fender2008
Usuario (Argentina)

Por qué desaparecen las abejas? El valor fundamental de las abejas es sin duda la polinización. Desde hace mas de 50 millones de años, las abejas vienen realizando esta labor y gracias a ello se ha podido preservar una gran variedad de especies y se ha mantenido la muy saludable y necesaria diversidad para el desarrollo armónico de la vida de las especies. Las almendras californianas, principal productor mundial, requieren de al menos 2 millones de colmenas para garantizar la producción. Frutas, hortalizas y plantas silvestres necesita de este proceso, si este no funciona, las frutas secas, las verduras, las paltas, los kiwis y las almendras no llegarían al supermercado ni a la mesa familiar. Para entender el trabajo de una abeja, podemos decir que para llevar a la colmena una carga de néctar en su buche, debe visitar más de 1000 flores en un promedio de 10 viajes por día lo que, la coloca a la cabeza representando cerca del 85% de la fauna polinizadora de plantas cultivables. Las abejas pertenecen a la familia de las Apidae, son seres sociales que viven en comunidades organizadas llamadas colonias. Los apicultores, que son los encargados de la explotación de las abejas para producir miel y cera, las atraen a vivir en habitáculos especialmente diseñados llamados colmenas. En la colonia hay tres castas o tipos de individuos: reinas, zánganos y obreras. La reina se diferencia se diferencia de sus hermanas, a través de la alimentación para cumplir la tarea de madre ponedora de huevos y vive hasta tres años. Las obreras son quienes trabajan tanto dentro de la colmena como fuera de ella en busca del alimento que, es el néctar que producen las flores y viven menos de tres meses. Los zánganos son los únicos machos en la colonia y además de fecundar a la Reina no cumplen ninguna otra función. Los machos nacen de huevos no fecundados por lo que solamente disponen la mitad de la dotación genética, eso no es obstáculo para, fertilizar a la Reina copulando con ella en pleno vuelo luego de lo cual el zángano muere. La reina necesita copular con más de 15 machos para garantizar la fecundación de sus huevos. Las abejas han desarrollado un sistema de comunicación muy peculiar, propio y único en el mundo de los insectos. A través de movimientos semejantes a danzas y movimientos vibratorios de variada intensidad y frecuencia. Este lenguaje permite la orientación entre obreras indicando las distancias, usando el sol como referente, del lugar donde se halla la fuente de alimentos. El baile de las abejas, fue descifrado por Kart R. von Frisch, Honrad Lorenz y Nicolás Tinbergen, convirtiéndose en candidatos al Premio Nóbel en 1973. No podríamos afirmar que las abejas fueron creadas para cumplir ciertas funciones benéficas para el hombre ni tampoco que su desempeño fue diseñado por la inteligencia de un creador que otorgó a estos simpáticos bichos la tarea de buenos polinizadores; sin embargo el todo resultante es mucho mas halagüeño que la suma de sus partes, un efecto sinérgico que cae fuera de la lógica exacta de las matemáticas debiendo esta reinventarse o adaptarse en la denominada Regla de Farrar. Las abejas juegan un papel vital en la polinización, vale decir, en la fecundación de las flores de plantas y árboles para que luego se transformen en frutos. Sin polinización, no hay fecundación y por ende no hay frutos en la flor que se marchita sin dejar descendencia o semilla. La consecuencia de esta ausencia de fecundidad, se traduce en pérdidas fundamentalmente alimenticias por la falta de frutos a cosechar y en pérdidas económicas para los productores. Las abejas, son aliados irremplazables de la producción frutícola, porque al momento de ir en busca del néctar para alimentar las larvas hambrientas de la colmena, transportan en sus cuerpos las substancias que hacen posible la procreación de las especies silvestres y la biodiversidad vegetal. La mitad de las sociedades de abejas, de un total de 2, 5 millones y otros tantos millones alrededor del mundo desaparecieron o murieron durante el año 2005, al perder su capacidad de orientación para encontrar el camino de regreso a casa donde, las larvas hambrientas esperaban por el néctar de vida. Ya en el año 1995, los franceses reporteaban que 1/3 parte de las sociedades de abejas habían desparecido. Casi inmediatamente después ocurrió lo mismo en Alemania, Polonia, España y Suiza. Las causas eran desconocidas pero se sospechaba que, las abejas sufrían alteraciones en la orientación por efecto de los campos magnéticos creados por la creciente red de comunicación telefónica inalámbrica y el levantamiento masivo de antenas repetitivas de las señales en el creciente mercado de la telecomunicación celular. Esta teoría, fue ganando adeptos pero, también era difícil de probar y todavía no es posible la obtención de conclusiones que lo ratifiquen. Expertos norteamericanos, han llegado a la conclusión que con gran seguridad, el responsable de este drama sufrido por las abejas es un insecticida muy popular distribuido por la empresa biotecnológica alemana Bayer, de nombre Imidacloprid. Este compuesto fue puesto en el mercado en 1994 para combatir los parásitos de las hojas, de las flores y de los frutos de un total de casi 140 especies vegetales. El Imidacloprid era también efectivo contra las termitas, las moscas, las garrapatas pasando a ser el insecticida mas utilizado a nivel mundial. El detalle no estimado por los distribuidores de este producto milagroso y por quienes lo utilizan es que, se olvidaron que las abejas también son insectos. Los fabricantes, se evitaron tambien la molestia de informar a los consumidores del Imidacloprid, sobre los riesgos del mismo sobre la población de insectos benéficos. El componente activo del Imidaclopid es una sustancia soluble en agua, similar a la nicotina que ataca el sistema nervioso de los insectos que, empiezan a enviar señales descontroladamente, con la consiguiente paralización muscular y la muerte. Dosis no letales pueden también influir en el sistema de aprendizaje de las señales de las abejas debilitando su memorización. Sin la capacidad de orientación intacta y la función motora disminuida las abejas vuelan sin dirección o caen fulminadas a tierra fuera de la colmena o lejos de ella; su comportamiento es similar a si estuvieran ebrias. Cuando Francia, dejo de usar Imidacloprid la población de abejas empezó su recuperacion. ¡Las abejas viven en sociedades comunitarias, cuya naturaleza social hace que el valor individual sea sustituido en favor de la comunidad o lo colectivo! La buena vitalidad de las abejas en un excelente indicador de la salud medioambiental de nuestro entorno natural y las abejas seguirán siendo imprescindibles para la polinización de los cultivos, las plantas silvestres y un garante de la biodiversidad. FUENTE