grandeloquito
Usuario (Argentina)
Decir que Argentina es un país extraño resulta a esta altura una trivialidad, pero vaya que es extraño. Por ejemplo, la distancia entre Ushuaia y La Quiaca es de 5171 kilómetros, mientras que la distancia entre La Quiaca y Ushuaia es de 5121 kilómetros. ¿No es extraño? ¿Qué pasa con los 50 kilómetros de la discordia? ¿Sobran o faltan? Las ciudades de Ushuaia (en Tierra del Fuego, al sur) y La Quiaca (en Jujuy, al norte) funcionan como topes marginales del país. Gracias a su conversión en baratija de la industria cultural, la expresión “De Ushuaia a La Quiaca” significa que se está tomando en cuenta al territorio de punta a punta: los 3.694 kilómetros que mide de norte a sur (y de sur a norte). Por eso de los souvenirs turísticos o quién sabe por qué, tanto en Ushuaia como en La Quiaca hay dos letreros viales que deberían funcionar como simétricos e inversos: La Quiaca, tal distancia a Ushuaia. Ushuaia, tal distancia a La Quiaca. El problema es que las distancias no coinciden. Mientras que el letrero de La Quiaca asegura que la distancia con Ushuaia es de 5121 kilómetros, el letrero de Ushuaia dice que la distancia a La Quiaca es de 5171 kilómetros. Estoy convencido de que debe haber una explicación perfectamente razonable (vaivenes geopolíticos, puntos de referencia geográfica, trayectos viales, una simple equivocación), sin embargo, esta explicación perfectamente razonable sigue brillando por su ausencia. Cada vez que estoy en Ushuaia o en La Quiaca pregunto a las personas que uno consideraría bien informadas (por ejemplo, agentes viales o burócratas locales) a qué se debe la discrepancia, y la respuesta en este caso sí suele ser simétrica e inversa: ―Allá lo escribieron mal. Por lo pronto, si debo cruzar el país a lo largo y estoy escaso de tiempo, sé que debo seguir el trayecto norte-sur. Se ve que el camino es más breve. Miren ustedes: Comentar es agradecer Comentar es agradecer Comentar es agradecer