manera que los nudos marineros nos ofrecen en la actualidad cuatro premisas imposibles de mejorar: 1.- Facilidad y rapidez de ejecución. 2.- El trabajo del nudo aumenta a medida que crece el esfuerzo a que es sometido. 3.- Se aflojan y sueltan con la misma facilidad que se realizan. 4.- Permiten utilizar, sin cortarlos, los cabos o cuerdas que presentan zonas deterioradas o débiles; por tanto, tampoco será necesario cortar los trozos sobrantes. Por complicados que sean los nudos, siempre resultan formados por unos elementos básicos combinados entre sí, como son el seno, la media vuelta, la vuelta y el medio nudo. Clasificar los nudos es una tarea complicada, ya que los hay plurivalentes. Por ello, la clasificación que se adopta aquí atiende no a su empleo marinero, sino a su aplicación en la vida cotidiana, en donde son de gran utilidad y eficacia, puesto que permiten obtener con un simple cabo determinados resultados que de otra forma sólo serían ciertamente posibles con aquellos medios de los que no se dispone en la mayoría de los casos. NUDOS DE TOPE Y PESO Se realizan en el extremo de un chicote (cuerda) y tienen por objeto evitar que dicho cabo se descosa o despase del orificio por el cual laborea. Los nudos de peso aumentan la masa en el extremo del cabo para que prendan verticalmente. El ejemplo más típico es el nudo de guirnalda, que usan los frailes franciscanos (nudo de fraile), pero en la vida diaria puede ser apropiado para que una cuerda no se suelte de la mano, para hacer de tope en el asa de cuerda de un balde, para que prenda verticalmente el cordón de un cierto cortinaje, etc. Como la característica común de ambos nudos es formar una pelota en el extremo del cabo, resulta a veces difícil la diferenciación entre los nudos de una y otra clase. GAZAS Las gazas son anillos no corredizos situados en el extremo de un cabo o cuerda, por lo cual sus aplicaciones son muy diversas. La gaza más conocida y utilizada es la llamada as de guía y su principal característica es que lo mismo sirve para encapillar (enganchar) un cabo que para "contener", o mejor retener, ciertos objetos en su seno. Otros tipos de nudos tienen la particularidad de formar dos gazas o senos, entre los que destaca el as de guía por seno o balso por seno, bien conocido por los escaladores, ya que permite suspender y subir a un hombre, y en este caso deberá pasar una pierna por un seno distinto. NUDOS CORREDIZOS Los nudos citados hasta aquí no se azocan en torno al objeto que pasa por su seno. Cuando se requiere que el nudo corra a lo largo de sí mismo se recurre al as de guía para lazo o ahorcaperros, formado a partir del as de guía, o al nudo de 7 vueltas empleado en ciertas ocasiones. NUDOS DE ACORTAMIENTO Se usan - como su nombre lo indica - para disminuir la longitud de un cabo sin cortarlo o para que no trabajen ciertas zonas deterioradas. A este tipo de nudo se lo llama margarita, el cual tiene muchas variantes, pero en todas ellas es necesario que, para que no se zafe, los extremos del cabo se encuentren en tensión. NUDOS DE AYUSTE Sirven para unir dos cabos de igual o distinto diámetro. El más sencillo es el nudo llano. Sin embargo, no siempre resulta seguro, especialmente cuando se hace con cabos de fibra sintética, y resulta muy difícil de soltar si el cabo está mojado. Cuando los cabos son de distinto diámetro es aconsejable el empleo de la vuelta de escota, simple o doble, que ofrece una seguridad inimaginable. En la vida cotidiana, la vuelta de escota tiene infinidad de aplicaciones, desde un simple paquete postal hasta las cuerdas del portaequipaje, pasando por los cordones de los cortinajes o el aprovechamiento de los restos de cordeles que siempre hay en cualquier casa. Cuando se requiera una unión firme, pero de fácil y rápida suelta, debe emplearse el nudo de rizo, de cuyas aplicaciones no es necesario que hagamos ni el más mínimo comentario. Si se trata de unir cabos de distinto diámetro, el nudo de pescador ofrece una seguridad pasmosa, ya que, dad su sencillez, resulta difícil creer que un nudo, que en síntesis está formado por dos sencillos medios nudos, pueda resultar de tal eficacia. NUDOS DE SUJECIÓN Ésta es una clase de nudos poco homogéneos, pero destinados a asegurar fuertemente el extremo de un cabo a un cuerpo, que puede ser una bita, una argolla, un palo, dos o varios cuerpos rígidos entre sí, etc. Entre ellos destaca en lugar preferente el ballestrinque, que puede ser simple o doble. El ballestrinque simple no es siempre todo lo seguro que se desearía, por lo que es preferible usar el ballestrinque doble. Igual que otros nudos, parece imposible que el doble ballestrinque soporte los esfuerzos a que suele ser sometido. Su uso cotidiano es múltiple: cerrar la boca de sacos y bolsas, precintar botes de conserva, atar juntas varias cañas de pescar, sujetar cuerdas a palos, etc. Pretender enumerar y clasificar todos los nudos existentes resulta prácticamente imposible. Cierto autor - Clifford - en su obra, The Ashley book of knots, enumera y describe 3.850 nudos. Si se observan con cierta atención los esquemas, se podrán dar cuenta de cuán fáciles resultan en su realización los nudos marineros. Es más, si esta observación se hace con un trozo de cuerda en la mano y se van componiendo los nudos a medida que se estudian, puede fácilmente apreciarse que son de tal sencillez que la dificultad estriba en olvidarlos. Y aquí es posiblemente donde se encuentra la verdadera magia de los nudos marineros: en que siendo fáciles de realizar y de recordar, luego ya resultan imprescindibles en la vida cotidiana. Este es mi primer post... Espero sus comentarios