gastontia
Usuario (Argentina)
CARTA DE CHARLES BUKOWSKI A ANN BAUMAN A Ann Bauman, 2 de mayo de 1963. Estoy escribiendo esto después de nuestra conversación telefónica, y tú no tienes dinero , y deberías tener, y sin embargo también hace bien no tener, fuiste un sonido desde la oscuridad, y te amo por eso, hay algo bueno en tí, puede que no lo sepas, pero existe, y olvídate de todas las comas y de esta charla estilo libre... es tan raro escuchar un sonido en la locura. no me siento cómodo hablando por teléfono. no me siento cómodo hablando. aunque digo cosas pequeñas y tontas, es sólo por vergüenza y carencia de habilidad y de corazón y por todas las carencias que me impiden expresar lo que quisiera, y cuando cuelgo el teléfono siempre siento que fracasé, no un fracaso ordinario, sino un fracaso que afecta a todo: a mí mismo, a vos, a nuestra próxima mañana, a todas las maneras en que se enrosca el humo. Ann, creo que tienes que saber esto: no soy básicamente un poeta, odio a los putos poetas que se complican la vida contra el mundo quejoso, y los poetas son malos, y el mundo es malo, ¡y nosotros estamos acá!, sí, lo que quiero decir es que la poesía, la que yo escribo, es sólo una décima parte de mí. Las otras nueve partes están asomadas a un acantilado sobre el mar escupiendo maldiciones baratas. Me gustaría sufrir a la manera clásica y tallar un mármol que dure siglos después de este perro que escucho tras mi ventana de 1963, pero estoy maldecido y bofeteado y malgastado hasta la nulidad en mis brazos y ojos y dedos y esta carta esta noche, 1 o 2 de mayo de 1963, luego de escuchar tu voz en el teléfono. Merezco morir. Espero la muerte como a un halcón engalanado que con su pico, su canto y sus púas busca mi sangre enjaulada. Suena lindo, pero no lo es. La poesía que es parte de mí, la realidad aparente, lo que escribo, es bosta y basura y saliva y viejas naves de combate que se hunden. Sé que cuando el mundo -que es barato y sin clase ¿Y qué más? ¿Qué más?- olvidé la poca poesía que escribí, no será del todo culpa del mundo, porque yo no pienso en escribir, y sólo el filo del cuchillo, con el que unto la manteca o corto la cebolla, tiene un poco de práctica en los versos de mi mente. No sabes lo importante que fue tu llamada para mí, aunque te debo haber parecido torpe y atolondrado y estúpido, pero me gustaría que no me volvieras a llamar porque sé cómo te están yendo las cosas (no muy bien) y no quiero que la poca buena gente del mundo sea herida por bukowski el vomitador. Todo está bien ahora, pero yo no sé si vendrá o cuando vendrá el próximo ataque, lo cual es un punto de vista cobarde, y todos los hombres son cobardes al ahogarse, escúchalos gritar, ¿y qué es la vida? ¿qué? hundiéndose en el agua, y no es la falta de aire y luz y pulmones y ojos y amor lo que cuenta: es esta picazón que pusieron en nosotros y que nos hace preguntarnos por qué carajo estamos acá por esas pocas cosas. como una llamada desde Sacramento a las 7.30 de la noche. no sé, no sé, y eso es tan triste. Si las cosas se arreglaran con mi llanto, todos nos ahogaríamos en mis lágrimas enfermas. Pero no sé qué hacer. Tomo demasiado. O no lo suficiente. Hago apuestas. Hago el amor con mujeres que sólo viven dentro de sus cuerpos y miro los copos de sus ojos y sé que les miento y que me miento porque no soy más que un perro, y el amor o su acto deberían contener algo más que dos pedazos de carne friéndose en una sartén o todo está perdido como pasto del jardín o caracoles pisados y aplastados, abandonados a una suerte de viscosidad viviente, a una vida triturada para siempre. Este asunto de la poesía es el peor de esos pisotones. Te debilita. Y si un hombre ya es débil antes de escribir poesía, entonces se convierte, finalmente, a través de los golpes de sombras y quejas, en lo que es: sólo otro muchachito rosado que hace su puto trabajo de la manera más frágil y vomitiva. Tienes que entender que hay otros modos de enfrentar la vida que no son la máquina de escribir. Quienes lo hicieron así quizá no sean el mejor ejemplo. Nunca tomes al Arte como un espejo sagrado. Lo justo siempre es poco, y eso incluye a todos los siglos. Los países más honorables no sobreviven por coraje, ni las épocas sobreviven a los buenos artistas. Todo es azar y mierda y el golpe de los vientos. Por favor perdóname las malas palabras. Si hay algo que odio es una palabra vil dicha vilmente o un chiste verde o el sexo y la vida de un hombre y una mujer que quieren la cosa así como está. Quizás yo esté perfectamente loco y tú deberías saberlo (una nota más sombría con chillidos dorados) y no tengo intenciones de agarrármelas con tus obras de teatro... algunas están bien... Racine, etc., y uno sólo se puede reír de eso cuando no da o intenta, y yo digo adelante: versos o llamadas telefónicas o tarjetas de crédito o muerte o amor o enormes balnearios en playas de sonido y golpes y momentos de medianoche, te agradezco por seguir y yo, también, mientras tanto, sigo un poquito más. p.d.: no me odies por sentir más de lo (quizás) necesario. puede que sea mejor que las ranas perdidas y el aire quemado de nylon y neón... puede que sea mejor que nos convirtamos en criaturas de gestos en vez de realidad, y el matrimonio es una realidad de la vida y muy pocos de nosotros pueden soportar el matrimonio o la realidad o la vida. charles bukowski CARTA DE CAMILLE CLAUDEL A PAUL CLAUDEL Montdevergues, 3 de marzo de 1930. Querido Paul, Hoy, 3 de marzo, es el aniversario de mi secuestro en Ville-Evrard: hace 17 años que Rodin y los marchantes de obras de arte me enviaron a hacer penitencia a los asilos psiquiátricos. Después de apoderarse de la obra de toda mi vida sirviéndose de B. para ejecutar su siniestro proyecto me hicieron cumplir años de prisión que bien se merecerían ellos. B. no era más que un agente del que se sirvieron para tenerte al margen y utilizarte para dar este audaz golpe que salió tal y como habían planeado gracias a tu credulidad y a la de mamá y de Louise. No olvides que la mujer de B. es una antigua modelo de Rodin: ahora ves la maquinación de que fui objeto. ¡Qué bonito! ¡todos aquellos millonarios lanzándose contra una artista indefensa! ya que los señores que colaboraron en tan buena acción son todos más de 40 veces millonarios. ¡Parece que mi pobre taller, algunos pobres muebles, algunos útiles construidos por mí misma, mi pobre menaje todavía excitaban su codicia! Como la imaginación, el sentimiento, lo nuevo, lo imprevisto que surge de un espíritu desarrollado es algo que les está vedado, cerrados de mollera, cerebros obtusos, eternamente ciegos a la luz, les hace falta alguien que les provea. Ellos lo decían: ´´nos servismos de una alucinada para encontrar los temas´´. Tendría que haber al menos algunos estómagos agradecidos que supieran compensar a la pobre mujer a la que despojaron de su genio: ¡no! ¡una casa de locos! ¡ni siquiera el derecho a tener mi propia casa!... (...) Parece que el principal beneficiario de mi taller es el señor Hébrard, editor de obras de arte, calle Royale. Allí se precipitaron todos mis bocetos (más de 300). Parece que ya unos años antes de mi marcha de París, los bocetos que hacía en Villeneuve tomaban el camino de su casa (por qué milagro? Dios sabe) Los encontré en su casa copiados en bronce y firmados por otros artistas: ¡realmente es demasiado fuerte! ...¡Y condenarme a prisión perpetua para que no reclame! Todo esto sale en el fondo del cerebro diabólico de Rodin. Sólo tenía una idea, que cuando él muriera yo podría alzar el vuelo como artista y llegar a ser más que él: era preciso que consiguiera tenerme entre sus garras después de su muerte igual que en vida. Era preciso que yo fuera desgraciada muerto él igual que vivo. ¡Lo ha conseguido punto por punto, porque lo que es desgraciada lo soy! ¡Puede que no te importe mucho pero lo soy! (...) Estoy muy aburrida de esta esclavitud. Me gustaría mucho estar en mi casa y cerrar bien la puerta. No sé si podré realizar este sueño, estar en mi casa. (...) No tengo noticias de tus hijos. Muchos saludos para ti y tu familia. C. CARTA DE HERMANN HESSE A SU ESPOSA NINON (Fragmento) Zürich, abril de 1928. Hoy he dado un pequeño paseo antes de comer, uno de esos comunes y ridículos paseos de ciudad, por el muelle y a lo largo de las instalaciones del lago de Zürich, hasta las jaulas de los pájaros, donde las aves multicolores pían y retozan, divertidas de que ningún hombre pueda adivinar sus nombres,escritos en las tablillas o carteles allí adosados de un modo que solo da origen a confusiones. A uno de ellos pude oírle cantar claramente: O wie gut, dass niemand weiss,dass ich ´´Blauer Astrild´´ heiss! (Oh qué bien que nadie sepa que me llamo ´´Astrild azul ) Había allí unos pequeños pájaros de fábula, color azul claro e intenso, venidos de África, irisados como las pequeñas mariposas multicolores que pueblan en el estío las altas montañas y regalan sus visos tornasolados cuando se posan en el regato para beber o emprenden el vuelo en bandadas cuando se pasa junto a ellas. Ante estos pájaros pensé en ti porque sé que también te gustan y porque todos ellos han sido contemplados y amados por tus ojos claros y bondadosos.Lucía el sol, pero soplaba un frío cierzo disfrutamos de una primavera para los ojos, no para la piel. Sin embargo ha sido un día feliz, en primer lugar por los pájaros y también porque esta mañana ha llegado muy escaso correo después...,imagínate: cuando paso por delante del Palacio de la Música, veo un cartel con el programa del concierto de esta tarde, y ¿qué dirás que anuncian? ¡La más hermosa de todas las sinfonías de Mozart, la preferida entre todas por mí, la sinfonía en sol menor, cuyo primer tiempo comienza con tan prodigioso y placentero gozo, mientras el segundo lo hace lleno de una misteriosa tensión! Es ya la tercera vez en lo que va de año que oigo esta obra, todas en distinto lugar,con diversos directores y diferentes orquestas cada vez fue un hallazgo casual,hecho de paso y cada vez, también, una señal de felicidad.(1) Después del gran paseo por las orillas del lago, y ya en casa, di el pequeño paseo de los ojos a través de mi habitación, deambulé lentamente por el minúsculo jardín de cactus, estuve diez minutos en Méjico, entre los euforbios y me detuve un minuto ante nuestra Urania verdeoro, la mariposa mágica de Madagascar. Imagino que tú tendrás ocasión de ver todos los días, allá en París, muchas cosas hermosas pero estoy seguro de que no pueden serlo más que nuestra Urania. Y con las mariposas también se puede hablar francés.Acaba de aparecer un nuevo libro mío, titulado ´´Crisis´´ . Tu ejemplar espera tu llegada en Tessino. Para mí, como siempre, llega demasiado tarde su aparición y ahora deberé escuchar reproches y alabanzas de mis amigos sobre cosas que fueron para mí actuales e importantes hace tres años y que hoy han dejado ya de serlo desde hace tiempo. Y esos amigos que hoy se muestran enojados contra el libro me dirán dentro de cinco o seis años (mientras vuelven a irritarse contra mí por mi última obra), que voy cada vez más cuesta abajo, y que debería hacer un esfuerzo y escribir nuevamente algo tan lindo como fue aquel viejo Crisis. .Pero esto no te interesa nada y sé que deseas conocer en qué trabajo actualmente. Pues sí, yo también desearía saberlo, pero es cosa que escapa a todas mis investigaciones. En cosas como estas no conviene ser demasiado curioso por lo demás, me sucede que suelo despertarme por la noche, en medio de algún sueño olvidado, y entone creo saber con exactitud que ese sueño era precisar en la nueva obra que intento crear... Pero nunca sé más acerca de ella.Pese a todo, naturalmente, soy trabajador y aplicado. Si yo no fuese en el fondo un hombre harto laborioso, no se me hubiese ocurrido jamás la idea de elaborar cánticos de alabanza y teorías acerca del ocio. Los perezosos geniales, los perezosos natos, nunca han hecho cosa semejante, que yo sepa.De momento, esto es, desde anteayer, vuelvo a dedicar muchos ratos a mi cuaderno de dibujo. Tú sabes que este es mi trabajo predilecto y que por mi gusto dedicaría la mitad de mis jornadas a esta ocupación hermosa, juguetona y fantástica. Pero no hay tanta gente rica como se cree. Hoy día, cualquier muerto de hambre anda por el mundo tan elegante y atildado que se le podría tomar por un consejero de comercio pero de todos los miles de personas que se hacen un traje cuatro o cinco veces al año, apenas media docena son lo bastante ricos y están de verdad tan acostumbrados a lo hermoso y delicado como para ocurrírseles no solo abonarse a un par de revistas o mantener en casa un papagayo o unos peces de adorno, sino también adquirir de un poeta poemas manuscritos por su autor e ilustrados con dibujos a todo color, hechos de propio puño por él mismo. No muy pocos son los que tienen tales ideas. La mayoría de la gente rica no suele tener ni siquiera ideas.Pero he aquí que ha venido uno, un caballero extremadamente simpático, que había oído hablar de mis manuscritos y dibujos, y ha solicitado un cuaderno con doce poesías manuscritas y dibujos en color. Así, pues, durante unos días no soy un ocioso desocupado, sino un empleado favorecido con un pedido, y como tal me siento. Si no estuviese lleno hasta rebosar de este orgullo, si no me sintiese feliz por causa de este pedido, tampoco hubiese llegado a vivir los diversos sucesos dichosos de este día, ya que los tales solo acuden a quien tiene imán en el bolsillo. CARTA DE HEMINGWAY A BORGES La encontraron entre las cartas inéditas de Borges. En una postal de alto contenido alcohólico de Hemingway enviada desde La Habana el 13 de marzo de 1950, podemos leer: Querido Jorge: Mi amigo cubano Lino Calvo me dio El Aleph, aquí en El Floridita, la catedral del daiquiri. Lógicamente, un buen libro. Andan diciendo que eres el mejor escritor en español, puedes besarme el culo, nunca sacaste una pelota del campo de juego. Tomaste la literatura muy solemnemente. Descubriste la vida tarde. Ven hasta aquí y lucha por tu libertad con un personaje como yo, que tiene 50 años, pesa 135 kilos y piensa que eres una mierda. Jorge, te golpearía bien el trasero.¿Qué te parece ahora, caballero? Sinceramente Papa. Borges esperó casi veinte años para vengarse. Nunca se enfrentó a Hemingway cara a cara. Se especializó en los duelos con puñales y venenos. Cuando Hemingway murió, Borges dijo de él: «Hemingway se dio cuenta de que era un mal escritor y se disparó un tiro en la cabeza. Ese hecho de alguna manera lo redime». La antipatía era mutua: “Yo he hecho todo lo posible para que me guste Hemingway, pero he fracasado”, ironizaba Borges. “Hay algo en él que me desagrada quizá el culto a la violencia, esa brutalidad es un defecto mío y no de él”. Borges sostuvo que las experiencias del novelista norteamericano, como corresponsal de guerra en el Cercano Oriente y en España y como cazador de leones en África, se reflejaban en su obra, pero que eso no significaba que las aventuras las hubiera buscado movido por fines literarios, sino porque le interesaban íntimamente. Borges dijo esto y añadió: ´´En 1954, la Academia de Suecia le otorgó el Premio Nobel de Literatura por su exaltación de las virtudes más heroicas del hombre. Acosado por la incapacidad de seguir escribiendo y por la locura, se dio muerte al salir del sanatorio, en 1961. Le dolía haber dedicado su vida a aventuras físicas y no al sólo y puro ejercicio de la inteligencia´´. CARTA DE MIGUEL HERNANDEZ A JOSEFINA MANRESA (Léase Manolillo y pijama...sdx no me permitía subirlo de ese modo.) Madrid, 12 de septiembre de 1939) Mi querida Josefina: Esta semana, como las anteriores, llega martes y no ha llegado tu carta. También empiezo a escribir ésta para que me dé tiempo a echarla después, cuando el correo me traiga la tuya, que no creo que falte hoy. Estos días me los he pasado cavilando sobre tu situación, cada día más difícil. El olor de la cebolla que comes me llega hasta aquí, y mi niño se sentirá indignado de mamar y sacar zumo de cebolla en vez de leche. Para que lo consueles, te mando esas coplillas que le he hecho, ya que aquí no hay para mí otro quehacer que escribiros a vosotros y desesperarme. Prefiero lo primero y así no hago más que eso, además de lavar y coser con muchísima seriedad y soltura, como si en toda mi vida no hubiera hecho otra cosa. También paso mis buenos ratos espulgándome, que familia menuda no me falta nunca, y a veces la crío robusta y grande como el garbanzo. Todo se acabará a fuerza de uña y paciencia, o ellos, los piojos, acabarán conmigo. Pero son demasiada poca cosa para mí, tan valiente como siempre, y aunque fueran como elefantes esos bichos que quieren llevarse mi sangre, los haría desaparecer del mapa de mi cuerpo. ¡Pobre cuerpo! Entre sarna, piojos, chinches y toda clase de animales, sin libertad, sin ti, Josefina, y sin ti, Manolito de mi alma, no sabe a ratos qué postura tomar, y al fin toma la de la esperanza que no se pierde nunca. Así veo pasar un día y otro día, esperanzado y deseoso de correr a vuestro lado y meterme en nuestra casa y no saber en mucho tiempo nada del mundo, porque el mundo mejor está entre tus brazos y los de nuestro hijo. Aún es posible que vaya para el día de mi santo, guapa y paciente Josefina. Aunque yo, la verdad, creo que estos amigos míos llevan las cosas muy despacio. Han estado de vacaciones fuera de Madrid y han regresado esta semana pasada. No han podido venir a verme porque ahora es imposible para todo el mundo. Es casi seguro que los veré la semana que viene. Me decías en tu anterior que guardara la ropa cuanto pudiera. No te preocupes, que si no tengo ropa cuando salga, con ponerme una mano en el occipucio y otra en el precipicio, arreglado. Así y todo procuro conservarla y uso la más vieja y todo son cosidos y descosidos y ventanas por todas partes. El piyama se me ha roto y le he puesto un remiendo que es media camisa, porque se me veía toda la parte de atrás y era una verdadera verguenza. Por lo que a mí me pasa, me figuro lo que os pasará a vosotros y como esto siga así, me veo contigo como Adán y Eva en el Paraíso. ¡Ay, Josefina mía! No nos queda otro remedio que aguantar todo lo malo que nos viene y nos puede venir, para el día que nos toque aguantar lo bueno. ¿Verdad que llegará ese día? Yo nunca he dudado de que llegará y de que seremos más felices que hasta aquí hemos sido. Esta separación nos obliga a respetar a nuestro Manolito más que respetamos al otro. Manolito del que no dejo de acordarme nunca. Dentro de un mes hará un año que se nos murió. Eso de que el tiempo pasa de prisa, para nadie es más verdad hoy como para nosotros y a mí me cuesta trabajo creer que ha pasado un año desde que cerró nuestro primer hijo los ojos más hermosos de la tierra. Dios, a quien tú tanto rezas, hará que el día diecinueve de octubre lo pasemos juntos, si no hace que lo pasemos el día ventinueve de este mes. No quisiera pasar, ese día lejos de ti. Iremos a dar una vuelta al campo y si tú eres decidida, visitaremos la tierra donde nos espera. Tengo ganas de hablar contigo. La otra noche soñé a Manolito ya con cinco o seis años de edad. Cuídalo mucho, Josefina que crezca fuerte y defendido contra toda enfermedad. Cuando te sea posible come mucha fruta y mucho vegetal, principalmente patatas. Es lo que más conviene a tu salud y a la de nuestro sinvergüencilla. No me dices muchas cosas suyas. Supongo que ya hablará más que un loro. Si supieras que ganas tengo de oír su voz: se me ríen los huesos sólo de imaginarla, con que mira lo que me voy a reír el día que la oiga de verdad. Dime el peso que tiene, que no lo has pesado hace mucho tiempo. Estoy enfadado con Manolo y con las Marianas, a ninguno de los cuatro se les ocurre escribirme unas letras. No se acuerdan de mí, que no los olvido. Dime también algo de la abuela y la tía, que tampoco me han mandado una sola letra (...). Bueno. Voy a dejar el lápiz y a esperar tu carta, a ver qué me trae de bueno. Nada. Hoy no recibo carta tuya. No me gusta que te retrases en escribirme. Vaya plantón que me he llevado al pie del que vocea el correo. No hay derecho. Espero que me digas algo de nuestra familia de Orihuela, de mi madre especialmente y de la de Pepito. Anteayer he recibido una carta de un amigo de la huerta, Trinitario Ferrer, muy amigo de mi hermano y me dice que se ve con él todos los días. Di a Vicente que le diga que por ahora no puedo contestarle, pero que me alegra mucho saber de él. Voy a terminar mi carta diciéndote que seas menos perezosa conmigo o de lo contrario no te voy a escribir en un mes. Y nada más porque no parezca larga ésta a la censura y porque hagan todo lo posible para que llegue a tus manos. Manolillo: adiós, un beso ¡pum! Otro beso ¡pum! Otro, otro, otro, ¡pum, pum, pum! Manolo: escribe, dejando a un lado por un rato las barbas y las perezas. Marianas: a ser buenas y a pelearos una vez a la semana solamente. Josefina: recibe para ti y para nuestro hijo y para nuestros hijos mayores el cariño encerrado y empiojado y ... perdido de tu preso Miguel. ¡Adiós! CARTA DE PAUL ELUARD A GALA Mi hermosa pequeña dorogaia, Miércoles No estoy al corriente de lo que sucedió el lunes por la noche. Pero he sido informado de las decisiones que querían tomar, de las propuestas de exclusión de Dalí. ¿Cómo puede éste, sabiendo que ninguno de nosotros puede tolerar en absoluto su punto de vista, insistir en defender esa causa perdida? Sea cual fuere el punto de vista que adopte Dalí, el hitlerismo representa para mí todo lo que hay de odioso en el mundo. No puedo soportar un sólo instante que se sostenga que el internacionalismo es cristiano. Esa paradoja es propia de asnos. Piense lo que piense Dalí el fascismo, todos los fascismos defienden la patria, la familia y la religión. Las teorías racistas sólo están ahí para idealizar una causa tan baja. El único filósofo en que se basan es el lamentable Gobinau (te aconsejo la lectura del último número de la N.R.F., consagrado a él. ¡Qué miseria, qué inmundicia!). En fin, como Dalí insiste y yo estimo que: l.° Será demasiado agradable para los fascistas tener un defensor como Dalí. 2.° Que esta obstinación es una verdadera traición (objetivamente dará, por ejemplo, la razón a Aragon), ayer envié mi voto a Breton para que en el futuro disponga de él como mejor parezca. No puedo oír sin encolerizarme semejante reto a todo lo que siempre he creído. Mi pequeña Gala hermosa, tampoco se te oculta que no puedo pensar en esta separación, quizá ya consumada, sin una inmensa tristeza, pues temo que complique nuestras relaciones, ya tan raras. Ayer me levanté, me paseé durante horas con tu fantasma. Tú has hecho mi juventud, has hecho mi vida. Te amo. Tuyo para siempre. Paul Y no voy a cambiar en vísperas del fascismo en Francia. Publicado en Cartas a Gala, Madrid, editorial Tusquets, 2004 CARTA DE CHARLES BAUDELAIRE A SU MADRE 6 de mayo de 1861 Estamos tú y yo destinados a amarnos, a vivir por nosotros, a terminar nuestras vidas tan honesta y pacíficamente como sea posible. Y aún así, en esta terrible situación que vivo, estoy seguro de que uno de los dos asesinará al otro, o mejor todavía, nos mataremos al mismo tiempo. Después de tu muerte, sin importar que yo haya sido la causa, debería suicidarme. Tu muerte, de la que hablas con tanta resignación, en ningún sentido mejoraría mi situación el consejo judiciario continuaría (¿por qué habría de no hacerlo?), nada sería pagado, y, para agrandar mi pena, aun así experimentaría la horrible sensación de soledad. Para mí mi propio suicidio sería absurdo, ¿no? ‘¿Quieres abandonar a tu pobre madre?’, dices. De verdad, aunque no tuviera el derecho de hacerlo, pienso que todo el sufrimiento que he pasado por casi treinta años lo justifica. ‘¿Y Dios?’, dirás. Deseo con todo mi corazón (y con una sinceridad que sólo yo conozco) creer que un Ser exterior e invisible conduce mi destino pero ¿cómo creerlo? CARTA DE HENRY MILLER A ANAÏS NIN Mi Querida Anaïs, ¿Qué son las despedidas si no saludos disfrazados de tristeza? Lo mismo que el deseo y el placer de verte mientras te desnudas y te envuelves en las sábanas. Nunca has sido mía. Nunca pude poseerte y amarte. Nunca me amaste o me amaste demasiado o me admiraste como la niña que toma una lente y se pone a ver cómo marchan las hormigas y cómo, en un esfuerzo incasable y lleno de fatiga, cargan enormes migajas de pan. Qué son aquellas noches lluviosas en medio de la cama de un hotel. Qué el recuerdo de nuestros pasos por la calle, en el teatro o en la sala de conciertos. Qué son los recuerdos de los celos y de tus amantes y de June y de mis amantes. Anaïs, no creo que nadie haya sido tan feliz como lo fuimos nosotros. No creo que exista en la historia del hombre y de la mujer un hombre y una mujer como tú y como yo, con nuestra historia, nuestras circunstancias con aquello que se desbordaba en las paredes, el ruido de la calle y la explosión de tu mirada inquieta de ojos delineados en negro con la sinceridad de tu cuerpo frágil y tu secreto agresivo e insaciable. El recuerdo puede ser cruel cuando estás volando febrilmente a tu próximo destino, a otros brazos que te reciban expectantes y hambrientos. El recuerdo de tu diario rojo que tirabas en la humedad de la cama entre tus labios entreabiertos y mis ganas de desearte. Te deseo. Te deseo con la desesperación y el anhelo de lo imposible y ya te has ido y tal vez, en un sueño imaginativo y romántico, leerás estas palabras una y otra vez, en medio de mi ciudad con la gente pasando en medio de las calles y la sorpresa en tus ojos y la gran dama con el fuego en la mano derecha. Mi querida Anaïs, ma petite, ma jolie, infanta inquieta de sal nocturna. Te extraño cuando huyes de madrugada y te extraño cuando camino y me tomo un café en la calle te extraño cuando June se acerca cariñosa y cuando paso por los grandes aparadores. Te extraño casi a todas horas: cuando escribo, cuando te pienso, cuando escucho las campanas que me anuncian que ya son las tres, cuando me acuerdo de las horas interminables entre humo y whisky, cuando tengo una comida que dura toda la tarde, también cuando me despido de ti cada día a la misma hora, cuando como en aquel lugar donde nos dio el aire y cuando escucho la radio. Adiós, Anaïs, adiós. Ya nos encontraremos en otras vidas y en otras vidas podré poseerte y quedarme contigo para siempre. Ya te veré en medio de la nieve y entre libros y vino. Adiós, Henry CARTA DE JACK KEROUAC A ALLEN GINSBERG Ay Allen, si supieras el mundo hermoso que dejaste atrás tuyo después de aullar. Tu voz me ha despertado de un sueño a otro mejor, donde la dulzura de tus lamentos ilumina mis pasos. Cada uno. Palabras en mano, llenando el vacío inmenso de esta vida efímera y humana. Tan bella como tu mortal experiencia, tu profundo enojo, tu más pura compasión. Te amo como amo a esta noche estrellada, su cielo abierto sin nada más que ofrecernos que el infinito hecho música. Palabras, prosa, puro amor, libertad. Serlo únicamente si llego a expresar lo vivo que me siento. Si no lo logro es pura ilusión, esta vida. Ficticia. Donde no hago más que divagar, y escuchar, y creer que estoy vivo sin estarlo. Esforzándome a crear vida en una poesía aunque mueran mis palabras en un intento vacío y oscuro donde Allen nunca estuvo. El camino, el Dharma, la rueda de plegarias, la rueda de poemas que hace girar el mundo. Que mantiene encendido y en funcionamiento al universo. Todos en una rueda común constante. Solo así es posible. Cada uno con su propia voz. Sincera. Real. No encuentro nada que sea realmente capaz de cambiar tu alma. Deseo ese poder. Lo deseo. Espero contenerlo y dejarlo salir algún día. Si esta noche me lo permitiera, de alguna manera, toda la inspiración que generan sus palabras. No puedo dejar de liberar energía con esta tinta que espero que nunca acabe. Realmente. Infinito como este mar, nuestro poder de imaginación. Nunca fuimos tan libres, como cuando pudimos hacer/ser poesía. Nada es tan real como todo lo que puede convertirse en verso. Todo este mundo. El mío, el único que conozco, nunca fue tan real hasta que su voz musicalizó los rincones más ocultos, y los volvió verdaderos. Libre soy caminándolos, disparándolos, y tocándolos con mis lágrimas de incredulidad. Siempre. Hermoso. Pero a veces olvido. Hoy el mar, siempre el poeta. Hermoso el camino que es vida. Inmensa noche estrellada fresca como el agua de la mañana. El cielo lejano y ficticio por lo intangible, es fuente de misterio inagotable. Soñar entre sus luces es la belleza de esta vida que durará 12 horas. Mañana renacer junto al sol, la arena en la piel, y caminar por las piedras. Como un niño frente a un árbol por primera vez. Inmensa noche estrellada infinitamente sorprendente. Mis ojos titilan ante su monstruosidad turbia y líquida. CARTA DE FRANZ KAFKA A SU PADRE (1919) De niño pensaba que conservaba la vida gracias a tu favor y la llevaba como un regalo inmerecido...de tus amenazas había una que me aterrorizaba: “te mataré como a un insecto”. Yo era un niño tímido pero no creo que haya sido difícil de manejar, ni creo que una palabra amable,un tomarme de la mano en silencio, una mirada bondadosa, no haya podido obtener de mí todo lo que deseabas... entonces ya habría necesitado de tu estímulo, porque me sentía aplastado por tu presencia... me acuerdo cuando nos desnudábamos en la casilla del baño, yo delgado, débil, pequeño tú fuerte, grande, ancho. Me sentía un miserable, y no sólo frente a ti, si no frente al mundo entero, porque para mí eras la medida de todas las cosas. ¿Por qué, entonces, no me casé? Había, como siempre las hay, algunas dificultades, pero la vida consiste ciertamente en aceptarlas. La dificultad esencial, independiente por desgracia del caso en sí, era que, a ojos vista, soy espiritualmente incapaz de casarme. Se manifiesta en el hecho de que, desde el momento en que adopto la decisión, ya no puedo dormir, la cabeza me arde día y noche, la vida ya no es vida, y desesperado, ando tambaleándome de un lado a otro. No son en realidad las preocupaciones las que producen esto, si bien las acompañan inquietudes infinitas, surgidas de mi pesadez y pedantería, pero ellas no son lo decisivo, aunque consumen como gusanos su tarea en el cadáver las que me derriban definitivamente son otras causas: la presión general, el miedo, la debilidad, el menosprecio de mí mismo. Afortunadamente también hubo excepciones cuando sufrías en silencio, padre, y la fuerza del amor y la bondad vencían a las que se les oponían. Esto sucedía ciertamente muy poco, pero era maravilloso… como durante mi última enfermedad, te parabas en la puerta y estirabas la cabeza para verme en la cama y, por consideración, me hacías un saludo con la mano. En esos momentos yo me recostaba y lloraba de alegría, y hoy que lo escribo vuelvo a llorar. La vida es algo más que un juego de paciencia…pero se ha logrado, padre, entre tú y yo, a pesar de todo, una aproximación, tan cercana a la verdad, que podrá tranquilizarnos un poco y hacernos más fácil el vivir y el morir. CARTA DE LEWIS CARROLL A LA NIÑA GERTRUDE CHATAWAY Christ Church, Oxford, 28 de octubre de 1876 Mi muy querida Gertrude: Usted estará apesadumbrada, sorprendida, y desconcertada, al oír la extraña enfermedad que tengo desde que usted se fuera. Mandé buscar al doctor, y dije, ´´Deme alguna medicina porque me siento cansado´´. Él dijo, ´´¡Estupideces sin sentido! Usted no necesita la medicina: ¡vaya a la cama!´´ Dije, ´´No no es la clase de cansancio que pide la cama. Mi rostro trasunta cansancio.´´ Él se veía con expresión grave, y dijo, ´´Oh, es su nariz la que está cansada: una persona habla a menudo demasiado cuando piensa que tiene todo claro.´´ Dije, ´´No, no es la nariz. Quizás sea el pelo.´´ Entonces él se vio algo serio, y dijo, ´´Ahora sí entiendo: usted estuvo peinando el pianoforte.´´ ´´No –dije-, de hecho no lo he hecho, y no es exactamente el pelo: más bien sobre la nariz y el mentón.´´ Entonces él se rió durante largo rato, y dijo, ´´¿Ha estado usted caminando mucho con la barbilla?. Dije, ´´No.´´ ´´Bien!´´, dijo él, ´´esto me desconcierta mucho. “¿Usted cree que el problema estará en los labios?´´ preguntó. “Por supuesto” dije. ´´¿Qué es exactamente?´´ Entonces él se vio muy serio, por cierto, y dijo, “Yo creo que ha estado dando demasiados besos...” ´´Bueno´´, dije, ´´le di un beso a un niña, una pequeña amiga mía.´´ ´´Piense otra vez, ´´ dijo él, ´´¿está seguro de que haya sido solo uno?´´ Pensé otra vez, y dije, “puede que hayan sido once veces”. Entonces el doctor dijo: “Usted no debe darle ni uno más hasta que sus labios se hayan recuperado”. “Pero ¿cómo hago?” le dije “ ¡le debo ciento ochenta y dos besos más! Entonces se vio tan serio que las lágrimas corrían por sus mejillas, y me dijo “Mándeselos en una caja”. Entonces recordé una pequeña caja que compré una vez en Dover, pensando que podría regalarla alguna vez a alguna niña u otra persona. Así que los empaqué bien cuidadosamente. Dígame si le llegan bien o si alguno se pierde en el camino. CARTA DE JAMES DEAN A BARBARA GLENN 26 Abril, 1954 LA (California) Querida Barbara No me gusta estar aquí, no me gusta la gente. Me gusta mi hogar (NY), me gustas tú y quiero verte. ¿Siempre tengo que ser un miserable? Trato tan duramente a las personas que me rechazan. ¿Por qué? No quiero escribir esta carta. Sería mejor permanecer en silencio. ¡Wow! Estoy jodido. Llegué aquí el jueves, fuí al desierto el sábado, y esta última semana a San Francisco. NO SÉ DONDE ESTOY. Alquilé un coche durante 2 semanas y me costó 138 dólares. ME QUIERO MORIR!!! Estoy jodido. No tengo moto, no tengo chica. CARIÑO!! No he encontrado un lugar para vivir, sin embargo, sigo viviendo con mi padre. CARIÑO. Kazan me mandó aquí para que me bronceara, pero no he visto el sol todavía. Me veo como una ciruela pasa. No huyas de casa a una edad muy temprana, o estarás tomando vitaminas el resto de su vida. Estaré pronto en casa. Escríbeme, por favor. La mayor parte del tiempo estoy triste. Terriblemente solo también. Te quiero. James Dean ÓSCAR WILDE.- PALABRAS PARA UN AMIGO (CARTAS Y DEDICATORIA A ROBERT ROSS) ´´La vida, que tanto he amado -demasiado- me ha despedazado como un tigre, así que cuando vengas a verme comprobarás la desastrosa ruina en que se ha convertido lo que en otro tiempo fue maravilloso y brillante y terriblemente improbable´´ (Fragmento de una carta) “Cuando salí de prisión, unos me esperaban con vestiduras y con bálsamos, otros, con buenos consejos. Tú me esperabas con amor.” (Dedicatoria para su amigo en la obra “Balada de la cárcel Reding”) Hotel de la Plage, Berneval-sur-Mer 28 de mayo, 1897 Mi querido Robbie: Es el primer día que estoy solo, y huelga decir que fue una jornada penosa. Empiezo a darme cuenta de mi terrible situación de aislamiento, y me he sentido rebelde y amargo de corazón todo el día. ¡Qué dolor! ¡Y yo que me figuraba poder aceptar todo tan fácil y tan simplemente! No obstante, he tenido accesos de rabia, que han pasado sobre mí como tremendas ráfagas de huracán agostando las mejores espigas. (…) Esta noche, apenas he dormido. Tenía a mano la indignante carta de Bosie y, estúpidamente la volví a leer antes de dejarme caer en la cama. (…) Ahora siento verdadero miedo de ese funesto desagradecido mozo, con su egoísmo vulgar y su absoluta insensibilidad para todo aquello que es o intenta ser bueno y amable para los demás. Me da la sensación de una influencia malsana… ¡Pobre! Volver a su lado, sería volver al infierno, del que creo haber escapado. Espero no verle más. En cuanto a ti, queridísimo Robbie, me atormenta la idea de que muchas personas de las que requieren me lleguen a motejar, si no lo hacen ya, de egoísta, por mi afán de tenerte a mi lado de vez en cuando. (…) Me ayudas a mantener mi alma en vida, no ya en el sentido teológico, sino en el más sencillo e inmediato, pues mi alma había muerto realmente, ahogada en el cieno de los más groseros placeres, y mi vida era indigna de un artista. Tú puedes curarme y ayudarme, pues eres ya mi único amigo en este bello mundo. Tampoco deseo tener otro. Oscar (1854 – 1900)
Hola Amigos!, son viejos pero estan muy buenos!!!!!!! 1-“Arzeno, correte que están jugando!!!” 2-“Delorte, pásate a nafta, hijo de puta!!” 3-Se va la pelota al lateral y queda al lado de un perro policía. El jugador encargado del saque no se acerca al perro y el policía tampoco le acercaba la pelota. Desde la tribuna se oye: “Dale pelotudo que el perro no come mierda!!” 4-Argentina en el Monumental. El Piojo López tiraba los centros a la tribuna y de la tribuna baja un: “Piojo!! La próxima tírala autografiada la concha de tu hermana!!!” 5-Cada vez que era córner, lo iba a patear el 9 y un gordo desde la tribuna le grita: ”9!! Chupame la pija!!”. En un momento lo va a patear el 7 y el mismo gordo le grita: “7!!. Decile al 9 que me chupe la pija!!” 6-Eliminatorias para Mundial 2006. Argentina-Paraguay termina en empate bien amargo. Salida. Uno de los argentinos, pasando por debajo de la tribuna de los paraguayos que festejaban el empate, grita: “Que festejas la concha de tu hermana, mañana me tenés que venir a destapar el baño!!” 8-“Carranza! Ojalá que te mate Dios!!” 9-“Ese Krupoviesa le ponés dos medias de distinto color y se caga a patadas solo” 10-“Devolvele la cara al cuco negro de mierda” 11-“Pipa Estevez, deformado, naciste con la pija en la cara hijo de mil putas!!!” 12-“Krupoviesa en tu casa hasta los muebles usan canilleras… burroooo!” 13-“Che 9!!. Hacé de cuenta que estas en Esperanto y encarate a alguien, FORRO!!” 14-“Balsas, movete que te va mear un perro!” 15-“Tenés menos definición que un Atari, la puta que te pario!!” 16-“Piojo, tenés menos centro que Las Toninas en abril, la concha de tu madre!!” 17-Fabbiani en el piso: “Tirenle agua que se seca la ballena!” 18-“Hijo de puta!! Sofovich corre más que vos, rengo de mierda!!” 19-“Ortigozaaaa: La mochila dejala en el vestuario!!” 20-“Sacale la caja a los botines para jugar, muerto” 21-“No le pongas aerosol, ponele Blem que es de madera ese hijo de puta” 22-“Cabral! Los de la banda roja son tus compañeros, pelotuudoo” 23-“4! No te conoce ni tu vieja. Cuando te llama a comer te grita: Cuatro a comer!!” 24-“Cormillot! Fabbiani es argentino” 25-“Negro quita hipo” 26-“Ahumada, ya te aprendiste los números de todos, ahora sales la pelota” 27-“Hrabina con vos los radiólogos se llenaron de plata! (Juro que Hrabina se tentó y se empezó a reir. Un Grande) 28-“Barradooo!!! Quien te puso Diego Armando!! El mentiroso de tu viejo? Eh?” 29“Pero… ¿vos sos pelotudos o tus viejos son primos??!!” 30-“Lux, salí al área grande a ver si llueve por lo menos” 31-“A un gordo de la tribuna de Independiente: Gordo vomitá a la gente que falta!!” 32-“Desde atrás del arco a Nacho Gonzalez: Hace 40 grados pelotudo. Tenés várices??!” 33-“La culpa no es de Chittzoff, la culpa es HDP que le regaló la primera pelota. ¿Porqué no le regaló una caña de pescar?!” 34-“Seis, te putearia pero no se quien sos” 35-“Cubero te cojes a Nicole porque le gustan los perros” 36-“Cabral hace como Cabañas y cabecea un bala hijo de puta” 37-“TUZZIO!! Cerras menos que Farmacity. Hijo de puta!!” 38-“Orteguita jugá tranquilo que no hay Alcoholemia!!” 39-“Que cobró? Que cobró? Ah!! Es para nosotros?? Amarilla? Era para roja la concha de tu madre!!” 40-“Leyenda… a vos te meten un gol con la pelota de KiKo” 41-“Papi, porque todo el mundo le dice malas palabras a Taborda? Porque es un reverendo hijo de puta!! 42-“Luguercio sos el pesimista del gol!” 43-“Fabbiani, te pido un remis para volver?” 44-“Abbondanzieri tenes menos reflejos que un espejo de corcho!!” 45-“9 matate! Menos patada que una pila tenés!!!” 46-“Zelaya, sos mas lento que “only you” 47-“Hincha a un suplente: “Ehh, 14. Ehh 14, si éstos perros son los titulares que malo que serás vos Hijo de puta!!” 48-“Marino tenes menos esfuerzo que un piquetero con plan social” 49-“Carreño, va un pie después de otro! Muerto hijo de puta!” 50-“Arbitro expulsa a Caruso del banco que el humo no me deja ver el partido” 51-“Tenés menos marca que La Salada. Muerto de hambre!” 52-“Que lo pisen, que lo pisen! Plateista de River cuando el carrito de lesionados se acercó a Toresani tendido en el pasto” 53-“4, tenés menos sorpresa que un Kinder abierto! La puta que te pario!!” 54-“Patiñooo ¡sos mas feo que un Twingo!” 55-“Meijide, hijo de la radiación solar!!” 56-“Heinze, pasa el 9 corriendo en ojotas y te gana. Hijo de puta!!” 57-“Luchetti salí que es sábado!!” 58-“Verón vendepatria. Ojalá te mueras de diarrea tomando un yogurt cada dia!” 59-“Pasarlo al Flaco Schavi es como agarrar un cable pelado en patas, te recontra caga a patadas!” 60-Al árbitro de un Tigre-Boca: marcando la línea de la barrera con la espuma: Matalo a Luna con el aerosol! Matalo que es una cucaracha!!”
Un mago sorprende con un truco en su propia boda y es furor en la web. El mago y comediante Justin Willman quiso que su baile de bodas fuera recordado por todo el mundo. Junto a su esposa, la fotógrafa Jillina Sipkins, armaron algo muy especial para sus invitados y claramente tuvo su efecto. La pareja de recién casados protagonizó un baile al ritmo de la canción ´´I Put A Spell On You´´. Todo parecía normal. Pero al llegar al final, la coreografía termina con un espectacular e inesperado truco de magia. Willman sorprendió a sus invitados levitando, mientras los mantenía atentos a cada uno de sus movimientos. El mago solo había compartido en Facebook fotos del instante en que queda suspendido, pero ante el revuelo que causaron esas imágenes en las redes sociales y por pedido de sus amigos, la pareja publicó la grabación con la actuación completa. El video fue publicado el 8 de septiembre en Facebook y ya suma más de 9 millones de reproducciones en la red social y más de 3 millones en YouTube. ´´Ninguno de los dos somos bailarines, así que aproveché la oportunidad del primer baile para mostrar un espectáculo con la ayuda de nuestro amigo coreógrafo, Sebastien Stella´´, contó la novia ante el éxito viral. Una de las imágenes que más llamó la atención ha sido la que muestra la eufórica expresión del padre del novio: ´´La reacción de mi padre. Mereció la pena´´ escribió Willman en Instragram. Ante la viralización del video, el novio dijo: ´´El hecho de que la gente esté respondiendo así refleja que el día de la boda fue perfecto. Ahora tenemos la oportunidad de ver qué reflejamos nosotros para un montón de extraños. Es bastante surrealista”. link: https://www.youtube.com/watch?t=160&v=TLTTrpYb6OA

Ventajas de aproximarse y/o llegar a los 50, 55, 60 o algo mas: 1: Te importa una mierda el curriculum. 2: Si eres parte de un grupo de rehenes, serias de los primeros en ser liberado. 3: Nadie te pide que entres a rescatar personas de un edificio en llamas 4: La gente ya no te considera hipocondríaco, ahora si estas enfermo. 5: No temes a las caídas en el largo y difícil camino de la vida, casi todas ya te las has dado. 6: Tu inversión en seguros médicos comienza a rendir frutos, ahora vas muy seguido. 7: Tus articulaciones pronostican el tiempo mejor que los meteorólogos. 8: tus secretos están seguros con tus amigos, ellos tampoco los recuerdan. 9: tu rotación de neuronas activas llego, por fin, a una cantidad manejable. 10: puedes vivir sin sexo, pero no sin tus lentes. 11: si haces una fiesta, tus vecinos no se enteran. 12: la ropa que te compras ya no pasa de moda nunca. 13: los pecados capitales han cambiado todos. 14: dentro de un rato no recordaras quien mierda te mando este mensaje, pero tampoco te importa. 15: como veras te lo escribo en letra grandes, yo tampoco veo un carajo Espero que les haya gustado!!!
¡¡¡ No importa que tan linda sea ella !!! No importa que tan sexy es ... No importa si es muy seductora... No importa tampoco su actitud... Tampoco importa el tamaño de las tetas... . .. . !!!!! CARAJO !!!!! ......ya me olvide cual era el consejo.

Una noche en el panteon Parecía una noche normal de halloween normal como todas, salimos a pedir calaverita, pedimos dulces por aquí y por allá cuando en eso pasamos por un panteón y le pedíamos calaveritas a todas las personas que estaban esa noche. Cuando vimos al frente y llego una pequeña brisa , entonces fuimos a una parte que decía panteón privado de los Dylan , nos dio curiosidad y todo estaba oscureciendo en eso se empezaron a oír voces que venían de un cuarto del panteón , nos dio un poco de miedo pero nos animamos a entrar mientras más nos acercábamos mas se oía un llanto y otra voz que decía ayuda!! Auxilio!!!! Al oírlo nos asustamos y salimos corriendo directo hacia la puerta pero en eso la puerta se cerró dejándonos adentro. Todo estaba oscuro pero por suerte encontramos una veladora, había muchas telarañas, caminamos, caminamos y caminamos parecía que ese cuarto no tenia fin, hasta que en una de esas no se porque nos caímos , mi hermana empezó a gritar y yo le pregunté que qué le pasaba, ella no respondió, parecía que no estaba con nosotras. En ese mismo instante sentí un escalofrió, no le tome ni la mayor importancia, pero al poco rato algo me mato del susto ya que volví a ver a mi hermana toda llena de sangre caminando hacia mi, yo alcance a oír que mientras caminaba decía 123 sal de la puerta del ropero que aquí tengo tus 3 deseos ……….. mi prima y yo nos asustamos tratamos de salir a como pudimos , desde ese entonces ya no volví a ver a mi hermana pero siempre al pasar por su cuarto se llega a oir su canto 123……. Kruela y sus hijos. En un pueblito de esta ciudad, muchos años atrás, habitaba en una casucha una señora cuyo nombre era Rosa. Rosa era una mujer feliz, vigorosa y muy bella. Pero… al fallecer su marido, Rosa fue, con el paso de los años, volviéndose loca. Ella y su marido habían criado 4 hijos. Rosa, muy poquito a poco, fue empezando a tratarlos muy mal .Los hijos ya no se le acercaban, porque Rosa cada vez que los veía se enojaba muchísimo, y los golpeaba tan fuerte, que los gritos de las pobres criaturas penetraban en los oidos de uno. La familia vivía en el campo, y por eso no se podían escuchar los gritos de las criaturas. Rosa tenía 2 hijas mujeres y 2 varones. El mayor se llamaba Francisco, después javier y luego Mariah y Guadalupe. En el pronóstico de la radio, se anunciaban fuertes granizos, intensas nevadas y muchas tormentas eléctricas. Iba a hacer mucho frío, y Rosa dijo a sus 4 hijos: -Empaquen machetes y hachas. Iremos a cortar leña al bosque. ¡¡¡Ya!!! Los niños, sin decir una palabra, ya tenían armados los bolsos con linternas, hachas, machetes y carne podrida por si se encontraban con algún animal. Ya estando en el bosque, Rosa dijo a Francisco: - Tu vendrás con migo. El resto de ustedes, busque leña por ahí. Francisco, sin decir una palabra agarro su bolso y siguió a la madre. Cuando estaban lo bastante alejados de los demás, la madre le dijo muy lentamente a Francisco: - Dame tu bolso. El lo hizo, se lo entrego. - Espero que comprendas lo que hago. Tu padre era el único que trabajaba, y sin el estamos perdidos Tu eres una boca mas a alimentar, y yo muero de hambre. Lo siento, pero al mismo tiempo, no lo lamento… Y sacando el hacha del bolso voló la cabeza de Francisco. Con el hacha ya bien lavada, volvió corriendo hacia los niños y les dijo: - A Francisco se lo comió un oso. Será mejor que volvamos a casa. Las pobres criaturitas no sabían lo que les esperaba... Ya en casa, todos acostados, cenados, bañados y aseados, Rosa llamo a Javier. Javier obedeció. Rosa le dijo: - Hazme un té. Javier obedeció, de nuevo. Ya el té estaba preparado cuando Rosa dijo: - Ahora tráeme ese bote que esta ahí. Y luego echo en el té lo que había en el frasco. Rosa dijo: -Tómatelo ..."hijito"... Javier no entendía nada, y penso que solo era un cariño muy repentino y raro de su madre. Javier lo tomo sin sospecha alguna. Al ratito, Javier cayó al suelo. Lo que pasa es que el té tenía cianuro, un veneno letal en los humanos. Luego fue al cuarto de Lucia y de María corriendo, mientras decía: - ¡¡¡ A Javier le vino un paro cardíaco de la nada!!! Lucia logro dormirse, pero María no. A la mañana siguiente, ya levantada la madre llamo a María. - Debes estar muy cansada como para ir a hacer tus quehaceres ¿No? María asintió con la cabeza. Rosa la acostó en su cama, y comenzó a cantarle la nana del pajarito, canción que ella le cantaba a María cuando ella era apenas una bebe. A María le agrado esta sensación de ternura, y quedo profundamente dormida, ya que no había descansado en toda la noche transcurrida. Cuando María soñaba con el coro de los Ángeles, Rosa había agarrado un cuchillo recién afiladito, y lo atravesó por el corazón de María Como las 2 ocasiones anteriores, fue corriendo hacia Lucía y dio esta excusa: - A entrado un asesino a la casa ¡¡¡ Y mato a María!!! Ya estaba sola Lucia, y Rosa dijo: - Debo confesarte una cosa, querida y odiada hija mía…Yo he sido la que mato a tus hermanos. Yo lo hice todo. Corte la cabeza de Francisco… envenene con cianuro a Javier… e hice que María durmiera para poder atravesarle el corazón con un machete. Y ahora, voy a ahorcarte muy lentamente, para que sufras como ninguno de tus hermanos. ¡¡¡ Te odio pedazo de cucaracha!!! - ¡¡¡ No madre!!!¡¡¡ No lo hagas!!! Y Haci lo hizo. También mato a 5 familias mas, y se dice que las 6 casas, contando la de ella estan embrujadas, y que si alguien va a un bosque cualquiera y dice 5 veces “Francisco”, el chico se te aparece por detrás y te saca la cabeza con un hacha. ALGUNOS DICEN QUE ELLA MISMA FUE QUIEN MATO A SU ESPOSO. HAY RUMORES DE QUE TODABIA ESTA VIVA. OTROS DICEN QUE ES UNA BRUJA QUE ANDA MATANDO A LOS NIÑOS DE LAS FAMILIAS, PERO LO QUE TODOS SABEN ES QUE ESTA HISTORIA ES 100 por ciento REAL No Abras La Puerta Hace 2 años, estaban en su casa, tan tranquilos, María, una señora de 40 años que se había divorciado recientemente, con su hijo pequeño de tan solo 8 años. Como era de costumbre María se tenía que ir todas las noches a trabajar, era una mujer con muchas responsabilidades (tanto en su trabajo como en su casa) y no podía atender a su hijo en todo momento. Pero aquel día sería muy diferente al resto; ya que, cuando se encontraban cenando vieron en las noticias que un asesino en serie, muy peligroso y agresivo había escapado del centro penitenciario de la ciudad. Lo más grave de la noticia no era que este interno hubiese escapado, lo peor era que había sido visto a pocas manzanas del hogar de la familia. Esto provocó la incertidumbre de María que al irse al trabajo tenía que dejar a su hijo solo en casa. María para prevenir desgracias cerró las ventanas, puertas, y le explicó lo siguiente a su hijo: - No abras ninguna ventana ni las puertas. Aunque llevo las llaves, por si ocurre algo, yo golpearé 3 veces seguidas la puerta o simplemente me reconocerás por la voz y entonces sabrás que soy yo. Llegado el momento, María se fue a trabajar y dejó a su hijo solo. Éste, lleno de miedo, cerró la puerta a cal y canto y se puso a ver la tele para relajar la mente. Al cabo de rato, el chico ya estaba dormido cuando de pronto llaman a la puerta. El chico se despertó y aterrado se dirigió muy despacio hacia la puerta y dijo: - ¿Eres tú mamá? La respuesta vino con otra serie de golpes acompañados de un susurro escalofriante que decía: JABREME DA PUETA. El niño atemorizado huyó hacia su habitación donde se pasó la noche llorando y esperando a que llegase su madre, hasta tal punto que se quedó dormido. Al día siguiente cuando se levantó se dio cuenta de que su madre no había vuelto. Y aún con miedo se dirigió a la puerta que conducía a la salida de la casa y se encontró a su madre con las piernas cortadas (por lo que no pudo llegar al timbre), la lengua cortada (por lo que no le pudo reconocer la voz) y totalmente ensangrentada. Desde ese día este chico tuvo que ser hospitalizado en un psiquiátrico y no pudo dormir sin sufrir constantes pesadillas. El Manicomio Me llamo Leopold Alexander, vivo en el número 16 de Rótterdam street, Praga. Praga es una ciudad misteriosa y con muchas leyendas urbanas que hablan de asesinatos brutales y sucesos paranormales, pero a mi me parece una ciudad bastante tranquila y acogedora. Bueno, en invierno hace mucho frío y nieva bastante pero a mi particularmente me gusta la nieve, me encanta ver las calles de Praga cubiertas de blanca nieve, es fabuloso ver las aceras de la calle totalmente ocultas tras una gruesa capa de nieve, me encanta. Trabajo como vigilante en el cementerio, hago el turno de noche, ya que yo no tengo reparos en hacerlo no como ese idiota y miedica de Josh Hardey. Josh Hardey es un tipo desagradable de rasgos duros mas comunes en un simio que de una persona, le tenia un odio indecible, cuando estaba a su lado me infundía un gran agobio, como si estuviese vigilando cada uno de mis movimientos y las pocas palabras que salen de mi boca en su presencia. No sé de que tiene miedo, trabajar de noche es mejor que hacerlo de día con todos esos familiares pululando de un sitio a otro arreglando las tumbas de sus difuntos y poniendo grandes coronas y ramos de flores, cuando estas solo en la caseta todo es mas tranquilo, no escuchas ningún llanto de ningún familiar, ni al reverendo diciendo el maldito discursito y los ensalmos de despedida, los odio. En definitiva, es una tontería tener miedo de los muertos. ya que están bajo tierra dando de comer a los gusanos, eso lo tengo más que superado, lo único que no tengo superado es ver aquel maldito manicomio, no puedo ni acercarme a él. El manicomio de nightwish, situado a las afueras de praga, sólo a un par de kilómetros de la mansión que poseo también a las afueras, una herencia familiar. No me gustaba ir a la mansión por el maldito manicomio, no soportaba verlo, me repugnaba el solo contemplarlo, y me disgustaba bastante pues era desaprovechar una preciosa y lujosa mansión, con unos paisajes preciosos nevados en invierno. Era 10 de diciembre de 1920 y acababa de coger vacaciones, me las merecía después de tantas horas de trabajo, me encontraba en mi apartamento tomando una taza de café caliente mientras observaba el paraje nevado de la calle, cuando me sobrevino una idea a la cabeza. No tenia que ir a trabajar hasta el 2 de enero y me fastidiaba tener una mansión apartada de la urbe, y no es que hubiese mucho ruido en praga es sólo que me gustaría contemplar los campos nevados de los alrededores de la mansión, la única cosa que me repelía de mi afán por visitar la mansión era ese maldito manicomio. Después de unos minutos de reflexión y terminarme el café deje la taza en la cocina y encamine los pasos a la habitación, cogí la maleta de debajo de la cama y empecé a meter algo de ropa pues me disponía a ir a la mansión, lo había decidido, ningún manicomio iba a impedirme disfrutar de una tranquila semana en una lujosa mansión. Deje las llaves a la señora Dorney para que echase de comer a los peces y ventilase el apartamento y me encamine al Rissoletto, un restaurante italiano que encantaba a Lucca Lioni un amigo con el que salía de vez en cuando para que me prestase su flamante rol´s durante mi estancia en la mansión. Después de convencer durante un buen rato a lucca y invitarle a comer cedió a dejarme el coche durante la semana siguiente, lucca era un italiano apuesto de ojos negros y pelo castaño, con una complexión atlética y un acento sugerente que hacia que las mujeres cayeran rendidas a sus pies, por otra parte lucca estaba metido en el mundo de la mafia, de ahí que tuviese un flamante rol´s roice y un enorme apartamento en el centro de Praga. Conduje el coche otra vez hasta mi casa para recoger las maletas y fui a comprar algo de comida para mi estancia en la mansión, después cogí la carretera que se dirigía a Rort Renua un pequeño pueblo rustico y de mala muerte a la 1 de la tarde. Estaba a unos 30 kilómetros de Praga cuando llegue al letrero que indicaba el camino a seguir hacia Fort Renua, entonces cogí una carretera que iba hacia al este en sentido opuesto al poco deseado pueblo. Ya era de noche cuando llegaba a mi destino, un escalofrió recorrió mi espalda al contemplar la horrible silueta del manicomio que se recortaba en la noche, entonces aparqué el coche y aparté la mirada para posarla en la gran mansión. Estaba en perfecto estado, una mansión gótico-románica preciosa, salí del coche, cogí el equipaje del maletero y fui hasta el porche de la casa, sujetado por dos columnas de madera de roble cada una con unas serpientes enroscadas talladas en ellas, abrí la puerta adornada con florituras y con dos angelitos tallados en ella con dos pequeñas trompetas. La mansión era enorme, hacia mucho que no iba, un enorme recibidor con una lámpara de araña y unas escaleras situadas a unos metros frente a mi con una gran alfombra roja cubriéndolas. Subí por ellas hasta la habitación que tenia que ocupar y que tenia una terraza con vistas a los nevados y al inquietante manicomio, tenia que ocupar forzosamente aquella habitación ya que la otra que había estaba en obras. Coloque mi ropa en el armario, saqué sabanas y mantas para hacer la cama junto a un bonito y caro edredón rojo de sayo, después de hacer la cama abrí las puertas de la terraza para ventilar la habitación ya que había un fuerte olor a cerrado y a productos químicos debido a la obra de la otra habitación, salí fuera, era como si aquel maldito manicomio me llamase, y ahí estaba, era horrible contemplarlo. Ahora lo veía con claridad y a pesar de la oscuridad que reinaba en el llano y la distancia que me separaba de él, era gigantesco, me hacia sentir agobio, desesperanza y miedo, un edificio que escondía horribles secretos tras esos muros de piedra gris cubierta por enredaderas y hiedras, con sus ventanas adornadas por barrotes y su gran muro que se extendía como si quisiese llegar hasta mi para atraparme , un sólido portón de acero oxidado, no había ninguna luz en sus ventanas, no me acercaría a ese edificio ni de día, ni aunque me pagasen con una piscina llena de dinero, aquel manicomio me repelía como los polos iguales de los imanes. Salí de la terraza y cerré las puertas dejando atrás la horrible visión de la horrible mole y me dirigí a la cocina, hice un guiso de pollo con setas y patatas, y después de acabarlo cogí un libro de la biblioteca y mientras me encaminaba hacia el salón contemple un gran cuadro que había en la pared del pasillo de mi difunta madre cuando era joven, era una mujer preciosa, estaba vestida con un vestido de gran escote, su melena rizada y rojiza le caía sobre los hombros, una cara angelical, tenia una nariz respingona, unos ojos grandes y verdes como la esmeralda, y una boca con unos carnosos labios. Su figura esbelta y con curvas bien definidas. Más adelante había otro de mi padre también murió, un hombre de complexión fuerte, de aspecto duro, con un pelo bien recortado, con una nariz también respingona, de ojos azules, una media sonrisa adornaba su rostro. Llegue al salón encendí la chimenea y acerque un sillón a ella lo bastante para estar al calor de las danzantes llamas, abrí el libro, su autor era Poe, y su titulo era el escarabajo de oro, no pude evitar quedarme dormido, soñé algo horrible, andaba por un largo pasillo parecido al de un hospital, con camillas en medio y habitaciones cada una con sus respectivos números, las paredes estaban deterioradas, de pronto caí en la cuenta de que las ventanas que había a los lados tenían barrotes y el miedo se apodero de mi pues caí en la cuenta de que me hallaba en el manicomio. Entonces una de las puertas de detrás mío estalló en astillas y de ella salieron mi madre y mi padre, ella tenia la cabeza abierta iba vestida con un camisón lleno de sangre seca, mi padre tenia la caja torácica abierta y sin sus órganos vitales, de pronto sus gargantas articularon un sonido gutural pero claro, para mi sorpresa lo único que dijeron fue, asesino, en un espantoso y fantasmal dueto, entonces empezaron a andar hacia donde yo estaba, yo solo pude huir espantado y meterme en la habitación mas cercana, la 106. Cuando me di la vuelta vi una escena horrible fue como si estuviese en una obra teatral y yo fuese un mero espectador, me observe a mi mismo en el cuarto de mis padres subido en la cama de matrimonio abriéndole el pecho a hachazos a mi padre para acto seguido sacarle sus órganos vitales con las manos mientras mi madre acurrucada en una esquina daba agudos chillidos mientras contemplaba la horrible escena. La cara de mi otro yo desquiciado era horrible, estaba contraída por una mueca burlona, era la locura en su pleno apogeo, luego con un grito sobre humano hundió el hacha en la cabeza de mi madre para acto seguido despertar bruscamente de tan horrible sueño, pero al intentar reincorporarme no pude, pues me di cuenta de que unas correas de cuero me ataban a una cama, ya no estaba en el sofá de la mansión, si no en una oscura habitación que se iluminaba de vez en cuando por los truenos de una tormenta. Pero mas grande fue mi sorpresa al observar esa temida ventana, una pequeña ventana adornada con oxidados barrotes, entonces una voz ronca atrajo mi atención. – Vaya, vaya ya te has despertado leo-no podía ser, tenia que ser otro sueño, esa cara simiesca, esa complexión.-bueno,¿otra vez soñando cosas malas? – Josh (dije con voz ronca) ¿Don... donde estoy? – ¡¿Que donde estas?! ¡Loco hijo de puta! ¡Estas en el manicomio de Nigthwish, abriste el pecho a tu padre con un hacha y luego se lo incrustaste a tu madre en la cabeza. Mi expresión era de perplejidad, pero ahora comprendía, todo había sido un sueño, soñé con Praga, donde estaba mi apartamento, con mi trabajo y la casa de mis padres a las afueras, Lucca, un mafioso al que debía dinero, Josh, el vigilante del cementerio que me provocaba esa angustia era el celador, por eso no podía acercarme al manicomio en el sueño, por eso lo temía, porque era mi prisión y no quería volver a ella, ahora comprendo todo. Os preguntareis porque asesine tan brutalmente a mis padres, os diré, que no lo sé, pues un loco no atiende a razones. El Niño Que Nunca Durmió ¿Qué se esconde en lo rincones más minúsculos cuando se oscurece? Con temor Fabián pensaba eso todas las noches cuando se iba a la cama. Apenas ponía la cabeza sobre la almohada y sentía que algo debajo de él cobraba vida, el pavor lo atormentaba día y noche. Sus padres inmersos en su vida adulta no notaban la falta de descanso que comenzaba a hacer merma en la salud del pobre niño. En las mañanas cuando se levanta para ir al colegio, Fabián sentía que su cuerpo pesaba y pesaba cada vez más, hasta que un día ya no fue capaz de levantarse, sus padres, asustados corrieron al hospital. Fabián estaba gravísimo, alucinaba, entre delirios gritaba que algo lo perseguía, que estaba en espera de él, que todas las noches se subía encima suyo y no lo dejaba moverse ni respirar y que le hacía daño. Los médicos intentaron de todo para ayudar a Fabián, le dieron medicamentos para dormir, calmantes, lo ataron a la cama, pero todo era imposible, simplemente nada funcionaba, un miedo atroz le torturaba. Apenas cerraba los ojos e imágenes aterradoras venían a su cabeza. Dos semanas duró en ese estado hasta que un día no pudo más, su pequeño cuerpo sucumbió ante el estrés y la falta de descanso y su corazón dejó de latir. Ni siquiera cuando lo preparaban para su sepelio pudieron cerrarle los ojos. Cuando la familia se disponía a darle el último adiós, Don José, abuelo de Fabián, se acercó hasta el féretro, con cierto temor hecho un vistazo al cuerpo sin vida y casi cae de espaldas al percatarse de que Fabián lo estaba viendo, sus ojos abiertos lo miraban, con odio, con desprecio. Don José salió corriendo de la habitación, huyendo de esos ojos que le seguían, que le recriminaban la culpa de una muerte prematura, una muerte que ahora no le dejaría dormir a él, que lo torturaría como él lo hacía noche tras noche con el pobre Fabián. El Exorcismo Fallido De Juan Pablo II El Papa, se enfrentó cara a cara con el diablo al exorcizar fallidamente en el Vaticano a una joven poseída. Juan Pablo II tuvo un encuentro cara a cara con el demonio. Así lo confirmó el exorcista de la diócesis de Roma, el padre Gabriele Amorth, al diario «Il Messaggero», que ha publicado detalles desconocidos hasta ahora de lo sucedido. Durante la audiencia general, en la que estuvieron presentes unos 40 mil peregrinos, cuando Juan Pablo II impartió su bendición, una guapa muchacha de 19 años, originaria de un pueblecito cercano a la localidad italiana de Monza, comenzó a gritar de manera alocada. Se encontraba en las primeras filas, pues sus padres habían pedido que participara entre los enfermos. Ante tanto escándalo, como era de esperar, llegaron a toda prisa los agentes de policía italianos, que trataron de calmarla. Demostró, sin embargo, una fuerza sobrehumana, pues logró rechazar a los uniformados. Con voz cavernosa gritaba frases sin sentido e insultó al obispo Gianni Danzi (secretario general de la Gobernación de la Ciudad del Vaticano), que trataba de calmarla con un crucifijo. La muchacha respondió “vomitando” al prelado frases injuriosas. Intuyendo que la muchacha estaba poseída por el demonio, monseñor Danzi informó al secretario de Juan Pablo II, monseñor Stanislaw Dziwisz, quien a su vez refirió lo que estaba sucediendo al pontífice. Cuando el Papa terminó la acostumbrada vuelta en “papamóvil” por la plaza de San Pedro para saludar más de cerca a los peregrinos, se encontró en un lugar apartado con la “endemoniada”. El Papa hizo un exorcismo y rezó por ella durante una media hora. Al final, le aseguró que ofrecería la misa del día siguiente para que fuera liberada de la posesión. Parece que el exorcismo sólo logró un beneficio pasajero para la chica. El sacerdote Gabriele Amorth, quien es quizá el exorcista más famoso del mundo por sus libros de gran éxito, uno de los más conocidos es “Habla Un Exorcista” (Planeta+Testimonio), revela: “Había hecho un exorcismo a la muchacha en la mañana del día anterior, junto a otro exorcista de Roma, el padre Giancarlo Gramolazzo. La muchacha es realmente un esplendor por su bondad y pureza. Sufre padecimientos atroces que ofrece al Señor por la conversión de los pecadores. Es un caso tremendo de posesión diabólica. Da una pena terrible el verla sufrir totalmente retorcida”. Según Amorth, “El Papa la vio, la llamó, la acarició y la trató con mucho cariño durante media hora. Le dijo que en la mañana del día siguiente, jueves, celebraría la misa por ella. En el exorcismo estuvo presente el obispo Danzi. Al día siguiente, el jueves por la tarde, volví a hacer sobre ella un exorcismo junto al padre Giancarlo que duró dos horas. En este exorcismo también participó monseñor Danzi». En esa ocasión, la voz diabólica aludió al encuentro del día anterior con el Papa. “¡Cómo estaba contento el diablo”, continúa diciendo el padre Amorth. Menudas carcajadas que se echaba. Llevó a la pobre muchacha a decirme: “¡Ni siquiera tu jefe (es decir, el Papa) ha logrado hacer nada conmigo!”. El exorcista de la diócesis de Roma afirma que el caso de esta muchacha es dramático y lo atribuye a un maleficio. Cuando era muy pequeña ya sufrió una posesión. La actual dura desde que tenía doce años. En estos momentos, “Cuando no se manifiesta la posesión, la muchacha no sólo es preciosa, sino que además manifiesta una gran bondad y aceptación de los sufrimientos ofreciéndolos al Señor. Antes llevaba una vida casi normal, desde hace tres años, sin embargo, no ha podido ir al colegio ni trabajar.” La Bestia De Elena María caminó decidida hacía el parque, el viento frío golpeaba sus mejillas. Era tarde, la luz de las farolas dotaba una tétrica escena frente a sus ojos, sombras mortecinas reflejadas por los árboles y arbustos. Los juegos infantiles se movían a rítmicamente, pareciendo que aún los espíritus de los niño jugaran en ellos. Se detuvo en seco, los pasos detrás de ella también, metió la mano en el bolsillo y sacó la navaja que Mario le diera ese mismo día, la empuñó con fuerza y giró violentamente gritando con fuerza... estaba sola, la calle a sus pies estaba desierta, hasta el mismo viento dejó de soplar, los columpios dejaron de sonar, las sombras se desvanecieron por un segundo. Con el corazón palpitando con furia siguió su camino, sus zapatillas rojo fuego de charol sonaban con eco en las calles que estaban extrañamente desiertas y pacíficas. Una extraña humedad impregnó el ambiente, grandes gotas de sudor rodaban por su frente y cuello, su respiración era cada vez más acelerada y el abrigo negro de terciopelo le pesaba como si trajera un oso encima. No había taxis a la vista y aún faltaba mucho para llegar a su destino. Las primeras gotas sonaron en los cristales de los vehículos estacionados a su paso, sonaron con un eco exagerado para el momento y la ocasión. Con las gotas regresó el sonido de los pasos tras de ella, la llovizna pronto se convirtió en tormenta, se le dificultaba ver más allá de cuatro pasos delante de ella. Corría con la navaja en la mano, haciendo sonar aún más sus tacones, levantando charcos a su paso. El miedo le impedía pensar con claridad, corría ya sin dirección fija. Tarde, demasiado tarde, se dio cuenta de que estaba perdida, las calles le eran completamente ajenas, era como si estuviera en una ciudad totalmente desconocida. Horrorizada trató de escapar de la sombra que la perseguía. Cuando se dio cuenta de su fatal error era demasiado tarde, la última voltereta del destino y de la calle, le había llevado a un callejón sucio y oscuro, con olor nauseabundo. Tuvo que aguantar las arcadas para no vomitar. Se giró buscando la salida pero los pasos le habían alcanzado por fin. El monstruo estaba ante sus ojos, la gigantesca sombra se abalanzó sobre ella. De un salto la derribó, le destrozó la ropa, los tacones rojos se perdieron en la lucha. Ella lucho con fuerza, mordió, tiró golpes y arañazos y la bestia gimió herida y escurriendo sangre, con baba brotando de su hocico arremetió con fuerza, sus garras se hundieron en su delicada y tersa piel dejando marcas imborrables. La bestia mordió hasta el cansancio cada parte de su cuerpo, sus piernas, su vientre, sus pechos. Ella lloró, gimió y al final se rindió. Después de que hubo saciado su hambre, la bestia sonrió y se alejo tal como había llegado, perdiéndose en las sombras de la ciudad. Ella recobró el sentido horas después, dolida y sangrando se arrastró por las calles sucias, buscando ayuda sin encontrar una sola alma penando en la soledad de la noche. Perdió el sentido. Veinticinco años después la pobre mujer sigue luchando noche tras noche con la bestia en sus sueños, en sus pesadillas. Mi pobre madre sigue tirando golpes y arañazos en el aire, gritando en las noches en busca de ayuda y yo sigo buscando a la bestia que me dio vida al mismo tiempo que se la quitaba a ella. El Diablo En La Discoteca Una noche de viernes santo, se hizo una fiesta en la discoteca más famosa de la ciudad, dicen que en un momento determinado de la noche, entró a la discoteca un joven, que atraía las miradas de todas las jovencitas que se encontraban en el lugar, era alto, muy bien vestido, con unos ojos algo extraños pero encantadores. Este apuesto joven se acercó a una muchacha para sacarla a bailar y ella encantada por su apariencia aceptó sin pensarlo dos veces, mientras bailaban él le advirtió que no mirara sus pies ya que se sentía un poco intimidado y no era capaz de seguir el ritmo, ella asintió con la cabeza. Pero al cabo de un rato no resistió mirar sus pies, ella se quedó sin aliento al ver unas garras horribles y se desmayó enseguida, todo el mundo al ver a esta joven tendida en el suelo corrió a socorrerla, y el joven con el que bailaba ya había desaparecido del lugar. La muchacha cayó en un terrible estado de coma, y sus padres ordenaron revisar las cámaras del lugar para identificar al hombre que todos creían que era el culpable de su estado, pero para sorpresa de todos, en el video de seguridad se veía claramente que la jovencita se movía sola por toda la pista de baile, el hombre no se reflejaba en la grabación. Para confirmar esta escalofriante historia en el baño del establecimiento en uno de los espejos decía: "Viernes Santo, muerte de Cristo, Viernes Santo yo revivo y riego sangre y temor entre los humanos" La discoteca estuvo varios días impregnada con un olor a azufre y la joven murió después de un tiempo con unas marcas de quemaduras en la espalda. ¿Te atreverías a irte de fiesta ahora en Viernes Santo? Maldiciones Que Se Revocan Esto que voy a contarles le sucedió a una amiga hace un tiempo ya. Iba con ella a comprar unos materiales a un centro comercial, al salir del auto una mujer se acerco a nosotros y le pidió que le regalara dinero, era una mujer joven, parecía una mendiga, mi amiga le dijo que en lugar de mendigar debería trabajar que era una mujer joven y fuerte, luego le dijo que ella mismo le podía dar un trabajo, en mi casa tengo ropa para lavar. Entonces la mujer se puso histérica, y comenzó a gritarle un poco de sandeces, le dijo que ella no iba ser empleada de ella si eso era lo que quería luego empezó a insultarle, le dijo cosas horribles. Muerta de hambre, seca te has de morir, le gritaba, con las tripas pegadas al espinazo, vomitando te has de morir muerta de hambre, te vas a retorcer en tus babas miserable y cosas por el estrilo con una cantidad de groserías que no quiero repetir. Ni siquiera entramos al centro comercial mi amiga y yo subimos al auto y regresamos a su casa. Mi amiga tenía una perrita pastor alemán que era su mascota, en el camino mi amiga se sentía muy mal, al llegar, la perrita estaba tirada en el suelo, vomitaba, se veía super desmejorada, estaba seca literalmente y como si tuviera un fuerte dolor se retorcía y se quejaba, ella llamó a un veterinario pero el pobre animalito murió. El veterinario dijo que pudo haber comido algún veneno, pero mi amiga decía que toda esa cantidad de maldiciones que la mujer le echo revocaron en su perrita que era lo que ella tenía más cerca y que su mascota murió con los mismos síntomas que la mendiga le dijo. Dicen que en ocasiones las cosas malas que deben sucederle a alguien se revocan en los animales que le pertenecen o al menos eso dijo ella. No puedo decir a ciencia cierta que eso fue lo que sucedió pero así fue como pasó. La Habitación 66 (Hay que dejar descansar a los muertos) Aquel caso había llenado las portadas de varios diarios nacionales durante días. Fue tal el revuelo, que los responsables del hotel decidieron clausurar aquella habitación para siempre. Ahora, el hotel volvía a ser noticia. Tras el cambio de titularidad de la cadena, la habitación iba a ser reabierta. Raúl quería tener información de primera mano. - ¿Y dice usted que esta habitación permanece tapiada desde hace casi seis años? Preguntó el periodista. - Así es. Tras aquellos horribles sucesos, todos los que trabajábamos en el hotel convenimos que era mejor así. Contestó el hasta entonces encargado del Meridien. - Pero, ¿qué fue exactamente lo que ocurrió aquí? - Uff... por lo visto la historia se remonta al 1890, aproximadamente. - ¿Ya existía este hotel por aquel entonces? - Más o menos. En aquellos años, donde hoy está el Meridien había un hotel pequeño y de mala reputación. Cuentan que allí los hombres pudientes de la época llevaban a las queridas y a las prostitutas. - ¿Y qué pasó? - Pues bien,...la leyenda dice que uno de esos hombres llevó al hotel a una niña. Probablemente, su hijastra. Por lo visto, la violó y maltrató hasta que la criatura falleció, sin que nadie hiciese nada por socorrerla. Cuando descubrieron el cuerpo, la gente del pueblo se tomó la justicia por su mano. Aquel hombre fue linchado y sus restos esparcidos por todo el pueblo para que su alma nunca descansara en paz. - ¿Y qué relación tiene el actual hotel con ese suceso? - Aparentemente, la única relación es el terreno donde se ubicaba aquel hotel y el número de la habitación, la 66. - Curioso... ¿y qué ocurrió después? - Parece ser que el hotel fue clausurado. La gente de la zona decía que el edificio estaba embrujado y que por las noches se oían lamentos. Al tiempo, el hotel fue vendido y se tiró abajo para construir el actual. - Ya veo. - Los fenómenos empezaron tan sólo inaugurar el Meridien. - ¿Fenómenos como cuáles? - Al principio, el tema se limitó a alguna que otra queja por parte de los clientes. Cuando se hospedaban en la 66 muchos pedían que se les cambiara de habitación debido a los ruidos, lamentos y quejidos. - ¿Y después? - Bueno, hubo muchos casos. Ahora me viene a la mente el de un directivo de la Samsung. El pobre hombre relataba así la noche que pasó en la 66 cuando la policía le interrogó: “Aquella noche estaba cansado. Me cambié, me lavé los dientes y me metí en la cama sobre las once. Primero fueron los ruidos. Era como si estuviesen peleándose en la habitación contigua a la mía. Se oían gritos, golpes y lamentos. La verdad es que pensé en llamar a recepción para quejarme pero, dada la violencia de aquella discusión, creí que llamarles la atención podía volverse en mi contra. Al cabo de algo más de un hora aquellos ruidos pararon. Después, cuando ya había conseguido conciliar el sueño, la luz de mi habitación se encendió sola. Me incorporé extrañado pero, al no ver a nadie la apagué y seguí durmiendo. Después, el teléfono. No dejaba de sonar y cuando descolgaba no había nadie. Traté de llamar a la recepción, pero el teléfono no daba señal. Fue entonces cuando algo empezó a agredirme. Aquella habitación cobró vida propia. Los muebles salieron volando contra mi cama, las luces y la televisión se apagaban y se encendían solas,...creí que me volvía loco” - Al pobre hombre lo encontraron por la mañana en estado de shock acurrucado tras la puerta del baño y lleno de sangre y de heridas. Según explicó, ni la puerta, ni las ventanas se abrían. El teléfono estaba arrancado de la pared y los muebles hechos trizas. - ¿Y nadie oyó nada? - Nada que llamase demasiado la atención. Las dos habitaciones contiguas estaban ocupadas pero, en ambos casos, pensaron que sus vecinos de habitación tenían un riña. Teniendo en cuenta el destrozo no comprendo con nadie se quejó. - ¿Hubo más casos? - Muchos más. Al menos, unos quince o veinte de distinta consideración. Hasta que ocurrió la tragedia. - ¿Qué fue lo que ocurrió aquella vez? - De todo. Aquella noche se dieron un cúmulo de terribles coincidencias. - Cuénteme. - Verá, dada la experiencia con aquella habitación, yo tenía por costumbre dejarla vacía y si la ocupaba solía hacer una ronda nocturna. Solía además llamar a última hora del día con alguna excusa y, por la mañana, me ocupaba personalmente de verificar que el huésped bajaba a desayunar. - ¿Qué fue lo que falló? - Todo. Aquella noche tuve que irme a casa, estaba indispuesto. Pedro, el recepcionista, se quedó a cargo de todo. Sobre las once de la noche llegó un hombre buscando una habitación. El hotel no estaba del todo lleno, pero Pedro le dio la 66 sin más. La verdad es que no se me ocurrió avisarle de que no la diera, o pedirle que en caso de darla hiciese la ronda, ni que verificará que el huésped bajaba a desayunar. - Siga. - Para más casualidades, las habitaciones contiguas estaban libres aquella noche. - Ya. - No fue hasta casi la tarde siguiente en que la mujer de la limpieza dio la voz de alerta. El espectáculo era dantesco. - ¿Por? - El cuerpo del huésped estaba despedazado y los restos repartidos por toda la habitación. No recuerdo haber visto algo semejante en toda mi vida. La sangre de aquel hombre había sido esparcida por toda la habitación, salpicando paredes y muebles, como si de un lienzo se tratara. Las vísceras habían sido colgadas de la lámpara del techo y la cabeza puesta dentro del inodoro, con los ojos perfectamente abiertos mirando hacia el exterior. - ¡Jesús! - Según la autopsia el hombre aún estaba con vida cuando le extrajeron las vísceras. ¿Puede usted imaginarse el dolor? - Dios mío.... - ¿Y ahora qué? - No sé lo que puede pasar si reabren esa habitación. - ¿Y el actual propietario sabe la historia? - Por supuesto. Yo mismo me encargué de contarle todo, pero no me creyó. Se tomó todo a risa. - ¡Que insensato! - El hotel reabre sus puertas la próxima semana y la 66 estará nuevamente en funcionamiento. Increíble pero cierto. Raúl salió de aquella cafetería pensativo. Por un instante, pensó en hospedarse en aquella habitación. Seguro que a la revista le podría interesar un reportaje de investigación así. - Buenas tardes, querríamos una habitación para una noche. Dijo Raúl - Por supuesto. Respondió el recepcionista del Meridien. - ¿Podría ser la 66? Es que a mi mujer le hace gracia por lo de la leyenda. Afirmó Raúl agarrando a Sara, la fotógrafa de la revista, por la cintura. - Ningún problema. Una vez en la habitación, Sara empezó a instalar las cámaras y los dispositivos para la detección de movimiento y calor. - ¿Sabes que igual no pasa nada no? - Lo sé, pero tenía que hacerlo. Contestó Raúl. - Ponte cómodo, la noche va a ser larga. La noche, al contrario de lo que creían, para ellos fue extremadamente corta. A la mañana siguiente, el hotel se llenó de policía. Nuevamente, el Meridien volvía a ser noticia nacional. “Se encuentran los cuerpos descuartizados de una pareja en la habitación 66 del hotel Meridien. Como ya ocurrió hace seis años, hoy el Hotel Meridien vuelve a ser, por desgracia, titular de todos los periódicos por un trágico y macabro suceso. Hayan los cuerpos descuartizados de una joven pareja de periodistas que pasaba la noche en la famosa habitación 66. La policía está ahora investigando el suceso. Fuentes del hotel apuntan a que la pareja estaba realizando un reportaje y que las grabaciones están en manos de la autoridad competente.” - ¿Qué hay en la cinta? Preguntó el jefe de policía la inspector encargado del caso. - Verá señor, casi toda está en blanco. Es decir, parece como si se hubiese grabado a oscuras y sin ningún ruido. Pero al final... - ¿Al final qué? - Mejor véalo usted mismo. El inspector conectó la cámara al televisor y le dio al play. Entonces, tras unos minutos en completa oscuridad y silencio, una cara blanquecina y medio desdibujada apareció súbitamente frente a la pantalla y una voz fuerte, profunda, ronca y entrecortada que parecía provenir de otro mundo dijo: - ¡Fuera de aquí! ¡Este...es ahora mi hogar! ¡He dicho fueeerrrrraaaaa! Al tiempo, la habitación 66 volvió a ser clausurada, pero esta vez, por orden judicial. La Mujer Del Pasillo Una noche de Halloween, por hacer algo de miedo, jugamos a la Ouija, cosa de la que siempre me arrepentiré. La noche era fría, en el ambiente se notaba un aroma extraño, no sé definirlo con palabras; unos amigos y yo buscamos una vieja Ouija que mi familia siempre ha tenido guardada, era de mi bisabuela, la cual había muerto cuando yo aún no había nacido, y siempre había querido conocerla. Mis amigos hacían eso por diversión, yo por un fin, quería hablar con mi bisabuela. La Sesión comenzó, entre risas mis amigos bromeaban, yo estaba muy serio, concentrado, pero ellos no lo notaron, hasta que cayó un rayo que iluminó toda la habitación oscura, seguido de un trueno, que estremeció hasta el último de mis huesos. Asustados por el rayo, mis amigos, se quedaron en silencio, como yo, concentrándose, de repente, el puntero de la Ouija comenzó a moverse, preguntamos al unísono, quién era, pero no respondió. El puntero se movía sin cesar de un lado para otro, sin formar palabras. Al final paró, y lentamente, formó las siguientes palabras: “Estoy yendo a por ustedes”. Llamaron a la puerta, pero nadie se atrevió a abrirla, oímos la voz de quien llamaba, era una mujer, estaba en el pasillo, gritaba por entrar a mi habitación, el cerrojo estaba echado, no podía entrar, pero parecía que iba a tirar la puerta abajo. La mujer gritaba desesperada, la puerta iba a caer, así que empujamos la cama para atascarla. La mujer cada vez más desesperada, gritaba mi nombre. Yo tuve el impulso de abrir la puerta, pero me contuve, esos gritos eran desesperados. Entonces me di cuenta, era mi bisabuela, algo me lo decía, aunque no podía explicar cómo lo sabía. Me lancé a abrir la puerta, quería verla, tenía que verla, pero mis amigos me agarraron. Los gritos cesaron, una de mis amigas, tuvo un ataque de nervios, nos acercamos a consolarla, pero una voz grave y fuerte salió de ella diciendo que no nos acercáramos, nos quedamos de piedra. La mujer del pasillo comenzó a gritar de nuevo: “¡Se los advertí, y no me hiciste caso, ahora morirás!”. Mi amiga comenzó a moverse de un lado a otro, diciendo que nos mataría, intentamos abrir la puerta pero no pudimos, los gritos volvieron a cesar, conseguimos abrir la puerta, yo salí primero, pero se cerró detrás de mí. Oí los gritos aterrorizados de mis amigos, histéricos, pidiendo socorro, dando patadas a la puerta para abrirla. Escribo mi historia, cuarenta y cinco años después de que ocurriera, pues acabo de salir de la cárcel, culpado por el asesinato de mis amigos, los cuales encontré muertos cuando conseguí abrir la puerta de mi habitación. El Veneciano Eran las cinco de la madrugada de un caluroso día de verano en Madrid. Las calles de la ciudad están vacías y silenciosas. Un Seat Ibiza gris metalizado rompe el silencio de la noche circulando por la calle de una zona residencial de las afueras de la capital. En el coche viajan dos jóvenes de unos diecinueve años de edad que vuelven de pasar una noche de fiesta. En la radio del automóvil que está encendida se puede escuchar: “Ayer se escapó de la cárcel un peligroso criminal alias “El veneciano”. Dicho asesino psicópata está acusado de la muerte y violación de doce chicas de las que nunca se encontraron los cuerpos. La policía está en su busca… “ El coche se detiene frente a un chalet y se baja una chica. – Gracias por traerme a casa Toni -le dice Alicia – ¿Me llamarás esta tarde? – Por supuesto mi “corazón”, además estoy sola en casa y mis padres no están. Se fueron esta noche y no vienen hasta dentro de dos días, así que podremos hacer lo que nos dé la gana tu y yo, los dos solos. – Joder que bien ¿No? – Ya te digo, bueno venga chao mi niño. – Te quiero. Le dice la chica. – Y yo más. Cierra la puerta del coche y después de volver a arrancar, este se marcha calle abajo. El silencio vuelve a las calles y sólo se oye el ruido de los tacones al caminar. Alicia es de mediana estatura, pelo moreno, liso, largo y peinado con flequillo a un lado, ojos marrones y muy guapa. Alguien observa a la joven sin que está se dé cuenta. Se trata de una sombra escondida detrás del arbusto de un parque cercano que ha estado espiando todo el rato desde que llegó el coche al lugar. Alicia entra entonces a su casa, un bonito y grande chalet que esta a unos pocos metros de la carretera donde la habían dejado. Nada más entrar enciende la luz del pasillo y se dirige a su habitación. De pronto suena el teléfono fijo, y Alicia lo coge. – ¿Si?-pregunta la joven, pero nadie contesta y vuelve a preguntar- ¿Si?… ¿Hay alguien ahí?… ¿Hola?… Siguen sin contestar y cuelgan.”¿Quien puede ser a estas horas y que quiere?” se pregunta Alicia, que no da mayor importancia a lo ocurrido. “Bah, se habrán confundido” piensa después. A los cinco minutos exactos vuelven a llamar de nuevo. Alicia que está confundida descuelga el auricular y vuelve a preguntar: – ¿Si?… ¿Quien es?… ¡Esto no son horas de llamar, por favor conteste, dígame quien es y que quiere! ¿¡Me está oyendo!? Alicia no recibe respuesta y vuelven a colgar. Ahora empieza a ponerse nerviosa, y para colmo acaban de saltarse los plomos de la casa y todo ha quedado en oscuridad total. La joven va ahora a tientas por el pasillo buscando una linterna para alumbrarse. De camino escucha un ruido seco del final del pasillo y se detiene asustada. – ¡¿Anda alguien ahí?!-grita con miedo. Todo sigue en silencio y oscuridad total. De repente, alguien asalta a Alicia por detrás y esta cae al suelo desmayada sin conocimiento. Alicia abre los ojos y mira a su alrededor. Todo sigue a oscuras, pero puede reconocer las paredes de su habitación. Está maniatada con unas esposas al respaldo de una silla y tiene la boca tapada con una tira de cinta aislante, de forma que está totalmente inmovilizada y amordazada. Enfrente de ella hay un hombre enmascarado que como si del carnaval de Venecia se tratase, lleva una máscara de un payaso con la nariz puntiaguda. El hombre misterioso la acaricia el pelo y después sigue mirándola en silencio. Alicia está aterrorizada y empieza a llorar, lo último que ve es un cuchillo carnicero aproximándose a su hermoso cuello. Las Sombras Y El Perro Era prácticamente la medianoche cuando me encontraba dormido, recuerdo que de pronto me sentí entre dormido y despierto y quise despertar, pero no podía. Algo me jalaba hacia dentro de la cama y poco a poco sentía que me iba hundiendo, mientras más trataba de levantarme más me hundía y de pronto sentí unas manos que me tomaban de los hombros jalándome hacia dentro de la cama. No podía abrir los ojos ni podía hablar, entonces de pronto ya pude abrir los ojos y vi el techo de mi cuarto, sentía las manos que me jalaban y trataba de gritarle a mi mamá o a alguno de mi familia para que me ayudara. Pero sucedió lo más horrible de toda la noche. Así sin poderme mover pude voltear y vi que una sombra pasó rápidamente por la ventana, de pronto sentí mucho frío y una ráfaga de aire entró. Eso era imposible porque no tenía abierta la ventana, sin embargo la sentí. Me encontraba desesperado y con mucho miedo, sentía esas horribles garras jalándome hacia la cama, no podía hablar ni moverme solo mirar como pasaban las cosas esa noche. La sombra se proyecto por el techo y yo empecé a rezar, sentía que algo no estaba mal y sólo rogaba porque fuera lo que fuera no se apoderara de mi, la cama empezó a sacudirse como si alguien la estuviera empujando y yo rezaba aun con más fuerza, de pronto se escuchó un grito hueco, sonoro, muy grave... como si se fuera alejando, era como un quejido y lo acompañaron otros quejidos como los que se ven en las películas de muertos. Se alejaron y por fin pude moverme, mi cuerpo me dolía y estaba empapado en sudor y pronto descubrí que todo lo había soñado. Me levanté y fui a la cocina a tomar un vaso de leche caliente, tratando de quitar de mi cabeza la terrible sensación y la experiencia tan amarga que había vivido. Ya más tarde regrese a la cama, sólo para escuchar una voz horrible que decía mi nombre, me levanté rápidamente y entonces descubrí algo que me dejó aterrado. Alrededor de mi cama había tierra o ceniza, no lo sé, era un polvo oscuro que no sé de donde había salido. Salté a la cama y comencé a rezar de nuevo, recuerdo que tenía lágrimas en los ojos y mucho miedo, las voces se escucharon de nuevo quejándose y yo deseaba que de nuevo fuera una pesadilla. Me arrojé sobre la biblia que tenía guardada en un cajón y empecé a pedir porque no me pasara nada, luego escuché ruidos afuera y vi que la sombra se acercó a mi ventana. Abrasé la biblia con todas mis fuerzas y oré como nunca. Sonó un golpe seco y un grito, y de pronto ya no se escuchó nada más. A lo lejos el perro de la casa vecina aullaba y todo volvió a la normalidad. Al otro día me enteré que el perro había muerto en la noche y nunca supieron porque. Noche De Espanto Hace un año en esta fecha, cambió mi vida para siempre. Subí junto a mi esposo, Modesto Almanza, al remolcador 13 de Marzo, que zarparía de la bahía de La Habana. Viajábamos alrededor de 70 personas, muchos de ellos eran familiares y amigos. Cuando estábamos a siete millas de la costa fuimos interceptados por las embarcaciones castristas. De inmediato empezaron a darnos bandazos. Sentimos miedo por los niños a bordo, el más pequeño de cinco meses de nacido. Levantamos los niños y empezamos a gritar que por favor no dispararan. Alguien levantó a una niña y conociendo al que manejaba uno de los remolcadores que nos atacaba le gritó: "¡Chino, Jabao, no hagas eso, aquí hay niños!" Si no baja a su niña de tres años, se la matan con los chorros de agua de las mangueras de presión. . En una acción programada, se nos puso un remolcador por atrás. El más grande, que era verde con una raya roja, un rayo rojo, se nos subió en popa y nos partió a la mitad el barco. Al suceder esto el barco quedó a la deriva porque el patrón, Fidelio Ramel, cayó al agua a consecuencia de la fuerza de las mangueras. Fue entonces que Raúl Muñoz asumió el control de la nave y trató de ayudarnos, de salvarnos porque ya el barco tenía tanta agua que estaba a punto de hundirse. A pesar de eso, ellos seguían echando agua directamente a las caras de los niños, que ya ni respirar podían. Ya nosotros sabíamos que nos íbamos a hundir. En ese momento Raúl paró el remolcador. Ni eso respetó. La misión era hundirnos. Cuando el barco se partió en dos, cayó una caja de madera al agua. Era la nevera que flotaba y muchos tratamos de llegar a ella. Fue entonces que comenzaron a girar las naves a nuestro alrededor, creando un enorme remolino que se tragaba a la gente. Así murió mi cuñada Pilar Almanza Romero. Cuando a mí me fueron a sacar del barco, su niño Yasel Perodin Almanza me tenía el pie agarrado. Cuando me sacaron se me desprendió el tenis y se fue, se lo tragó el remolino y no lo pude agarrar...eso fue terrible. Después vi a mi cuñado Sergio Perodin salir con el otro niño y sentí alivio porque al menos uno se había salvado. Había una niñita inflada de tanta agua que parecía un sapito. Así nos dejaron hasta el amanecer que nos recogió una lancha Griffin. Fue una noche de espanto. Al subir los insulté, les dije que eran unos asesinos. Dejaron morir a niños y ancianos. Veintitrés niños muertos, asesinados de forma tan despiadada. Ahí no terminó nuestra odisea. Mi esposo y mi cuñado fueron llevados a Villa Marista donde permanecieron arrestados durante varias semanas. Nunca recuperamos los cadáveres. En una ocasión cuando fui a Villa Marista y pregunté por qué habían mentido en la versión que ofreció la prensa castrista, me insultaron. Fueron días terribles. Mi sobrino Sergito me preguntaba que por qué no sacaban a su mamá y a su hermanito del fondo del mar. ¡Tantas familias destruidas! ¡Tantos niños asesinados! Los hombres estaban presos, el pueblo estaba enardecido y sobre nosotros había una vigilancia tremenda. A pesar del acoso, di mi testimonio para que se conociera en el exterior. Yo sabía que era la única forma en que llegarían a conocer los hechos reales. Después que mi testimonio se conoció a través de Radio Martí y La Voz de la Fundación, la Seguridad del Estado amenazó con arrestarme. Pero realmente ya poco podían hacer. Mi testimonio contribuyó a que se conociera la verdad. A que el mundo supiera la magnitud del crimen. Unos meses más tarde abordamos una balsa. Nuestro destino fue Guantánamo. Al llegar a Estados Unidos mi familia y yo testificamos ante el Congreso norteamericano. Mi cuñado Sergio Perodin testificó ante la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra. Siempre estaremos dispuestos a denunciar la masacre del remolcador 13 de Marzo. Nueve meses después del hundimiento del remolcador, di a luz a Maydli. Tal vez ella fue la sobreviviente más joven de la matanza. Tal vez ya yo llevaba a mi niña en el vientre aquel 13 de julio. Sin saberlo, mi instinto maternal me hizo luchar para salvarla. Hay días en los que miro su rostro y pienso en los 23 niños que yacen en el fondo del mar. Es en días como esos que no comprendo cómo existen personas que están dispuestas a llegar a acuerdos con una tiranía. ¿Qué garantías tienen de que no volverán a cometer semejante crimen? A veces pienso que todo fue una pesadilla. Pero los gritos de horror de las madres que perdieron a sus hijos, las manitas de los niños hundiéndose para siempre en el fondo del mar y el llanto que compartimos es real. Tan real que me asusta pensar que los seres humanos puedan ser capaces de tanta crueldad. Una Vida Anterior "El 18 de Julio de 1.990 a las 9:15 A.M. nació mi hijo por cesárea. Un niño. A las 11:30 A.M el médico pediatra llegó a mi habitación para entregarme al bebé, me dijo algunas cosas y lo colocó a mi lado derecho. Tan pronto lo miré, sentí una extraña sensación en todo mi cuerpo, lo miré y sorprendida exclamé: "Mi Papá?"; "Qué hace aquí mi Papá?". Sentí que era mi padre el que me miraba y que estaba allí para darme lo que me había quedado debiendo. Mi padre fue un hombre demasiado severo que impuso su voluntad en la familia (mi mamá y 8 hermanos), machista a morir y que tuvo conmigo un comportamiento poco claro para mí, pues siempre sentí que me evitaba, no le gustaba acariciarme, poco se dirigía a mí. Cuando fui al colegio y a la Universidad me apoyó económicamente, pero, jamás hubo un diálogo. Jamás tocó a mi primera hija, ni entró a mi casa, ni siquiera me recibía un vaso de agua. Murió cuando Yo tenía 12 semanas de embarazo de Andrés. Aquella extraña sensación de mi padre frente a mí, pequeño, indefenso y frágil, mirándome con aquellos hermosos ojos azules y dependiendo de mí, era indescriptible. Me sentía feliz, con ganas de llorar y no pude evitar decirle que Yo lo iba a amar y que no necesitaba darme nada, ni pagarme el amor que me había negado, porque siempre lo había comprendido y perdonado. Al mes de haber nacido vino una hermana para conocer a Andrés. Y que sorpresa la que se llevó!!. Comentó lo siguiente: "Andrés es como mi Papá en persona". Me decía que algo tenía ese niño que la hacía conmover. Esta hermana era la hija preferida de mi Papá a quien él le brindaba desde niña muchas caricias y después de ser adulta (al terminar su carrera), ayuda económica lo que nunca hizo conmigo. Desde los 2 ó 3 meses el niño comenzó a hacer un sonido con su rinofaringe (la garganta), idéntico al que hacía mi Papá, el cual lo hacía porque tenía una afección de las fosas nasales y los pulmones (Rinitis y Asma Bronquial), esta afección se desencadenó según él desde el día de mi nacimiento. De día y de noche el niño estuvo haciendo este ruido, sin tener absolutamente ninguna congestión en sus fosas nasales!!. Mi Mamá y el resto de hermanos se sorprendían por este hecho y siempre comentaban: "Hace un ruido igual a como lo hacía su abuelito!!" Cuando Andrés comenzó a hablar y se le preguntaba: "Cómo te llamas?", siempre decía: "José". "No", le decía Yo, "Tú no te llamas José, Tú eres Andrés". "No, no", siempre respondía, "Yo me llamo es José". Finalmente no le seguía insistiendo, hasta que se le pasó esa idea. Saben como se llamaba mi padre? José!! Cuando tenía aproximadamente 15 meses fuimos a visitar a su abuelita (ella vivía en otra ciudad). Nos sentamos en la sala y de pronto el niño vio en la pared una foto del abuelito cuando era adulto (tendría unos 33 años), el niño corrió hacia esa pared y señalando la foto dijo en su lenguaje: "Yo, Andrés...Yo Andrés", todos sus familiares le decían: " Ese es su abuelito, el nono suyo, su nonito". "No, no, Yo Andrés...Yo Andrés". Nadie de la familia fue capaz de convencer al niño de que ese no era él sino su abuelito. Y durante varios minutos estuvo mirando la foto y señalaba su pecho con el dedo índice y repitiendo: "Yo, Andrés...Yo Andrés...Yo, grande". De aproximadamente 18 meses, salía de su alcoba con una correa enrollada alrededor de la mano y decía con actitud amenazante: " Le pego con la colea!. Toy blavo!. Le pego con la colea!". Al verlo inmediatamente venía a mi mente y sentía a mi Papá exactamente de la misma manera como nos castigaba de pequeños y utilizando las mismas palabras. Cuando se le preguntaba: "¿Andrés Tú donde naciste?". Siempre respondía: "En Toledo". No había poder humano en ese entonces que lo convenciera que el había nacido realmente en otra ciudad (Manizales). Ya ustedes se imaginarán donde vivió durante toda su vida mi Papá: Pues en Toledo. Cuando era algo mayor había dos cosas que le fascinaban: Hablar de Toledo y que Yo le contara como me comportaba y que sentía de niña por José mi Papá. Primero lo de Toledo, hablaba muchas, pero, muchísimas cosas de lo que hacía cuando vivía en este pueblo, siempre comenzaba: "Cuando Yo era grande y vivía en Toledo..." y seguía con toda una cantidad de relatos que ahora no recuerdo. Por supuesto mi niño nunca ha vivido en este pueblo!!. Segundo, lo de nuestra relación cuando era niña. Andrés durante las noches prefería antes de que le leyera cuentos, de que le contara como me comportaba y lo que sentía por Papá, aún recuerdo cuando me pedía: "Cuéntame una historia de cuando tú eras chiquita, con el nono Joche". Mientras le contaba él quedaba fascinado y encantado. Andrés entró a estudiar a muy temprana edad (3 y ½ años), cuando llegó al colegio lo primero que dijo es que quería entrar al equipo de fútbol porque quería ser futbolista, es apasionado por este deporte, es más aún a la edad que tiene dice que cuando grande se va a ir a Italia para estudiar fútbol. Su Papá jamás ha tocado un balón de fútbol y a sus tíos no les gusta este deporte. Sin embargo, su abuelito era un aficionado y practicante y hasta bien entrado en años participaba en equipos de fútbol de rodillones (equipos donde juegan personas mayores), le gustaba exhibir las fotos con sus amigos de este deporte. Hoy, sabemos que nos amamos entrañablemente. En secreto nos decimos cosas para que la hermanita y el papi no se den cuenta. Tiene 8 años, y hace 8 días me envió un mensaje: "Mami Yo te amo. Mami, desde que nací te amo con todo mi cuerpo, mi alma y mi corazón. Cuando te vi, creí que eras para mí un gran rayo de sol"
link: http://www.youtube.com/watch?v=pMFQJo4h1JU link: http://www.youtube.com/watch?v=9Xp9WkX78_c link: http://www.youtube.com/watch?v=pOUbKB70-0g
