gordonliu20
Usuario (Argentina)

13 de febrero de 1991, amanece en Bagdad. En un bunker de la capital se amontonan varios cientos de civiles buscando protección contra la tormenta de fuego que esta desatando Estados Unidos y su Coalición en la capital tras expirar el plazo dado a Saddam Hussein para que se retirara de Kuwait. al-amiriya01Entre el 17 de enero y el 28 de febrero Iraq recibió 109.876 misiones de bombardeo, una de las cuales tendría como objetivo el refugio civil antiaéreo de al-Aramiya. La masacre comenzó cuando un proyectil perforador de bunqueres, abrió un agujero en el techo de 5 metros de diámetro. El impacto causo la muerte a varias personas aunque lo peor aún estaba por llegar. Al poco tiempo de producirse el impacto del primer proyectil, una segunda bomba “inteligente” guiada por láser y de tipo incendiario, entra por la abertura que había dejado la primera. Sólo 14 personas consiguieron salvarse de aquel verdadero infierno en que se debió convertir el refugio de al-Amiriya. Se estima que el número total de muertos ascendió a 403 civiles, de ellos 142 menores de diez años . Otras fuentes hablan de 1200 muertos . En un principio se informó desde medios militares estadounidenses, que el refugio era “un centro militar de comunicaciones” pero pronto quedó en evidencia esta versión después de que la propia CNN desmintiera este extremo tras visitar el lugar pocas horas después. La difusión de informaciones tergiversadas deliberadamente por las autoridades militares estadounidenses, llegó a ser algo muy común durante la operación Tormenta del Desierto. Unos días antes, se había producido un bombardeo contra una instalación de producción de leche infantil que los militares y los servicios de inteligencia habían identificado como una fábrica de armas biológicas. Peter Arnett, uno de los corresponsales de guerra mas conocidos de EEUU descubrió el engaño y lo denunció. Arnett explicó que tras su denuncia “Martin Fitzwater dijo en la Casablanca. ‘Peter Arnett es un esbirro de Saddam Hussein. Esto lo demuestra. Dijo, tenemos pruebas, tenemos pruebas contundentes de que esta planta que el dice que era una fabrica de leche para bebes de hecho forma parte del programa de pruebas de armamento para los iraquies’. Si esto hubiera sido un centro de pruebas biológicas, no se nos habria permitido andar por toda la instalacion. Nos acompañaron por todas las instalaciones dejandonos tocar todo, recoger muestras…. Aquella fue la propaganda militar negra mas eficaz que he visto en mi vida profesional y llevo en este negocio 35 años.” al-Amiral-amiriya05iya constituía uno de los 38 refugios que una empresa finlandesa había construido para el régimen iraquí. Se encontraba al noroeste de la capital, cerca de una escuela dentro de un complejo residencial del mismo nombre. La misma empresa que lo construyó pasó información al ejército norteamericano sobre los puntos vulnerables de su estructura. Se han barajado dos posibles causas para explicar la gran cantidad de bombardeos contra objetivos civiles que se produjeron durante la primera guerra del Golfo. La primera concluye que estos ataques no fueron deliberados, es decir los bombardeos se realizaron sin comprobar detalladamente los objetivos y sus características sobre el terreno mediante trabajos de inteligencia convencional. La segunda opción establece que una gran cantidad de ellos pudieron ser ataques deliberados que buscaban infundir el terror en la población y las tropas, para desmoralizar y minar su espíritu de resistencia. Esta estrategia militar que da un papel central a las fuerzas aéreas, no es para nada una táctica moderna puesto que ya fué ampliamente utilizada sobre la Alemania nazi a partir de 1943. Altos oficiales de las fuerzas aéreas estadounidenses creían firmemente que las fuerzas aéreas podrían resolver conflictos por sí solas y administraciones como la de Eisenhower, Kennedy, Johsonn y Nixon discutieron seriamente las posibilidades de éxito de esta política de bombardeos. De hecho Corea, Vietnam, Laos y Camboya la sufrieron en un intento por poner a las poblaciones locales en contra de sus dirigentes buscando promover rebeliones internas. En estos casos, dicha política fracasó pese a la insistencia del extremista general retirado Curtis LeMay de enviar a esos países de “vuelta a la edad de piedra”. al-amiriya04Esta política de bombardeos indiscriminados no ha desaparecido y destacados jefes militares de nuestros días han contribuido a alimentar este tipo de sospechas sobre esta políticas militares que tendrían como objetivo fomentar rebeliones o golpes de Estado. El almirante de la OTAN, sir Michael Boyce, expuso la estrategia militar para recuperar Afganistan de manos de los taliban en 2001 tras el 11 de septiembre. “…el bombardeo (de Afganistan) continuará hasta que la gente del país comprenda que esto seguirá hasta que depongan a su lider” Hoy al-Amiriya se ha convertido en un monumento en memoria a la tragedia del 13 de febrero de 1991, día durante el cual cada año, los bagdadies rinden un sencillo y sincero recuerdo a las victimas.