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franciscozaremba

Usuario (Argentina)

Primer post: 27 dic 2012
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Enciclopedia de Creepy-pastas. parte 3
ParanormalporAnónimo12/27/2012

Parte 3 Despertando Desperté. Está brillante aquí. Demasiado brillante. ¿Qué es este lugar?, ¿un hospital?, ¿una prisión? Tiene 4 paredes, un rígido catre y un respiradero. ¿No hay una puerta? Piensa… ¿Qué pasó? Algo pasó, ¿dónde estaba anoche?, ¿dónde quedé dormido? Maldición… no puedo pensar. No puedo pensar en nada. ¿Es esto alguna clase de experimento? No puedo pensar. ¡No puedo tan siquiera recordar mi maldito nombre! Mira a tu alrededor, tarado. Paredes sólidas; encerrado en una habitación. Estoy en un psiquiátrico. ¡Eso es! ¡Soy un desquiciado! O lo era, al menos. Estoy en paz con ello ahora. ¿Estoy curado? ¿Me puedo ir? Me levanto. Me reviso; estoy desnudo. Aunque bastante limpio, como el resto del cuarto. Todo cuanto me rodea es blanco y pulcro. Está demasiado brillante aquí. —¿Hola?… ¿Hay alguien aquí?… ¡Necesito ayuda! —grito. No hay respuesta—. ¡Alguien, por favor, ayuda! Camino alrededor palpando las paredes. ¿Dónde está la puerta? Tiene que haber una. ¿Qué demonios? ¡Tiene que haber una puerta! No la hay, simples paredes. Miro bajo el catre en busca de algo, lo que fuese. Nada, tampoco. ¿Sí estoy en un psiquiátrico? Esto parece tan irreal. ¿Por qué no puedo recordar mi nombre? —Hey, al fin te levantaste. —Escucho la voz de un hombre venir por el respiradero. Corro hacia él emocionado. —¡Sí! ¿Qué está pasando? ¿Quién eres? —le grito entusiasmado. —¿No recuerdas nada, cierto? —me pregunta. —No. No recuerdo nada antes de despertarme, hace un momento. —No te preocupes —dijo con un tono divertido en su voz—, creo que te irá bien. ¿Me irá bien? —Por favor —ruego—, ¿qué está sucediendo? Sólo escucho silencio. —¡Dime! —grito. Se hace eco por el respiradero, y nunca llega una respuesta. Horas pasan. Se me ha dejado a solas con mis pensamientos. Intento llegar a los rincones de mi mente, descubrir quién rayos soy. Esto es todo tan ajeno para mí. Camino por las paredes, sintiendo cada centímetro, buscando una salida. Tiene que haber algo. ¡No es como si este lugar se construyera a mi alrededor! ¿Por qué no puedo encontrar nada? Grito por ayuda hasta que mi garganta se seca. Si alguien está escuchando, si ese hombre sigue allí afuera, no va a responder. Exhausto, me recuesto. Al despertar encuentro comida. Una bandeja con pan, arroz y un filete puestos al otro extremo del cuarto. Hay un vaso con agua junto. Estoy muy hambriento; sin vacilar, camino para comer el platillo. Está delicioso. Cuando me lo acabo, recobro conciencia de dónde estoy. Me muevo hacia el respiradero y grito. —¿Hola? —¡Hola! —Escucho de vuelta, en un tono alegre. —¿Quién eres? —pregunto. —¿Disfrutaste tu comida? —me da de respuesta. —¡¿Dónde estoy?! ¡Déjame salir! —Saldrás pronto. ¡Tenemos que asegurarnos de que estés saludable! ¿Qué? ¿En serio soy un jodido experimento? Estoy suficientemente saludable. Quiero respuestas. Quiero saber dónde estoy. —¡Déjame salir ahora, desgraciado! La voz se fue de nuevo. Por más que le grito no me responde, estoy solo. Repaso mi rutina de buscar por una salida, y claro, no la encuentro. Siento que necesito usar el baño, pero no hay nada parecido aquí. Tengo demasiada dignidad como para hacerlo en una esquina. No dejaré que me vean hacer eso. Eventualmente me recuesto y lloro. Grito y grito y lloro hasta estar completamente agotado. No tardo en quedar dormido de nuevo. Algo extraño pasa entonces, sueño. En mi mente estoy volando. Veo tres árboles, ríos; todo iluminado por rayos de sol. Puedo sentir una incómoda sensación en mi estómago y boca. Me duelen un poco. Despierto de nuevo en la prisión. Todavía siento un poco de dolor en mi estómago. Lo sobo con mi mano y palpo algo rugoso. Cuando miro abajo, veo una protuberante cicatriz allí. La misma cosa está en mi mejía. Estoy asustado, pero más que todo, enojado. Están jugando conmigo. Esperan a que me duerma y comienzan con sus malditos juegos. Miro a las paredes y grito. Quiero salir de esto. —¿Estás bien? —Escucho esa familiar voz de nuevo. —¡Me heriste desgraciado!, ¡me abriste! ¡¿Qué demonios me hiciste?! —Golpeo el respiradero tan fuerte como puedo. Lo voy a romper. Voy a hacer a golpes mi camino hasta ese hombre y obligarlo a que me de respuestas. Lo golpeo y golpeo una y otra vez. Mi mano duele demasiado. Creo que la rompí. No me importa. Continúo golpeando y gritando. —Por favor, cálmate. Siento haberte hecho daño. Lo haré todo mejor pronto. ¿Te sientes sólo? Me rehúso a contestar. Lo ignoro, justo como él me ignora a mí. Al diablo con él. No parece importarle si respondo o no. No le importo. A nadie, de hecho. Soy un animal, un jodido experimento. —Por favor, no te preocupes. Las cosas mejorarán, ¡lo prometo! —Y con eso se fue. Me siento en mi rígida y pequeña cama, viendo a mi mano. No puedo mover mis dedos sin que un punzante dolor asalte mi brazo. Es ahora que me doy cuenta de cuán jodido está esto. ¿Qué me hice? Ese respiradero no se va a mover ni romper, sin importar lo que haga. Nada se va a mover o romper. Estoy atascado. Eso es todo lo que hay. Estoy atascado y no me iré a ningún lado. Mi mente divaga, y el tiempo pasa. Despierto. Me han dejado más comida. La voz habla de vez en cuando, diciéndome tonterías encriptadas que ni me importa tratar de entender. Luego duermo. Sueño a veces, no siempre. Algunos son pesadillas. Que las paredes se achican y achican hasta que no queda más espacio para mí y soy aplastado. Mis huesos se quiebran y mis pulmones colapsan. Estoy aterrado. Quiero salir. Me despierto de nuevo para ser abordado por más dolor en mi cuerpo. Hay una nueva cicatriz en mi pecho a lo largo de mi costilla, y otra en mi cabeza. Éstas se ven un poco más grandes que las usuales, y también duelen más. Pero esto no es, en lo absoluto, lo más inusual del día. Miro a lo largo de la habitación y no puedo creer lo que veo. Hay una mujer aquí. Una mujer, de unos 17, recostada en el suelo, completamente desnuda. Es hermosa. Estoy lleno de alegría. No sé qué tienen en mente, pero no me importa. ¡Hay otra persona aquí! Alguien a quien puedo tocar, ¡y mirar! Alguien que sé que es real. Que quizá pueda ayudarme a salir de aquí. Me levanto y camino hacia ella. Toco su hombro y comienzo a hablarle. —Hey, ¿hola?… Despierta. —Sus ojos parpadean y dirige su mirada a mí. Está asustada. No sé por lo que ha pasado, pero no comparte mi entusiasmo por estar con otro ser humano. Grita y se arrincona en el extremo de la habitación. Intento calmarla, en vano. —¡Por favor, no! ¡No voy a lastimarte! —digo lo más sosegado que puedo—. ¡Estoy de tu lado! Por favor, cálmate. Confía en mí —Ella sólo queda encogida en el rincón—. Escucha, he estado aquí por tanto tiempo. ¿Sabes algo acerca de todo esto?, o ¿quién nos retiene aquí? —Sólo responde con un callado sollozo—. Bueno, no tienes que preocuparte, ya veremos qué hacer. Saldremos de aquí, ¿sí? Saldremos de aquí. —Me doy cuenta de que puede necesitar algún tiempo para volver a la realidad. Voy al respiradero, dándole su espacio. —Estará bien —escucho desde dentro del respiradero—, sólo necesita un momento para acostumbrarse. —Y tengo que darle la razón. Eventualmente, después de horas de llorar, se calma. Me siento con ella e intento hacerle algunas preguntas. Nunca responde; de hecho, no creo que pueda comprender lo que le digo. Pero siento que el sonido de mi voz la calma un poco, así que sigo hablando. Le cuento de mis experiencias de estar aquí comenzando desde que desperté. Intento repasar cada detalle en el que puedo pensar de mi tiempo en esta prisión. Entonces me abraza y me siento increíble. La cálida, suave piel de su desnudo cuerpo contra mí es diferente que cualquier cosa que haya experimentado en esta dura y fría habitación. Corro mis dedos por su cabello y gime ligeramente. Nos sentamos allí en el piso por horas. Ahora veo que sí comprende. A pesar de esta jodida situación, me siento mucho mejor ahora. Los días continúan pasando. Las cicatrices se desvanecen y ninguna nueva aparece. La comida viene y ahora se nos ha dado el “lujo” de tener un lugar para ir al baño. La chica y yo nos hemos intimado mucho. Incluso hicimos el amor unas cuantas veces. Estamos sentados en el suelo besándonos. Acabamos de hacer el amor y fue hermoso. Ella confía en mí, y yo en ella. Nunca le haría daño, y nunca dejaría que nadie más lo hiciese. —Te amo. —le digo, y beso su cabello. Me sonríe y lo repite. Sé que entiende su significado; puedo oírlo en su voz. En lo que se prepara para dormir me prometo que saldré de esta habitación, y la llevaré conmigo. Entonces pasa. Despierto y no está. Desesperado corro al respiradero. —¡¿Qué has hecho con ella?! ¡Devuélvemela! —grito. —¡No te preocupes! —dice la voz a la que estoy acostumbrado—, ella está bien. ¡Sólo fue a un nuevo lugar! Es algo en lo que hemos estado trabajando por un tiempo, ¿te gustaría verlo? Estoy confundido, molesto y asustado. No tiene punto luchar. Él tiene el control. Tiene mi voluntad. Me seco las lágrimas y le digo que sí. Le ruego, de hecho. Le prometo que seré bueno, que haré cualquier cosa que desee. Que no trataré de huir ni golpear las paredes ni nada malo. —Sólo por favor, déjame estar con ella. Por favor. —Pronto. —me responde, casi burlándose con sus palabras. —¡Por favor! —No puedo hacer esto sin ella. La voz se va y me deja solo de nuevo y me quiero morir. Haría lo que fuese para matarme y terminar con todo esto. Pero no puedo dejarla. Me necesita, y le prometí que nunca la dejaría. Lloro y grito en el rincón hasta que toso sangre. Finalmente vomito y me desmayo del cansancio. Despierto en un lugar extraño. ¿Es un sueño? Veo que tiene árboles, pasto. El hermoso cielo por sobre mío. ¡No estoy en la prisión! ¡Esto no puede ser real!, pero lo es. ¡Lo es! Un momento, ¿qué significa esto? Corro. Corro por todos lados buscándola. Me lo prometió. Ella tiene que estar aquí. Comienzo a encariñarme realmente de este lugar. Miro a mi alrededor y veo que todavía estoy confinado. Grandes muros blancos rodean el área extendiéndose por al menos 20 pies sobre el suelo. Me preocuparé por eso cuando esté con ella de nuevo. Por ahora sólo tengo que encontrarla. Los árboles son tan bellos. Todo lo es, sólo falta ella. La escucho. Grita de alegría y corre hacia mí. Nos abrazamos y lloramos así como nos besamos apasionadamente. Estoy feliz. Estoy tan feliz por que me dejaron estar con ella de nuevo. Luego de que ambos nos calmamos, decidimos dar un recorrido por el lugar. Por horas vagamos el área. Quien sea que es nuestro captor, en serio se esforzó en este lugar. Hay un río que fluye a través de la entera instalación. Una inmensa máquina que se alza más allá de los muros y hasta el cielo. Cuando nos acercamos a ella se nos ofrece comida. Toda la comida que podríamos desear. Y toda es deliciosa. Esto es increíble. Nos servimos todo cuanto podemos hasta estar completamente saciados. El hombre del respiradero nunca nos habla aquí, pero sé que nos observa. Pero nos topamos con algo. Ella sonríe emocionada al notarlo. “¡Mira, mira!”, me susurra. Lo que vemos es un árbol, justo como los otros. Aunque está peligrosamente cerca del muro y alto suficiente como para poder subirlo y saltarlo. Sería una tremenda caída, y valdría la pena sólo para llegar al fondo de todo esto. Esta es nuestra forma de escapar; pero tenemos que ser cuidadosos. Le digo que tenemos que esperar, calmarnos. Si nos apuramos podríamos arruinarlo todo. Ella entiende. Sé que no le gusta. Le digo que espere un día o dos para ingeniar la mejor manera de hacer esto. Esa noche escucho de nuevo la voz de mi viejo amigo. Está fuera de mi vista, como siempre. —Olvídalo —me dice—. Sólo disfruta de tu nuevo hogar. —Prisión —le corrijo—. Esta es una jodida prisión. Y todo lo que he esperado desde que desperté ha sido la maldita verdad, y no he recibido nada de ti. Estás enfermo. He estado aquí, como rehén, por meses, ¡años! ¡Sólo dime quién soy! —Silencio. Está decidido, saldremos de aquí. El sol se levanta y hago mi trayecto hasta mi amada. Supongo que estará en el árbol. Cuando por fin llego veo que ya ha escalado la mitad del camino. —¡Espera! —le grito. Me mira y sonríe. Hace un ademán para que vaya hacia ella. Todavía estoy asustado, pero me doy cuenta de que no me puedo permitir tal cosa. Tengo que darle la cara a estas personas, estos bastardos. Voy con todo lo que tengo. Juntos rápidamente nos hacemos hasta la cima del árbol. Ella alcanza la rama más alta y se apoya por el lado del muro. Miro a su rostro y veo una expresión de total y desenfrenado éxtasis. Ha ganado. Lo sabe. Lo que sea que ve al otro lado, sabe que es la libertad. Me sonríe y veo la curiosidad infantil en sus ojos. Sin ser capaz de esperar más, se inclina hacia mí, me besa y sube sobre el muro. ¡Demonios! La escucho llegar abajo con una caída. Ella grita y oigo su cuerpo golpear el suelo del otro lado. Por favor que esté bien. ¡Que nada le haya pasado! Sin pensar me movilizo a la cima del muro y salto de allí. La caída resulta fuerte para mí también. Cuando caigo sobre el suelo siento un dolor como ningún otro que he sentido de mis cicatrices. Aunque no creo que nada esté roto. Ella está llorando sobándose la pierna. La reviso, pero parece estar bien. Veo algo diferente en ella. Quizá es por la luz; su piel se mira más áspera. Está sucia por la caída, yo también. Finalmente me pongo en pie y reviso en dónde estamos ahora. Miro arriba en la pared que acabamos de escalar, orgulloso de nuestro logro. Luego escucho algo. Un tanto cerca de nosotros veo otro edificio. Uno grande en forma de platillo con una puerta mecánica que acaba de abrirse. Caminamos hacia él lentamente, teniendo cuidado de no lastimarnos más. Mis piernas todavía me están matando. Así como nos acercamos, el edificio hace un increíble sonido que nos detiene en seco. Fuera de la puerta caminan… otros. Las únicas otras personas que he visto. No son como nosotros. Son más altos. Son más delgados. Visten con prendas y el tono de su piel es mucho más claro que el nuestro. Tienen que haber al menos dos docenas de ellos. Uno de ellos se nos acerca. Camina hasta unos 15 ó 20 pies de distancia de nosotros y se detiene. Nos mira intensamente. Todo lo que podemos hacer es devolverle la mirada. Cuando por fin habla me golpea con fuerza. Este hombre, este hombre que estoy viendo de cara a cara, es el hombre del respiradero. Él es la voz que me ha enjaulado y atormentado por tanto tiempo. —¿Pero qué han hecho? —nos dice. No puedo definir por sus grandes y negros ojos si está molesto o triste—. Han arruinado todo lo que hemos hecho por ustedes. —¡Jódete! —le grito—, ¡no estamos para ser tus malditos esclavos! Congela su mirada en nosotros por minutos. Voltea a sus compañeros, todavía dentro del edificio. Deja salir un fuerte suspiro y nos mira de vuelta. —Sabíamos que era sólo cuestión de tiempo. Tendrán que hacer las cosas por su cuenta ahora. Ésta es, me temo, la única forma en que pueden aprender. No sé qué decir. No estoy seguro de a qué se refiere. No sé tampoco si me interesa. Sólo lo quedo viendo, abrazando a mi amada. Camina de vuelta al edificio y la puerta se cierra. La construcción entera se desplaza al aire. En medio de un intenso destello, las paredes y todo dentro de nuestra antigua prisión, desaparece, sin dejar rastro. El edifico volador se eleva más y más hasta que lo perdemos de vista. Finalmente, estamos solos. Juntos vagamos por el área, buscando respuestas. Estoy comenzando a sentirme intranquilo ahora. Tengo hambre, y por la primera vez que puedo recordar, no tengo comida. No hay ningún dispensador, no hay ninguna máquina, ninguna mágica bandeja esperándome. Ha sido muy diferente este último par de años. Estábamos tan perdidos cuando se fueron. Me odio por admitirlo, pero quiero volver con ellos. Quiero volver a escuchar su voz y tener mi comida, que me limpien y se encarguen de mí. Lo que comemos ahora sabe terrible. La forma en que vivimos es terrible. Nos ensuciamos. Nos lastimamos. Cuando dormimos ya no somos limpiados ni curados como antes. Nos despertamos de la misma forma en que nos fuimos a dormir. No fue sino hasta que se fueron que nos dimos cuenta de cuánto los necesitábamos. Es helado aquí afuera. Tenemos que matar animales que merodean y usar sus pieles para mantenernos calientes. Nos sentimos estúpidos, sucios y sin esperanza. Odiamos en lo que nos hemos convertido. A veces me despierto por la noche y trato de regresar su voz a mi cabeza. Intento hablar con él y seguir esperando y esperando por una respuesta. Pero no la hay. Quien sea que fuesen, se han ido para siempre. Sólo somos Eva y yo ahora. Hemos trabajado fuerte para construir un refugio estable que albergue a nuestra familia. Estamos esperando nuestro primer hijo. Es difícil, pero sé que podemos hacerlo. En la cansada noche ella se recuesta, yo tomo su mano y acaricio su cabello. —¿Dónde crees que hayan ido, Adán?, ¿crees que alguna vez volverán por nosotros? Intento ser valiente por ella. —No lo sé, quizá lo hagan. Nos aman, sé que todavía lo hacen. Beso su cabello como lo he hecho tantas veces antes. Y espero, más que nada, que lo que acabo de decirle sea verdad. Una niña perversa Esta tarde empujé a Arturo a la fuente. Cayó en ella y se puso a hacer gluglú con la boca, pero también gritaba y fue oído. Papá y mamá llegaron corriendo. Mamá lloraba porque creía que Arturo se había ahogado. Pero no era así. Ha venido el doctor. Arturo está ahora muy bien. Ha pedido pastel de mermelada y mamá se lo ha dado. Sin embargo, eran las siete, casi hora de acostarse, cuando pidió pastel, y a pesar de eso mamá se lo dio. Arturo estaba muy contento y orgulloso. Todo el mundo le hacía preguntas. Mamá le preguntó cómo había podido caerse, si se había resbalado, y Arturo ha dicho que sí, que se tropezó. Es gentil que haya dicho eso, pero yo sigo detestándolo y volveré a hacerlo en la primera ocasión. Por lo demás. si no ha dicho que lo empujé yo, quizá sea sencillamente porque sabe muy bien que a mamá le horrorizan las delaciones. El otro día, cuando le apreté el cuello con la cuerda de saltar y se fue a quejar con mamá diciendo: “Elena me ha hecho esto”, mamá le ha dado una terrible palmada y le ha dicho: “¡No vuelvas a hacer una cosa así!” Y cuando llegó papá ella se lo ha contado y papá también se puso furioso. Arturo se quedó sin postre. Por eso comprendió, y esta vez, como no ha dicho nada, le han dado pastel de mermelada. Me gusta enormemente el pastel de mermelada: se lo he pedido a mamá yo también, tres veces, pero ella ha puesto cara de no oirme. ¿Sospechará que yo fui la que empujó a Arturo? Antes, yo era buena con Arturo, porque mamá y papá me festejaban tanto como a él. Cuando él tenía un auto nuevo, yo tenía una muñeca, y no le hubieran dado pastel sin darme a mí. Pero desde hace un mes, papá y mamá han cambiado completamente conmigo. Todo es para Arturo. A cada momento le hacen regalos. Con esto no mejora su carácter. Siempre ha sido un poco caprichoso, pero ahora es detestable. Sin parar está pidiendo esto y lo otro. Y mamá cede casi siempre. A decir verdad, creo que en todo un mes solo lo han regañado el día de la cuerda de saltar, y lo raro es que esta vez no era culpa suya. Me pregunto por qué papá y mamá, que me querían tanto, han dejado de repente de interesarse en mí. Parece que ya no soy su niñita. Cuando beso a mamá, ella no sonríe. Papá tampoco. Cuando van a pasear, voy con ellos, pero continúan desinteresándose de mí. Puedo jugar junto a la fuente lo que quiera. Les da igual. Sólo Arturo es gentil conmigo de cuando en cuando, pero a veces se niega a jugar conmigo. Le pregunté el otro día por qué mamá se había vuelto así conmigo. Yo no quería hablarle del asunto, pero no pude evitarlo. Me ha mirado desde arriba, con ese aire burlón que toma adrede para hacerme rabiar, y me ha dicho que era porque mamá no quiere oir hablar de mí. Le dije que no era verdad. Él me dijo que sí, que había oído a mamá decirle eso a papá y que le ha dicho: “No quiero oír hablar nunca de ella.” Ese fue el día que le apreté el cuello con la cuerda. Después de eso, yo estaba tan furiosa, a pesar de la palamada que él había recibido, que fui a su recámara y le dije que lo mataría. Esta tarde me ha dicho que mamá, papá y él iban a ir al mar, y que yo no iría. Se rió y me hizo muecas. Entonces lo empujé a la fuente. Ahora duerme y papá y mamá también. Dentro de un momento iré a su recámara y esta vez no tendrá tiempo de gritar, tengo la cuerda de saltar en las manos. Él la olvidó en el jardín y yo la tomé. Con esto, se verán obligados a ir al mar sin él. Y luego me iré a acostar sola, al fondo de ese maldito jardín, en esa horrible caja blanca en la que me obligan a dormir desde hace un mes. Cara Pálida ¿A ustedes nunca les ha pasado que vieron o creyeron haber visto algo con el rabillo del ojo? Una figura, algo negro, algo oscuro. Y cuando voltean rápidamente ya no esta. Esta historia que les voy a contar sucedió en verdad, el consuelo que hay tras ella pende únicamente de que quien la cuenta esta loco, pero dicen que precisamente, esta persona se volvió loca debido a esta anécdota. Era un adolescente y a el le sucedía mucho que miraba cosas a través del rabillo del ojo, ¡Lo que nos sucede a todos!, pero a el le pasaba el doble, y eventualmente el triple, el cuádruple y el quíntuple. Según cuenta evitaba decírselo a sus padres porque no era la gran cosa, aunque no tenía muy buena relación con ellos, era simplemente una curiosidad, dice haberlo hablado con amigos pero ninguno de ellos había tenido la misma experiencia con tanta frecuencia. Lejos de mejorar, la situación empeoro, hasta que un día pasó lo horrible e inevitable. Pues cuando giro la cabeza para ver la figura con el rabillo del ojo, esa cosa que siempre desaparece en este momento no había desaparecido, se había quedado ahí, sin importarle que lo vieran. Era alto, muy alto, y delgado al extremo, los huesos de las costillas se le marcaban de tal manera que era imposible, su piel era aceitosa, repulsiva a la vista, estaba completamente desnudo; no tenía genitales y sus piernas no eran más que palos, si es que a eso se le podían llamar piernas; los hombros se le marcaban tanto que era asqueroso, tenía un cuello muy delgado y largo que sostenía una gran cabeza, era horrible de ver, el chico recuerda haber pensado en ese momento que era imposible que una cabeza tan grande pudiera ser sostenida por un cuello tan frágil; la cara no tenía arrugas ni marcas, de hecho no tenía boca ni ningún rasgo facial salvo dos agujeros enormes y cavernarios muy oscuros que venían a ser sus ojos, y la figura lo veía fijamente. Esa primera ocasión dice que hubiera sido la más horrible de su vida de no haber sido por lo que paso después, pero por ahora el dice que tiro la silla donde estaba y fue gritando, chillando y llorando al cuarto de sus padres, el recuerda haber visto como su papá abrió la puerta, como el se tiro dentro del cuarto chocando contra la cama y como el papá cerro la puerta detrás de el tapando la visión de ese monstruo horrible que lo había seguido hasta el pasillo, incluso recuerda que la puerta se cerro y que ya no lo vio más. ¿¡No lo vieron!?, ¿¡No lo vieron!?, pregunta él, el padre abre la puerta, la figura sigue ahí, pero ellos no ven nada, ni papá ni mamá ven al monstruo. Fue una noche bastante difícil pero finalmente paso, no había vuelto a ver el monstruo durante el día pero ese breve alivio que quizá pudo haberse explicado con la primera excusa que el hubiese abrazado no valió de nada cuando a la noche siguiente lo volvió a ver. Esta vez estaba en el cuarto parado frente a la puerta, y la criatura no hacía nada, simplemente se limitaba a mirarlo con la cuenca de esos ojos oscuros que parecían vacíos; nuevamente el susto, el terror, los gritos, se podrán imaginar si nadie más podía verlo que pensaban los padres, y el chillaba, lloraba, gritaba, y a pesar de que por momentos la criatura se iba, no tardaba en volver, de hecho cada vez se quedaba con el un poquito más. En los documentos que cuentan el historial de este paciente denota que el lo llamo Cara Pálida, los amigos no tardaron en abandonarlo, y eso que el creía que eran buenos amigos, pero lo horrible no era el hecho que el nunca estuvo rodeado de buenos amigos era simplemente que, lo abandonaron con tanta facilidad como a cualquier otra persona la abandonarían si ve algo que no puede explicar o ve algo que no le puede probar a los demás, la novia lo abandono, y el cada día se iba poniendo más enfermo hasta el punto que su salud mental empezó a deteriorarse. Reporta que el monstruo incluso lo seguía de día, ya no solo de noche, y como siempre, solamente permanecía de pie, mirándolo incesantemente. No fue más a estudiar, dejo de hacer las actividades que siempre hacia, y pronto se convirtió en un incordio para sus padres, porque el chico no quería abandonarlos nunca, pues se sentía mejor si permanecía en compañía de otro ser humano, que estuviera con el para no quedar a solas con Cara Pálida. Pero nuevamente así como los amigos lo abandonaron los padres también lo hicieron recluyéndolo en una institución mental. Pasaron los meses y odio creció tanto, pero tanto, después de no solamente arrojarle cosas a Cara Pálida, cosas que simplemente pasaban de largo como si fuera un espejismo, no solamente de gritarle o insultarlo, no solamente de reunir valor de ir a atacarlo el mismo, no solamente de rogarlo llorando que por favor lo dejara en paz; fue todo en vano. Pero una noche después de que sus ojos se secaron y ya no pudo llorar más con Cara Pálida ahí, muy cerca viéndolo fijamente, este chico que tuvo el poder de ver las visiones que pasan a menudo por el rabillo del ojo, fue regalado con otra visión: Miles de personas en la oscuridad, personas que no salían de su imaginación, personas que el sabía que existían; y miles de Caras Pálidas, miles de monstruos, un poco diferentes unos de otros, tan diferentes como las personas entre si; cada uno acompañando a un ser humano. Entonces lo supo, cada uno de nosotros tiene a su propio Cara Pálida, solo que no lo podemos ver. Y hay otra cosa más, así como cada quien tiene a su Ángel de la Guardia resulta que los Cara Pálida son los escoltas de las personas que ya están condenadas. No tienen a Ángeles de la Guardia, tienen a Caras Pálidas siguiéndolos. Muchos dicen que nunca vieron figuritas extrañas ni cosas raras pasando a través del rabillo del ojo. Quizás ellos sean los que estén salvos. Y tú ¿Alguna vez has visto algo extraño por el rabillo del ojo? Se que estas despierto Erase una vez hace mucho tiempo un niño de unos 10 años que vivia en un pequeño pueblecilo, de esos en los que no vive mucha gente y casi todos se conocen, casi nunca ocurría nada……. una noche, avisaron por las noticias que una fuerte tormenta llegaría al pueblo, así que nadie pudo salir en todo el día de sus casas……. cayo la noche, el niño estaba en su cuarto viendo televisión, tenia unos gustos muy raros, quizá no eran muy aptos para su edad, le gustaban los programas sobre forenses, asesinos, cosas así, entro su madre a su cuarto y le dijo que no tardara mucho en apagar la TV, el niño, sin mas la apago para irse a dormir, paso una tiempo, quizá unas 2 o 3 horas, por alguna razón, el niño se despertó, quizá tuvo una pesadilla, quizá escucho algo, quien sabe, pero no le tomo mucha importancia, así que intento volver a conciliar el sueño, pero no podía, la tormenta no lo dejaba relajarse lo suficiente, aun así intento dormirse por un largo rato. luego de mucho tiempo intentando dormirse sin éxito, escucho unos pasos, intento ignorarlos, pero cada vez se escuchaban mas cerca de su habitación, poco a poco empezó a ponerse nervioso, hasta que, cuando los pasos se escuchaban en la entrada de su habitación, escucho que se abrió una puerta, por lo que pudo deducir la puesta de la habitación de sus padres, así que supuso que uno de ellos salio a hacer algo y volvió a entrar. “imposible sino habría oído que abrieran la puerta antes” pensó el niño luego de eso escucho unos golpes en el cuarto de sus padres *pam pam pam* “que habrá sido eso, eran ellos? espero que estén bien” ese tipo de pensamientos pasaba por su mente en ese momento, hasta que no pudo aguantar la curiosidad y salio de su cuarto para ir al de sus padres, de camino tropiezo con algo en la sala, no e tomo mucha importancia, pensaba mas en si había hecho ruido, así que volvio rápidamente a su cuarto, apenas llego se acostó de nuevo en su cama, se coloco su manta y escucho algo que no quería escuchas, su puerta se abrió de manera violenta, alcanzo a ver a un hombre que arrastraba dos costales algo ensangrentados, no podía pensar en nada, muchas cosas pasaban por su mente, pero pensó que si se hacia el dormido pensaría que estaba durmiendo, así que cerro los ojos y espero que pudiese dormirse, pero no pudo, sus nervios estaban hasta el tope, estaba aterrorizado, luego de poco tiempo, que pareció una eternidad, escucho un golpecito, al parecer el hombre se había sentado en su mesita de noche, luego de lo que parecio fue una eternidad, alcanzo a ver en su reloj, de esos digitales que tienen una pantalla que brilla, que faltaba poco para que amaneciera, así sus padres se despertarían y echarían a ese hombre, pero, antes de que amaneciera, escucho que el hombre se levanto y empezó a golpear la pared de su cuarto….. *pam………….pam………….pam…………* ……….luego el hombre se levanto y salio de su cuarto, el niño por fin pudo relajarse y dormir por lo menos un rato……. se levanto y vio algo que lo dejo pálido y helado, en la pared de su cuarto había algo escrito con sangre, decía: SE QUE ESTAS DESPIERTO . Smile dog.jpg El día que conocí a Mary E., un día de verano de 2007, realmente terminé hablando con una puerta; bueno, más que hablar con una puerta, escuché los sollozos y las plegarias que venían del otro lado de esa puerta. Hablé con Terence, el esposo de Mary durante 15 largos años. Mary aceptó verme porque a mi edad era imposible que trabajara para algún periódico y en realidad, yo no parecía otra cosa que un estudiante obsesionado con algunos temas, ocupado en su carrera y -si todo salía de acuerdo al plan- esperanzado en escribir algunas piezas de ficción, en algún momento; y eso era todo lo que yo era. Obtuve la dirección de su casa y acordé visitarlos en un fin de semana en el que yo estaría en Chicago visitando a una tía. Terence me recibió, Mary se había encerrado en su habitación. Acampamos junto a la puerta durante media hora. Terence intentó calmarla, convencerla de que saliera, pero fue inútil. Me entretuve tomando notas desde el banquillo en el que el marido me instaló. No quise dar la entrevista por perdida y traté de escuchar la discusión, captar algún dato. No logré entender mucho de lo que Mary dijo, estaba histérica y no paraba de repetir algunas cosas sobre sus pesadillas. Tras varios intentos, Terence tiró la toalla y se disculpó conmigo. Abandoné la casa un tanto desanimado, pero logré convencerme de que aquello no era para tanto, después de todo, esto era un pasatiempo y nada más. Además, si Mary nunca lograba salir de su cuarto, tenía que haber alguien más. Mary era la administradora de un pequeño foro electrónico de anuncios (un BBS), con base en Chicago, en 1992, cuando tropezó con smile.jpg y su vida cambió para siempre. Tenía apenas cinco meses de casada cuando pasó a formar parte de los cuatrocientos usuarios que, se estima, abrieron el hipervínculo; ella, sin embargo, es la única que ha hablado abiertamente sobre la experiencia. El resto han permanecido en el anonimato o quizá han muerto. Fue en 2005, cuando apenas cursaba la preparatoria, que smile.jpg atrajo mi atención por mi creciente interés en los fenómenos surgidos en internet; Mary solía ser la víctima que se citaba para darle credibilidad a un fenómeno que también llegó a denominarse como smile.dog. Lo que más me atraía era el absoluto silencio en internet sobre la cuestión, la gente familiarizada con los rumores y dispuesta a hablar sobre ellos los consideraba apenas un Hoax, pues incluso dedicando algunas horas a la tarea, es imposible encontrar la imagen. Ciertamente, existen muchas fotos manipuladas con la finalidad de hacerse pasar por la original y es eso lo que uno va a encontrar en los primeros intentos con cualquier buscador. A la imagen original se le atribuyen efectos colaterales muy significativos: ansiedad aguda, delirio y en algunos casos, epilepsia. Creo que ese es el principal motivo de que el archivo sea apenas una sombra, un fantasma que suele mencionarse de vez en cuando. ¿La censura del tópico se apoya en el escepticismo o en el miedo? Ni smile.jpg, ni smile.dog son mencionados en Wikipedia aunque virales más escandalosos como goatse (hello.jpg) o 2girls1cup, cuentan con su propia entrada; así mismo, cualquier intento de subir una contribución referente a smile.jpg, es sistemáticamente eliminada por cualquiera de los múltiples administradores de la enciclopedia en línea. Al parecer, ya se hablaba de smile.jpg en los remotos tiempos de usenet, e incluso existe una historia muy persistente sobre un hacker que en 2002, inundó los foros de sátira y humor de Something Awful con la imagen, volviendo epilépticos a casi la mitad de su público. Se cuenta también, que para finales de la década de los noventa, una cadena circuló vía eMail con el asunto: “SONRÍE, DIOS TE AMA!”. Sin importar los altos márgenes de exposición que estos eventos supondrían, pocas personas admiten haber tenido contacto con el archivo y hasta ahora, ninguna página o vínculo convincente ha sido descubierto. Aquellos que claman haber visto smile.jpg, suelen alardear agregando que en el momento en que lo vieron estaban muy ocupados como para guardar una copia en su disco duro. De cualquier modo, las descripciones de las presumibles víctimas suelen tener algunos puntos de coincidencia: un perro (cuando se especifica su raza, un husky siberiano), iluminado por el flash de la cámara en una habitación en penumbras; el único detalle que se distingue en la imagen es una mano que surge desde la penumbra y usualmente, no parece hacer nada más que “posar”, hacia el margen izquierdo. Por supuesto, el enfoque de la imagen es el perro (o la criatura similar a un perro, como también suelen llamarlo): el animal muestra una par de filas de enormes, blancos y afilados dientes, con un gesto que casi parece humano. Se suele agregar que la imagen se ha quedado dentro de la cabeza del espectador y que conforme se repite, vuelve en momentos de distracción durante el día, esta va envolviendo la mente, hasta el punto en el que la imposibilidad de pensar en otra cosa se confunde con la sensación de no poder mirar hacia otra parte y la imagen comienza despertar impresiones en los otros sentidos. Estos –por llamarlos así- episodios, parecen estar relacionados con los diagnósticos de epilepsia y también con la aparición de pesadillas, nítidas y paulatinamente más inquietantes. Después de que la condición empeora, el testigo suele terminar medicado y esto, al menos en algunos casos, suele mitigar el proceso. Supongo que el tratamiento que Mary E. tomaba, no fue parte de esos casos. Después de regresar de Chicago, me dediqué a enviar mensajes de solicitud a varios grupos de noticias, foros, sitios y listas de correo, esperando encontrar el nombre de algún supuesto testigo de smile.jpg que sintiese la necesidad de dar su testimonio. Pasó demasiado tiempo sin ninguna respuesta y en algún momento, mi curiosidad comenzó a apagarse: me encontraba camino a exámenes finales. Mary me envió un mail, a principios de Marzo de 2008: Para: jml@****.com De: enherM@****.net Asunto: La entrevista del año pasado Todavía tengo mucha vergüenza por el modo como te traté cuando me visitaste. Espero comprendas que no tuviste nada que ver con esto, fue por mis problemas… creo que hubiera podido ser más amable y espero que me perdones. Tenia mucho miedo. Me siento acosada. He vivido así durante 15 años. El perro viene a mí en mis sueños, cada noche. Se que parece mentira, pero es cierto. Hay algo, un color, algo que hace que las pesadillas que tengo no se parezcan a ningún sueño que hubiera tenido antes… ya no recuerdo tanto los sueños que tuve antes. En mis sueños, nunca me muevo. Nunca hablo. Simplemente estoy mirando la escena de esa foto horrible, veo la mano, veo el perro y el perro habla. He pensado qué hacer durante mucho tiempo… he tenido mucho tiempo para pensarlo. Me imagino que se lo hubiera podido enseñar a algún compañero, a algún extraño, incluso a Terence aunque la idea no me gustara. Cada noche durante quince años, smile.dog ha venido a mis sueños y me ha exigido que difunda la palabra palabra y entonces, si el perro cumple con su palabra palabra, me dejara en paz. Lo que me detiene es pensar en lo que haría si me miente y si no la cumple. ¿Y si todo se pone peor después de que lo obedezca, entonces que? Así que nunca le he hecho caso. Durante 15 años mantuve el diskette escondido entre mis cosas. Todas las noches viene y me exige que difunda su palabra palabra. Pero yo he aguantado. Muchos de mis amigos del foro, los que vieron el archivo, dejaron de postear y luego se mataron. Otros simplemente desaparecieron y no supe más de ellos. Son los que mas me preocupan ¿que decidieron? ¿le hicieron caso? Perdoname pero cuando hablaste con mi esposo y acordaron una cita yo sentia que al fin me iba a volver loca. Había decidido darte el diskette. Ya no me importaba si el perro estaba mintiendo o no, quería que todo terminara, como fuera. Tu eres un extraño, alguien de quien no tengo idea de su vida y con la que no me siento obligada a nada. Por eso pensé que sería mas fácil, dártelo para tu investigación y que no me importara que fuera a pasar contigo. Pero antes de que llegaras me vi en el espejo y me di cuenta de lo que estaba haciendo: estaba apunto de arruinar tu vida para siempre. No pude soportarlo, todavía no puedo. Tengo mucha vergüenza de lo que estuve a punto de hacerte y todo lo que espero es que esta advertencia haga que recapacites y dejes de buscar el archivo. Porque puede que te encuentres con alguien mas débil o más inconciente y no dude en obedecer sus palabras las palabras. Todavia estas a tiempo de detenerte. Sinceramente, Mary E. Terence me llamó unos días después, estaba en la ciudad y quería verme, lo cité en un café. Mary se había suicidado. Después de cremarla, había decidido revisar sus cosas, sus cuentas de correo y su ordenador. Fue hasta que me contó que había dado con el email que su esposa me mandó, que me di cuenta del verdadero estado en el que se encontraba: era poco lo que quedaba del carácter afable y seguro con el que me había encontrado el año pasado. Me pidió que hiciera caso de lo que su esposa me había advertido. Había encontrado el diskette, etiquetado simplemente como dog, en una estantería, en medio de un libro. Lo había roto y le había prendido fuego hasta volverlo nada más que un pedazo de plástico negro y retorcido. —Silbó —me dijo. Noté su rostro palidecer mientras intentaba tragar saliva y luchaba por explicarme, por encontrar las palabras correctas para explicarme— la cosa silbó, la cosa… —trató de disimular el tono de su voz el temblor de sus manos, dándole un trago a su taza de café:— …la cosa aulló cuando se estaba quemando… —Noté el cambio en su cara, conforme se daba cuenta de lo que me estaba diciendo— como, como si fuera un animal, vivo. Me conmovió, quizá demasiado. Tengo que admitir que no supe como manejar mi encuentro con Terence. Si esto era una broma, era una muy buena. Pensaba, para calmarme, que todo era un engaño. Parecían una pareja seria, pero hey, quién sabe, quizá sólo se habían estado divirtiendo. Luego encontré el obituario de Mary e incluso, encontré una pequeña nota que cubría su muerte en la sección policíaca de un tabloide de Chicago. Estaba muerta, al parecer, aunque ni la nota ni el obituario decían nada acerca de un suicidio. Decidí abandonar definitivamente, mi pasatiempo, sobre todo porque estaba por finalizar el semestre y tenía que concentrarme en los exámenes. El mundo tiene formas extrañas de ponernos a prueba. Casi después de un año completo de que viera al esposo de Mary, recibí otro mail: Para: jml@****.com De: elzahir82@*******.com Hola: Encontré tu correo electrónico en una lista de correo. Tu perfil decía que estabas buscando a smiledog. Yo la vi y no es tan mala como todo el mundo dice. La adjunto. Hay que difundir la palabra palabras. La verdadera imagen no la pondre(no se si sea la verdadera imagen.) El fin del mensaje todavía me da escalofríos. Mi cliente de Mail mostraba un archivo adjunto. Su nombre, como era de esperarse, era smile.jpg. Consideré si bajarlo o no. Era muy probable que fuese falso, todo lo que había pasado no volvía más probable otro resultado; además, aún no estaba completamente convencido de los dichosos poderes de un simple fichero. El caso de Mary E. me había sacudido, claro, pero, ¿no era una paciente psiquiátrica de cualquier forma? Además, ¿Cómo es que una simple imagen podría hacer lo que se supone que esta hace? ¿Qué clase de criatura es capaz de romper la mente de un ser humano usando como único medio, sus ojos? Por otro lado, no todo podía ser una mentira, algo tenía que existir del otro lado de la leyenda. Si descargaba la imagen, si la miraba, si al final de todo resultaba que Mary se encontraba en lo correcto, si smile.dog venía a mí en mis sueños a exigirme que difundiera su palabra palabras, ¿qué haría entonces, viviría como lo hizo Mary, luchando con todas mis fuerzas durante el resto de mi vida, para no rendirme ante las ordenes de la criatura, hasta finalmente sucumbir a mi propia muerte o mi propia locura? Y si elegía el otro camino, ¿a quién le cargaría algo como esto? En mi intención original, que era escribir un artículo corto sobre smile.jpg, había pensado que podía anexar la imagen como evidencia, pero en esos momentos no esperaba que cualquiera que leyera el artículo, cualquier interesado, terminara afectado. Asumiendo que el archivo adjunto en el mail, fuera genuino, ¿sería lo suficientemente malicioso como para salvarme a mí mismo de esta forma?. La chica de la foto Un día la escuela, un niño llamado Tom estaba sentado en clase haciendo matemáticas. Faltaban 6 minutos para que termine la clase. Aunque él estaba haciendo su tarea, algo le distrajo. Su escritorio estaba al lado de la ventana, y él se volvió y miró hacia el exterior de hierba. Parecía una que habia imagen en el pasto. Cuando terminaron las clases, corrió hacia el lugar donde lo vio. Corrió tan rápido para que nadie más pueda agarrarla. La cogió y sonrió. Tenía una foto de la chica más hermosa que había visto en su vida. En suu mano se levantaban dos dedos, formando el signo de la paz. Ella era tan bella que quería reunirse con ella, así que corrió por toda la escuela y pidió a todos si la conocían o alguna vez la habian visto antes. Pero todo el mundo le dijo "No". Él estaba devastado. Cuando estaba en casa, le pidió a su hermana mayor si conocía a la chica, pero por desgracia también dijo "No". Era muy tarde, por lo que Tom subió las escaleras, colocó la foto en su mesita de noche y se fue a dormir. En medio de la noche Tom despertó por un golpecito en su ventana. Era muy suave y lento. Él se asustó. Después de los golpes oyó una risita. Vio una sombra cerca de su ventana, por lo que salió de la cama, caminó hacia la ventana, la abrió e intentó encontrar la fuente de el críptico sonido. En el momento se dió cuenta de la dirección de donde provenía la risa, había desaparecido. Al día siguiente pidió a sus vecinos si la conocían. Todo el mundo dijo: "Lo sentimos, no". Cuando su madre llegó a casa, incluso le preguntó si la conocía. Ella dijo "No". Fue a su habitación, puso la foto en su escritorio y se quedó dormido. Una vez más, fue despertado por un leve golpe. Él tomó la imagen y bajo las escaleras decidido a entoncrar a la fuente de la risa.Salio de su casa y cruzó la carretera, cuando de repente fue atropellado por un coche. El conductor se bajó del coche y trató de ayudarlo, pero ya era demasiado tarde. De pronto vio la imagen y la recogió. Era de una linda chica levantando tres dedos. Cigarrillos Alguien quiere intentar esto? Ve hacia algún baño de alto tráfico. Debe ser un baño donde haya estado mucha ente, o no habrá la suficiente energía latente residual para poder hacer esto. El baño de un hotel es perfecto. Asegúrate que es después de las 00:00, y asegúrate de que lleves dos cigarrillos. Entre más fuertes sean los cigarros, más probabilidades de éxito tendrás. Siéntate a obscuras y fúmate uno de los cigarrillos; Asegúrate de que haya un espejo y que puedas ver tu reflejo siempre. La cereza del cigarrillo encendido te debe dar la luz suficiente para esto. Cuando te hayas fumado más o menos tres cuartos del cigarrillo, el cuarto deberá estar lleno de humo. Tus ojos probablemente se pondrán llorosos, pero no parpadees. No quites la vista de tu reflejo en el espejo por nada del mundo. Si parpadeas, todo lo que hayas hecho hasta ahora será en vano.Te darás cuenta de que tu reflejo se desvanecerá en la obscuridad. Sin embargo, la cereza del cigarro se separara en dos ojos rojos. El humo del cuarto se empezara a condensar, y antes de que te des cuenta de lo que ha pasado, una figura estará sentada a tu lado. Te pedirá un cigarrillo –Esta es la razón por la que te pedí que trajeras dos -. Dale el cigarro a la figura, el cual se encenderá por si solo en cuanto lo lleve a donde su boca debiera estar. En este momento, puedes preguntarle lo que tú quieras, y siempre te dirá la verdad. Puedes preguntarle sobre quien mato a JFK o quien era Jack el destripador. Cualquier cosa que se te ocurra. Asegúrate de estar pendiente de cuanto ha fumado del cigarrillo; Cuando leste a punto de terminarse el cigarro, el humo de tu cigarro, empezara a definir mas de sus facciones, haciéndolo mas material que etéreo. En este momento, párate y arráncale sus ojos de un movimiento. La figura deberá ser en su mayoría humos, así que tus manos atravesaran su cabeza. Si dejas que termine su cigarro, el te ATACARA, seguramente tomando tu vida. La figura gritara y te insultara, y la mano con la que arrebataste sus ojos ardera intensamente. NO ABRAS TU MANO! Aunque los ojos se hayan casi desvanecido, pueden aun ver; Corre hacia el switch de luz y préndelo. Esto desvanecerá a la forma física de la figura y lo regresara a su forma etérea. Abandona el cuarto, y espera hasta después de las 3:00 AM para abrir tu mano. Probablemente el ardor sea insoportable, pero si abres la mano, todas las luces de donde estés se apagaran, permitiéndole a la sombra regresar y tomar venganza. Quizás tengas marcas en la palma de tu mano cuando la abras, aunque cauterizadas sanadas. A partir de ahora, no podrás nunca estar en un cuarto a obscuras con un espejo, porque la figura podrá seguirte gracias a las marcas de tu mano. Después de esto, quizás sientas más frio de lo normal, sin importar lo cálido del lugar donde estés. A partir de ahora, tendrás muchas pesadillas, pero en ellas, tendrás la habilidad de una especie de sexto sentido. Podrás ver eventos futuros cercanos, quizás cosas horribles. Cosas que solo tú sabrás y podrás detener. Supongo que, es un pequeño precio a pagar por el conocimiento absoluto… "Como hacer enojar a un espiritu" 2 Hermanos, muy unidos uno de 15 años y el otro de 12 a ellos les gustaba mucho probar juegos del "demonio" o paranormales como la ouija entre otros cada vez que intentaban invocar a un espíritu nunca pasaba nada... con el paso del tiempo el hermano mayor empezó a interesarse mas en las mujeres, y no le prestaba atención a esas cosas el hermano menor que era muy inteligente sabia buscar en Internet, y buscaba juegos espirituales etc, acompañado de su hermano. Un día quiso hacerlo solo, su hermano estaba en una fiesta, y el busco en Google "Como hacer Enojar a un Espíritu"... busco y busco hasta que encontró una pagina oscura, muy vieja, no tenia diseño ni nada, en esta pagina había un ritual (juego), que decía lo siguiente: Primero hay que poner un espejo grande frente a tu cama, o en un lugar en el que puedas dormir, tienes que hacerte el dormido y hacerle creer a tu reflejo en el espejo, que tu en realidad estas durmiendo, cuando tu sientas que has logrado engañar a tu reflejo, Levanta tu mano derecha y has un número 4 con los dedos, Si todo salio bien, tu reflejo en el espejo habrá sido engañado, y este estará mostrando un número 3 pero CUIDADO decía al final de ese reto, Pues nunca más podrás darle la espalda a tu reflejo, en el espejo. Cuando el hermano mayor llego a la casa encontró a los padres muy enojados, el se entero, de que su hermano había desaparecido, el hermano menor no había pedido permiso para salir, no se iba a ningún lado, el simplemente se había ido de la casa. Eran las 3 de la mañana y los padres estaban muy asustados, pensaban en el secuestro, el hermano mayor sabia que no era un secuestro, el sabia que algo malo había pasado, y el tenia una idea de que podría ser la causa de su desaparición. El hermano fue a la computadora, miro el historial, y encontró la pagina que su hermano había visto... Busco en todos lados, el sabia que el espejo estaba desaparecido, Fue al único lugar en el que nadie había buscado... en el Baño, al entrar, el hermano mayor se asusto mucho, pues el espejo desaparecido, estaba tirado en la tina... con 3 Marcas de rotura, y con la sangre de su hermano, había un mensaje que decía: "NI SE TE OCURRA HACERLO TU TAMBIÉN" . El tren con cara de payaso En 1950 no habían playstations , Xbox,computadadoras, o televisores , los niños no tenían esos aparatos asi que se divertían con algo diferente, Con un parque como un parque de diversiones. Los niños después del colegio ivan al parque .Ya que eran mas sociales , tenían sus amistades, sus peleas, su aficciones todo ahi. Habían hamacas, toboganes , subí y bajas pero había algo que era lo mas deseado; un trensito , un trensito con cara de payaso, los niños se peleaban por ese tren, era lo más emocionate y divertidó.Lo peor que te podias hacer en ese parque era un raspon o nose quiza, debes en cuando un ojo morado. El tren no era muy rapido ni teconologico; era muy antiguo , además el humo que largaba era toxico, aunque nadie se podría intoxicar ya que estaba al aire libre , aunque a los niños despues de ir todos los dias quiza hiciera algún daño que otro, pero nada grave. En el trayecto del trensito habia como una cueva larga la cual era la parte más emocionate de todo el trayecto. Un día el trensito se para y por mal azar del destinó el trensíto se para en la cueva. Los niños se reian y gritaban, era algo emocionante para aquellos niños, como cuando había un apagon, bueno lo mismo. Ojo si te llegabas a bajar eras el más mariquita de todos. Unas 2 h despues biene una madre corriendo , no porque tenía que venir a buscar a su hijo/a sino porque los niños "mariquitas" que salieron de la cueva fueron llorando al primer adulto que vieron. La mujer entro con una literna y atras los demás padre, los adultos empiesan a toser, y paso lo peor cuando se metieron más adentro, los niños se habían muerto por el gas toxico del tren, que se habia acumulado en la cueva. En 1990 el parque fue nominado partimonio nacional, y como toda fiesta gringa, restauraron todo el parque: las hamacas , toboganes , todo , incluyendo el tren. Los adultos, despues de tanta cerveza, deciden dar un paseo en el tren. Las risas y la fiesta se tornaron en llanto y discordia cuando entraron al tunel y empesaron a escuchar risas, unas risas muy particulares , risas de niños. Después de ese trago amargo se decidio sacar ese tren y clausurar la cueva. Parte 1: http://www.taringa.net/posts/paranormal/15358335/Enciclopedia-de-Creepy-pastas_-parte-1.html Parte 2: http://www.taringa.net/posts/paranormal/15418522/Enciclopedia-de-Creepy-pastas_-Parte-2.html [/

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El Maestruli
El Maestruli
HumorporAnónimoFecha desconocida

Hola a todos, hoy vengo a hablarles de el meme que se volvio popular ultimamente por los videos de Marito Baracus: EL MAESTRULI(JAJAJA JAJA JAJAJAJAJAJAAJA JAJAJAJAJA) El Maestruli El maestruli es, como dije antes, un meme que se conoce por reirse de cualquier cosa (incluyendo los chistes malos). Segun dice el video de Alf, el maestruli trabaja/ba para Susana. Poco se sabe en realidad de la verdadera identidad de el maestruli, debido a su corta aparicion. Algunas imagenes xD Maestruli original Frase que quedara para la historia! Y esta no es de el maestruli pero me dio mucha gracia xD . Videos: Alf link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=pAdTUYoKIQM 1 HORA DEL MAESTRULI Ya se que una hora es mucho, pero si queres estar todo el dia como el maestruli te la tenes que bancar... . :O Tres horas del maestruli :O PD: Gracias @El_Veyron por el link Espero que les haya gustado el post .

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