fraanlopez
Usuario (Argentina)

LSD El químico suizo Albert Hofmann sintetizó por vez primera la sustancia en 1938 y en 1943 descubrió sus efectos por accidente durante la recristalización de una muestra de tartrato de LSD. El número 25 (LSD-25) alude al orden que el científico iba dando a los compuestos que sintetizaba. Los laboratorios Sandoz presentaron la LSD como una droga apta para diversos usos psiquiátricos. Muchos psiquiatras y psicoanalistas de los años 50 y 60 vieron en ella un agente terapéutico muy prometedor.7 Sin embargo, el uso extramedicinal del fármaco ocasionó una tormenta política que llevó a la prohibición de la sustancia, ilegalizando todos sus usos, tanto medicinales como recreativos y espirituales. A pesar de ello, algunos círculos intelectuales siguen considerando que tiene un gran porvenir como sustancia medicinal.8 Varias organizaciones, como la Fundación Beckley, MAPS, el Heffter Research Institute y la Fundación Albert Hofmann continúan financiando, promoviendo y coordinando la investigación sobre sus usos medicinales.9 Tras varios decenios de bloqueo, en 2008 el gobierno suizo dio luz verde a una investigación para averiguar si la LSD ayuda a los pacientes que sufren enfermedades incurables, como el cáncer, a disminuir su angustia. En 2009, la Fundación Beckley ha emprendido un estudio para explorar los efectos de la LSD en la actividad neuronal y su estímulo a la creatividad.10 HISTORIA El químico suizo Albert Hofmann sintetizó por primera vez LSD el 16 de noviembre de 1938 en los laboratorios Sandoz de Basilea (Suiza), durante un programa de investigación dirigido a encontrar posibles usos medicinales de los alcaloides del grupo ergolina, presentes en el cornezuelo del centeno. El cornezuelo es un hongo que infecta los granos del cereal que se utilizan para hacer pan de centeno, causando el fuego de san Antonio (ergotismo). Tras lograr sintetizar la ergobasina (sustancia uterotónica), comenzó a trabajar en otros derivados amidas del ácido lisérgico. La dietilamida del ácido lisérgico es el vigésimo quinto derivado del ácido lisérgico que sintetizó (de ahí su nombre: LSD-25), y en un primer momento Hofmann pensó que podría tener utilidad como analéptico, estimulante de los sistemas circulatorio y respiratorio, dada su analogía estructural con la nicetamida (dietelamida del ácido nicotínico), un analéptico conocido. Sin embargo, en los experimentos que se realizaron con animales no se observó ningún efecto beneficioso en este sentido (si bien las notas de laboratorio indican que los animales se volvieron extraordinariamente inquietos bajo sus efectos), y se abandonó su estudio. Sus propiedades psicodélicas no se descubrieron hasta 1943, cuando Hofmann, siguiendo lo que denominó «un curioso presentimiento», volvió a trabajar sobre el compuesto.12 Mientras volvía a sintetizar LSD-25, Hofmann se sintió mareado y tuvo que dejar el trabajo. En su diario, Hofmann escribió que abandonó el laboratorio y partió a su casa, afectado por «una notable inquietud, combinada con un ligero mareo». Hofmann indica que mientras reposaba en su cama cayó en un "estado similar a la ebriedad", no desagradable, que se caracterizaba por una estimulación extraordinaria de la imaginación. En un estado similar al ensueño, con los ojos cerrados contemplaba series ininterrumpidas de «imágenes fantásticas, formas extraordinarias con patrones de colores intensos, caleidoscópicos». El estado duró unas dos horas, pasadas las cuales remitió.13 Hofmann pensó que estos efectos psicoactivos se debían a que había absorbido accidentalmente una pequeña cantidad de LSD-25 por vía cutánea. Tres días después, tomó una dosis mucho mayor para poner a prueba sus efectos; este día pasó a ser conocido más tarde como "el día de la bicicleta".7 El día de la bicicleta El 19 de abril de 1943 el doctor Hofmann ingirió a propósito 250 µg de LSD, pues, por su experiencia con otros alcaloides ergóticos, pensó que podría ser la dosis mínima. Sin embargo, pronto descubrió que la sustancia tenía una potencia superior a la de casi cualquier otra conocida en la época, por lo que la dosis que se administró era en realidad superior a la que más tarde se aconsejó para fines terapéuticos. Tras ingerir la sustancia, Hofmann sintió que le costaba hablar de forma inteligible y pidió a su asistente de laboratorio, que estaba al tanto del experimento, que le acompañase en su viaje a casa en bicicleta, pues, por las restricciones del período de guerra, no había automóviles disponibles. Durante el viaje a casa, el estado de Hofmann se agravó, y en su diario escribió que todo lo que había en su campo de visión ondulaba, distorsionado como una imagen en un espejo cóncavo. Aunque avanzaba velozmente, tuvo la sensación paradójica de que permanecía inmóvil. Cuando llegó a casa, llamó a un doctor y pidió a su vecina algo de leche, creyendo que le ayudaría a recuperarse. Hofmann hace notar que a pesar de su estado delirante, fue capaz de escoger con lucidez la leche, por su calidad de antídoto no específico contra el envenenamiento.13 Cuando llegó el médico, no encontró ningún síntoma físico anormal, salvo las pupilas extremadamente dilatadas. Tras pasar varias horas aterrorizado, convencido de que un demonio había poseído su cuerpo, de que su vecina era una bruja y de que el mobiliario de su casa le amenazaba, el doctor Hofmann pensó que había enloquecido por completo. En su diario, Hofmann indica que el doctor decidió no medicarlo y prefirió enviarlo a la cama. Una vez acostado, Hofmann sintió que el pánico comenzaba a dar paso a una sensación de buena suerte y gratitud. Los colores y juegos de formas que veía con los ojos cerrados le resultaban ahora placenteros. Se trataba de «imágenes fantásticas» que surgían ante él, alternándose unas tras otras, abriéndose y cerrándose en círculos y espirales para después explotar en fuentes de color, y comenzar de nuevo, en un flujo incesante. Durante su 'viaje', las impresiones acústicas (como el ruido de un automóvil que pasaba) se transformaban en imágenes. Finalmente, Hofmann se quedó dormido y despertó al día siguiente fresco y con la mente clara, aunque con cierto cansancio corporal. Desayunó con una sensación de bienestar y vida renovada, y encontró la comida deliciosa. Mientras caminaba por el jardín, notó que todos sus sentidos «vibraban con una sensibilidad superior, que duró durante todo el día Efectos - Efectos Los efectos de la LSD sobre el sistema nervioso central son extremadamente variables y dependen de la cantidad que se consuma, el entorno en que se use la droga, la pureza de ésta, la personalidad, el estado de ánimo y las expectativas del usuario. Algunos consumidores de LSD experimentan una sensación de euforia, mientras que otros viven la experiencia en clave terrorífica. Cuando la experiencia tienen un tono general desagradable, suele hablarse de "mal viaje". Cuando la sustancia se administra por vía oral, los efectos tardan en manifestarse entre 30 minutos y una hora y, según la dosis, pueden durar entre 8 y 10 h.29 Entre los efectos fisiológicos recurrentes están los siguientes: contracciones uterinas, fiebre, niveles elevados de glucemia, erizamiento del vello, aumento de la frecuencia cardíaca, transpiración, pupilas dilatadas, insomnio, parestesia, hiperreflexia y temblores. Efectos psicológicos Los efectos de la LSD en la psique humana se caracterizan por variar de una persona a otra y de una situación a otra. Se considera que los efectos de la LSD son en gran medida imprevisibles y que dependen del contexto del consumo y de la situación mental en que se encuentre el individuo que la consume. Sin embargo, existe una amplia gama de efectos que suele provocar la LSD. De acuerdo a las investigaciones llevadas por el Mental Research Institute (un departamento del Medical Research Institute de California), podemos comprender los efectos psicológicos de la LSD en cinco niveles distintos.30 Efectos en el estado de ánimo Suelen ser muy variados. En líneas generales, el individuo que consume la droga entra en un estado de susceptibilidad emocional que lo pueda llevar tanto a la tristeza intensa como a la euforia. Frecuentemente los sentimientos de euforia y bienestar tienden a evolucionar en muchos sujetos a sensaciones de omnipotencia. En ocasiones, la droga produce un aumento de la ansiedad mientras que en otros casos, hay un descenso de los niveles de ansiedad, que puede permitir al individuo hablar de temas que normalmente le son dolorosos o difíciles de afrontar. De igual manera, los sujetos bajo los efectos de la LSD tienden a preocuparse por los eventos que suceden en el momento inmediato y perder interés por los eventos del futuro y del pasado. Efectos en el comportamiento interpersonal La LSD tiende a generar en el sujeto un mayor interés por las relaciones interpersonales. Esto deriva muchas veces en una facilidad para sentirse herido por los demás o ignorado. En un ambiente psicoterapéutico, ha demostrado en ocasiones aumentar la confianza del sujeto con su médico tratante. También puede ocasionar reacciones paranoides en el sujeto que la consume. Efectos sensoriales y perceptivos Son frecuentes: mayor sensibilidad a los estímulos sonoros y visuales en general; distorsiones de la imagen corporal; distorsiones visuales que suelen ser ilusiones, aunque pueden en ocasiones ser también alucinaciones; sinestesia de todo tipo, por ejemplo, música que produce visiones, imágenes visuales que producen olores, etc; alteración de la percepción del tiempo, por ejemplo, sentir que el tiempo se detiene, o que el tiempo va hacia atrás o que se acelera, etc; percepción alterada el mundo externo, como algo inestable y escurridizo. Efectos cognitivos Suele estimular los procesos del pensamiento, ocasionando el paso acelerado de una idea a otra. Puede ocasionar una disrupción del pensamiento o de los conceptos. Esto se ha interpretado como confusión o pensamiento psicótico, pero también se le ha considerado como un impulso creativo. Otros efectos La LSD tiende a producir sentimientos de unidad con el entorno, sensación de "comprender" la vida y la existencia, experiencias religiosas y una fuerte tendencia a pensar en términos existenciales. Estos efectos se han registrado frecuentemente en la literatura científica y se interpretan como el resultado de la combinación de los efectos cognitivos y emocionales producidos por la LSD, tal como se han descrito en los segmentos anteriores. Este video , los podra orientar un poco mas - MALOS VIAJES - Los posibles riesgos asociados al consumo de LSD son psicológicos más que físicos. Entre las posibles riesgos que entraña su consumo está la posibilidad de experimentar reacciones desagradables, como son las reacciones de ansiedad. También en algunas personas el consumo de LSD podría llegar a intensificar o exacerbar trastornos psicológicos subyacentes. Así, personas con tendencias suicidas deberían evitar su uso. No existe un riesgo de sobredosis física, si bien podrías llegar a tener problemas por consumir una dosis mayor de la que psicológicamente podés manejar. Existe también la posibilidad de que tengas un "mal viaje", es decir, que experimentes sensaciones desagradables como sensaciones de temor, de ansiedad, etc. Una de las reacciones adversas más comunes al consumo de LSD es un episodio temporario de pánico (menor de 24 horas). Los síntomas mas frecuentes incluyen alucinaciones atemorizantes, ansiedad desmesurada, confusión y agresión en algunos casos. El consumo de LSD puede originar también lo que se conoce con el nombre de “flashback". El flashback es un retorno transitorio de emociones y percepciones experimentadas bajo los efectos del LSD. Es decir, podrías volver a experimentar, por ejemplo, días más tarde, alguna sensación que experimentaste bajo los efectos del LSD. Esto no es necesariamente negativo, salvo que lo que vuelvas a experimentar sea alguna sensación desagradable o atemorizante. Los flashbacks pueden durar segundos u horas y pueden ser similares a cualquiera de los aspectos vividos durante el "viaje" de LSD. Es decir, pueden ser emocionantes, sorprendentes, aterrorizantes, etc. La mayoría de los flashbacks consisten en episodios de distorsión visual, distorsión temporal, pérdida de las fronteras del ego, o emociones intensas que duran desde unos segundos a algunos minutos. Generalmente se van reduciendo en número e intensidad después de la experiencia de consumo, y raramente ocurren luego de algunos meses. Por otra parte es habitual experimentar episodios de insomnio (pasajeros) luego de consumir esta sustancia. Si decidiste consumir L.S.D, tené en cuenta lo siguiente: -Pedíselo a tu proveedor de confianza, no le compres a desconocidos. Solo a aquellos que sabés que te van a ofrecer un producto de buena calidad. -Hacelo en un día en que no tengas nada que hacer luego ni al día siguiente. Puede ser que después de consumir te venga insomnio. --Asegurate de que vas a tener el tiempo necesario para reponerte antes de tener que encarar alguna responsabilidad como trabajo, estudios, etc. -Nunca tomes LSD solo, hacelo siempre en compañía de alguien de tu máxima confianza. Podría ayudarte si se presentara una emergencia. -No consumas en ambientes estridentes como boliches o discotecas. Hacelo en un lugar donde puedas estar tranquilo y relajado y donde no tengas que enfrentarte a ningún peligro, por ejemplo, andar en el tránsito. Tampoco manejes un auto ni uses herramientas ni maquinarias que puedan ser peligrosas. -No consumas si estás desanimado, triste o de mal humor. Podrías tener un “mal viaje”· -No mezcles L.S.D con alcohol. Acordate de que estás consumiendo una droga muy potente. No se sabe cómo podría “pegarte” esta mezcla. (Tené en cuenta que siempre es desaconsejable mezclar drogas). -Una vez que tomaste una dosis de L.S.D no consumas más. Quizás pueda parecerte que no te está haciendo efecto porque tal vez no sientas nada, pero acordate que los efectos demoran bastante en aparecer (entre 30 y 40 minutos). Si aumentás la dosis, podrías llegar a tener un viaje más fuerte del que podrías llegar a manejar. -Si se trata de la primera vez que vas a consumir, tomá siempre una dosis menor a la que toman usuarios experimentados. Podés probar tomar ¼ del cartón o ½. No tomes uno entero, al menos no la primera vez. -Si algún amigo tuyo sufre un “mal viaje”, tratá de tranquilizarlo, tratalo con dulzura mientras se le pasa. Si se encuentra aterrorizado, se siente perseguido o con pánico, mantené la calma, llévalo a un lugar relajado y tranquilizalo. Tratalo con afecto, evitando comentarios de mal gusto o gestos que pueda interpretar como una amenaza. Dale la seguridad de que poco a poco se va a mejorar, de que se le va a pasar la sensación desagradable. - Obviamente son solo consejos , cada uno es libre de realizar el viaje que quiera a su manera. Gente, aclaro que bajo ningun punto de vista trato de fomentar el consumo de dicha droga, sino informar a la gente que ya lo consume de lo que esta consumiendo , y los que piensan consumirlo con lo que se van a encontrar, desde ya muchas gracias-