ger95man
Usuario (Argentina)
El transporte desaparece a medianoche "Viajar después de las 22, para los porteños que utilizan trenes, subtes o colectivos, es una verdadera odisea. Entre esa hora y la medianoche los convoyes desaparecen de las vías y los 14.000 ómnibus se van a dormir, quién sabe adonde. "Acurrucada bajo un refugio en plaza Constitución, una docena de personas esperaba, impaciente, a las 0.30, el paso de sus respectivos colectivos. "¡Es una vergüenza!, estoy acá parado desde hace 45 minutos", dijo indignado a La Nación, Gustavo, quién utiliza diariamente la Iínea 59 para volver a su casa desde el trabajo. "A las 23.40, en Retiro, María (36 años), mientras corría tras un interno de la línea 152, le decía a la cronista: "Perdonáme, pero si pierdo este no tengo otro hasta la 1 de la mañana" . "Duermen sin que nadie los estorbe colectivos, subterráneos y trenes. Y no precisamente disfrutan del sueño de los justos: desde las privatizaciones se acortaron notablemente los horarios del transporte público. ".... El sábado, día en que la gente tiende a salir más de noche, el transporte público acortó las frecuencias y los porteños tienen que apurar sus pasos para poder trepar al último tren. "Pero hay más: los trabajadores. Malabarismos, corridas histéricas, la imperiosa necesidad de tener cronometrado el reloj con el de los. conductores de los transportes públicos de pasajeros, son algunas de las peripecias de quienes, como oficio, trabajan de noche." (La Nación Buenos Aires, domingo 23 de junio de 1996, pags. 1 y 27) Esos millones de habitantes del Gran Buenos Aires que vienen diariamente a trabajar al casco urbano, ven restringida su permanencia en la ciudad por las limitaciones en los horarios de transporte. Es obvio que esta limitación agrava las barreras espaciales entre sectores sociales y espaciales. Quienes pertenecen a sectores económicos menos favorecidos dependen del transporte público. Difícilmente permanezcan en las zonas centrales de la ciudad fuera de los horarios diurnos. Estas limitaciones en el transporte dificultan la fluidez en los traslados al interior de la metrópoli y disimulan un dispositivo que, voluntario o no, mantiene apartado de las partes centrales de la ciudad, con excepción de los horarios laborales, a gran número de personas: los más pobres, los menos blancos. Fuente: Los contenidos discriminatorios presentes en la discursividad social Mario Margulis
