emci94
Usuario (Paraguay)
Antes de comentar, por favor leer el articulo Parece que se está viviendo un episodio de histeria colectiva con Capitán América: El Soldado de Invierno como detonante. Sin necesidad de remontarme a sites “especializados” de cine, aquí en esta misma web leo comentarios al respecto de la película en los que la consideran “muy superior a Man of Steel en todos los aspectos”, “redonda por donde se la mire”, que “Zack Snyder debería morirse de vergüenza”, o mi favorita: que es “mejor que El Caballero Oscuro”. Como buen consumidor de cine de superhéroes que soy, ayer mismo fui al cine de verla. Y en serio, ¿nos hemos vuelto locos o qué? ¿La gente se está dejando llevar por la corriente y no es capaz de ver que esta secuela del Capi no es precisamente el santo grial? Está bien, vamos a partir de la premisa de que hay gente que simplemente desprecia a Superman y que cualquier cosa les va a parecer mejor que Man of Steel, pero ¿mejor que The Dark Knight? El que diga que Capi 2 es mejor que TDK, escribe porque aporrear el teclado del ordenador sale gratis. Así de claro. Vaya por delante que me gustó la primera parte, y que ya suponíamos que esta segunda iba a ser considerablemente mejor. Y así es. Sin hacer ningún spoiler, esta secuela desarrolla mejor a los personajes y profundiza en ellos, con un Capi mucho más líder y mucho más héroe que el que vimos tanto en su primera película individual como en Los Vengadores (donde solo pasaba por allí o, como decían en el tráiler honesto, parecía "el personaje favorito de NADIE", y unos secundarios que dan el contrapunto necesario a ese personaje central que, en mi opinión, por sí solo no era capaz de sostener una película. De hecho, una de las escenas más chulas la protagoniza en solitario Samuel L. Jackson, estando el Capi completamente ausente. Bueno, Samuel L. Jackson y el Coche Fantástico. No digo más. La película tiene mucha acción, muchas peleas estupendamente coreografiadas y mucho, mucho, muchísimo lanzamiento de escudo. Supongo que los fans del Capitán estarán sobradamente contentos con esta representación más fiel a su personaje y a sus capacidades. Pero me pregunto si los que están meando mermelada con la acción de esta película son los mismos que pusieron a caldo a Zack Snyder por la acción rápida de Man of Steel, porque amigos, en algunas de las peleas (sobre todo en la primera, de noche, en la cubierta de un barco), la acción también es muy rápida. Que la escena queda sobradamente chulísima, no hay duda; pero nítida lo que se dice, pues tampoco. Aunque está claro que otras escenas compensan con una acción más pausada, pero en algunos combates se sufre del mismo mal que MOS o que, en su día, las peleas de Batman Begins. Las intuyes más que las ves. En lo argumental, Capitán América 2 es una mezcla de superhéroes, acción y El Caso Bourne. El elemento conspirativo está bien metido, dándole seriedad a una trama que la necesitaba, y confiriéndole ese toque de misión secreta que tan bien le va al personaje. Algunos giros supuestamente sorprendentes no lo son tanto, y si habéis visto la película sabréis de lo que hablo: (LEVE SPOILER) un personaje que parece que muere pero que evidentemente no lo hace, o la identidad del Soldado de Invierno; me diréis listillo, pero desde la visita de Steve al museo del Capitán América, creo que está muy claro quién iba a ser, ¿no? (FIN DEL LEVE SPOILER). A destacar especialmente cómo se ha creído su papel Chris Evans, haciendo del Capitán América su personaje y resultando convincente en él, sobre todo a cara descubierta. También hay un gran salto evolutivo en la Viuda Negra de la Johansson, cada vez con más protagonismo en este universo de Marvel y cada vez más atractiva (como personaje, como mujer está fuera de toda duda, o si no atención a la escena del helicóptero...). Y sorprende para bien el personaje de Falcon, que se convierte en el sidekick adecuado para el héroe de esta historia. En fin, como se deduce del tocho de arriba, incluso pese a sus escasas carencias la película me ha gustado mucho. Es divertida, los toques de humor están bien insertados (no tienen nada que ver con Thor cogiendo el metro, para entendernos), la acción es sorprendente y la trama más madura. Un paso más de calidad en la fase dos de Marvel. Pero, y esto no es un insulto, no deja de ser una película de Marvel, que sabe en qué terreno se mueve y disfruta en él. Pero su terreno no es el de MOS o el de TDK. Ojo, que no es malo. Los consumidores necesitamos películas como El Capitán América: El Soldado de Invierno, películas destinadas al entretenimiento más absoluto y pulcramente realizado. Y como tal, yo la disfruto. Pero sus ambiciones no son las mismas que las de Man of Steel ni las de El Caballero Oscuro. Estas últimas no son simple cine de entretenimiento, sino que van más allá en la construcción de personajes, en la épica de la historia, en los conflictos de los protagonistas, y ya no hablemos del trasfondo de los personajes, porque la riqueza del mundo de Superman nada tiene que ver con la de Capitán América, y perdónenme los marvelitas. Simplemente, Marvel y DC juegan en ligas diferentes, algo que ya les ocurre en los cómics y que se extrapola a lo las vemos en la gran pantalla. Así que, después de haber visto y disfrutado (que quede muy claro esto) esta secuela del Capitán América, puedo casi afirmar que este personaje tendrá una trilogía muy notable siempre que la tercera entrega no cometa el mismo error de Iron Man 3, cosa poco probable que Marvel tropiece dos veces con la misma mierda (la que cagaba el ya mítico Mandarín putero, en este caso). Y aunque esa tercera entrega del Capi llegará al cine, si no hay más cambios, el mismo día que la secuela de Man of Steel con Batman y Wonder Woman, he salido muy, pero que muy tranquilo a ese respecto. Superman/Batman superará con creces al Capi por muchas razones, entre ellas la novedad (jamás se ha visto juntos a estos dos iconos en el cine) y el enorme peso de los dos monstruos de la DC/WB frente al patriótico héroe de la Marvel. Pero eso sí: ambas se harán daño en la taquilla, porque está claro que Marvel arrastrará a su legión de fans al cine y que la competencia será dura, y aunque la balanza termine inclinándose a favor del tándem Clark/Bruce, mucha gente tendrá que tomar la decisión de qué película ver el crucial primer fin de semana. En ese sentido, la estadística es impredecible y dependerá del marketing y la promoción de cada una. Y conociendo a WB, mucho van a tener que cambiar su manera de proceder si quieren partir con ventaja. Y ya para concluir, tan solo una pequeña reflexión. Admiro a Marvel. Admiro profundamente la habilidad con la que han construido un universo cinematográfico en el que la palabra clave es cohesión. Y sus películas, que he visto todas, van in crescendo de calidad en esta fase 2, amparadas ya por la tranquilidad que les da sus sólidas franquicias. Pero por más que ahora nos hayan deleitado con una película entretenida, con un buen argumento y un espectáculo visual, hay cosas que son insuperables. Y no pondré el ejemplo de Man of Steel porque podría resultar parcial (puede que admire a Marvel, pero adoro a Superman), sino el de El Caballero Oscuro, que continúa siendo la mejor película del género jamás realizada. Eso sí que fue una película redonda en todos los aspectos, imposible de realizar mejor e incapaz de superarse a sí misma en una tercera entrega que, pese a lo buena que fue, estaba condenada a la comparación con una predecesora que es ya una obra maestra. No lo queda aún que comer shawarma al Capitán América y todos sus coloridos compañeros para superar a TDK. Y a Man of Steel también, qué demonios.
Se ha escrito mucho acerca de la moral y ética al mentir. ¿Será cierto que las mentiras son un “engrasante social”? Entre otros aspectos, podemos distinguir las mentiras blancas de las no tan blancas; y el esconder algunos hechos contra “inventar cuentos” abiertamente. No es fácil dibujar una línea concluyente entre el bien y el mal. Pero, ¿Es necesario decir siempre la verdad? Todo depende; Si la verdad puede resultar cruel para quien hablas, o si puede crear un conflicto irresoluble, es posible que “obviar algunos detalles” sea una opción. Por supuesto que si mentimos con mucha frecuencia para tapar las embarradas que conscientemente hacemos, no sólo es totalmente falto de ética, puede llegar a ser ilegal. De cualquier forma, puede haber momentos en los que esté plenamente justificado que mintamos. Y tal justificación dependerá completamente de la conciencia de cada quien; de ninguna manera aprobamos el uso de este conocimiento para fomentar actitudes y situaciones perniciosas o perjudiciales para quienes te rodean. ¡Eres absoluto responsable de tus actos! - Mi mejor recomendación es aprender a ser honesto todo el tiempo. Este esfuerzo se traduce no sólo en prevenir los conflictos, sino actuar como una mejor persona en todo sentido; también lograrás crear una reputación de credibilidad. - Analiza si mentir va a ser absolutamente necesario. De ser así, trata de tomar la iniciativa en la conversación diciendo sólo parte de lo que te implica. Los mentirosos nunca hablan primero, así que sacar el tema a colación de manera proactiva suavizará en gran medida a tu interlocutor. No trates de verlo como una conversación ocasional, sino más bien como una confesión de algo que te pesa mucho. Despierta la empatía en tu posible acusador. - Debes convencerte que la historia que vas a forjarte es real. No basta con aprendérsela de memoria; tienes que hacer un repaso mental de la “experiencia” que vas a imprimir en tu mente. Esto tiene un doble beneficio: primero, relatarás la anécdota de una manera más natural y será mas fácil prevenir inconsistencias en tu relato. - Pase lo que pase, trata de no desviar tu mirada directamente hacia abajo; esto es muy común al mentir, y puede ser un indicio expreso para cualquier persona, inclusive si no tiene entrenamiento en detección de mentiras. - Controla por completo los movimientos de tus manos. Evita a toda costa los manipuladores , y por ninguna razón te toques la cara, orejas, cuello, etc. Generalmente las personas que simplemente relatan un suceso de memoria, no presentan estos gestos. - Mantén una actitud conversacional casual. A menos que te lo pidan expresamente, no es necesario ver a la gente a los ojos. Recuerda que los mentirosos miran fijamente para ver si su mentira es creída. - No te deseperes si tienes que pensar tus respuestas. Eso nos pasa a todos, inclusive si tenemos que contestar preguntas muy triviales (por ejemplo, qué ropa nos pusimos ayer). - Mantén la complejidad de tu historia bajo mínimos. Trata de adornar lo menos posible. Mientras más detalles menciones, más tendrás que justificar luego. - Ante una acusación, las personas inocentes pueden tornarse agresivas, hacer fuertes réplicas y (al calmarse) tratar de cooperar lo más posible para demostrar su inocencia. ¿Puedes tú reaccionar así a conciencia? Recuerda, nunca mientas a funcionarios públicos, a la policía, a tu doctor o tu abogado. ¡Me imagino que tu sentido común es suficiente para saber por qué!

El Paraguay, además de ser un país rico en fauna, flora, artesanía y música, es además exquisito en el ámbito cultural. Esta tierra cuenta con mitos y leyendas que la hacen aún mucho más exótica y mística. La mitología guaraní presenta una gran profundidad y variedad, pero lo más resaltante de estos mitos y leyendas es que no son sólo personajes netamente ficticios, difíciles de imaginar y adaptarlos a la vida cotidiana, sino que no cuentan con poderes que sobrepasen el límite de lo que podía ser real. Los mitos guaraníes son algo más increíbles, animales feos, personas que sufren maldiciones, historias que pueden ser adaptadas a la vida cotidiana. Son un tesoro nacional, parten de una nación especial que resultó de la unión de americanos y europeos, es decir, guaraníes y españoles. Estos mitos son muy conocidos, modestos y no estaban desviados a los vicios. Entre las leyendas más conocidas están: la leyenda de la Yerba Mate, la leyenda del Karau, el Ñanduti, Tupi y Guaraní, Tupa ha Aña (Dios y el diablo), Ka`a, Urutau, leyenda de la Virgen de Caacupé y otras más. De la leyenda de Taú y Keraná, nacieron los 7 mitos del Paraguay, que eran sus hijos. Ellos son: 1. Teju Jaguá 2. Jasy Jateré 3. Moñái 4. Mbói Tui 5. Kurupí 6. Ao ao 7. Luisón Otros mitos famosos son Yaguareté Abá (El indio tigre) o “tigre-capiango”, Póra (fantasma), ka`aguy póra (fantasma del bosque), Mbói Tata (serpiente de fuego) y Pira Ñu (pez del campo). Los 7 Mitos Tau y Kerena Keraná, que significa dormilona, era una bella mujer que se pasaba el día durmiendo, vivía en una tribu y era la hija de Marangatu. Tau, era un espíritu malo que se enamoró perdidamente de Keraná. Para poder estar junto a ella, se transformó en un joven e intentó raptarla. Katupyry, que era el espíritu del bien, se interpuso para defenderla. Tau y Katupyry se dieron a una pelea que duró 7 días y 7 noches en la que finalmente venció Katupyry. Tau fue exiliado por Pytajova'i (diós del valor y de la guerra). En su desesperación, Tau raptó a Keraná y por esto Arasy lo maldice. Tau y Keraná tuvieron 7 hijos con apariencia de mounstruos o fenómenos: los 7 mitos. Teju Jaguá Teju Jaguá fue el primer hijo de Tau y Keraná. Se dice que es un gran lagarto con siete cabezas de perro, de allí deriva su nombre: teju: lagarto, jagua: perro. Según el mito vagaba por el cerro de Yaguarón y era amo de las cavernas del lugar, a donde arrastraba a sus víctimas para engullirlas. Otros afirman que era pacífico y que sólo se alimentaba de frutas y miel. Es considerado guardián de las riquezas de la tierra guaraní. Mbói Tu'i Mbói Tui fue el segundo hijo de Tau y Keraná. Tiene cuerpo de víbora y pico de loro. De estas características también proviene su nombre: mbói: víbora, tu`i: loro. Es respetado como dios de los anfibios, la humedad y el rocío. Moñái Moñái fue el tercer mito engendrado por Tau y Keraná. Es el protector de los ladrones y las picardías. Tiene la forma de una serpiente corta, menos de un metro de largo y con el grosor de un tronco. Vive en pantanos y esteros del Paraguay, no se le atribuye el título de protector de alguna otra especie de animal o plantas, es un mito de apariencia horrible que asusta a la gente. Algunos afirman que ver el Moñái produce la muerte. Jasy Jateré Su nombre significa fragmento de luna. Jasy Jateré es un pequeño duende de rubios y ondulados cabellos y ojos azules que vaga desnudo por las plantaciones del campo en horas de la siesta, posee además un bastoncito de oro, una especie de varita mágica, con la que atrae a su víctima, a quien luego lleva a su hermano Ao ao (que es antropófago). Otra manera de atraer a sus víctimas es el silbido que produce imitando el canto de un pájaro. Es considerado como el cupido guaraní. Se dice que Jasy Jateré rapta niños, los alimenta con frutas, miel y gusanos, luego los deja libre, pero éstos regresan a sus casas ya tontos. Por esto, las madres paraguayas advierten y prohíben a sus hijos salir a jugar en horas de la siesta, ya que corren peligros de ser llevados por Jasy Jateré. Kurupi A Kurupí se lo considera dios de la sexualidad. Es el mito sátiro de la tierra Guaraní. Sus características son muy extrañas, ya que es famoso por su miembro viril, que es tan largo como un lazo y lo lleva atado a su cintura. Con este miembro enlazaba a niñas y mujeres, las secuestraba y las poseía. Se lo considera protector de animales de la selva, especialmente sementales. Tiene la piel negra como un carbón. Ao ao Ao ao es una especie de animal de cuatro patas, con cuerpo de oveja y cabeza de lobo. Se traslada en manada y su nombre se debe a la manera en que se llaman unos a otros “ao ao”. Es considerado dios de la fecundidad, ya que tuvo muchos hijos. Estos se trasladaban en manadas y comían personas. Se dice que la única manera de salvarse de Ao ao es trepando un mbokaja o palmera. Luisón Luisón es el séptimo hijo de Tau y Keraná; considerado señor de la muerte, debido al gusto que tiene por rondar cementerios y alimentarse de la carne de los cadáveres. Es uno de los mitos más terroríficos del folklore guaraní. Se dice que los martes y viernes, Luisón pierde la forma humana y se convierte en un perro de apariencia lúgubre, con grandes colmillos y que emana un olor muy desagradable. Recupera sus formas humanas al aclararse el nuevo día, donde es hombre nuevamente, pero de apariencia triste; está sucio y cansado. Se dice que el séptimo hijo de cada mujer sera Luisón. Otros Mitos Pombero El pombero es un hombre bajo, feo, de piel morena, manos y pies peludos, se dice que sus pisadas no se sienten y es considerado como el protector de las aves de la selva. Habita en el bosque o en casas abandonadas, y vaga durante las noches. En la comunidad paraguaya, el Pombero es relacionado con los hijos nacidos fuera del matrimonio, ya que éste entra a las casas de mujeres que viven solas y si ellas no le dan vino o cigarrillos quedan embarazadas con el simple hecho de que el Pombero les toque el vientre. Mientras que con los hombres, el Pombero puede convertirse en un perverso difícil de soportar, así como un valioso aliado en las relaciones con las mujeres y en sus cultivos. Entre las habilidades más resaltantes del pombero están la facilidad de mimetizarse, hacerse invisible, deslizarse por espacios estrechos como el ojo de una cerradura, puede correr de cuatro patas e imitar el silbido de los hombres, el canto de los pájaros y el sonido de las víboras. Dicen que para ganarse su respeto hay que dejarle en la cocina o dentro de un tatakuá: tabaco y caña. Si lo acepta podemos caminar en los senderos más oscuros con tranquilidad porque gozaremos de su protección. Se dice también que jamás se debe contestar a ninguna de sus provocaciones porque el Pombero puede actuar de manera muy violenta.