emmanuel2655
Usuario (Argentina)

Una bacteria que vive en un lago salado y rico en arsénico de California ha sorprendido a los científicos por su capacidad de sustituir en sus elementos esenciales, incluido el ADN y las membranas celulares, el habitual fósforo por arsénico. El hallazgo supone añadir este elemento, normalmente tóxico por alterar los procesos metabólicos de los seres vivos, a los seis ingredientes clásicos de los organismos vivos: carbono, hidrógeno, nitrógeno, oxígeno, azufre y fósforo. Los expertos en astrobiología de la NASA señalan que esto abre una nueva vía posible de búsqueda de vida extraterrestre, en forma de organismos que puedan vivir en las condiciones hasta ahora consideradas extremadamente venenosas del arsénico. Felisa Wolfe-Simon y sus colegas han demostrado en sus experimentos en laboratorio que las colonias de estas bacterias, de la familia de las halomonadaceas, cuando son cultivadas en un medio en el que se va sustituyendo en la dieta el fósforo por el arsénico, acaban asimilando completamente ese segundo elemento, incluso en el material genético. "Nuestro hallazgo nos recuerda que la vida tal y como la conocemos puede ser mucho más flexible de lo que normalmente asumimos o podemos imaginar", ha manifestado la investigadora. Estos microorganismos especiales se suman a la lista de los llamados extremófilos, capaces de adaptarse a la vida en condiciones normalmente hostiles como de alta temperatura, acidez o salinidad. Pero el descubrimiento, indica la revista Science donde se da a conocer, "saca a la luz, por primera vez, un microorganismo que es capaz de usar un elemento químico tóxico, en lugar de un fosfato, para vivir y crecer". La NASA ha anunciado para hoy una conferencia de prensa en la que los científicos autores de la investigación explicarán su trabajo. fuente http://www.infobae.com/general/550020-0-0-La-Nasa-hallo-una-nueva-forma-vida-la-Tierra

Justin Bieber es, por lejos, uno de los artistas que más recauda en la industria de la música comercial. Repitiendo la fórmula de niño rubio, con voz aguda y movimientos sincronizados, el adolescente se convirtió rápidamente en un producto comercial que explotó en Estados Unidos y Europa. Sin embargo, eso no le basta. Según confesó el adolescente, él se siente un poco más que un “niño bonito” y aseguró que su rol musical se equipara con el que, en la década del noventa, tuvo Kurt Cobain, líder de Nirvana. “Yo me siento como el Kurt Cobain de mi generación, pero la gente simplemente no me entiende”, aseguró el adolescente en declaraciones a la prensa internacional que, claro, lejos estuvo de comprenderlo. Sin caer en la tentación de comparar sus estilos, filosofía de vida y profundidad musical, te acerca dos videos para que las conclusiones sean personales. El primero, Bieber interpretando el tema que lo catapultó a la fama, Baby. link: http://www.youtube.com/watch?v=http://www.youtube.com/watch?v=kffacxfA7G4 Ahora, para aquellos que quieran revivir el unplugged que la banda de Cobain realizó para la cadena de música MTV –cuando era un indiscutido canal de música y no una productora de realites-, All apologies, por Nirvana. link: http://www.youtube.com/watch?v=http://www.youtube.com/watch?v=aWmkuH1k7uA Los estilos hablan por sí solos. ¿Es o no el nuevo Cobain? Fuente:http://www.minutouno.com.ar/minutouno/nota/135844-No-sera-mucho-Justin-Bieber-cree-que-es-el-nuevo-Kurt-Cobain/
![[Estudiar Para Un Examen A Ultima Hora]](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2018/06/22/space-Z4bKQjN_Y0F.webp)
Mis manos tiemblan como nunca. Mi cuello, totalmente contracturado. Mi espalda, sudorosa… Estoy sentado, viendo cómo los docentes reparten esos temidos exámenes. Avanzan fila por fila, haciendo zigzag entre sus víctimas, casi en cámara lenta. El papel llega a mis manos. “Parcial de… ”, “Recuperatorio de…”, “Final de…” El título no tiene importancia… ¿¡A quién miento!? Si es parcial, el miedo aumenta por no saber con que nos matarán. Si es recuperatorio, el miedo aumenta por ser la última oportunidad. Si es un final… ¡queda en mi libreta de notas!. No tengo escapatoria. Pego una primer leída rápida, y parece que estuviera leyendo en árabe. Cierro los ojos, pego un profundo respiro, y lo intento de nuevo. Primer punto… Chino básico. Segundo punto… En algún lado escuché hablar de esto. Tercer punto… Algo puedo inventar. Cuarto punto… ¡Esta pregunta estaba en la carpeta! ¿¡Por qué no estudié!? Los segundos pasan lentamente, algunas palabras salieron de mi birome. Faltan siete minutos para entregar y alguien hace una pregunta en voz alta, esas preguntas con respuesta incluida. Me convenzo de que se saben la vida, de que practican a la perfección las técnicas de estudio, y hacen la pregunta sólo para demostrarnos a nosotros, simples mortales, que somos inferiores en esa materia. Con su pregunta empiezo a recordar algo del primer punto, y empiezo a escribir como desesperado. Las palabras son ilegibles, parece que estuviera hechizado. Mi lapicera se mueve como nunca. Una chispa de ilusión surge en mi mente, pensando que puedo llegar a aprobar. Sigo escribiendo, sigo sonriendo como nunca… Todo perfecto, todo demasiado perfecto. Tenía que llegar esa palabra, esa maldita palabra para estropearlo todo… “¡ENTREGUEN!”. Intento anotar algo más, pero el profesor amenaza con irse, y sé que ese es mi final. Decadente ¿No? Seguro que les pasa a muchos de ustedes. En mi vida es algo que se repite con bastante frecuencia. Demasiada. Pero el círculo no cierra ahí. Comienza el nuevo cuatrimestre. Me prometo a mí mismo que no voy a repetir la escena antes descripta. Cómo estudiar: “Si tengo que leer 260 hojas para dentro de un mes, con leer 10 diarias, me quedaría un momento para repasar antes del examen”. “Si resuelvo una guía práctica por semana, la última voy a poder hacer ejercicios de exámenes”. Suena bien, ¿no?. Suena perfecto. Una de las más perfectas técnicas de estudio. En teoría. Primer semana de clases. Es ya bastante tarde, y estoy viajando a casa. Voy con la mente centrada en cumplir mi propia meta. Pero ya en mi cuarto, la cama aparece demasiada atractiva. Y me tiro a dormir. Total, es la primer semana. Hay que tomarse un tiempo para acostumbrarse a los horarios. Segunda semana. Llego a casa, y un capítulo de Halloween de Los Simpsons, interrumpe mi visión de los libros de texto. Tercer semana. Llego, y cómo no ponerse a chatear con esa simpática chica que vive a solo 2000 km de distancia! Debo haber encontrado millones de excusas para no sentarme, y ponerme a leer. ¡Momento! ¡Momento! ¡Momento! ¡Casi me olvido! ¿¡Cómo no estudiar el fin de semana!? Si, a veces es posible… pero no nos engañemos: Viernes a la noche. Ya sea ir al cine o a bailar, necesitamos olvidarnos de ese maldito tema que nos molestó por cinco días seguidos. Sábado a la mañana. Si salimos anoche, este momento no existe. Debemos saltear al medio día. Si tienen una materia que cursar… ¡pobres! Ya pasé por eso dos veces. ¡¿A que Hijo de P… se le ocurre poner horarios a las 7 de la mañana de un sábado?! Si no cumpliste ninguna de las dos, podes levantarte 9:30, y… ¡Tenemos aquí dos horas para estudiar! ¿Serás capaz de hacerlo? (Yo no). Sábado al Medio Día. Almorzamos tranquilos. Nos sentamos frente al televisor, para finalmente enganchar alguna película que hayamos visto cien veces para no tener que pensar. Navegamos un rato por Internet, y sin que nos demos cuenta… “¡Son las 19:30 y todavía no organicé nada! ¡Mi sábado está perdido!”. Cosa que no es cierta, pero buen susto nos llevamos. Sábado a la noche. En toda mi vida, juro que no escuché a nadie decir que estudió en este momento sagrado. No creo que haya ninguna religión que prohíba cosas como estudiar un sábado a la noche, pero si conozco a una cultura que lo hace: la estudiantil. Y ahora lo decreto, es ley. Está prohibido estudiar un sábado a la noches, sin importar si hemos decidido quedarnos en casa haciendo nada. Domingo a la mañana. Hace un tiempo que borré este momento de mi vida. No logro levantarme antes de las 12:30, con suerte. Domingo al Medio DIA. Debe ser la comida más larga de la semana. Empieza a la 13 con una entrada. 13:30 está lista la comida, que no termina hasta 14:30. Café, algún budín, torta y/o bombones acompañando la charla sobre todas las cosas que nos pasaron en la semana. Y… ¡Mmmmmmmmmm! ¡Qué sueño! (con todo lo que comimos, cómo no vamos a tenerlo). Una hora y media de siesta, fútbol ó TV. Y ya son las 19:30. Hora de comer algo y leer el diario del domingo. Domingo a la noche: ¡Maaaaaaaaaa! ¿Qué comemos? Parece una exageración, pero no lo es. Podemos cambiar alguna actividad. Por ejemplo, el domingo podemos ir a pasear con amigos. Pero el tiempo en el fin de semana pasa como nunca. Y así como me fui de tema con el fin de semana, se nos pasan volando las semanas de clase. Y sin darnos cuenta… ¡EN DOS DIAS ES EL EXAMEN! ¡No todo está perdido! Aun tenemos algo de tiempo. Organicémonos. Hoy a la noche, en tres horas, termino de leer todo lo que no leí en un mes y medio: 90% de 260 páginas, no es imposible, y mañana a la noche hago un repaso general. ¡Qué buen plan! Llega la noche. Termino de cenar, y las voces de “Arma Mortal 3” (elijan una buena película en su caso) salen del televisor del living. ¡¿Qué maldita persona habrá inventado ese maravilloso aparato?! Y en 1 hora, “leo” 225 hojas. Los títulos, las cosas en negrita, los recuadros, y el resumen de 3 hojas que conseguí de un compañero. Termino exhausto. Día anterior al examen: Tengo 18 horas para estudiar. Que con comida y otras tantas distracciones se hacen 6. Las aprovecho leyendo una y otra vez el resumen. Ya son las 0:30. Mis ojos se caen. Algunos prefieren seguir despiertos, y dormir al final unas horas. Personalmente, las neuronas ya no me responden. Prefiero dormir 4 horas, y despertarme fresco como un tomate podrido al día siguiente. La cama me recibe tan acogedora como siempre. Finalmente llega el gran día. Me despierto 4:30 ¡AM! Pego una leída al resumen. Trato de leer los apuntes. Todo a los apurones. Y me pregunto cómo pueden dar tanto material de estudio. Nadie tiene tiempo para leer tantas cosas. Empiezo a leer, salteando cada vez más. Leo los títulos, aun sabiendo que sólo me servirá para recordar en el examen que ese tema estaba ahí, y yo no lo leí de puro vago. Ya no hay más tiempo. Agarro todas las cosas (como si todavía tuviera tiempo de leerlo todo de nuevo), y salgo de mi casa con la esperanza de encontrar un paro docente, una amenaza de derrumbe, o cualquier catástrofe que me dé unos días más. Se que eso sólo me haría repetir mi rutina, pero la esperanza es lo último que se pierde. Nada pasa. Llego y busco un asiento por el medio.
Se me ocurrió hoy cuando vi un cartel que decía, "30 Huevos por $ " el precio no estaba XD, pero la cosa es que, lo normal seria vender 36 huevos, o sea, 3 DOCENAS, pero en cambio este lugar vendía por DECENA, entoces decidí averiguar porque... ¿Por qué se venden los huevos por docenas? ¿No sería mejor por decenas? ¿O por peso? Ahora estamos acostumbrados al Sistema Métrico Decimal, con base en el número 10, pero hasta 1871, cuando se adoptó en España, era habitual usar fanegas que contenían doce celemines, o libras de doce onzas. En Inglaterra -más conservadora- se usaron los chelines de doce peniques hasta 1970. La docena fue durante mucho tiempo uno de los sistemas de medida: un año tiene doce meses, el día doce horas y la noche otras doce. Incluso fueron doce los Titanes engendrados por Urano y Gea y también fueron doce los Apóstoles. La venta por peso queda descartada por la fragilidad de los huevos, así que hay que recurrir a la venta por unidades. Y ocurre que la docena era una medida de fácil fracción, lo que permitía comprar media docena, un tercio de docena, una cuarta de docena y hasta una sexta; lo que nos proporcionaría seis, cuatro, tres y dos huevos. Podríamos seleccionar media decena de huevos, pero ¿cómo haríamos para seleccionar un tercio, una cuarta o una sexta? ¿Rompiendo los huevos? Tal como hacemos con los huevos, hubo un tiempo en que muchos artículos se adquirían por docenas y que se adocenaban en los almacenes, esto es, que se ordenaban o dividían por docenas. El verbo cambió su significado para pasar a significar también que se vuelve a alguien mediocre o vulgar (es de suponer que al incluirlo en una entre muchas docenas) y el término adocenado sirve para calificar a alguien de vulgar y de muy escaso mérito. También existen algunas frases hechas con la docena: No entrar en docena, que significa que no se es igual o parecido a otros, o la docena del fraile -también la docenica del fraile- que constaba de trece unidades, y que alude al que busca un mayor beneficio para sí que para los demás o al que toma más de lo que dice querer. Esta última frase hace referencia a un cuento muy antiguo que fue muy popular y que se apoya en la fama de pedigüeños, pícaros y astutos que de siempre han tenido los frailes. Dice así: Fue un fraile a comprar huevos y le dijo a la moza:"Quiero una docena de huevos, pero como han de ser para distintas personas, me los despache por separado: para el abad quiero media docena (6); para el padre tornero un tercio de docena (4); y para mí, que soy pobre, un cuarto de docena (3)." De modo que el fraile pagó la docena y se llevó trece huevos. La moza hizo sus cuentas y vio que el fraile la había engañado. Al cabo de una semana volvió el padre a la huevería con el mismo cuento. Pero la guapa moza le espetó: "Señor don fraile, le pongo junta la docena de huevos... y ya se hará vuesa merced las cuentas por el camino." Fuente: ACÁ! http://www.1de3.com/portal//modules.php?name=News&file=article&sid=394
Un día, una palabra, la solución para aumentar vuestro vocabulario en español. La idea es sencilla, cada día se mostrará una palabra del diccionario con su correspondiente definición. Con posibilidad de realizar la suscripción de las palabras que van apareciendo y con la garantía de que no serán vocablos de nuestro día a día. Para ayudar un poco más a memorizar los términos, cada cierto tiempo hago recopilatorios de las palabras publicadas en forma de pasatiempos (sopas de letras, cruzadas…) para intentar hacer un poco más ameno el tema. Sin duda una buena forma de acostarse con la sensación de que somos más cultos. Link: http://www.undiaunapalabra.com/
No olviden poner sus reflejos en el comentario link: http://www.quickflashgames.com/swfs/reaction-timer/Reaction%20Timer.swf