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Usuario (Argentina)
Cuándo se acabarán las IDs disponibles para asignar a cada vídeo de YouTube YouTube tiene más de mil millones de usuarios. Cada minuto se suben a la plataforma 400 horas de vídeo y a cada vídeo se le asigna una ID de 11 caracteres con letras, números y guiones. Puedes ver estos códigos en los enlaces y en la barra de direcciones del navegador. ¿Es posible que se acaben algún día? El youtuber Tom Scott se pregunta lo mismo en su último vídeo. Para resolverlo hay que entender primero qué significan y cómo se generan estas ID. Cada código (por ejemplo gocwRvLhDf8) representa un número en base 64. Los humanos estamos acostumbrados a contar con el sistema decimal, que se compone de diez cifras: 0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 y 9 (base 10). Los ordenadores cuentan en binario, con unos y ceros (base 2), pero en general son buenos manejando números en potencias de dos —como el 64. La peculiaridad del sistema de base 64 es que es la mayor potencia de dos que puede ser representada utilizando únicamente los caracteres imprimibles de ASCII. Es decir, para representar un número en base 64 basta con las letras en mayúsculas (A-Z), las letras en minúsculas (a-z), los números (0-9) y otros dos caracteres cualquiera de ASCII (YouTube usa los guiones “_” y “-”). link: https://www.youtube.com/watch?v=gocwRvLhDf8 Un abanico de 64 caracteres permite escribir un número gigantesco en un espacio pequeño, en este caso de 11 cifras. Las IDs de YouTube son precisamente eso: números enormes representados en base 64. Pero ésta es sólo la mitad de la historia; se hace así por otra razón, y tiene que ver con la privacidad. Si YouTube asignara a cada vídeo un número incremental (vídeo 1, vídeo 2, vídeo 3...), entonces un algoritmo podría indexarlos todos y darnos acceso también a los que están ocultos y no aparecen en el buscador. Además sabríamos cuántos vídeos existen exactamente y a qué ritmo crece la web. Sería una pésima idea. Pero no funciona así. Cuando se sube un vídeo nuevo, YouTube genera un número al azar y comprueba si está en uso: si lo está, prueba con otro y así hasta asignar uno libre. ¿Cuándo se acabarán todas las IDs disponibles? Bueno, si cada una tiene 11 caracteres y los números están en base 64, entonces basta con calcular cuánto es 64 elevado a 11 para saber cuántas URL distintas existen. La respuesta es 73.786.976.294.838.206.464. Eso es suficiente para que cada persona del planeta Tierra suba un vídeo nuevo cada minuto durante los próximos 18.000 años. Parece más que suficiente. Y si acaso se terminan, basta con añadir un dígito más para aumentar las opciones exponencialmente. Resumen lvl 5: Son 73.786.976.294.838.206.464 conbinaciones de IDs. Eso es suficiente para que cada persona del planeta Tierra suba un vídeo nuevo cada minuto durante los próximos 18.000 años. Parece más que suficiente.
Análisis del Samsung Galaxy Note 8.0 Ha calado el mensaje de que, si bien en smartphones Android ha acabado siendo competitivo en todas las gamas, en tablets sólo crece en el mercado merced a los dispositivos más baratos, dejando la parte más alta de la categoría casi en exclusiva para iPad. Samsung Galaxy Note 8 se posiciona a contra corriente de esta tendencia. En contraposición a la familia Tab de los coreanos – que sí que compite en precio, o al menos en calidad/precio – sus miras están en lo alto de la gama de tablets, subrayando algo que Samsung parece bastante empeñado en comunicar: no hay que identificar sus productos directamente con el importe bajo y van a estar en todos los tamaños y en todas las gamas de precio. ¿Es el Samsung Galaxy Note 8 lo suficientemente competitivo como para que le exijamos como al que más y salir airoso? Características técnicas del Galaxy Note 8 Se trata de un dispositivo que lleva tiempo presentado, del que os contamos las principales características e incluso una toma de contacto. Diseño Sobre cuál es el tamaño adecuado para los tablets hubo bastante discusión, que curiosamente ha ido languideciendo tras la salida del iPad Mini. La política de Samsung de tener tablets cubriendo casi cualquier posible tamaño desde las siete pulgadas provoca, además de cierta confusión en el comprador, que haya posibilidades para todos los gustos. Y eso es algo muy positivo, más allá de dogmas y posiciones inmovilistas. Las ocho pulgadas del Note 8 junto a su ligereza y escaso grosor (en ninguno de estos dos puntos es el mejor del mercado, pero la sensación en mano es realmente buena) encajan muy bien como cuaderno que llevar a todas partes y para el uso del S Pen mientras lo cogemos con la otra mano. Para el usuario que prefiere una pantalla grande en movilidad para resolver tareas o entretenerse o para el que está en casa y quiere consumir contenidos resulta un equilibrio bastante conseguido. Hay otros tamaños que maximizan casos de uso, pero tras mi experiencia con varios tablets de entre siete y ocho pulgadas, cada vez estoy más convencido de que si le vamos a dar mucha movilidad sin llegar a exigirles un uso muy productivo / profesional (ofimática muy intensiva por ejemplo), el entorno de las ocho pulgadas deriva en unas dimensiones de lo más razonables. En todo caso, mirando la liga de los dispositivos con los que se le va a comparar, iPad Mini es un poco más ligero y fino, mientras que Nexus 7 tiene el mismo peso por un tamaño sensiblemente menor. En acabados y diseño propio, el Galaxy Note 8 pertenece a la corriente que Samsung ha impuesto a sus dispositivos de gama alta los últimos dos años. De hecho recuerda mucho más a un S3 – acabado en plástico blanco brillante – que al Galaxy S4 presentado este año. Como siempre, habrá debate sobre bondades y percepción de calidad con esta apuesta, pero en el otro lado seguimos teniendo puntos como permitir tarjetas microSD que aumentan la capacidad del tablet en hasta 64 gigas. Lo que no ofrecen esta vez es la posibilidad de intercambiar batería, el Note 8 viene sellado de fábrica. Por lo demás, el equipo tiene botón físico – de nuevo Samsung y sus particularidades en Android – ranura para tarjeta microSIM (modelos 3g), control de encendido y teclas de volumen en el lateral, dejando la parte inferior para los altavoces (esta vez no están atrás como en el S4, algo que penalizaba al móvi), el microUSB y, punto importante, el hueco para enganchar el S Pen. Pantalla Aquí tenemos una sorpresa en la elección de Samsung. No han apostado por el Super Amoled de su gama de terminales (S3, S4, Galaxy Note 2), lo que tenemos en el Note 8 es una pantalla TFT LCD con una resolución de 1280 × 800 que recuerda más a la apuesta realizada con el Note 10.1. Nuestras impresiones con ella es que, si bien no está en el excelente nivel de lo que hemos visto en el S4, su nitidez, brillo y fidelidad a los colores son notables. La densidad a la que han llegado, 189 ppp, puede no parecer excesiva pero es competitiva en el tamaño en que se mueve (iPad Mini se queda en 163, Nexus 7 con una pulgada menos se va a los 216 ppp). En cualquier caso, el rendimiento y la calidad de la pantalla nos ha convencido mucho, con dos advertencias: no llega a ser FullHD (el Note 8 no es el mejor dispositivo para ver películas en alta resolución como no lo es ningún tablet de este tamaño), y sufre con el sol cayendo encima, con poca visibilidad en dichas circunstancias. Rendimiento y autonomía Tenía ganas de poder probar un equipo con procesador Exynos y este Note 8 ha sido la ocasión perfecta. La conjunción del cuatro núcleos de Samsung a 1.6 Ghz con los dos gigas de RAM han derivado en un equipo que mueve Android (más la capa de personalización TouchWiz) con una notable soltura. Tanto a la hora de jugar, como en la navegación y con multitarea el rendimiento del Note ha sido excelente. Llevado a benchmarks, con Antutu nos ha puntuado 17157 y con Quadrant se ha ido a 6875, lo que nos lo posiciona por debajo de los smartphones tope de gama de 2013 pero por encima de la gran competencia en tablets de similar tamaño (por ejemplo, Nexus 7 obtiene 8953 en Antutu y 3501 en Quadrant). En resumen, si había alguna preocupación sobre el rendimiento del Note 8, podemos ir descartándola. Las noticias sobre la autonomía no son tan positivas. Si bien con 4600 mAh podemos contar con la tranquilidad de que tenemos “cuerda para rato”, el balance entra esa potencia y el consumo de la pantalla y la capacidad la batería tenemos que rozamos las siete horas como máximo en las pruebas que hemos hecho en Xataka (Wifi y 3g, navegación, multitarea, redes, uso del pen y consumo ocasional de vídeo). Podemos pensar que siete horas son más que suficientes, pero hay que subrayar que la competencia en este segmento está consiguiendo autonomías sensiblemente más elevadas, desde iPad Mini y el Nexus 7 hasta la propia Samsung en la gama Tab. Software en el Galaxy Note 8: sistema operativo y función Multi ventana Llegamos a uno de los puntos clave del Galaxy Note 8, la relacionada con el S Pen y todo el software con el que Samsung dota al producto para intentar sacarle provecho. Esta vez no nos han sobrepasado con decenas de funcionalidades como sucedía con el S4 sino que hay una selección enfocada en tema del lápiz y creo que ha sido una decisión de lo más acertada por parte de Samsung. Antes de entrar de lleno en él, hay que destacar que este tablet viene de serie con Android 4.1.2 Jelly Bean, al que Samsung suma su personalización “TouchWiz”. Sobre esta última se ha discutido mucho, a mi personalmente me parece que funciona bien en pequeños detalles (la barra para activar y desactivar elementos sobre la zona de notificaciones por ejemplo), pero que en el resto no me aporta casi nada. A esto último quería hacer una excepción, la multi ventana. Mi compañero Alejandro inició un debate sobre el sentido de poder tener varias ventanas a la vez compartiendo la pantalla en un smartphone. Como él, por debajo de cinco pulgadas, no le encuentro demasiado sentido práctico… pero en un tablet como este Note 8 sí que percibo el valor. Tener un vídeo en un lado y en otro la ventana para tomar notas y no necesitar parar nada ni usar la multitarea está realmente bien conseguido. Aunque no aplica a todas las aplicaciones, sí que hemos podido utilizarlo con algunas clave: Youtube, cliente de vídeo local, la app para tomar notas del Note, Chrome o el navegador nativo, el cliente de correo, Gmail, Evernote, Falcon Pro… puntos como poder estar haciendo una búsqueda mientras anotas información que quieres guardar (ya sea en Evernote o en la app de notas con el S Pen) o tener abierto un cliente twitter mientras ves una presentación en vídeo en directo y tener los comentarios al lado son algunos de los casos de uso que hemos probado y que este Note 8 pasa con nota. Software en el Galaxy Note 8: Air View, Modo lectura. S Pen y sus apps Air View es una de esas funcionalidades a las que se presta poca atención, pero que si se utiliza mucho el lápiz se vuelven bastante útiles. La idea es que con sólo acercar el S Pen a un ítem en la pantalla, se nos ofrezca información y datos sobre éste a modo de avance. Por ejemplo, si lo acercamos a una carpeta en la galería, se nos muestran las primeras imágenes (formato thumbnails) que contiene sin necesidad de entrar o ver una pequeña captura de un momento posterior del vídeo que estamos reproduciendo sólo con acercar el lápiz al momento del que queremos un anticipo. Como con tantos desarrollos de Samsung, una pega de Air View es que lo soportan sólo algunas aplicaciones nativas del tablet que vienen preparadas por el fabricante, aunque esta vez tenemos alguna como Flipboard que lo trae integrado de forma que nos destaca los titulares de los primeros artículos de cada ventana antes de introducirnos en ella. Otro añadido que trae el Note 8 es un “modo lectura”, activable desde el menú de las notificaciones y configurable para que se aplique a las apps de terceros que deseemos (por ejemplo, Kindle). La idea es optimizar la experiencia a la hora de utilizarlo, configurando la pantalla para adaptarse a la luz disponible, algo que parece articular jugando con el balance de blancos e intentando emitir menos luz para cansar la vista (no lo puedo asegurar a ciencia cierta, puesto que Samsung tampoco lo explica con detalle). Tras haber pasado por muchos lectores de ebooks y apreciando mucho la capacidad de tomar notas y subrayar cuando leo ensayo, mi impresión es que como lector Note 8 tiene como punto fuerte el lápiz (en aplicaciones de terceros actúa como sustituto del dedo, pero en propias como el Readers Hub es posible añadir anotaciones con el S Pen) que este modo lectura cuyos efectos reales me cuesta discernir. No podemos acabar esta sección sin hablar del lápiz, el S Pen, que tras varios “Notes” en el mercado se ha convertido en seña de identidad de la gama. La experiencia con él es notable, por respuesta y precisión. Cada vez, además, la experiencia está más integrada en el sistema y más aplicaciones sacan provecho integrando el periférico. Cuando lo sacas de su oquedad, el Note te lleva a la pantalla donde están las plantillas del programa “Nota S” y cambia las aplicaciones favoritas en la parte baja del interfaz por las más utilizadas con lápiz. Entre el software ofrecido por Samsung también destaca a-Note (que conjuga notas escritas con el calendario y una clasificación por su temática), además de Flipboard que soporta usos del lápiz como Air View y un uso general en todo el sistema que lo articula como un “capturador de cualquier cosa que veamos”: basta pulsar el botón del lápiz y cerrar un círculo sobre lo que queremos capturar para tenerlo a nuestra disposición. La aplicación de notas tiene una funcionalidad de reconocimiento de escritura, como no podía ser de otra forma. Aquí lamentaría pecar de subjetivismo, puesto que el rendimiento depende bastante de la letra de cada uno. En mi caso la tasa de acierto era apreciable, pero lejos de no contener errores aunque me he esforzado por aplicar el estilo de los cuadernos Rubio. Me he visto utilizando más Skitch y su integración con Evernote que la aplicación nativa del Note 8. Por último, no puedo dejar de compartir un pequeño vídeo personal con un uso al que veo mucho potencial: el procesado de imágenes gracias al lápiz y aplicaciones como Photoshop Touch en movilidad. Con una cámara que pueda pasar fotos al Galaxy Note 8 y éste con una conexión a internet, se puede empezar a tener un flujo de trabajo más completo que el típico “le meto un filtro” o “juego con Snapseed un poco”… sin estar cerca de lo que podría exigir un profesional, el poder aplicar curvas o niveles a algunos nos parece bastante interesante. link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=NEhX2J3Ging Para quienes estén interesados en este tema, hablamos mucho de la experiencia con el lápiz del Surface Pro en su análisis. Note 8 no está en ese nivel, es otra gama de dispositivo y en su precio (menos de la mitad que Surface) ofrece una muy buena experiencia pero no llega a ese sustituto de la tableta Bamboo que el ordenador-tableta de Microsoft sí que puede ser. Multimedia, cámara… y ¡teléfono! Por mucho que se critique, hay un sector del público que hace fotos con el tablet sin que les importe el qué dirán. A mi me parece muy bien, cada uno hace fotos con la mejor cámara que tiene en ese momento y te puede encontrar el momento con un tablet entre manos… si ese es el Note 8, los resultados no van a ser excelentes. Foto con Note 8, ISO 400 por media luz Foto con ISO 100 en interiores y luz Note 8 en exteriores y buena luz: bastante decente De hecho lo que hemos comprobado es que en buenas condiciones de luz el Note 8 nos da resultados aceptables (por momento sorprendentemente decentes) con su cámara de cinco megapíxeles y apertura F2.7 y sin ningún tipo de flash. Con escasez de luz los resultados son próximos a horribles, como en cualquier tablet que servidor ha probado por cierto. Para vídeo podemos aplicar la misma fórmula. En todo caso es una de esas funcionalidades “que tienen que estar en la lista”, y el Note 8 cubre el expediente. Un ejemplo de vídeo tomado con el Note 8 link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=q5R8VsSl7zU El audio del equipo tampoco es de los que pasarán a la historia. Al menos no tiene los altavoces en la parte trasera como el S4, pero el sonido se nos ha antojado algo plano y no demasiado potente. Como en otros aspectos que no son su foco, cumple sin más. No podíamos dejar de subrayar que el Samsung Galaxy Note 8 permite emitir y recibir llamadas. Y, por supuesto, lo hemos probado. Al margen de sentirse uno algo “raro” con ese cacharro tan grande, funciona como se podía esperar y el tamaño no impide que se escuche bien la llamada ni que se pierda lo que contamos. Para muchos esto puede ser motivo de chanza para con el producto, pero también se le pueden encontrar ventajas “laterales”: puedes usar WhatsApp, un manos libres y tener un segundo dispositivo para llamadas de emergencias. Samsung Galaxy Note 8, la opinión final El Note 8 es un tablet que nos ha gustado mucho. Por tamaño, peso y rendimiento se presenta como un equipo muy bien resuelto, a lo que hay que sumar su valor diferencial con el S Pen, lo que le convierte en un tablet único en el mercado con Android. Esta vez el software de Samsung es más comedido y ofrece más luces que sombras. Ciertamente la duración de la batería está por debajo de la de sus rivales directos y, por supuesto, tenemos que hablar del precio. Más de 400 euros es poner el listón bastante alto e inmeditamente tenemos la obligación de comparar con productos como el iPad Mini (desde 329 euros) o Nexus 7 (desde 200 euros). Con el mercado así ¿merece la pena pagar tanto por el Note 8? Mi impresión es que depende, para la mayoría de usuarios es excesivo y lo razonable es esperar a que baje a la franja de los “trescientos y pico” (a pesar de que insisto, me ha parecido un producto bastante bueno). Ahora bien, para alguien cuyo perfil de usuario haga que vaya a utilizar muy intensivamente el lápiz, la experiencia y el valor que ofrece el Samsung Galaxy Note 8 lo convierten es una compra de lo más interesante. A favor Delgado y ligero para sujetar con una mano S Pen y su integración software Experiencia “multi ventana” En contra Sin LTE Autonomía menor que sus competidores Precio

Sony Xperia™ Tablet Z La primera vez que supimos acerca del Xperia Tablet Z fue justo después de terminar el CES 2013. Habría que esperar ansiosos hasta la MWC, aproximadamente un mes más tarde, para poder ver (y ¡tocar!) en persona al compañero de 10 pulgadas del Xperia Z, un tablet que heredaba su refinado aspecto al tiempo sin renunciar a las famosas cualidades de resistencia ya incluidas en el smartphone. Ahora que el Xperia Tablet Z ha pasado un tiempo con nosotros podemos saber si más allá de la apariencia física, también logra arrancarnos una valoración positiva como bien lo hizo su hermano de 5 pulgadas hace ya unos cuantos meses. ¿Deseoso por descubrirlo? Pues acompáñanos tras el salto. Te estamos esperando para contarte todo. link: http://www.youtube.com/watch?v=lzaK7c5EMho Diseño A primera vista, la última propuesta tablet de Sony parece ser un Xperia Z al que han estirado por las esquinas. En esta ocasión, eso sí, la espalda no luce el llamativo cristal templado que veíamos en el mencionado smartphone, sino que apuesta por el plástico negro mate, de tacto bastante agradable aunque más sensible a las rozaduras de lo que esperábamos. Como podrás ver en la galería de imágenes que tienes un poco más abajo, durante el tiempo de uso de la tablet la espalda ha sufrido más de un pequeño arañón, que sin duda deslucen el acabo final y ponen de manifiesto que su material es más vulnerable de lo que a primeras pueden intuir nuestros dedos. Tendrás que tenerlo en cuenta. Ya que andamos por su espalda, señalamos en ella su cámara, colocada en la esquina superior derecha y totalmente a ras de superficie. En el centro se dibuja elegantemente el nombre de la familia Xperia, mientras en unos centímetros más abajo se intuye el logotipo de NFC (porque sí, esta tablet disfruta de esta tecnología cada vez más extendida). Al igual que ocurre en su homónimo de 5 pulgadas, también aquí el dispositivo dispone de un armazón que dibuja todo el perímetro, con bordes muy redondeados y caras reflectantes por todos los lados. Dependiendo del lateral que miremos podrás encontrarte con la solapa que protege el conector de 3,5 mm, el botón de encendido/bloqueo (de nuevo en característico acabado aluminio y notablemente sobresaliente para que se vea y palpe mejor), los controles de volumen, el puerto USB (debidamente protegido también), un micrófono muy bien camuflado y hasta cuatro altavoces. En cuanto a la botonería, es cómoda de pulsar, en especial la de encendido, dado su tamaño, aunque sí es cierto que los bordes impiden sentir mejor la presión a la hora de presionar sobre el control de volumen (y la delgadez y poco recorrido de este teclado no ayudan precisamente a la causa). Al igual que ocurría con las solapas en el Xperia Z, aquí también te vendrá bien no comerte las uñas, ya que viene siendo casi inevitable introducirlas en las delgadísimas ranuras que facilitan su apertura. Aun con todo ello, quizás lo que más nos mosquee de su anatomía sea la colocación de los altavoces. Como hemos señalado, cuenta con cuatro, estando cada par situado en cada esquina inferior del equipo. Eso provoca que en numerosas ocasiones los tapemos sin querer al sostener la tablet por instinto natural precisamente por los ángulos inferiores. Evidentemente, podrás remediarlo agarrando el equipo al revés, aunque sería deseable que los de Sony hubieran tenido en cuenta este detalle antes de obligarnos a buscarle la vuelta. Sería imposible hablar de diseño y olvidarnos de su pantalla. Aunque un poco más abajo hablaremos mejor de su desempeño, queremos hacer una breve observación por aquí a nivel estético. Sobre las 10,1 pulgadas de panel se presenta un cristal que se extiende de extremo a extremo de la tablet. La casi ausencia de borde material ayuda a una sensación de mayor amplitud al tiempo que logra el efecto de una apariencia más minimalista, aunque esta impresión es algo engañosa debido al marco negro que después se descubre, una vez se enciende la pantalla en sí. Finalizamos el repaso con el logo de la compañía, en la esquina superior izquierda, y la webcam (mejor disimulada que lo primero) en el centro del borde superior. Especificaciones técnicas Antes de pasar a hablar de la pantalla, su cámara o incluso comentar qué nos parecen sus superpoderes, echemos un vistazo a nuestra tradicional tabla de especificaciones para que te pongas en situación a nivel técnico. Pantalla El Tablet Xperia Z apuesta por el formato tradicional de tablet de 10,1 pulgadas, ofreciendo un panel TFT con una buena resolución de 1.920 x 1.200 píxeles, lo que nos arroja una densidad de 224 píxeles por pulgadas. No es ni mucho menos una mala cifra, encontrándonos con una gran definición de imagen que, al igual que su hermano pequeño Xperia Z, viene tocada por la gracia de la tecnología Bravia Engine de la casa. Gracias a ella, es posible disfrutar de buenos colores y una óptima calidad de contraste, aunque desgraciadamente en una lucha con el sol no sale precisamente victorioso. Bien es cierto que lo hemos sometido a la peor prueba posible (como observarás, nos hemos llevado la Xperia Tablet Z a la playa), pero de igual forma pensamos que, siendo un dispositivo con una característica tan especial como lo es su resistencia, más de uno que lo compre pensará precisamente en echarle mano cuando decida poner los pies en la arena. En este sentido, debemos avisar por aquí que bajo la potente luz del Sol, la Xperia Tablet Z es inutilizable, siendo imposible ver prácticamente nada en su pantalla (incluso con el brillo máximo). De esta forma, vas a tener que colocarte debajo de la sombrilla si quieres leer las últimas noticias de Engadget con absoluta comodidad para tu vista. En cuando a su sensibilidad, resulta bastante buena, ofreciendo una respuesta rápida a nuestras peticiones. Evidentemente, este buen hacer viene también apoyado por su configuración interior y un sistema operativo, Android, del que hablaremos a continuación. Sistema operativo e interfaz La Xperia Tablet Z de Sony viene con Android 4.1.2, haciendo hasta hace poco así pareja con su hermano móvil, el Xperia Z. Ahora, sin embargo, digamos que podemos sacarle aún más los colores a este equipo por no haber apostado por la última versión de Google. Pese a ello, Android se mueve como pez en el agua en esta tablet, ofreciendo una buena conjugación con las prestaciones del equipo, lo que se traduce en un entorno responsivo y rápido. Como no podía ser de otra forma, también aquí tenemos la interfaz de la casa poniendo sal y pimienta al entorno, de manera que los que más gusten de un SO limpito, pueden encontrar aquí una de las mayores pegas en el equipo. Si por el contrario, eres partidario de estos aliños, seguro que ves en la propuesta de Sony el aliado perfecto para sacarle partido, gracias en buena parte a la gran cantidad de aplicaciones propias del fabricante que viene precargadas de serie. Poco más podemos contarte que no sepas ya de equipos anteriores. Aplicaciones como Socialife o Walkman, por citar solo dos de ellas, intentan exprimir las cualidades de esta tablet al máximo, ofreciendo en muchos casos un buen aliado (aunque también existen otras en las que se tiene la sensación que sobran más que ayudan). Resistencia al agua y al polvo Al igual que hicimos con el Xperia Z, aquí también vamos a detenernos en explicar un poco mejor en qué consisten exactamente las cualidades superlativas de este androide de 10 pulgadas. Y es que esta tablet disfruta de certificación IP55 e IP57, lo que le confiere resistencia al polvo así como le permite permanecer sumergida durante al menos media hora. Y vaya que si lo logra. La tablet es capaz de permanecer encendida bajo el agua, sin inmutarse en absoluto del líquido que lo rodea. Al igual que ocurría con el Xperia Z, eso sí, la sensibilidad de su pantalla no ha conseguido sortear la presión de las gotas, de forma que, aunque es posible manejarte por la tablet mientras que está mojada, la respuesta de su pantalla no es en absoluto igual de buena, encontrándonos con el hecho de que el mero contacto del líquido es incluso capaz de activar ciertas áreas del panel. Su resistencia por tanto te valdrá más (aparte de para presumir frente a los amigos) como seguro de vida en caso de accidente que como una cualidad 100% funcional. Cámara La cámara de la Xperia Tablet Z disfruta de un sensor de Exmor R de 8 megapíxeles que si bien ofrece unos resultados decentes, tampoco son para tirar cohetes. Lo cierto es que en este sentido no nos sorprende; por lo general, las tablets no suelen arrojar resultados espectaculares en la toma de imágenes y este androide de Sony (a pesar del buen hacer de la firma en el segmento de fotografía) no es una excepción. Aún con ello, como apuntamos, encontramos un óptimo resultado de imagen, con un nivel de definición aceptable (mejor en distancias cortas que lejanas) y un nivel de ruido no muy elevado en condiciones de poca luz (recuerda que no se acompaña de flash). Galería de fotos A la hora de grabar vídeo, la tablet nos ofrece soporte para grabación a 1080p, regalándonos imágenes de buena claridad, como podrás ver en el ejemplo que tienes a continuación. link: http://www.youtube.com/watch?v=taFgAveMdxw Rendimiento y batería Como siempre solemos decir, de nada sirve una buena maquinaria, si luego en el día a día no nos ofrece el rendimiento esperado. Por suerte, en el caso del Xperia Tablet Z, encontramos una buena mezcla de software y hardware, disfrutando de una excelente respuesta y un arranque de aplicaciones inmediato. Misma sensación es igualmente reflejada de forma más objetiva a la hora de someter a este equipo a las habituales pruebas de rendimiento, encontrándonos de hecho con la buena sorpresa de que esta tablet supera enla mayoría de las pruebas a sus contrincantes (Google Nexus 10, ASUS Transformer Prime y Samsung Galaxy Note 10,1), a excepción de Vellamo (encargado de medir el rendimiento del navegador), donde es precisamente el modelo surcoreano el que sale victorioso, y de SunSpider, donde el premio se lo lleva el Google Nexus 10. En cuanto a su autonomía, sus 6.000 mAh no nos regalan nada nuevo bajo el sol. La tablet es capaz de aguantar un día completo de uso medio sin necesidad de enchufe (con ello nos referimos a la consulta de correos, la visualización de algunos vídeos, el trasteo entre menús, algunas apps siendo consultadas con asiduidad y mucha navegación web), pero más allá de eso, no podemos esperar milagros. Con el objetivo de que su medición sea lo más objetiva posible, también queremos mostrarte algunos números que apoyen nuestra experiencia. Para ello, echamos mano de una gran base de datos sobre baterías perteneciente a la familia engadgetera, en la que es posible comparar la duración de autonomía de numerosas tablets (incluida nuestra protagonista), bajo las mismas condiciones (brillo al 50%, WiFi encendido, etc.) durante la reproducción de un vídeo en bucle. Los resultados los puedes consultar a continuación: Como te apuntábamos, la tablet viene también con el llamado modo STAMINA, una función de ahorro energético que se hizo popular con el estreno del smartphone Xperia Z. En este sentido, el cierre de conexiones para ayudar a guardar algo de batería funciona, pero, sin duda, si vas a estar utilizando continuamente la tablet, de poco te servirá su gestión. Conclusión Ya lo decimos al final del repaso en vídeo: si te encanta el Xperia Z, vas a amar esta tablet. Si por contra, el smartphone de Sony no te convenció, dudamos que su formato tablet te resulte más seductor. El Xperia Tablet Z reúne todas las buenas condiciones del mencionado teléfono, centrando especialmente su atención en un diseño muy atractivo, de excelente acabado y gran ligereza (por mucho que lo hayas visto en fotos, sostenerlo en las manos sorprende, y mucho), y en unas propiedades de resistencia a los elementos que hasta la fecha siempre hemos asociado a equipos de aspecto mucho más tosco y robusto. De igual forma, este dispositivo de 10,1 pulgadas repite los mismos fallos vistos en su hermano de 5", volviendo a obligar al usuario a pasar por el aro de usar una interfaz propia (que mancha la esencia a veces de su sistema operativo, Android) y ofreciendo una pantalla que, si bien resiste al agua sin problemas, no resulta útil para su uso bajo ella debido a la alta sensibilidad que presenta a la presión de las gotas. Igualmente, su respuesta ante la luz directa del Sol (hay que buscar la sombra sí o sí para estar cómodo con su manejo) también le resta algunos puntos, aunque hay que ser justos: escasas son las tablets del mercado que actualmente salen indemnes de su enfrentamiento con la gran estrella. Aspectos buenos y malos que tendrás que tener en cuenta antes de su compra. Sea como sea, es de agradecer la evolución de Sony en este segmento: desde la Tablet S a esta Xperia Tablet Z hay un trecho importante y evidentemente es para mejor, encontrándonos con la mejor tablet de los japoneses hasta la fecha.

Nexus 7 2013, análisis 27 de junio del 2012. La familia Nexus amplía horizontes y va más allá de los smartphones. Con tablet de siete pulgadas, y en colaboración con Asus, Google pretende hacerse un hueco con especificaciones punteras y un precio bastante atractivo. Ha pasado algo más de un año y tras analizar en su día el Nexus 7 original ahora nos toca hacer lo propio con el modelo del 2013. Más resolución en la pantalla, cámara en la parte trasera y un chip diferente en el interior. Google quiere que el Nexus siga siendo una marca de referencia. Cuando Google lanza en junio del 2012 el Nexus 7 lanza dos mensajes: por un lado tener un dispositivo de referencia que valga tanto a fabricantes como a desarrolladores para crear otros tablets y aplicaciones para los mismos. Un hardware potente, todavía lo es, y un buen ejemplo a seguir. or otro lado, quiere lanzar un modelo competitivo no sólo dentro del ecosistema Android sino anticipándose a la competencia, más concretamente a Apple con el iPad Mini. Querían tener un dispositivo bueno pero a la vez asequible. A pesar de tener algunas pegas, el Nexus 7 cumplió bien en este sentido. Este año nos llega una nueva revisión. Las filtraciones previas a su presentación oficial eliminaron el factor sorpresa. No obstante los pasos que iba a dar Google eran obvios: una nueva versión de Android (4.3), pantalla de alta resolución y de paso solucionar algunas de las quejas de los usuarios del Nexus 7, como la falta de una cámara trasera. Y así fue, mientras en Nexus 7 todavía prepara su llega a Europa, un servidor aprovecha que ha ido a Estados Unidos a pasar el verano para hacerse con una de estas nuevas unidades. Lo sacamos de casa, empezamos a jugar con él y tras dos semanas de uso bastante exhaustivo os traemos nuestro análisis de un tablet que quiere volver a reinar en el formato de las siete pulgadas. Diseño y acabado Cogemos el tablet y lo primero que nos llama la atención es el acabado frontal. Se mantiene la pantalla brillante con reflejos cuando está apagada. Asus ha cambiado el marco para darle un toque negro y unificar más el diseño del Nexus 7, un acierto ya que el marco plateado del modelo anterior no era especialmente atractivo. Le damos la vuelta y nos encontramos con que se ha cambiado el acabado de la parte trasera. Sigue siendo igual de suave al tacto, aunque en esta ocasión es un poco más resbaladizo. No hasta el punto de que se nos caiga de las manos pero si lo suficiente para notar un poco de deslizamiento. Más sencillo, discreto y elegante. La cámara está colocada en una esquina, en mi opinión un error ya que podría estar mejor en el centro de la parte superior. Los botones laterales se reconocen sin problemas, la respuesta al pulsarlos es buena. La relación tamaño y peso es perfecta. Ni demasiado ligero ni especialmente pesado. Se coge bien con una mano y no resulta cansino tenerlo en la mano cuando estamos leyendo o viendo vídeo. 299 gramos en sólo 8,65mm de grosor, un buen trabajo. Se ha simplificado el diseño para unificar todo y la sensación que da este nuevo Nexus es de ser un terminal de alta calidad. Sin embargo, volvemos a darle la vuelta y comparamos las dos caras. Frontal y trasera, el tamaño de los marcos en la primera no parece la mejor elección. Se trata de apreciaciones estéticas pero en la parte frontal el Nexus 7 sigue dando la sensación de ser un juguete. La pantalla es excelente, luego hablaremos de ella, pero a veces su tamaño parece menos manteniendo unos marcos tan anchos. Google podría haber aprovechado mejor este aspecto. Los altavoces se sitúan en la parte inferior trasera. Pequeños, con buena calidad, podrían haber tenido más protagonismo pero su posición es correcta. El puerto microUSB se vuelve a encontrar en la parte inferior, en mi opinión la posición más cómoda para cargarlo y seguir usándolo. Este puerto además sirve como SlimPort por lo que podremos usar este sistema para conectarlo al televisor con el cable correspondiente. La ranura de tarjetas microSD se vuelve a quedar fuera de juego por lo que tendremos que depender de la memoria interna y de los archivos en la nube. Pantalla A simple vista, la principal novedad del Nexus 7. Google y Asus han escuchado: queremos una pantalla de alta definición. El denominador común de la gama alta de smartphones este año. Bien, pues así ha sido: hemos pasado de 1280×800 píxeles a 1900×1200. Un salto que se nota en cuanto cogemos cualquier otro dispositivo con una resolución menor. Japan Display, compañía que firma este componente, ha hecho un gran trabajo en lo que respecta a la nitidez de la pantalla tanto a la hora de leer como ver imágenes en alta definición. Algunos usuarios han ido reportando problemas con la tecnología multipunto de la pantalla: problemas a la hora de hacer ciertos gestos, respuesta lenta… Las opiniones están ahí. Personalmente, no he notado ningún problema en este aspecto. La pantalla responde bien y a día de hoy es posiblemente la mejor dentro de su tamaño. Un gran trabajo que se ve acompañado por un incansable esfuerzo por parte de Google para mejorar el aspecto de Android. Perfecto para usarlo en cualquier condición de luz, que para eso es un dispositivo hecho para llevar siempre encima. Rendimiento y batería El procesador del Nexus 7 es sin duda alguna un caso de estudio. Se trata de un Snapdragon S4 Pro de Qualcomm. Un procesador de la segunda mitad del 2012 que ha demostrado dar muy buenos resultados. ¿Cuál es el problema? Que podrían haber metido el nuevo Snapdragon 600. Sin embargo todo tiene su explicación, al parece este S4 Pro en concreto es lo que se podría entender como un punto intermedio entre el modelo del año pasado y el 600 de este año. Al menos así lo ha expresado Qualcomm y en Google afirman que el rendimiento de este chip es excelente. Dejando de lado esta anécdota, hay que afirmar y decir que sí, el Nexus 7 con el S4 Pro ofrece un rendimiento excelente. Quizá no es el dispositivo que más puntúe en los benchmark pero la velocidad y la fluidez con lo que se mueve todo ya la querrían muchos fabricantes para sus tablets. Todo va fluido, sin errores extraños ni pantallas congeladas. Desde aplicaciones o transiciones rápidas a juegos exigentes. Se comporta a la perfección en todo tipo de circunstancias y es de agradecer. Donde si que ha bajado un poco el pedal Google y Asus con el rendimiento es en la batería. Pasamos de 4325 mAh a 3950. Una diferencia sensible que, junto a otros factores como la pantalla de alta definición, hacen que la batería dure algo menos. Es el precio que hay que pagar pero Asus podría haber hecho un esfuerzo por meter un poco más de amperaje, aunque también habría que ver cómo habría repercutido en el precio final. Sistema operativo A nivel de software nos encontramos con Android 4.3 de fábrica. Eso sí, la versión que viene de fábrica, al menos en la edición que se está distribuyendo en Estados Unidos, viene con un pequeño fallo en la aplicación de la cámara por lo que es fundamental descargar la actualización según lo configuramos. Hecho esto, vemos que Google sigue haciendo muy bien los deberes con su sistema operativo móvil. En tres años ha logrado una transición muy importante y ha pasado de tener un sistema lento y con muchos problemas a crear una experiencia que no es sólo agradable sino también muy funcional. 4.3 supone un pequeño salto respecto a lo que ya ofrecía Jelly Bean de cara a muchos usuarios pero eso no quita que sea una versión totalmente eficiente. Eso sí, lo mejor está al caer cuando a finales de año, si los rumores se cumplen, tendremos una nueva versión de Android con grandes cambios. Si hablamos de aplicaciones, la experiencia es un poco agridulce. Es cierto que cada vez más el número de apps optimizadas para tablets es mayor. Sin embargo, todavía echo mucho en falta aplicaciones exclusivas, que me den opciones y servicios que no tengo en el móvil. Es cierto que, por ejemplo, un tablet Android es muy cómodo para reproducir vídeo, ver fotos, pero dejando de lado el aspecto multimedia tengo la sensación de estar duplicando usos e interfaces: leo mi timeline de Twitter en Falcon Pro en el Note 2 y luego sigo en el Nexus 7, con el mismo diseño, la misma historia. Y así con otras muchas aplicaciones que lo único que hacen es que siga pensando que estoy usando un teléfono grande en vez de un tablet. Esto, por supuesto, no es un problema en sí del Nexus 7 pero sí está relacionado con el tablet por lo que supone un punto negativo. Cámara Cuando voy por las calles y veo a turistas haciendo fotos con un iPad o un Samsung Galaxy Tab, no puedo evitar sonreír y mirarles con cierta credulidad. ¿En serio que hay gente que hace fotos de sus vacaciones con un tablet? Y vídeo también, estáis avisados. reo que todos estamos de acuerdo en que un tablet no es el mejor dispositivo para hacer fotos, motivo por el cual en parte se justifica la ausencia de una cámara trasera en el Nexus 7 original. Aún así, muchos se quejaron de su ausencia y Asus la ha decidido poner. No es una maravilla, no esperéis encontrar un Exmor RS de Sony pero la calidad es suficiente como para capturar imágenes y reconocer los diferentes elementos. La frontal rinde bien y es más que suficiente para hacer videoconferencias sin ningún tipo de problema. Posiblemente el mejor tablet de siete pulgadas del momento Asus y Google han demostrado formar un buen tándem a la hora de crear tablets de siete pulgadas. Ya lo hicieron con el primer Nexus 7 y este año repiten con un dispositivo que mejora con creces lo que ya vimos. Han escuchado a los usuarios y han estado atentos a lo que han hecho la competencia. Sin grandes artificios, ni accesorios inútiles, el nuevo Nexus 7 es a día de hoy –fecha en la que se ha firmado esta reseña- el mejor tablet de siete pulgadas. Es cierto que otros modelos pueden despuntar más en ciertas características, como la batería. Sin embargo, en global, por precio y prestaciones gana este modelo. Un gran trabajo donde las únicas pegas son el marco frontal, una batería algo escueta y un problema que afecta a todo el ecosistema de tablets Android: faltan muchas aplicaciones todavía. Veremos si Google y Asus se portan bien con los precios del Nexus 7 en Europa pero, salvo sorpresa mayúscula, será una de las opciones más competitivas. Los hay más baratos, claro que sí, pero ninguno se acerca a lo que ofrece este modelo. De nuevo, la referencia en siete pulgadas. Por ahora. ---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Ah! antes que me vaya, los que quieran hacerse una cuenta en Dropbox, el mejor servicio de almacenamiento en la nube para tu PC y tu Android, les dejo un link donde podran iniciar con 500Mb extras. No se olviden después de instalarlo en su PC y descargar e instalar la aplicación en tu Android para así tener sincronizados los archivos de la carpeta Dropbox entre ambos equipos. https://db.tt/uV8okNoF

