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Usuario (Argentina)

Recientemente en el mundo de las noticias sobre informática y tecnología, hay un interrogante que empieza a ser reiterativo. Ante el avance de la técnica informática, la inteligencia artificial y la robótica, se comenta cada vez con más frecuencia el peligro de que los robots reemplacen a la fuerza laboral de los seres humanos. La automatización de las tareas y las tecnologías de inteligencia artificial crecieron exponencialmente en los últimos años y aumentaron así la preocupación de la sociedad sobre una inminente y necesaria adaptación. Los temores giran en torno a cómo podrán los trabajadores adaptarse a estas nuevas tecnologías sin la correcta capacitación, a la alarmante posibilidad de un fin del trabajo humano -y una gran era de "desempleo tecnológico"- y a los posibles peligros que podrían representar los robots para quienes no los saben manejar. "yo no sé cuánto tardarán en hacerse efectivamente de nuestros puestos de trabajo, pero lo cierto es que en casi todos los sectores la "automatización" va ganando terreno a medida que la vida digital y la hiperconectividad transforman la manera en que solían hacerse las cosas.". La preocupación actual es que — ya que las computadoras están volviendo ciertos trabajos innecesarios más rápidamente de lo que podemos generar otros — el resultado sea el desempleo generalizado, dejando una clase privilegiada de propietarios de robot rentistas y de trabajadores altamente pagados con habilidades compatibles con las de un robot Los investigadores han trabajado en una escala del 0 al 1; el 0 significaría "menor riesgo de automatización", mientras que el 1, "riesgo elevado de automatización". La pregunta a la que respondieron para realizar la clasificación fue: "¿Pueden las tareas de este trabajo ser suficientemente especificadas y condicionarse a un procesamiento de datos, de forma que queden controladas por un ordenador?. La realidad es que hace tiempo que la fuerza de trabajo humana viene siendo reemplazada por la tecnología, y eso ha sido una constante desde que la máquina a vapor se hizo presente en la liza de la historia. y vos ¿Qué pensás acerca de este tema?

En Estados Unidos millones de personas se han enganchado, cual reality, a la retransmisión en directo de la recta final del embarazo de una jirafa, de nombre April, esperando presenciar el momento en el que dé a luz. Paralelamente, le salió una competidora. Una embarazada en Carolina del Sur (Estados Unidos) se ha convertido en una estrella de internet al hacer su parodia del evento encasquetándose una careta de goma de una jirafa. Este domingo Erin Dietrich, a punto de dar la bienvenida a su cuarto hijo realizó un Facebook Live (una emisión en directo) que, al igual que el de la jirafa, se convirtió en un fenómeno y alcanzó los 13 millones de espectadores. "Mi marido y yo estábamos en shock", contó el lunes a la edición estadounidense del HuffPost. Dietrich, fotógrafa de profesión, aseguró que era fan de la jirafa April y que había seguido la retransmisión del Animal Adventure Park de Nueva York. Fue entonces cuando a ella y a su pareja se les ocurrió crear su propio vídeo. "Fue idea de mi marido encargar una máscara en Amazon y mía la de hacer un vídeo en directo que se pareciera al de April", relató al HuffPost. Con su esposo tras la cámara —luchando por contener la risa— Dietrich realizó la retransmisión desde su habitación del hospital. Como cualquier jirafa que se precie, llevaba un collar de perlas, realizó una serie de ejercicios y de cuando en cuando golpeaba el suelo con los pies. ¿Quién dio a luz antes? Ganó la fotógrafa, que tuvo a su niño este miércoles y compartió una genial fotografía en Facebook para anunciarlo: El Animal Adventure Park, lugar donde vive April, ha felicitado a través de Facebook a la madre. "A April no le gusta la presión extra, pero lo superará", bromeaban en la publicación. En la mañana de este viernes la jirafa seguía sin dar a luz.

Porque lo subastaron en Mercado Libre Sirvió hasta de tabla de SURF Y fue el ALMA DE LA FIESTA en la marcha del 7 Hagamos top al atril de la CGT!!!
Tres españoles combaten el envejecimiento haciendo surf, saltando en paracaídas o viajando en solitario MÓNICA TIMÓN ARROYO - Madrid 12/03/2017 04:48«Estoy enganchado al surf. Deslizarse sobre la ola, controlarla, volar y, después, dejarla. Es un sentimiento maravilloso». Habla José Manuel Gutiérrez Mecolay. Tiene 75 años y es uno de los surferos en activo más veteranos de España. Meco -como prefiere que le llamen- surfeó por primera vez en 1965. Tenía 24 años y no ha parado de hacerlo desde entonces. Además de ser uno de los primeros surferos de España, a Meco le gustaba estar detrás de la cámara, lo que en los años 60 le permitió capturar algunas de las imágenes del surf español que han llegado hasta nuestros días. Cuando surfeó por primera vez, las tablas no se vendían en España y los trajes eran los mismos que usaban para la pesca submarina. Desde entonces le ha dedicado prácticamente su vida al mar, sobre todo después de su jubilación. Meco recuerda el día siguiente a dejar su trabajo como uno de los más felices de su vida, ya que pudo convertir su hobby en su actividad principal.Como Meco, cada vez hay más personas mayores que, desafiando el peso la edad, practican deportes de riesgo o se adentran en todo tipo aventuras con las que ganarle la partida al tiempo y llegar a octogenarios en un impecable estado de salud. España es uno de los países más envejecidos del mundo con un 18,4% de personas mayores de 65 años. Si continúa así, en 2061 habrá más de 16 millones de personas mayores, casi un 39% del total de la población.La edad de jubilación, los 65 años, es tomada como medida del nivel de envejecimiento. Pero los progresos en alimentación y medicina han traído mejoras en la calidad de vida que no se tienen en cuenta en esta forma de medir, de forma que los adultos que en la actualidad pasan de los 60 años no llegan igual que aquellos que lo hacían hace décadas. Meco, que fue campeón regional en 1978 y 1992 y subcampeón de España en 1972, cuenta que el surf ha cambiado mucho desde la primera vez que practicó este deporte con su traje de pesca y una tabla de madera pintada por él mismo. También él cambiado. Sus facultades no son las mismas que antes, aunque a pesar de algunas dolencias puntuales, su estado físico es excelente. «No tengo ninguna lesión en las ganas de seguir surfeando», afirma. Montserrat Mechó, con 83 años, en paracaídas. Mientras Meco surfea por el mar, Montserrat Mechó lo hace por el aire. Tiene 83 años y 936 saltos en paracaídas a sus espaldas. Lo hizo la primera vez en los 80, cuando tenía 49 años, aunque hasta esa edad no había parado quieta. Comenzó a hacer ballet de pequeña y continuó más tarde con natación. Lo que empezó como un hobby la llevó a ser campeona de España gracias a sus saltos de palanca en 1951. Tras ver a una paracaidista en un torneo, le entraron ganas de probar. Su hijo, con el que compartía su pasión por el deporte, fue quien la animó a saltar por primera vez. Se especializó en el freestyle, una disciplina del paracaidismo que incluye movimientos de gimnasia acrobática. En el año 96, con 60 años, Montse se presentó a un mundial de freestyle en Ampuria Brava y, para sorpresa de los espectadores, quedó por delante de muchas jóvenes de 20 años contra las que competía. Después de eso le siguieron los mundiales de Arizona, Turquía, Sevilla...Derrocha energía y positivismo. Sin embargo, su vida no ha sido fácil. Uno de sus hijos, el mismo que la animó y acompañó en su primera vez en el aire, falleció hace 31 años mientras realizaba pesca submarina. «Cada salto se lo dedico a mi hijo que está ahí arriba. Échame una manita que aún estoy por aquí», cuenta. Físicamente se encuentra muy bien, aunque tuvo un accidente de coche hace años en el que sufrió una fractura de cadera que le dejó con una cojera y le obligó a pasar por el quirófano años después. El paracaidismo le ha ayudado a superar todas las adversidades de su vida: la pérdida de su hijo, el hecho de que su cuerpo no es el de antes y de que sobrevive a duras penas con una pensión no contributiva. «A los saltos suelen invitarme». Montse continúa saltando con la misma emoción que la primera vez. «Sigo sonriendo mientras caigo, como me dijeron que hacía en el primer salto. Siento una gran libertad ahí arriba». La abuela mochilera, Cándida García. Como Montse, Cándida (prefiere ser llamada Kandy) ha sido muy activa desde joven. Por eso su hijo no se extrañó cuando, al cumplir los 65 años, después de muchos años ejerciendo como abogada, cambió la toga por la mochila y cumplió su sueño de dar la vuelta al mundo. «Hace tiempo que descubrí que los humanos también tenemos alas y quise probarlo». Parece que le gustó porque, con 81 años, sigue de mochilera. Ha visitado prácticamente todo el mundo, incluso ha tenido tiempo de repetir destino. «He estado en la India 13 veces. Ya es como mi casa». Su último viaje fue a Birmania el pasado noviembre y le gustó tanto que en enero repitió. Esta abuelita mochilera, nombre del blog donde cuenta sus viajes, ha asimilado lecciones que, a sus 81 años, aún no había tenido oportunidad de conocer. «He aprendido que la mitad de las cosas a las que nos aferramos día a día, no son más que eso, cosas superfluas de las que podemos prescindir. He aprendido a vivir sin un reloj que marque cuándo y dónde debo estar. También que el ser humano tiene mucha más bondad de la que yo siempre creí y que la juventud de la que se suele decir que está perdida no lo está en absoluto», afirma. Aunque lo pueda parecer, no está hecha de otra pasta. Goza de buena salud y eso le permite seguir viajando con su mochila al hombro como única compañía. Pero, como todos, sufre dolores en algunas partes de su cuerpo. «¿Y sabes qué hago entonces? No prestar atención a esos dolores. Y creo que ellos entienden el mal recibimiento que les doy, porque se marchan a ocupar nuevos individuos donde quizá serán mejor recibidos».Esta peculiar viajera llama la atención en todos los países que visita. Cuando se aloja en hostales, ocupados por jóvenes principalmente, siente que vuelven la cabeza para mirarla. «Creo que pensarán: '¿Qué hace esta viejecita aquí a su edad?'». Es entonces cuando se acerca a ellos y les cuenta su historia. Les cuenta que a los 65 años dio la vuelta al mundo sola y que a los 81 años sigue disfrutando de muchas aventuras. «Y entonces todos me rodean pidiéndome consejos para sus próximos viajes».
Porque dedicaron horas a enseñarnos los buenos valores, y el conocimiento. Porque con su lucha son un ejemplo de dignidad. Porque dieron todo, algunos hasta la vida, por nuestros derechos. Porque nos enseñaron a no rendirnos nunca, y dedican su vocación a las generaciones futuras. Porque se están plantando contra Macri para defender la educación pública, cuando este gobierno está ajustando terriblemente la economía y eso lo sufrimos los de abajo Porque Macri y Vidal los están atacando, ¡nosotros tenemos que defenderlos! Que cobren un salario digno como corresponde. Gracias!

Porque ahí aprendimos de compañerismo Porque pasamos mil anécdotas y crecimos en ella ¡Porque fuimos 500 mil en las calles para defenderla! Porque Macri se equivoca, no se "cae" en la escuela pública, se elije y se defiende. ¡Defendamos la educación pública!

La luz de Trappist-1 tardó 40 años en llegar hasta el telescopio Kepler, que pudo captar unos pocos píxeles Hasta ahora solo habíamos visto elucubraciones artísticas como esta. NASA Desde que hace dos semanas un grupo internacional de científicos anunció el descubrimiento de un sistema solar con siete planetas como la Tierra, habíamos visto tan solo recreaciones artísticas e incluso carteles promocionales de imaginarios viajes turísticos a esos nuevos mundos. Ahora la NASA nos muestra imagen real y en movimiento de la estrella de este sistema, Trappist-1, gracias a su telescopio espacial Kepler. La animación muestra la cantidad de luz detectada por cada píxel en una pequeña sección de la cámara a bordo del telescopio espacial Kepler, según explica la NASA. Como su sol se encuentra a 40 años luz, esos sutiles fogonazos que capta el telescopio espacial salieron de la estrella hacia nosotros más o menos cuando el Real Madrid fichaba a Juanito y Jimmy Carter se mudaba a la Casa Blanca. O como señaló en Twitter el ingeniero de la NASA Bobak Ferdowsi, de los que puso el robot Curiosity en Marte, "es raro pensar dónde estaba uno cuando la luz empezó su viaje (no estaba vivo)". La luz de Trappist-1, una estrella tenue y fría, de las denominadas enanas rojas, es el punto más claro en el centro de la imagen. Para Kepler, en cambio, no fueron directamente visibles los siete planetas del tamaño de la Tierra que orbitan en torno a ella. Lo que sí capta Kepler son las pequeñas oscilaciones en el brillo de la estrella cuando sus planetas se cruzan con la visión del telescopio, provocando oscilaciones en su intensidad. link: https://www.youtube.com/watch?v=j2ZLaRN2vlo Los planetas en tránsito, cuando se cruzan entre la estrella y el observador —Kepler en este caso—, bloquean una pequeña fracción de la luz estelar que produce minúsculas distorsiones en el brillo de su estrella. Los telescopios captan estas distorsiones para cazar planetas de otros sistemas solares, con el denominado método de tránsitos, el más exitoso en estos momentos para la búsqueda de nuevos mundos. El propio Kepler reveló de golpe en 2011 más de 1.200 candidatos a exoplanetas usando esta técnica. Al tratarse de un sistema solar mucho más compacto que el nuestro, los planetas de Trappist-1 cruzan muy a menudo por delante de su estrella, proporcionando muchas lecturas a los astrónomos. Como explica la NASA, un planeta del tamaño de la Tierra que pasa delante de una pequeña estrella enana ultrafría como Trappist-1 reduce menos de un 1% su brillo. Desde que en mayo de 2016 se anunció la posible existencia de tres planetas en el sistema Trappist-1 (que finalmente serían siete), el telescopio espacial Kepler empezó a prepararse para revisar ese rincón del firmamento, gracias a la misión K2. Como muestra el tuit del astrónomo Ethan Kruse, gracias a ello se consiguieron esos 79 días de observación de este sistema tan poblado por tierras, entre el 15 de diciembre de 2016 y los primeros días de marzo de este año. Las imágenes más luminosas corresponden al 22 de febrero, con las que se ha realizado el vídeo. La NASA, además, ha puesto los datos en bruto a disposición de científicos y astrónomos aficionados para que puedan trabajar con ellos.

Moritz Simon Fundador de Sonic Robots La TR-808 fue una de las primeras cajas de ritmos que salieron al mercado. Su llegada en 1980 supuso una pequeña revolución en el mundo de la música pop y rápidamente la efervescente escena del hip hop y el dance la adoptó como su predilecta, gracias a su versatilidad, sus inconfundibles sonidos y su facilidad de programación. En el éxito Sexual Healing, el sonido inconfundible de la TR-808 acompañaba la voz de Marvin Gaye, y el rey del Bronx Africa Bambaataa –una de las grandes referencias en el inicio del rap neoyorquino- consiguió convertir la pequeña caja de ritmos en un instrumento imbatible. De hecho, la 808 ha aparecido en más hits musicales que ninguna otra herramienta similar, y su popularidad ha sido tal que Kanye West la utilizó en todos los temas de 808&HeartBrake, un trabajo editado en 2008. La histórica caja de ritmos puede presumir incluso de tener un documental propio estrenado en 2015 (808: the heart of the beat that change the music), hasta esos extremos llegó su leyenda. Para muchos músicos, el gran secreto de la TR-808 estaba en que, con la técnica de aquellos años, era imposible reproducir fielmente una percusión analógica, así que el intento de esta caja de ritmos lo que consiguió en realidad fue crear un nuevo y fascinante sonido. Así lo entiende también Moritz Simon, músico e ingeniero robótico, quien ha prolongado la vida de este instrumento al recrearlo a gran tamaño en su instalación MR-808. La propuesta de Simon consiste en una gigantesca caja en la que varios brazos robóticos que pueden ser programados por el público, tocan distintas percusiones. Este trabajo es solo uno de los proyectos de Simon, fundador de Sonic Robots, e interesado en investigar la creación musical desde el punto de vista de sus interacciones con la tecnología. Discos duros, relés, lengüetas, motores y solenoides se sincronizan en Glitch Robot, la más interesante de las creaciones de Simon, para ofrecer un sonido único: “La sensación al escucharla es muy particular, porque no es perfecta, pero al mismo tiempo se nota que no está tocada por un humano. Es un punto intermedio”. La forma más gráfica de describir lo que se ve sobre la mesa de Simon cuando ofrece un concierto es imaginar una caja de ritmos a gran escala destripada, abierta para poder ver cómo funciona en directo. Es una evolución de lo que el propio Simon hizo con el tocadiscos y el radiocasete de sus padres cuando era un adolescente y quería averigüar cómo se transmitía la música en aquellos aparatos. Con el experimento se ganó una buena bronca… y una orginal propuesta artística que hoy le lleva por medio mundo con sus robots: “La música eletrónica sólo la ves en el ordenador, no sabes lo que está ocurriendo, pero viéndola así la puedes tocar y trastear con las manos”. Edición: Ben Gordon Texto: José L. Álvarez Cedena
Por Daniela Pasik "Tengo 22 años, pero nací con 22 años", bromea Erica, una japonesa de flequillo lustroso y melena castaña que hace resaltar sus cejas cobrizas. Tiene puesta una camisa blanca, jeans ajustados y zapatos de taco alto. Mide un metro sesenta, es menuda y está apenas maquillada. Cultiva una belleza fresca. Va a ser presentadora de un programa de televisión online en directo en Japón en el portal de videos Niconico. link: https://www.youtube.com/watch?v=iW3_Ft1t0mY Durante la presentación en sociedad virtual, Erica leyó algunos comentarios de usuarios y cuando llegó a uno que decía que se la veía muy linda, contestó: "Me da mucha vergüenza”. Lo dijo con voz mecánica y sin ruborizarse siquiera. A pesar de eso, no es engreída. Lo que pasa es que es un Androidol U, la última versión hiperrealista de androides que desde hace años está desarrollando el profesor de la Universidad de Osaka Hiroshi Ishiguro. "Nuestro objetivo es que el androide pueda ayudar finalmente a la comunicación entre personas", dijo Ishiguro y explicó que este proyecto también sirve para saber si una inteligencia artificial puede llegar a ser aceptado como "ídolo". El programa de televisión, que aún no tiene fecha precisa de estreno, va a ser parte del último experimento social que pretende demostrar que un robot es capaz de desarrollarse a través de la comunicación con seres humanos. Erica nació gracias a la colaboración entre la Agencia de Ciencia y Tecnología de Japón, la Universidad de Osaka, el Instituto Internacional de Investigación Avanzada en Telecomunicaciones (ATR) y la Universidad de Kyoto y tuvo su primera aparición pública en 2015. Así que, de algún modo, mintió un poco su edad al decir que tenía 22 años, ya que no aclaró que había nacido hace dos. Como una diva distópica. En aquel entonces, recién salida del laboratorio, mostró sus habilidades de comunicación en el Museo Nacional de Ciencia Emergente e Innovación de Japón en Tokyo frente a una audiencia humana. Desde 2015 hasta ahora mejoró mucho sus habilidades. Y si al principio se la veía relativamente tiesa para el estándar humano, en el lanzamiento de su programa televisivo era casi una chica más. Extraña, sí, pero con pestañeos, expresiones faciales, inclinaciones de cabeza al escuchar y hasta un familiar “¿uuunnn?” de duda en medio de su parlamento. Además, Érica puede reconocer patrones de discurso y señales no verbales de alguien que le esté hablando. Ishiguro, su padre humano, saltó a la fama mundial hace unos años cuando hizo una copia de sí mismo en forma de androide, y creó otros “mellizos” de humanos. El científico tiene 53 años y es director del Laboratorio de Robótica Inteligente, parte del Departamento de Innovación de Sistemas de la Escuela de Postgrado de Ciencias de Ingeniería de la Universidad de Osaka, Japón. Su vida y trabajo se centran en la creación de robots humanoides con apariencia realista, y aunque Erica es la última y más lograda, no es la única. Chihira Junco, por ejemplo, es una androide que desempeña funciones de anfitriona turística en un centro comercial de Tokio desde hace varios años y se dedica a dar direcciones en inglés, japonés y chino. También está Yumeko, que es recepcionista en el Hen-na Hotel, una boutique operada por robots en Nagasaki. Erica tampoco es la primera inteligencia artificial con destino mediático. Antes de ella estuvieron Matsukoloid, que aparece cada semana en un programa de variedades y es doble de la humana Matsuko Deluxe, y Geminoid F, actriz androide que protagoniza la película Sayonara, que se estrenó mundialmente en 2015. El proyecto es del realizador Koji Fukada, el dramaturgo Oriza Hirata y, claro, el rey de los robots, Hiroshi Ishiguro. Erica, en principio, había sido diseñada para trabajar como recepcionista o asistente personal, pero Ishiguro explicó que la comunicación con los usuarios a través de su programa semanal va a servir para aumentar su vocabulario y contribuir a una mejora de su inteligencia artificial. Y entonces sí, la humanidad va a estar un paso más cerca de un mundo en el que los androides sean en los próximos años no sólo ayudantes, sino también profesores o hasta intereses románticos de hombres o mujeres, como augura el ingeniero creador. ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? es una novela corta de ciencia ficción de Philip K. Dick publicada en 1968 en la que se basó Ridley Scott para hacer la mítica película Blade Runner, de 1982. La historia sucede en noviembre de 2019 y, gracias a Japón y sus ensayos de humanos replicantes, parece que la realidad podría imitar a la ficción. Por las dudas, habrá que tener preparado el test de Voight-Kampff para poder distinguir quién nació humano y quién androide.