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elfakucrak

Usuario (Argentina)

Primer post: 7 jun 2011Último post: 20 jun 2011
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La Casa Tomada - Julio Cortazar
Apuntes Y MonografiasporAnónimo6/7/2011

Hola amigos de taringa... En este (Mi primer post) me gustaria presentarles uno de mis cuentos fantasticos preferidos... creo que una de las cosas que mas me maravilla de este cuento es que deja un final abierto.. ¿Que quiero decir?,lean y entenderan. La Casa Tomada: Nos gustaba la casa porque aparte de espaciosa y antigua (hoy que las casas antiguas sucumben a la mas ventajosa liquidación de sus materiales) guardaba los recuerdos de nuestros bisabuelos, el abuelo paterno, nuestros padres y toda la infancia. Nos habituamos Irene y yo a persistir solos en ella, lo que era una locura pues en esa casa podían vivir ocho personas sin estorbarse. Hacíamos la limpieza por la mañana, levantándonos a las siete, y a eso de las once yo le dejaba a Irene las ultimas habitaciones por repasar y me iba a la cocina. Almorzábamos al mediodía, siempre puntuales; ya no quedaba nada por hacer fuera de unos platos sucios. Nos resultaba grato almorzar pensando en la casa profunda y silenciosa y como nos bastábamos para mantenerla limpia. A veces llegábamos a creer que era ella la que no nos dejo casarnos. Irene rechazo dos pretendientes sin mayor motivo, a mi se me murió María Esther antes que llegáramos a comprometernos. Entramos en los cuarenta años con la inexpresada idea de que el nuestro, simple y silencioso matrimonio de hermanos, era necesaria clausura de la genealogía asentada por nuestros bisabuelos en nuestra casa. Nos moriríamos allí algún día, vagos y esquivos primos se quedarían con la casa y la echarían al suelo para enriquecerse con el terreno y los ladrillos; o mejor, nosotros mismos la voltearíamos justicieramente antes de que fuese demasiado tarde. Irene era una chica nacida para no molestar a nadie. Aparte de su actividad matinal se pasaba el resto del día tejiendo en el sofá de su dormitorio. No se porque tejía tanto, yo creo que las mujeres tejen cuando han encontrado en esa labor el gran pretexto para no hacer nada. Irene no era así, tejía cosas siempre necesarias, tricotas para el invierno, medias para mi, mañanitas y chalecos para ella. A veces tejía un chaleco y después lo destejía en un momento porque algo no le agradaba; era gracioso ver en la canastilla el montón de lana encrespada resistiéndose a perder su forma de algunas horas. Los sábados iba yo al centro a comprarle lana; Irene tenía fe en mi gusto, se complacía con los colores y nunca tuve que devolver madejas. Yo aprovechaba esas salidas para dar una vuelta por las librerías y preguntar vanamente si había novedades en literatura francesa. Desde 1939 no llegaba nada valioso a la Argentina. Pero es de la casa que me interesa hablar, de la casa y de Irene, porque yo no tengo importancia. Me pregunto qué hubiera hecho Irene sin el tejido. Uno puede releer un libro, pero cuando un pullover está terminado no se puede repetirlo sin escándalo. Un día encontré el cajón de abajo de la cómoda de alcanfor lleno de pañoletas blancas, verdes, lila. Estaban con naftalina, apiladas como en una mercería; no tuve valor para preguntarle a Irene que pensaba hacer con ellas. No necesitábamos ganarnos la vida, todos los meses llegaba plata de los campos y el dinero aumentaba. Pero a Irene solamente la entretenía el tejido, mostraba una destreza maravillosa y a mi se me iban las horas viéndole las manos como erizos plateados, agujas yendo y viniendo y una o dos canastillas en el suelo donde se agitaban constantemente los ovillos. Era hermoso. Cómo no acordarme de la distribución de la casa. El comedor, una sala con gobelinos, la biblioteca y tres dormitorios grandes quedaban en la parte mas retirada, la que mira hacia Rodríguez Peña. Solamente un pasillo con su maciza puerta de roble aislaba esa parte del ala delantera donde había un baño, la cocina, nuestros dormitorios y el living central, al cual comunicaban los dormitorios y el pasillo. Se entraba a la casa por un zaguán con mayólica, y la puerta cancel daba al living. De manera que uno entraba por el zaguán, abría la cancel y pasaba al living; tenía a los lados las puertas de nuestros dormitorios, y al frente el pasillo que conducía a la parte mas retirada; avanzando por el pasillo se franqueaba la puerta de roble y mas allá empezaba el otro lado de la casa, o bien se podía girar a la izquierda justamente antes de la puerta y seguir por un pasillo mas estrecho que llevaba a la cocina y el baño. Cuando la puerta estaba abierta advertía uno que la casa era muy grande; si no, daba la impresión de un departamento de los que se edifican ahora, apenas para moverse; Irene y yo vivíamos siempre en esta parte de la casa, casi nunca íbamos más allá de la puerta de roble, salvo para hacer la limpieza, pues es increíble como se junta tierra en los muebles. Buenos Aires será una ciudad limpia, pero eso lo debe a sus habitantes y no a otra cosa. Hay demasiada tierra en el aire, apenas sopla una ráfaga se palpa el polvo en los mármoles de las consolas y entre los rombos de las carpetas de macramé; da trabajo sacarlo bien con plumero, vuela y se suspende en el aire, un momento después se deposita de nuevo en los muebles y los pianos. Lo recordaré siempre con claridad porque fue simple y sin circunstancias inútiles. Irene estaba tejiendo en su dormitorio, eran las ocho de la noche y de repente se me ocurrió poner al fuego la pavita del mate. Fui por el pasillo hasta enfrentar la entornada puerta de roble, y daba la vuelta al codo que llevaba a la cocina cuando escuché algo en el comedor o en la biblioteca. El sonido venia impreciso y sordo, como un volcarse de silla sobre la alfombra o un ahogado susurro de conversación. También lo oí, al mismo tiempo o un segundo después, en el fondo del pasillo que traía desde aquellas piezas hasta la puerta. Me tire contra la pared antes de que fuera demasiado tarde, la cerré de golpe apoyando el cuerpo; felizmente la llave estaba puesta de nuestro lado y además corrí el gran cerrojo para más seguridad. Fui a la cocina, calenté la pavita, y cuando estuve de vuelta con la bandeja del mate le dije a Irene: -Tuve que cerrar la puerta del pasillo. Han tomado parte del fondo. Dejó caer el tejido y me miró con sus graves ojos cansados. -¿Estás seguro? Asentí. -Entonces -dijo recogiendo las agujas- tendremos que vivir en este lado. Yo cebaba el mate con mucho cuidado, pero ella tardó un rato en reanudar su labor. Me acuerdo que me tejía un chaleco gris; a mi me gustaba ese chaleco. Los primeros días nos pareció penoso porque ambos habíamos dejado en la parte tomada muchas cosas que queríamos. Mis libros de literatura francesa, por ejemplo, estaban todos en la biblioteca. Irene pensó en una botella de Hesperidina de muchos años. Con frecuencia (pero esto solamente sucedió los primeros días) cerrábamos algún cajón de las cómodas y nos mirábamos con tristeza. -No está aquí. Y era una cosa mas de todo lo que habíamos perdido al otro lado de la casa. Pero también tuvimos ventajas. La limpieza se simplificó tanto que aun levantándose tardísimo, a las nueve y media por ejemplo, no daban las once y ya estábamos de brazos cruzados. Irene se acostumbró a ir conmigo a la cocina y ayudarme a preparar el almuerzo. Lo pensamos bien, y se decidió esto: mientras yo preparaba el almuerza, Irene cocinaría platos para comer fríos de noche. Nos alegramos porque siempre resultaba molesto tener que abandonar los dormitorios al atardecer y ponerse a cocinar. Ahora nos bastaba con la mesa en el dormitorio de Irene y las fuentes de comida fiambre. Irene estaba contenta porque le quedaba mas tiempo para tejer. Yo andaba un poco perdido a causa de los libros, pero por no afligir a mi hermana me puse a revisar la colección de estampillas de papa, y eso me sirvió para matar el tiempo. Nos divertíamos mucho, cada uno en sus cosas, casi siempre reunidos en el dormitorio de Irene que era más cómodo. A veces Irene decía: -Fijate este punto que se me ha ocurrido. ¿No da un dibujo de trébol? Un rato después era yo el que le ponía ante los ojos un cuadradito de papel para que viese el mérito de algún sello de Eupen y Malmédy. Estábamos bien, y poco a poco empezábamos a no pensar. Se puede vivir sin pensar. (Cuando Irene soñaba en alta voz yo me desvelaba en seguida. Nunca pude habituarme a esa voz de estatua o papagayo, voz que viene de los sueños y no de la garganta. Irene decía que mis sueños consistían en grandes sacudones que a veces hacían caer el cobertor. Nuestros dormitorios tenían el living de por medio, pero de noche se escuchaba cualquier cosa en la casa. Nos oíamos respirar, toser, presentíamos el ademán que conduce a la llave del velador, los mutuos y frecuentes insomnios. Aparte de eso todo estaba callado en la casa. De día eran los rumores domésticos, el roce metálico de las agujas de tejer, un crujido al pasar las hojas del álbum filatélico. La puerta de roble, creo haberlo dicho, era maciza. En la cocina y el baño, que quedaban tocando la parte tomada, nos poníamos a hablar en vos mas alta o Irene cantaba canciones de cuna. En una cocina hay demasiados ruidos de loza y vidrios para que otros sonidos irrumpan en ella. Muy pocas veces permitíamos allí el silencio, pero cuando tornábamos a los dormitorios y al living, entonces la casa se ponía callada y a media luz, hasta pisábamos despacio para no molestarnos. Yo creo que era por eso que de noche, cuando Irene empezaba a soñar en alta voz, me desvelaba en seguida.) Es casi repetir lo mismo salvo las consecuencias. De noche siento sed, y antes de acostarnos le dije a Irene que iba hasta la cocina a servirme un vaso de agua. Desde la puerta del dormitorio (ella tejía) oí ruido en la cocina; tal vez en la cocina o tal vez en el baño porque el codo del pasillo apagaba el sonido. A Irene le llamo la atención mi brusca manera de detenerme, y vino a mi lado sin decir palabra. Nos quedamos escuchando los ruidos, notando claramente que eran de este lado de la puerta de roble, en la cocina y el baño, o en el pasillo mismo donde empezaba el codo casi al lado nuestro. No nos miramos siquiera. Apreté el brazo de Irene y la hice correr conmigo hasta la puerta cancel, sin volvernos hacia atrás. Los ruidos se oían mas fuerte pero siempre sordos, a espaldas nuestras. Cerré de un golpe la cancel y nos quedamos en el zaguán. Ahora no se oía nada. -Han tomado esta parte -dijo Irene. El tejido le colgaba de las manos y las hebras iban hasta la cancel y se perdían debajo. Cuando vio que los ovillos habían quedado del otro lado, soltó el tejido sin mirarlo. -¿Tuviste tiempo de traer alguna cosa? -le pregunté inútilmente. -No, nada. Estábamos con lo puesto. Me acordé de los quince mil pesos en el armario de mi dormitorio. Ya era tarde ahora. Como me quedaba el reloj pulsera, vi que eran las once de la noche. Rodeé con mi brazo la cintura de Irene (yo creo que ella estaba llorando) y salimos así a la calle. Antes de alejarnos tuve lástima, cerré bien la puerta de entrada y tiré la llave a la alcantarilla. No fuese que algún pobre diablo se le ocurriera robar y se metiera en la casa, a esa hora y con la casa tomada. De este cuento se han echo mil interpretaciones, el mas popular dice que este tenia una trama antiperonista,Los defensores de esta interpretacion sujieren que el cuento explica como Argentina tiene que ir retrosediendo ante la abanzada peronista... Aunque el mismo Cortazar afirma que este cuento lo desarrollo a partir de un sueño que tuvo en el que su casa era tomada por extraños seres... Bueno amigos, Hasta aca llega mi primer post Espero no les aya parecido un poco denso... es que este (a mi gusto) es un cuento extraordinario y se merecia un post

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Viajes Astrales: Realidad o simple mito?
Viajes Astrales: Realidad o simple mito?
ParanormalporAnónimo6/20/2011

VIAJES ASTRALES: REALIDAD O MITO Según wikipedia: La proyección astral (o viaje astral) es un tipo de experiencia mental, por la cual ciertos sujetos creen haber experimentado algún tipo de percepción extrasensorial , consistente en una separación o "desdoblamiento" de lo que llaman el "cuerpo astral" (o sutil) que se separa del cuerpo físico. Este tipo de experiencias se alcanzan bien por una fuerte sugestión, mediante la meditación profunda, el sueño o el uso de psicotrópicos . La descripción de los individuos que creen haber tenido experiencias de ese tipo consiste en haber sido transferidos dentro de un cuerpo astral (o "doble", que se movería al unísono con el cuerpo físico en un mundo paralelo conocido como plano astral.  Entendieron algo? mmm en otras palabras lo que ocurre en el viaje astral es que el cuerpo se desdobla y el cuerpo etereo o astral ( es algo asi como el alma) lo que te permitiria ir a cualquier parte a la velocidad del pensamiento... es una velocidad mucho mas rapida que la del sonido (con esto les digo todo), te permitiria ir al pasado o al futuro... vicitar mundos fuera de este... si bien podrias ver a todos, nadie te podria ver a vos... pues segun lo que se... materializarse pocas personas pudieron lograrlo, el cuerpo etereo o alma al separarse del cuerpo por desdoblamiento se quedan conectados por un cordon llamado: cordon de plata, esto es para conectarce a su energia vital... es un ilo muy finito que es imposible de romperse... seria algo asi: Pero como todo lo bueno tambien tiene sus supuestos "peligros", pues algunos negativos dicen que al separarse tu cuerpo astral o alma de tu cuerpo fisico puedes darle lugares a otros entes negativos etereos a entrar en tu cuerpo, con la llamada "posesion", tambien dicen que podrias encontrarte con otras presencias negativas que podrian lastimarte... los positivos dicen que todo el mundo hacemos viajes astrales al dormir y que el cordon de plata es indestructible por lo tanto nadie puede morirse por hacer un viaje astral "lucido" y que nadie puede entrar en tu cuerpo en su ausencia ya que esta el cordon de plata que te unira a el cuerpo fisico... por otra parte los negativos aseguran que la unica manera de proteger tu cuerpo fisico de otros entes etereos que puedan entrar en el es cubrirlo con un cordon de oro... ya que en el mundo astral todo lo que tu mente se imagine se vuelve material.. solo en el plano astral claro.. no tiene nada que ver con el plano fisico, por otra parte no solo estan los que creen que esto son solo sueños muy reales... aunque todo puede ser... solo basta con que recordemos que solamente usamos el 5% de nuestro cerebro... las personas mas sabias del mundo no pasan del 8% algunos tiran otros porcentajes pero es masomenos lo mismo en todos los casos... imaginence de lo que seria capas una persona que es capas de utilizar el 100% de su cerebro... o como en este caso las personas que supuestamente pudieron hacer viajes astrales, nos damos cuenta del poder de nuestro organismo... que aun no esta completamente explorado y eso es una realidad... desde civilizaciones muy antiguas se han estudiado estos procesos de desdoblamiento... supuestamente para tener un desdoblamiento la persona necesita estar en completo silencio... en el momento en que no este ni dormido ni despierto sino todo lo contrario.. justo en el momento en que se siente el cuerpo tan pesado que ni puedes moverlo... en ese momento tienes que imaginarte levitando... tenes que imaginarte saliendo de tu cuerpo fisico con tu cuerpo etereo... no voy a decirles si es verdad o mentira, pero si sucediera queda en ustedes lo que pueda pasar... nose si hay o no peligros en esta practica... queda en ustedes averiguarlo. Hasta aca llega mi quinto post y no se olviden de comentar si tuvieron alguna experiencia o su opinion sobre este tema... y porque no si tienen algun puntito para ser nfu y poder aportar mas a esta preciosa comunidad.. desde ya muchas gracias a todos los que se han tomado el tiempo para leer este post y no se olviden que comentar es agradecer

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