giulibut
Usuario (Argentina)

Cuentos : Espera.. No tan rápido Cuentan que una vez un científico soberbio fue con Dios y le dijo: - Señor, convocamos a una junta científica mundial y hemos decidido que ya no te necesitamos. El señor con su infinita paciencia oyó al hombre y le preguntó: -¿Ah sí? ¿Y cómo llegaron a esa decisión? - Pues ya hacemos trasplantes de prácticamente cualquier miembro del cuerpo, podemos hacer bebes para parejas que no pueden tener hijos, crear vida artificial, clonar a la gente y hacer todas esas cosas que antes se consideraban milagrosas. Dios sólo lo escuchaba y luego atinó a decir: - ¿Pueden crear vida? - Así es. Respondió el científico. - ¿Qué te parece si hacemos un concurso de crear vida? Lo hacemos del modo antiguo, así como yo formé a Adán; tú sabes. - Me parece bien. Contestó el científico. - Está bien, pues comencemos. Exclamó Dios. Entonces el científico tomó un puño de tierra, y le dice Dios: - Espera, no tan rápido; consíguete tu propia tierra. La otra mejilla Existía un monasterio que estaba ubicado en lo alto de la montaña. Sus monjes eran pobres, pero conservaban en una vitrina tres manuscritos antiguos, muy piadosos. Vivían de su esforzado trabajo rural y fundamentalmente de las limosnas que les dejaban los fieles curiosos que se acercaban a conocer los tres rollos, únicos en el mundo. Eran viejos papiros, con fama universal de importantes y profundos pensamientos. En cierta oportunidad un ladrón robó dos rollos y se fugó por la ladera. Los monjes avisaron con rapidez al abad. El superior, como un rayo, buscó la parte que había quedado y con todas sus fuerzas corrió tras el agresor y lo alcanzó: "¿Qué has hecho? Me has dejado con un solo rollo. No me sirve. Nadie va a venir a leer un mensaje que está incompleto. Tampoco tiene valor lo que me robaste. O me das lo que es del templo o te llevas también este texto. Así tienes la obra completa." "Padre, estoy desesperado, necesito urgente hacer dinero con estos escritos santos".El abad le dijo "Bueno, toma el tercer rollo. Si no se va a perder en el mundo algo muy valioso. Véndelo bien. Estamos en paz." y lo dejó ir con el tesoro. Los monjes no llegaron a comprender la actitud del abad. Estimaron que se había comportado débil con el rapaz, y que era el monasterio el que había perdido. Pero guardaron silencio, y todos dieron por terminado el episodio. Cuenta la historia que a la semana , el ladrón regresó. Pidió hablar con el Padre Superior: " Aquí están los tres rollos, no son míos. Los devuelvo. Te pido en cambio que me permitas ingresar como monje. Cuando me alcanzaste, todo me esperaba menos que tuvieras la generosidad como para darme el tercer rollo, la confianza en mí como para creer el valor de mi necesidad y que todavía me dijeras que estábamos en paz, perdonándome con mucha sinceridad. Eso me ha hecho cambiar. Mi vida se ha transformado". Nunca ese hombre, había sentido la grandeza del perdón, la presencia de la generosidad excelente. El abad recuperó los tres manuscritos para beneficio del monasterio, ahora mucho más concurrido por la leyenda del robo y del resarcimiento. Y además consiguió un monje trabajador y de una honestidad a toda prueba. El agresor espera agresión, no una respuesta creativa, inesperada, insólita. No sospecha, la conmoción, del poder incalculable de poner la otra mejilla. La Silla La hija de un hombre le pidió al sacerdote que fuera a su casa a hacer una oración para su padre, que estaba muy enfermo. Cuando el sacerdote llegó a la habitación del enfermo, encontró a este hombre en su cama con la cabeza calzada por un par de almohadas. Había una silla al lado de su cama, por lo que el sacerdote pensó que el hombre sabía que vendría a verlo. - ¿Supongo que me estaba esperando?, le dijo. - No, ¿quién es usted?, le dijo el hombre. -Soy el sacerdote que su hija llamó para que orase con usted; cuando vi la silla vacía al lado de su cama supuse que usted sabía que yo vendría a visitarlo. -Oh, sí, la silla, dijo el hombre enfermo, ¿le importa cerrar la puerta? El sacerdote sorprendido la cerró. - Nunca le he dicho esto a nadie, pero toda mi vida la he pasado sin saber cómo orar. Cuando he estado en la Iglesia he escuchado siempre, al respecto de la oración, que se debe orar y los beneficios que trae..., pero siempre esto de las oraciones me entró por un oído y me salió por el otro, pues no tengo idea de cómo hacerlo. - Entonces hace mucho tiempo abandoné por completo la oración. Esto ha sido así en mí, hasta hace unos cuatro años, cuando conversando con mi mejor amigo me dijo: - José, esto de la oración es simplemente tener una conversación con Jesús. Así es como te sugiero que lo hagas: te sientas en una silla y colocas otra silla vacía enfrente tuyo; luego con fe mirar a Jesús sentado delante de tí. No es algo alocado, pues EL nos dijo: Yo estaré siempre con ustedes. - Por lo tanto, le hablas y lo escuchas, de la misma manera como lo estás haciendo conmigo ahora. Es así que lo hice una vez y me gustó tanto que lo he seguido haciendo unas dos horas diarias desde entonces. Siempre tengo mucho cuidado que no me vaya a ver mi hija... pues me internaría de inmediato en el manicomio. El sacerdote sintió una gran emoción al escuchar esto y le dijo a José que era muy bueno lo que estaba haciendo, y que no cesara de hacerlo. Luego hizo una oración con el, le extendió una bendición y se fue a su parroquia. Dos días después, la hija de José llamó al sacerdote para decirle que su padre había fallecido. El sacerdote le preguntó: - ¿Falleció en paz? - SÍ, cuando salí de la casa a eso de las dos de la tarde me llamó y fui a verlo en su cama. Me dijo lo mucho que me quería y me dio un beso. Cuando regresé de hacer compras, una hora más tarde, ya lo encontré muerto. - Pero hay algo extraño al respecto de su muerte, pues aparentemente antes de morir se acercó a la silla que estaba al lado de su cama y recostó su cabeza en ella, pues así lo encontré. - ¿Qué cree usted que pueda significar esto? El sacerdote se secó las lagrimas de emoción y le respondió: - "ojalá que todos nos pudiésemos ir de esa manera" Un helado para el alma La semana pasada llevé a mis niños a un restaurante. Mi hijo de 6 años de edad preguntó si podía dar las gracias. Cuando inclinamos nuestras cabezas el dijo: "Dios es bueno, Dios es grande. Gracias por los alimentos, yo estaría aún más agradecido si Mamá nos diese helado para el postre. Libertad y Justicia para todos. Amén" Junto con las risas de los clientes que estaban cerca, escuché a una señora comentar: "Eso es lo que está mal en este país, los niños de hoy en día no saben como orar, pedir a Dios helado... ¡Nunca había escuchado esto antes!" Al oír esto, mi hijo empezó a llorar y me preguntó: "¿Lo hice mal? ¿Está enojado Dios conmigo? Sostuve a mi hijo y le dije que había hecho un estupendo trabajo y Dios seguramente no estaría enojado con él. Un señor de edad se aproximó a la mesa. Guiñó su ojo a mi hijo y le dijo: "Llegué a saber que Dios pensó que aquella fue una excelente oración". ¿En serio? - Preguntó mi hijo. - ¡Por supuesto! Luego en un susurro dramático añadió, indicando a la mujer cuyo comentario había iniciado aquel asunto: "Muy mal, ella nunca pidió helado a Dios. Un poco de helado, a veces es muy bueno para el alma". Como era de esperar, compré a mis niños helado al final de la comida. Mi hijo se quedó mirando fijamente el suyo por un momento y luego hizo algo que nunca olvidaré por el resto de mi vida. Tomó su helado y sin decir una sola palabra avanzó hasta ponerlo frente a la señora. Con una gran sonrisa le dijo: "Tómelo, es para usted. El helado es bueno para el alma y mi alma ya está bien". Diferencias entre un Ganador y un Perdedor Cuando un ganador comete un error, dice: "Yo me equivoqué" Cuando un perdedor comete un error, dice: "No fue mi culpa". Un ganador trabaja más fuerte que el perdedor y tiene más tiempo; un perdedor Siempre esta "muy ocupado" para hacer lo necesario. Un ganador enfrenta y supera su problema, un perdedor le da vueltas y nunca logra pasarlo. Un ganador se compromete; un perdedor hace promesas. Un ganador dice: "yo soy bueno, pero no tan bueno como a mí me gustaría ser". Un perdedor dice: "Yo soy tan malo como lo es mucha otra gente u otros son peor Que yo". Un ganador escucha, comprende y responde. Un perdedor sólo espera hasta que le toque su turno de hablar. Un ganador respeta aquellos que son superiores a él y trata de aprender algo de ellos. Un perdedor se resiente con aquellos que son superiores a él y trata de encontrarles defectos. Un ganador se siente responsable por algo más que su trabajo; un perdedor no colabora y siempre dice: " Yo sólo hago mi trabajo". Un ganador dice, "Debe haber una mejor forma de hacerlo". Un perdedor dice: "Esta es la manera en que siempre lo hemos hecho". Un ganador como tú, comparte este mensaje con sus amigos. Un perdedor es egoísta y se lo guarda para sí mismo. ¿Y tú con quién de los dos te identificas? La puerta del Corazón Un hombre había pintado un lindo cuadro. El día de la presentación al público, asistieron las autoridades locales, fotógrafos, periodistas, y mucha gente, pues se trataba de un famoso pintor, reconocido artista. Llegado el momento, se tiró el paño que revelaba el cuadro. Hubo un caluroso aplauso. Era una impresionante figura de Jesús tocando suavemente la puerta de una casa. Jesús parecía vivo. Con el oído junto a la puerta, parecía querer oír si adentro de la casa alguien le respondía. Hubo discursos y elogios. Todos admiraban aquella preciosa obra de arte. Un observador muy curioso, encontró una falla en el cuadro. La puerta no tenía cerradura. Y fue a preguntar al artista: "Su puerta no tiene cerradura, ¿Cómo se hace para abrirla?" "Así es," respondió el pintor. "Porque esa es la puerta del corazón del hombre. Sólo se abre por el lado de adentro." Microreflexiones Varias * "Una vez le pregunté a Jesús: -¿Cuánto me amas? Y él me respondió: -así te amo. Y abrió sus brazos y murió por mí". * "Sabemos que pasamos por la vida, procura que la vida sepa que pasamos por ella." * "No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella." * "Nunca olvides las infinitas posibilidades que nacen de la fe." * "Hemos aprendido a volar como pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir juntos como hermanos". * " La paz más desventajosa es mejor que la guerra más justa..." * "Para conquistar lo que quieras te valdrá más la sonrisa que la espada". * "Cuando amas a alguien, debes ser capaz de ser la fortaleza en sus debilidades." * "Que tus palabras sean más valiosas que el silencio que rompen". * "Mi mamá no es inteligente cuando está enojada". Gabriela Martínez (4 años). * "Cuando el mundo dice: "Ríndete", la esperanza murmura: "Inténtalo una vez más". * "No juzgues la riqueza y la piedad de un hombre por su apariencia en Domingo." * "Cuando tú le entregas tu vida al Señor, tu fé se transforma en creer que siempre su voluntad será para bien y la aceptas sin replicar. " * "Puede que usted sufra una decepción si confía demasiado, pero vivirá atormentado si no confía lo suficiente." * "La fortaleza del hombre no está en no caer nunca, sino en ser capaz de levantarse cada vez que cae" * "Regala un minuto a un hermano, Dios te regaló una vida." * "Las grandes oportunidades de ayudar a los demás son raras, pero las pequeñas se nos presentan a cada rato". * "Hay tres cosas que no vuelven: la palabra dicha, la oportunidad desperdiciada y el tiempo perdido." * "Combatirse a sí mismo es la guerra más difícil. Vencerse a sí mismo es la victoria más bella". * "Hay dos formas de vivir la vida. Una, pensar que nada es un milagro. La otra es pensar que todo es un milagro". * "Amar no es mirarse el uno al otro, es mirar juntos en la misma dirección". * "A veces un buen sentimiento interior resulta mucho más valioso que un cosmetólogo". * "No te preocupes porque tus hijos no te escuchan, preocúpate porque te observan todo el día". * "Haz una lista de tus talentos, te sorprendrás de ti mismo". * "Las grandes mentes discuten ideas; las mentes promedio discuten eventos; las mentes pequeñas critican a la gente." Y por ultimo esta frase de gran verdad pero no muy positiva "Nunca pero nunca, nadie llega a valorar la vida en su justa medida, cuando comienza a hacerlo ya es demasido tarde" Fuente : Click Aca Ojalá que les sirva como me sirvió ami ...