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Usuario (Argentina)
Era el 1973 en la provincia de Córdoba Argentina, era un día frió de invierno, de esos inviernos que eran como tenían que ser no como ahora, que cada vez se utiliza prendas mas livianas al acercarse a junio, pero bueno eso es otra cosa, en este momento no me dispongo a hablar del clima, solamente de intentar narrar vagamente con el mayor lujo de detalles posibles lo ocurrido en aquel barrio perdido en el interior de la provincia. Argentina en ese momento transcurría por una de las paginas mas sangrientas que escribió en su historia, El solamente tenia 8 años un pibe del interior de la provincia como cualquier otro, un chico normal, pero muchas veces me pregunto, ¿por que le paso eso a el? ese día eran las 9:30 de la mañana en un sábado con un frío de la puta madre, esos que cuando te despiertan y mas para ir a la casa de tu abuela a pasar el finde decís "uh la concha de la lora déjame dormir un rato mas", claro que no lo dijo son de esas cosas que solamente uno piensa, a veces es mejor callar y hacer caso que echarle leña al fuego, Se levanto y preparó un Té mientras sus padres subían las cosas al auto tenían un ford falcon un poco ya hecho mierda pero tiraba igual, al tomar un par de sorbos escucha a su padre que lo llama -Vamos rodri toma rápido que se nos hace tarde ya nos vamos el pibe molesto y sabiendo que era uno de esos días que son mejor terminarlos rápido dejo los criollos y el te caliente sobre la mesa y se fue al auto donde les esperaba un viaje un poco largo, luego de 20 minutos de viaje lo único que se podía ver eran unos infinitos campos de trigo amarillo y un árbol por allá a lo lejos y algún que otro camión militar que pasaba a toda velocidad por la senda contraria. Recuerdo a su madre haber dicho en ese momento: -No vas tan rápido, mira si nos paran Ernesto la miro de reojo y bajo un poco la velocidad se notaba una expresión preocupada en su cara rodrigo no entendía nada, no le presto atención y siguió mirando aquel imnotico paisaje por la ventana sabia que al llegar a su abuela iría a jugar con Daniela y Gustavo 2 vecinos eso era lo único que le importaba vivían por ahí pero para el eran mas que eso habían sido amigos desde siempre. Tantos pensamiento fugases pasaron por su mente nueva y con ansias de descubrir el mundo que en esos momentos sin darse cuenta se quedo dormido con la cabeza en la ventana con un chiflete que le entraba por alguna parte del vidrio, cuando se despertó estaba solo en el auto en la casa de su abuela, ¿pero eso que importaba? abrió la puerta del auto y salio corriendo a jugar era una chacra inmensa con una antigua casa de aspecto colonial en el medio, no se le pudo haber ocurrido nada mas brillante que ir a buscar a Gustavo, era un chico callado de piel blanca y ojos marrones, siempre se le ocurrían cosas descabelladas para hacer, el no era de ahí estaba de vacaciones era Córdoba capital, siempre se le ocurrían cosas descabelladas para hacer con la típica viveza de un chico de ciudad, y Daniela una chica sencilla con una belleza singular que al día siguiente se iban de imprevisto para el sur al debido a la delicada situación en la que se encontraba el país, sabían que eran los últimos momentos que estarían los 3 juntos,quizás la ultima ves que se verían en sus vidas ya que Gustavo también volvería a Córdoba con su madre en algunos días, el tiempo no tiene piedad para nadie y ya estaba anocheciendo y cada uno se vio obligado a ir a su casa Esa noche callo una terrible helada ninguno de los 3 durmió en toda la noche miles de pensamientos pasaron por sus cabeza. Al otro dia rodrigo se despierta y rápidamente ve la hora, se había dormido.. pero no era demasiado tarde todavía seguía ahí estaba a punto de subir al auto el pudo despedirse, pero no sabia que era la ultima vez que la vería, la vida es un momento fugaz, nos lleva a pensar que de un segundo al otro podemos dejar de existir, con solamente 8 años Gustavo y rodrigo lo comprendieron después de ese día, cuando el auto arranco Daniela miro con nostalgia hacia atrás dando la ultima mirada a lo que apreciaba y dejaba atrás para siempre con lagrimas en los ojos, a la distancia al cruzar las vías férreas del tren carga, el auto que iba Daniela y sus padres fue envestido las jóvenes mentes de rodrigo y Gustavo se anularon y retorcieron de miedo, horror y pánico, lo único que recuerdo luego de eso es vecinos y familiares que no se exactamente de donde salieron en el momento de desesperación corriendo a auxiliar, el momento que sacaron el cuerpo sin vida de Daniela quedo impreso como una foto en mi cabeza y lo estará para siempre hasta el fin de mis días, Gustavo a quien no volví a ver hasta el día de hoy y Daniela una niña con 9 años una hermosa persona y una vida por delante y un millón de sueños siempre van a estar en mi corazón hasta el día que a mi me toque, yo se que algún día nos juntaremos de de nuevo a jugar bajo aquel viejo algarrobo en situado medio de la nada para siempre.