guille692008
Usuario (Argentina)
Cuentan que una noche un sultán soñó que había perdido todos los dientes. Enseguida cuando despertó, ordenó llamar a un adivino para que interpretase su sueño. - ¡Qué desgracia, mi señor! – exclamó el adivino – cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad. - ¡Qué insolencia! – gritó el sultán enfurecido – ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí! Llamó a su guardia y ordenó que encierre al adivino durante una semana y que le dieran cien latigazos. Más tarde ordenó que le trajeran otro adivino. Enseguida cuando lo vio, le contó lo que había soñado. Éste, después de escuchar al sultán con muchísima atención, le dijo: - ¡Excelso Señor! ¡Felicitaciones! El sueño significa que sobreviviréis a todos vuestros parientes. Se iluminó el semblante del sultán con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro al adivino. Cuando éste salía del palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado: - ¡No es posible! La interpretación que hiciste de los sueños es la misma que la del primer adivino. No entiendo por qué al primero le pagó con cien latigazos y una semana de calabozo y a ti con cien monedas de oro. - Recuerda bien, amigo mío – respondió el adivino – que todo depende de la forma en el decir. Uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender el arte de comunicarse. De la forma como nos comunicamos depende, la mayoría de las veces, la felicidad o la desgracia de las personas, la paz o la guerra entre los pueblos. Que la verdad debe ser dicha en cualquier situación, de esto no cabe duda, más la forma con que debe ser comunicada es lo que provoca en algunos casos, grandes problemas. La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero, si la envolvemos delicadamente y la ofrecemos con ternura, sin dudas que será aceptada con agrado. Que dicil se nos hace decir la verdad a veces,a un amigo,hijos,hermanos,a cualquiera,no saber que palabras utilizar para que no caiga mal y es mas facil callar que aceptar lo que pueda suceder si se dice la verdad.Para pensar no? Fuente:Claudio Maria Dominguez

Una mujer que salía de su casa vio a tres ancianos de barbas blancas sentados en el jardín de su casa.“No sé quienes son ustedes, pero deben tener hambre. Por favor, pasen que les daré algo de comer”“¿Está el hombre de la casa?”, preguntó uno de ellos.“No, no está” “Entonces no podremos entrar” dijeron los ancianos.Al atardecer, cuando su marido llegó a la casa, la señora le contó lo sucedido.“Ve y dile que yo estoy en casa y que los invito a pasar a los tres”La mujer salió y los invitó amablemente a que pasaran.“Nosotros no podemos ser invitados a una casa juntos” dijo con determinación uno de los ancianos.“¿Por qué?” preguntó la mujer muy intrigada.El anciano con la barba más blanca respondió:“Su nombre es Riqueza” dijo señalando a uno de ellos y señalando al otro agregó: “Su nombre es Éxito, y el mío es Amor… ahora, ve con tu marido y decidan a cuál de nosotros prefieren invitar”“¡Qué fantástico! Si ese es el caso invitemos a Riqueza. Así llenaremos nuestra casa con riquezas” Dijo el marido cuando escuchó lo que le contó la mujer.“No, no me parece buena idea… ¿Por qué no elegimos a Éxito? así seremos admirados por todos”su hija adoptiva que escuchaba la conversación desde su habitación exclamó:“¿ Por qué no invitamos al Amor? ¿Por qué siempre hay que pensar en las riquezas y el éxito como si el amor no fuera importante para nosotros?”La intervención de la niña dejó a sus padres en silencio y avergonzados.“Sí, ella tiene razón” dijo la madre.Y el padre agregó: “Sigamos el consejo de nuestra hija”La mujer salió al encuentro de los ancianos y preguntó :“¿Cuál de ustedes es Amor? … Por favor, pase y sea nuestro invitado.”Amor se levantó y comenzó a caminar hacia la casa. Los otros dos también se levantaron y los siguieron. Sorprendida, la mujer miró a Éxito y a Riqueza y preguntó:“Sí yo solamente invité a Amor ¿Por qué ustedes también vienen?”Los tres ancianos respondieron juntos:“Si hubiese invitado a Éxito o a Riqueza los otros dos se quedaban afuera, pero ustedes invitaron a Amor, y donde quiera que él vaya los otros lo siguen. Porque donde hay amor siempre hay éxito y riqueza.dijo:¿Sera verdad que el amor nos hace unicos? Fuente :Sabias moralejas.
Cuenta una historia tibetana, que un día un viejo sabio preguntó a sus seguidores lo siguiente: - ¿Por que la gente se grita cuando están enojados? Los hombres pensaron unos momentos: -Porque perdemos la calma – dijo uno – por eso gritamos.- -Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? – preguntó el sabio – No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado? Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía al sabio. Finalmente él explicó: -Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia. Luego el sabio preguntó: - ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente ¿por qué? Sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña. El sabio continuó – Cuando se enamoran más aún, qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aun más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuan cerca están dos personas cuando se aman. Luego dijo:- -Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso. ———————————————— La intensidad del grito esta marcando la gran distancia que existe entre dos personas. ¿Cuándo seria lógico gritar? Cuando hay una distancia física considerable o un espacio concreto que hacen que el tono normal de la voz sea inaudible. Si estoy a muchos metros de un ser querido que se ha olvidado algo mientras se esta yendo, suena comprensible elevar ele tono de voz para que el detenga su marcha, gire su cabeza y pueda escuchar lo que intento decir. ¿Por qué entonces gritamos a alguien que esta enfrente a nosotros, en el mismo cuarto, en el mismo ambiente, a 10 cm. de nuestro rostro? Le grito porque yo no me puedo escuchar, dada mi alteración emocional, creo que los demás tampoco pueden hacerlo. En mi adormecimiento menosprecio la capacidad de los otros. La próxima vez que griten, reflexionen sobre la distancia que están marcando con respecto al otro ser que tienen enfrente. Cuanto mas se amen con alguien, sobran las palabras y esas pocas que se digan, son expresadas con absoluta dulzura y amabilidad, valorándolas justamente por ser pocas y preciadas. Vivimos hablando en nuestras relaciones diarias, bla bla bla, como si transmitiéramos un partido de fútbol todo el tiempo. Tenemos necesidad de contar todo lo que sucede, a los otros y a nosotros. Transmitir como el teléfono descompuesto de la historia, los rumores de las situaciones que cuanto mas narradas, mas irreales se hacen. ¿Qué pretendemos al hablar sin parar? Mantener activa una relación, creyendo que el otro permanece mas en nuestra vida cuando mas hablamos? Confundimos una comunicación sana con un océano turbulento de palabras. Cometemos la locura de llegar a nuestra casa que debería ser un santuario de vibraciones pacificas y bellas, y al minuto de abrir la puerta le contamos a quienes están allí, todo lo que nos sucede en el mundo para que el otro acompañe nuestra situación o nos consuele en nuestra calidad de victima. Después de la incontinencia verbal, solemos prender la TV y escuchar durante varias horas mas, como hablan los otros. Nuestras mentes adictas al ruido no se permiten el espacio de sanación que solo da el silencio. Después que las parejas se han contado todo, solo aceptan callar si es la TV quien a todo sonido los hipnotiza y ocupa ese lugar de alteración que se prolonga durante el día. ¿Es esto hablar desde el alma? ¿Es esto hacer que el corazón se exprese? ¿Es esto amarse con cada mirada, con cada gesto y con la cantidad mínima de palabras que según la situación diaria le dan un toque de encanto a la relación? Esto nos demuestra que desde el grito hasta el chisme, desde el rumor hasta la conversación frívola, poco creativa y finalmente intrascendente, estamos perdiendo en las relaciones humanas ocasiones preciosas de fundirnos a través de la mirada en el alma del otro, de abrazarlo, acariciarlo, besarlo, haciendo que la personalidad se duerma y que el ser se funda en el otro en forma sublime. Cuando la nueva tentación de dialogo irrefrenable aparezca, siempre estamos a tiempo de volver a la verdad y volvemos a ser los creadores de nuestra vida. Para esta reflexión, una frase de Sai Baba: “Mas de tres minutos hablando de uno mismo, ya esta el ego tomando el control de la situación” Todas estas historias son una fuente de enseñanza se crea o no en dios.Algunas son logicas si son bien pensadas,otras espirituales depende como se las mire.Lo importante es aprender a mi me sirven realmente por eso las comparto,espero que tambien les sirvan como a mi. Fuente:c.m.dominguez

Hace mil años los toltecas eran conocidos en todo el sur de México como «mujeres y hombres de conocimiento». Los antropólogos han definido a los toltecas como una nación o una raza, pero, de hecho, eran científicos y artistas que formaron una sociedad para estudiar y conservar el conocimiento espiritual y las prácticas de sus antepasados. La conquista europea, unida a un agresivo abuso del poder personal por parte de algunos aprendices, hizo que los naguales se vieran forzados a esconder su sabiduría ancestral y a mantener su existencia en la oscuridad. Por fortuna, el conocimiento esotérico tolteca fue conservado y transmitido de una generación a otra por distintos linajes de naguales. Ahora, el doctor Miguel Ruiz, un nagual del linaje de los Guerreros del Águila, comparte con nosotros las profundas enseñanzas de los toltecas. «No hay razón para sufrir. La única razón por la que sufres es porque así tú lo exiges. Si observas tu vida encontrarás muchas excusas para sufrir, pero ninguna razón válida. Lo mismo es aplicable a la felicidad. La única razón por la que eres feliz es porque tú decides ser feliz. La felicidad es una elección, como también lo es el sufrimiento». ……………………………………………………………………… Los 4 acuerdos toltecas 1. No supongas. * No des nada por supuesto. * Si tienes duda, aclárala. * Si sospechas, pregunta. * Suponer te hace inventar historias increíbles que sólo envenenan. tu alma y que NO TIENEN FUNDAMENTO. 2.- Honra tus palabras. * Lo que sale de tu boca es lo que eres tú. * Si no honras tus palabras, no te estás honrando a ti mismo; si no te honras a ti mismo, no te amas. * Honrar tus palabras es honrarte a ti mismo, es ser coherente con lo que piensas y con lo que haces. * Eres auténtico y te hace respetable ante los demás y ante ti mismo. 3. Haz siempre lo mejor que puedas. * Si siempre haces lo mejor que puedes, nunca podrás recriminarte nada o arrepentirte de nada. 4.- No te tomes NADA personal. * Ni la peor ofensa. * Ni el peor desaire. * Ni la más grave herida. * Quien te ofende tiene un veneno que descarga contra ti, por no saber cómo deshacerse de él. * En la medida que alguien te quiere lastimar, en esa medida ese alguien se lastima a sí mismo. Pero el problema es de Él y no tuyo. Según la tradición Tolteca, poniendo en práctica estos 4 acuerdos “tu vida puede cambiar, siempre y cuando seas impecable con ello”. Fuente:c.m.dominguez

Vendo Casa. El dueño de un pequeño negocio, amigo del gran poeta Claudio Martinez Payva, cierto día lo encontró en la calle y le dijo: señor, estoy necesitando vender mi casa, que usted tan bien conoce. ¿Me podría redactar el aviso para el diario? Martinez Payva tomó lápiz y papel, y escribió: “Se vende encantadora propiedad, donde cantan los pájaros al amanecer en las extensas arboledas. Rodeado por las cristalinas aguas de un lindo riachuelo. La casa, bañada por el sol naciente, ofrece la sombra tranquila de las tardes en la baranda. Los ambientes son espaciado y claros, propicios para la meditación y la calma mental ” Algunos meses después, el poeta se encontró con el comerciante, y le preguntó si ya había vendido la casa. No pensé más en eso, dijo el hombre. ¡Después de que leí el aviso me di cuenta de la maravilla que tenía! ———————————————— A veces, no nos damos cuenta de las cosas buenas que tenemos, y vamos tras falsos tesoros. Debemos valorizar lo que tenemos y que nos fue dado por la vida. Los amigos, la familia, la sonrisa de los hijos, el conocimiento que adquirimos, la salud, y el poder discernir la verdad. Éstos sí, son verdaderos tesoros.Fuente:c.m.dominguez