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Chile declara la guerra a Japón El Presidente de la República, Juan Antonio Ríos, realizó lo impensado: declaró la guerra a Japón, una potencia militar en plena Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Según tituló el diario El Mercurio del día 12 de abril de 1945: "Quedó aprobada la declaración de guerra al Japón". En el mismo texto consta que "la Cámara de Diputados votó ayer favorablemente el proyecto del Ejecutivo por 70 votos contra dos abstenciones". Japón ya había avanzado en el Sur de Asia e incursionaba por el Pacífico. Ante esto, el Mandatario chileno, supuestamente bajo grandes presiones del extranjero, declaró la guerra al país nipón. La votación de la cámara aprobó en segundo y último trámite el proyecto de ley por el cual se autoriza al Presidente de la República para reconocer el estado de guerra entre Chile y Japón. El decreto El siguiente es el texto del decreto según consignó el diario El Mercurio: Artículo 1°.- El Presidente de la República, en nombre del Gobierno de Chile, reconoce y declara el estado de guerra con el Gobierno Imperial del Japón. Artículo 2°.- Los Ministerios del Interior, Relaciones Exteriores y Defensa Nacional, dictarán y cursarán, de conformidad a sus respectivas atribuciones legales, las disposiciones complementarias que correspondan. Artículo 3°.- El presente decreto será firmado por todos los Ministerios de Estado, Juan Antonio Ríos (Presidente), Alfonso Quintana Burgos, Arnoldo Carrasco, Joaquín Fernández, Alejandro Tinsly, Santiago Labarca, Enrique Marshall, Eugenio Puga Fischer, Gustavo Lira, Manuel Casanueva, Mariano Bustos, Sótero del Río. El quiebre de las relaciones Las relaciones entre Chile y Japón ya estaban lo suficientemente dañadas dos años antes de la declaración de guerra, pues el 19 de enero de 1943 el Senado se pronunció a favor de la ruptura de relaciones diplomáticas con los gobiernos del Eje, el cual estaba conformado por Alemania, Bulgaria, Croacia, Rumania, Italia y Japón. Esta vez la votación fue más dividida, pues la iniciativa fue aprobada por 30 votos a favor, 10 en contra y 2 abstenciones. "Desde estos instantes, quedan todos mis conciudadanos notificados de que el Presidente de la República ha acordado la ruptura de relaciones con los gobiernos del Eje y toma la decisión de encarar los nuevos y difíciles días que vienen, con la mirada puesta en los destinos de la Patria", señaló tras la votación el Presidente Juan Antonio Ríos. Mejoran las relaciones Los roces entre Chile y Japón fueron regulares hasta pasado 1945, pues recién en 1950 se logró el restablecimiento de las relaciones entre ambos países. Ese año, Japón nombró Embajador en Chile a Katsusito Narita. ¿por qué Chile declaró la guerra? Algunos aseguran que al Gobierno no le quedó otra, porque los yanquis las cantaron claritas: El país sudamericano que no se va en mala con Alemania, Italia o Japón, no entra a las Naciones Unidas. "Eso era como quedar fuera del orden internacional", tradujo Fermandois. "a Estados Unidos le convenía la guerra, por el cobre chileno", y en esos años el Imperio del Sol Naciente nos compraba caleta de mineral. "Por ejemplo, si normalmente valía 10, en época de guerra costaba 30. Como Chile dejó de vender, Gringolandia compró mucho cobre en 2 pesos". Pero sin la bronca con los japoneses, los gringos dejarían de mandar su ayuda económica, que era vital. En 1945 había, con suerte, 750 nipones en Chile, pero agentes de inteligencia los tenían en la mira porque creían que eran espías. "Como al japonés le encanta sacar fotos, a muchos los pillaron con su camarita en Valparaíso o Antofagasta y los mandaron relegados" Pero el atado empezó varios años antes. En 1942, Estados Unidos aseguraba de abdomen que Japón quería sabotear las instalaciones eléctricas para que Chile no pudiera exportar el cobre. Por eso, se ofrecieron "gentilmente" a mandar 300 infantes de marina para entrenar a los soldados criollos. El Presidente Ríos chantó la moto y dijo "cien, nomás". Junto con los milicos llegaron armas, municiones y un lote de chucherías, entre ellas, unos lindos cañones súuuper grandes, ¡de un metro y medio!, que los salvarían de cualquier ataque Las malas vibras con los japos duraron poquito. En el 1949 se reabrió el comercio y en el 51 se suscribió el Tratado de Paz de San Francisco, donde Estados Unidos y todos sus amiguis, entre ellos Chile, se pusieron en la buena con los nipones. E aquí el fin del posts gracias por sus comentarios