fernandoangarita
Usuario (Colombia)

LOS HERMANOS ATLANTES DE LA CIUDAD INTERNA… ¿Cómo se desarrolla la vida en la Ciudad Interna de los Atlantes?... "Es necesario comprender que la realidad del planeta Tera se desglosa en grados de existencia, no podemos pretender verla como una célula simple, uniforme y plana, ella acoge y alberga en sus diferentes grados realidades habitadas por seres-pensamientos: Seres-Materiales; Seres-Almas y Seres-Espíritus, que conviven sin mezclarse, cada uno de ellos se mantiene en su hábitat y en su medio. Todo lo que ustedes son y saben proviene del conocimiento de la Ciudad Interna. Sus hermanos Ayaplianos-Interanos son sus grandes maestros, ellos les inculcan los pensamientos, las fórmulas, los inventos, los avances de las energías-pensamientos del planeta. Ustedes aún no se desarrollan solos, porque no están unidos todavía a la Mente Universal. Podríamos decir que están unidos a las mentes de los Interanos, ellos a las nuestras (Elohim, Seramitas y Voluntarios de la naves) y nosotros a la Mente Universal, siempre en orden y en una secuencia matemática. Las naves espaciales (Ovnis) que son avistadas, son de los Interanos. Los Ayaplianos-Interanos conviven con ustedes, porque son muy parecidos. Sus naves salen y entran por los polos, su tecnología es tan avanzada que ustedes no los pueden percibir ni detectar. Viajan por la realidad primaria y están comunicados con la Federación Cósmica. Ellos son sus Mentores y Guardianes. Su trabajo consiste en proteger al planeta y a los seres que en el viven"… EL SER UNO II – Planeta 3.3.3 – Los Guardianes de Tera. link: https://www.youtube.com/watch?v=u9iquZwI0N0

Física Nuclear Efectos de una explosión nuclear .Parte 1 Para comprender el significado de un arsenal nuclear que guarda 45 000 bombas, es necesario conocer la capacidad destructora de cada una de ellas. Este capítulo explica cuáles son los efectos principales causados por la explosión de una bomba nuclear detonada sobre una ciudad moderna. El poder destructivo de una bomba, sea de tipo nuclear o químico, está relacionado directamente con la energía que se libera durante la explosión. La energía que se libera en la explosión de 1000 kilogramos de TNT (trinitrotolueno) es inmensa comparada con las energías encontradas en nuestras necesidades diarias. Por ejemplo, la detonación de una tonelada de TNT, libera 4 000 veces más energía que la necesaria para alzar un coche de 1 000 kilogramos de peso a una altura de 100 metros. Las explosiones de bombas nucleares liberan energías que son entre 1000 y 1000.000 de veces mayores aún que las detonaciones químicas, como sería la del TNT. El poder explosivo de una bomba nuclear, llamado rendimiento, se expresa mediante la comparación con el poder destructivo del TNT, y así se habla de bombas de un kilotón (un kt) si la energía liberada es la misma que se produce al detonar 1 000 toneladas de TNT. La bomba lanzada sobre Hiroshima tuvo un rendimiento cercano a los 13 kt. Si el rendimiento es de 1 000 kt, se trata de una bomba de un megatón (un Mt). Energías del orden de megatones son imposibles de imaginar dentro de las situaciones de nuestra vida diaria. El arsenal nuclear de los Estados Unidos y la URSS juntos hoy en día suma unos 12 000 megatones. Los efectos de una explosión nuclear dependen de muchos factores, entre ellos el rendimiento del artefacto, la altura sobre la superficie a la que es detonado, las condiciones climáticas, etc. El análisis que se presenta a continuación es el resultado de consideraciones físicas sencillas y de las observaciones y estudios realizados en Hiroshima y Nagasaki, las únicas dos oportunidades en que se han empleado bombas nucleares contra una población. A continuación se describen las consecuencias locales de una explosión nuclear superficial. Si la detonación es subterránea, submarina, o en la alta atmósfera, los resultados serán diferentes. Los efectos se encuentran agrupados en inmediatos (calor, presión, radiación y pulso electromagnético) y tardíos (lluvia radiactiva e incendios extendidos). La figura 2 ilustra lo que se entiende por punto cero de una explosión nuclear ocurrida a cierta altura, H. El punto cero se encuentra sobre la superficie, exactamente debajo del lugar de la detonación. Un objeto en un punto P cualquiera está a distancia R de la explosión y a distancia D del punto cero. EFECTOS INMEDIATOS Calor Una millonésima de segundo después de una explosión nuclear la temperatura dentro de la bomba alcanza unos 10 000 000 °C. El material que compone la bomba y el aire que la rodea brillan intensamente formando lo que se conoce como la bola de fuego. El brillo de la bola, unos segundos después de la detonación de una bomba de un megatón, es mayor que el del Sol al mediodía a distancias de hasta 80 km del punto cero. La bola se expande y en 10 segundos alcanza diámetros de un par de kilómetros para detonaciones de un Mt, y luego comienza a contraerse. El aire alrededor de la bola se calienta, la hace ascender a velocidades de unos 100 metros por segundo y forma el conocido hongo, cuyo tallo lo forma una corriente de aire caliente ascendente. A medida que la bola de fuego se enfría, la condensación de vapor de agua causa el color blanco, como una nube, en su extremo superior. Después de cuatro minutos, la nube de una explosión de 1 Mt ha llegado a su máxima altura, 20 km, y su diámetro alcanza unos 16 km. El calor liberado en la explosión llega a los lugares cercanos después de algunos segundos en la forma de un pulso térmico. La energía transportada por este pulso se mide en calorías por centímetro cuadrado por segundo. Como ejemplo, mencionamos que el Sol brillando normalmente entrega 2 calorías por centímetro cuadrado cada minuto. El daño que el pulso térmico puede causar depende de varios factores: la energía que transporta, el tipo de material con que se encuentra, y el tiempo durante el cual actúa. En los seres humanos expuestos al pulso, el daño además depende de la pigmentación de la piel, siendo mayor para pieles morenas que blancas debido a la mayor absorción térmica que presentan las sustancias oscuras. Una quemadura de segundo grado —aquella en que se pierde parte de la piel— cicatriza normalmente en dos semanas, siempre que menos de 25% del cuerpo haya sido quemado; en caso contrario, se requiere de hospitalización. Este tipo de quemaduras se producen al recibir entre cinco y seis calorías por centímetro cuadrado en 10 segundos, lo que ocurrirá a distancias cercanas a los 13 km de una detonación de un megatón. Quemaduras más graves se producen al recibir mayor energía, lo que ocurre a distancias menores. La observación directa de la bola de fuego causa ceguera permanente en individuos que se encuentren a menos de 25 km, y quemadura de la retina a quien mire la explosión en un día despejado hasta los 60 km de distancia. Cualquier material opaco actúa como blindaje contra el pulso térmico, de modo que las personas que se encuentren protegidas detrás de un árbol, una pared, o incluso sus propias vestimentas, no sufren los efectos directos de la energía calórica. Sin embargo, es posible que sufran daño serio de modo indirecto a causa de los incendios que el pulso puede desencadenar a su paso. La ropa se enciende con 20-25 calorías por centímetro cuadrado recibidas en pocos segundos, situación que se encuentra hasta a ocho km del punto de detonación. Entre los materiales que más fácil prenden se encuentran el papel y las hojas secas, 10 calorías por centímetro cuadrado en 10 segundos, y los materiales de relleno en muebles y colchones. Estos incendios pueden verse empeorados debido a los fuertes vientos que acompañarán la onda de choque, tal como se describe en la próxima sección. Sobra recordar que en caso de una explosión nuclear sobre una ciudad los sistemas de urgencia, ambulancias, carros de bomberos, etc., estarán imposibilitados de circular en calles totalmente bloqueadas por los restos de edificios y construcciones. La probabilidad de sufrir una infección debido a las quemaduras recibidas se verá aumentada a causa del daño que el sistema inmunológico recibe por la radiación. Presión La energía liberada por la explosión nuclear calienta la zona de la bomba —de aproximadamente un metro de diámetro inicial— a altas temperaturas. Esto produce una región de altísima presión que ejerce gran fuerza sobre las capas de aire vecinas, las que comienzan a expandirse a gran velocidad. La velocidad es mayor que la del sonido en aire, así que se forma una onda de choque esférica compuesta por aire muy denso que se desplaza alejándose del punto de explosión. Al pasar esta onda por cualquier obstáculo, edificio, árbol, o cuerpo humano, éstos sentirán un aumento repentino de la presión atmosférica. Una vez que el frente de la onda ha pasado, y debido a la diferencia de presiones, se generan vientos huracanados de gran velocidad. Son estos dos factores, la onda de choque y el viento que la sigue, la causa del daño ocasionado a personas y construcciones. La energía transportada por estos mecanismos llega a ser 50% de la energía liberada por la bomba. El aumento instantáneo de la presión durante el paso de la onda de choque se mide respecto de la presión atmosférica normal, a la diferencia entre ambas se la llama sobrepresión, y su unidad de medida es el psi (iniciales de libras por pulgada cuadrada, en inglés). Sobrepresiones entre medio y un psi tienen como efecto la ruptura de los vidrios de las ventanas, cinco psi causan la destrucción de construcciones de madera, entre ocho y 10 psi destruyen viviendas de ladrillo, y sobrepresiones de 45 psi causan la muerte de 50% de las personas debido a la compresión del cuerpo causada por la altísima presión. Los silos donde actualmente se guardan los misiles nucleares son construidos para soportar sobrepresiones de más de 2 000 psi. Los vientos que siguen al paso de la onda de choque llegan a alcanzar 50 kilómetros por hora tras sobrepresiones de un psi y 500 km/h tras 10 psi. El daño en las construcciones se debe al efecto directo de la sobrepresión y del viento. En caso de una explosión de un megatón a 1 500 m de altura, todo lo que se encuentre en la superficie a una distancia menor que 2.5 km del punto cero sentirá sobrepresiones mayores que 20 psi seguidas por vientos de al menos 700 km/hora. En estas condiciones, incluso los edificios de concreto reforzado resultan destruidos. Sobrepresiones cercanas a un psi se darán en puntos que se encuentran a unos 15 km del punto cero, y en esta zona el daño a viviendas y comercio será moderado. En los seres humanos el efecto directo más serio de la sobrepresión es el daño a la estructura pulmonar, que comienza a las 12 psi. A 100 psi de sobrepresión prácticamente no hay sobrevivencia humana. Sin embargo, la mayoría de víctimas y heridos se deben a los efectos indirectos, sobre todo al impacto de objetos que han sido lanzados por el viento. Una ventana destruida por una sobrepresión de cuatro psi se transforma en miles de proyectiles llevados por vientos de casi 200 kilómetros por hora. La protección de la población frente a los efectos de la onda de presión se puede lograr adentro de edificios que eviten el impacto de los objetos que vuelan en el exterior. Hay que recordar que basta un psi de sobrepresión para que trozos de vidrio y otros materiales se desplacen peligrosamente por el aire libre. En caso de existir un aviso lo bastante anticipado de la explosión, se ha recomendado a la población ingresar a un edificio, abrir las ventanas y puertas interiores para evitar que se rompan, quitar todo objeto suelto que pueda transformarse en proyectil, y cubrirse (idealmente con colchones) como protección. Es preferible acostarse sobre el piso que permanecer de pie y, de ser posible, alejarse de las paredes ya que la onda de presión al ser reflejada por éstas pueden alcanzar fuerzas de hasta ocho veces el valor original. En Hiroshima un edificio público a sólo 160 metros del punto cero protegió efectivamente a sus ocupantes que sobrevivieron en 50% a pesar de una sobrepresión estimada de 30 psi en el lugar. Radiación Las reacciones nucleares que ocurren durante la explosión de una bomba producen diferentes tipos de partículas energéticas y de radiaciones. Algunas son emitidas de inmediato y otras, tiempo después de la detonación. En esta sección nos referiremos a la radiación que es emitida dentro del primer minuto después de la explosión. Los únicos productos de las reacciones nucleares que escapan fuera del material que forma la bomba son los rayos gamma y los neutrones. Los primeros son una forma energética de radiación electromagnética que se desplaza a la velocidad de la luz, y los segundos son partículas sin carga eléctrica que forman parte de los núcleos atómicos. La intensidad de estas radiaciones disminuye con la separación al punto de explosión principalmente debido a que son atenuadas por el aire. El daño causado por una exposición a esta radiación se debe a que, al atravesar el organismo del ser vivo expuesto, los rayos gamma y los neutrones son absorbidos por el cuerpo, pudiendo resultar lesionadas algunas de sus células. Este daño celular se traduce posteriormente en trastornos físicos que, según la cantidad de radiación absorbida, pueden llegar a ocasionar la muerte. De acuerdo con los conocimientos actuales, el daño biológico causado por cualquier tipo de radiación está directamente relacionado con la cantidad de energía depositada por la radiación en el organismo, a lo que llamaremos dosis. La unidad que se usa para medir dosis de radiación es el rad. Todo ser vivo sobre la Tierra recibe anualmente alrededor de un décimo de rad a causa de factores ambientales naturales, como los rayos cósmicos que nos llegan desde el centro de la galaxia, o la radiactividad natural de la corteza terrestre. Dosis similares a este valor se consideran relativamente libres de riesgo debido a que la vida que hoy conocemos sobre nuestro planeta ha logrado desarrollarse y evolucionar en la presencia continua de estos niveles de radiación. En el extremo opuesto, una dosis de 400 rads se considera letal para 50% de los seres humanos expuestos a ella. Las muertes ocurren dentro de los 30 días posteriores a la exposición, y aquellos que consiguen sobrevivir lo hacen gracias a la atención médica especializada. La dosis inmediata causada por una explosión nuclear puede llegar a los millones de rads cerca del lugar de la detonación, pero es rápidamente atenuada por el aire. En el caso de una bomba de alto rendimiento (megatones), la zona de dosis letal se sitúa adentro de la región devastada por el calor y la presión, por lo que la radiación inmediata no contribuye con nuevas víctimas. Para bombas pequeñas (pocos kilotones), la zona de dosis superior a los 400 rads coincide con la zona donde los efectos de la onda de choque y del calor son causa probable de muerte. Las figuras 3 y 4 ilustran el efecto relativo de los factores inmediatos para la detonación de bombas de un kilotón y de un megatón cerca de la superficie. Pulso electromagnético En contraste con los tres efectos inmediatos ya descritos, el pulso electromagnético no causa ni la destrucción física de viviendas ni daño directo a los seres vivos. En cambio, puede ser devastador para los sistemas telefónicos, de comunicaciones, de cómputo, y en general para cualquier circuito que contenga componentes electrónicos. Los efectos del pulso llegan a miles de kilómetros de distancia de la explosión. Al detonar una bomba nuclear se produce una gran cantidad de rayos gamma emitidos en todas direcciones. Estos rayos se encuentran con las moléculas del aire, les arrancan algunos de sus electrones que son así acelerados, y se produce un pulso de campo electromagnético que se desplaza por el espacio a la velocidad de la luz. Ya que la intensidad inicial de radiación es muy grande, las diferencias de potencial producidas por este fenómeno son inmensas, llegando a alcanzar miles de voltios por metro. Diferencias de potencial de esta magnitud inducen corrientes del orden de miles de amperes en los materiales conductores encontrados por el pulso. Estos pueden ser las líneas de alumbrado, las antenas, los aparatos de radio y TV, las estaciones de transmisión y las computadoras. Como estos equipos por lo general no están protegidos contra corrientes tan altas, seguramente quedarán inservibles una vez pasado el pulso. Otros sistemas que podrían resultar dañados por el pulso electromagnético son los de control militar, que quedarían así incapacitados para responder al ataque. Se estima que una sola bomba de un megatón detonada a gran altura (unos 500 km) sobre el centro de los Estados Unidos o la URSS, podría destruir gran parte del sistema de telecomunicaciones, la red de distribución de energía eléctrica, y dañar seriamente el equipo de radares, aviones y misiles militares. Una posible protección contra los efectos del pulso consistiría en encerrar todos los circuitos en "jaulas" metálicas con excelentes conexiones a tierra. Sin embargo, esto no se puede hacer con todas las líneas de teléfono ni las de energía eléctrica debido al altísimo costo de la operación. Las medidas de seguridad contra los efectos del pulso electromagnético, que son hoy en día parte fundamental de cualquier estrategia basada en la capacidad de respuesta ante un ataque nuclear, se limitan al blindaje del sistema de comunicación militar. Física Nuclear Efectos de una explosión nuclear .Parte 2 EFECTOS TARDÍOS Lluvia radiactiva Se llama lluvia radiactiva a la caída sobre la superficie terrestre del material radiactivo producido por una explosión nuclear. Los átomos que forman esta lluvia emiten continuamente algún tipo de radiación que en potencia es dañina para los seres vivos alcanzados por ella. Durante la explosión de una bomba nuclear, se producen muchos tipos de núcleos radiactivos, en particular los fragmentos de la fisión del uranio. Estos núcleos permanecen localizados en la zona que ocupaba la bomba y son vaporizados por la alta temperatura de la bola de fuego. También se producen neutrones que escapan de la bomba a gran velocidad y son absorbidos por los materiales sobre la superficie. Muchos núcleos estables al absorber un neutrón se transforman en núcleos radiactivos que a partir de ese momento comienzan a emitir radiación espontáneamente. Gran parte del material situado cerca del punto cero de la explosión (para una detonación de baja altura) es aspirado por la corriente de aire ascendente creada por la bola de fuego y sube a la atmósfera a través del tallo del hongo nuclear. Entre las sustancias que son inyectadas a la atmósfera por la explosión se encuentran los fragmentos de fisión y los núcleos activados por los neutrones. Este material radiactivo regresará a la superficie terrestre dentro de algunos días, meses o años, de acuerdo con el tamaño de la partícula a la cual están incorporados. Las partículas grandes —de algunos milímetros— ascienden hasta la baja atmósfera y vuelven a caer dentro de uno o dos meses arrastrados principalmente por la lluvia y la nieve. El polvo más fino —de milésimas de milímetro— logra llegar a la alta atmósfera, y ahí puede permanecer entre uno y tres años antes de regresar a la superficie. Los vientos y la circulación del aire entre las capas atmosféricas determinan dónde caerá la lluvia radiactiva, pudiendo trasladarse incluso de un hemisferio a otro antes de volver a la superficie. Debido a la lluvia radiactiva se producen altos niveles de radiación que disminuyen a medida que transcurre el tiempo. La figura 5 es una gráfica de valores relativos de la dosis recibida en un lugar cualquiera a causa de la explosión de una bomba nuclear. Los niveles de radiación disminuyen aproximadamente en proporción con el tiempo transcurrido. Así, si la dosis en un punto es de 100 rads/hora una hora después de la detonación, será de 50 rads/ hora dos horas después, de 25 rads/ hora cuatro horas después, etc. Los valores absolutos de la dosis dependen del tipo de bomba, del rendimiento, de la altura de la explosión, y de la distancia al punto cero, entre otros factores. Si todo el material radiactivo producido por la detonación de una bomba de fisión de un kilotón se distribuyera en un cuadrado de 1 kilómetro por lado, una hora después de la explosión la dosis a un metro de altura en el centro del cuadrado sería de unos 5 000 rads/ hora. El principal riesgo biológico de la lluvia radiactiva lo constituyen los rayos gamma emitidos por el material activado. Esta radiación es muy penetrante y atraviesa el cuerpo de los seres humanos depositando en ellos parte de su energía. También se emiten partículas alfa y beta, pero son poco penetrantes, el grosor de la ropa o la piel las detiene, y sólo causarían quemaduras si se depositaran directamente sobre la piel. Un riesgo especial lo constituye la incorporación de núcleos radiactivos a la cadena alimentaria, ya sea a través de la comida ingerida por los animales o en forma directa por el ser humano. En este caso, la radiación poco penetrante emitida desde el interior del cuerpo es totalmente absorbida por el mismo organismo y el riesgo de enfermedades genéticas y de cáncer es muy alto, incluso para dosis pequeñas de radiación. Este punto se discute más en detalle en el capítulo sobre los efectos globales de una guerra nuclear. La figura 6 muestra la distribución de la dosis causada por un ensayo nuclear norteamericano ocurrido en las islas Marshall en 1954. La bomba que fue probada en esa ocasión tuvo un rendimiento de 15 megatones, produjo un cráter de dos kilómetros de diámetro, y lanzó varios millones de toneladas de material radiactivo a la atmósfera. Según fuentes de información estadounidense, un cambio repentino en el viento causó que el atolón Rongelap, a 160 km del lugar de la explosión, recibiera en su extremo norte dosis acumuladas (durante las 96 horas que siguieron a la detonación) muy superiores a las letales (unos 400 rads). Cientos de isleños que normalmente habitaban en el norte de la isla se encontraban en la parte sur, asistiendo a una celebración religiosa. Recibieron unos 175 rads y se salvaron por milagro de la muerte inmediata, pero el grupo presentó posteriormente alta incidencia de cáncer y enfermedades en la glándula tiroides. Los niveles letales de dosis llegaron hasta los 350 km de distancia, y la radiactividad fue tal que se debió controlar la pesca en el Japón, pues las corrientes marinas transportaron sustancias radiactivas y peces contaminados por ellas hasta las costas niponas. La figura 7 muestra los niveles de contaminación radiactiva del aire en diferentes puntos del territorio chileno después de las pruebas nucleares atmosféricas francesas durante junio y julio de 1972. Francia acostumbra realizar sus ensayos nucleares en territorios de ultramar, y la figura se refiere a la detonación de 60 kilotones en su terreno de pruebas del archipiélago Tuamotú, en el Pacífico Sur, unos 6 000 km al Oeste de las costas chilenas. Los niveles de actividad llegaron a ser 100 veces los normales como consecuencia del transporte de la lluvia radiactiva por el viento. La isla de Pascua, que se encuentra a unos 3 000 km del lugar del ensayo, recibió menos lluvia a causa de las condiciones meteorológicas. Una protección sencilla contra la lluvia radiactiva la constituye cualquier subterráneo o construcción de muros suficientemente gruesos. Unos 30 cm de concreto o medio metro de tierra reducen la intensidad de la radiación en un factor de 10. Ya que 80% de la dosis es recibida durante el primer día, la permanencia en un refugio puede reducir considerablemente los efectos de la radiación. Incendios extendidos Como consecuencia del daño inmediato causado por la onda de presión y el calor, se producirán incendios aislados que podrían incorporarse a uno más generalizado. Tuberías de gas destrozadas, acumulaciones de madera o papeles, y sobre todo detalles geográficos de la ciudad determinarán la extensión del fenómeno. Después de la explosión sobre Hiroshima se produjo un gran incendio que asoló varias manzanas de la ciudad. En .Nagasaki esto no ocurrió debido al terreno accidentado, lleno de colinas, que bloquearon parcialmente el calor y el viento e impidieron que los incendios pequeños se fundieran en uno solo. Estos incendios son similares a las "tormentas de fuego" conocidas en ciudades europeas después de los bombardeos aéreos de la segunda Guerra Mundial. Cualquier edificio o subterráneo es un refugio seguro, al menos durante un par de horas, en la posibilidad de uno de estos grandes incendios. Las principales precauciones que se deben tomar son mantener una reserva suficiente de oxígeno y evitar la entrada del monóxido de carbono producido en la combustión externa al refugio. UN MEGATÓN SOBRE LA CIUDAD DE MÉXICO LUEGO de describir en general los efectos de una exploción nuclear sobre una ciudad, en este capítulo tomaremos como ejemplo concreto los efectos que causaría la detonación de una bomba de un megatón sobre el centro de la ciudad de México. El ejemplo es válido para cualquier metrópoli que se extiende sobre un círculo con radio de 10 kilómetros o más. En un día claro, a 2 000 metros de altura sobre la Plaza de la Constitución mexicana, más conocida como el Zócalo, se detona una bomba nuclear con un rendimiento de un megatón. Esta plaza, ubicada justo debajo del punto de detonación, es el llamado punto cero de la explosión. Dos segundos después de la detonación se ha formado a 2 000 metros de altura una bola de fuego caliente y luminosa y una onda expansiva que toca la superficie del centro de la ciudad. La destrucción de gran parte de la capital se deberá principalmente a los efectos del calor irradiado y de la onda de alta presión que continuará expandiéndose por decenas de kilómetros. La figura 8 indica las diferentes zonas de daño en la ciudad. Dentro de un radio de cuatro kilómetros centrado en el Zócalo, y durante los 10 primeros segundos después de la explosión, la presión sobrepasará las 10 psi, por lo que toda construcción quedará completamente destruida y no habrá sobrevivientes. Esta zona tiene como limites el monumento a la Raza, el extremo occidental de aeropuerto, el Palacio de los Deportes, el Parque del Seguro Social y las rejas de Chapultepec junto al monumento a los Niños Héroes. Para distancias entre cuatro y seis kilómetros del punto cero, 15 segundos después de la explosión las presiones alcanzarán valores entre cinco y 10 psi, quedando en pie solamente los cimientos y los subterráneos de los edificios. Las calles estarán cubiertas por varios metros de escombros y más o menos la mitad de la población que habita en este anillo morirá principalmente debido al derrumbe de las construcciones. Quienes logren sobrevivir estarán heridos y necesitarán ayuda médica. Los vientos que sigan a la onda explosiva tendrán velocidades de unos 300 kilómetros por hora. Esta zona de destrucción se extiende hasta la Basílica de Guadalupe, por el Norte, el Peñón de los Baños por el Este, la colonia Portales y el Hotel de México por el Sur y el Auditorio Nacional en Chapultepec por el Oeste. El anillo comprendido entre distancias de seis y 11 kilómetros al Zócalo sentirá, medio minuto después de la detonación, presiones entre dos y cinco psi, por lo que las construcciones quedarán gravemente dañadas y habrá muchísimos heridos. Es probable que los edificios que queden en pie se incendien debido al calor producido por la explosión, mismo calor que causará quemaduras en la piel de las personas. Estas distancias desde el punto cero llegan hasta el límite norte con el estado de México, Ciudad Nezahualcóyotl, y Ciudad Universitaria. Desde el Zócalo hasta estos límites, todas las ventanas de construcciones y edificios se quebrarán debido a la onda de presión. Finalmente dentro del anillo formado por radios de 11 y 16 kilómetros desde el centro de la ciudad, el daño de la onda explosiva será menor en las construcciones, pero es posible que 25% de la población resulte herida. Este último anillo llega hasta Tlalnepantla, Tlalpan y la delegación Magdalena Contreras. Medio minuto después de la explosión, la bola de fuego deja de ser visible y al ascender a gran velocidad produce corrientes de aire que arrastran polvo y restos de las construcciones destruidas y forma el hongo nuclear. Una nube radiactiva que contiene elementos activados durante la explosión y productos de la fisión del uranio ascenderá hasta unos 20 kilómetros de altura y luego será dispersada por el viento para volver a caer lentamente sobre regiones alejadas del lugar de la explosión. La radiación inmediata es letal para aquellas personas que se encuentren dentro de un radio de tres kilómetros del punto cero, pero esta zona ya ha sido totalmente devastada por los efectos de la onda de presión y del calor, por lo que de todos modos no hay sobrevivientes. Dentro de un área de unos 1 000 kilómetros cuadrados alrededor del Zócalo y durante uno o dos días después de la explosión, caerá la lluvia radiactiva, en forma de polvo o granitos de tierra que emiten radiación espontáneamente. Los niveles de radiación sobre un área de 2 600 km2 (hasta distancias de 29 km del Centro, es decir, Texcoco, Ecatepec, el Ajusco) serán letales para toda persona expuesta (es decir, sin la protección adecuada), ya que llegarán a los 900 rads. Dentro de una superficie de 10 500 km2 (57 km de distancia al Zócalo), la dosis de radiación recibida por individuos no protegidos durante los primeros días que sigan a la explosión llegará a unos 100 rads. Tal vez esto no causará la muerte inmediata, pero sí aumentará gravemente la incidencia de cáncer y anormalidades genéticas en la población. En nuestro ejemplo, estos efectos se harán sentir en zonas que llegan hasta los volcanes, el valle de Cuernavaca, Chalma y Toluca, o incluso más lejos, dependiendo de la intensidad y dirección de los vientos. El número total de muertes después de una explosión como la descrita dependerá de muchos factores diferentes: la densidad de la población en las cercanías al punto cero, la hora del día en que ocurra la explosión, las condiciones atmosféricas, y otras más difíciles de precisar. Para una ciudad muy poblada se estima que 500 000 personas morirán inmediatamente, quedando un número similar de heridos. Hay, que recordar que debido a la destrucción reinante no se puede esperar ningún tipo de ayuda de bomberos para sofocar los incendios que se declaren, ni de personal médico para rescatar heridos. El tránsito por las calles será imposible (no será fácil reconocer lo que antes era una calle) y seguramente los hospitales habrán sufrido el mismo daño que el resto de la ciudad. Tomando estos factores en cuenta, el número de víctimas podría llegar al 1 000 000 de personas. El análisis presentado ha supuesto que la metrópoli sería atacada con un solo artefacto nuclear. La estrategia militar actual recomienda que toda ciudad con más de 3 000 000 de habitantes sea el blanco de tres bombas de un megatón, 10 bombas de 500 kilotones, y otras tantas de menor poder explosivo. De este modo, es seguro que no habrá sobrevivientes. Física Nuclear Efectos de una explosión nuclear .Parte 3 ¿Qué tienes que hacer si tienes la mala suerte de estar en una explosión Nuclear? 1 La explosión Si corres la mala suerte de estar dentro del radio de la explosión (depende de los kilotones) tendrás un 5 % de sobrevivir y para hacerlo que necesitas? un bunker no hay otra cosa, o una edificación de concreto con vigas muy resistentes y ventanas muy gruesas que vendría siendo casi lo mismo, no sirve un traje especial puesto por que el aire se calienta casi hasta los 1000 ° C en menos de un segundo estando en la intemperie, te deja hecho literalmente polvo en menos de 1,5 segundos como se registra en la foto de un hombre en el epicentro durante los ataques de Hiroshima, o con quemaduras de 3 y 4 grado si tienes suerte tendrás de 2 grado. 2 La onda expansiva Una de las fuerzas mas poderosas en la tierra seria una onda expansiva de una ojiva nuclear en explosión, levanta del piso casi cualquier cosa y barre con cualquier árbol en pie, solo las casas y edificaciones con buenas zapatas o vigas enterradas a 2 o mas metros bajo tierra se resistirían, es mas potente en el radio fuera de la explosión, aunque el aire no supera los 100° C en un segundo puede ser mortal si se encuentra a la intemperie te provocaría quemaduras de 2 y 3 grados dependiendo que tan cerca estés de la explosión, y una de las mayores causas de heridas y cortadas serian provocadas por las ventanas rotas que lanzan durante la explosión fragmentos de vidrio a muy alta velocidad, El porcentaje de sobre vivencia seria de aproximadamente un 30 % por ciento debido a que mas del 90 % de las residencias comunes tienen ventanas y también un 50 % de los hogares tienen alguna pared suelta o despegada sin olvidar la fuerza de las vigas y agarre a la tierra, entonces deberías preguntarte ¿mi casa resiste? el mejor lugar para ocultarse? en un baño encerrado entre muros y ojala con una plancha o capa gruesa de concreto encima, podría ser un baño del primer piso o un sótano bien escondido, donde no hayan ventanas, si no, puedes meterte debajo de la escalera de tu casa y protegerte con una mesa muy fuerte y resistente . 3 La radiación y lluvia radiactiva Una de las consecuencias que duraría mas tiempo, alrededor de 2 a 3 años dependiendo el clima post explosión (por decirlo de una manera) causa enfermedades, quemaduras, cáncer a largo plazo y deformaciones es una de las consecuencias de la explosión mas difíciles de evadir por que en el momento de la lluvia tu seguramente estarás intentando salvar tu vida de la explosión o de la onda expansiva, ocurre por que el material producido por la fisión nuclear al reventarse el núcleo del átomo libera neutrones y protones cargados de carga alfa y beta, en una manera mas sencilla de explicarlo, durante la explosión al liberar la onda expansiva casi instantáneamente también libera la radiación , y al lluvia viene después al enfriarse los elementos que se elevaron con la nube radiactiva, producto de la explosión, probabilidad de que sobrevivas? un 60% si estas en el radio mas alejado de la explosión, quedándote en tu casa cerrando puertas y ventanas (si no se rompieron) en un rincón muy protegido y con una manta o cobija encima (no servirá mucho, pero te evitara quemaduras por radiación e intoxicación) iodo , agua, comida enlatada o en paquete, mucha ropa encima y no salir de tu casa hasta que lleguen los organismos de rescate. si estas en la mitad de la distancia no te pongas ninguna manta para evitar que se incendie y tápate la boga y la nariz por que una manta no te servirá y solo hará que los residuos de la lluvia se pegan. ! Cabe recordar que tendrás 2 a 4 segundos para pensar! Evalúa tu casa, sus muros, la resistencia de las vigas o columnas, pregunta que tan bajo tierra están, ventanas y selantes de ventilas, provisiones, botiquín, reservas de agua, o si realmente estamos jodidos, cuanto en una escala del 1 al 10...
Mini agujeros negros atraviesan la Tierra Como si de fantasmas cósmicos se tratase, es posible que agujeros negrosen miniatura atraviesen la Tierra diariamente sin crear ningún peligro, como sugiere un estudio reciente. Esta nueva teoría pone fin al temor de que poderosas máquinas como el Gran Colisionador de Hadronespuedan crear agujeros negros capaces de tragarse el planeta. Los autores del estudio creen que estos minúsculos agujeros negros tienen un comportamiento completamente distinto al de sus hermanos mayores, llamados agujeros negros astrofísicos o de masa estelar. A pesar de tener la masa de aproximadamente mil coches, un mini agujero negro es más pequeño que un átomo. Con ese tamaño un agujero negro no podría atraer mucha materia y en su lugar atraparía átomos y algunas moléculas más grandes a órbitas circulares, al igual que los protones atraen a los electrones en los átomos. Así, los autores del estudio llaman a los mini agujeros negros que atraen materia a las órbitas «equivalentes gravitatorios de los átomos». «Estos equivalentes no pueden causar ningún daño», afirma el coautor del estudio Aaron VanDevender, investigador de la empresa de biotecnologíaHalcyon Molecularde Redwood City (California). «Un átomo asociado a un equivalente gravitatorio podría desprenderse e impactar contigo, pero ni te darías cuenta. Se trata de una cantidad de energía muy pequeña». Un universo lleno de mini agujeros negros Se cree que los agujeros negros astrofísicos se forman al chocar enormes estrellas moribundas, dejando cuerpos tan densos que ni siquiera la luz puede escapar de su empuje gravitacional. Los científicos creen que varios agujeros negros astrofísicos pueden unirse y formar agujeros negros supermasivos que se encuentran en el centro de grandes galaxias, incluida nuestra Vía Láctea. Aunque no podemos ver el agujero negro en sí mismo, los científicos pueden ver la luz del material extremadamente caliente que cae en el agujero negro, formando lo que se conoce como disco de acrecimiento. Entretanto, las teorías afirman que se crearon muchos mini agujeros negros poco después del comienzo del universo, a medida que la materia densa se iba enfriando y expandiendo. Según VanDevender, esa materia originaria no estaba distribuida de forma uniforme en el cosmos, por lo que algunas regiones del espacio eran más densas que otras. «Debido a las variaciones aleatorias de la densidad [de la materia], algunos trozos formaron al principio agujeros negros», afirmó. De acuerdo con el físico Stephen Hawking, los agujeros negros más pequeños deberían perder masa en forma de radiación y evaporarse en última instancia. Sin embargo, la radiación descrita por Hawking nunca ha sido observada, por lo que el nuevo estudio supone que los mini agujeros originarios siguen existiendo en el universo. Basándose en sus cálculos, VanDevender y su padre, J. Pace VanDevender, deSandia National Laboratoriesen Albuquerque (Nuevo México), creen que uno o dos de estos mini agujeros atraviesan la tierra cada día. Los mini agujeros negros son demasiado pequeños como para absorber mucha materia. De acuerdo con el nuevo estudio, publicado online este mes en arXiv.org, la principal diferencia entre los agujeros grandes y los pequeños es lo que ocurre en el llamado horizonte de sucesos (lo más cerca que puede estar un objeto de un agujero negro antes de que sea imposible escapar). Cuanto más grande y masivo es un agujero negro, más grande es su horizonte de sucesos. «Pensamos en la gravedad como una fuerza muy atrayente y en el caso de los agujeros negros más grandes la fuerza es tal que empuja a todo a su interior», comentó Aaron VanDevender. «En estos casos empujan hacia un horizonte de sucesos muy grande, el espacio que absorbe los objetos es enorme». En comparación, el horizonte de sucesos de un mini agujero negro es incluso más pequeño que el diámetro de un átomo, lo que significa que el agujero negro puede atravesar un planeta entero y que aún así haya pocas posibilidades de acercarse demasiado a un átomo como para que pase el horizonte de sucesos. Según esta teoría, cuando un mini agujero negro atrae una partícula, lo más probable es que gire alrededor del agujero negro lejos del horizonte de sucesos y no sea absorbida. «En el caso de los equivalentes gravitatorios de los átomos, éstos no caen en el horizonte de sucesos por la misma razón por la que los electrones no caen en el núcleo», explicó VanDevender. De acuerdo con las teorías de mecánica cuántica, los electrones no forman órbitas bien definidas alrededor de los átomos, como hacen los planetas alrededor del Sol, sino que las partículas se encuentran en una especie de nube de posibilidades alrededor del núcleo. La órbita más estable de un electrón, y la más probable, no está ni demasiado cerca ni demasiado lejos del núcleo. De la misma manera, «aunque un mini agujero negro atrae a los átomos gracias a la gravedad, el efecto cuántico impide que absorba a los átomos». Pocas veces un átomo o partícula se acerca lo suficiente a un mini agujero negro como para que éste lo absorba. Los VanDevender calculan que se necesitaría más tiempo que la edad del universo para que un mini agujero negro tragara todos los átomos de la Tierra. ¿Son los átomos inestables cerca de los mini agujeros negros? Massimo Ricotti, astrónomo de la Universidad de Maryland está de acuerdo en que sería muy poco probable que un mini agujero negro capturara a un átomo gracias a la gravedad. «Es muy difícil que los mini agujeros negros absorban materia, porque son demasiado pequeños», afirmó Ricotti, que no participó en el estudio. «Aunque atravesaran un cuerpo sólido, la mayoría del tiempo se encontrarían casi en el vacío debido a su minúsculo tamaño» Sin embargo, Ricotti se muestra escéptico sobre si los átomos que sí son capturados puedan formar órbitas estables alrededor de un mini agujero negro, creando un equivalente gravitatorio. Una de las razones es que los átomos en órbita se sobrecalentarían debido a la intensa gravedad y provocarían cargas eléctricas. Las partículas cargadas emitirían radiación electromagnética, vaciando de energía a las partículas y provocando en última instancia que cayeran en el agujero negro. «Sin duda los equivalentes gravitatorios de los átomos serían objetos muy interesantes si existieran», añadió Ricotti. Sin embargo, «me gustaría comprender mejor algunos puntos relacionados con la estabilidad de los equivalentes gravitatorios de los átomos y los mecanismos por los que [un átomo] es atraído». Revelan el misterio del interior de los agujeros negros y que poseen velocidades cercanas a las de la Luz Сientíficos europeos lograron determinar qué es lo que esconden en su interior los chorros de los agujeros negros que les proporciona su superpotencia característica: átomos pesados como el hierro y el níquel. "A pesar de que llevamos décadas observando los agujeros negros, aún no estamos seguros de qué están hechos o lo poderosos que son", admite la astrónoma del Observatorio Europeo Austral (ESO), María Díaz Trigo, que ha liderado un estudio destinado a revelar la composición de estas gigantes emisiones de gas y que ha sido publicado en la revista 'Nature'. Los científicos conocen desde hace décadas la existencia de los electrones (partículas de poca masa) en los chorros de alta velocidad de los agujeros negros. Sin embargo, el reciente estudio ha permitido detectar el rastro de átomos más pesados, en particular el hierro y el níquel, que son cientos de miles de veces más masivos que un electrón. Según explican los investigadores, al moverse, una partícula pesada lleva consigo más energía que una más ligera moviéndose a la misma alta velocidad (dos tercios de la velocidad de la luz: 198.000 kilómetros por segundo), lo que genera su extraordinaria potencia. Los científicos afirman que su nuevo descubrimiento también puede ser aplicado a agujeros negros supermasivos, afirman los astrónomos. Otro detalle que consiguieron descubrir los científicos sobre la naturaleza de estos gigantes misteriosos es que sus veloces chorros están impulsados por un cinturón de gas caliente -llamado 'disco de acreción'- que gira alrededor del agujero negro, y no por el giro del propio agujero, tal como describía la teoría anterior. Los chorros de los agujeros negros son una de las mayores fuerzas del Universo. El material expulsado puede expandirse a distancias incomensurables de miles de años luz en el espacio a una velocidad cercana a la de la luz. Sus efectos son tan notables que pueden determinar dónde y cuándo las galaxias forman estrellas y cómo se desarrollan. Los investigadores ya sabían desde hace décadas que los agujeros negros contienen electrones, que son partículas de poca masa, pero ahora encontraron la primera evidencia de átomos pesados, como el hierro y el níquel. Un átomo de hierro es unas 100.000 veces más masivo que un electrón. Cuando una partícula masiva se mueve lleva consigo más energía que una partícula más ligera moviéndose a la misma velocidad. Esto es lo que hace que sean tan poderosos. Según un nuevo estudio, un agujero negro supermasivo situado a casi 60 millones de años luz de la Tierra gira casi a la velocidad de la luz. Un grupo internacional de astrónomos ha conseguido medir por primera vez la velocidad de rotación de un agujero negro supermasivo, determinando que lo hace al 84 por ciento de la velocidad de la luz, o del máximo permitido por las leyes de la física. Para el director del estudio Guido Risaliti, del Centro de Harvard-Smithsonian para la Astrofísica (CfA) y el Observatorio INAF-Arcetri en Italia, lo más emocionante del descubrimiento es que permite poner a prueba la teoría general de la relatividad en condiciones extremas, donde el campo gravitacional es enorme y el espacio-tiempo está distorsionado. Los agujeros negros se encuentran en el centro de la mayoría de las galaxias, incluida la Vía Láctea, y generan un campo gravitatorio tal que nada escapa a su atracción, ni siquiera la luz, y distorsionan el espacio-tiempo en la región que les rodea. Monstruo galáctico Según, Risaliti, se cree que este monstruo galáctico que habita en el centro de la relativamente cercana galaxia NGC 1365 tiene dos millones de veces la masa del sol y mide 3,2 millones de kilómetros, más de ocho veces la distancia de nuestro planeta a la Luna. El descubrimiento de Risaliti y su equipo ha sido posible gracias a las observaciones del telescopio espacial de rayos X NuSTAR (telescopio espectroscópico de gama nuclear) y del observatorio espacial de rayos X XMM-Newton, de la Agencia Espacial Europea. Los astrónomos detectaron los rayos X de restos de estrellas girando en el disco de acreción que rodea el agujero negro, y utilizaron esos datos para determinar la velocidad de rotación. Con esta información, esperan entender lo que ocurre dentro de estos enormes agujeros negros a medida que deforman el espacio-tiempo que les rodea. Además, este descubrimiento da pistas sobre su pasado, y por extensión, sobre la evolución de la galaxia en la que se encuentra, algo que resulta todavía más sorprendente. La evolución del Universo Los agujeros negros supermasivos tienen un importante impacto en su galaxia anfitriona. «Cuando se forman estrellas, éstas arrojan gas en el agujero, aumentando su masa, pero la radiación que produce esta acreción calienta el gas de la galaxia, impidiendo que se formen más estrellas», afirma Risaliti. «Por tanto, podemos afirmar que ambos acontecimientos (la acreción de los agujeros negros y la formación de estrellas) están muy relacionados». Es posible que el descubrimiento de la velocidad de rotación de los agujeros negros arroje luz sobre la evolución de todo el universo: «Si conocemos la media de rotación de las galaxia en diferentes momentos», añade Risaliti, «podremos hacer un seguimiento mucho más preciso de la evolución».

Los Hoyos Negros y la Curvatura del Espacio - Tiempo de Shagen Hagyan... https://drive.google.com/file/d/0B73aDG6K66l0ZVlvWi1TWlJmeTA/edit?usp=sharing informacion LOS HOYOS NEGROS Y LA CURVATURA DEL ESPACIO TIEMPO CAPITULO 1: La gravitación universal ¿Por qué caen los cuerpos y se mueven los astros? Mientras Isaac Newton(1643-1727 Inglaterra) estaba sentado bajo un manzano cuestionándose como es que hay una fuerza que hace mover los astros en el cielo, observa caer una manzana de aquel árbol, lo que le hace deducir que la misma fuerza que atrae la manzana, es la misma que hace mover los astros; La Fuerza de la Gravedad. En el siglo XVI Nicolás Copérnico (1473-1643 Polonia),creo un modelo de cómo se movían los planetas alrededor de sol, pero sin ningún indicio del mecanismo para que estos se movieran. Galileo Galilei (1564-1642 Florencia),fue el inventor del telescopio, y mientras sus observaciones se dio cuenta que la tierra no era el centro el universo. Estudio también el movimiento de los planetas pero sin embargo él pensaba que los planetas se movían por cuestiones estéticas y no físicas. Johannes Kepler (1571-1630 Alemania), descubrió que los planetas no se mueven en círculos si no en eclipses y que este movimiento no era arbitrario, ya que existe cierta relación entre la revolución de los planetas, la distancia al sol y sus velocidades. En 1674 Robert Hooke antes de Newton dijo: “todos los cuerpos celestes ejercen una atracción o poder gravitacional hacia sus centros, por lo que atraen, no solo, sus propias partes evitando que se escapen de ellos como vemos que lo hace la Tierra, sino también atraen todos los cuerpos celestes que se encuentran dentro de sus esferas de actividad.” En si la gravedad es lo que mantiene unidas o estables todos los planetas, estrellas y demás cuerpos que se encuentren en el universo atraiéndola siempre a su centro. También es lo que hace que los planetas giren y el sol se mantenga dentro de la vía láctea. Si la gravedad no existiera la tierra, otros planetas estrellas, etc. Se diluirían en el espacio cósmico y solo quedaría materia esparcida uniformemente en el Universo. una reseña en documento pdf http://www.redalyc.org/pdf/416/41609801.pdf
Los Hemisférios del Cerebro.... Los Hemisférios del Cerebro.... El cerebro humano consta de dos hemisferios, unidos por el cuerpo calloso, que se hallan relacionados con áreas muy diversas de actividad y funcionan de modo muy diferente, aunque complementario. El hemisferio cerebral izquierdo controla el lenguaje, el pensamiento lógico y la escritura. En él se encuentra el centro del habla, del pensamiento que nos permite analizar lo que sucede y del control de la mano derecha. También controla la capacidad para las matemáticas y la sensibilidad. es la parte motriz capaz de reconocer grupos de letras formando palabras, y grupos de palabras formando frases, tanto en lo que se refiere al habla, la escritura, la numeracion, las matematicas y la logica, como a las facultades necesarias para transformar un conjunto de informaciones en palabras, gestos y pensamientos ¡Que tan desarrollado y agil es tu hemisferio izquierdo? Si logras leer lo siguiente tienes el hemiferio izquierdo bien desarrollado. Despues de descifrar las primeras frases, las demas seran mas faciles. 5U3R73! C13R70 D14 D3 V3R4N0 3574B4 3N L4 PL4Y4 0853RV4ND0 A D05 CH1C45 8R1NC4ND0 3N 14 4R3N4, 357484N 7R484J484ND0 MUCH0 C0N57RUY3ND0 UN C4571LL0 D3 4R3N4 C0N 70RR35, P454D1Z05 0CUL705 Y PU3N735. CU4ND0 357484N 4C484ND0 V1N0 UN4 0L4 D357RUY3ND0 70D0 R3DUC13ND0 3L C4571LL0 4 UN M0N70N D3 4R3N4 Y 35PUM4…. P3N53 9U3 D35PU35 DE 74N70 35FU3RZ0 L45 CH1C45 C0M3NZ4R14N 4 L10R4R, P3R0 3N V3Z D3 350, C0RR13R0N P0R L4 P14Y4 R13ND0 Y JU64ND0 Y C0M3NZ4R0N 4 C0N57RU1R 07R0 C4571LL0; C0MPR3ND1 9U3 H4814 4PR3ND1D0 UN4 6R4N L3CC10N; 64574M05 MUCH0 713MP0 D3 NU357R4 V1D4 C0N57RUY3ND0 4L6UN4 C054 P3R0 CU4ND0 M45 74RD3 UN4 0L4 LL1364 4 D357RU1R 70D0, S010 P3RM4N3C3 L4 4M1574D, 3L 4M0R Y 3L C4R1?0, Y L45 M4N05 D3 49U3LL05 9U3 50N C4P4C35 D3 H4C3RN05 50NRR31R. El hemisferio cerebral derecho controla el pensamiento creativo, controla la mano izquierda, la fantasía, el talento musical y todas las actividades artísticas que podemos desarrollar. Se especializa en la percepción visual y espacial, más que en las palabras y conceptos. Su manera de encarar el mundo no es lineal, ordenada y secuencial. Observa la realidad de un modo global; es decir, no se detiene en las partes que componen un todo, sino en lo que ellas conforman en conjunto. El lado derecho del cerebro, además, está más ligado a la intuición y a los sentimientos. Como decía Pascal: “El corazón tiene sus razones, que la razón no comprende”. Comparación entre hemisferios y principales características. Un dato muy curioso es que nuestro cerebro trabaja en cruz, es decir el hemisferio derecho coordina las funciones motoras o sea las del movimiento del lado izquierdo del cuerpo y el hemisferio izquierdo controla las del lado derecho.(por proyectate)