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Usuario (Argentina)

Dejen en paz a Silvina Walger Silvina Walger es una periodista que alguna vez, allá por los noventa, escribió un libro que tuvo amplia repercusión, titulado "Pizza con Champagne" y que intentaba ser crítico de la frivolidad del régimen menemista. Al pasar los años, seguramente tras una sobredosis de pizza con champagne, la periodista escribió un artículo en el Diario La Nación en el cual nos pide a los argentinos que dejemos en paz a los isleños de Malvinas. Walger, no contenta con semejante pedido solidario en favor de los súbditos de los usurpadores de nuestras islas, asegura que los kelpers, seguramente, pueden llegar a construir un país más serio que Argentina. Mi primo, Víctor Hugo Foresi, peleó en Puerto Argentino y al regresar de semejante experiencia traumatizante recuerdo que, junto con otros compañeros de lucha, todos relataban la poca solidaridad y el desprecio que los kelpers sentían por nuestros "chicos de la guerra". Como cerraban sus puertas en la cara o escupían e insultaban a nuestros pibes. Por eso, al leer semejante dislate cipayo de Silvina Walger, la primera reacción que me nace es la de rebajarme a su estatura mínima e invitarla a que se mude de su, seguramente, coqueto departamento en Buenos Aires, a las islas que nos pertenecen por derecho soberano y que, según la lógica de Walger, deben llamarse Falkland, como es el deseo de "los pobres isleños". Pero, quizás por el paso de los años, me hice más contemplativo y tiendo a buscar las razones profundas que llevan a alguien como Walger a escribir un insulto contra su propio país como el publicado por el Diario La Nación. Y créanme, que encontré razones verdaderamente humanitarias para reclamar que "dejemos en paz a Walger". El odio visceral que Walger profesa desde hace muchos años contra el kircherismo y, particularmente contra Cristina Fernández, no me parece que tenga un origen ideológico. Sino, la periodista no hubiera insultado al conjunto de los argentinos, a nuestra historia y a nuestros muertos en Malvinas con tamaña desproporción literaria, con el único supuesto fin de cuestionar la política exterior del gobierno nacional. Tiene que existir un caudal de resentimiento oceánico, para que una mujer que odia a otra mujer, sea capaz de escupir sobre una de las pocas gestas que hermanan a todos los argentinos sin distinción de raza, credo, religión. O rostro. Vale recordar que Silvina Walger fue la periodista que "denunció" que Néstor Kirchner golpeó a su esposa Cristina el día del "voto no positivo" de Julio Cobos. Demás está decir que, seguramente Walger, debe haberse hecho pasar por mascota en Olivos para pasar desapercibida, espiar al matrimonio y asegurar tan rotundamente un episodio tan grave. ¿Qué le parece a Usted que le ocurre a esta señora de dentadura prominente y belleza exótica? Ella, emulando a Jorge Lanata, decidió colocarse del lado del más débil. El ex progresista de la pluma, se puso del lado del CEO de Clarín Héctor Magnetto y de su jefa Ernestina Herrera de Noble. El resultado, fue un programa en Radio Mitre desde el cual despliega su estilo ponzoñoso diariamente, pero con un talento indiscutible. Quizás Walger cree que considerando a los isleños como víctimas y saliendo en su encendida defensa, será leída por algún británico distraído y convocada para ser columnista de la BBC de Londres o de algún periódico de morondanga, de esos a los que la "flema inglesa" es tan afecta. Pobre Silvina. No entiende que, a pesar de su tintura rubia, los ingleses jamás considerarían a alguien como Silvina Walger una "british journalist woman". Luego de su nauseabundo artículo en La Nación, podrá aspirar a ser la mucama de los intereses británicos en nuestras Malvinas. O, a lo sumo, una kelper más. Adaptación del artículo de Dante López Foresi de Diario Digital El Vigía

El porno mas antiguo del mundo Si tratas de buscar en Google datos sobre la primera película porno de la historia, seguro que terminarás viendo un divertido dibujo animado de la prehistoria o en su defecto te podrás encontrar con referencias cinematográficas de un porno vintage datado de 1.908. Según Patrick Robertons en su libro “Film Facts” la película con sexo explicito más antigua que se tenga constancia es A L’Ecu d’Or ou la bonne auberge ( Francia en 1908) pero “A Free Ride” es el material pornografico más antiguo que se conserva, y su contenido versa sobre un caballero de la época que convence a dos muchachas para ir de paseo al campo en su coche de época último modelo, y casualmente al igual que ocurre en las pelis de la actualidad, aquello termina en un Sodoma y Gomorra (pero en versión Muda). A Free Ride se la cataloga dentro de los cortos de sexo explicito, conocidos también como “stag films”, los cuales eran artículos de lujo y accesibles solamente a burgueses hedonistas y dueños de burdeles. Eran de producción clandestina y anónima (no había actor que se atreviera a exhibir su nombre real) y los directores solían renunciar a una futura gloria utilizando pseudónimos (ésta por ejemplo fué realizada por un tal “Will B. Hard”). Comienzos El llamado "cine pornográfico" tuvo su origen a principios del siglo XX, es conocido por crear películas de carácter sexual. Una de las cintas más representativas de este género es "Garganta profunda", largometraje estrenado en 1972 y cuya exhibición ocupo salas convencionales a nivel mundial. The New York Times catalogó a esta industria como el "Capitalismo nudista", pues es un producto altamente consumido en todo el mundo y genera grandes cantidades dinero. ¿Qué es un "Gang Bang"? Del inglés literalmente "polvo en grupo". Se trata de una práctica cada vez más habitual en las películas porno en la que una chica (o chico, entonces se llama "gang bang inverso" mantiene relaciones sexuales con varios hombres. Es común que en las películas más actuales se vea a la mujer con dos o tres hombres al mismo tiempo, pero cada vez es más normal que las actrices compitan por ser las primeras en alcanzar el mayor gang bang de la historia del porno. ¿Qué es el "Pinku Eiga"? Se trata de un género de cine japonés que surgió en los años 60 con el propósito inicial de eludir a la censura que no permitía la aparición de relaciones sexuales explícitas en el cine, pero sí aceptaba la violencia y las torturas. De este modo nació el género Pinku Eiga que muestra violaciones, castigos, sadomasoquismo. Generalmente el hombre adopta la postura dominante y la mujer la de la figura sumisa que recibe todo tipo de vejaciones que al final (por increible que parezca) acaban por satisfacerle. La edad no importa, es el ajo David Bozdoganoz, un anciano de 75 años se ha convertido en la mayor estrella del porno en Rusia. Su entrada al cine X fue por pura casualidad. Guiado por los carteles de una productora que promocionaba el casting de actores para una película porno, el hombre se acercó hasta la entrada y allí se emocionó con tanta carne. El director del casting Alexander Plahov intentó echar al hombre pero cuando miró a su cintura vio una importante "herramienta de trabajo". Y no se equivocó, ya que Bozdoganoz es uno de los actores porno más requeridos en Rusia. Las que tienen más reparos con trabajar con el explosivo anciano son sus compañeras ya que él cree en las cualidades del ajo en ciertas partes del cuerpo e insiste en frotarlas con ajo antes de los rodajes. Industria pornográfica en cifras 10. En Internet, un 43 por ciento de los usuarios consume algún tipo de material erótico. De ese número, uno de cada tres son mujeres. 9. Asombrosamente las palabras "sexo" y "porno" aparecen en el top 5 de los términos más buscados por menores de 18 años de edad. 8. Únicamente un 3 por ciento de los sitios en la web cuenta con filtro para menores de edad. Además, un 35 por ciento de las descargas que hay diario en la World Wide Web están relacionadas al sexo. 7. La llamada "Capital del porno" se localiza en San Fernando Valley en California. Genera un 90 por ciento de las cintas a nivel mundial. 6. Los considerados como "estrellas del cine XXX" genera en promedio 40 mil dólares anuales. 5. En los Estados Unidos se generan 800 millones de rentas de películas eróticas. 4. Se calcula que el tiempo promedio que tarda una persona viendo un contenido para adultos no es mayor a los 15 minutos. 3. Los países que más consume pornografía son: China, Corea del Sur, Japón, Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Australia e Italia. Mundialmente se generan ganancias de hasta 970 mil millones de dólares. 2. Un 10 por ciento de los usuarios diarios de contenido erótico, admite ser adicto al mismo. 1. Cada semana se reportan 15 nuevos casos de ITS entre actores porno. Las actrices 'porno' que más han ganado en la historia del cine para adultos Sasha Grey: Es una de las actrices con mayores ingresos de la última década, con 2 millones de dólares por año. Sasha se retiró del cine para adultos e incursionó como empresaria. Jenna Jameson: 'La Reina del Porno' como es conocida participó en 140 películas y por cada escena cobró cerca de 2 mil dólares. Hoy, es dueña de 'Club Jenna'. Tera Patrick: Actriz, directora y productora pornográfica. Tera tiene su propia productora con la que ganó el año pasado cerca de 30 millones de dólares con tan sólo 15 filmes. Jesse Jane: Inició su carrera como actriz porno en 2002 con la compañía 'Digital Playground' con la que continúa trabajando actualmente. Maria Takagi: Es la actriz japonesa para adultos que más gana en su país, con 2.6 millones de dólares al año. Hillary Scott: Inició su carrera en 2004, desde ganó los premios a Mejor Actriz y Actriz del Año en 2007. Este año firmó un contrato millonario con SexZ Pictures. Kimberly Halsey: Conocida como 'Houston' ganó más de un millón de dólares al año. Actualmente, Kimberly hace parte del grupo religioso 'Church XXX'. Stormy Daniels: Es actriz y productora pornográfica de 'Wicked Pictures', donde cobra 2 millones de dólares al año. Jill Kelly: Es una actriz, realizadora y productora estadounidense de películas pornográficas. Ha participado en más de 500 películas. Fundó su propia productora 'Jill Kelly Productions'.

Las mujeres y el porno: ¿por qué no? "A mí no me pasa nada con eso, al contrario, me desagrada, me quita las ganas, me pone de pésimo humor. En principio, no veo la necesidad, y si la hay estamos en el horno... Quiere decir que no somos estímulo suficiente entre nosotros dos. Por otra parte, me enferma que él se erotice con esas minas que aparecen en esas películas, y mucho peor cuando se excitan entre ellas, ¡un espanto!. Además, no me digas que no está todo trucado. A mí me contaron que son cuestiones de cámara, lentes y esas cosas, y ni decir que les hacen tomar kilos de Viagra y todo tipo de pastillas para que aguanten más... Y mejor no me meto con el tema ideológico y social: esas pobres minas están sometidas y esclavizadas para ganarse unos pesos. Es un tema jodido, ¿viste? Eso hay que tenerlo en cuenta. Hay abuso, la mujer siempre aparece dominada en el acto sexual y se espera que, además, esté contenta... ¿Qué se piensan los tipos? ¿Creen que somos como animales? No lo tolero. ¿Y el amor en el sexo? El amor pasa a un segundo plano en estas películas, se reduce a la genitalidad y listo. Cuando veo a mi pareja enganchado en la compu mirando porno por Internet me provoca una mezcla de asco y de pena enormes. Le pregunto: ¿no te alcanzo? ¿no te soy suficiente? Y al rato lo miro con desprecio y le digo eso que se imaginan... Y más: te quedaste en la pubertad, no llegaste ni siquiera a la adolescencia. Además, hay cosas más importantes en una pareja, en un matrimonio, cosas mucho más valiosas y sanas. Porque es un poco enfermizo esto del porno...". Este podría ser un discurso típico del modelo femenino mitificado y cristalizado según las expectativas culturales que se nos adjudican. Este concepto se apoya en el hecho de que la tendencia erótica del varón se asienta, -presos de su anatomía- en la respuesta ante determinados disparadores externos, (principalmente olfativos, visuales o auditivos) o internos (las fantasías sexuales), mientras que supone a las mujeres asociadas a un erotismo ligado a la ternura y la amorosidad. Esta posición ideológica relega el tránsito por franjas eróticas más amplias y expandidas a las mujeres que están fuera del sistema aceptado: léase, las prostitutas. Así como muchas de las diferencias sociales y culturales se han transformado y derribado a partir del inmenso desarrollo de nuestro género en las últimas décadas, también el abordaje de la sexualidad y las posibilidades otorgadas a nuestro deseo se han ampliado. Estos cambios no anulan las diferencias sino las desigualdades y permiten sumar e integrar los recursos eróticos de ambos géneros. Así como el varón ha podido desarrollar su potencial amatorio -gracias al derecho de las mujeres de expresar las formas de su deseo- y hoy se permite disfrutar del prólogo erótico amoroso y de ese modo desatarse de su formato genital, también las mujeres estamos pudiendo permitirnos develar nuestros prejuicios, jugar con nuestra imaginación y sumergirnos en el juego que propone la pornografía como recurso sexual. La pornografía actual está mostrando algo que antes sólo existía en el clandestino mundo masculino de prostitutas y amantes. Nunca con la mujer de su casa. Ahora, ellas también se atreven a habilitar los mismos permisos en su sexualidad. El tiempo pasó, el intercambio de roles se profundizó y, por qué no, esa indiscreción tan femenina se nos volvió inevitable, haciendo que husmeáramos otros mundos. Si bien las películas porno clásicas mantienen el formato elemental de "macho montando a la hembra", sobreexhibición del pene, acentuación en primer plano de las zonas erógenas genitales (senos, glúteos, vulva)", la inclusión de la mujer como consumidora generó cambios en el diseño de las mismas. Hoy nos encontramos con pornos más elaboradas, con mayor contenido argumentativo y cierto desarrollo estético que suma al producto de manera significativa. En síntesis... En la sexualidad, todo lo que sume al objetivo del placer mutuo en tanto no afecte negativamente a ninguno de los integrantes de la pareja, todo lo que alimente el "nosotros" vincular, todo lo que expanda y libere, todo lo que enfrente la tendencia cultural a constreñirnos eróticamente, será siempre bienvenido.