fabomagia
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Registrate y eliminá la publicidad! por si quieren matar a alguien esto es lo mas eficiente je 1-Toxina botulínica, ingerida. El sistema nervioso falla completamente y mueres entre dolores terribles. Curiosamente se usa en tratamientos de estética bajo el nombre de botox 2-Ricina, ingerida o inhalada. Muerte por fallo respiratorio y de tus órganos internos. 3-Ántrax, inhalado. Puedes morir por contacto con tu piel, pero lo peor es cuando lo inhalas: empieza con una gripe que no se cura y termina cuando tu sistema respiratorio se colapsa. 4-Sarin, inhalado. Originalmente diseñado como un pesticida, basta con respirar un poquito para que tu boca se llene de espuma y que caigas en un coma y mueras. 5-Tretrodotoxina, ingerida. Es la que contiene el fugu, y resiste al cocinado. Parálisis y muerte en menos de seis horas. 6-Cianuro, ingerido o inhalado. Existe en numerosas formas en la naturaleza y además es muy fácil de fabricar. Ataques, paro cardíaco y muerte en unos minutos. 7-Mercurio, inhalado. Su vapor ataca el cerebro, terminando con el sistema nervioso central, y los pulmones. 8-Estricnina, ingerida o inhalada. Otro pesticida que no es que sea especialmente venenoso, pero provoca una muerte bastante espantosa haciendo que todos tus músculos sufran fuertes espasmos hasta que mueres por agotamiento. 9-Amatoxina, ingerida. Presente en ciertas setas, destruye tus riñones e hígado en cuestión de días de forma dolorosísima, y estás consciente durante la mayor parte del proceso, hasta que entras en un coma y mueres. 10-Compuesto 1080, ingerido o inhalado. Otro pesticida, sin olor, sin sabor, soluble al agua, bloquea el metabolismo celular, provocando una muerte rápida aunque dolorosa.
¿Está cerca el fin del mundo? Tsunamis, terremotos, guerras... Siempre ha habido predicciones fatalistas, las más importantes en el ya lejano año mil. Pero desde que empezara el año 2.000 los desastres se suceden y se ha reabierto la polémica. ¿Nos estamos acercando al fin del mundo? ¿Ahora de verdad? Los profetas y videntes religiosos anuncian un cercano apocalipsis. Los ejércitos actuales están preparados para destruir varias veces la Tierra. El papel del lejano oriente y del mundo árabe va a ser básico en los conflictos que se avecinan. Y no olvidemos los desastres naturales: el eje de la Tierra va a cambiar , y eso va a suponer una era de terremotos e inundaciones. El tusunami que ha arrasado parte de Asia es la penúltima demostración. Y según los más agoreros, Nueva York, símbolo de nuestra civilización, parece que tiene los días contados. Un papa huyendo del mundo Además de San Malaquías, muchos otros han predecido el fin de las dinastías papales. En concreto, hay mucha literatura sobre el tema del Papa, huyendo o cautivo, pero siempre lejos de Roma. Nostradamus fue uno de ellos, pero hubo muchos más: Jeane Dixon, que ya predijo una alianza entre EEUU y Rusia para luchar contra China, también dijo que hacia finales de siglo un Papa será herido. Y otro morirá asesinado hallándose lejos de Roma. A partir de tal hecho, la Iglesia tendrá un tipo de gobierno distinto al Papado. Lo mismo anticipa el tercer secreto de Fátima recientemente revelado. Juan de Vatigueiro , en el siglo XIII, predijo que cuando el mundo se encuentre perturbado el Papa cambiará de residencia, y durante 25 meses no habrá ningún gobierno ni Papa en la Iglesia de Roma. Juan de Rocapartida, 100 años después, profetizó que al acercarse el fin del mundo, el papa y sus cardenales habrán de huir de Roma en trágicas circunstancias hacia un lugar donde permanecerán sin ser reconocidos. El Papa sufrirá una cruel muerte en el exilio. Nicolás de Fluh, en el siglo XV, previó que llegaría un tiempo en el que la Iglesia quedaría desolada, sin Pedro ni sus sucesores. Helen Wallraf, vidente, declaró el siglo pasado que llegaría el día en que el Papa huya de Roma con la sola compañía de cuatro cardenales. Anna Katerina Emmerick vio al Papa huyendo, débil y agotado por los muchos pesares y tribulaciones y al Vaticano quemado hasta los cimientos. Don Bosco, mistico, advirtió al Papa Pío IX de que llegará un día en que una luz brillante resplandecerá en el cielo, en pleno fragor de una batalla. En ese instante, el Papa y sus servidores abandonarán el Vaticano pasando por una plaza cubierta de muertos y heridos. Todo el país sufrirá una gran pérdida de población y la tierra se agitará como arrasada por un huracán y caerá un fuerte pedrisco. Durante doscientos amaneceres, el papa y su séquito vagarán por tierras extranjeras. Pio X tuvo una visión similar en 1909. Durante una audiencia, el Papa se desmayó y, al recobrar el conocimiento, dijo que llegaría un día en el que el Papa abandonará Roma y será transportado, enfermo, por encima de los cadáveres de sus cardenales.
Fantasmas Estas fotos fueron sacadas al Este de Connecticut, en un sitio llamado Union Cemetery, famoso por ser el sitio con más capturas sobrenaturales de CT. Las fotos fueron sacadas a plena luz del día, e incluso mirando fijamente se pueden ver unas caras en la zona del resplandor Recientemente recibimos un correo que nos decía: "Esta es una foto que un trabajador tomó durante un tornado avistado recientemente. Lo que usted esta viendo es la nube del embudo y un arbol que fue derribado por él... Pero no parece lo mismo si giramos 90º la foto..." En esta foto puedes ver el arranque del tornado y el árbol arrancado... ...pero, ¿y ahora qué ves en esta foto? RELATO SORPRENDENTE La niña y las monedas de oro . LA EXTRAÑA HISTORIA DE UNA NIÑA DESAPARECIDA EN CÓRDOBA Esta historia es muy conocida en Córdoba, pues existe una antigua casa del centro de las ciudad que se dice está encantada y cuenta que en ella hace mucho tiempo vivía una familia acomodada que tenía una hija pequeña y varias criadas a su servicio. Una noche mientras la niña dormía escuchó unos ruidos en el pasillo, abrió lentamente la puerta de su cuarto para mirar el pasillo que comunicaba los cuartos, enormemente largo y oscuro, lleno de cuadros y enlosado. Al final del pasillo la niña vio lo que parecía un niño de su edad levantando una de las losetas y metiendo algo dentro de un hueco en el suelo. La niña no podía creerlo, lo que vió relucir en la mano del muchacho al pasar por la tenue luz que entraba por la ventana eran monedas de oro. Cuando el niño se fue salió y se dirigió hacia allí; entonces apareció una de las criadas con una vela enorme que también había visto lo que había pasado y quería sacar partido. Decidieron que no dirían nada a nadie, todas las noches se acercarían y con la ayuda de la luz de la vela levantarían la loseta y sacarían las monedas hasta acabarlas. Todas las noches la niña,que por su tamaño cabía dentro, se metía en el hueco bajo la loseta e iba dando monedas a la criada, quien las iba guardando en un enorme saco. Las noches pasaban y aquel tesoro parecía no acabarse nunca. Cada noche que pasaba la vela iba consumiéndose más y más, pero las monedas seguían saliendo a pares y no querían dejarse ninguna. Una noche en medio de su labor la vela comenzó a parpadear haciendo amagos de apagarse, la criada le dijo a la niña que saliera del hueco, que ya tenían dinero de sobra. La niña le hizo caso y abandonó el escondrijo, pero en el último momento una moneda cayó del saco al hueco y, en un acto de avaricia y sin pensárselo siquiera, la muchacha se metió de nuevo en el hueco. La criada intentó agarrarla pero no pudo, mientras le gritaba que por favor saliera de allí y dejara la moneda, pero en medio de ese griterío la vela terminó de apagarse. En el momento justo en que el último rayo de luz salió de la vela la loseta se cerró ante los ojos de la criada dejando a la niña dentro. La criada decidió no decir nada a nadie, los padres dieron a la niña por desaparecida y el tema se fue olvidando con el tiempo. Pero aún en la actualidad dentro de esa casa se siguen oyendo por las noches los gritos de auxilio de la niña que repiten noche tras noche en el pasillo \"Por favor...socorro...sacadme de aquí...\". Incluso la policía ha acudido multitud de veces ante la llamada de los vecinos que oían voces pidiendo ayuda, pero al llegar al viejo caserón lo único que siempre han encontrado es una vela vieja y consumida puesta justo en el centro de una loseta... EL PEQUEÑO MARTÍN SUBE A DORMIR A SU HABITACIÓN TRAS PASAR LA NOCHE VIENDO UNA PELÍCULA EN COMPAÑÍA DE SUS PADRES Marcaba el reloj las 11:45 de la noche, Marta, Pablo y su hijo Martín miraban la televisión, en ella pasaba una de esas películas policíacas que te mantienen entretenido todo el tiempo... Marta, una reconocida escritora de aquel pueblo; Pablo un gran fotógrafo galardonado y su tierno Martín, un niño de 7 años, un chico común y corriente. Era una noche lluviosa, como todos aquellas en el invierno de ese pueblito alejado de la gran ciudad, un pueblo tranquilo en donde la mayoría de la gente se conocía entre sí. La película mantenía entretenida a la familia hasta que el jefe de familia dirigió su mirada al reloj... 12:02... "por Dios"-dijo- "es tardísimo"- "Hijo, creo que te deberías ir a dormir, mañana por la mañana iremos a ver a tu abuela y estarás desvelado"- "un ratito mas"-replico Martín- "No señor, te me vas a la cama, no te quiero con dolor de cabeza mañana por el desvelo" -le contesto su padre-"ok"-dijo Martín-..."que descanses hijo" -le dijo su madre. Martín subió las escaleras, no de muy buen humor, porque su padre no lo había dejado terminar de ver la película. Pero Martín no estaba dispuesto a acostarse en su cama sin sueño, así que tomo su radio y se dispuso a escuchar aquella estación él la cual día y noche programaban puras melodías clásicas, sus preferidas. Yya habían pasado unos 45 minutos cuando interrumpen la programación para dar una noticia de ultima hora: "NOTICIA DE ULTIMA HORA, A TODOS LOS HABITANTES DEL PUEBLO DE "SANTA ROSA DEL CARMIN" SE LES INFORMA QUE LA CARRETERA QUE CONDUCE A LA CIUDAD SE ENCUENTRA TOTALMENTE BLOQUEADA DEBIDO A UN DESASTROSO ACCIDENTE, EN EL CUAL PERDIERON LA VIDA 8 PERSONAS". De un salto Martín salió de la cama, bajó las escaleras y se dirigió hacia la sala donde se encontraban sus padres a darles la noticia de que el camino estaba cerrado y que no iban a poder ir a ver a su abuela, así que se quedaría viendo la película. Fue un grito desgarrador lo que broto de la boca del chico al ver la tremenda escena que tenia delante de sus ojos; su madre y su padre en medio de la sala, muertos, completamente destrozados, el cráneo del padre hecho trizas, una gran parte de su masa encefálica se encontraba encima del televisor, sus ojos, aquellos que muchas veces buscaron un buen momento para disparar la cámara fotográfica encima de la mesa del centro; el cuerpo de su madre completamente desmembrado... Pero cuando los ojos del chico voltearon a ver hacia la cocina... Ahí se encontraba él, vestía un pantalón negro, unos zapatos cafés de gamuza y una camisa manga corta totalmente empapada de sangre, en su mano derecha un vaso de agua, en la izquierda lo que quedaba del corazón de la madre del chico: "No tengas miedo"-le dijo. Martín lanzó, no un grito, sino miles, corrió con todas sus fuerzas, subió esos 24 escalones que conducían hacia lo que él creía que era su salvación -su cuarto-, él suspiró y dijo en voz baja: "No, mi niño... Se agita tu corazón y así me cuesta mas trabajo arrancártelo", soltó el vaso y tomo ese gran cuchillo que se encontraba arriba del refrigerador, “No quería hacerlo contigo” –murmuro- lentamente subió aquellos escalones, 1, 2, 3, 4, 5.... 24!! Miro fijamente la puerta del cuarto del cual colgaba un letrero que en letras rojas decía “NO MOLESTAR”... ¡Que irónico..! Él no iba a molestarlo... iba a matarlo; de una patada derribó aquella puerta, ahí se encontraba él en medio de la puerta buscando con aquellos ojos entre la oscuridad una silueta, un movimiento, algo que le indicara donde se encontraba Martín escondido, de pronto un ruido acaparó la atención de aquel hombre con la ropa empapada de sangre... ¡La ventana! La ventana se abrió de un seco golpe, pero no, no era Martín que tratase de escapar de aquella muerte inevitable, si no el viento que junto con la lluvia arreciaban más. Cerró la puerta y se dirigió hacia aquel rincón donde apenas se alcanzaba a ver la silueta de “algo”, tal vez era Martín o tal vez una de sus tantos muñecos... Se acercó lentamente, empuñando aquel cuchillo que aun se encontraba manchado de sangre fresca, tomo una bocanada de aire frió que se colaba por la ventana y con un certero movimiento de su mano clavo el cuchillo a aquella silueta... LAS LUCES Esta historia me la contó una chica de unos 16 años, y no le sucedió a ella, sino a su madre, una española que emigró a Alemania para buscarse la vida, teniendo que alquilarse una casa con su joven esposo que apenas tenía comodidades. Eso sí, tenía visitantes misteriosos. Al principio sólo eran sonidos, rasguños en la almohada que mantenía abrazada mientras trataba de descansar después de tantas horas de trabajo. Le asustó, cierto, pero mantuvo la calma y pensó que era su propio agotamiento el que la hacía tener alucinaciones auditivas. Los rasguños en la cama no son tan inhabituales ¿no?. Muchos los hemos oído. Son visitantes que quieren comunicarnos que "están ahí también, que no estamos solos". La joven vivió con esa extraña experiencia unos días y terminó por acostumbrarse, pero una noche ocurrió algo terrible. Estaba tumbada en la cama, descansando, su marido estaba afeitándose en el cuarto de baño, y de pronto unas lucecitas de un tamaño algo mayor que el de las canicas, blancas azuladas y brillantes, comenzaron a salir de debajo de la cama. Subieron, ascendieron hasta ponerse encima de ella, y bailaron. La chica las miró estupefacta, tragó saliva y respiró profundamente. ¿Qué era aquello? ¿De dónde salían? ¿Qué las producía? Y entonces las luces comenzaron a bailar con movimientos más bruscos, y una poderosa fuerza salió de ellas. La chica notó esa fuerza en puñetazos y patadas invisibles que la golpeaban y estampaban contra las paredes... Gritó, y su marido se cortó con la gillette. Cuando él iba a salir la puerta del cuarto de baño se cerró de golpe. La joven española emigrante sufrió una paliza que la dejó destrozada, y no pudo hacer una denuncia, porque en qué comisaría de policía iban a escuchar semejante historia sin echarse a reir. No volvió a ocurrirle porque volvió a España entre lágrimas y terrores. Durante años jamás contó la historia, y cuando lo hizo, fue para contárselo a su hija -mi confidente-, quien me confesó que su madre no podía hablar del tema sin echarse a llorar y a temblar. No es para menos. Su hija también lloró al contármelo.