falladito2
Usuario (Argentina)

Afterparty Un pésimo acercamiento español al slasher en el que cuesta decidirse a la hora de seleccionar lo más lamentable de todo, aunque es obligatorio destacar a sus patéticos personajes —y actuaciones— y el infame guión —su crítica a la prensa rosa y los fans locos no podría ser más cutre— al que su director no consigue extraer la más mínima sustancia —o no sabe, que el trabajo de Miguel Larraya difícilmente podría ser más intrascendente y falto de atractivo alguno—. Aviones Un spin-off únicamente hecho para seguir exprimiendo la fuerza de la saga ‘Cars’ en lo referente a merchandising, algo comprensible, pero no tanto que su historia sea tan infantil —en el peor sentido de la palabra— y vulgar y sus personajes tan ridículos y anodinos. Ojo, ningún problema a que se hagan películas pensadas única y exclusivamente para los más pequeños de la casa, pero sí a hacerlas con tanta desgana. Cazadores de sombras: Ciudad de hueso Nunca defenderé que ‘La saga Crepúsculo‘ se haya caracterizado por el buen nivel de sus películas, pero sí tengo claro que el gran daño que han hecho ha sido el avivar una moda por adaptaciones de novelas fantásticas de corte juvenil que rara vez consigue llegar tan siquiera a ser mediocres. El caso que nos ocupa es buena muestra de ello, y es una pena, porque su arranque no está del todo mal, pero luego se convierte en un batiburrillo desastroso que sólo contentará a las fans más acérrimas del original literario. Duro de matar 5 John McClane y sus fans nos merecíamos algo mejor que esto. Una cinta de acción siguiendo los cánones menos estimulantes del cine actual —y encima no pudo ser más desacertada la elección de John Moore para dirigirla— que destroza a uno de los personajes más míticos del género —e introduce a un hijo intrascendente del que espero no volver a oír nada nunca más— y casi resulta más aburrida como vergüenza ajena provoca. Movie 43 Un insulto al cine, a la comedia y a la inteligencia del espectador. He estado tentado de no decir nada más, pero me parece indignante que una película con un reparto tan espectacular y sin rubor alguno para utilizar humor políticamente incorrecto —algo cada vez más inusual en las comedias que nos llegan de Hollywood— acabe convirtiéndose en una experiencia tan infame y dolorosa. Pura basura. Por la cara Melissa McCarthy se convirtió en la inesperada nueva musa de la comedia americana gracias a su divertida aparición en ‘La boda de mi mejor amiga’ (‘Bridesmaids’, Paul Feig, 2011). Lógico, y más si tenemos en cuenta el éxito económico que han tenido las cintas que ha protagonizado, el problema es que su calidad es bastante ausente, sobre todo en este caso, una cinta que abusa del humor rancio en la que odiamos a todos sus personajes y cuyo visionado acaba convirtiéndose en un drama por saber cuándo llegará a su fin. R.I.P.D. Departamento de Policía Mortal Un tardío intento de copiar a la saga ‘Men in Black‘ en el que ni siquiera Jeff Bridges consigue salir indemne —y eso que es lo más estimulante de la función— ante la acumulación de disparates sin pies ni cabeza, situaciones absurdas que solamente provocan vergüenza ajena, un humor que te hace llevarte las manos a la cabeza y una historia tan mal hilada que uno no tarda en desconectar de lo que sucede en pantalla. Un completo desastre del que incluso podría decirse que nos enseña nuevas formas de hacer las cosas mal. Tesis sobre un homicidio Aún no entiendo el motivo de que sigan contratando a Alberto Ammann, un actor que este pasado 2013 confirmó su lugar de privilegio entre los motivos de peso para no ver una película. Sin embargo, en este horroroso thriller con ecos del cine de Alfred Hitchcock, donde ni siquiera la presencia de Ricardo Darín consigue levantar lo que se convierte en un tedio insoportable en el que llegué a retorcerme en mi butaca de pura incomodidad por el completo desastre que estaba presenciando. Turbo Siempre defenderé que el cine de animación ha de aprovechar para contar cualquier historia que jamás podríamos creernos si fuese rodada en acción real, pero no si es una basura absurda y aburrida como la que nos ocupa. Además, abusa de todos los tópicos de superación personal y encima lo hace de la forma más ridícula posible para que nos sea imposible sentir el más mínimo interés por sus personajes o hacia lo que sucede en pantalla. Un lugar donde refugiarse Una cinta romántica que echa mano de los lugares comunes más cansinos, repelentes y aburridos de este tipo de películas. Por si fuera poco, aún peor es la introducción de una trama propia del thriller que no podría resultar más banal e insípida y tampoco me quiero olvidar del lamentable trabajo de sus protagonistas, que no solamente son incapaces de mostrar química alguna, sino que se limitan a basarse en su físico para intentar conseguir nuestro aprecio.
'Paranormal Activity: Los Marcados', una sorpresa agradable Incredulidad es la palabra que mejor define lo que sentí ante el enorme éxito de ‘Paranormal Activity‘ (Oren Peli, 2009), una película que costó apenas 15.000 dólares —más lo que gastase Paramount en publicidad, que seguro que fue una cantidad muy superior— y acabó ingresando más de 193 millones de dólares en los cines de todo el planeta. Fenómenos así del cine terror sólo suceden muy de vez en cuando —me vienen a la cabeza los casos de ‘La noche de Halloween‘ (‘Halloween’, John Carpenter, 1978), ‘El proyecto de la bruja de Blair‘ (‘The Blair Witch Project’, Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, 1999) y ‘Saw‘ (James Wan, 2004)—, pero hasta ese momento ninguna película tan insustancial, alargada y aburrida lo había logrado. ‘Paranormal Activity’ no tardó en convertirse en una lucrativa franquicia —ninguna de sus secuelas costó más de 5 millones de dólares y todas superaron holgadamente los 100 de recaudación—, pero yo preferí ignorar su mera existencia y hasta ahora me había mantenido completamente alejado de ella. Eso ha cambiado con ‘Paranormal Activity: Los señalados‘ (‘Paranormal Activity: The Marked Ones’, Christopher Landon, 2013), título vendido como un spin-off latino de la saga, un concepto temible en apariencia, pero que ha acabado sirviendo como base para una película aceptable y muy superior a la cinta original. Algo más que un spin-off de relleno Dejando a un lado los prejuicios que pudiera tener hacia ‘Paranormal Activity: Los señalados’, lo cierto es que todo indicaba que estábamos ante una mera maniobra de marketing para conseguir llamar la atención sobre la franquicia a un nicho de mercado creciente en Estados Unidos, principal mercado de la franquicia que nos ocupa. Una idea que ganaba enteros por el hecho de que ‘Paranormal Acitvity 4‘ (Henry Joost y Ariel Schulman, 2012) se convirtiera en la entrega menos taquillera de todas por culpa del alarmante descenso de interés del público americano. Sin embargo, la nacionalidad de los protagonistas es algo que no va mucho más allá de la mera anécdota de escuchar varias frases en español en la versión original —reconozco que este punto me hacía hasta cierta ilusión años atrás—, aunque no quiero que entendáis esto como algo necesariamente malo. Quizá sea un pelin exagerado —sobre todo teniendo en cuenta mi limitado conocimiento de la misma— considerar a Christopher Landon como el hombre más influyente no de la franquicia en sí misma, sino de todas sus secuelas, ya que ha ejercido como guionista en todas ellas, compartiendo créditos con otros en ‘Paranormal Activity 2‘ (Tod Williams, 2010) y ya en solitario en las demás. En el caso que nos ocupa no sólo se encarga del libreto, ya que también ha accedido a la silla del director y sospecho que su amplio conocimiento de la saga ha sido lo que posibilitado que se permita jugar con ella en lugar de limitarse a salvar la papeleta con un relato conectado únicamente por el nombre con el universo creado por Oren Peli. Es casi imposible expresarlo sin entrar en el siempre peligroso terreno de los spoilers, pero digamos que ‘Paranormal Activity: Los señalados’ enriquece dicho universo, aunque, por contradictorio que pueda pareceros, justo es ahí donde están algunas de sus mayores debilidades. Como era de esperar, Landon apuesta por una puesta en escena que busca dar un estilo visual próximo al falso documental —quizá found footage sea más apropiado en este caso— a las vivencias de sus protagonistas —no perderé mucho tiempo hablando de su reparto, todos ellos tan correctos como perfectamente intercambiables por otros intérpretes sin que fuéramos a notarlo—, pero no lo hace regodeándose en ello o forzándolo más allá de los permisible, pues es algo que se introduce de forma más o menos orgánica en relación a la personalidad de sus personajes principales. Conviene tener en cuenta que Landon es también su principal enemigo, pues no tiene problemas en describir como unos estúpidos descerebrados a su dúo protagonista, algo que posibilita el arranque de la historia, pero que también se vuelve en su contra a la hora de desarrollar una atmósfera de terror más efectiva. Cierto que hay buenos momentos —el misterioso ritual de la vecina de abajo o los primeros contactos con el ente mediante un simple cachivache— intercalados con otros que podríamos calificar como relleno necesario —los protagonistas haciendo el mongolo cuando descubren que el ser protege a uno de ellos cuando se deja caer el vacío—, pero la decisiva batalla para que nos importe su destino final está perdida de antemano, algo que se pretende compensar con un giro inesperado que a mí personalmente me dejó bastante frío. Gran culpa de ello la tiene Landon al haber perdido para entonces el control de la historia, pues con sus claros altibajos, ‘Paranormal Activity: Los elegidos’ funciona bastante bien como simple pasatiempo que no se deleita en exceso ni en sus virtudes ni en sus defectos —esto último puede parecer algo lógico, pero anda que no hay películas que abusan de aberraciones pensando que así iban a petarlo—, siendo su reducido metraje algo clave para ello. No voy a achacarlo a que se vuelva confuso —aunque un poco sí— o que el giro de tuerca sea una forma barata de intentar sorprendernos —que también—, sino a que la acción se descontrola, surgen ciertos excesos y es ahí cuando una sobreacumulación de “pequeños” defectos podría haberse solucionado con una por desgracia inexistente empatía con su protagonista. Con todo, ‘Paranormal Activity: Los señalados’ es una película mucho mejor de lo que jamás habría soñado que pudiera ser y hasta ha conseguido que me entre cierta curiosidad por esas secuelas que pensé que nunca vería. Eso sí, no esperéis más que un aceptable divertimento de terror con momentos buenos y otros no tan buenos, pero algo es algo, sobre todo teniendo en cuenta lo horrible que resultó ser ‘Paranormal Activity’.
Una estación transformadora de energía se construye en el Parque Industrial de Salta, con el objetivo de brindar mayor potencia al servicio que reciben actualmente las empresas asentadas en el lugar y a las zonas aledañas. Fuentes del gobierno salteño informaron hoy que esta construcción forma parte de las acciones destinadas a mejorar la infraestructura de este parque industrial, ubicado en la zona sudeste de la capital salteña. El Ministerio de Ambiente y Producción Sustentable detalló a los empresarios del Parque Industrial de Salta que dieron inicio los trabajos de construcción de la Estación Transformadora Parque Industrial 132/33/13,2 KV–30 MVA. Asimismo, se comunicó de una obra similar en Guachipas, y los trabajos corresponden a la gestión de la Secretaría de Energía de esta provincia norteña. Esta obra abastecerá de energía a las empresas asentadas en ese parque industrial y a zonas aledañas, y producirá un aumento significativo de la potencia de los suministros actuales, lo que permitirá un mejor desarrollo a las industrias allí radicadas. En el caso de la estación transformadora de Guachipas, abastecerá a esa localidad, a Coronel Moldes y a Rosario de Lerma. Los trabajos iniciaron con las obras civiles, que comprenden la nivelación, preparación y cercado de los terrenos, como también la construcción de bases para las estructuras y equipos electromecánicos.