G

geeo8

Usuario (Argentina)

Primer post: 20 abr 2009
15
Posts
158
Puntos totales
16
Comentarios
¿Crees que el consumismo te hace feliz? + The story of stuf
¿Crees que el consumismo te hace feliz? + The story of stuf
InfoporAnónimo4/30/2009

¿De Dónde Viene la Cultura del Consumo? Casi todo lo que compramos no es esencial para nuestra supervivencia, ni siquiera incluso para las comodidades humanas básicas, sino que está basado en el impulso, la novedad, un momentáneo deseo. Y hay un precio oculto que nosotros, la naturaleza y las futuras generaciones tendremos que pagar por todo ello. La mayoría de las personas con quienes hablo hoy día saben que la humanidad está haciendo un daño terrible sobre los sistemas de soporte vital de nuestro planeta, que nos proporcionan aire y agua limpios, suelo y biodiversidad. Pero al mismo tiempo se sienten tan insignificantes entre 6,2 billones de personas que cualquier cosa que puedan hacer para aligerar nuestro impacto sobre la naturaleza parece trivial. A menudo me preguntan: ¿qué puedo hacer yo? Bueno, ¿qué tal si nos fijamos en nuestros hábitos de consumo? Hace no mucho tiempo, la frugalidad y sencillez se consideraban virtudes. Pero ahora dos terceras partes de nuestra economía están basados en el consumo. A ésto no se ha llegado por casualidad. El mercado de valores se hundió en 1929 desencadenando la Gran Depresión que sumió al mundo en terribles penurias. La segunda guerra mundial fue el catalizador de la recuperación económica. La enorme base de recursos de América, su productividad, energía y tecnología se pusieron al servicio de la guerra y pronto su economía iba sobre ruedas. Con la victoria inminente, el consejo de asesores económicos del presidente se vio obligado a buscar la manera de transformar una economía de guerra, para la paz. Poco después del fin de la guerra, el analista de mercado Víctor Lebow expresaba una posible solución: "Nuestra economía, enormemente productiva, exige que hagamos del consumo nuestro estilo de vida, que convirtamos el comprar y utilizar bienes, en auténticos rituales, que busquemos nuestra satisfacción espiritual, la satisfacción del ego, en el consumir... necesitamos que se consuman cosas, se quemen, se sustituyan, y se tiren, todo ello a un ritmo cada vez más rápido". El consejo de asesores económicos del presidente Eisenhower declaró: "el propósito último de la la economía americana debe ser el producir más bienes de consumo." No una mejor atención sanitaria, educación, vivienda, transporte, ocio, o menos pobreza y hambre, sino abastecer de más y más cosas a los consumidores. Cuando las cosas se diseñan para que estén bien hechas, y sean duraderas, llega un momento en que los mercados se saturan. Para lograr un mercado sin fin se introduce la obsolescencia rápida (pensemos en coches, ropa, ordenadores...) Y con lo desechable, cuando un artículo se usa una vez y se tira, el mercado nunca alcanzará la saturación. Pero los productos de consumo no se crean de la nada. Proceden del material de La Tierra, y cuando ya no sirven serán devueltos a ella como basura y residuos tóxicos. Hace falta además energía para extraer la materia prima, procesar, fabricar y transportar esos productos; mientras el aire, el agua y el suelo se contaminan en muchos puntos del ciclo vital de un producto. En otras palabras, lo que consumimos tiene efectos directos sobre la naturaleza. Y además hay costos sociales y espirituales. Allen Kanner y Mary Gomes escriben en "The All-Consuming Self": "La compra de un producto nuevo, especialmente uno de los caros como un coche o un ordenador, típicamente produce un inmediato estallido de placer y plenitud, y generalmente proporciona estatus y reconocimiento al comprador. Pero, a medida que la sensación de novedad se desvanece, el vacío amenaza de nuevo con volver. La solución habitual para el consumidor suele ser centrar su ilusión en la próxima y prometedora compra." Al final, es algo que va más allá del placer o el estatus: comprar cosas se convierte en una exigencia imposible de saciar. Paul Wachtel escribe en "La pobreza de la Riqueza": "Tener más cosas y más nuevas cada año se ha convertido no ya en algo que queremos, sino algo que necesitamos. La idea de una mayor y siempre creciente abundancia se ha convertido en el centro de nuestra identidad y seguridad, y quedamos atrapados como el adicto lo está por su droga. Casi todo lo que compramos no es esencial para nuestra supervivencia, ni siquiera incluso para las comodidades humanas básicas, sino que está basado en el impulso, la novedad, un momentáneo deseo. Y hay un precio oculto que nosotros, la naturaleza y las futuras generaciones tendremos que pagar por todo ello. Cuando el consumo se convierte en la razón misma para la existencia de las economías, nunca nos preguntamos "¿Cuánto es suficiente?", "¿Para qué necesitamos todas éstas cosas?", o "¿Somos un poco más felices?" Nuestras decisiones personales como consumidores tienen repercusiones ecológicas, sociales y espirituales. Es hora de re-examinar algunas de las ideas más profundas que subyacen detrás de nuestros estilos de vida. Obsolencia Planificada La obsolescencia planificada es el proceso por el cual un producto deviene obsoleto o no funcional tras un determinado periodo de tiempo o bien tras una cierta cantidad de uso según haya sido esto previsto por el fabricante. Un ejemplo podría ser la producción de una lavadora de bajo costo que es deliberadamente diseñado para fallar dentro de los cinco años de su compra, empujando a los consumidores a comprar otra máquina de lavar dentro de cinco años. La obsolescencia planificada tiene un potencial considerable para beneficiar al fabricante dado que el producto va a fallar en algún momento, poniendo bajo presión al consumidor para que adquiera otro producto nuevamente. La historia de las cosas (The story of Stuff) La historia de las cosas (en inglés The Story of Stuff) es un documental web sobre el ciclo de vida de bienes y servicios.El documental de 20 minutos presenta una visión crítica de la sociedad consumista. Expone las conexiones entre un gran número de problemas sociales y del ambiente, y nos convoca a todos a crear un mundo más sostenible y justo. link: http://video.google.com/videoplay?docid=-5645724531418649230&hl=es

5
6
Q
Que las epidemias no oculten las verdaderas “epidemias”.
InfoporAnónimo5/17/2009

Que las epidemias no oculten las verdaderas ''epidemias'' Amigos de todo el planeta antes que nada quiero dejar en claro un par de cosas: · La muerte no natural -accidentes de tránsito, epidemias, delincuencia, drogas, etc- de una persona es triste sin importar el número de ellas. Cada ser es irrepetible y eso hace que cada uno valga tanto como la suma de todo el resto. · La forma de proceder hasta el día de hoy ha demostrado ser errónea. Las cifras son horripilantes. Vos tenés tu cuota de culpa. · Voy a generalizar pero eso no quiere decir que formes parte de quienes “critico”. En ningún momento debés sentirte ofendido. Es horrible tanto el dengue como la gripe porcina. Es tan horrible para el ser humano como para los animales que serán sacrificados por nuestra diabetescerdosculpa como para el planeta que lo utilizamos como si fuese un McDonalds. Pero como LA MAYORIA apenas lee libros, cree todo lo que sale de la caja boba o pasa todo el día gastando tiempo en redes sociales des-sociabilizadoras, ni siquiera se preocupa por otra persona o animal; somos víctimas de nuestra propia ignorancia. Les tiro unos datos: * En Argentina el dengue lleva un saldo de 5 muertes. * En México la gripe porcina lleva un saldo de 44 muertes. En ambos paises de lo único que se ha hablado durante estos últimos meses es sobre estas epidemias. En Argenitna tremendas campañas de fumigación, publicidad, paranoia colectiva y venta y venta de repelente para mosquitos. En México los partidos de fútbol se juegan sin público y ha suspendido los recitales y se le recomendó a las personas no salir de su casa. Hasta aca todo ok no?. Ahora les tiro otros datos: * En Argentina en el año 2007 murieron en accidentes de tránsito 8.104 personas – es decir más o menos 22 personas x día. * En México en el año 2007 murieron en accidentes de tránsito mas de 20.000 personas- es decir más o menos 55 personas x día. * En Argentina mueren 50.000 personas al año por causas asociadas al tabajo -es decir más o menos 137 personas x día. Ahora les GRITO a TODOS: ABRAN LOS OJOS. ANALICEN LOS NUMEROS. Entre Argentina y Mexico por día mueren 77 personas solo en accidentes de tránsito. Pero eso no aparece en tu TV o periódico. Ni bien pase esto de la gripe porcina y dengue dos cosas pueden pasar: Aprender o no aprender. Si aprendiste te vas a dar cuenta de cuanto te están mintiendo y como te están ocultando los verdaderos problemas de la civilización. Si estás en México y te pones un barbijo o en Argentina y te pones repelente para los mosquitos… NO SEAS IDIOTA Y HACE ESTO: * Utilizá el cinturón de seguridad. * No conduzcas si bebiste alcohol. * No excedas los límites de velocidad. Si te gusta la velocidad, ve a un autódromo. * Preocupate por el bienestar del otro. * No utilices el celular mientras manejas. * No fumes al volante. Mejor dicho: NO FUMES!accidente Si ahora que sabés, sos de los que están más aterrados por los mosquitos o por la gripe que por las cifras de accidentes de tránsito, sin ofender, te recomiendo que seriamente pienses en reformular tu criterio. ESTES EN EL PAIS QUE ESTES. Estadisticamente es MILES de veces más probable que MUERAS en un accidente de tránsito o causas relacionadas al tabaco a que fallezcas por gripe porcina o dengue. Como si esto fuera poco, no quiero dejar de contarles otro número que hace ver ridículo lo que los medios inflan las noticias y no te cuentan que hay hace años una epidemia de la que vos también sos culpable desde tu pasividad: * En el mundo mueren alrededor de 11.000.000 de niños menores de 5 años. TODOS POR MOTIVOS EVITABLES. Disfrutá el video. https://ugc.kn3.net/s/http://vimeo.com/moogaloop.swf?clip_id=4535793&amp link: http://vimeo.com/moogaloop.swf?clip_id=4535793&amp No creas que soy duro, solo quiero sacar lo mejor de vos. Sos un diamante… solo hay que pulir el brillo que se encargaron de quitarte. Gripe porcina (el aviso de la naturaleza) Abrí los ojos, crecé, superate, porque el que no quiere ver se transformará en esclavo inconciente. Se ha recomendado a la población extremar precauciones de higiene: no saludar de beso ni de mano, evitar lugares concurridos (metro, auditorios, escuelas, iglesias, etc.), usar tapabocas, y lavarse las manos constantemente con detergente o desinfectante como hipoclorito de sodio o alcohol. En caso de presentar síntomas de gripe o temperatura elevada, acudir a un hospital lo antes posible. En oficinas, call centers y cibercafés se recomienda limpiar teclados y ratones con alcohol para desinfectar y evitar una posible propagación del virus. Así empezará -aunque muchos trabajamos para que eso no ocurra y seguro lo lograremos- la crisis mundial. El pánico y el miedo será la herramienta con la cual terminarán de aislar al ser humano. Privándole de la posibilidad de actuar y ser protagonista de la historia. Evitar que las personas se agrupen es la mejor medida para evitar la revolución que dará luz al futuro. A la vez nos frivolizan a tal punto que parece que no importace la vida de tantos animales que serán injustamente sacrificados. Si fueran hombres hablariamos de nazismo pero nadie quiere extrapolar el concepto de seres sintientes. Parece que nadie quiere escuchar este aviso de la naturaleza: LOS ANIMALES NO ESTAMOS PARA SER CRIADOS POR LOS HUMANOS, mucho menos para saciar el paladar humano. Se puede decir que los cerdos se lanzan como kamikaze para darle algún golpe a la sociedad, para hacerse escuchar. La gripe aviar hizo lo suyo pero nadie escuchó. ¿Cuantas personas tienen que morir para abrir los ojos y dejar de criar animales para consumo? ¿por qué en lugar de caer presos del miedo y la atomicidad no damos un paso hacia la libertar nuestra y de todos los seres? Evolucionemos o la naturaleza se encargará de quitarnos este delirio de grandeza de seres omnipotentes. Fuente: Blog Gaston Sardelli

18
12
H
Hay un mundo secreto dentro de este
Apuntes Y MonografiasporAnónimo8/24/2009

Si nunca te has enamorado enloquecidamente de los gestos y silencios de un extraño... si nunca has soñado desesperadamente en medio de una junta directiva o una clase de matemáticas... si nunca has sido arrebatado por emociones extremas mientras a tu alrededor todos permanecían inmóviles e inconscientes... si nunca has sospechado que la vida se encontraba en otra parte, que algo más estaba ocurriendo, como bella música sonando justo fuera del alcance de tus oídos, en algún lugar más allá del distrito comercial y las afueras, lejos de las autopistas, sobre los campos y océanos... si no queda parte insatisfecha de ti, por los más populares programas televisivos, la nueva tecnología de Internet, y la selección de cinco mil películas en el videoclub... entonces tal vez esto no sea para ti, Pero si escondes un ser secreto dentro de ti, sigue leyendo. Hay un mundo secreto dentro de este > Puedes saborearlo en el choque y el ruido de un primer e inesperado beso, o en la sangre en tu boca ese instante después de un accidente, cuando te das cuenta de que todavía estás vivo. Sopla en el viento que sientes en las azoteas de una verdadera noche imprudente de aventuras. Lo oyes en la magia de tus canciones favoritas, cuando te elevan y te transportan en formas que ninguna ciencia o psicología ha podido explicar jamás. Podría ser que hayas visto evidencia de esto, rayado en las paredes de los baños, en un código sin clave; o hayas podido hacer una pálida reflexión de ello en las películas que crean para mantenernos entretenidos. Está entre las palabras, cuando hablamos de nuestros deseos y aspiraciones, aún acechando -en alguna parte- por debajo de las limitaciones de ser "realista" y "práctico". Cuando poetas y radicales se quedan despiertos hasta el amanecer, rompiéndose la cabeza por la perfecta secuencia de palabras o acciones, para llenar corazones (o ciudades) con fuego, ellos están intentando encontrar una entrada oculta a él. Cuando tarde en la noche, los niños escapan por sus ventanas para ir por ahí; o cuando luchadores por la libertad buscan un punto débil en la coraza del gobierno, ellos están tratando de entrar a escondidas en él; pues son ellos quienes saben mejor que nosotros donde se ocultan las puertas. Cuando adolescentes destruyen un cartel publicitario para provocar persecuciones -que duren toda la noche- con la policía, o anarquistas interrumpen una manifestación pacífica para destrozar las ventanas de una sucursal de una gran cadena de negocios; ellos están tratando de tomar por asalto sus puertas. Cuando estás haciendo el amor y descubres una nueva sensación o región del cuerpo de tu amante, y los dos se sienten como exploradores descubriendo una nueva parte del mundo, como si hubieran descubierto un oasis en el desierto o la costa de un continente desconocido, como si fueran los primeros en llegar al polo norte o a la luna, ustedes están trazando sus fronteras. No es un lugar más seguro que éste; al contrario, es la sensación de peligro allí presente, que nos trae de vuelta a la vida: la sensación de que por una vez, por un momento que parece eclipsar el pasado y el futuro, hay algo real en juego. Tal vez te tropezaste con esto, una vez, por accidente y quedaste asombrado por lo que encontraste. El viejo mundo se hizo trizas detrás de ti, y ningún doctor, físico o metafísico, pudo volver a armarlo de nuevo. Todo lo anterior se convirtió en trivial, en irrelevante, en ridículo, así como de repente los horizontes parecían acercarse a tu alrededor, y caminos mucho mejores de los que pudiste imaginar se aparecieron. Y quizás juraste que nunca regresarías, que vivirías el resto de tu vida electrizado por esa urgencia, en la excitación del descubrimiento y la transformación; pero regresaste. El sentido común impone que este nuevo mundo sólo puede ser experimentado temporalmente, que sólo es el shock de la transición, y nada más; pero los mitos que compartimos alrededor de nuestras fogatas narran una historia diferente: oímos acerca de mujeres y hombres que permanecieron allí por semanas, años, que nunca regresaron, que vivieron y murieron -allí- como héroes. Nosotros sabemos, porque lo sentimos en ese ancestral rincón de nuestros corazones que alberga el recuerdo de libertad desde épocas remotas, que este mundo secreto se encuentra cerca, esperando por nosotros. Puedes verlo en el resplandor de nuestros ojos, en el desenfreno de nuestras danzas y nuestras aventuras amorosas, en la protesta o fiesta que se escapa de las manos. Tú no eres la única persona tratando de encontrarlo. Estamos aquí afuera, también... algunos de nosotros incluso estamos esperando por ti. Y deberías saber que cualquier cosa que alguna vez hayas hecho, o considerado hacer para llegar allí no es disparatada, sino hermosa, noble, necesaria. La Revolución, es simplemente la idea de que podamos entrar a ese mundo secreto y nunca regresar; o mejor, que podamos hacer arder éste en llamas, para revelar por completo el que se esconde debajo. http://condenadxsatulibertad.blogspot.com/

25
7
E
Escuelas en llamas!
Apuntes Y MonografiasporAnónimo8/24/2009

Sabotea las clases, los exámenes y las tareas El aprendizaje dirigido por instituciones que asesinan el verdadero deseo de aprender, que prohíbe la expresión sincera y espontánea de las dulces fantasías infantiles y las alegrías compartidas para convertirlas en una maquinal obsesión por acumular notas, que hoy simbolizan lo que mañana será dinero, y hacen del saborear de la vida una torpe cifra estadística, deben ser puestas al descubierto en su falta de belleza y prepotencia domesticadora. Los exámenes, las clases y las tareas, expresión viciosa de la repetición irreflexiva y del ansia de acabar con la libertad del alumnado, no son inatacables. Sin embargo, el principal escollo para atacarlos no se encuentra en la fortaleza de ellos, sino en la falta de iniciativa de los alumnos. Para desarrollar acciones eficaces se requiere imaginación, atrevimiento, solidaridad, la participación mayoritaria o unánime de un aula. Si ella se consigue, el éxito es casi seguro. Quizá estas acciones no sean sólo simbólicas, hermosas demostraciones de que el espíritu de los estudiantes aún está vivo, sino que, si proliferan y afinan sus objetivos, podrían conceder el dulce florecimiento de nuevas formas de convivencia en las que la autonomía y la creatividad hagan de las obligaciones y las tareas repetitivas no mas que un triste recuerdo. Si los corazones todavía palpitan, ha de surgir la necesidad inevitable de pintar la vida de colores: imaginación lúdica, lapiceros en huelga, expresiones de amor, tiradas de pera educativas, juegos no competitivos, plagio ético y solidario, alegría desbordante, poemas en las paredes, travesuras cotidianas, aviones y pelotas de papel volando durante clase, carcajadas incontrolables, candados extraviados en puertas de ingreso, puertas abiertas a la experimentación. Ni libros cerrados ni niños encerrados, pero tampoco humanos con anatomía de biblioteca. Aprendizaje permanente, sin horarios, sin muros, sin obligaciones. Fuente: http://escuelasenllamas.blogspot.com/

0
2
V
Verdaderos pobres
Apuntes Y MonografiasporAnónimo9/10/2009

"Los pobres, los verdaderos pobres, son todos aquellos que no tienen tiempo para perder tiempo. Los verdaderos pobres, son aquellos que no tienen silencio y no pueden comprarlo. Son aquellos que tienen piernas pero se han olvidado de caminar, como las alas de las gallinas han olvidado volar. Son aquellos que comen basura y la pagan como si fuera comida. Son aquellos que tienen el derecho de respirar mierda como si fuera aire. Son aquellos que tienen sólo la libertad de elegir entre un canal de televisión y otro. Son aquellos que viven dramas pasionales con las máquinas. Son aquellos que estando entre muchos, están siempre solos. Los pobres, los verdaderos pobres, son aquellos que no saben que son pobres". Eduardo Galeano http://condenadxsatulibertad.blogspot.com/

30
8
V
Vamos a destruir el tiempo
Apuntes Y MonografiasporAnónimoFecha desconocida

Nos recostamos a mirar el techo aunque tengamos el cielo a metros de distancia, y es que estamos acostumbrados, el tiempo corre dolorosamente mas de una vez por día, los tiempos muertos, el trabajo forzado, esperar ansiosamente, lo que después queremos que pase, para volver a estar solxs y creer que entendimos algo. A veces pienso que nuestra forma de manejar el tiempo es una herramienta liberadora, la forma de vivirlo, para hablar de libertad es necesario experimentarla, dijo alguien por ahí y llego a muchos corazones que bombeaban brea caliente. Estamos en el abismo, a pocos pasos, pero con una soga atada que no nos deja caer, vas a verlo todo el tiempo, y sentir el vértigo en el pecho, pero las cosas están planteadas de tal manera que tenes que estar vivo, como un rehén de esta realidad. El tiempo transcurre diferente en el trabajo, charlando con amigxs, besándonos apasionadamente, destruyendo todo a nuestro paso en una revuelta que dure días (me hizo pensar mucho en como transcurre el tiempo un articulo sobre la ultima revuelta en Grecia), esta en nuestras manos elegir que hacer con el; no vamos a pasar esto a un plano estúpidamente cargado de misticismo o romanticismo, quizás pecamos de haberlo hecho, pero hablamos de algo concreto, no de abstracciones, es nuestro tiempo de vida lo que esta en juego, y la guerra a todos los prejuicios e ideas domesticadoras salientes de nuestras propias cabezas tratando de volver a la normalidad. Esto viene de todas esas noches vagando juntxs por la ciudad entre la muerte sin ir a ningún lado, con esa euforia de juventud, y sonrisas inolvidables, de trabajar juntxs en proyectos que serian mucho mas que lo planeado a pesar de nunca concluir según lo esperado, de meternos al mar al atardecer y creer que nos ahogábamos y moríamos, de sus sonrisas de complicidad, de sus ojos y dientes rabiosos discutiendo con migo de cosas en las que al final tenían razón. Simón Radowitzky paso 21 años preso por luchar por su/nuestra libertad, tu/mi tiempo va a pasar absurdamente, tratando de liberarte/me, o no haciéndolo, no le escapemos al vértigo, vayamos directo hacia el. No vamos a destruir relojes, vamos a destruir el tiempo, vamos a destruir todo…Lo que nos separe de nosotrxs mismxs. Extraído de la segunda publicación de ''Alegría'' (Edita colectivo libertario Gaviota negra) http://condenadxsatulibertad.blogspot.com/

10
7
M
Muertxs en vida.
Apuntes Y MonografiasporAnónimo9/23/2009

Hay dos formas de decirlo, su hijo peso tres quilos seiscientos, varón, con buenos reflejos, saludable, es una. La otra, su hijo nació para obedecer, para consumir, para vender su vida en un trabajo, no sin antes haber sido adoctrinado en una escuela, siendo maltratado por la policía para aprender a obedecer, corriendo el riesgo de terminar preso en una cárcel o un hospital psiquiátrico, su hijo nació muerto… en vida. Eso es lo que me dijo el medico en una pesadilla, que había empezado mucho antes, pero nunca vi claramente, me desperté con contracciones, las mas fuertes que había sentido hasta ahora, este iba a ser mi primer bebe, así que no sabia ni me imaginaba como se sentía eso. Eran las 10 de la mañana, un 25 de enero, una tormenta bastante ruidosa se acercaba presuntuosa, vos parecías decirme lo que tenia que hacer, camine al hospital que quedaba a pocas cuadras, cuando llegue las contracciones pararon, pero me dijeron que me convenía quedarme, efectivamente, a las 3 horas empezó el trabajo de parto, y después de unas 2 y media y un desgarro bastante importante naciste, un bebe sano de tres quilos seiscientos, como en el sueño, tu carita conoció el látex de los guantes antes que la teta de tu mama. Supe mucho menos que vos a los 7 años, pero es urgente que sepas de donde viniste, hice lo que pude para darte algo mejor, pero vi tu asombro mirando por la ventana, y te lo confirmo, lo que acabas de ver fue la ultima flor que floreció en el mundo, y que se marchito, ahora vení y abrázame un poco, tengo miedo de la oscuridad. Texto escrito por un compañero.

0
4
Drogas. Cuando su uso se convierte en consumo.
Drogas. Cuando su uso se convierte en consumo.
Apuntes Y MonografiasporAnónimo10/14/2009

>Drogas: Cuando el uso de la droga se convierte en consumo y el tiempo de ocio en mercancia. MANUAL DE INSTRUCCIONES La redacción de este panfleto ya conoce y defiende los discursos antiprohibicionistas y despenalizadores, a su vez conoce y reconoce las bondades de las drogas naturales ( el hachis, la marihuana o las distintas clases de setas alucinógenas, por ejemplo) así como ciertos usos de distintas drogas. Estas acotaciones se tendrán en cuenta cuando se mencione "las drogas" como generalidad. La redacción advierte que este panfleto tiene un contexto que se hará explícito, dialogar con él como si lo hiciésemos con el Ministro de Sanidad, con un madero o con nuestros papis y mamis será altamente tergiversador de su sentido. Por último, la redacción reitera el contexto espacial (aquí) y temporal (ahora) de este escrito y advierte que cualquier justificación de largas noches de speed, coca, pastillas o tripis, por medio de una rigurosísima argumentación sobre las drogas utilizadas en los rituales chamánicos del Amazonas brasileño en días de luna llena, serán tomadas como un claro síntoma de que el/la lector/a de este texto está evadiendo el problema aquí referido. Salud y Anarquía. PRESENTACIÓN DE UN PROBLEMA Tratar el tema de las drogas en un panfleto es algo ciertamente delicado, porque chocamos con gran cantidad de problemas que nos afectan personalmente, nos enfrentamos con el propio discurso de transgresión que se ha creado entorno a ellas y, como no podía ser de otro modo, con nuestras formas de diversión. Nosotr@s l@s jóvenes, y muy especialmente nosotr@s, l@s jóvenes alternativ@s-autónom@s-anarquistas... deberíamos tener una visión contraria al CONSUMO DE DROGAS muy alejada de la que nos vende el Ministerio de Asuntos Sociales. Esta visión se debería basar en el bochornoso espectáculo que ofrecemos constantemente en las noches de las zonas de marcha los fines de semana: y que se alarga, en forma de resaca o pedo, según el tipo de droga consumida, durante los días siguientes. A su vez, las fiestas y conciertos de muchos CSO’s se han convertido en peligrosas prolongaciones de las noches de las zonas de marcha, con un montón de gente "puestísima" de las más variadas sustancias: speed, coca, pastillas o tripis, por no hablar ahora de la "gente consciente" que trafica en estos eventos sin ningún tipo de tapujos . El baile de "las máscaras de la felicidad" donde tod@s somos amig@s y los problemas se desvanecen en la danza de zombies más ansiada por el poder. Una forma de ocio-consumo disfrazada de "alternativa" y la sensación general de "autocomplacencia en el buen rollo" son suficientes para mantener nuestras almas (armas) paralizadas, y el siguiente tiro justificado, triste pero cierto. El control se hace efectivo porque a plena luz del día, mientras ell@s piensan cómo mejorar sus formas de control (el ocio-consumo es una de las más importantes) nosotr@s estamos padeciendo el último bajón o durmiendo la penúltima resaca, sin acordarnos siquiera de lo "felices" que fuimos anoche. Enriquecemos a las mafias, adormecemos nuestras almas, les hacemos el juego a l@s poderos@s. Este panfleto es una visión preocupada del problema de las drogas: el speed, la coca, los tripis y las pastillas son sus protagonistas, nosotr@s, sus adormecidas víctimas. MEMORIAL DE AGRAVIOS 10 pasos encaminados a reflexionar sobre el CONSUMO de drogas. 0. Economía y sociedad, mercancía y vida cotidiana: el delirio de la subjetividad crea monstruos. Ya he tratado de explicar qué presupuestos de partida he seleccionado para un mejor entendimiento de este texto, pero tengo la impresión de olvidar aún algunas acotaciones fundamentales y que, por otro lado, permitirían escapar del debate a tod@s aquell@s que, por unos intereses u otros, traten de huir de lo aquí expuesto. Comencemos advirtiendo que cuando me refiero a "las drogas" estoy tratando de explicar un momento concreto y contextualizado de las mismas. Si hacemos un símil muy sencillo podemos comprender a lo que me refiero. Cuando tratamos de dilucidar y explicar en un marco general las condiciones sociales que nos rodean, solemos acudir al discurso del "sometimiento total" de nuestras condiciones sociales bajo los imperativos de la economía. Del mismo modo, cuando queremos aproximar este discurso a nuestra cotidianidad, verdadera representante de lo social en nuestras vidas, tenemos que recurrir a la mercancía, último eslabón del engranaje capitalista. Por tanto, debemos reconocer en la mercancía al estilete que clava lo económico en nuestras vidas para su mejor control, preciso momento en el que todo aquello que pueda oler a uso contextualizado o genuino, recordemos a algunas vanguardias artísticas, debe ser etiquetado y envasado en forma de mercancía, háblese, en nuestro artístico ejemplo, de las galerías de arte y su mercantilización. Concretamente éste es el proceso que han sufrido las drogas en occidente. De ser un producto medido y controlado por sus utilizadores/as (adviértanse los discursos sobre drogas naturales, y a veces también sintéticas, de los años 50 y 60) han pasado a ser, ya en forma de mercancía -esto es controladas en su proceso de producción por las leyes del mercado- algo muy distinto: a.- la oferta, representada por las grandes mafias capitalistas de todo el mundo, máxima expresión del próspero empresariado esclavizador y explotador; b.- la demanda, representada por l@s entusiastas consumidor@s de instantes mercantilizados, cada vez más alejados del proceso de producción de lo que consumen y, por tanto, de las consecuencias que les producen. Este es el control efectivo de las drogas sobre sus consumidores; el control que tiene la mercancía sobre nuestra cotidianidad y, en general, el control que ejerce la economía sobre la sociedad. En definitiva, las drogas transformadas en valor de cambio necesitan de todos los elementos con los que cuentan otras mercancías: el consumo pasivo, el pleno desconocimiento de el quién, el cómo y el porqué de ellas, su fabricación y su consumo y, sobre todo, una fe ilimitada en el sujeto-consumidor, plenamente convencido de controlar y conocer la mercancía que le consume: "Sé tú mismo: bebe Pepsi"... el delirio de la subjetividad crea monstruos. 1. Una presentación del poder, sus caras y nuestras caretas. El poder, término general que podemos emplear para agrupar todos los mecanismos de sumisión social a ámbitos como la economía y la política, se nos presenta de diversos modos y maneras, es un poder con mil caras. Este poder también cuenta con numerosísimas ramificaciones en nuestras vidas, ramificaciones estas que no tienen que ser obligatoriamente premeditadas e impuestas. Hablo de los razonamientos y comportamientos que complementan a ese poder sin ser exactamente una de sus instituciones. Uno de éstos puede ser el consumo de drogas. Trato de acercarme a un problema que afecta seriamente a un amplio espectro de personas, fundamentalmente jóvenes, sin distinción de sexo, edad, raza o -lo que es más sospechoso- condición social y económica. La complementariedad entre drogas y poder se hace evidente, las drogas son -a mi entender y en el contexto actual- una de las caretas que nos ponemos para parecernos, de forma patética y , en el caso de los jóvenes con ciertas inquietudes combativas, también dramática, al poder instituido por nuestra sociedad. La búsqueda acrítica e inconexa de una sucesión y acumulación de instantes sin mayor contenido que el que ofrece la mercancía consumida (la droga en este caso), y la disminución de recursos imaginativos para instituir un tiempo de diversión y ocio que se aleje y trate de suprimir el CONSUMO, son el punto más elevado del frenesí mercantil, la muerte del individuo y el nacimiento del consumidor. Huir de esta realidad es ahogarse en discursos teológicos en torno a las drogas, en la impenetrable fe en el individuo-sujeto. Quedarse observando nuestra realidad es asistir a una danza ritual de muerte y separación colectiva que se mueve al compás de la sociedad del consumo capitalista y del "reality show" del buen rollo del barrio, del bar, del Centro social de turno. 2. Por un contexto de las drogas: aquí y ahora. Y no estoy pensando -como quizás tú lo estés haciendo ahora- en el "molinillo justificador" de la despenalización de las drogas, que ya nos sabemos tod@s y que casi nada dice del contexto actual que padecemos de forma sangrante. Desterremos para nuestro análisis a los chamanes, a otras culturas, todas las drogas "naturales" y las tradiciones históricas, y olvidemos a Escohotado, que él también se asustaría de lo que nos está sucediendo. Olvidemos todo ese discurso, válido para tantas y tantas cuestiones, pero que no sirve para una juventud vendida a las pastillas, a los tripis, a la cocaina, al speed. El negocio de la diversión a la carta nos vende la huida reclamada por el poder para que, danzando con su careta, nos olvidemos de que podemos ser distintos de él, divertirnos de otro modo y sin pasar por el embudo de las drogas. Y si no te has hartado de leer acerca de nuestra realidad, estaremos pensando ya en lo mismo, aquí y ahora: en la Euskal Herria y el Madrid del Speed; en las “raves okupa” de las pastillas; en la Universidad de la coca y en un infinito etcétera, combinando hasta la saciedad distintos lugares y distintas drogas. Un problema que se expande a lo largo y ancho del estado : Ciudades, Barrios, Centros Sociales, Bares... 3. Mi cuerpo y mi mente. Recurrimos ahora, para no ver lo obvio, al último recurso, y es que mi cuerpo y mi mente son míos, hago con ellos lo que me parece, y ahora mismo dejo de leer este texto -escrito seguramente por algún peligroso reaccionario-. Este discurso está errado, se agota en su base. Tu cuerpo, por mucho que quieras, es del capitalismo que te obliga a currar cada día, es del estado que te controla cada paso que das, es de todas aquellas personas que mandan sobre nosotrs y que deciden nuestro futuro desde sus despachos. Nuestros cuerpos, nuestras vidas, son suyas porque nos los arrancan cada día por medio del trabajo, porque se las cedemos por medio del ocio-consumo. Ante esto, los espacios que nos quedan de libertad, perfectos para planear cómo recuperar nuestras vidas, se ven reducidos a muy pocos momentos. Y si esos momentos de reunión y reflexión, espacios que sólo son posibles en los tiempos que el capitalismo nos deja para que consumamos y le perpetuemos (el tiempo que ell@s llaman "de ocio" y nosotr@s denominamos "de consumo" son secuestrados por la vida en Ferrari de las drogas, no hemos realizado nuestros deseos, acabamos de regalar nuestras vidas al consumo capitalista, acabamos de ceder nuestro tiempo al jefe que, frotándose las manos, observa cómo el lunes volveremos a trabajar para comprar los próximos gramos de coca o speed, las próximas pastillas. 4. La vida de lo efímero, lo inmediato, de la moda. Sustituir gran parte de nuestro tiempo por pedos continuos es aniquilar toda capacidad de diversión (hacer cosas diferentes) es morir en la fosa de lo inmediato, de un chasquido de dedos que marca el comienzo y el final del fin de semana, de los días de vacaciones, del tiempo más fácil de liberar. El poder nos quiere ver de dos formas, o trabajando o consumiendo, el resto del tiempo es aterrador para él, aguanta la respiración, ya que es el tiempo que tenemos para vernos y reunirnos, para analizar nuestras vidas y poder desenmascarar el entramado de basura en el que nos encierran. Tocarnos, conocernos, aprender, leer, reflexionar, hablar etc. son catalizados por las drogas hacia alocadas modas del instante de tres días, de la muerte del tiempo dilatado de la reunión y el conocimiento, de la preparación y la reflexión de nuestras vidas, ahora sustituidas por la huida y la moda de "ponerse" lo antes posible hasta llegar al delirio, de ver cómo el tiempo de diversión no lo marcan los individuos sino las drogas (12 horas, 24 horas, etc.). Cuando nuestro tiempo es preparado y etiquetado, ya sea por el capitalista que planifica nuestro curro o por el diseñador de drogas que planifica nuestro pedo, hemos dejado nuestras vidas en manos de otr@s, hemos delegado nuestra capacidad de creación vital, nuestra capacidad de decisión, somos representados por el carácter que imprime en nosotr@s la droga y el carácter que imprimen en nosotr@s los poderes del mercado. Al igual que el capitalista tiene que crear las condiciones sociales para que vayamos a trabajar todos los días, es la única manera que tenemos de ganarnos la vida, vemos cómo las drogas reproducen este problema en el ocio-capitalista. El ritmo de ocio-consumo que se nos impone y presupone a l@s jóvenes es el caldo de cultivo perfecto para que aparezcan drogas que, separadas de usos consonantes con la experimentación colectiva y contextualizada, son simples estimulantes de pe- ríodos de irracionalidad y seudovigilia, creando un ambiente de reunión alrededor de la droga (elemento de separación de los individuos) que se vuelve nexo de unión entre los consumidores, y que, de repente, se hace cada vez más homogéneo y regular gracias a los ritmos impuestos por las sustancias. 5. Alimentando mafiosos. Los que se benefician de estas drogas (speed, coca, tripis, pastillas) son aquellos que, subiendo por la pirámide: reprimen, asesinan y secuestran sin escrúpulo alguno, con su compra alimentamos a lo peor del capitalismo, a su momento más oscuro, aquél en el que ley y delito son una misma cosa, donde estado y narcotráfico son complementarios. Nadie duda a la hora de boicotear a cualquier marca comercial que explota a niñ@s, pres@s, hombres y mujeres del mundo entero, pero este discurso no vale para las mafias del narcotráfico mundial. Colombia, Perú y Bolivia serían buenos lugares, en el caso de Latinoamérica, para ver de cerca las atrocidades a las que son sometidas poblaciones enteras por parte de los narcotraficantes, podríamos ir continente por continente viendo quiénes manejan las rutas del narcotráfico y la producción de muchos tipos de drogas, precisamente las que más se consumen, cuánta miseria recorre de lado a lado la pasta de coca y su elaboración, cuánta muerte y destrucción es financiada por la juventud pudiente del primer mundo, cuánta inconsciencia más vamos a tolerar a este respecto. 6. El pedo sin memoria, sin amig@s, sin vida... Entremos en un terreno escabroso, en ese que nos habla de las relaciones personales, en el que se pueden ver claros ejemplos de falsas relaciones sociales, donde el factor de reunión no es la amistad, la reflexión común o la afinidad personal, nos une el tipo de droga que consumimos, droga que nos reúne en torno a sus propiedades. En el caso de la coca o el speed, nos reúne, como borreg@s que van a pastar, alrededor del espacio del servicio, en torno al tipo de "pedo lúcido" que creemos aparentar y que aquell@s que no han consumido observan falsificado. Frente a la sensación de estar perfectamente lúcido y fresco, el observante que no está "puesto" ve manadas de personas que convulsivamente van al servicio, con la nariz moqueando y con un comportamiento semifrenético tendente a desarrollar conversaciones delirantes y raramente graciosas. Y es aquí donde aparecen l@s mejores amig@s, aquell@s que nos quieren esa noche que pillamos dos pollos y al día siguiente ni nos hablan, aquell@s con los que me he ido veinte fines de semana porque le gusta la coca tanto como a mi y al que no sé que decir cuando me lo encuentro y no estamos "puestos", hasta un perro que consumiese coca sería un perfecto confesor para estos días de pedo. Este es un ejemplo del tipo de seudo-comunidades que se establecen en torno a las drogas, cada una asentada sobre el tipo de droga consumida, no importa quien esté a tu lado, sólo que se haya metido lo mismo que tú y, por tanto, tenga cuatro o cinco ritmos primarios iguales que los tuyos. Los ejemplos son infinitos: el desbarre de los tripis y las pastillas o la falsa lucidez del speed y la coca son los clásicos. Seudo-comunidades de la separación perfecta que reproducen a escala al capitalismo avanzado. Seudo-comunidades en las que el nexo de unión es el factor de separación, aquél que nos transforma en una sola "persona" o, mejor dicho, en un solo comportamiento. Seudo-personas en una seudo-comunidad, la falsedad última del capitalismo que nos quiere tener separados para reunirnos de nuevo en el engaño de su contemplación, del consumo de sus mercancías: fútbol, drogas, ropas de marca, televisión etc... 7. Un lenguaje común para el mundo de las mercancías y su consumo. Reconstruir el lenguaje repetitivo y "gracioso" en torno a las drogas: tiro, pollo, turulo, bajón, pedo etc. es reconstruir el mismo lenguaje que, por ejemplo, utilizan dos pijas del barrio Salamanca para hablar de su ropa de marca. Todo el discurso -si observamos a dos pijas hablando de sus modelitos- se centra en la marca comprada. En el lenguaje de las drogas, todo se centra en la sustancia adquirida. Todo consumo frenético, como es el caso que nos ocupa, conlleva unas pautas de comportamiento: una preparación a largo plazo, "más allá" de pensar otro tipo de diversión; la compra y el consumo acrítico, nunca "más allá" de la simple valoración del tipo de pedo que nos apetece y, en definitiva, la incapacidad de concebir unos pocos días de "vacaciones" sin consumir algún tipo de droga. Nos iguala a la incapacidad que tienen esas dos pijas de concebir unas tardes libres sin ir a comprar un jerseicito. Y una vez puesto el vestido, una vez metida la siguiente pastilla, aprovechamos hasta el último resquicio de prestigio, de seguridad y de falsa-realidad que la mercancía nos hace ser-aparentar, a parecer un ente poseído por sus "cualidades" y características materiales y simbólicas, ambas igual de falsas al unirse en su forma -mercancía. Y, finalmente, el sentido de clandestinidad que ofrecen las drogas, pese a que cualquiera que vea a unas personas puestas y se fije en los movimientos que se hacen, aprecie lo evidente. Las drogas cuentan con el comportamiento infantil del ocultamiento en el servicio, en la trastienda del bar, en la clandestinidad inocente. Es así de simple, todo el mundo sabe, incluida la policía, claro está, dónde se consume droga, ese es su poder, el saberlo y esperar, ese es el auténtico control sobre la gente, poderles detener en cuanto sea oportuno. Ocultar lo evidente es el clásico juego de l@s niñ@s y, para la policía, un as en la manga, quizás sea oportuno cerrar algún bar para el recuento de la próxima estadística, o entrar en algún Centro Social cuando sea una amenaza política inminente, sólo ell@s lo saben, para eso tienen el control casi absoluto, y se lo servimos en bandeja. 8. Sospecho, luego existo. En este sentido, no hay que hacer mucha memoria para recordar cómo utiliza el poder las drogas, los ejemplos son muy reales, recordemos algunos. En EE.UU los barrios negros, sobre todo los más combativos, han sido bombardeados por multitud de drogas, llevadas hasta allí por mafias que controlaban el sistema : crack o heroína, por ejemplo. El resultado fue inmejorable para el gobierno yanqui, aquell@s negr@s antisistema fueron hechos drogadictos y, por tanto, encarcelad@s, asesinad@s y destruid@s como posible enemigo. Si nos situamos en la España de los 80, en Madrid sin ir más lejos y con lo barrios como escenario, decubriremos cómo estos sufrieron una ofensiva de pastillas y heroína que asesinó a una generación de jóvenes. Muerte, cárcel y exclusión son el legado de una juventud que prometía ser un fuerte enemigo del capitalismo. Gracias a sus "Madres Unidas" hoy sabemos la verdadera historia de un poder sin escrúpulos al que no le tembló la mano a la hora de eliminar a sus enemigos aprovechando su "sobredosis de juventud". Con mayor actualidad, podemos fijarnos en los modelos de droga que aparecen en los lugares combativos, el caso de Euskal Herria y el speed es muy sintomático, y el caso de Vallekas (Madrid), sospechoso. Los ejemplos son innumerables, pero los resultados siempre los mismos, zonas con tejido asociativo, con inquietudes políticas y sociales, desarticuladas por el ocio-consumo y seudoreunidas en bares y tabernas en torno a toda clase de drogas, incluidos el alcohol y el tabaco. Asesinad@s en la jungla del consumo frenético de mercancías. Las drogas añaden un elemento básico para el poder e imprimen obligatoriamente el ideario del sistema, ya que son, pese a quien pese, la forma más acabada de control social, subvirtiendo el sentido de nuestras ganas de diversión (hacer cosas diferentes) y sustituyéndolo por la "obligatoriedad" de su repetición fácil y alienada (hacer siempre lo mismo). 9. Sobre nuestra derrota: el día después. Y una vez acabado el pedo, muerto ya el tiempo que tuvimos para pensar, leer, reflexionar, unir inquietudes y preparar ofensivas contra el sistema, llega el bajón. No sólo es domingo y hemos perdido dos días, sino que mañana hay que volver a currar y nuestra mente se ha cuadriculado: "no vuelvo a tomar drogas". Y preparemos nuestro próximo pedo, pillemos para el cumple de Pepe, vayamos al fiestón con unos gramos, compremos unas pastillas para el viernes y el sábado. Aquí no hay distinción social o económica, las drogas son ideales para muchas cosas: para mantener a l@s pres@s atontad@s, para que los pijos hagan sus fiestas de fin de semana, para que en los barrios nos quedemos agilipollad@s, para que el día a día pase a la historia en forma de curro y de pedo, para que el "buen rollo" de las drogas oculte todo lo malo que nos impone este mundo, para que la derrota del pueblo se festeje cada noche de sábado en nuestros bares y barrios, en los Centros Sociales okupados, en cada día tirado a la basura y en cada día trabajado para comprar mierda...somos un@s pij@s de la diversión, LA DERROTA ESTA CONSUMIDA. 10. Camellos en el Centro Social Okupado. Y habrá que tratar también esta cuestión, no quiero meterme con lo que hacer con los camellos en el barrio o en los bares, cada uno que asuma sus responsabilidades, pero los Centros Sociales son de tod@s l@s que curramos en ellos, nuestras casas okupadas son espacios liberados, lugares que parten de la reflexión y el compromiso, y es lamentable ver cómo se asemejan algunos Centros "Sociales" a Joy Eslava o Pachá, con sus camellos pululando en busca de la clientela que compre sus drogas, para poner a la gente a tono, para que compre su careta de carnaval a un "módico" precio, escudados en el espacio "liberado" que tanto ha costado conquistar al capital. Hace un tiempo estabais mal vistos en los Centros Sociales (Minuesa), ahora son mal vistas las personas que os reprenden, vendéis la basura más detestable en nuestras narices, hacéis de las fiestas una danza de guiñapos y os retiráis orgullos@s con los bolsillos llenos de billetes para vuestro lucro personal, hasta el capitalismo es más condescendiente con sus consumidores y les advierte de las mierdas que consumen (tabaco, alcohol... ) y trata de hacer controles de sanidad para que no se intoxiquen, tienen que estar sanos para trabajar. Vosotr@s vendéis mierda escudad@s en los Centros Sociales y no sabéis ni lo que pasáis, os preocupa muy poco lo que suceda mañana: "hay gente que compra y yo vendo", no importa quienes sean o lo que hagan, tod@s estamos exentos de responsabilidad en el mundo de la mercancía, desde la sombra, viviendo a costa del trabajo de colectivos y organizaciones que preparan fiestas para financiar y difundir su trabajo político, trabajas sobre seguro, tu negocio es casi perfecto. En definitiva. Son muchas las cuestiones a tratar, este acercamiento beligerante contra estas prácticas drogadictas trata de ser, en intensidad, tan fuerte como la ofensiva que las drogas han hecho en los ambientes en los que me muevo y en los que están en constante crecimiento. Cada un debe extraer sus conclusiones y tratar el problema con seriedad, si nos atrevemos deberíamos reunirnos en algún sitio para hablar de ello más detenidamente, incluso escribir algo para defender o atacar este panfleto. Si no hemos visto el problema ya hemos perdido la batalla; si no queremos ver el problema no merece la pena ni hablar; si vivimos del problema, mi aprecio hacia ti es limitado, cada cual que asuma su parte de culpa. La conciencia es lo que nos permite ver este mundo como globalidad, los actuales usos de las drogas son enemigos directos de la conciencia, pues nos muestran un mundo a su medida, no a la nuestra. Tamizan y filtran "realidades" para ajustarlas a nuestro pedo, un mundo del falsas sensaciones y relaciones falsas, todas ellas fragmentadas según los ritmos de la droga, haciéndonos huir de toda realidad global, introduciendo la amnesia como "modo de pensar", abundando en la banalidad como forma de relación, cayendo en la experimentación hedonista e individualista. En consecuencia, podemos observar como sospechosa evidencia el espectacular alza en el consumo de drogas-mercancía entre la juventud de todo el estado, más allá de las clásicas distinciones socio-económicas. Este grave problema, el de la socialización de las drogas en forma de mercancía, es directamente proporcional al aumento del desconocimiento sobre las mismas, ya no sólo en sus posibles efectos físicos y psíquicos, sino también en nuestras-sus actitudes y comportamientos, y más allá, en la completa ignorancia con respecto a su composición (posibles componentes adictivos, componentes nocivos, etc. ) el resto, lo pagamos nosotr@s. En definitiva, planteamos aquí un problema serio pero a la vez parcial. En él se introducen dos vías de diálogo. Por un lado, la de hacerles las mismas o similares acusaciones a ciertos usos de otras drogas como el tabaco, el alcohol o el hachís y, por otro, el replantearnos la visión que tenemos del ocio y su consumo. Este texto puede ser contestado, insultado, apoyado, matizado, argumentado y criticado en el apartado de correos 10283, 28080 de MADRID (poner al inicio de la carta DROGAS, no escribir en el sobre nada más que la dirección. ''No sólo existen sustancias químicas externas que pueden cambiar nuestro ánimo o hacernos experimentar nuevas sensaciones. Dentro de nuestro cuerpo suceden miles de reacciones químicas que pueden ser satisfactorias, como por ejemplo, las descargas químicas producidas por un orgasmo o la adrenalina que recorre las venas de nuestro cuerpo cuando este se siente en peligro. Seguramente el/la joven que acaba de romper los cristales de una multinacional o acaba de pintar en la municipalidad una frase insultante para el Estado o que acaba de robar en un supermercado le va el corazón mas acelerado que el/la que ha estado metiendose speed. Pero claro, eso ademas de peligroso, no esta de moda'' (extraído de un texto escrito por Ivan, Estigiä, banda anarcopunk de Zaragoza) http://condenadxsatulibertad.blogspot.com/

0
5
M
Muertxs en vida #2
Apuntes Y MonografiasporAnónimo10/19/2009

Me di cuenta que estabas muerto, cuando repetías sin parar los mismos movimientos, cuando pasabas por esa calle todos los días a la misma hora, cuando hacia tiempo que no te veía descalzo sintiendo la tierra, cuando te recostabas a mirar el techo pensando en números y cuentas, cuando escupiste la cara de alguien que llevaba una camiseta distinta a la tuya, cuando no mirabas a tu alrededor, cuando la última vez que viste un pájaro fue aquella vez separado por un cristal en medio de la ruta, cuando creíste que tu libertad eran 15 días dentro de una ciudad/jaula distinta a la tuya, cuando permanecías inmóvil frente al televisor, cuando lo único que acariciaste en 7 días fue un cheque, cuando masticaste y saboreaste el cuerpo de aquel animal, cuando tu mujer con una mirada te pidió cariño y le devolviste una cachetada. Me di cuenta que estabas muerto, cuando creíste estar vivo.

15
24
A
Alienación, Control de nuestro espacio/tiempo.
Apuntes Y MonografiasporAnónimo7/9/2009

>ALIENACIÓN. El Mapa de la Desesperanza Control del Espacio/Tiempo, Viaje Espacial, y Exploración del Espacio En el mundo moderno, el control es ejercido sobre nosotros de forma automática, mediante los lugares en los que nos movemos y vivimos. Participamos de ciertos rituales en nuestras vidas: el trabajo, "el tiempo libre", el consumo, la sumisión; porque el mundo en el que vivimos, está diseñado solamente para ello. Todos sabemos que los centros comerciales están para que compremos, las oficinas son para trabajar, las irónicamente llamadas "salas de estar" son para "estar" mirando la televisión, y las escuelas están para obedecer a los profesores. Todos los lugares por los que viajamos tienen significados preestablecidos, y todo lo que se necesita para que sigamos haciendo las cosas automáticamente, es mantenernos andando por los mismos caminos. Es difícil hacer otra cosa en las grandes tiendas, que no sea mirar y comprar mercancías; y acostumbrados como estamos a hacerlo, es difícil concebir que podríamos estar haciendo otras cosas ahí, sin mencionar que -pensándolo bien- hacer algo que no sea comprar es casi siempre ilegal. Cada vez -en todo el mundo- hay menos y menos espacios libres, no edificados, en los que se puedan dejar correr nuestras mentes y cuerpos libremente. Casi todos los lugares a los que puedas ir son propiedad de una persona o empresa, a los que ya se les ha dado un nombre e impuesto un uso: finca privada, distrito comercial, superautopista, aula de clase, parque nacional. Y nuestras muy previsibles rutas a través del mundo raramente nos acercan a las áreas libres que aún quedan. Estos espacios, donde el pensamiento y el placer pueden ser libres en cualquier sentido, están siendo reemplazados por entornos cuidadosamente controlados al estilo Disneylandia, donde nuestros deseos son prefabricados y nos son vendidos a expensas de nuestro dinero y nuestras emociones. Dar nuestro propio significado al mundo y crear nuestros propios caminos para jugar y actuar en ellos, es parte fundamental de la vida humana; hoy, cuando no estamos nunca en espacios que estimulen esto, no debería parecer una sorpresa que tantos de nosotros nos sintamos desesperados y vacíos. Pero debido a que en el mundo hay tan poco espacio libre, y los circuitos de la vida diaria no nos acercan a ellos, estamos forzados a ir a sitios como Disneylandia para encontrar algo parecido al juego o a la excitación. Así, la aventura real que nuestros corazones ansían ha sido reemplazada por las falsas aventuras, y la emoción de la creación, por el simulacro de la observación. Nuestro tiempo está tan regulado y ocupado como nuestro espacio; es más, la subdivisión de nuestro espacio es una manifestación de lo que ya le ha ocurrido a nuestro tiempo. El mundo entero vive y se mueve de acuerdo a un sistema horario estandarizado, diseñado para sincronizar nuestros movimientos desde un lado del planeta al otro. Dentro de este sistema superior, tenemos nuestras vidas regidas por nuestros horarios de trabajo o los horarios del autobús escolar, como así también por el horario de funcionamiento del transporte público y el de atención de las empresas. Esta programación de nuestras vidas, que empieza en la niñez, ejerce un sutil pero profundo control sobre todos nosotros: llegamos a olvidar que el tiempo de nuestras vidas después de todo es nuestro, y lo podemos utilizar como queramos, en vez de pensar en ello como días laborales, la hora del almuerzo y fines de semana. Una vida totalmente espontánea es impensable para la mayoría de nosotros. El llamado "tiempo libre", es normalmente sólo tiempo que ha sido programado para algo diferente del trabajo. ¿Cuántas veces puedes ver el amanecer?, ¿cuántos paseos haces durante los mediodías soleados?, ¿si de repente tuvieras la oportunidad de hacer un excitante viaje ésta semana, podrías hacerlo? Estos ambientes y horarios restrictivos limitan de forma drástica el vasto potencial de nuestras vidas. También nos mantienen aislados unos de otros. Nuestros trabajos normalmente hacen que pasemos un gran período de tiempo haciendo una tarea específica con un grupo de personas en particular, en un lugar establecido (o al menos, en un ambiente establecido, como en el caso de los trabajadores de la construcción o los trabajadores temporales). Estas experiencias limitadas y repetitivas únicamente nos dan una visión muy limitada del mundo, y nos alejan de la posibilidad de conocer otro tipo de gente. Nuestras casas nos aíslan aun más: hoy en día nos mantenemos encerrados en pequeñas cajas, en parte por el miedo a aquellos que el capitalismo ha tratado aun peor que a nosotros, y porque creemos la propaganda paranoica de las compañías que venden sistemas de seguridad. Los suburbios actuales son cementerios de lo que era la comunidad, con la gente empaquetada en cajas por separado... exactamente igual que nuestros productos de supermercado, sellados para "mantener la frescura". Con gruesos muros entre nosotros y nuestros vecinos, y con nuestros amigos y familias dispersos por ciudades y países, es difícil tener alguna clase de comunidad, y más aun compartir un espacio donde la comunidad se pueda beneficiar de la creatividad mutua. Y tanto nuestros trabajos como nuestras casas, nos mantienen atados a un lugar, estacionarios, incapaces de viajar más por el mundo si no es en nuestras apresuradas vacaciones. Incluso nuestros viajes restringen y son restrictivos. Nuestras modernas formas de transporte: coches, autobuses, el metros, trenes, aviones; todos ellos nos mantienen encerrados en pistas fijas, viendo como el mundo exterior pasa a través de una pantalla, como si fuera un programa de televisión particularmente aburrido. Cada uno de nosotros vive en un mundo personal que consiste en su mayor parte en destinos conocidos (el lugar de trabajo, la tienda de alimentos, el apartamento de un amigo, el club de baile) con unos pocos enlaces entre ellos (sentarse en el coche, ir parado en el metro, subir las escaleras), y poca posibilidad de encontrar algo no imprevisto o descubrir algún sitio nuevo. Una persona podría viajar por las autopistas de diez países sin ver nada más que asfalto y gasolineras, mientras permanezca dentro de su coche. Encerrados en nuestras pistas, ni nos imaginamos el verdadero viaje libre, esos viajes de descubrimiento que nos harían volver al contacto directo con otras personas y con nuevas y distintas cosas, a cada instante. En lugar de eso, nos metemos en embotellamientos, rodeados por cientos de personas en la misma situación que nosotros, pero separados de ellos por jaulas de acero, que resultan ser nuestros coches; por lo que nos parecen ser objetos en nuestro camino, antes que personas humanas. Creemos estar alcanzando más partes del mundo con nuestros modernos medios de transportes, pero de hecho vemos menos de él, si es que vemos algo. A medida que nuestras capacidades de transporte aumentan, nuestras ciudades se extienden más y más a lo largo y ancho del paisaje. Cada vez que aumentan las distancias se necesitan más coches; más coches significan más espacio, y así las distancias aumentan de nuevo... y así sucesivamente. A este ritmo, las autopistas y las gasolineras sustituirán finalmente todo aquello por lo que al principio valía la pena viajar. ----------- CIBERESPACIO Algunos de nosotros vemos a Internet como la "frontera final", como un lugar libre -aún no desarrollado- esperando ser explorado. El ciberespacio puede, o no puede, ofrecer cierto grado de libertad a aquellos que puedan permitirse su uso y el de explorarlo; sea lo que sea lo que pueda ofrecer, lo hace con la condición de que te encierres en tu casa, sometiéndote a una amputación voluntaria. Recuerda, eres tanto un cuerpo como una mente: ¿es libertad el sentarse inmóvilmente, mirando fijamente luces resplandecientes durante horas, sin siquiera usar los sentidos del gusto, tacto u olfato? ¿Has olvidado la sensación de la hierba húmeda, de la arena caliente bajo tus pies descalzos, de los eucaliptos, o del humo de la leña en tu nariz? ¿Recuerdas el olor de los tallos de los tomates, el destello de la luz de las velas, la emoción de correr, nadar, tocar? Actualmente podemos usar Internet para excitarnos, sin sentir que nos han estafado, porque nuestras vidas modernas están tan constreñidas y son tan previsibles que hemos olvidado cuán placenteros pueden ser la acción y el movimiento en el mundo real. ¿Por qué conformarnos con la tan limitada libertad que nos ofrece el ciberespacio, cuando hay muchas más experiencias y emociones para sentir, aquí afuera en el mundo real? Deberíamos estar corriendo, bailando, viajando en balsa, bebiendo la vida hasta la última gota, explorando nuevos mundos. ¿Qué nuevos mundos? Debemos redescubrir nuestros cuerpos, nuestros sentidos, el espacio que nos rodea, y entonces podremos transformar ese espacio en un nuevo mundo al cual podamos darle nuestro propio significado. Para ello debemos inventar nuevos juegos, juegos que puedan ser realizados en los nuevos espacios conquistados, en los centros comerciales, en los restaurantes y en las aulas. Juegos que rompan con sus significados establecidos, para poder darles significados nuevos, de acuerdo con nuestros sueños y deseos. Necesitamos juegos que nos reúnan de nuevo, que nos saquen del confinamiento y la soledad de nuestros hogares privados, que nos lleven a lugares públicos donde nos podamos beneficiar de la compañía y la creatividad mutua. Así como los desastres naturales y cortes de energía pueden unir a la gente y le pueden resultar excitantes (después de todo, crean algo de emoción variada en éste mundo lúgubremente predecible), los juegos harán que nos juntemos haciendo cosas nuevas y apasionantes. Deberíamos tener: poesía en las oficinas y versos pintados en las paredes del distrito comercial, picnics gratuitos en los supermercados, talleres de sabotaje y manualidades en las fábricas, sexo en los parques y en las aulas, carreras de sacos en las autopistas... Necesitamos también inventar nuevos conceptos de tiempo y nuevas maneras de viajar. Intenta vivir sin relojes, sin sincronizar tu vida con el resto del tan ocupado mundo. Intenta hacer un largo viaje a pie o en bicicleta, para que así puedas saborear todo aquello con lo que te cruzas desde tu punto de salida hasta tu destino, sin un cristal ante tu rostro. Intenta explorar en tu propio barrio, mirando desde tejados y alrededor de esquinas en las que nunca antes te habías fijado: te sorprenderás de cuánta aventura está ahí escondida, ¡lista para que la descubras! Fuente: http://www.crimethinc.com/espanol/

0
0
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.