gonza1787
Usuario (Argentina)

Bienvenidos a mi nuevo post Gente, cansado de renegar con tantos modelos nuevos, con tanta gente fanática por AMD o por Intel, me tomo la molestia de hacer este post para pasar datos crudos y TABLAS, amadas tablas que muestran los rendimientos de los nuevos modelos de micros. La idea de este Post es que sea conciso con los modelos y tener un panorama GENERAL de los modelos y en donde están parados en relación con otros micros, tanto en rendimiento como en precio. Los precios no son los de mercado Argentino, pero sirven como referencia ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- La primera tabla es un resumen de los mejores procesadores del momento ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- En la siguiente gráfica se ordena los procesadores por potencia, y en función al uso de todos sus núcleos al mismo tiempo. No es una lista exhaustiva, ya que en un momento dado hay cientos de procesadores diferentes en el mercado, si no aquellos para equipos de sobremesa que nos parecen más interesantes o que nos parece adecuado incluir para poder tener una idea global del mercado actual. Veréis cuatro pestañas, que son orientativas. La primera pestaña es en programas que puedan aprovechar los ocho núcleos, el segundo es la potencia de un solo núcleo, y la tercera pestaña es la potencia efectiva en juegos que solo utilicen hasta cuatro núcleos del procesador. RESUMEN - Si tenés plata, guíate por esta tabla ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- La siguiente gráfica es una mera relación entre el precio de venta del procesador y su potencia. Cuanto más arriba de la tabla estén mejor será su relación potencia/precio. Obviamente, dependerá en última instancia del precio al que lo compréis, pero al menos os servirá de referencia a la hora de comparar precios entre tiendas. Los AMD son los que mejor relación potencia/precio tienen, aunque los AMD aquí indicados no incluyen GPU, salvo que sean las APU destinadas a jugar a 720p en calidad media o 1080 en calidad media-baja. En la mayoría de los casos es mejor comprar una tarjeta a parte RESUMEN - Si no querés pagar de más, guíate por esta tabla ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Los recomendados Intel ha añadido su tecnología HyperThreading™ a los procesadores Pentium de generación Kaby Lake, por lo que sobre el papel ha dopado un 50 % su rendimiento al disponer de cuatro núcleos lógicos. Eso los pone al nivel de los Core i3, y especialmente el Pentium G4600 tiene un rendimiento similar al Core i3-6100 costando menos de 100 euros. El G4560 y sus 70 euros da un rendimiento en torno a un 10 % inferior al i3-6100, pero con un coste de 40 euros menos, lo que lo convierte en ideal en cuanto a potencia/precio. Todos estos darán buen rendimiento incluso junto a una tarjeta GTX 1060 o RX 470, aunque no será capaz de extraer todos los FPS a todos los juegos de lo que son capaces de proporcionar esas tarjetas gráficas, sobre todo en los juegos que sean muy dependientes de la potencia del procesador y no tanto de la GPU. Gente, si les sirvió el post comenten y saco algunos más con placas de videos
Hola gente, buscando en el querido google, buscando info de ernesto sabato, no se como que terminé encontrando un cuento que había leido hace años! es un cuento muy conocido, de Wilde Oscar, el cuento en cuestión se llama, El Gigante Egoista.... Un cuento para niños, pero con un mensaje muy lindo, Que lo disfruten! ______________________________________________________________________________________________________________________________________________________ Todas las tardes, a la salida de la escuela, los niños se habían acostumbrado a ir a jugar al jardín del gigante. Era un jardín grande y hermoso, cubierto de verde y suave césped. Dispersas sobre la hierba brillaban bellas flores como estrellas, y había una docena de melocotones que, en primavera, se cubrían de delicados capullos rosados, y en otoño daban sabroso fruto. Los pájaros se posaban en los árboles y cantaban tan deliciosamente que los niños interrumpían sus juegos para escucharlos. -¡Qué felices somos aquí!- se gritaban unos a otros. Un día el gigante regresó. Había ido a visitar a su amigo, el ogro de Cornualles, y permaneció con él durante siete años. Transcurridos los siete años, había dicho todo lo que tenía que decir, pues su conversación era limitada, y decidió volver a su castillo. Al llegar vio a los niños jugando en el jardín. -¿Qué estáis haciendo aquí?- les gritó con voz agria. Y los niños salieron corriendo. -Mi jardín es mi jardín- dijo el gigante. -Ya es hora de que lo entendáis, y no voy a permitir que nadie mas que yo juegue en él. Entonces construyó un alto muro alrededor y puso este cartel: Prohibida la entrada. Los transgresores serán procesados judicialmente. Era un gigante muy egoísta. Los pobres niños no tenían ahora donde jugar. Trataron de hacerlo en la carretera, pero la carretera estaba llena de polvo y agudas piedras, y no les gustó. Se acostumbraron a vagar, una vez terminadas sus lecciones, alrededor del alto muro, para hablar del hermoso jardín que había al otro lado. -¡Que felices éramos allí!- se decían unos a otros. Entonces llegó la primavera y todo el país se llenó de capullos y pajaritos. Solo en el jardín del gigante egoísta continuaba el invierno. Los pájaros no se preocupaban de cantar en él desde que no había niños, y los árboles se olvidaban de florecer. Solo una bonita flor levantó su cabeza entre el césped, pero cuando vio el cartel se entristeció tanto, pensando en los niños, que se dejó caer otra vez en tierra y se echó a dormir. Los únicos complacidos eran la Nieve y el Hielo. -La primavera se ha olvidado de este jardín- gritaban. -Podremos vivir aquí durante todo el año La Nieve cubrió todo el césped con su manto blanco y el Hielo pintó de plata todos los árboles. Entonces invitaron al viento del Norte a pasar una temporada con ellos, y el Viento aceptó. Llegó envuelto en pieles y aullaba todo el día por el jardín, derribando los capuchones de la chimeneas. -Este es un sitio delicioso- decía. -Tendremos que invitar al Granizo a visitarnos. Y llegó el Granizo. Cada día durante tres horas tocaba el tambor sobre el tejado del castillo, hasta que rompió la mayoría de las pizarras, y entonces se puso a dar vueltas alrededor del jardín corriendo lo más veloz que pudo. Vestía de gris y su aliento era como el hielo. -No puedo comprender como la primavera tarda tanto en llegar- decía el gigante egoísta, al asomarse a la ventana y ver su jardín blanco y frío. -¡Espero que este tiempo cambiará! Pero la primavera no llegó, y el verano tampoco. El otoño dio dorados frutos a todos los jardines, pero al jardín del gigante no le dio ninguno. -Es demasiado egoísta- se dijo. Así pues, siempre era invierno en casa del gigante, y el Viento del Norte, el Hielo, el Granizo y la Nieve danzaban entre los árboles. Una mañana el gigante yacía despierto en su cama, cuando oyó una música deliciosa. Sonaba tan dulcemente en sus oídos que creyó sería los músicos del rey que pasaban por allí. En realidad solo era un jilguerillo que cantaba ante su ventana, pero hacía tanto tiempo que no oía cantar un pájaro en su jardín, que le pareció la música más bella del mundo. Entonces el Granizo dejó de bailar sobre su cabeza, el Viento del Norte dejó de rugir, y un delicado perfume llegó hasta él, a través de la ventana abierta. -Creo que, por fin, ha llegado la primavera- dijo el gigante; y saltando de la cama miró el exterior. ¿Qué es lo que vio? Vio un espectáculo maravilloso. Por una brecha abierta en el muro los niños habían penetrado en el jardín, habían subido a los árboles y estaban sentados en sus ramas. En todos los árboles que estaban al alcance de su vista, había un niño. Y los árboles se sentían tan dichosos de volver a tener consigo a los niños, que se habían cubierto de capullos y agitaban suavemente sus brazos sobre las cabezas de los pequeños. Los pájaros revoloteaban y parloteaban con deleite, y las flores reían irguiendo sus cabezas sobre el césped. Era una escena encantadora. Sólo en un rincón continuaba siendo invierno. Era el rincón más apartado del jardín, y allí se encontraba un niño muy pequeño. Tan pequeño era, no podía alcanzar las ramas del árbol, y daba vueltas a su alrededor llorando amargamente. El pobre árbol seguía aún cubierto de hielo y nieve, y el Viento del Norte soplaba y rugía en torno a él. -¡Sube, pequeño!- decía el árbol, y le tendía sus ramas tan bajo como podía; pero el niño era demasiado pequeño. El corazón del gigante se enterneció al contemplar ese espectáculo. -¡Qué egoísta he sido- se dijo. -Ahora comprendo por qué la primavera no ha venido hasta aquí. Voy a colocar al pobre pequeño sobre la copa del árbol, derribaré el muro y mi jardín será el parque de recreo de los niños para siempre. Estaba verdaderamente apenado por lo que había hecho. Se precipitó escaleras abajo, abrió la puerta principal con toda suavidad y salió al jardín. Pero los niños quedaron tan asustados cuando lo vieron, que huyeron corriendo, y en el jardín volvió a ser invierno. Sólo el niño pequeño no corrió, pues sus ojos estaban tan llenos de lágrimas, que no vio acercarse al gigante. Y el gigante se deslizó por su espalda, lo cogió cariñosamente en su mano y lo colocó sobre el árbol. El árbol floreció inmediatamente, los pájaros fueron a cantar en él, y el niño extendió sus bracitos, rodeó con ellos el cuello del gigante y le besó. Cuando los otros niños vieron que el gigante ya no era malo, volvieron corriendo y la primavera volvió con ellos. -Desde ahora, este es vuestro jardín, queridos niños- dijo el gigante, y cogiendo una gran hacha derribó el muro. Y cuando al mediodía pasó la gente, yendo al mercado, encontraron al gigante jugando con los niños en el más hermoso de los jardines que jamás habían visto. Durante todo el día estuvieron jugando y al atardecer fueron a despedirse del gigante. -Pero, ¿dónde está vuestro pequeño compañero, el niño que subí al árbol?- preguntó. El gigante era a este al que más quería, porque lo había besado. -No sabemos contestaron los niños- se ha marchado. -Debéis decirle que venga mañana sin falta- dijo el gigante. Pero los niños dijeron que no sabían donde vivía y nunca antes lo habían visto. El gigante se quedó muy triste. Todas las tardes, cuando terminaba la escuela, los niños iban y jugaban con el gigante. Pero al niño pequeño, que tanto quería el gigante, no se le volvió a ver. El gigante era muy bondadoso con todos los niños pero echaba de menos a su primer amiguito y a menudo hablaba de él. -¡Cuánto me gustaría verlo!- solía decir. Los años transcurrieron y el gigante envejeció mucho y cada vez estaba más débil. Ya no podía tomar parte en los juegos; sentado en un gran sillón veía jugar a los niños y admiraba su jardín. -Tengo muchas flores hermosas- decía, pero los niños son las flores más bellas. Una mañana invernal miró por la ventana, mientras se estaba vistiendo. Ya no detestaba el invierno, pues sabía que no es sino la primavera adormecida y el reposo de las flores. De pronto se frotó los ojos atónito y miró y remiró. Verdaderamente era una visión maravillosa. En el más alejado rincón del jardín había un árbol completamente cubierto de hermosos capullos blancos. Sus ramas eran doradas, frutos de plata colgaban de ellas y debajo, de pie, estaba el pequeño al que tanto quiso. El gigante corrió escaleras abajo con gran alegría y salió al jardín. Corrió precipitadamente por el césped y llegó cerca del niño. Cuando estuvo junto a él, su cara enrojeció de cólera y exclamó: - ¿Quién se atrevió a herirte?- Pues en las palmas de sus manos se veían las señales de dos clavos, y las mismas señales se veían en los piececitos. -¿Quién se ha atrevido a herirte?- gritó el gigante. -Dímelo para que pueda coger mi espada y matarle. -No- replicó el niño, pues estas son las heridas del amor. -¿Quién eres?- dijo el gigante; y un extraño temor lo invadió, haciéndole caer de rodillas ante el pequeño. Y el niño sonrió al gigante y le dijo: -Una vez me dejaste jugar en tu jardín, hoy vendrás conmigo a mi jardín, que es el Paraíso. Y cuando llegaron los niños aquella tarde, encontraron al gigante tendido, muerto, bajo el árbol, todo cubierto de capullos blancos. Fin

Gente, buenos días para todos! Hace poco me instalé Ubuntu, y he dejado de lado mi Win7, de a poco estoy migrando y dejándolo más abandonado. La idea es tratar de tener todo en Linux para no tener que estar cambiando de S.O a cada rato y dejar el Win sólo para los juegos xD Como soy fanático de series y películas, intenté bajarme Cuevana, pero en la página sólo se encuentra la versión beta para Windows, busqué por varios lados sin resultados, hasta que encontré la solución, muy sencilla por cierto, asi que para el que quiera instalarlo, les dejó la forma sencilla para que no renieguen - Primer Paso: Descargar 1.Se van a la página: https://github.com/Cuevana/storm 2.A la derecha, botón Download ZIP 3.Esperar - Segundo Paso: Descomprimir 1.Sin tantas vueltas, descomprimen el zip - Tercer Paso: Ejecutar 1.Se abren la consola 2.Buscan el directorio del programa descomprimido 3.escriban npm install npm start 4.Disfruten No me vengan con problemas raros! Saludos y espero que les sirva!