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elreydecopa

Usuario (Argentina)

Primer post: 18 sept 2010Último post: 18 sept 2010
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Una interesante forma de ver la vida-Osho
Salud BienestarporAnónimo9/18/2010

Gente aca les traiga todas metaforas, anecdotas, cuentos y demas cosas dichas por por un señor muy loco ja. La verdad que admiro la forma en que llevo su vida, sus dichos son mas que interesantes ojala todos pudieron disfrustar la vida tal como el la ve... pero en un pais como el nuestro es dificil llevar a cabo sus enseñanzas. No los aburro mas, el que este dispuesto que lo lea. Saludos! ¿Dónde está el miedo? "En la vida, no se le puede tener miedo a nacer, porque es algo que ya ha ocurrido, ya no se puede hacer nada al respecto. Tampoco se le puede tener miedo a vivir, porque es algo que ya está ocurriendo. Y tampoco se le puede tener miedo a morir; porque es algo que ocurrirá, hagas lo que hagas. Así que, ¿dónde está el miedo?" Todas las personas son cobardes "Si sientes miedo, sientes miedo. ¿Para qué convertir el asunto en un problema? Reconoce que tienes miedo, al igual que posees dos manos. ¿Para qué crear un problema? Es como si te preguntaras por qué tienes una nariz, en lugar de dos. El miedo está allí y lo único que debes hacer es tomar nota y aceptarlo. Acéptalo y no te preocupes. Verás que súbitamente desaparece. Esa es la alquimia interior: los problemas desaparecen tan pronto como se aceptan, pero se agrandan y complican cuando se entra en conflicto con ellos. Claro que hay sufrimiento y con él viene el miedo. Pero acéptalo porque no hay nada que puedas hacer al respecto. No pienses que estoy hablando de pesimismo al decir que no puedes hacer nada al respecto. Cuando digo que no hay nada que puedas hacer, te estoy dando la clave para solucionar el problema. El sufrimiento es parte de la vida y del crecimiento, y no hay nada de malo en él. El sufrimiento se convierte en algo malo solamente cuando es destructivo, y no se utiliza para crear; el sufrimiento se convierte en algo malo solamente cuando la persona sufre y no aprende nada de su sufrimiento. Yo quiero decirles que cuando el sufrimiento deja lecciones es una fuerza creadora. La oscuridad es bella cuando insinúa la pronta aparición del alba; la oscuridad es peligrosa cuando es interminable y no insinúa un amanecer. Es peligrosa cuando sencillamente se perpetúa y la persona continúa moviéndose como autómata en la rutina de su círculo vicioso. Esto te puede suceder si no estás alerta: por querer salir de un sufrimiento, terminas creando otro, y para escapar de ese creas otro, y luego otro, y así sucesivamente. Y todos esos sufrimientos que no has vivido continúan aguardándote. Han escapado, sí, pero simplemente para caer en otro sufrimiento, porque la misma mente que creó el primer sufrimiento, crea también los siguientes. El sufrimiento siempre estará ahí porque es una creación de la mente. Acepta el sufrimiento y atraviésalo; no escapes. Es una dimensión completamente diferente en la cual debes trabajar. El sufrimiento está ahí; sal a su encuentro, atraviésalo. El sufrimiento estará ahí, de modo que acéptalo. ¿Qué temblarás? ¡Entonces tiembla! ¿Para qué fingir que no tiemblas, que no sientes miedo? Si eres cobarde, pues acéptalo. Todas las personas son cobardes. Aquellas a quienes llamamos valientes solamente están fingiendo porque muy en el fondo son tan cobardes como el resto del mundo. En efecto, son quizá más cobardes porque para crear su cobardía se han fabricado una máscara de bravura y tratan de actuar de tal manera que nadie piense que son cobardes. Su bravura es apenas una fachada. ¿Cómo podemos ser valientes? La muerte está ahí. ¿Cómo podemos ser valientes si somos apenas hojas sacudidas por el viento? ¿Cómo podría no temblar una hoja? Cuando el viento sopla, la hoja se estremece. Pero nunca acusamos a la hoja de cobarde. Sólo sabemos que está viva. Así, cuando tiemblas y el miedo se apodera de ti, eres como una hoja al viento -¡hermoso! ¿Para qué formar un problema de ello? Pero la sociedad todo lo ha convertido en problema. Cuando un niño siente miedo de la oscuridad le decimos: "No tengas miedo, sé valiente". ¿Por qué? El niño es inocente; es natural que sienta miedo en la oscuridad. Pero lo obligamos a ser valiente y a esforzarse por serlo. Entonces, se llena de tensión y se limita a soportar la oscuridad; todo su ser está tenso y listo para temblar, pero el niño se reprime. Ese temblor reprimido lo perseguirá durante toda la vida. Habría estado bien temblar en la oscuridad; no habría nada de malo en ello. Habría estado bien llorar y correr y refugiarse en los brazos de sus padres, no había nada de malo en ello. Ese niño habría salido de la oscuridad con mayor experiencia y mayor conocimiento. Después de temblar y sollozar en la oscuridad se habría dado cuenta de que en realidad no había nada que temer. Al reprimirlo, nunca logras experimentar el fenómeno en su totalidad y no extrae de él lección alguna. La sabiduría viene con el sufrimiento, a través de la aceptación. Cualquiera que sea la situación, siéntete a gusto en ella... ¡Eres hermoso! Acéptalo y, no importa lo que suceda, permite que pase y vive la situación. El sufrimiento no tarda en convertirse en aprendizaje, en cuyo caso se convierte en una fuerza creadora. El miedo te dejará intrepidez y la ira te dejará compasión. Al comprender el odio, nacerá en ti el amor. Pero eso no sucede creando un conflicto, sino viviendo con la consciencia alerta. Acepta y atraviesa la situación". Obsérvate "Obsérvate, observa a los demás, y verás cómo se están comportando de una forma mecánica: inconscientes, como sonámbulos, caminando como dormidos". La vida es tuya "La vida es tuya. No pertenece a nadie más. Ningún político, ningún sacerdote, tiene nada que ver con ella. No permitas que nadie se entrometa en tu vida. Es totalmente tuya". La libertad es difícil, recuerda, porque la sociedad está hecha de esclavos Querido Osho, ¿Por qué siempre tengo miedo a la opinión de los demás? "Porque tú no eres, porque tú todavía no eres. No eres más que un fenómeno de amontonamiento de las opiniones de los demás. ¿Quién eres tú? Algunos dicen que eres guapo, así que eres guapo; otros dicen que eres feo, así que eres feo, y otros dicen que eres maravilloso, así que eres maravilloso. Y otros dicen: “nunca he visto una persona tan mala”, así que eres una mala persona. Y la gente va diciendo, y tú vas recogiendo todas esas cosas, y eso es tu imagen. A eso se debe que tu imagen sea tan contradictoria, tan ambigua: Una persona dice que eres guapo, otra dice que eres feo… Tu imagen es muy ambigua, tú no sabes exactamente quien eres… Tú no tienes un alma todavía. No tienes individualidad alguna, no tienes ningún centro integrado, tú simplemente eres una chamarilería de opinión de los demás. Por eso tienes miedo, porque si la opinión de los demás cambia, tú cambias; estás en sus manos. Y este es el truco que la sociedad ha usado. La sociedad tiene una técnica: hace que sientas una gran ambición por el respeto social. A través de ello, te manipula. Si sigues las reglas de la sociedad, ella te respeta; si no respetas las reglas de la sociedad, te insulta despiadadamente, te hace mucho daño. Y seguir las reglas de la sociedad es convertirse en un esclavo. Sí, la sociedad te rinde un gran respeto por ser un esclavo; pero si quieres ser un hombre libre se enfada.… Ser realmente un hombre libre y vivir en la sociedad es muy difícil. Y os lo digo por experiencia propia. Es casi imposible existir, porque la sociedad no quiere ningún hombre libre… A la sociedad le gustan los zombis, las máquinas, los robots; siempre dispuestos a ponerse en una cola en cualquier parte. Simplemente, llámalos en voz alta: “¡Atención!”, y empezarán a ponerse en fila automáticamente. No preguntarán por qué, son imitadores. Ahora la sociedad les paga bien: les dá respeto, les dá premios, condecoraciones, honores; tiene que hacerlo, ese es el truco. Nunca le concede un premio a aquellos que son libres, nunca les homenajean. ¿Cómo va a homenajearles?: son enemigos… Sé tu mismo. Nadie puede hacerte ni bueno ni malo. Excepto tú mismo, nadie puede hacerte ni bueno ni malo… A un hombre le dijo su médico: “vas a hacer historia médica. ¡Que se sepa, eres el único hombre que se haya quedado embarazado!”. A lo que dicho hombre replicó: “¡Eso es muy terrible! . ¿Qué dirán los vecinos?. Ni siquiera estoy casado”. A él no le importan la historia ni los hallazgos médicos; lo que le preocupa es lo que dirán los vecinos porque ni siquiera está casado. Tenemos miedo constantemente. Este miedo continuará si no dejas de recoger opiniones, abandónalas; todas las opiniones… Nunca aceptes las opiniones de los demás, buenas o malas. Simplemente diles: “Lo siento. Por favor quédate con tus opiniones. Yo soy yo mismo”. Si puedes permanecer así de alerta, nadie podrá manipularte, te mantendrás libre. Y la libertad es dicha. La libertad es difícil, recuerda, porque la sociedad está hecha de esclavos. La libertad es muy difícil, pero es la única dicha que existe. La libertad es la única danza que existe, la libertad es la única puerta a Dios. Un esclavo nunca alcanza a Dios, no puede". El cielo y el infierno están aquí y ahora "El cielo y el infierno no son geográficos, son psicológicos, son tu psicología. El cielo y el infierno no están al final de tu vida, están aquí y ahora. La puerta se abre a cada momento; a cada momento transitas entre el cielo y el infierno. Es algo que ocurre de momento a momento, es urgente; en un momento puedes pasar del infierno al cielo, del cielo al infierno. El infierno y el cielo están dentro de ti. Las puertas están muy cerca una de otra: con la mano derecha puedes abrir una y con la izquierda puedes abrir la otra. Con un cambio mental, todo tu ser se transforma: del cielo al infierno y del infierno al cielo. Cuando actúas inconscientemente, sin conciencia, estás en un infierno; cuando eres consciente, cuando actúas con plena conciencia, estás en el cielo. El maestro zen Hakuin es uno de los raros florecimientos. Vino a verle un guerrero, un samurai, un gran soldado, y le preguntó: «¿Existe el cielo, existe el infierno? Y si hay cielo e infierno, ¿dónde están las puertas? ¿Desde dónde se entra? ¿Cómo puedo evitar el infierno y elegir el cielo?» Era un guerrero simple. Un guerrero siempre es simple; de otro modo no sería guerrero. Un guerrero sólo conoce dos cosas: la vida y la muerte; su vida siempre está en juego, siempre está jugando; es un hombre simple. No había venido a aprender ninguna doctrina. Quería saber dónde estaban las puertas para evitar el infierno y entrar en el cielo. Y Hakuin le contestó de la única forma que un guerrero podía entender. ¿Qué hizo Hakuin? Le dijo: —¿Quién eres tú? —Soy un samurai —replicó el guerrero. En Japón ser un samurai es algo de lo que sentirse orgulloso. Significa ser un guerrero perfecto, un hombre que no durará ni un segundo en entregar su vida. Para él, la vida y la muerte sólo son un juego. Y dijo: —Soy samurai, soy un jefe de samurais. Incluso el emperador me presenta sus respetos. —¿Tú un samurai? —dijo Hakuin riéndose—. Más bien pareces un mendigo. El orgullo del samurai estaba herido, su ego machacado. Olvidó a qué había venido. Sacó la espada y estaba a punto de matar a Hakuin. Olvidó que había venido a ver al maestro para aprender dónde están las puertas del cielo y del infierno. Hakuin se rió y dijo: —Ésta es la puerta del infierno. Con esta espada, esta ira, este ego, así se abre la puerta. Esto es algo que un guerrero puede entender. Y el samurai comprendió de inmediato: ésta es la puerta. Volvió a envainar la espada. Y Hakuin dijo: —Ahora has abierto las puertas del cielo. El infierno y el cielo están dentro de ti, ambas puertas están dentro de ti. Cuando te comportas inconscientemente, allí está la puerta del infierno; cuando estás alerta y consciente, allí está la puerta del cielo". Al nacer, el niño es simplemente amor "Al nacer, el niño no conoce el odio; sólo conoce el amor. El amor es intrínseco pero el odio lo aprenderá más tarde. El amor es intrínseco pero la rabia la aprenderá más tarde. Los celos, la posesividad y la envidia son cosas que aprenderá más tarde. Eso es lo que la sociedad le enseña al niño: a ser celoso, a estar lleno de odio, a estar lleno de rabia y de violencia. Eso le enseña la sociedad. Al nacer, el niño es simplemente amor. Esto es así porque no conoce otra cosa. En el vientre de su madre no se ha cruzado con ningún enemigo. Ha vivido en un amor profundo durante nueve meses, ha estado rodeado de amor, nutrido por el amor. No conoce a nadie que sea su enemigo, sólo conoce a su madre y el amor de su madre. Cuando nace, su única experiencia es de amor, ¿cómo vas a suponer que sabe algo sobre el odio? Ese amor lo lleva consigo, es su rostro original. Después se complicará todo y tendrá otras experiencias. Empezará a desconfiar de la gente. Un niño recién nacido nace con confianza. He oído contar esta historia: Un hombre y un niño entraron juntos en una barbería. El hombre, después de recibir el tratamiento completo: afeitado, champú, manicura, corte de pelo, etc., sentó al niño en la silla. —Me voy a comprar una corbata —le dijo el hombre al barbero—. Vuelvo en unos minutos. Cuando el corte de pelo del niño estaba listo, el hombre aún no había vuelto y el barbero dijo: —Parece que tu padre se ha olvidado completamente de ti. —Ese no era mi padre —dijo el niño—, apareció, me cogió de la mano y me dijo: «¡Ven, nos van a cortar el pelo gratis!». Los niños son confiados pero con el tiempo tendrán experiencias en las que serán engañados, se meterán en líos, tendrán enfrentamientos y sentirán miedo. Poco a poco, aprenderán los trucos de la vida. Eso, más o menos, le ha ocurrido a todo el mundo". Fuente: http://osho-maestro.blogspot.com/

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