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Primer post: 28 sept 2010Último post: 20 nov 2010
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Conflictos con Chile - Encuadre jurídico
Conflictos con Chile - Encuadre jurídico
Ciencia EducacionporAnónimo11/1/2010

Conflictos con Chile El motivo de este post es realizar una pequeña reseña de los conflictos en materia de Derecho Internacional que se suscitaron con la Nación fronteriza de Chile. No busca crear conflictos ni ser un disparador para que se genere discordia en los comentarios. Seamos sinceros, en Taringa es muy raro que dos personas de opiniones encontradas se pongan de acuerdo, la mayoría de las discusiones son fútiles a si que mejor abstenerse, el medio no es el idóneo. Canal de Beagle La Real Cédula de Carlos III (1681) estableció como línea divisoria entre el Reino de Chile y las Provincias Unidas del Río de La Plata a la Cordillera Nevada. El Tratado Irigoyen – Echeverría (firmado por Francisco de B. Echeverría.y Bernardo de Irigoyen en 1881) estableció que: Artículo 1º: El límite entre Chile y la República Argentina es, de Norte a Sur, hasta el paralelo cincuenta y dos de latitud, la Cordillera de los Andes. La línea fronteriza correrá en esa extensión por las cumbres más elevadas de dicha Cordillera que dividan las aguas y pasará por entre las vertientes que se desprenden a un lado y otro. Las dificultades que pudieran suscitarse por la existencia de ciertos valles formados por la bifurcación de la Cordillera y en que no sea clara la línea divisoria de las aguas, serán resueltas amistosamente por dos Peritos nombrados uno de cada parte. En caso de no arribar éstos a un acuerdo, será llamado a decidirlas un tercer Perito designado por ambos Gobiernos. De las operaciones que practiquen se levantará una acta en doble ejemplar, firmada por los dos Peritos, en los puntos en que hubieren estado de acuerdo y además por el tercer Perito en los puntos resueltos por éste. Esta acta producirá pleno efecto desde que estuviere suscrita por ellos y se considerará firme y valedera sin necesidad de otras formalidades o trámites. Un ejemplar del acta será elevado a cada uno de los Gobiernos. Artículo 3º: En la Tierra del Fuego se trazará una línea que, partiendo del punto denominado Cabo del Espíritu Santo en la latitud cincuenta y dos grados cuarenta minutos, se prolongará hacia el Sur, coincidiendo con el meridiano occidental de Greenwich, sesenta y ocho grados treinta y cuatro minutos hasta tocar en el Canal "Beagle". La Tierra del Fuego dividida de esta manera será Chilena en la parte occidental y Argentina en la parte oriental. En cuanto a las islas, pertenecerán a la República Argentina la isla de los Estados los islotes próximamente inmediatos a ésta y las demás islas que haya sobre el Atlántico al Oriente de la Tierra del Fuego y costas orientales de la Patagonia; y pertenecerán a Chile todas las islas al Sur del Canal "Beagle" hasta el Cabo de Hornos y las que haya al Occidente de la Tierra del Fuego. Con el fin de subsanar la ambigüedad del artículo 1º del tratado de 1881, que señala como coincidentes dos criterios dispares de demarcación -altas cumbres y divisoria de aguas-, el canciller chileno Isidoro Errázuriz y el plenipotenciario argentino Norberto Quirno Costa firmaron el 1º de mayo de 1893 un Protocolo adicional y aclaratorio del Tratado de 1881. Este Protocolo no cumplió con su objetivo, sin embargo, estableció el “principio bioceánico”, el cual puso un cierto límite a las pretensiones tanto de Chile como de Argentina. “Ninguna pretensión de podrá llevar a Chile hacia el Atlántico ni a Argentina hacia el Pacífico.” Sin embargo, ambos países posteriormente no estuvieron de acuerdo en cuanto al sector de la frontera en que se debe aplicar este principio. La Argentina sostenía que era válido a lo largo de toda la frontera. Chile, en cambio, sostiene la teoría del arco antillano, extendiendo el Pacífico hacia el Atlántico de forma tal que abarcara las islas en disputa (Picton, Lennox y Nueva) En 1896, se firma el Acuerdo Quimo Acosta – Guerrero estableciendo que “las divergencias en cuanto a los límites serán dirimidas por el arbitraje de Su Majestad Británica”. La disputa es sometida a dicho arbitraje, interviniendo el Rey Enrique VII, quien envía una Comisión para que estudie la zona. Esta Comisión llegó a la conclusión que “el Tratado de 1881 es inaplicable poscuestiones geográficas”. En 1970 el nuevo ministro de Relaciones Exteriores argentino, Juan Benedicto Martín aceptó la idea de recurrir a un arbitraje, nuevamente ante el Reino Unido (representado por la Reina Isabel II), aunque propuso la idea de que fuera un tribunal compuesto por cinco peritos internacionales quienes plantearan una propuesta a la monarca, la que finalmente aprobaría o rechazaría dicha propuesta de arbitraje, sin modificarla. El gobierno chileno aceptó los términos y el 22 de julio de 1971 los gobernantes Salvador Allende y Alejandro Agustín Lanusse firmaron el protocolo de arbitraje, en Salta. La sentencia dada a conocer el 18 de abril de 1977 fue unánime. El juez francés André Gros dio un voto disidente, pero no en cuanto al resultado, sino a la argumentación. El Laudo Arbitral reconoció la soberanía de las islas Picton, Nueva y Lennox con sus islotes y roqueríos a Chile, haciendo pasar la frontera aproximádamente por el medio del canal. El 25 de enero de 1978 la Argentina declaró "insubsanablemente nulo" el laudo referente a las islas y no se consideró obligado a su cumplimiento, declarando además que la decisión de la Corte "adolece de defectos graves y numerosos" y que la misma fue dictada en "violación de las normas internacionales a que la Corte debía ajustarse". Además se realizan aprestos bélicos, que no terminó en el comienzo de un conflicto armado gracias a la intervención del Vaticano para realizar una mediación a cargo del Cardenal Antonio Samore. Una vez finalizada la dictadura y habiendo regresado la democracia, el gobierno del Dr. Raúl Alfonsín sometió a referéndum la posibilidad de solucionar el problema del Beagle con la mediación del Papa. Ganó el “SI” con el 82% de los votos. El 29 de noviembre de 1984, en el Vaticano, se firma el Tratado de Paz y Amistad entre Argentina y Chile el cual consta de cuatro partes: - Establecimiento de la paz y amistad - Delimitación marítima - Cooperación económica e integración física - Disposiciones finales El Tratado consta a su vez de dos Anexos. El primero establece un procedimiento de conciliación y, para el caso en que éste falle, uno de arbitraje. El segundo regula la navegación del Estrecho de Magallanes. Mediante este Tratado se puso fin al conflicto por el Canal de Beagle y la soberanía de las islas Picton, Lennox y Nueva (las cuales quedan para Chile). La Argentina obtuvo como beneficio la proyección marítima, quedando descartada la teoría del arco antillano esgrimida por Chile. Laguna del Desierto La zona que comprende a la Laguna del Desierto, situada en Santa Cruz, había sido demarcada sin dificultad por la Comisión Demarcadora Británica en 1902, límites que fueron establecidos en el Laudo arbitral de ese mismo año e incorporados a la cartografía de ambos países. Sin embargo, con el correr del tiempo, Chile tomó una actitud diferente a la debida de acuerdo con el Laudo, e intentó correr los límites. De hecho, en 1957 un grupo de soldados de las Fuerzas Armadas Chilenas, cruzó la frontera y tomó posesión del terreno argentino. Más allá de las declaraciones diplomáticas llevados a cabo con el fin de ordenar el repliegue de las tropas, el mismo no fue efectivizado. Para evitar más fricciones y resolver el problema de la traza de límites en el sector de la Laguna del Desierto, ambas Partes acordaron recurrir al arbitraje, designando de común acuerdo un Tribunal Arbitral integrado por cinco juristas latinoamericanos. Las cuestiones discutidas ante el Tribunal eran: la definición de la expresión “divisoria de aguas” y la interpretación del laudo de Eduardo VII (1902), por un lado, y la conducta posterior a 1902 asumida por ambas partes (incluida la cartografía oficial), por el otro. En cuanto a la primera cuestión, tanto Chile como Argentina estaban de acuerdo en que la divisoria de aguas continental consta de una vertiente que va hacia el Pacífico y otra hacia el Atlántico. Sin embargo, el desacuerdo se encontraba en el concepto de divisoria de aguas local. Argentina argumentaba que la divisoria de aguas local no es opuesta a la divisoria de aguas continental sino que es un lugar específicamente mencionado en el Laudo (local = localizado). Chile, por otra parte, argumentaba que la divisoria de aguas local es opuesto a continental, es decir, son aguas que van hacia el mismo océano. Con respecto a la segunda cuestión, cobraba relevancia para Chile, ya que había hecho actos posesorios. Para Argentina, este tema era irrelevante. Cabe destacar que en un mapa de 1953, confeccionado por el Gobierno de Chile, aparecía la zona de Laguna del Desierto como territorio argentino, y este hecho fue tomado en consideración por el Tribunal al momento de resolver el conflicto. El Tribunal, por tres votos contra dos, prácticamente acogió la tesis de Argentina, le dio valor de cosa juzgada a los considerandos y al Laudo de 1902 y determino la improcedencia de evaluar la conducta de las partes. Chile interpuso recurso de revisión, el cual fue rechazado por cuatro votos contra uno (del jurista chileno), y luego interpuso recurso de interpretación en subsidio, el cual fue rechazado por unanimidad. La Laguna del Desierto es una de las dos zonas en conflicto (junto con los Hielos Continentales) que el acuerdo Aylwin – Menem, que resolvió 22 de las 24 controversias limítrofes con Chile, no pudo resolver. Hielos Continentales Los hielos de la zona en conflicto cubren un trayecto de 200 kilómetros aproximadamente con una profundidad de 100 metros a 1115 metros. De los 22.500 km2 totales de Hielos Continentales, 19.000 km2 pertenecen a Chile, los restantes, 3.500 km2 pertenecen a Argentina. En esta última porción hay alrededor de 100 glaciares, 130 ríos y arroyos y 46 lagos y lagunas. Constituyen una de las mayores reservas de agua dulce del planeta, pudiendo asistir en caso de necesidad a 170 millones de habitantes. Teniendo en cuenta que el 97 % del agua del planeta es salada, solo el 1 % del restante es agua dulce en estado líquido, el resto está en estado sólido (hielos). Las negociaciones en cuanto a los límites habían convocado a los peritos Francisco P. Moreno, por la Argentina y Diego B. Arana, por Chile. Para un mejor trabajo, ellos dividieron la Cordillera en tramos, levantando actas e indicando donde había acuerdos y donde no. Las divergencias eran muchas, desde Neuquen hasta el Estrecho Magallánico. Con una excepción: entre los cerros Fitz Roy y Stokes ambos peritos habían acordado la línea divisoria en común. Allí no había discrepancias porque las altas cumbres situadas dentro del encadenamiento principal de los Andes y la divisoria de aguas coinciden entre sí. Además, en casi toda esa zona los ríos han sido reemplazados por glaciares en permanente movimiento por lo que era, y es muy difícil realizar determinaciones hidrográficas. En su informe el Perito Moreno admitió, incluso, la existencia de ríos subglaciares, pero como "los ventisqueros llegan hasta el nivel de las aguas de los lagos, se hace imposible determinar los orígenes de los arroyos a los que dan nacimiento". Eduardo VII dictó en 1902 su laudo en el que decía: "...desde el Cerro Fitz Roy hasta el Cerro Stokes la línea fronteriza ya ha sido determinada por las dos Repúblicas..." Hablaba precisamente de la zona de los Hielos Continentales. Allí no cabía arbitraje dado que, decía el soberano, el límite estaba acordado por ambos peritos "en la línea de cumbres más elevadas que dividen las aguas y van separando las vertientes de los ríos que pertenecen a uno y otro país...". Fijando el límite, lo que restaba era su demarcación: una tarea meramente técnica que no pudo ser solucionada durante décadas. El 2 de agosto de 1991 se firmó el Acuerdo Menem–Aylwin para precisar el límite de la zona comprendida entre el Monte Fitz Roy y el Cerro Stokes. Para su demarcación se aplicó una fórmula conocida como “la poligonal”. Dicho acuerdo no fue ratificado. Más adelante, con el Acuerdo Menem–Frei se buscó la realización de esfuerzos la ratificación del acuerdo. Finalmente se resolvió el trazado de una línea poligonal similar a la establecida en el Acuerdo Menem–Aylwin. Primer peritaje Situación actual Límite internacional Se ruega leer y comentar con objetividad. Éxitos!

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Entre la aventura y la Torre de Marfil
Ciencia EducacionporAnónimo10/14/2010

Entre la aventura y la Torre de Marfil El derrumbe de nuestro tiempo suscita dos actitudes opuestas entre los artistas e intelectuales: el lanzamiento hacia la aventura y la acción(Malraux, T. E. Lawrence, Saint-Exupéry); o el refugio en la torre de marfil (Valéry, Borges). Acción o contemplación, existencia o esencia. Y es probable que en ambos casos actúe la misma y misteriosa fuerza, que busca el orden en medio del furioso caos; pues el hombre tiende siempre —quizá por pavor cósmico— a la búsqueda de un orden, ya sea instaurando la ciencia, la religión, el estado, las artes, los sistemas filosóficos, o la policía. El héroe de La náusea, ante el gelatinoso universo de las cosas y los seres, experimenta la necesidad de refugiarse en el universo acerado y limpio de lo necesario. Desde las más oscuras profundidades del cuerpo asciende hacia el espíritu un instintivo asco por el desorden, y la ansiedad física se transforma en una ansiedad metafísica. La aventura y la torre de marfil se pueden hasta dar en la misma persona, en virtud de esa ley psicológica, ya entrevista por Heráclito, de la enantiodromia reguladora de los contrastes. Pascal pasó del esencialismo matemático al existencialismo de su mística; Saint-Exupéry pasaba de la aventura a la mecánica y a las matemáticas. El extravertido corre hacia la acción, mientras el introvertido se encierra en su torre de marfil. Pero todos tenemos en germen ambos personajes, de tal modo que marcan el ritmo de nuestra vida, como dice Goethe, en armónica sucesión. Sólo que la oscuridad y el terror pueden hacer que el matemático o el poeta no salgan jamás de su torre al caos; o que el calor de la lucha, el vértigo de la aventura, la borrachera de la sangre y de la muerte impidan a los hombres como Lawrence volver a su torre para entregarse a los añorados clásicos. Y así, en las épocas caóticas como ésta, uno de los dos yos puede quedar hundido en el fondo de la inconsciencia, y el ritmo armónico se quiebra. Fragmento de Heterodoxia, de Ernesto Sabato.

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¿Qué es el lenguaje poético?
¿Qué es el lenguaje poético?
Ciencia EducacionporAnónimo11/19/2010

Omnes hi! Después del CRAP gigante que me mande ayer hoy necesitaba hacer un post de mayor calidad, y creo que una de las mejores formas de hacerlo es hablar de literatura. Les dejo un fragmento muy pequeño y conciso de Heterodoxia, una gran obra escrita por Ernesto Sabato en el año 1953, pero que tiene la virtud de en pocas palabras expresar genialidad. Solo basta recordar que "Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras; a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas". ¿Qué es el lenguaje poético? Mairena en su clase de Retórica y Poética: —Señor Pérez, salga usted a la pizarra y escriba: “Los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa”. El alumno escribe lo que se le dicta. —Vaya usted poniendo eso en lenguaje poético. El alumno, después de meditar, escribe: “Lo que pasa en la calle”. Mairena: —No está mal. Fragmento de Heterodoxia, de Ernesto Sabato. Éxitos!

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Efemérides - Fallecimiento de Antonio Rivero (1845)
Ciencia EducacionporAnónimo11/20/2010

Antonio Rivero “El ser gaucho es un delito” cantaba Martín Fierro en su inmortal poema: ”siempre pobre y perseguido/…como si juera maldito/porque el ser gaucbo, carajo!/el ser gaucho es un delito”. De esa forma José Hernández nuestro máximo poeta, expresó el drama de los gauchos que quisieron ser libres “como el pájaro del cielo” y se debieron enfrentar con quienes los consideraron bandoleros. “Le llaman gaucho mamao/si lo pillan divertido/si uno aguanta, es gaucho bruto/si no aguanta es gaucho malo/¡Déle azote, déle palo!/porque es lo que él necesita/de todo el que nació gaucho/esta es la suerte maldita”. A esa estirpe de gauchos perteneció Antonio Rivero, nacido junto a la Patria en los pagos de Montiel (Entre Ríos), patriota como el que más y federal (por más datos). Fue un héroe nacional que pocos reconocieron, pero otro entrerriano cabal, el poeta gauchesco “Popo” Próspero Chávez (1929-1979) supo cantarle: “¡Ah! gaucho Antonio Rivero/que a bolas te abriste cancha/y en eso de hacer pata ancha/no mesquinastes el cuero”. Arisqueándole tal vez a la triste suerte de los gauchos, Antonio Rivero se hizo a la mar guiado por la Cruz del Sur y terminó conchabándose de esquilador de ovinos en nuestras Islas Malvinas en tiempos que las administraban los gobernadores designados en Buenos Aires por Manuel Rodríguez y Juan Manuel de Rosas: Luis Vernet y Esteban Mestivier. “¡Ah! gaucho Antonio Rivero/que en esos pagos tan fríos/se te agrandó el Entre Ríos y el coraje montielero”. Pero un aciago 2 de enero de 1833 llegó a esas latitudes el comandante Onslow, de la fuertemente armada corbeta inglesa “Clio” y realizó el ultimátum de arriar la bandera argentina, procediendo a izar la británica, designándose gobernador: tenía ordenes de S.M. Británica de ocupar el archipiélago y someterlo al poder inglés. Una vez concluida su tarea Onslow dejó como gobernador al despensero Dickson y el 14 de enero de 1833 zarpó hacia nuevos destinos de su misión pirata. Fue entonces cuando Antonio Rivero comenzó su labor de convencer a otro puñado de gauchos esquiladores para restablecer el pabellón argentino. El 26 de agosto de ese mismo año el grupo de gauchos comandados por Rivero tomó por asalto casas de Puerto Soledad y algunas embarcaciones inglesas. A lo gaucho ejecutaron a todos los que cumplían ordenes británicas. “¡Pucha! q’ les quedó fiero/que un gaucho con siete más/con alas de libertad/de esas que empluma mi tierra/le declarara la guerra/por su cuenta y nada más”. Antonio Rivero y sus gauchos estuvieron al gobierno de las Malvinas, arriando el pabellón inglés e izando la bandera argentina, hasta el 7 de enero de 1834 en que fueron reducidos por efectivos armados de la fragata inglesa “Challenger” comandada por el Capitán Seymour. Rivero y los suyos fueron embarcados para someterlos a juicio. “Y no me extraña esa hombrada/cumpliendo sus pareceres/que al fin en esos deberes/de su indómita gauchada/en tan desigual patriada/con su apotrada hidalguía/ta’ toda la tierra mía/quisquíllosa y corajuda/porque parió bien sin dudarla yegua e’ la entrerrianía”. La crónica y periodismo inglés los consideró “bandoleros”, “asesinos”, “delincuentes”. Primero se les hizo un proceso en el buque “Spartiate”, de la estación naval británica en América del Sur. Fue tan inicuo que el almirante inglés no se atrevió a convalidarlo y prefirió desprenderse del asunto desembarcando a Rivero y los suyos en Montevideo. “Ahijuna … acostumbrao/a quedarse con lo ajeno/y Rivero que era güeno/pa’ tirarle a los venao/tres barcos le había boleao/en insólito abordaje/y en aquel frío paraje/de la querida Argentina/no había libras de esterlina/para comprar su coraje”. La cosa es que poco después Antonio Rivero fue dado de alta en el ejército de Buenos Aires por el gobernador Juan Manuel de Rosas y allí prestó nuevos servicios hasta que, como lo comprobara el historiador José María Rosa, murió en su ley de gaucho patriota, al pie de una batería argentina peleando contra los ingleses el 20 de noviembre de 1845 en la Vuelta de Obligado. Algunos “historiadores” (sic), a pesar de la heroica y esforzado vida de Antonio Rivero, prefirieron mezquinarle honores diciendo que fue un gaucho pendenciero porque se basaron en las crónicas británicas sobre la sublevación de Malvinas. Hasta la Academia Nacional de Historia en un dictamen dado en Buenos Aires 19 de abril de 1966 con la firma de los académicos Ricardo R. Caillet-Bois y Humberto F. Burzio sostuvo que “los antecedentes documentales hasta ahora conocidos, no son nada favorables para otorgar a Rivero títulos que justifiquen un homenaje”. Como cantó Martín Fierro: “el ser gaucho, carajo!/el ser gaucho es un delito”. Hoy, Día de la Soberanía, se cumplen 165 años del fallecimiento en acto de servicio de este gaucho que defendió la bandera argentina en Malvinas y la Vuelta de Obligado. Queremos homenajear su memoria repitiendo los versos de Próspero Chávez: “El filo e’ tu caronero/es una luz que ilumina:/debe ser llama argentina/pal’ q’ se sienta servíl/y alumbre con su candil/el derecho a las Malvinas”. Funte: http://www.revisionistas.com.ar/?p=1036

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El "Maradona" de la montaña: Sebastián de la Cru
TurismoporAnónimo9/28/2010

Entrevista a un ídolo personal desconocido fuera del ambiente del andinismo: Sebastián de la Cruz: El "Maradona" de la montaña No le gustan nada las entrevistas. Vive la mayor parte del tiempo en lugares poco accesibles. Su "look" Peter Pan hace difícil acertar su edad. Cuenta que nació en Ginebra el 24 de marzo de 1969. Hijo de un arquitecto argentino, santiagueño, que se fue a Suiza y se enamoró de una local. El matrimonio tuvo tres hijos: Nicolás (geólogo), Sebastián y Manuel (chef). Su lengua materna fue el francés, cuyo acento conserva pese al español que aprendió a igual tiempo. La familia se radicó en Bariloche en 1975 y, desde entonces, se lo suele ver entre los cerros. Es Sebastián de la Cruz. Uno de los escaladores más conocidos del país, para muchos "el Maradona" de la montaña. Su fama trascendió fronteras cuando, a los 16 años, escaló el Fitz Roy. Sí, ¡ a los 16! por la ruta franco-argentina. Esa fue su primera proeza. Pocos años después fue al Himalaya, hizo cumbre en el K2 (la segunda montaña más alta del mundo y la más difícil) siguiendo la complicada ruta japonesa del espolón norte. Fue el único argentino que lo hizo y el escalador más joven del mundo en llegar a la cumbre. Tenía entonces 25 años. -¿Cómo convenciste a tus padres para que te dejaran escalar el Chaltén a los 16 años? Fitz y Torre son dos de las montañas más difíciles del mundo... - ¡Lo quise hacer a los 15 y no me dejaron! Así que esperé a tener 16, y no me pudieron detener. Me imagino que estaban seguros, ya que estaba preparado para hacerlo. Por otra parte somos tres hermanos y los tres hacíamos actividad de montaña. Empezamos en la Escuela Juvenil de Montaña del Club Andino Bariloche cuando éramos muy chicos, desde los "Picapiedras" a los "Cóndores". - ¿Tus padres estaban vinculados a las actividades de montaña? - Mi madre. Con ella empezamos a salir, a subir alguna picada. Bueno, vivíamos en Bariloche, y acá hay todo un ambiente de montaña. - ¿Cuál es el primer recuerdo que tenés de esta geografía? - Las primeras salidas con el Club Andino y con mis hermanos y mi mamá. A los 12 años hice un curso de escalada, un curso de hielos acá y ese mismo verano hice otro con el Club Andino Buenos Aires (CABA). Ese verano fue importante para mí porque ya empecé a escalar solo. Recuerdo especialmente mi primer viaje al Fitz Roy, mi primera expedición. Pedimos apoyo a comerciantes de Bariloche y nos dieron víveres como para dos meses. Llevamos cajas y cajas de chocolate. La cosa fue que en 15 días ya habíamos hecho cumbre y, como teníamos de todo, nos quedamos un tiempo más. El legislador (Antonio) Nápoli nos ayudó con los pasajes y Gendarmería nos llevó hasta la base del Fitz porque no había camino; había que vadear el río. - Tu mamá es suiza. Lo de ustedes debe ser una cuestión genética: tres hermanos, y los tres escaladores? - Supongo que influyó que a mi mamá le gustara, que nos llevara desde chicos a la montaña, que hiciera que nos vinculásemos con ella. Mi papá es arquitecto. Se fue a Suiza a trabajar y allá se conocieron pero mi viejo, santiagueño, extrañaba y quiso volver. Mi mamá aceptó venir con la condición de vivir en un lugar parecido a Suiza. Y acá estamos. De algún modo estamos vinculados a dos mundos que tienen algo en común. La primera vez -¿Tu primer ascenso al Fitz Roy? - En el ´86 armamos una expedición con Gabriel Ruiz, que vivía en Buenos Aires pero venía mucho a esquiar a Bariloche, con mi hermano Nicolás. En los veranos escalábamos en el Frey y armábamos proyectos. Habíamos armado la ida al Fitz, el año anterior, pero a mí no me dejaron. -¿Y cómo hiciste para convencer a tus viejos un año después? - Y... no les quedó otra. Tenían bastante idea del riesgo que implicaba, pero me vieron entrenar; me vieron seguro. -¿Cómo te entrenaste para esa expedición? - Escalando. Escalando en invierno y en verano, haciendo aproximaciones. Buscás una rutina similar al lugar que elegís para escalar. Por ejemplo, yo me entrené en el Catedral todo el invierno porque en el verano iba a tener en el Fitz un clima similar a ese. La misma roca y el mismo clima. Hicimos muchas rutas allí en invierno. En enero del ´86, escalé el Fitz por la ruta franco-argentina, vivaqueando en la cumbre. Ese mismo año regresé en invierno, y con los mismos compañeros de cordada hicimos la primera escalada invernal por la supercanaleta al Chaltén. Fuimos unos cuantos los que subimos y que hicieron el apoyo en la base, como "el Chule" Lamuniére y otros. En diciembre volví y realicé la escalada por la ruta Americana con Jorge Tarditti. Al año siguiente, fui otra vez y escalé con Ramón Portilla y Antonio Trabado el cerro Torre. En ese viaje abrí en solitario una nueva vía en la cara Este del cerro Adela Central. - Una proeza? - Estos últimos años un montón de chicos lo han hecho; chicos y chicas. -Y después te fuiste a EE. UU. ¿Qué había allá que no tenías acá? - Antes tuve que rendir el último año de secundaria porque me quedé libre, por una disposición que decía que si no asistías las dos últimas semanas a clase te quedabas libre y yo me había ido al sur. Así que rendí todas las materias y me fui a EE. UU. En el montañismo siempre tenés una montaña nueva por escalar, sobre todo a los 18 años. ¡Tenés el mundo entero por escalar! Cuando me fui a EE. UU., fui al Yosemite; allí escalé todo lo que pude (el Never Never Land, con cinco vivac hamaca; Nose, en día y medio; Salathé Wall, en 17 horas; West Buttress, en ocho horas y media, todas ellas en el Gran Capitán; Regular del Half Dome, en seis horas y media; Astroman, en el Washington Column, en cuatro horas y media). Fue una temporada bárbara. Paralelamente trabajaba para ganarme la vida. El hecho de hacerlo así, me facilitaba no tenerle que pedir permiso a nadie para hacer nada. Así que laburé de carpintero en los EE. UU. y ahorré para irme a Europa. Allá trabajé de albañil en Alemania, construyendo tejados de Austria, en la cosecha de la manzana en Suiza... - Estuviste en Europa y en Marruecos escalando en ese tiempo... - Sí, trabajé y pude comprarme un autito con el que empecé a recorrer. Por supuesto que fui a los Alpes y luego hice viajes para escalar en Marruecos con un amigo vasco. - ¿A esa edad tenías algún modelo? - Y... amigos de acá, los refugieros, los guías de montaña. Acá hay un ambiente muy bueno entre la gente de montaña. Es toda una cultura y los primeros modelos míos estaban acá. También había extranjeros que venían a la zona, gente que acampaba en el Frey, o el Catedral y te los encontrabas en la misma. Gente de muy buen nivel con las que de pronto compartías dos, tres semanas en la montaña. -¿Perdiste muchos amigos en la actividad? - Sí. En 1994, dando un curso para guías de montaña e instructores de escalada tuvimos una avalancha y murieron tres amigos en el Tronador; cuando fuimos al K2, murió un compañero: Atxo Apellaniz? Sí, perdí amigos en la montaña... -¿A la Cordillera Blanca del Perú cuando fuiste? - Después de Europa, estuve un tiempito en Bariloche y me fui con mi hermano Nicolás a Perú. Fue en 1989. Fuimos a la cordillera Blanca, hicimos unos "seismiles". Nos quedamos menos de lo previsto porque a mitad de viaje nos enfermamos de hepatitis y volvimos a Bariloche. Cuando estuve mejor, me compré una furgoneta y partí al Parque Nacional Los Glaciares, donde me contrataron como técnico para la película "Grito de piedra", dirigida por Werner Herzog y protagonizada por Donald Sutherland. Trabajé como asistente de cámara del productor y alpinista suizo, Fulvio Mariani, en el cerro Torre. Recuerdo que se usó el helicóptero de la gendarmería de Neuquén. Poco después salió otro contrato con el equipo de "Al filo de lo imposible", para rodar en la cordillera de Darwin (ver recuadro). - ¿Y hasta que no fuiste al Himalaya no te calmaste? -Antes del Himalaya pasaron varias cosas más. En el invierno del 90 hicimos saltos de esquí, instalamos con un amigo -en uno de los refugios del cerro Catedral- un trampolín para hacer saltos. Después fui al Paine con José Carlos Tamayo y Jon Lazcano. Allí abrimos una nueva vía en la pared Sur de la Torre Central. Más tarde, con Jon, escalamos el pilar Sur de la Aguja del Saint Exupery. Después llevaba a turistas a hacer trekking por esa zona, para pagar el combustible y regresar a Bariloche. Ese año me instalé en el refugio Frey para repararlo y hacía escaladas ahí, para estar entrenado. En esa época hice la primera travesía en esquí del Gran Lago Nahuel Huapi, de 350 km, en diez días de recorrido. Y después empezó la historia con los españoles. En el 1993, participé con el equipo de TV española, del programa "Al filo de lo imposible", en una travesía de 450 km en el Hielo Continental Patagónico, de norte a sur. Era la primera vez que alguien hacía algo tan largo. Hicimos un documental que ganó un premio. Y de ahí salió el proyecto del K2. La TV española tenía el proyecto de hacer siete programas en la zona del Karakorum, pero ese año no tenían presupuesto y lo tuvieron que anular. Pero ya habían comprado el permiso para escalar y, si no lo usás, los perdés y sale un montón de plata. Nos ofrecieron regalarnos el permiso; aceptamos y fuimos al K2. El hito del K2 El 30 de julio de 1994 Sebastián de la Cruz partió con el equipo de la TV Española de "Al filo de lo imposible", consiguió en compañía de José Carlos Tamayo llegar a la cima del K2 (8611 m.), la segunda montaña más alta del mundo, siguiendo la compleja ruta japonesa del espolón norte. Fue el único argentino que ha conseguido este logro hasta ahora. Este ascenso reúne una serie de condiciones destacables. Fue solamente la 4ª expedición exitosa por esa ruta y se realizó sin ayuda de oxígeno suplementario. Con este ascenso, Argentina se convirtió en el vigésimo séptimo país en conseguir este logro y Sebastián fue el escalador más joven del mundo en lograrlo. Ese mismo año, De la Cruz había completado una travesía al Polo Sur y luego realizó la primera travesía integral Norte-Sur de los Hielos Continentales. En 1995 Sebastián participó en las incipientes carreras de aventura organizando el Raid Gauloises, una prueba de diez días de duración y varios cientos de kilómetros. Esto le serviría para relacionarse con la organización de varias ediciones del Eco Challenge, otra de estas pruebas internacionales que logró traer a Bariloche. Mientras trabajaba una temporada en el Refugio Frey y daba cursos de hielo, Sebastián conoció a Linda Vereertbrugghen, con quien tiene tres hijos. Hoy Sebastián trabaja con Linda en la montaña y, cuando puede, hace escapadas que lo mantienen en contacto con la actividad que tanto le gusta. Fuente: http://www1.rionegro.com.ar/diario/2009/02/01/123345819972.php

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