grandex10
Usuario (Costa Rica)

Hola amigos deTaringa , hoy les presento este post de terror que no vas a poder dormir Que es el Miedo El miedo o temor es una emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, y se manifiesta tanto en los animales como en el ser humano. Relato Me desperté sobresaltado. Abrí los ojos y la entidad se encontraba frente a mi una vez más, su voz era un vómito que me incitaba a acabar con mi hijo... pero yo lo quiero, o eso me parece recordar. El mal que habita en mí se alimenta de esa voz, de ese vómito maldito y nubla mi razón, pienso en cosas terribles, cosas en las que nunca pensaría, en las que (creo) no pensaba antes. Pero mi estado previo a las visitas del ente es una nube difusa, no recuerdo quien era, lo que pensaba o sentía, ahora le pertenezco (o estoy apunto de hacerlo). Debo cumplir su voluntad. Debo saciar su sed de mí. Mi hijo debe ser sacrificado. Me levanto, observo mi cama vacía, recuerdo la muerte de mi mujer una vez más, la recuerdo cada día estos últimos 3 meses, no me acostumbro a ese espacio vacío, a la ausencia del calor humano. Me dirijo a la cocina, sigiloso, una sombra sin alma, el ente me sigue de cerca, vigila cada movimiento. Tomo el cuchillo, acaricio la hoja afilada, me corto el anular, la sangre mana perezosa, la noto muy caliente. Penetro en la habitación, es la primera vez que llego tan lejos, el ente sigue hablando en mi cabeza, lo hace más punzante que nunca, me resulta insoportable. Lo miro, sonríe satisfecho, no tiene rasgos, pero sé que lo hace, lo hace maldita sea. Levanto el cuchillo, concentro mis fuerzas trataré de que no sufra, seré preciso, seré letal. Justo cuando voy a descargar mi maldad, se despierta sobresaltado y me mira. Mira a su padre, aterrorizado. Pero yo ya no puedo parar debo descargar la hoja, debo hacerlo… Me giro, la descargo sobre el ente, que se desvanece, caigo de bruces, me golpeo la cabeza, suelto el cuchillo, sollozo en posición fetal, mi hijo se aproxima a mi temeroso, nos fundimos en un abrazo. Por encima del hombro veo al ente que observa la escena… guarda silencio. Tras dos semanas de pruebas me diagnostican esquizofrenia paranoide. La medicación contiene al ente por un tiempo, pero vuelve, cada vez con una frecuencia mayor y tiene un nuevo objetivo… yo mismo. Algunas Historias de Costa Rica El Cadejos : Que es el cadejo Un cadejo es un animal legendario de la región mesoamericana extendida entre las zonas rurales e incluso urbanas de Centroamérica. Se dice que es un mítico perro (o dos perros) que generalmente se le aparece a quienes deambulan a altas horas de la noche y al cual se le atribuyen poderes misteriosos. Las diferentes versiones de la leyenda en Centroamérica describen a un cadejo blanco y uno negro (generalmente benigno y maligno respectivamente), o simplemente un solo cadejo negro (generalmente benigno). La leyenda del Cadejo es el vestigio de una antigua creencia que supone que todo humano posee un animal de compañía. Este mítico animal es el doble del hombre, de tal manera que la enfermedad o la muerte del primero conllevan la enfermedad o la muerte del segundo. En la actualidad, se puede establecer comparaciones de lo anterior con el pensamiento cristiano, que expresa que el hombre tiene un ángel guardián que lo protege de los peligros. La creencia supone la existencia de un animal compañero para cada hombre. Ese animal es el Cadejo blanco. También este personaje tiene su resonancia precolombina maya en un espectro bienhechor guardián de los caminos. Dicho animal acompaña al hombre en todos sus viajes solitarios por la noche; y en la versión de dos cadejos, el blanco lo protege y lo defiende contra los malos espíritus encarnados en El Cadejo negro, color tenebroso que simboliza la muerte, o sea, el mal en todas sus manifestaciones. Leyenda costarricense sobre el cadejo Cuenta la leyenda que un joven se pasaba la vida de fiesta y nunca acataba órdenes de otros. Su padre le adviritó varias veces las consecuencias de su conducta, pero nunca logró que le hiciera caso. Cierto día, el joven decidió ponerse un cuero de animal y un par de cadenas encima para asustar a su progenitor con el fin de que lo dejera en paz. La noche llegó y cuando el padre vio la macabra figura que se movía frente a él, dijo: "¡Por desobedecer, Cadejos quedarás y a aquellos que han caído en tus desgracias habrás de ayudar!" Desde entonces, los pecadores que vagan de noche deben cuidarse de una temible bestia nocturna que hace sonar sus cadenas al estar cerca. Se dice que parece un gran perro negro que camina en sus patas traseras. El Infierno se refleja en sus orbes escarlatas y los más desafortunados se llevan más que un susto de su parte..." LA Cegua La Cegua, Segua o Tzegua es un espectro popular que se aparece a los hombres que viajan en solitario por veredas desiertas, en la forma de una mujer muy bella. Particularmente, el varón debe ir en un medio de transporte(un caballo, comúnmente, aunque en relatos modernos se puede dar también en automóviles). Luego de que la víctima acepta llevar a la mujer, la cara se le transforma en una calavera de caballo con la carne podrida, con ojos fulgurantes y aliento con hedor a descomposición. Lo que le ocurre a la víctima varía según las versiones. Se dice, por ejemplo, que ella los mata con un beso, o bien que estos mueren de terror, que escapan y quedan raquíticos, o que ella les muerde la mejilla para marcarlos como adúlteros o lujuriosos. De esta leyenda el dramaturgo costarricense Alberto Cañas publicó un drama en tres actos, un prólogo y un epílogo, con el título de La Segua. Posteriormente fue llevado al cine. A manera de apéndice, se presenta a continuación un relato acerca de la Cegua: La Llorona La leyenda costarricense de la Llorona habla de una muchacha que, en la versión más difundida, era campesina y viajó a la ciudad de San José. Allí, comenzó a imitar las extravagantes maneras de la aristocracia josefina, y al poco tiempo, quedó embarazada. Cerca de nacer el niño(o niña, según algunas versiones) lo abortó y lo lanzó a un río(o bien, fue un parto prematuro con el mismo desenlace). Arrepentida, vagó por todo el cauce del río en busca del niño que había asesinado. Se dice no sabe que ya murió. Va errante y llorando a lo largo de ríos, lagos, lagunas o incluso charcos, por cualquier lugar donde hay agua, persiguiendo al alma de su hijo, pero cuando lo va a rescatar de las aguas, este desaparece. Existen otras versiones de la leyendas, pero todas coinciden con la causa del lamento de la Llorona. Unas dicen que fue violada, otras no la sitúan en la ciudad, si no en un poblado, y una incluso habla de que fue hija de un cacique que, con la llegada de Vázquez de Coronado, se unió a un soldado español de ese gobernador, teniendo como resultado un bebé que, antes de matar a su amante y morir herido por el español, lanzó al río su padre. El Padre sin cabeza La leyenda trata de una ermita que aparece en una calle desierta, en donde a la medianoche las campanas llaman a misa. Esta misa se desarrolla como era originalmente el rito en la Edad Media, es decir, en latín y con el sacerdote de espaldas. Cuando el espectro del cura se voltea para dar la bendición final, se nota finalmente que no tiene cabeza, y los que asisten a la celebración (comúnmente en solitario) despiertan en medio de la calle, en donde no hay templo, y con el espantoso recuerdo de ser perseguido por la aparición. La Carreta sin Bueyes Tradicionalmente se asocia con la avaricia y la codicia. La leyenda cuenta que, a deshoras o en pleno día, se oye a una carreta pasar cerca de la vivienda de alguna persona que se está volviendo muy avara, o de un avaro que acaba de morir, advirtiendo que cambien su pensar. Se caracteriza porque, de repente, se oye en algún lugar, luego en otro, ora en uno diferente, ahora en un lugar más apartado, pero en base a un punto de 'órbita', el lugar del avaro. Es un espectro con el don de la ubicuidad, entonces. Se dice que aparece como una carreta(la costarricense está pintada de múltiples colores) que tiene la yunta(en donde se enganchan los bueyes) alta y vacía. A veces se menciona que quien la ve muere a los ocho días de contemplar la aparición. Sobre el origen de tal fantasma se narra lo siguiente: un labrador codicioso y avaro decidió construir una carreta, pero para no comprar la madera necesaria robó la que estaba consagrada para construir el templo del lugar. Al terminar la carreta, enganchó los bueyes y se subió al vehículo para guiarlos, pero los animales se desengancharon y él cayó muerto. Desde ese día, guía la carreta sin necesidad de tracción animal(una versión de la leyenda escribe "¿Porqué condenar a unos inocentes bueyes?" y va como advertencia por los caminos y yermos, para aquellos que solamente conocen la palabra riqueza. Los que no hacen caso de su errar, al morir van y se unen al espectral boyero para conducir la carreta maldita por sendas inciertas. Otra versión, recogida por Elías Zeledón en su Leyendas costarricenses, indica que el hombre de la carreta era el amante de una bruja, y que al morir pidió que fuera enterrado como cristiano. La bruja intentó entrar con todo y carreta al templo, pero el sacerdote la reprendió por su incredulidad, y desde entonces la carreta va anunciando desgracias, conducida sin bueyes por el Diablo... El Espantajo azul Se dice que por el lado de Cartago, se suele aparecer un hombre alto de color azul que arroja fuego por todo lado, se cuenta que se trataba de un señor muy malo que le gustaba torturar a las personas, cuando murió fue a parar al infierno, pero logro escapar y aun continua ardiendo el fuego del infierno en su interior. Asusta a las personas que hacen mal a otros y tiene la capacidad de quemar los malos espíritus. La Tulevieja Se llama de ese modo a un fantasma femenino que, cubierta por una especie de sombrero llamado tule(con forma de plátano) y con los senos hinchados y erectos(unas veces chorreando leche, según la versión), que va errante por los diferentes caminos y despoblados. El origen del nombre tiene que ver con la toca: Tulevieja, un tule viejo o una vieja con tule(el significado del nombre varía según la versión de la leyenda). El folclore no ha podido ponerse de acuerdo a la hora de explicar el porqué de este espectro. La versión más conocida, empero, la vincula con la leyenda de la Llorona. Dice que ella fue una muchachita que siempre usaba un tule, la cual un día fornicó, resultando de ello un embarazo no deseado(en Costa Rica antiguamente se denominaba en forma coloquial como pata e'banco(pata de banco)). La muchacha huyó a Puntarenas, en la costa pacífica, y luego de parir lo dejó en un río, después una vez que se arrepintió fue devuelta al río pero ya el bebé se había ido, desde entonces se dice que la llorona anda ambulando por el río, llorando y buscando a su bebé con la esperanza de algún día encontrarlo. Unos dicen que simplemente fue una mujer que siempre tenía puesto el tule, hasta para dormir. Un día, el viento le arrancó el sombrero y lo dejó caer en el río. La mujer fue tras él y murió ahogada. Otra versión dice que fue transformada en un demonio que se le aparece a los hombres lujuriosos con los senos descubiertos, invitándolo a acariciarlos mientras bailan. Pero la fiera tiene un hormiguero entre su pecho, y las zompopos pican al hombre, anestesiándolo. Luego, la Tulevieja alza vuelo con el incauto para devorarlo. En esto se parece a las bellas sirenas griegas El Micomalo Se le describe como una bestia infernal de apariencia cambiante. En Leyendas costarricenses de Elías Zeledón, se le presenta como un león (puma) con solamente pelo en torno a la cintura, que es guiado por un pájaro demoníaco, la Ju del León. En Marcos Ramírez , de Carlos Luis Fallas, se le describe como una especie de gorila, con ojos como cerillas y manos candentes que dejan huellas de quemaduras. También en este libro se le llama Mico Pelón. Igualmente se le describe como un monito pequeño, blanco, con cuernos y cola terminada en punta, que cuando los matrimonios pelean demasiado, se abalanza sobre los cónyuges y los despedaz la Monja del San Juan de Dios Se sitúa en el Hospital San Juan de Dios(de la ciudad de San José),el primer hospital de Costa Rica que en el pasado era atendido por religiosas, o coloquialmente, monjas. Éstas vestían de blanco y usaban una toca alta con forma de barco de papel. La leyenda narra que una religiosa, bastante malhumorada negaba el agua a todo aquel que se lo pedía o desatendió el último deseo de un moribundo(un vaso de agua) dejando que éste muriera sin haber bebido. La monja, arrepentida, pena ahora por los pasillos del hospital ofreciendo un vaso a los enfermos. Muchos dicen que al beberlo sanan milagrosamente. Los duendes Probablemente derivados de la mezcla de los trasgos españoles con los espíritus guardianes de la tierra indígenas, los duendes folclóricos costarricenses se describen como criaturitas con vestidos de colores, de treinta centímetros de altura, que parecen niños barbados, y sus huellas tienen la forma de las de un ave, un gallo. Traviesos y juguetones, una leyenda indígena dice que en la primera batalla entre el Diablo y Dios, los duendes no siguieron a Dios ni apoyaron al Diablo. Esa apatía da origen a su condición de seres neutros, ni buenos ni malos. Las creencias folclóricas de los campesinos dan fe de que, en su afán por actividades lúdicas, si se ensañan con una familia ponen de cabeza la casa. Vierten cenizas o heces en los alimentos, dejan caer los comales, rompen los trastes... Pero si se encariñan con los habitantes de la casa son excesivamente complacientes: hacen la comida, alimentan a los animales, limpian los utensilios culinarios, desgranan el maíz, hacen los quehaceres domésticos... La más popular de las leyendas sobre duendes, en Costa Rica, habla de una familia que decidió mudarse por los continuos asaltos de los duendes a su vivienda. Ya de camino, en la carreta, la esposa sintió deseos de hacer sus necesidades, y descubrió que habían olvidado el bacín o bacinica de madera, y al comentarle a su marido lo sucedido una vocecilla dijo: "Aquí está", y se oyó cuando el duende puso el recipiente en el piso de la carreta. Su conducta con los niños varía. En lo común, las leyendas narran que los secuestran, tentándolos con juguetes y confites (dulces), para jugar con ellos y devolverlos, o para hacerle maldades (pellizcos, coscorrones)... Pero, siempre según el folclore, cuando nace el hijo o hija de una familia bienamada por ellos, o se encariñan con un infante por su inocencia, pasan a ser una especie de segundo ángel de la guarda. Como todo duende legendario, los costarricenses poseen poderes mágicos. Muchas veces los usan para gastar bromas pesadas, como hacer que los viajeros apurados se extravíen o, en un relato, llenar a una mujer de vello. Esta es mi historia de lo que he vivido con los duendes, cuando yo estaba pequeña y se me perdía algo, que se yo un zapato, una prenda de vestir, un juguete, yo siempre decía duendes devuelmanme lo que se me perdió, y en menos de un segundo encontraba lo que se me había perdido, incluso lo encontraba en lugares los cuales ya había yo chequeado hasta dos veces. En fin todo el tiempo hacia yo lo mismo. Hasta que un día de invierno, subi al cuarto de mis padres, yo estaba en la cama y se me cayo mi sandalia entonces al agacharme para juntarla, vi un duende era color azul pequeño y cuando me vio salió corriendo, yo me quede muda del susto y nunca más volvi a nombrar a un duende cuando perdía algo. IMAGENES DE TERROR Eso es todo amigos espero lo hayan disfrutado como yo Nota : No pongas este post en la noche Luego hago otro post de terror Ayudenme hacer new full user , porfa que hace tiempo he querido ayudenme xfa y hare la segunda parte Dejenme algunos puntitos por favor , comenten si les gusto el post