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elfarias97

Usuario (Argentina)

Primer post: 28 ago 2010Último post: 28 ago 2010
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TOP 10 de,chocolates,golosinas, postres,etc.
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Recetas Y CocinaporAnónimo8/28/2010

Los 10 mejores productos de CHOCOLATE: 1. Galletitas Melba Por lejos, las galletitas de chocolate más ricas y unas de las pocas que mantienen inalterable su sabor. Son tan sólo dos tapitas, pero el punto G es la riquísima crema blanca que las une, cuya fórmula es tan secreta como la de la Coca Cola. El envase afirma que es "crema de limón", y nadie se lo cree. En el secreto radica el éxito. 2. Volcán de chocolate Exquisita El volcán de chocolate es el postre de moda. Su preparación es sencilla y demanda a lo sumo media hora. Ingredientes: 250 gramos de chocolate amargo y margarina, cuatro yemas de huevo y media taza de harina y azúcar. Mucho más fácil que eso es comprar un sobre Exquisita. Te ahorra todo el trabajo y se cocina en 15 minutos. 3. Toblerone Es el rey indiscutido del chocolate, por varias razones. Ante todo, por ese gustito a miel y almendras que sedimenta en la boca. También por su presentación: triangulito por triangulito, el Toblerone desaparece en la boca en cuestión de minutos 4. Danette Doble Tentación Tras el Suspiro de dulce de leche, Danette se despachó con esta verdadera "tentación": postre de chocolate con el añadido de copos recubiertos de repostería, listos para mezclar. Lo único lamentable, una vez más, es el tamaño. La recomendación es traer unos cuantos de la góndola, antes de que otro nos gane de mano. 5. Chocolate en rama Abuela Goye El chocolate en rama es oriundo de Bariloche y cuenta la leyenda que lo inventaron los maestros chocolateros de aquella ciudad, unas cuantas décadas atrás ante la falta de moldes. Entre los mejores productos que podés traerte de allá, el mejor es el de la Abuela Goye, prestigiosa firma de origen patagónico con treinta años de antigüedad. 6. Lindt 85% Cacao Por lo general, los chocolates que compramos en los quioscos son una mezcla de diferentes esencias a base de cacao. Si buscás el verdadero sabor del chocolate puro, tenés que probar el 85% Cacao, de Lindt. Negro como el azabache, bien amargo, y de sabor profundo que perdura. Y ante todo, hecho con verdadero chocolate. Recomendado para exigentes en serio. 7. Helado de chocolate Goldoni de Persicco En el clásico Dulce de leche vs. Chocolate, la inestimable heladería Persicco emite un fallo inapelable. Toda su línea chocolatera (blanco, con almendras, amargo, con pasas) provoca suspiros en el mostrador. Pero el Goldoni resulta insuperable: chocolate con mousse y cereales bañados en chocolate blanco. Después, corriendo al gimnasio. 8. Chomp de Frigor ¿Por qué atragantarnos con un aerodinámico Torpedo, o bancarnos el redundante barquillo de un Conogol, cuando toda la gloria del bombón helado cabe en escasos centímetros cúbicos? La porción de Chomps contiene 6 unidades de placer instantáneo. Con una suave cobertura de choco, el mejor relleno es el de helado de dulce de leche. 9. Salsa Charlotte Postre clásico si los hay. Derramarla sobre un helado de cualquier gusto (preferentemente, frutilla, vainilla o chocolate), un pionono relleno con dulce de leche, o incluso un panqueque, provoca los más gratos anhelos de la raza humana. Un gusto para ochentosos incurables. 10. M&M Es cierto que al ser importados son algo caros y no siempre fáciles de conseguir, pero ¿quién no se rinde ante un paquete de estos invencibles confites de colores? "Se derriten en tu boca, no en tu mano", dice su slogan. Más allá de que la frase resulte un poco boba, lo que importa es que se su sabor. Ha habido cientos de imitaciones (desde los Arrufat hasta los Rocklets), pero ninguna les ha llegado ni a los talones. Los 11 Mejores Chocolates Para cada Ocasion 1. PARA DESPUES DEL SEXO : Toblerone. Hoy, que la sociedad bien pensante ve al cigarrillo con malos ojos, un chocolate puede ser una gran alternativa para la sobremesa del sexo: se comparte y se disfruta en goloso silencio. ¿Cuál elegir? El mejor para ese momento es el Toblerone, uno de los más ricos, un top indiscutido del quiosco. Con textura de almendras, endulzado con miel y fisonomía que hace honor a los Alpes suizos. Exito total. 2. PARA LLEVAR A LA CANCHA: Misky. Aquí no vale hacerte el fino. Te comiste un paty con tricapa de mostaza, kétchup y mayonesa; tomaste una Coca aguada y sin gas. No estás para delicadezas. Entre lo barato y grande del quiosco, lo mejor es el Chocolate con leche Misky, que le saca dos vueltas, por ejemplo, al berreta Hamlet con cookies. 3. PARA LA HORA DEL TE: Biznikke Nevado. Una galletita cubierta de un mix de chocolate blanco y negro de calidad básica, con una consistencia mayor que si fuese puro chocolate. Compañero perfecto para un té negro, o incluso un mate cocido. Además, suma aires retro, que nos llevan directo al corazón de los felices ochenta (¿felices?...ok, olvidemos la hiperinflación, las pascuas de Alfonsín y todo eso). 4. PARA QUE ELLA LE REGALE A EL: todos los de la línea Cadbury. Si existe una marca que apunta a cortar con la dulzura casi melosa de otros chocolates (por ejemplo, el Dos Corazones) y se convierte en un choco ideal para que una chica le regale a un chico, esa marca es Cadbury, con lindo packaging y vicioso sabor. Las opciones clásicas son siempre bienvenidas: el Dairy Milk, por ejemplo, es tradicional y efectivo; lo mismo que el Cream, de chocolate blanco. Si te querés jugar a lo “exótico”, andá por el Tres Sueños, que mezcla chocolate con leche, blanco y semiamargo. 5. PARA COMER SOLA, UN SABADO DE MADRUGADA, MIRANDO UN CAPITULO REPETIDO DE WILL & GRACE, PREGUNTANDOTE COMO LLEGASTE A ESA SITUACION: Milka de 170 gramos . A momentos límites, decisiones límites: salí del pozo a fuerza de toneladas de azúcar y dulzor, con un Milka de 170 gramos de chocolate con castañas de cajú y caramelo. Uno de los mejores productos que podés encontrar en los quiscos en tamaño familiar. Vale acompañarlo de: dulce de leche, Baileys o un copón de vino tinto (y si un sommelier te dice que el vino tinto no marida con los chocolates con leche, mandalo al carajo). 6. PARA QUEDAR BIEN CON EL HIJO DE TU PAREJA: Kinder Maxi. ¿Tu pareja tiene un hijo? Ganate su confianza de la manera más artera: llevale siempre un regalo. Entre las tabletas, ganan dos infantiles clásicas: el chocolatín Jack, para chicos de hasta diez años, y para los niños más pequeños, la tabletita Kinder Maxi, de sabor adictivo y extra suave. Los Arcor tipo Power Rangers y similares, sí, son baratos, pero sí, son feos. Idem las Moneditas de Oro y los Paragüitas (aunque tu nostalgia te indique lo contrario, son horribles). 7. PARA REEMPLAZAR A LA BARRITA DE CEREALES DESPUES DEL GYM: Cadbury Yogurth. ¿Sos de comer una barrita dietética de cereales todas las mañanas, creyendo que así mantenés la línea y satisfacés tus necesidades empalagosas? Para vos existe la barrita Cadbury Yogurth con frutilla. No es que sea light, pero “parece” más sana. Calma tu sed de azúcar, sin hacerte sentir tan culpable. 8. PARA EL BAJON DEL DESPUES: Spicy Fort. Por lo que cuentan por ahí, para el bajón del después, lo mejor es un chocolate no demasiado dulce, para no cortar el viaje, pero sí lo suficiente como para levantar el ánimo azucarero. Este Spicy Fort (de FelFort) es una delicadeza que trae chili y pimienta. En ese momento –literalmente- te pueden hacer flashear. 9. PARA LA CENA EN CASA DE TUS SUEGROS: Aguila Mousse Relleno. Lo ideal es ir con una caja de bombones Vasalissa o con unas flores, pero si lo tuyo es el ahorro, o querés dar un mensaje desde el vamos, en los quioscos encontrarás al Aguila Mousse Relleno: packaging algo “grasa-de-luxe”, de tonos dorados brillantes, con la elegante y antigua palabra mousse impresa en letras gigantes. Es uno de esos chocolates que tienden a gustar a todos, por ser suaves, blandos (lo puede comer hasta el abuelo), y bien dulces. Otra opción: el Aguila Capuccino, para la sobremesa. 10. PARA UN MOMENTO GOURMET: Lindt. Si estás por fumar un puro, y ya te serviste un cognac, debés ir a los chocolates amargos de verdad. Los quioscos de barrio no venden más que mezclas semiamargas, que no podrán hacerse cargo de la situación. Así que buscá un drugstore y elegí un Lindt de 85% cacao ($24). En formato industrial, es lo mejor que podrás encontrar en el país. Amargo, intenso, largo en boca. Para ir comiendo y disfrutando de a pequeños bocados. Si te parece demasiado exagerado, una opción apta para paladares de todo público es el Orange Intense Dark: más dulce, con muy buen toque de naranjas. 11. PARA EL CINE: Coffler Block. En el cine, siguiendo la tradición, nada como el mix de maní y chocolate. En lo que respecta a tabletas, la elección obvia recaería en el famoso Shot, pero, si de elegir se trata el que más nos gusta es el Coffler Block. La cantidad de maní está balanceada, y presenta buena textura y rico sabor. Golosinas del Futuro o Golosinas que van a venir 1. Cambio: sale chocolate con leche; entra chocolate amargo. Ahora la vedette es el chocolate negro, gracias a sus poderes antioxidantes. Si antes, se acostumbraba que los chocolates fueran 65% de cacao y el resto azúcar y manteca de cacao, hoy la cosa pasa por los chocolates con un 85% de cacao, con un toque de vainilla que ayuda a balancear el amargor (mejor si es de Madagascar). Incluso Kit Kat acaba de sacar una línea Dark en los Estados Unidos. 2. La miel viene en alza Siguiendo la tendencia creciente del consumo orgánico, las compañías de caramelos dan un paso hacia esa dirección y proponen snacks a base de miel orgánica. Jelly Belly, la principal marca productora de gomitas de Norteamérica, acaba de lanzar a la venta Honey Bean, elaborado con miel de flores silvestres. El sabor fue elegido entre 11.000 votantes de la feria como el mejor entre los nuevos. Pero no son los únicos. GloryBee Foods HoneyStix ahora lanza su famoso Pixie Stix -una suerte de caramelo fizz en polvo- con sabor a miel natural. También Gimbal's Honey Lovers tiene una línea nueva de grageas de gelatinas con sabor de arándano y miel. 3. El triunfal regreso del baño de chocolate Todo sabe mejor cuando está bañado en chocolate, incluyendo, aparentemente, papas fritas, gomitas y hasta unas rosquillas con chips de chocolate. Y las empresas se aprovechan. Toblerone lanzó una barra de frutillas con una cobertura de chocolate. M&M's debuta con unos Pretzels cubiertos con el tradicional chocolate de la marca y su cobertura de colores. También las Raisinets Montmorency Tart Cherries vienen bañadas en chocolate negro. También los Peeps cubiertos de chocolate -primoroso pajaritos de azúcar ahogados en chocolate negro o con leche- que fue la golosina más aclamada de la exposición. 4. El tamaño importa; y si es chiquito, mejor Quizás sea el resultado de la nueva locura por el pack de las 100 calorías, o quizás porque las compañías de dulces se están alineando con la nueva onda "quiero estar delgada pero no resigno mis gustos dulces". Lo cierto es que la tendencia es achicar las porciones de las golosinas. El nuevo Reese's Minis es un deseo miniatura recubierto de chocolate y manteca de maní que se come de un bocado. Y el Butterfingers Sanck una golosina a base de manteca de maní, achicó su pack aunque la nueva barra viene más plana y crocante que nunca. O las Hershey's Drops, unas galletitas que vienen con crema del cielo. Con cualquiera de estas nuevas golosinas podés comerte un par y no sentir que le debés tres horas al aparato de fitness. 5. Cargamentos de regaliz El regaliz estaba en todas partes de la feria como si fuera "el" nuevo sabor. Vimos docenas de productos que lo incluían, desde tabletas de manzana verde y regaliz, a uvas rojas saborizadas con esta raíz. Con Rips Whips tus hijos pueden pasarse horas saboreando este brazalete comestible, o con Goetze's Gourmet Licorice Caramel Creams que viene fortificada con calcio y fibra. ¿Por qué este nuevo despertar del regaliz? Se sospecha que con la actual situación económica en EE.UU. la gente no quiere gastar en nada nuevo, y los clásicos baratos de la infancia emergen como sabores seguros. 6. Golosinas moleculares Tal vez siguiendo la moda de la gastronomía molecular, este año las compañías están incorporando burbujas, aire o capas a los nuevos productos. Algunos ejemplos presentados en la feria de Chicago fueron el 3 Musketeers, Truffle Crisp Bar y Bloomsberry Bubble Chocolate. Pero nada se comprara con Le Whif, un chocolate para inhalar creado por un profesor de Harvard, que ahora también viene sabor chocolate. Con un sorbo de aire y chocolate, sin las calorías o la engordante manteca de cacao, vas a poder darte el gusto sin culpa alguna. Y encima, parecer un teen cuando andes por la calle. Las 10 mejores Galletasy las 10 peores 1.Mejor galletita de chocolate: Chocolinas. Lo más parecido al chocolate verdadero en versión galletita. Simples, nobles y adictivas, son infalibles para comer sólas con dulce de leche. Los fanáticos de la chocotora... las aman y las agradecen. 2.Mejor galletita de la infancia: Porteñitas. Emocionan no sólo por su nostalgia agradable, sino porque nos encanta el azúcar en forma de palmerita. Además, se pueden comer respetando su forma original como si estuvieras recorriendo un laberinto. Ideal para acompañar el mate. 3.Mejor galletita para la oficina: Bizcochos Don Satur. Son las cinco de la tarde y ya estás harto de contestar mails o de jugar al solitario, pero conocés una manera de levantar el ánimo: bajás al quiosco y te comprás un paquete de bizcochitos dulces Don Satur. Aunque cada uno tenga 800 calorías, la textura blanda y húmeda de la masa es sinónimo de vicio y distensión. 4.Mejor galletita deluxe: Tentaciones Mousse de Chocolate Negro. Apenas 6 unidades por paquete bastan para emocionar a toda una generación que reclamaba su regreso a los quioscos. Por fin, el año pasado pudimos reencontrarnos con ellas y volver a ese hermoso ritual de comer la galletita primero y dejar el corazón de mousse para el final. Perfección absoluta. 5.Mejor galletita artificial: Merengadas. No nos engañemos: esa crema rosa con textura de goma no es merengue sino algo definitivamente artificial (todavía no sabemos bien qué). Lo importante es que el engaño cumple su objetivo. El sándwich resulta suave y esponjoso, y las granas de coco completan el combo perfecto. Preferimos las clásicas. 6.Mejor galletita extranjera: Oreo. Llegaron de Estados Unidos para competir con las Melba y ganaron la batalla. La combinación de chocolate amargo y crema dulzona resulta adictiva. Las bañadas en chocolate tienen un club de fans importante. Eso sí: nos resistimos a los rellenos de colores extravagantes ¿quién se banca comer una pasta color verde por más apetitosa que sea? 7.Mejor galletita rellena: Macucas. Aviso conmovedor para los adictos a las viejas Melba: las Macucas recuperan aquel sabor de siempre, es decir, son enormes y sabrosas. Te comés una y estás hecho. 8.Mejor galletita importada: Frac. Estas galletitas de la marca Costa llegan desde Chile y amenazan el monopolio de las nacionales. Se destacan por sus rellenos de crema y doble chocolate. 9.Mejor galletita natural: Frutigran. Ante todo, derrumbemos un mito: las Frutigran no son light. Sí pueden resultar sanas, lo cual es diferente. La combinación de cereales, fibras y Omega 9 genera excelentes beneficios, aunque por supuesto no aplican cuando te comés veinte seguidas sentado frente la computadora. ¿Las mejores? Las de chispas de chocolate y las de pasas de uva. 10.Mejor galletita under: Celosas. Son un producto exclusivo de los supermercados chinos. Para encontrarlas, hay que embarcarse en una búsqueda que definitivamente vale la pena. Su forma de lunita con chocolate en los extremos produce la sensación de estar comiendo masitas secas. Una joya fuera del circuito quiosquero 1. Galletita masacote: Boca de dama. Galletitas para tías solteronas que dejan la marca del rouge en la taza. Nada peor que meter la mano en un paquete de Surtidas y en lugar de una rica mini Pepitos, pescar esta cosa insulsa y lenta de tragar. Sólo zafan las bañadas en chocolate que todavía venden en algunos almacenes de barrio. 2.Galletita triste: Pepas, de Terrabusi. Una montañita de galleta insulsa con un pico de mermelada solidificada que se pega a los dientes. No vale la pena engordar por su culpa. Un rotundo NO. 3. Galletita que hace migas: Ópera. Estas obleas deberían tener una única función: adornar las bochas de helado en restaurantes de baja calaña. Comerlas solas es un despropósito. Están rellenas de una crema casi imperceptible y llenan todo de migas. Si vamos a empalagarnos con una oblea, esperemos a que vuelvan las Champagne. 4. Galletita indiferente: Mellizas y Amor. Cuando estás frente al quiosco y te ataca la indecisión terminás comprando alguna de estas dos marcas e inmediatamente te arrepentís. No son ricas, tampoco feas… son la nada hecha galletita. Y lo más curioso es que nunca se supo exactamente cuál es la diferencia entre una y otra. 5. Galletita sin rumbo: Lincoln de chocolate. Lamentablemente, este clásico ha perdido a sus fanáticos con la incorporación de chocolate a la masa original. El resultado es un híbrido que produce un verdadero disgusto en la boca. Además, comerlas es como retroceder treinta años en la historia. Encima las hicieron mini. Todo mal. 6. Galletita insignificante: Okebón. Sólo aptas para entretener a bebés que se conforman con chupar cualquier cosa que tenga algo de azúcar. Todo bien con los tiempos del jardín de infantes, pero acá la nostalgia no sirve de excusa. Para colmo, no conformes con su producto estrella, Okebón insiste en ofrecer las empalagosas Panal y Pescaditos. ¿Quién nos salvará de semejantes recuerdos? 7. Galletita aburrida: Maná. Se admiten sólo en casos hambre voraz en alguna situación extrema como por ejemplo un naufragio. Los paquetes Maná tienen la mágica propiedad de no terminarse nunca. En esta misma categoría caen las Ser dulces. Que quede claro, no existen galletitas dulces aceptables que logren conjugar lo light con lo rico. 8. Galletita venida a menos: Panchitas. En alguna época, las Panchitas eran dignas rivales de las Rumba, con sus galletas de chocolate con relleno cremoso, pero perdieron su identidad. Se ve que en sus fabricantes decidieron ahorrar en matricería y las hicieron exactamente iguales a las Sonrisas, a tal punto que se llaman Panchitas-Sonrisas. ¿Algo más? Sí: también modificaron su fórmula y ahora llevan nutrileche para fortificar a los más pequeños. Chau, Panchitas. 9. Galletita a mitad de camino: Pepitos Tortita. La publicidad gráfica hoy se ve en todas partes: “!Me hice tortita!”, dice una Pepitos, casi con orgullo. Pero no hay nada de qué enorgullecerse. Esta galletita no es ni una cosa, ni la otra: le falta solidez para ser una tortita, y le sobra relleno para ser una galle con chips. Directo al infierno . 10. Galletita que trae malos recuerdos: Manón. Aunque traigan la nostalgia del pasado y de los recreos de la primaria, seamos sinceros, las Manón son las galletitas más aburridas del mundo. Los postres que todo goloso (de BS.AS)debe probar 1. El mousse de PURATIERRA Este mousse lleva chocolate con leche, crema de chocolate semi amargo, esencia de azafrán, salsa caramelo, toques de flor de sal. Posee una textura densa, que permite sentir toda la potencia chocolatosa, pero escapa de lo meramente goloso gracias a la aromática del azafrán diluido en chocolate blanco, y la profundidad de la sal francesa en escamas. Una delicia con el sello de un experto: Martín Molteni. (3 de febrero 1167, Belgrano / T. 4899-2007) 2. La Copa Melba de BAHAMAS Este restsaurante de Costanera Norte homenajea a esas copas heladas que tanto te gustaban cuando eras chico. Está el Banana Split, la copa Super Samabayón, la Don Corleone, pero nos quedamos con la Copa Melba: ensalada de fruta, helado de vainilla, chocolate, frutilla, crema chantilly, obleas, cerezas, almendras y nueces. Sabores retro para compartir con varias cucharitas. (Av. Rafael Obligado 7070, Costanera Norte / T. 4782-2654) 3. Flan con dulce de leche en EL 22 Los miles de clientes que van a esta parrilla algo sórdida saben que la carne no siempre es la mejor. Pero todos acuerdan en que el flan con dulce de leche (y, opcionalmente, con crema) es sublime. Ciento por ciento casero, derrocha huevo, caramelo y cientos de gramos de dulce de leche. Según afirman los mozos, pocas veces se vio que un solo cliente logre comer uno entero. (Jufre 1085, Villa Crespo / T. 4775-8608) 4. Torta Chocolatísima en SIROP La Chocolatísima, creada por la chef Liliana Numer, le saca cien vueltas a cualquier chocotorta. Una torta pequeña y de poca altura, cuya receta es bien simple: una base de chocolate húmeda, una capa fina de dulce de leche, crema de chocolate y baño de chocolate. Todo elaborado con las proporciones justas, utilizando un excelente chocolate belga, para conseguir el mejor equilibrio. (Vicente López 1661, Local 11, Recoleta / T. 4813-5900) 5. El tiramisú desarmado de ASTRID & GASTON Los restaurantes peruanos tenían una deuda pendiente con los comensales argentinos: los postres. Por suerte, esto está cambiando, gracias a una camada de lugares que toman los ingredientes típicos peruanos y les dan una vuelta de tuerca. Como en este tiramisú con compota de mazamorra morada de la carta de Astrid & Gastón. Allí está lo exótico del maíz morado, con el cual se hace una chicha que luego se espesa con harina de batata y camote, logrando la mazamorra. A esto se le suma el sabor italiano clásico del tiramisú con mascarpone, y un crumble de café para cortar con lo dulce. (Lafinur 3222, Palermo / T. 4802-2991) 6. Sierra-Bruma de LA VINERIA DE GUALTERIO BOLIVAR En las antípodas de un flan con dulce de leche tenemos esta creación de Alejandro Digilio, el mejor representante de la gastronomía molecular (o como quieran llamarla) de esta zona del mundo. Su descripción es: tierra de chocolate, cremoso de chocolate con leche, helado de leche de cabra, trufa de yogur y cereal de chocolate crocante, aire-nitro de cacao. Como buen alumno de esta corriente, tiene una lectura conceptual: representa un amanecer en Sierra de la Ventana. Pero más allá de eso, como buen postre, debe cumplir en el paladar. Y lo hace, a base de chocolates de alta calidad con múltiples texturas: emulsionado con pimer y puesto en nitrógeno para lograr la piedra superior; cremoso en el centro; preparado en un bizcocho sin harina y luego rallado. Lleva también helado de leche de cabra y una espuma de yogurt empanada con chocolate. Sí, en las antípodas de un flan con dulce de leche. Pero riquísimo. (Bolívar 865, San Telmo / T. 4361-4709) 7. El coulant de chocolate de THYMUS Pocos postres fueron tan (mal) imitados como el famoso volcán de chocolate de Michel Bras. Pero el de Thymus es diferente. Sucede que Fernando Mayoral, chef de este pequeño restaurante de Villa Crespo, estudió con Bras, y conoce a la perfección cómo se elabora este postre. A su vez, Daniel Zimmerman, jefe de pastelería, le suma toques propios, para darle una dimensión aún mayor. Por ejemplo, en estos meses al coulant (que se rellena con una generosa ganache de chocolate al 70%), lo están acompañando de un helado casero de sabayón, y un polvo de naranjas que demanda siete cocciones y un secado en horno de varias horas. Es esa atención al detalle lo que hace que este volcán sea único. Una obra maestra, como la de Bras. (Lerma 525, Villa Crespo / T. 4772-1936) 8. Frutillas estofadas en FREUD & FAHLER Si sos de los que siempre piden postres de chocolate o dulce de leche, pasá de largo. Ahora, si solés optar por sabores más frescos, y te encantan las frutas rojas, frená acá. Frutas estofadas con arándanos y frambuesas, sorbet de cheescake, miel de ruibarbo, garrapiñada de almendra y espuma de pomelo sanguíneo. Así se llama el postre que armó Pablo Lykan (a pesar de su bajo perfil, uno de los mejores chef del país), donde la impetuosidad de frutillas, arándanos y frambuesas encuentran el golpe seco, frío y cremoso del sorbet, la textura de la almendra y la frescura del pomelo. En ciertas ocasiones, muchos ingredientes arruinan la experiencia. En otras, como sucede acá, la elevan. (Gurruchaga 1750, Palermo / T. 4833-2153) 9. Las tortas de Beatriz Chomnalez en el CAESAR PARK Aquí vamos a hacer una excepción, y no vamos a elegir una sola torta. Perdón, pero es que no se puede. No con Beatriz Chomnalez. No con estas tortas. Beatriz es algo así como “la profe querida” de los mejores chefs de la Argentina. Y si bien ella se reconoce más como cocinera que como pastelera, todos saben que su patisserie (lo decimos en francés porque eso es lo que ella hace: pastelería francesa) es la mejor del país. El plan ideal: te vas al Caesar Park, y elegís cualquier torta de la carta. La Gerard Moulot (de chocolate con almendras), la Medicis (dacquoise de pistachos, mousse de frutas coloradas, mousse de pasión), la Tarte de pommes caramel, glace de canelle et rhum (manzanas caramelizadas con azúcar negra, canela y rhum, increíble), y muchas opciones más. (Posadas 1232, Recoleta / T. 4819-1129) 10. Queso con naranjas en almíbar en DALE PEREJIL AL TORO Son cada vez más los restaurantes donde la apuesta culinaria apunta a la tradición porteña. A la hora de buscar un plato que muestre esta combinación de tradición y modernidad, elegimos el queso con naranjas que prepara Sebastián Tarica en Dale Perejil al Toro. Una receta que juega con el queso y dulce típico, y que además tiene el eco del quesillo norteño. En una caramelera se intercalan cuadrados de mozzarella con rodajas de naranjas caseras en almíbar, y logran ese justo (y siempre difícil) equilibrio entre dulce y salado, y dulce y amargo. (Estado de Israel 4483, Villa Crespo / T.4861-2052) Y el ultimo! Los 10 mejores productos para los dulcelecheros 1. Tableta Vauquita La Vauquita se puede equiparar con las curitas, la gillette y la plasticola: marcas que, de tan conocidas, pasaron a ser el nombre genérico con el que se conoce un producto. Ya sabés de qué te hablamos: esa tableta de dulce de leche solidificado que viene desde siempre en una emblemática cajita de cartón beige. Además de dulce, rica y original, aporta pocas calorías. Perfección hecha golosina. 2. Alfajor El Cachafaz Sabor y elegancia reunidos en un solo y explosivo redondel negro. Cuenta la leyenda urbana que en realidad se trata de un alter ego del antiguo alfajor Havanna (fabricado por sus antiguos propietarios). El alfajor posee una textura y un sabor único que nos transporta en cuestión de segundos al paraíso de los dulces. 3. Dulce de leche frapuccino de Starbucks La cadena de cafeterías que desembarcó en la Argentina hace dos años ya logró imponer una bebida que despierta pasión: el dulce de leche de frapuccino, que combina café, leche, hielo y dulce de leche, con un remolino de crema batida y topping de fino dulce de leche. 4. Rollo Bimbo Una compra esencial en las visitas al supermercado. Los arrolladitos de dulce de leche de la empresa Bimbo son ideales para picotear a media mañana o media tarde. Ricos también para acompañar un café en la sobremesa. Veinticinco gramos de sabor esponjoso. 5. Licor Bols de dulce de leche Bols es la marca favorita de los aficionados a la coctelería en todo el país. No falta en las barras de los bares y tampoco en las barras amateurs y hogareñas. Su licor de dulce de leche es ideal para beber sólo, en invierno, después de la cena. 6. Salsa de dulce de leche La Salamandra La empresa La Salamandra es, sin dudas, uno de las mayores referentes dentro del segmento de los dulces de leche. Con este producto, redobló el fervor de todos sus fanáticos. En botellita de 345 gramos, esta exquisita salsa es ideal para usar como topping sobre helados, frutas, tortas y otros postres. 7. Bocadito Cabsha ¿Por qué los argentinos amamos el Cabsha? Tal vez sea por esa cobertura de chocolate negro, y esa fina galleta (casi una costra) que la sostiene y que se quiebra para dar lugar a su corazón de dulce leche apenas licoroso que se desprende al morderlo. El Cabsha tiene mística. 8. Ser Dulce de Leche con Corazón de Coco Otra apuesta por una dieta golosa. Con apenas 108 calorías por porción, aquí la propuesta va por un sabor definitivamente más gourmet. No sólo por el aniñado dulce de leche, sino por el corazón de esencia de coco. Si no estás a dieta, comprá otro. Si estás mirando tu calculadora de calorías, ésta es una buena opción. 9. Chocolate Tofi Ya tiene 27 años de vida, y no hay ningún otro en el mercado que le haga sombra, en cuestión de chocolates rellenos con dulce de leche. Insuperable en cualquiera de sus dos versiones: Chocolate blanco relleno con dulce de leche al chocolate y Chocolate con leche relleno con dulce de leche con sabor a rhun. 10. Caramelos Guatán Un secreto bien guardado. Los caramelos artesanales de dulce de leche Guatán se venden en cajas de madera de 250 gramos, 2 kilos o 5 kilos. Son originarios de Mar del Plata y de a poco están construyendo su distribución por todo el país. Si los encontrás, no dudes: comprarlos. YaPa: Aclaro estas listas estan echas por expertos o algo asi jaja Fuentelanetajoy.com

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