gaby_Pryn
Usuario (Argentina)
Soy un ladrillo. Recto, duro, frío ladrillo. Somos muchos ladrillos, apilados, trabados, enlistados. Concurrentes y siderales ladrillos solos. Juntados de espanto somos muro, muro gris, impenetrable. Ciego muro gris impenetrable al tiempo. Somos. Muro. Que se pierde,al infinito sobre un cielo gris, pesado, insostenible. Cielo Insostenible. Río y cielo son lo mismo, el universo del no ser. Río pesado de tantas lágrimas, lágrimas y sangre mezcladas, y mares interminables de abyecta indiferencia cobarde. Indiferencia, río lechoso, cielo plomizo, un muro. Y el silencio, formado por miles de gritos acallados a golpes, y las bocinas, lejos, y los perros ladrando, y más allá la gente, que bulle, que siempre sigue la vida, a veces contenta, a veces desgarrante, pero sigue. Soy ladrillo y somos muro, que divide y que une, que es puente y frontera, en silencio. Ruido insoportable de la ciudad indiferente que se funde con la tristeza para parir silencio, que brama, ruidoso, en silencio. Ciudad indiferente y silencio bramante, Y el viento del río. Pesado viento del lechoso río que me toca, me acaricia, me da un poco, solo un poco de paz. Soy un solo ladrillo, silencioso, antes fui madre, ama de casa, ilusión, ternura, hijos correteando, reclamándome, fui madre y esposa, fui familia, soy promesa incumplida, fui madre, soy desaparecida, soy ladrillo, seré memoria. Soy un solo ladrillo, silencioso, antes fui joven, con vital energía, ilusión de cambio, soy un ladrillo, soy desaparecido,marchábamos, golpeábamos bombos desgastados, proyectábamos un país más justo, sin hermanos mendigantes, la patria socialista, todos iguales, todos hermanos, soy promesa incumplida, fui joven, soy desaparecido, soy ladrillo. Soy un solo ladrillo, silencioso, antes fui niño o niña, o bebé en su cuna, puro futuro, sin culpas ninguna, solo recuerdo rumores de pecho, de canciones, de caricias, de voces de amor, y después la noche oscura y el frío, mortal frío de muerte muerta, y después el silencio, silencio maldito y oscuro, soy promesa incumplida, fui puro futuro, soy desaparecido, soy ladrillo solo. Soy un solo ladrillo, silencioso y duro, como fui, obrero silencioso y duro, manos duras de obrero, pocas palabras. Reclamamos, por el compañero despedido, por el aumento para los hijos, por un país mejor para ellos, todo es para ellos, las manos duras, la vida es para ellos, el cansado trabajo, la madrugada oscura con el estómago crujiendo, el colectivo húmedo, el cansancio, la esposa triste, pero el futuro para los hijos, el futuro es para ellos. Soy promesa incumplida, fui obrero de manos duras, fui compañero, soy desaparecido y seré memoria. Soy un solo ladrillo, silencioso, fui hombre, fui mujer, tuve sueños, me enojé, compartí, creí, me junte con otros, creímos juntos, nos indignamos, nos convencimos que la única manera es de a muchos, para todos, no para unos pocos como había sido hasta ahí, y todo parecía posible..., ¡carajo que parecía cercano y posible! ¡llorábamos de alegría al creerlo posible!, llanto incomprendido al amanecer.! ¡Fui tantos! Fui hombre, mujer, empleado, político, comerciante, maestra, albañil, niño o niña, o bebé en su cuna, viejo, escritor, periodista, médico, enfermera, obrero de manos duras, mamá, papá, hijo fui vivo. Soy promesa incumplida, soy desaparecido, pero fui vivo. De noche botas negras. En la oscuridad, gritos, tiros, botas negras, capucha negra y la desesperación por los hijos, por los padres, por lo que les pase, miedo y terror, lágrimas, camión duro, cobardes patadas arteras en la helada oscuridad del camión duro. La fila, la intuición del otro más allá de la capucha negra, el encierro interminable, el dolor infinito, las risas, ¿qué clase de gente se ríe del dolor infinito?, el encierro, y no entender, como si una puerta del infierno se hubiera abierto, repentinamente, sin avisar, y nos hubiera tragado, el olor a carne quemada , las risas del infierno, y el dolor infinito. Ya pasaron muchos días, interminables días de dolor, vuelo a otro destino de cielo plomizo y río indiferente, vuelo ya con las alas propias, el viento en la cara, quizás lo menos doloroso de estos días de dolor infinito sea el viento en la cara,y al volar caigo al agua del rio indiferente, y ya soy agua, soy silencio. Soy silencio. Soy un solo ladrillo, seré memoria. Fuente http://www.pdeqdigital.com/index.php?option=com_content&view=article&id=817:soy-un-solo-ladrillo&catid=102:cartas-de-lectores&Itemid=473