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fabiimariinporra

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Primer post: 30 may 2014Último post: 30 may 2014
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Francey The Killer.
ParanormalporAnónimo5/30/2014

Su verdadero nombre es Francey Mathers. Ella solía vivir en la misma cuadra que Jane Arkensaw, de hecho cuando ella y Jane tenían 9 años solían ser muy buenas amigas pero tristemente Francey tuvo que mudarse a los 10 años y no había vuelto a saber más de Jane… hasta ese día. Ese día ella junto con su familia regresaban a la ciudad, ella solo pensaba en lo distinta que se vería Jane en este entonces y en las ansías que tenía por verla de nuevo. Al llegar a su casa, notó que ya nada era lo mismo allí. Su padre le dijo: -Francey, debes desempacar antes de salir así que apresúrate. -De acuerdo papá. En el momento en el que Francey terminó de desempacar bajó las escaleras corriendo y solo gritó “¡regresaré dentro de un rato!” Francey caminó, de hecho corrió hacía la casa de Jane, solo para sorprenderse. La casa (o lo que quedaba de ella) completamente negro y lleno de cenizas. Decidió preguntar a los vecinos, algunos solo le decían “no sabemos nada”, mientras otros solamente la miraban con desprecio y le cerraban la puerta en la cara; excepto la señora Thomas. -Pasa jovencita, te contaré… Hace un tiempo un joven llamado Jeff se mudó a este lugar con su familia, a pesar de parecer un niño normal él no lo era, él tenía problemas mentales, aparentemente el asesinó a su familia, y no solo la suya. Lo último que supimos de él fue que estuvo presente en el accidente de la familia Arkensaw. Francey abrió los ojos más de lo normal, -Jane… Dijo Francey en voz baja. La señora Thomas prosiguió: -La familia Arkensaw murió en un incendio, Jane sobrevivió milagrosamente al incendio, pero nunca regresó. La piel de Francey se erizó por completo, no sabía que más decir. Solamente se levantó, agradeció a la señora Thomas por la información, que sabía no era toda pero de momento era suficiente, se despidió y se dirigió de nuevo hacía su casa. Al llegar a su casa su familia notó que Francey estaba algo distraída. -Francey, ¿Qué te pasa? –dijo su madre. - Ah, ¿Qué? Oh, oh, nada mamá. –dijo Francey. Subió a su habitación, estaba tan cansada y sorprendida que no podía dormir y empezó a preguntarse en que podrían relacionarse Jeff Y Jane, era muy curioso que no se supiera nada de ambos. Luego de un par de horas de desvelo Francey se durmió. Esa noche tuvo un extraño sueño, al menos eso creía, “soñó” que despertaba por un extraño ruido justo a la media noche, miró junto a la puerta y vio a alguien de una apariencia horrible. Era un hombre de cabello negro, con la tez de la cara extremadamente blanca y la boca cortada hasta las mejillas formando una sonrisa, una sonrisa no de alegría, sino de locura. Lo último que recordaba fue que le dijo: Vete a dormir… Ella despertó sobresaltada y desde ese instante sintió que alguien la vigilaba. Tenía que arreglarse para salir, era un poco tarde, se veían los rayos del sol. De repente vio algo reflejado, algo que brillaba debajo de su cama. Se agachó y se sorprendió mucho al ver lo que era. Era un cuchillo grande y filoso, con un mango de bronce, tenía una nota que decía: “No te duermas” -Jane. Tomó el cuchillo y lo coloco debajo de su almohada, Francey se sorprendió mucho y estaba asustada aunque a la vez estaba sonriendo, sabía que Jane estaba viva. La pregunta que rondaba por su cabeza era, ¿Por qué no debo dormir? Notó que ya se le hacía tarde y se fue a duchar, estaba algo preocupada por eso. Para despejar su mente decidió irse un rato al parque a leer, en el camino sintió que alguien la observaba así que se volteo y logro ver por un segundo a una chica de cabellera negra rizada con una máscara blanca, no le tomó mucha importancia ya que la gente en ese lugar era muy rara. Después de un rato de caminar llegó al parque, se sentó y comenzó a leer su libro favorito. Estuvo ahí un largo rato, fue por un helado ya que se moría de hambre y cuando lo terminó siguió leyendo. Se entretuvo mucho y no notó la hora que era, ya casi anochecía así que se levantó y comenzó su camino hacía su casa. No dejaba de tener esa extraña sensación de que alguien la vigilaba, caminó con mucha prisa porque realmente se estaba asustando. Al llegar a casa sintió un peso menos encima, sin embargo aun se sentía nerviosa. Su madre le dijo: -Oh Francey, llegas a tiempo para la cena. -Estas algo distraída de nuevo, ¿Te sucede algo? –dijo su padre. -Oh no papá, solo tengo algo de sueño, anoche casi no dormí. –dijo Francey. Terminó de cenar y les dio las buenas noches a sus padres, sin saber que sería la última vez que lo haría. -Buenas noches, los amo. –dijo Francey. Subió a su habitación, se cambió la ropa, se puso su pijama y apenas su cabeza tocó la almohada se durmió profundamente. Alrededor de la media noche escuchó un grito desgarrador que la hizo despertar. Ella solo pensó: ¡mamá! Se dirigía hacia la puerta de su cuarto y justo en ese momento recordó el cuchillo que había bajo su almohada, lo tomó en sus manos viéndolo fijamente, estaba muy nerviosa. Sabía que si debía usarlo su vida no sería la misma jamás. Bajó las escaleras sigilosamente y cuando estaba en el punto donde había visibilidad hacía la cocina se sorprendió por lo que vio. Su padre desmembrado en el piso de la cocina y con los intestinos fuera de su estomago, rodeado por su propia sangre lo cual hacía parecer que flotaba sobre ella y con su rostro cortado formando una sonrisa; lo que la asustó aun más, un tipo con una capucha blanca sostenía a su madre del cuello, era el tipo del sueño, lo reconoció por su macabra sonrisa y su tez completamente blanca, él era Jeff the Killer. Le decía a su madre: “maldita zorra, soy hermoso y lo sabes, ya que no quisiste irte a dormir me encargaré yo de hacerlo”. Francey se asustó mucho e incluso tuvo que colocarse una mano en su boca para no gritar. Sabía que podía morir pero aun así no iba a dejar que ese desgraciado arrebatara también la vida de su madre así que corrió hacía Jeff y cuando intentó clavar el cuchillo sobre la espalda de Jeff este solo le lanzó un manotazo, haciendo que Francey soltara el cuchillo y cayera casi en las escaleras. Jeff soltó a la madre de Francey. Francey aterrada solo le dijo a su madre: “corre mamá, llama a la policía, yo estaré bien” La madre de Francey solo la miró fijamente y decidió ir por ayuda mientras Jeff se acercaba más a Francey. -Eres una chica linda, pero yo puedo hacer que luzcas mejor, como yo –dijo Jeff. Francey aterrada solo retrocedía y cuando Jeff se agachó para tomarle el rostro una chica con una máscara blanca y un gran cuchillo apareció frente a ella dándole un puñetazo en la cara a Jeff y haciéndolo caer del golpe. - Ha, tu de nuevo. Veo que has mejorado Jane. –dijo Jeff. Francey sintió un cosquilleo en su estómago,Jane, su amiga ¡vino a salvarla! Jeff se puso de pie y levantando su cuchillo intentaba herir a Jane, pero la rapidez de Jane era increíble. Ambos tenían unos reflejos impresionantes. Jane solo gritó “¡Francey vete de aquí!” Así que Francey se levantó y se dirigió hacia la puerta, pero se dijo a sí misma “no puedo dejar a Jane sola con ese tipo” Regreso sigilosamente y vio como Jeff sujetaba a Jane y le decía: “anda, quítate la máscara, al fin podré dejarte tan hermosa como yo.” Francey tomó el cuchillo de bronce que antes dejó caer y con todas sus fuerzas lo clavó en la espalda de Jeff. Jeff cayó al suelo inconsciente, ¿sería el fin de Jeff the Killer? Aparentemente sí, lo era. Francey se acercó a Jane. -¿Estás bien, amiga? –dijo Francey. -Sí, gracias a ti vieja amiga. Eres muy valiente. –dijo Jane. Ambas se abrazaron fuertemente y Francey sollozando le dijo: “¿Quién era ese tipo? ¿Qué te hizo a ti y a tu familia?” -Ese maldito… Espero que ahora esté ardiendo en el infierno como lo merece. Te contaré Francey. Hace 3 años aproximadamente Jeff se mudó a este lugar con su familia, parecían una familia normal y lo eran, excepto por él. Una vez observé por la ventana de mi casa como los matones del colegio golpeaban a Liu, el hermano de Jeff y vi como Jeff los golpeó, era increíble su fuerza y también lo mucho que parecía estarlo disfrutando. Los dejó mal. Así que la policía llegó a su casa, por alguna extraña razón Liu se culpó de esto y fue enviado a la correccional de menores. Un pequeño tenía su fiesta de cumpleaños y la familia de Jeff fue invitada, ví como jugaban los niños cuando de repente los matones llegaron y atacaron a Jeff. Uno de ellos traía un arma, fue cuando decidí llamar a la policía, escuche disparos y de la nada vi una llamarada, tomé un extintor y cuando llegue a la casa vi a Jeff envuelto en llamas bajando las escaleras y me desmayé. Desperté en el hospital e inmediatamente me dejaron irme, me preocupé por Jeff… HA, no puedo creer que me haya preocupado por ese maldito. Los padres de Jeff me agradecieron y les dije que por favor me avisaran cuando dejarían salir a Jeff. A los días de eso vi por la ventana como Jeff regresó, lo vi bajarse del auto y tenía su rostro totalmente blanco y el cabello negro a la altura de los hombros. Me asusté y decidí que sería mejor no acercarme, pero en ese momento Jeff volteó y me miró tan sádicamente que me asusté y me desmaye. Tenía esa costumbre de asustarme fácilmente y desmayarme por todo jajaja- dijo Jane riendo. -Pero, ¿y tus padres, tu casa, que más pasó? –dijo Francey -Ten paciencia, veo que no has cambiado tanto jajaja. Esa vez cuando desperté las luces de mi casa estaban apagadas, miré hacía la ventana y vi como ese imbécil sostenía un cuchillo y me miraba fijamente. Tomé un cuchillo y me dirigí a su casa. Tal fue mi sorpresa al llegar que de nuevo me desmayé, cuando desperté vi mi mayor pesadilla, estaba amarrada a una silla y frente a mí los cuerpos de mi familia y la de Jeff, colgados. Empecé a llorar, el maldito se acercó a mí y me rocío lejía y gasolina. Jane se quitó la máscara, miró a Francey fijamente y le dijo: “y le prendió fuego a todo. Él me hizo esto, él acabó con mi familia, él me convirtió en esto” Francey miró el rostro de Jane, trató de disimular su sorpresa pero no pudo. La mirada de Francey cambió de sorpresa a ira. -No puedo creer que ese maldito te haya hecho esto, no sabes cuánto lo odio, a ti te arrebató a tu familia, a mi me destrozo la mía. –dijo. -Cuando desperté estaba en el hospital, mi cara lucía blanca como la nieve y de “regalo” recibí esta máscara y el cuchillo que Jeff me había quitado en la casa. Él quería esto para mí. De repente a lo lejos se escuchaba un ruido de patrullas, por lo que Jane dijo “debo irme, te veré pronto amiga, ahora sal de aquí.” La madre de Francey venía con las patrullas de policía y ambulancias. Francey salió y esperó a que llegaran en la puerta de su casa, su madre salió de una de las patrullas y corrió hacía Francey, ambas empezaron a llorar y se abrazaron. -Mamá, él está muerto, él asesino, su cuerpo está allá adentro. –dijo Francey. -Tranquila cariño, todo estará bien. –dijo su madre. El oficial Jacobs aconsejó a Francey que a pesar de no tener ninguna herida grave fuera a la patrulla a examinarse así que Francey y su madre subieron a una. Apenas Francey se subió a la patrulla se desmayó, estaba muy débil y también muy impresionada. Horas después despertó, estaba en un cuarto de hospital y apenas logró asimilar su estado escuchó la conversación que su madre estaba teniendo con el oficial Jacobs justo fuera de su habitación. -Siento informarle esto señora, pero en la escena del crimen solo estaba el cuerpo de su esposo. Quizás por la impresión o por los nervios Francey alucinó y creyó haber visto algo que no pasó. Pero el único cuerpo que yacía en el sitio era el del señor Mathers… - No puede ser, ¿o sea que el tipo que asesinó a mi esposo anda suelto por ahí? Esto no puede ser posible. ¿Qué pasará con nosotras? -Señora tranquilícese, mis patrullas están vigilando la zona. Nada malo sucederá. La madre de Francey no contestó, solo abrió la puerta del cuarto. Francey fingió que venía despertando y su madre al verla cambió su rostro a una cara de alegría, un poco fingida pero estaba feliz de que ya Francey estuviera despierta. -Cariño, ¿te desperté? -Oh no mamá, me alegro mucho de verte. -Yo igual querida, fuiste muy valiente y mereces un premio. Deberás quedarte aquí un rato más para que te examinen, mientras iré por una sorpresa para ti. Te amo. –dijo la madre de Francey, besó su frente y se fue. Francey se sentía muy preocupada pero aun se sentía débil y estaba a punto de dormirse, cuando de repente vio a Jane entrar por la ventana. -Francey, tengo malas noticias. Ese maldito de Jeff, escapó. No murió. Debí haberle clavado ese cuchillo hasta el fondo de su pecho unas 80 veces. Bastardo. Me siento como una inútil. -Jane, ya lo sabía. Escuché al oficial Jacobs decírselo a mi madre. Pero ese bastardo no se saldrá con la suya. No puedo dejar que ande por ahí asesinando gente como si él fuera el encargado de tomar almas, no puedo dejar que él tipo que asesinó a mi padre ande por ahí suelto, menos ahora que se que regresará algún día por mi madre. -Pero Francey, esto es muy riesgoso. No puedes dejar a tu madre sola. -No lo haré. Espérame afuera de mi casa. Estaré allí dentro de poco. Yo sé lo que hago Jane y sé que si el destino nos volvió a juntar fue por algo… amiga. Confía en mí. Ahora vete. Jane agachó la mirada y se fue. Francey se levantó de su cama, tomó una servilleta y un lapicero que estaban junto a su cama y escribió: “Hola mamá. Sé que no es la manera correcta de decirte esto pero tengo que irme lo más pronto posible. Sé quién es el asesino, se cómo encontrarlo y lo haré. Tendré que irme por un tiempo mamá, tengo que vengar la muerte de mi padre y evitar que ese maldito acabe con más vidas como lo hizo con papá, e incluso acabe con más familias como lo hizo con la nuestra. Su nombre es Jeff, Jeff the Killer. Ningún policía podrá con él, no lograrán atraparlo. Pero yo sí lo haré. No estoy sola mamá, estoy con mi mejor amiga, ambas sabemos sobré él y lo lograremos detener. Ahora mamá, apenas leas esto debes irte de la ciudad, a casa de algún familiar o a donde puedas, pero lejos de acá. Yo estaré cerca de ti siempre, estaré a tu lado cuidándote mamá, tal como lo hacías cuando yo era una niña pequeña. Quiero que sepas que te amo más que nadie y por eso me voy, para cuidarte. Solo recuerda, cuando te sientas nerviosa y preocupada recuerda esto: no te duermas, por favor, no lo hagas. No me cansaré de decirlo, te amo. -Francey.” Tomó su ropa y se la puso, escapó del hospital y se dirigió a su casa. Estando allí tomó su sudadera negra, su pantalón favorito color negro y sus viejas Converse azules. Se peinó su largo cabello negro de una trenza de medio lado y se miró al espejo por última vez, la última vez que su mirada sería inocente. Salió de su casa y Jane estaba esperándola ahí, la miró con una sonrisa en su rostro y le dijo: “toma, te traje un regalo” Francey tomo la caja, dentro contenía una máscara como la de Jane y el cuchillo con mango de bronce que Jane la había dejado bajo la almohada. -Sorpresa, logré recuperar el cuchillo. –dijo Jane. Francey no dijo nada, solo miró hacía su casa por última vez, hizo una sonrisa algo sádica y se colocó la máscara. -Vámonos, amiga… -dijo Francey. Ambas se miraron a través de los orificios de sus máscaras y se marcharon. Se dice que Jane y Francey persiguen a Jeff cada noche, intentando acabar con él. Francey vigila a su madre de cerca cada noche, porque sabe que algún día Jeff encontrará a su madre y ese día ella estará allí esperándolo con su cuchillo más afilado que nunca, lista para vengar la muerte de su padre.

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