garronix
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LES DEJO ESTE TEXTO QUE SEGURO A LOS FANS DE LOST LES VA A GUSTAR MUCHO... TOMENSÉ EL TIEMPO DE LEERLO PORQUE ESTÁ GENIAL... NOS VEMOS ¿De verdad han pasado ya seis años? ¿De verdad hemos llegado al final de Perdidos? Pero no hay razón para desesperar. Lo bueno de las obras de arte es que no desaparecen del mundo al concluir. Siguen ahí. Es más, siguen ahí y ya las conocemos completas. Si son buenas obras –y Lost lo es- podemos volver atrás y releerlas. Yo lo he hecho en varias ocasiones (debo haber visto la primera temporada unas cinco veces), pero ahora por primera vez comienza el fascinante proceso de regresar a la serie ya completa, conociendo su final. Ahora es cuando podremos extraer de ella todo lo que pueda darnos. Y ese proceso durará años. Al fin comprendemos el sentido exacto de las palabras de Juliet en el primer episodio de la temporada, su enigmático “It worked” mientras agonizaba, comentando también ir a tomar café y pagar a medias. Resulta, como sospechábamos, que al agonizar entrevió la línea X. Pero el “It worked” no se refería a la bomba, como podríamos haber pensado, sino a una simple máquina de chocolatinas. Cuando James Ford la desenchufa y la vuelve a enchufar, el truco funciona y es posible recoger el chocolate (una chocolatina Apollo, por cierto, ya saben, como el dios de la luz y el sol). Inmediatamente después hablan de ir a tomar café, antes de recordar al fin. Todo eso mientras muere en brazos de Sawyer… Como no conocíamos la naturaleza de la línea X, resultaba difícil comprender su relación con la isla. Creíamos que quizá se refiriese a la bomba porque en la línea X la isla está hundida y da toda la impresión de que ese hundimiento se produjo en el momento del incidente. Pero resulta que la línea X es fundamentalmente falsa. O, visto desde otro punto de vista, la línea X es fundamentalmente verdadera. Es falsa en el sentido de que no forma parte de nuestro mundo. Es un limbo, un presente eterno por el que pasan las almas antes de dar el paso final al más allá. Es un punto de encuentro y en este caso particular, el punto de reunión de nuestros perdidos. Tal y como explica Christian Shephard, es un mundo consensuado para reunir a gente que pasó por la experiencia de la isla, la más intensa de sus vidas y por tanto la que les define totalmente. Para algunos personajes, muchos años después, en el momento de morir, la isla sigue siendo lo más importante que les ha sucedido. Pero desde otro punto de vista, esa realidad consensuada que existe, como explica Christian, en un eterno ahora, es más real que cualquier otra cosa. Es una vida de la mente. ¿Y no son nuestras vidas en el fondo realidades mentales, estados más o menos complejos de nuestras consciencias? Si experimentamos algo como real, ¿no es real en sí mismo? Después de todo, la realidad que conocemos y damos como existente bien podría ser un espejismo compartido. La sombra de Berkeley no anda muy lejos. En la línea X, cada uno se ha edificado el mundo que le hubiese gustado tener, cada uno vive la vida que podría haber sido. Kate, por ejemplo, es una fugitiva de la justicia, pero es inocente (como no se cansa de repetir). Sayid protege a Nadia y evita que le pase nada malo. Desmond tiene el reconocimiento de Widmore. Jack tiene un hijo. Juliet trae al mundo bebés sanos. Sawyer es de los buenos. Charlie tiene su banda. Hurley es millonario y querido por todos. Y así uno tras otro. Pero es un lugar de paso, un punto en la eternidad. O mejor dicho, es la eternidad. No hay principio. No hay fin. Nuestra mente imperfecta no puede concebirla sin tiempo, así que hemos visto el desarrollo de la línea X como si de una sucesión temporal se tratase, y probablemente los que la habitan también la perciben así. Cuando mueres, pasas por ese limbo. Luego, cuando comprendes lo que te ha pasado, cuando estás dispuesto a “let go”, estás preparado para ir al otro lado. Puede llevarte un segundo o un millón de años, pero da igual, porque en el limbo sólo existe el presente. Debes aceptar tu situación, debes aprender a renunciar. Para nuestros perdidos, el limbo empieza en el avión. Ése es el punto de referencia de sus vidas, el lugar donde la mayoría de ellos se encontraron, donde empezó su aventura en común. Al avión hemos vuelto una y otra vez a lo largo de la serie, y en la sexta temporada los personajes de la línea X (¿podemos llamarlo ya Limbo?) han vuelto continuamente a ese momento inicial. No es de extrañar, porque es el punto de nacimiento de su mundo. Sólo que en el Limbo no hay nacimiento ni muerte, no hay principio ni final. Comprendemos ahora las referencias a no estar preparados. Desmond dice de Ana Lucía que no está preparada, su proceso de renuncia no ha concluido. Y lo mismo le dice Eloise a Desmond, aunque ésta tenga una razón algo más egoísta para intentar evitar la iluminación de los demás, más comprensiblemente egoísta. Eloise es también una iluminada, sabe perfectamente dónde está, pero quiere disfrutar un poco más de su hijo, hijo que en la isla tuvo que sacrificar. Nadie se lo puede reprochar. Una de las frases recurrentes de Lost –de las que, por cierto, hay muchas en este episodio- es precisamente “Live together, die alone”, una versión condensada de la receta de Jack para la salvación: “Either we live together or we die alone”. Esas personas, las que se encuentran al final en la iglesia, vivieron juntas, en la isla, compartieron una experiencia intensa. Y luego murieron solas. Cada una en su momento. Porque así es como morimos todos. Solos. Y cada uno en su momento. Kate y Sawyer, por ejemplo, escaparon de la isla al final de su aventura. Fueron de los pocos supervivientes. Vivieron, se entiende, una vida feliz –o eso queremos creer-, quizá juntos, quizá ayudando a Claire a criar a su hijo Aaron. En su momento, murieron. Kate con, digamos, 95 años, una viejecita encantadora que jamás hablaba de aquel tiempo que pasó en la isla. Sawyer, a los 75, pongamos por caso, en un accidente de automóvil –siempre le gustaron los coches rápidos. Al morir, llegaron a ese limbo. Porque la estancia en la isla les marcó para siempre. Y allí se encontraron con todos los demás. Incluso con Jack, que murió muchos años antes, como en cierta forma nació, entre el bambú de la isla. Por eso Kate dice que le ha echado de menos, porque vivió más de sesenta años sin él. Porque esas personas no recuerdan sólo su periodo en la isla, sino que recuerdan toda su vida. Un ejemplo evidente, sabemos que Hugo ocupará el puesto de protector de la isla, mientras que Ben hará de segundo al mando. Y precisamente a eso alude Hugo cuando le dice a Ben que fue un buen número dos. (¿Soy yo o ese comentario sobre número 2 es una referencia a la serie El prisionero?). Ben, por ejemplo, que a pesar de recordar toda su vida, a pesar de saber que está muerto, prefiere disfrutar un poco más de su situación, quiere disfrutar un poco más de una vida que se parece a la normalidad. Pero debemos entender que en el Limbo no hay tiempo. Puede demorarse un segundo o un millón de años. Da igual. Pero lo que sí han logrado estos personajes es reunirse en el limbo. Quizá murieron solos, pero el último paso lo pueden dar juntos. En el tránsito final pueden estar juntos. Pueden reunirse en esa iglesia, Desmond puede ir despertando uno por uno a los que no estén despiertos. Rose, Bernard y él pueden ayudar a los demás a recordar. Y recordar es parte del proceso de renuncia a las cargas del pasado. Paradójicamente, recordar es parte del proceso de dejar atrás el mundo y poder seguir avanzando. Y es Christian Shephard psicopompo el que aparece para explicarlo todo, para contarnos que la isla les unió, que ahora están juntos por efecto de esa unión, que el viaje debe continuar. El personaje omnipresente en la serie, que reaparecía periódicamente, que todos sabíamos que estaría en el final. La luz final, la fuente y el fin de todo, una luz eterna. Quizá, como comentaba sobre el episodio anterior, la misma luz de la bondad. Posiblemente la misma luz de la isla, que ya sabemos que es muerte, resurrección y vida. Al final las almas se unen de nuevo a la luz. ¿Qué hay en la luz? Nadie lo sabe, porque es una región inexplorada de la que no regresa ningún viajero. Es un final fiel a la serie. Y además, hace total justicia a su título: “The End”. Después de ese punto, ya no hay más. No es que la serie no haya tratado nunca el tema de la muerte. De hecho, la muerte es uno de sus temas más recurrentes. Ha habido muertes de todo tipo, desde grandes matanzas hasta muertes personales. La gente ha muerto por todo tipo de razones, desde sacrificándose por algo o encontrándose en el camino de una bala. Incluso hay personas que han tenido que morir para cumplir su destino, como Locke o Jacob. O en ocasiones la muerte ha sido el comienzo de algo, como la muerte de Claudia junto al nacimiento de sus hijos. Pero incluso la vida tras la muerte ha sido recurrente. Ya desde el comienzo, con Christian dando saltos por la isla, son muchos los personajes que han vuelto para contar algo. E incluso personajes como Hurley o Miles han sido capaces de conectar con ellos y hablar. La magia de los flashbacks nos permitía recuperar personajes desaparecidos. Y ya hacia el final, el propio Jacob renace brevemente para poder contar a los perdidos qué deben hacer. Y en cierta forma, la naturaleza final de la línea X es la última gran ironía de la serie, de una serie cargada de ironías. Una de las hipótesis desde el principio de la serie era que los protagonistas habían muerto y se encontraban en una especie de limbo. Resulta que no, todo lo que pasó en la isla era real. Lo que era el limbo era precisamente la línea X, la línea feliz. Y otra gran ironía fue que creíamos que veríamos un final sobre el enfrentamiento entre los perdidos y el humo negro sobre el control de la isla, pero lo que tuvimos sobre todo fue un final sobre los personajes, sobre sus sueños, sobre cómo les gustaría haber vivido y sobre la vida que tuvieron. Muchos vivieron un buen montón de años después de los acontecimientos de la isla. Otros murieron mucho antes de que todo terminase. Pero en el momento final de la serie, lo importante siguen siendo ellos. Son ellos los que vuelven a reunirse. Son ellos los que siguen juntos. Incluso en la muerte. Lo que no nos imaginábamos, quizá no podíamos imaginar, es que nos fuesen a contar incluso el tránsito del alma, el periplo desde que abandona el cuerpo hasta su destino final. Visto ahora, desde el final, es casi obvio. Las referencias a los espejos, los niños inexistentes, ese ataúd que se pasea por el mundo, las casualidades repetidas. Nos habían contado el pasado de los personajes en los antiguos flashback, nos contaron lo que pasaron en la isla y al final decidieron contarnos el final de todos ellos. Lo importante siempre fueron los personajes. Lo demás que se veía en la serie eran cosas que les pasaban. O detalles del entorno, como la isla misma. Pero nada de eso era realmente tan importante como los personajes. Ver a Locke finalmente feliz vale más que cualquier explicación sobre la naturaleza de la isla. Pero el final, final, lo da la línea de la isla, con la última escena. Jack, mortalmente herido, habiendo cumplido con su labor, regresa al bambú y se tiende para morir. Posiblemente, como Juliet, ya agonizando entrevé el otro mundo y sonríe al saberse rodeado de amigos. Sawyer, allá en el final de la cuarta temporada, le dice a Jack “You don´t get to die alone”. Y así es en cierta forma, porque a pesar de estar físicamente solo –excepto por la compañía de Vincent-, en el momento de la muerte se siente con sus amigos. Cierra los ojos, porque ahora está tranquilo y no tiene obligaciones que le retengan, y vemos un primer plano de un ojo, como el que iniciaba la serie, sólo que éste ojo está cerrado. Se acabó. El ciclo se completa. Vincent está a su lado. Fue Vincent el que originalmente despertó a Jack entre ese mismo bambú. Le despertó por indicación de Christian Shephard, diciéndole que tenía trabajo por hacer. Y así era, tenía un trabajo importante. Su sacrificio sería vital para garantizar el éxito del plan. Jack debía entregar su vida para preservar la luz. La luz a la que regresa al morir. Pero ni él ni nosotros habíamos entendido el plan. ¿Cuándo se fraguó el plan? ¿En qué momento del tiempo? Fue después de la creación del monstruo de humo, evidentemente, porque el plan era acabar con él. Quizá Jacob se cansó de que sus esfuerzos –eso de convencerle de que la humanidad era fundamentalmente buena- no sirviesen para nada. Pero el plan implica a Desmond, así que lógicamente, sólo puede ser después de saber que Desmond era inmune a la radiación electromagnética de la isla. Es posible que se supiese desde siempre, es posible que sólo después de la destrucción de la estación Swan. Si fue desde siempre, Widmore lo trató así de mal para mandarle a la isla. Si no, bueno, Widmore era un poco protector con su hija. En cualquier caso, parece que esto fue lo que sucedió: En algún momento, sabiendo que Desmond era inmune a la radiación de la isla, Jacob le dijo a Widmore que lo trajese de vuelta. Desmond salió de la isla junto con los demás al final de la cuarta temporada. Sabemos que no deberían haberse ido, porque eran importantes. En particular, Desmond y Jack lo eran. No sé cómo le planteó Jacob la cuestión a Widmore, pero imagino que recurrió a su responsabilidad para con la isla. ¿Conocía Widmore el plan? Sabía, evidentemente, que Desmond era importante, un arma final, porque podía desmontar el mecanismo interno de la luz. Cualquier otra persona, de acercarse allí, se convertiría en un nuevo monstruo de humo. Estoy convencido de que el plan fue siempre ése. Desmond debía desmontar el mecanismo de la isla, lo que privaría al monstruo de humo de sus poderes, lo dejaría convertido en humano, quizá incluso anulando temporalmente todos los poderes de la isla. Por supuesto, hay riesgos, porque detener el mecanismo de la isla implica apagar la luz, y apagar la luz de la isla implica la muerte de toda la humanidad. Pero si se hace bien, durante el tiempo justo, es posible matar al monstruo de humo, porque ahora es puramente humano. Por desgracia, luego alguien tiene que bajar a arreglar el mecanismo. ¿Quién? Pues el protector de la isla, que se sacrifica de esa forma. Sin saberlo, o quizá consciente del peligro pero más interesado en la posibilidad de destruir la isla, Flocke se apunta a la idea de llevar a Desmond a la fuente de la luz. Ésa fue la gran contribución de Widmore justo antes de morir, contarle a Flocke lo de esa opción. ¿Sabía por qué murió? ¿Creía estar traicionando a Jacob y salvando a Penny o siempre supo cuál sería su papel? ¿Debía morir para pagar sus culpas? Lo de Desmond es todavía más curioso. Desmond X, al encontrarse con Penny y tras ser convenientemente dirigido por Charlie y por Daniel, recordó la vida en la isla. No, no es cierto, recordó toda su vida, hasta el momento de su muerte, que no sabemos cuándo se produjo. Lo último que sabemos de él es que Hugo y Ben se preparaban para enviarle fuera de la isla, con su mujer e hijo, para que viviese en paz. Murió, queremos creer, muchos años después. En cualquier caso, recordó todo eso al encontrarse con su gran amor. A veces es el amor. A veces es la muerte. A veces es el contacto con una nueva vida. Cualquiera de esas vías es buena para recordar. Y el recuerdo es el paso previo para el perdón, como Locke perdona a Ben, y también requisito indispensable para deshacerse de las cargas. Desmond de la isla entrevió la línea X y creyó que era un mundo real. Creyó que allí no había pasado nada, que el avión no se había estrellado y que él no había pasado esos años dándole a un botón. Creía que yendo a la fuente de la luz podría acceder a ese otro mundo. Estaba feliz, porque se sabía arma, se sabía recurso final, y sabía que allí acabaría. Acabaría justo donde creía que podría escapar. Pero la línea X no existe en ese sentido. Es un lugar tras la muerte. Y Desmond no va a morir. Precisamente tiene que estar vivo para hacer lo que hace. Durante un momento interrumpe el mecanismo de la isla, ése que combina agua y luz para ejecutar su alquimia. Y eso detiene al monstruo de humo. Brevemente lo convierte de nuevo en mortal. Un mecanismo que esencialmente parece una versión mucho más grande del mecanismo que Ben usó para invocar al monstruo de humo. Jacob explicó que la isla retenía una enorme fuente de maldad. Imagino que los poderes del humo negro derivaban de esa fuente de maldad. Al detenerse el mecanismo, esa conexión se interrumpió. En ese momento Jack pudo atacar y hacerle daño. El enfrentamiento final con Flocke se produce en el acantilado, justo sobre la cueva de Jacob, con toda la isla desmoronándose a su alrededor. El barco de la huida –para Flocke- o de la salvación –para los demás- se ve cerca. Poco antes han descendido a las profundidades de la isla para detener el mecanismo, como quien desciende al inconsciente. La pelea luego en la superficie, se produce justo sobre la cueva que parece representar pulsiones internas. Y la pelea entre Flocke y Jack es más una lucha entre instintos. No es tanto bien y mal, como el instinto de supervivencia contra el deseo de morir. Una pelea absurda, que no debería producirse. La isla se está hundiendo y si no se arregla, el mundo se acaba. Y es Kate la que dispara y pone fin a la pelea. Es la que deja suficientemente incapacitado a Flocke como para que Jack acabe con él. Es lo que la serie siempre ha defendido y se manifiesta una y otra vez en este final. La necesidad de estar unidos, la participación de todos para lograr el fin que se pretende. Es cierto que es Jack quien se sacrifica por todos los demás, quien ha recibido una puñalada, quien se está desangrando, quien pronto va a morir. Pero sin los demás no podría hacer nada. Si Jack es un héroe es porque se apoya en el sacrificio de otros muchos. Y lo mismo sucede en el limbo. El despertar de un buen montón de perdidos (ya en el avión, toda la conversación entre Boone y Locke gana mucho si pensamos que Boone ya estaba iluminado en ese momento, que ya sabía. Lo mismo pasa con lo que Rose le dice a Jack) se debe a un esfuerzo colectivo. Lo inicia Desmond, pero luego va requiriendo la colaboración de muchos otros. El último en despertar, Jack, precisa de varias intervenciones, hasta la intervención final del ataúd de Christian Shephard, para lograr la iluminación. El “let go”, con sus ecos budistas, es una tarea complicada. Posteriormente, es Jack el que debe descender a la entrañas de la tierra, al corazón mismo del mundo, para reactivar el mecanismo. Y de nuevo, debe hacerlo en colaboración. De hecho, todo el plan es una gigantesca colaboración –voluntaria o no- entre cientos, incluso miles de personas. Empezando por Jacob, pasando por los Otros, por Richard, por Widmore, por Ilana y acabando en los perdidos, el plan es común. Dije antes que el plan consistía en parar la máquina, en detener a Flocke y en ponerla en marcha otra vez. Pero eso es digamos, la parte final del plan, un detalle de implementación. El plan realmente era el de siempre. Demostrarle al hombre vestido de negro que hay bondad en el corazón humano. Demostrarle que es posible que los seres humanos colaboren y se sacrifiquen por algo más importante, por el bien de todos. Cuando Jack vuelve a colocar la piedra y reactiva el mecanismo, lo que está haciendo –aparte de salvar a la humanidad- es poner la última letra de un mensaje para el hombre vestido de negro: Jacob tenía razón. Después de 2.000 años, le demostró que tenía razón. Y por desgracia para él, el hombre vestido de negro se equivocaba. Eso es lo que le derrota, no haber entendido esa capacidad para el bien. Creía que amenazando, obligando, sobornando podría lograr sus fines, podría escapar al fin de la isla. No podemos echárselo en cara. Tuvo muy malas experiencias y es lógico que no entendiese la lealtad, el amor y la amistad. Habiendo sido traicionado por los seres que más quería, es normal que no lo comprendiese. Hurley y Ben ayudan a Jack a descender al interior de la isla. Como sabe que sus minutos están contados, Jack pide a Hurley que sea el nuevo protector. No quiere dejar ese asunto sin resolver. Y al descender, se toma su tiempo en ayudar a Desmond, quien ya ha sufrido más de lo que merecía. Incluso la huída de los otros perdidos, los que escapan en el avión –que pilota Lapidus. Sería capaz de dar la vuelta al mundo en un avión de papel-, es producto total de la colaboración. Richard y Miles ayudan a Lapidus a acondicionar el avión. Kate y Swayer se detienen para convencer a Claire de ir con ellos. Incluso en medio del desastre, hay tiempo para la bondad, para ayudar a los demás. Tiempo para arriesgarse por los demás. Jacob al fin encontró un grupo de personas dispuestas a comportarse con humanidad. Y eso que al empezar muchos de ellos eran seres ariscos, solitarios, poco dispuestos a inmiscuirse. Incluso egoístas. Pero los años en la isla les han sentado bien. En eso Jacob también tenía razón. Ellos necesitaban más a la isla de lo que la isla los necesitaba a ellos. En cierta forma, Jack es el último componente del régimen de Jacob, el último de los guardianes de la isla que tiene que lidiar con el problema del humo negro. A Hugo le cede una isla ya limpia, una isla sobre la que se puede edificar algo importante, una isla que ya no está marcada por la mancha del humo negro. En cierta forma, sí que hay un gran reset en esta serie, pero se produce al volver a colocar la piedra. En cierta forma, la isla comienza de nuevo, renovada. Hugo ahora puede crear sus propias reglas, habiendo quedado anuladas las anteriores, con la ayuda de un Ben definitivamente que ahora empieza su camino de redención. El mando de Hugo será más humano, más orientado a las personas. La guerra ha terminado y la rigidez marcial ya no es necesaria. Y eso ha sido toda la serie. El largo proceso de redención de los personajes, que aprendieron a sacrificarse unos por otros. Todos formaron parte del plan, todos pusieron su granito de arena para demostrar que la humanidad es capaz de hacer el bien. Todos compartieron esa misma experiencia. Fue su gran obra colectiva. Y eso les une. Lo último que ve Jack antes de morir es el avión escapando. En él van varios personajes que vivirán sus vidas a partir de ese momento (iba a decir que a menos que se estrelle el avión, pero lo pilota Lapidus y ese avión no se estrellaría ni aunque se quedase sin combustible). En la isla quedan Ben, Hugo, Desmond, Rose y Bernard. Pero esas personas ya no son problema suyo, sino de Hugo, el nuevo protector humanizado. Por primera vez en mucho tiempo, la isla dejará de ser un campo de batalla y la dirigirá un hombre de paz. La guerra ha terminado. Pero al contrario de lo que suele pasar en la mayoría de las guerras, de ésta la humanidad ha salido reforzada. La serie se cierra con la muerte feliz de Jack que pasa al limbo que hasta ahora llamábamos la línea X. Ahora que sabemos lo que era, la antesala del más allá, el espacio intermedio entre la vida y lo que sea que hay después, podemos comprender algunas de sus características. Las casualidades, todavía mayores que en la realidad, el cruce continuo de personajes. Incluso el hecho de que la línea pareciese a medio hacer, que continuamente se reajustase para adaptarse a las expectativas de sus habitantes. Incluso la lectura platónica, porque efectivamente los personajes recuerdan lo que les sucedió en vida como si la línea X fuese una ilusión, que en cierta forma lo es. La serie ya había hecho muchas referencias a las religiones. Ya habían salido curas, ya habían salido milagros, ya habían salido creencias espirituales de todo tipo. Pero creo que la reunión final en la iglesia tiene como fin reconocer el esfuerzo de esas personas, el sacrificio que realizaron. Juntos preservaron la isla y por tanto merecen acompañarse. En su limbo hay ecos de las creencias egipcias, que consideraban la vida en el más allá como un reflejo –mejor- de la vida que la persona hubiese llevado. De ahí, probablemente, las continuas apariciones de espejos. ¿Cuál ha sido el sentido de la línea X? Creo que ha sido preservar los personajes. La línea X nos permitió verlos en otras circunstancias, en sus personalidades modificadas por la isla. Si en la primera temporada los flashbacks nos permitían ver de dónde provenían, la línea X nos permitía comprobar lo mucho que habían cambiado y lo diferentes que serían sus vidas de haberlas vivido con su nueva visión de las cosas. Porque Lost siempre fue una serie sobre personajes. Fue lo que nos atrajo del piloto y lo que mantuvo el interés durante los años. Esas personas en concreto eran más atractivas que cualquier misterio. La isla, su origen, su naturaleza eran simplemente menos importantes. Incluso el monstruo de humo, que parecía un misterio puramente mecánico, se reveló finalmente como una personalidad trágica atrapada en un destino que no había escogido. ¿No fue mejor así? ¿Habríamos cambiado la historia del hombre vestido de negro por una relación de pesos atómicos? Se podría haber hecho otro final, efectivamente. Pero la serie ya había elegido el suyo. La línea X ya nos había centrado de nuevo en los personajes, por lo que estaba claro que ellos serían los protagonistas. En todos los demás casos, como dejaron claro “Across the Sea” o “What They Died For”, la explicación sería de naturaleza sobrenatural o mitológica, aprovechando las resonancias que el mito tiene con nuestra comprensión del mundo. Desde el punto de vista de la serie, la luz y la naturaleza última de la isla, no tienen demasiado interés. O mejor dicho, omitir la explicación hace que el resultado sea mejor, porque sitúa una historia de sacrificio frente a un fondo enorme que nos parece descomunal precisamente por no entenderlo. Sólo lamento que no viésemos el limbo de Jacob, el hombre de negro y sus madres. Me habría resultado interesante verles deshacerse de sus cargas, verles perdonarse mutuamente. ¿Qué lugar habrían escogido para reunirse? ¿Una playa? Aún dentro de esos parámetros, me esperaba cierto final para la serie. Me alegra poder decir que el final ofrecido es mucho mejor, me resulta mucho más enternecedor, mucho más humano y mucho más interesante que el que yo había imaginado. Es un final lleno de detalles y sutilezas sobre el comportamiento humano que resaltan la complejidad fundamental del universo de Lost. Me alegra que los guionistas se hayan resistido a la tentación de ofrecer cualquier otro tipo de final. Me alegra que pensasen ante todo en los personajes. Con ello no sólo han cerrado brillantemente la serie, sino que también la ha convertido en una obra que podremos revisitar y comentar durante años. No es poco. FUENTE
Hola gente, estuve no sé cuanto tiempo haciendo este video, y ahora se los dejo para que lo miren. Espero que no armen foro bardo, y que solo comenten si les gustó o no el video... Voy a moderar los comentarios, porque no quiero que se arme bolonqui. La idea es hacer algo que les saque una sonrisa, como el de dimitri, nada más que eso... Sin más, les dejo el video link: http://www.youtube.com/watch?v=qrttEpgAzY0 Por favor, si pasaste por el post, te pido que dejes un comentario... me levó mucho laburo, y el es la mejor recompensa! Garronix
Y si, será los más bizarro del mundo, pero quien no se quedó mirando un rato a ver como empezaba el programa de Fantino? A ver con que puterío arrancaba? A ver que quilombos de boca traía a la mesa de banquetes? Yo reconozco que en los últimos años, acumulé una bronca incalculable por Fantino, lo aborrezco, me da rabia verlo. Pero los domingo a la noche, sin fútbol de primera, y esperando que arranque paso a paso, no puedo negar que lo miro... no lo voy a negar... Acá están las mejores frases de el último programa, este domingo 27/02/11. No hagan foro bardo, los comentarios que busquen armar despelote, van a ser eliminados. Comentá!!! Fuente: http://www.don-patadon.com
Muchas cosas se han dicho de Farinella... mucho se habló... pero acaba de lanzar, vía Olé, una confesión inpresionante... en exclusiva, acá se las dejo: Aclaración: EL VIDEO ESTÁ HECHO CON HUMOR, Y MUCHO LABURO... SI TE GUSTÓ, LO ÚNICO QUE TE PIDO ES UN COMENTARIO... NADA MÁS, PERO AQUELLOS QUE SEAN OFENSIVOS, O QUE QUIERAN GENERAR BARDO, VAN A SER BORRADOS... ACA EL VIDEITO: No sé porque motivo el audio no quedó del todo bien... voy a tratar de resubirlo lo más pronto posible... Este es el que hice de DIMITRI, donde se lo ve enojado por la música del boliche... PASATE Y DEJA UN COMENTARIO!! Gracias gente!!
No es de machos... Muchas veces, cuando dejo que mi mente decida tomarse unas vacaciones a cualquier lugar lejano de este mundo, me encuentro casi siempre con los mismos interrogantes. Pero… antes de continuar con este viaje, les sugiero respirar profundo y pensarlo dos veces. Ni bien pasen estas líneas, van a entrar en un camino que no tiene salida, o sí, pero eso únicamente si me pueden alcanzar. Bueno queridos hombres, lectores de este espacio… creo haberlos visto en esas vacaciones que mencioné antes. Sí, y con la misma cara que yo… En fin, aconsejo nuevamente, esta vez a las mujeres, a que se retiren. ¿Ya está? Muy bien, ahora que están todas seguramente leyendo con más interés que antes, prosigo… Y sí, pequeños grandes seres de este mundo, nosotros también pensamos en ustedes. Ojo, "pensamos" es una forma de decir… más bien, intentamos, siempre sin éxito, encontrar una respuesta a la eterna pregunta… ¿Cómo es que funcionan? ¿Acaso Dios, que nos hizo a su imagen y semejanza, se olvidó de entregarnos alguna especie de manual? ¿Cómo nuestros padres… esos héroes de nuestra infancia, esas personas tan inteligentes, se olvidaron de decirnos que una sola noche de Sábado, puede arruinar con muchísima eficacia gran parte de nuestras vidas? ¿Fue acaso por venganza…? ¿O es simplemente que así funcionan las cosas? Digo… se te cae el pelo, empezás a sentir que un nene de 6 años tiene mucha más agilidad que vos, e increíblemente, si los ves en una plaza, a veces te invade ese sentimiento de sana envidia… "ya te vas a volver viejo, maldito infante con tus saltos y volteretas…!" ¿Dije sana, no? Perdón… Tiendo irreversiblemente a irme por las ramas. Estaba justo hablando de nuestros padres, esos señores majestuosos, que a medida que van dejándose alcanzar por nosotros en madurez, van perdiendo también el traje de Superman, para convertirse en alguna caricatura extraviada y divertida… Es que si lo vemos desde otro punto de vista, quizás el hecho de no advertirnos, con palabras, contra quienes nos enfrentamos, sea porque ya lo están haciendo en la vida cotidiana… Quizás esos "si mi amor", sean algo así como un "¡Cuidáte hijo mío, no te transformes en esto!" Lo peor de todo, es que muchas veces, ese cambio, esa metamorfosis, se va dando tan sutilmente, que parece imperceptible… obviamente ante nuestros cegados ojos… el resto de la humanidad puede ver el látigo azotando nuestras espaldas. Pero así y todo, es un dolor soportable, e incluso, agradable. ¿Será que no soportamos el dolor del parto, y en compensación, esto es lo que nos depara la existencia? Y créanme, he visto de todo en la viña del señor… y todo, o casi todo, termina invariablemente en lo mismo, el mismo final, las mismas marcas en el lomo, o en el cuello, dependiendo del uso del látigo ya mencionado, o un collar con cadena. Lo que cambia, y le da las variables a este juego (que no sabemos jugar, lo vuelvo a repetir), es la rapidez con la que tiramos el rey y abandonamos el partido. Algunos se dejan caer al precipicio dando solitos el paso adelante, con la cara sonriente y saludando con la manito, como diciendo "chauuuuu, mira donde me tiroooo", mientras su rostro se va iluminando con las llamas del infierno; y otros, se jactan de tener controlada la situación, de ser los amos del universo, de salir por ahí y juguetear con el destino, hasta que inevitablemente, éste nos abofetea en la cara, y sin ningún tipo de cuidados, arranca sin piedad nuestros testículos, para llevárselos allá arriba, donde los veamos, pero no podamos alcanzarlos… haciéndonos creer que aún los tenemos… que cruel mentira. Tristemente, mis estimados amigos, debo decirles que todo esto ya está escrito… que el cuentito de Adán y Eva, y de que el hombre fue el primero en crearse y que la mujer se hizo para complacerlo, fue redactado por alguien que, en los ratos libres después de limpiar o lavar los platos, descargaba todas sus frustraciones… je, que ironía… serán miles de años de diferencia, pero viéndome sentado aquí, creo que entiendo a ese pobre hombre… pero no pudo evitar mencionar que fue Eva la que convenció a Adán de tragarse la maldita única fruta que estaba prohibida… ¿Se pusieron a pensar en el mensaje oculto de eso? ¿De lo que realmente nos quiso advertir? No, no amigos… si estaban pensando en que "desde el primer momento el hombre fue un pecador, y por eso debemos pasar esta vida condenados a las tentaciones, las cuáles debemos evitar, para ingresar al paraíso eterno" están muy equivocados… El verdadero mensaje fue "Y estaba Adán, rascándose a dos manos; recostado en la verde pradera y acariciado por una suave brisa, mientras miraba a los ciervitos correr por las llanuras, cuando vino Eva a romperle los esquemas, incapaz de verlo tirado sin hacer nada, siendo feliz sólo, dejándose crecer la panza. No, con algo lo tenía que molestar… Eva: - ¿Hola Adi, que hacés? Adán: - Nada, acá al pedo, vos? Eva: - Aburridaaaa… ¿No querés que hagamos algo? Adán: - ¿Ahora? No tengo ganas, vení, sentate conmigo acá… Eva: - Dale, hagamos algo, es un embole estar así todo el día… Adán: - Dejame descansar un rato Eva, ¿no ves que estoy bien así? Eva: - ¿Descansar de qué? ¡Sino hacés nada…! ¡Estás todo el día pelotudeando con los caballitos esos… me vas a decir que estás cansado! ¡Yo estoy harta de estar así… no puedo seguir acá sin hacer nada, mientras vos no movés un pelo! Adán: - ¿Vos te pensás que la comida que te metés todos los días a la boca viene volando sola? ¿O vos creés que es fácil andar tratando de agarrar todos los días algún bicho para que vos, que estás acá cómoda esperando, lo metas al fuego, que encima lo tengo que hacer yo, con la leña que tengo que conseguir yo, porque según vos sos débil y ese no es trabajo de mujer…? ¡Dejame de joder un rato Eva! Eva: (comienzan a caerle lágrimas) - ¡Vos no me entendés! ¡Yo paso todo el día esperándote… me desvivo por vos, para que no te falte nada… estoy acá todo el día limpiando porque si fuese por vos, viviríamos en la mugre, y vos a eso no lo ves… para vos no es un trabajo! ¡Siempre me tratás mal! ¡Ya estoy podrida! ¡Yo lo único que te pedí es que hiciéramos algo, como pareja, juntos! En este momento Adán, debió ser advertido por el Creador, del terrible efecto que esas lágrimas causan en los hombres… de que es un arma muy peligrosa, casi como una falda cortita, y un buen escote… Pero claro, ¿cómo iba a entender Adán eso, si él nunca había llorado, ni había sentido necesidad de hacerlo? Las lágrimas en los hombres significan dolor (físico), alegría (un gol a los 89 minutos del segundo tiempo), ó, paradójicamente, el dolor (horriblemente agudo) de sufrir por amor, pero eso es otra cosa y no viene al caso… o sí, y se potencia con alcohol. Adán: - Mirá mi amor, perdoname, es que a veces necesito estar sólo, necesito tener mi espacio, estar en paz… ¿me entendés? (aquí el cambio en el tono de voz roza lo gay) Decime lo que tengas ganas de hacer y lo hacemos, sí? (dando besitos cargados de culpa e inexplicablemente, de un terrible y raro sentimiento de estar perdiendo alguna especie de guerra) Eva: (ya sin rastros de lágrima alguna en la cara) – No sé… hoy estaba redecorando acá y miré el arbolito ese que vos decís que no se debe tocar… y pensaba que estaría muy bueno hacer una tarta con esas frutas, ¿No te parece? (con cara del gatito de Shrek) Adán: - ¿Estás loca vos? ¿¡El Señor me dijo que lo único que no debíamos comer era eso y vos querés ir justamente ahí!? Teniendo todo, ¡TODO!, ¿de eso querés hacer la tarta? Eva: (lágrimas de nuevo) – ¿Ves? ¡Siempre lo mismo con vos! ¡No se puede decirte nada que ya estás negándote! ¡Al final la vívora tenía razón! Adán: - ¿Qué te dijo esa víbora de mierda? ¿Qué tenés que andar contándoles nuestras cosas a los demás? Eva: - ¡Es mi amiga y es la única que me escucha! ¡No te metas con mis amigas! ¡Vos lo único que querés de mí es sexo, y alguien que te limpie las cosas, pero yo no lo voy a permitir… olvidate de mí! Adán: (suspirando resignado, mientras veía esfumarse lentamente su orgullo) – Pero no mi amor… mirá, si te pone bien comer esa fruta, vamos… Hagamos lo que vos quieras…" En fin… si hubiésemos aprendido esto en las clases de catequesis… pero no… y así y todo, les debo confesar, que admiro a las mujeres… Admiro ese halo de misterio que las envuelve, esa forma de ser, decididamente dirigida a la procreación y perpetuación de nuestra especie… Esa capacidad de transformar lo que antes era una cualidad, en un posterior defecto… Si antes éramos graciosos, después, inmaduros… Si antes éramos libres, después, vagos… Si antes decíamos lo que pensábamos, después, somos bocones… y la lista es eterna… pero, que alguien se atreva a decir lo contrario… ¿Qué sería de nosotros sin las mujeres…? ¿Alguien me puede decir que haríamos en un mundo lleno de hombres? ¡Es inimaginable! O da asco imaginárselo… ¿Qué haríamos sin alguien que nos recuerde que dentro de dos semanas alguno de nuestros amigos cumple años? Si, si… está bien… ahora a eso lo hacen los teléfonos, pero no están entendiendo la idea… ¿Qué haríamos sin alguien que nos lave, nos planche, nos cocine, nos cuide cuando estamos enfermos? Les recuerdo que nuestras madres también son mujeres… Y sí, ya sé que hay lavarropas, casas de comidas rápidas, tintorerías y demás… pero… ¿Qué haríamos… que sería de nosotros en un mundo sin tetas, tangas y cinturas? ¿Para qué vivir? No hay un paisaje más bello que una mujer alejándose desnuda… Porque así son, un lindo enigma a descifrar, un gran acertijo del que nunca tuvimos, ni vamos a tener la respuesta… y quizás, sea mejor así… y quizás, el mundo funcione mejor así… Ahhh, pero nada como ir a cagarte a patadas en un buen partidito de fútbol, haciéndote el Maradona, con las pocas articulaciones intactas que van quedando… Nada como juntarte con tus otros amigos hombres, condenados al mismo destino (salvo que sean gays), y reírte hasta llorar… Ojo, eso sí… llorar no es de machos. A todos los hombres y mujeres encontrados y desencontrados de la vida… No busquen más las respuestas… no las hay. Fuente
Es un texto propio... no es humor escrito, porque ya me lo volaron por esa causa... es... digamos, parte de mis pensamientos... parte de lo que muchos pensamos... me gustaría que lo lean y que si les gustó, comenten... LLORAR NO ES DE MACHOS Muchas veces, cuando dejo que mi mente decida tomarse unas vacaciones a cualquier lugar lejano de este mundo, me encuentro casi siempre con los mismos interrogantes. Pero… antes de continuar con este viaje, les sugiero respirar profundo y pensarlo dos veces. Ni bien pasen estas líneas, van a entrar en un camino que no tiene salida, o sí, pero eso únicamente si me pueden alcanzar. Bueno queridos hombres, lectores de este espacio… creo haberlos visto en esas vacaciones que mencioné antes. Sí, y con la misma cara que yo… En fin, aconsejo nuevamente, esta vez a las mujeres, a que se retiren. ¿Ya está? Muy bien, ahora que están todas seguramente leyendo con más interés que antes, prosigo… Y sí, pequeños grandes seres de este mundo, nosotros también pensamos en ustedes. Ojo, "pensamos" es una forma de decir… más bien, intentamos, siempre sin éxito, encontrar una respuesta a la eterna pregunta… ¿Cómo es que funcionan? ¿Acaso Dios, que nos hizo a su imagen y semejanza, se olvidó de entregarnos alguna especie de manual? ¿Cómo nuestros padres… esos héroes de nuestra infancia, esas personas tan inteligentes, se olvidaron de decirnos que una sola noche de Sábado, puede arruinar con muchísima eficacia gran parte de nuestras vidas? ¿Fue acaso por venganza…? ¿O es simplemente que así funcionan las cosas? Digo… se te cae el pelo, empezás a sentir que un nene de 6 años tiene mucha más agilidad que vos, e increíblemente, si los ves en una plaza, a veces te invade ese sentimiento de sana envidia… "ya te vas a volver viejo, maldito infante con tus saltos y volteretas…!" ¿Dije sana, no? Perdón… Tiendo irreversiblemente a irme por las ramas. Estaba justo hablando de nuestros padres, esos señores majestuosos, que a medida que van dejándose alcanzar por nosotros en madurez, van perdiendo también el traje de Superman, para convertirse en alguna caricatura extraviada y divertida… Es que si lo vemos desde otro punto de vista, quizás el hecho de no advertirnos, con palabras, contra quienes nos enfrentamos, sea porque ya lo están haciendo en la vida cotidiana… Quizás esos "si mi amor", sean algo así como un "¡Cuidáte hijo mío, no te transformes en esto!" Lo peor de todo, es que muchas veces, ese cambio, esa metamorfosis, se va dando tan sutilmente, que parece imperceptible… obviamente ante nuestros cegados ojos… el resto de la humanidad puede ver el látigo azotando nuestras espaldas. Pero así y todo, es un dolor soportable, e incluso, agradable. ¿Será que no soportamos el dolor del parto, y en compensación, esto es lo que nos depara la existencia? Y créanme, he visto de todo en la viña del señor… y todo, o casi todo, termina invariablemente en lo mismo, el mismo final, las mismas marcas en el lomo, o en el cuello, dependiendo del uso del látigo ya mencionado, o un collar con cadena. Lo que cambia, y le da las variables a este juego (que no sabemos jugar, lo vuelvo a repetir), es la rapidez con la que tiramos el rey y abandonamos el partido. Algunos se dejan caer al precipicio dando solitos el paso adelante, con la cara sonriente y saludando con la manito, como diciendo "chauuuuu, mira donde me tiroooo", mientras su rostro se va iluminando con las llamas del infierno; y otros, se jactan de tener controlada la situación, de ser los amos del universo, de salir por ahí y juguetear con el destino, hasta que inevitablemente, éste nos abofetea en la cara, y sin ningún tipo de cuidados, arranca sin piedad nuestros testículos, para llevárselos allá arriba, donde los veamos, pero no podamos alcanzarlos… haciéndonos creer que aún los tenemos… que cruel mentira. Tristemente, mis estimados amigos, debo decirles que todo esto ya está escrito… que el cuentito de Adán y Eva, y de que el hombre fue el primero en crearse y que la mujer se hizo para complacerlo, fue redactado por alguien que, en los ratos libres después de limpiar o lavar los platos, descargaba todas sus frustraciones… je, que ironía… serán miles de años de diferencia, pero viéndome sentado aquí, creo que entiendo a ese pobre hombre… pero no pudo evitar mencionar que fue Eva la que convenció a Adán de tragarse la maldita única fruta que estaba prohibida… ¿Se pusieron a pensar en el mensaje oculto de eso? ¿De lo que realmente nos quiso advertir? No, no amigos… si estaban pensando en que "desde el primer momento el hombre fue un pecador, y por eso debemos pasar esta vida condenados a las tentaciones, las cuáles debemos evitar, para ingresar al paraíso eterno" están muy equivocados… El verdadero mensaje fue "Y estaba Adán, rascándose a dos manos; recostado en la verde pradera y acariciado por una suave brisa, mientras miraba a los ciervitos correr por las llanuras, cuando vino Eva a romperle los esquemas, incapaz de verlo tirado sin hacer nada, siendo feliz sólo, dejándose crecer la panza. No, con algo lo tenía que molestar… Eva: - ¿Hola Adi, que hacés? Adán: - Nada, acá al pedo, vos? Eva: - Aburridaaaa… ¿No querés que hagamos algo? Adán: - ¿Ahora? No tengo ganas, vení, sentate conmigo acá… Eva: - Dale, hagamos algo, es un embole estar así todo el día… Adán: - Dejame descansar un rato Eva, ¿no ves que estoy bien así? Eva: - ¿Descansar de qué? ¡Sino hacés nada…! ¡Estás todo el día pelotudeando con los caballitos esos… me vas a decir que estás cansado! ¡Yo estoy harta de estar así… no puedo seguir acá sin hacer nada, mientras vos no movés un pelo! Adán: - ¿Vos te pensás que la comida que te metés todos los días a la boca viene volando sola? ¿O vos creés que es fácil andar tratando de agarrar todos los días algún bicho para que vos, que estás acá cómoda esperando, lo metas al fuego, que encima lo tengo que hacer yo, con la leña que tengo que conseguir yo, porque según vos sos débil y ese no es trabajo de mujer…? ¡Dejame de joder un rato Eva! Eva: (comienzan a caerle lágrimas) - ¡Vos no me entendés! ¡Yo paso todo el día esperándote… me desvivo por vos, para que no te falte nada… estoy acá todo el día limpiando porque si fuese por vos, viviríamos en la mugre, y vos a eso no lo ves… para vos no es un trabajo! ¡Siempre me tratás mal! ¡Ya estoy podrida! ¡Yo lo único que te pedí es que hiciéramos algo, como pareja, juntos! En este momento Adán, debió ser advertido por el Creador, del terrible efecto que esas lágrimas causan en los hombres… de que es un arma muy peligrosa, casi como una falda cortita, y un buen escote… Pero claro, ¿cómo iba a entender Adán eso, si él nunca había llorado, ni había sentido necesidad de hacerlo? Las lágrimas en los hombres significan dolor (físico), alegría (un gol a los 89 minutos del segundo tiempo), ó, paradójicamente, el dolor (horriblemente agudo) de sufrir por amor, pero eso es otra cosa y no viene al caso… o sí, y se potencia con alcohol. Adán: - Mirá mi amor, perdoname, es que a veces necesito estar sólo, necesito tener mi espacio, estar en paz… ¿me entendés? (aquí el cambio en el tono de voz roza lo gay) Decime lo que tengas ganas de hacer y lo hacemos, sí? (dando besitos cargados de culpa e inexplicablemente, de un terrible y raro sentimiento de estar perdiendo alguna especie de guerra) Eva: (ya sin rastros de lágrima alguna en la cara) – No sé… hoy estaba redecorando acá y miré el arbolito ese que vos decís que no se debe tocar… y pensaba que estaría muy bueno hacer una tarta con esas frutas, ¿No te parece? (con cara del gatito de Shrek) Adán: - ¿Estás loca vos? ¿¡El Señor me dijo que lo único que no debíamos comer era eso y vos querés ir justamente ahí!? Teniendo todo, ¡TODO!, ¿de eso querés hacer la tarta? Eva: (lágrimas de nuevo) – ¿Ves? ¡Siempre lo mismo con vos! ¡No se puede decirte nada que ya estás negándote! ¡Al final la víbora tenía razón! Adán: - ¿Qué te dijo esa víbora de mierda? ¿Qué tenés que andar contándoles nuestras cosas a los demás? Eva: - ¡Es mi amiga y es la única que me escucha! ¡No te metas con mis amigas! ¡Vos lo único que querés de mí es sexo, y alguien que te limpie las cosas, pero yo no lo voy a permitir… olvidate de mí! Adán: (suspirando resignado, mientras veía esfumarse lentamente su orgullo) – Pero no mi amor… mirá, si te pone bien comer esa fruta, vamos… Hagamos lo que vos quieras…" En fin… si hubiésemos aprendido esto en las clases de catequesis… pero no… y así y todo, les debo confesar, que admiro a las mujeres… Admiro ese halo de misterio que las envuelve, esa forma de ser, decididamente dirigida a la procreación y perpetuación de nuestra especie… Esa capacidad de transformar lo que antes era una cualidad, en un posterior defecto… Si antes éramos graciosos, después, inmaduros… Si antes éramos libres, después, vagos… Si antes decíamos lo que pensábamos, después, somos bocones… y la lista es eterna… pero, que alguien se atreva a decir lo contrario… ¿Qué sería de nosotros sin las mujeres…? ¿Alguien me puede decir que haríamos en un mundo lleno de hombres? ¡Es inimaginable! O da asco imaginárselo… ¿Qué haríamos sin alguien que nos recuerde que dentro de dos semanas alguno de nuestros amigos cumple años? Si, si… está bien… ahora a eso lo hacen los teléfonos, pero no están entendiendo la idea… ¿Qué haríamos sin alguien que nos lave, nos planche, nos cocine, nos cuide cuando estamos enfermos? Les recuerdo que nuestras madres también son mujeres… Y sí, ya sé que hay lavarropas, casas de comidas rápidas, tintorerías y demás… pero… ¿Qué haríamos… que sería de nosotros en un mundo sin tetas, tangas y cinturas? ¿Para qué vivir? No hay un paisaje más bello que una mujer alejándose desnuda… Porque así son, un lindo enigma a descifrar, un gran acertijo del que nunca tuvimos, ni vamos a tener la respuesta… y quizás, sea mejor así… y quizás, el mundo funcione mejor así… Ahhh, pero nada como ir a cagarte a patadas en un buen partidito de fútbol, haciéndote el Maradona, con las pocas articulaciones intactas que van quedando… Nada como juntarte con tus otros amigos hombres, condenados al mismo destino (salvo que sean gays), y reírte hasta llorar… Ojo, eso sí… llorar no es de machos. A todos los hombres y mujeres encontrados y desencontrados de la vida… No busquen más las respuestas… no las hay. fuente
Quería compartir con ustedes esto... Uno 7:33 AM: Hoy es el día. Siento esa necesidad imperiosa de terminar todo este maldito trabajo de una buena vez. Cada vez que pienso en todo lo que tuve que soportar para poder llegar a este momento, me invade una sensación de cansancio en el alma, que no creo poder aguantar más. Si hoy no logro cumplir con mi cometido, creo ya no poder hacerlo. Dos 6:15 AM: Todo está en orden, por suerte, pero sé que no me puedo descuidar. Aquí las mañanas son muy mentirosas, igual que las personas que ocupan este lugar. Ser un agente infiltrado, con la mentira como disfraz cotidiano, es una tarea difícil, y más aún, llevar esta gran responsabilidad. Pero sé que a este maldito lo voy a atrapar con las manos en la masa. Sólo no debo descuidar mi papel de jefe de mantenimiento, y el resto es pan comido. Apenas vea alguna actitud que me haga sospechar de estar intentando llevar a cabo el atentado, lo reduzco y lo apreso en el nombre de la CIA, y me retiro a mi merecido descanso. Tres 8:00 AM: Puntual como siempre. Eso es algo que debo agradecerle a mis padres, que forjaron en mí una cálida afición por el reloj. Lamentablemente no sucedió lo mismo con el don de la lavandería, que hace que mi guardapolvo cada semana acumule alguna mancha nueva, imborrable, que va a parar junto a alguna otra, y a muchas anécdotas diferentes a las que representan. Espero que sea un día tranquilo, y poder revisar a mis pacientes sin ningún inconveniente, y no como ayer, que por momentos, sentía que todo se me iba sin control de las manos. Al menos no han venido corriendo las enfermeras con alguna que otra complicación, lo cual ya es más que suficiente… pero acá nunca se sabe. Creo que es lo que me hizo ser lo que hoy soy, y me siento feliz con ello. Dos 7:55 AM: He terminado con mis obligaciones inventadas. Todo brilla y huele a limpio. Cuando lleguen los médicos, se maravillarán del deber cumplido, y yo sentiré nuevamente la dicha de saber que mi trabajo está a salvo. Acá todo es falso, y eso incluye mi tarea y mi disposición a estar siempre atento a cada cosa que pueda ocurrir. Debo reconocer que es bastante agotador estar vigilándolo constantemente, y mantener mi fachada intacta, pero es algo que minuto a minuto me pone a prueba, y hasta ahora no he fallado. Y sé que hoy se levantó más temprano de lo normal. Debo estar con los ojos muy abiertos. Uno 8:10 AM: Finalmente llegaron todos a ocupar sus puestos y eso me tranquiliza un poco. Otro día más, otra vez la misma rutina. Me agrada saber que ni se imaginan lo que hoy va a suceder en este puto lugar. Si todo sale tal cual lo planeado, para la tarde, de esto sólo quedarán ruinas, y yo habré cumplido con mi cometido. Eso es lo que me motiva y hace que no baje los brazos, pero no debo distraerme. El destino ya está escrito para estas personas, y agradezco ser más frío que el metal, para poder soportar la idea del daño que voy a causar. Estas personas lo merecen. Esta va a ser mi venganza. Dos 9:11 AM: Parece que José, el guardia, hoy no está de buen humor. El altavoz llamaba furiosamente a mantenimiento pero bajo mil excusas no me dejó llegar a los consultorios. Traté, siempre de la mejor manera, de convencerlo, pero fue en vano. Mejor, porque iba a perderlo de vista y eso no iba a ser conveniente. Hoy siento algo raro, algo que me dice que no debo dejar pasar ni un momento sin seguirlo. Si es necesario, inventaré alguna descompostura, o lo que sea, pero sé que algo va a ocurrir, y yo en estas cosas no fallo. Tres 9:10 AM: Finalmente pude seguir con mi trabajo, luego de haber discutido cerca de cinco minutos, como todos los días, por culpa de esta puerta que no se deja abrir. Me dijeron, como siempre, que ya están notificados y van a enviar al personal a repararla, pero sé que son promesas vacías, que día a día se van acumulando y cada vez me irritan más. El café lentamente va enfriando mi sangre, llevándose consigo el enojo y la posibilidad de atender al próximo paciente. Necesito llegar al baño urgente. Uno 9:12 AM: Ahí está él. Cree que no sé que me está mirando, mientras finge hablar con el guardia. Espero no tener que tomar medidas que puedan poner en peligro mi plan. Voy a dedicarle un minuto en mis pensamientos, en el momento que todo esto explote, y sé que lo voy a disfrutar. Ha sido muy difícil pasar inadvertido durante todo este tiempo, y sé que no lo he logrado del todo, porque presiento que él algo sabe. Por suerte está todo tan bien pensado, que ni siquiera en sus más remotas pesadillas debe imaginarse lo que va a suceder. Mientras trato de alejarme de su mirada, casi no puedo evitar al doctor, que ni siquiera me debe haber visto de lo apurado que iba. Debe tener alguna urgencia. Él es el único que me da un poco de lástima, o algún sentimiento parecido a la misma, porque siempre fue muy cálido conmigo. Hoy a las cuatro quizás nos encontremos en algún otro lugar, lejos de este mundo. Dos 11:55 AM: Sin novedades. La comida, igual que siempre, con el mismo gusto a plástico que todos los días. Allí ha estado toda la mañana, con su rol de paciente a cuestas, tan falso como el mío. No le voy a quitar los ojos de encima. Ha estado mirando constantemente el reloj, y eso seguro que no debe ser nada bueno. Uno 13:30 PM: Prefiero la comida fría, a aguantarme todas esas caras inertes enfrentándome. El sigue allí, simulando templanza, pero lo noto nervioso, y si supiera lo que voy a hacer, tendría motivos más que suficientes. El comedor está vacío. A esta hora los doctores deben estar reunidos en el patio, fumando, o quizás tomando alguna siesta. No puede ir mejor. Salvo por sus ojos, que están clavados en mí. Tres 14:30 PM: El sueño me invade y he decidido rendirme a él. Hasta ahora fue un día ejemplar, de esos que pocas veces se presentan, pero que le dan a uno las fuerzas para terminar de la mejor manera la jornada. Una hora es todo lo que necesito para estar como nuevo. Dos 13:45 PM: Por fin decidió moverse de la silla. Ya no sabía con qué excusa quedarme en el comedor, sin levantar sospechas. Voy a intentar seguirlo de lejos, para no delatarme. Cada vez siento algo más extraño en el pecho. Es esa alarma que no me deja distraerme. Yo no me equivoco, y sé que él ya sabe que lo estoy vigilando. Seguro que dentro de un par de horas, en el horario de visita, vendrá su supuesto pariente, y si es lo que vengo sospechando, terminará de ensamblar lo que prefiero no imaginar. Tres 15:50 PM: Se acerca el momento más pesado del día. Gracias al cielo pude descansar un poco, porque siempre termino muy estresado después de un día de trabajo. Voy a aprovechar a realizar el recorrido antes de que lleguen todas las visitas, que por cierto, bastante nos hacen renegar. Uno 15:55 PM: Cinco minutos y termina todo. Tengo que tratar de llegar a la sala de espera y simplemente observar como todo esto se esfuma. Voy a intentarlo, pero debo ser cauteloso al salir de esta habitación. Sospecho que él debe estar esperándome. Dos 15:58 PM: Ahí llegó como siempre su supuesto hermano. De hermano tiene solamente el título, pero sé que comparten mucho más que un simple lazo sanguíneo. Lo observo, tranquilo, irascible. Está esperando que lo atienda, que lo deje entrar. Lleva como siempre en sus manos el falso regalo. Si no soy lo suficientemente rápido, esto puede ser lo último que haga. Tres 16:00 PM: ¡Será posible que en este lugar nadie pueda trabajar en paz! Los ruidos y gritos provienen de la sala de internación. Algo debe estar pasando allí. Espero que no sea nada grave, o que requiera mi atención inmediata. Uno 15:57 PM: Bebo y escupo como todos los días los medicamentos que me intentan hacer tragar. Hoy es la última vez que voy a soportar este sabor amargo en la boca. Ya sabrán bien quien soy y por qué hice lo que hice. ¡El mundo se va a enterar de lo que me han hecho! ¡Ya estoy decidido, ya no hay nadie que me detenga! ¡Son solo tres minutos más! Dos 15:59 PM: Voy a esperar a su salida, y lo atraparé sin darle tiempo a nada. Por suerte el entrenamiento me ha dotado de una rapidez magistral, lo que va a permitirme eliminar el gran peligro que nos acecha. Escucho ruidos. Ya debe estar por salir. ¡Es ahora o nunca! Uno 15:59 PM: Ahora es el momento. El reloj ya está contando los últimos segundos, antes de marcar el que va a ser el definitivo. ¡Tengo que salir de aquí y llegar a la sala de espera…! Dos 16:00 PM: ¡Ahí sale el traidor! - ¡Deténgase allí, en el nombre de la CIA!¡Queda arrestado bajo el cargo de terrorismo! ¡Al suelo, al suelo dije! ¿Dónde está el cómplice? ¡Donde está la persona que lo ayudaba a elaborar la bomba! Uno 16:00 PM: ¡Ah, maldito! – ¡No me vas a agarrar así tan fácil! – ¡Debo llegar como sea a la sala de espera! ¡No puede ser! ¡El hijo de puta tenía refuerzos! Tengo que huir. – ¡No, no, suéltenme, ustedes no entienden! ¡Lo hago para liberarlos! ¡Tengo que llegar! ¡Mis ojos, qué le hicieron a mis ojos! ¡Me han drogado! De… debo llegar… no siento mi cuerpo… no puedo… Dos 19:02 PM: ¿Dónde estoy? ¡Mis brazos! ¡No puedo moverlos! ¿Qué es todo esto? ¡El hospital… está a salvo! – Hola doctor, ¿me puede contar que es lo que sucedió? ¿Han atrapado al terrorista? Si, si, ya estoy calmado, ahora solo quiero dormir… gracias doctor… Tres 16:30 PM: Otra vez lo mismo, la misma rutina diaria que se repite… por suerte ya estamos preparados para casos así… ser médico psiquiatra no es fácil, y más con estos pacientes, aferrados tan fuertes a la esquizofrenia como un niño a su juguete… un día más que termina como han terminado todos durante los últimos años… el terrorista atrapado por el agente encubierto… y los dos reducidos y sedados en sus habitaciones… a veces siento lástima por ellos, tan solos y olvidados, viviendo en un mundo de fantasía, tan lejos de la realidad… y esto es lo que hace que siga con mi trabajo… mi afán por ayudarlos, por traerlos a la realidad… Queda poco, terminaré mi ronda, controlaré a los pacientes, y de nuevo a la misma ruleta, que gira siempre hacia el mismo lado, encomendada a repetir una y otra vez los mismos números… siempre la misma suerte… Fuente