el_sabio993
Usuario (Argentina)

hola linces y lincesas! soy nuevo en T ahi va mi primer post A principios de 2014 una de mis amigas empezó a tirarme onda y me hice el difícil hasta que una noche en un boliche, bailamos un par de temas, ella (vamos a llamarla "sofia" me abrazo y no pude aguantar mas, le partí la boca de un beso y mis manos recorrieron todo ese cuerpo de gimnasio que tiene. estuvimos a los besos hasta que amaneció y después cada uno a su casa, yo estaba re caliente no podía aguantar mas, y tuve que esperar una semana hasta que volví a verla, cada día que paso, cada hora, minuto, segundo mi calentura crecía y obviamente ella se dio cuenta. las semanas siguientes fueron una tortura me tenia de acá para allá y no pasaba nada, estaba rendido a sus pies. hasta que en una joda, fiesta, "sofia" le tiro onda a varios pibes y a mi no me dio mucha bola, esa noche sentí como que me despertaban de un sueño con un valde de agua fría. Ella me quería porque no me podía tener, cuando me tuvo se aburrió y me uso como un juguete, me re boludeo y yo caí como los mejores. me dolió mucho porque era mi amiga y no me esperaba algo así de ella. pasaron varios días hasta que el dolor se fue, entonces hice lo siguiente, volví a verla y la trate como si nunca hubiera pasado nada, hice un largo laburo fino hasta que por fin un día volvió a tirarme palasos, espere hasta una noche en la que estabamos en otra fiesta y encare a varias minitas, por suerte una me dio bola y la saque afuera, como estabamos afuera pude notar que "sofia" salia cada 5 minutos para ver que haciamos y hasta en un momento una de las amigas la atajo porque quería venir a donde estabamos nosotros. después de esa noche le respondía los mensajes de wathsapp a "sofia" re cortante hasta que no le respondi más, me cambie de facebook le mentí, le dije que estaba saliendo con otra chica, no la agregue a mi nuevo facebook, y deje de hablarle. al poco tiempo me olvide de ella no me importaba, veía en los estados de wathsapp y en mi antiguo facebook que siempre escribía cosas referidas a mi como "por que estoy tan mal si yo le dije que no?" "si supieras que pienso en vos todo el tiempo" "te extraño tanto y te necesito, dame una oportunidad todos nos equivocamos" etc. estaba feliz, había conseguido lo que yo buscaba, (vendetta) cuando me la cruzaba en la calle no nos hablábamos pero cruzábamos miradas, se veía deprimida, a mi ella no me importaba yo estaba en otra cosa. ella estuvo sola todo el año hasta que el primero de enero de 2015 volvimos a hablar y me invito a una fiesta, le dije que iba a ir y no fui, fui a otro lugar, cerca de las 4 de la madrugada voy a la fiesta que ella me había invitado y cuando llego veo que estaba bailando con un chabon, yo me hice el boludo, no me importaba hasta que ella lo abrazo me miraba y sonreia, después empezaron a los besos y se lo llevo adentro de la casa, salieron después de una hora y ella estaba toda despeinada, se acerco a mi, me saludo con una sonrisa enorme y se fue, ahora esta de novia con el flaco y no me la puedo sacar de la cabeza casos como este de amores no correspondidos hay un millon! esta en la naturaleza del ser humano querer lo que no puede tener y cuando lo tenes no lo queres o no lo valoras. eso se aplica a muchas cosas el contenido es de mi propia autoria las imagenes fueron recopiladas de distintas fuentes.

Hola a todos como se que en taringa no leen una mierda les resumo con algunas ilustraciones esta noticia que acabo de leer en el diario. hoy se cumplen 50 años de avistamiento masivo más claro de la historia. en las bases de argentina, según un comunicado de la marina, fueron 20 personas las que presenciaron el echo, observaron un objeto similar a una "lentejuela" que cambiaba de colores Días previos al suceso también lo presenciaron las bases de gran bretaña y la de chile, siempre declarando que fue un solo objeto. En las imágenes capturadas no se puede ver nada porque era de noche y la calidad no es buena, aunque las que si tenían buena definición tardaron 6 meses en ser reveladas porque no tenían el equipamiento necesario en la base para revelar las imágenes, esas imágenes nunca aparecieron, la persona que las saco se fue de la embajada y las imágene quedaron en el olvido. después de conocerse esto los diarios publicaron en todas sus ediciones esta noticia, en argentina se disparo la paranoia y en ese año se recibieron testimonios de muchas personas que aseguraban ver cosas en el cielo, finalmente dos años después del avistamiento la actividad volcánica obligo a que las actividades en la Antártida tuvieran que posponerse, muchos años despúes se presenciaron avistamientos pero nunca fueron tantos como en ese año. LES DEJO EL LINK Y LA NOTA POR SI ALGUNO QUIERE LEERLA COMPLETA http://www.clarin.com/especiales/paseo-Antartida-disparo-psicosis-argentina_0_1386461474.html Clarin.comEspeciales02/07/15 El ovni que se paseó por la Antártida y disparó la psicosis argentina Aniversario Se cumplen 50 años del famoso avistamiento en las bases argentina, chilena y británica del continente blanco. Y de un invierno en el que pareció que los ovnis se habían encariñado con el país. La tapa de Clarín del 7 de julio de 1965, tras el comunicado de la Armada informando sobre el avistamiento de un ovni en la Antártida. (Archivo Clarín) La tapa de Clarín del 7 de julio de 1965, tras el comunicado de la Armada informando sobre el avistamiento de un ovni en la Antártida. (Archivo Clarín) TAGSAniversario,Ovnis,Antártida,Ufología 108opiná 1391shares 117 1274 Guillermo dos Santos Coelho Tenía todos los ingredientes. Un escenario exótico, testigos curtidos y un clima de época que avivaba la imaginación, poco antes de la llegada del hombre a la Luna. Por eso, el ovni que se paseó por la Antártida hace 50 años fue un hito que ocupó el primer lugar de las portadas de todos los diarios argentinos. Y disparó una psicosis colectiva que duró todo el invierno y un poco más. Mañana se cumple medio siglo del principal avistamiento. Aunque luego se supo que hubo algunos episodios previos, fue el 3 de julio de 1965 cuando un puñado de personas, las únicas en cientos de kilómetros blancos a la redonda, se encontró mirando al cielo con fascinación. En la base argentina Decepción eran algo menos de 20 personas. Ese sábado, a las 19.40, hacía un buen rato que la noche era clara y tranquila. A esa hora, el observador meteorológico lo vio por primera vez. El comunicado de la Marina hablaría luego de una "masa de forma lenticular". Es decir, dos superficies cóncavas adosadas. Algo así como una lenteja. La "lenteja", según los diversos relatos, se movía en el cielo cambiando de color. Los predominantes eran el rojo y el verde, aunque dio todo un espectáculo: ofreció tonalidades amarillas, azules, verdes, anaranjadas y blancas. El observador meteorológico llamó a todo el mundo. Menos el operador radial que estaba de servicio, todo el destacamento pudo ver el objeto y seguirlo con el detalle que pudieron ofrecer prismáticos y teodolitos. A unos 10 o 15 kilómetros de distancia, el objeto se desplazaba en dirección general Este, aunque por momentos cambiaba hacia el Oeste, a unos 45 grados. Según los testimonios, variaba la velocidad, no emitía sonidos de ningún tipo y en ocasiones se mantenía suspendido en el espacio. El comunicado de la Marina especificó que fueron unos 15 o 20 minutos de espectáculo en condiciones de visibilidad inmejorables. Más tarde, los protagonistas dirían que duró bastante más. El meteorólogo civil Jorge Hugo Stanich tomó su cámara y fotografió como pudo. Las fotos no salieron: la película era de baja sensibilidad para esa oscuridad y no había trípode. Fue curioso que, junto con el avistamiento, se detectaron alteraciones en los instrumentos de geomagnetismo Un par de días después, la noticia explotó y ocupó el primer lugar en la portada de todos los diarios nacionales. Clarín habló con el comandante de la base Decepción, el teniente de fragata Daniel Perissé. "Nosotros sólo hemos visto un objeto volador no identificado. Por informaciones que poseemos, sería elmismo que observaron los personales de los destacamentos chilenos y británico. Puedo agregarle que el curioso hecho fue comprobado en días anteriores, siendo siempre un solo objeto." Efectivamente, los datos fueron confirmados por personal de la base "B" de Gran Bretaña y de la base chilena de la fuerza aérea Pedro Aguirre Cerdá, que hoy está abandonada. Incluso, allí, el cabo Uladislao Durán Martínez consiguió unas diez tomas fotográficas, pero había que esperar meses hasta el relevo del personal en esa base para revelarlas, porque no tenía taller. Al final volvió a Santiago en enero del 66, con las películas, que quedaron en el olvido. O conspiración o tomas sin contenido, elija su propia aventura. Lo que siguió fue un julio agitado. Con ese fervor tan argentino por la psicosis, aparecieron testimonios de ovnis por todo el país. Y cada uno se llevaba centímetros de los diarios. Primero vieron un ovni siete jóvenes que estaban cerca de Pilar, en una excursión. Hubo otro caso cerca de la base aérea de Morón. En Bahía Blanca llegaron a tomarles fotografías a luces en el cielo. Los testimonios se reprodujeron en Mendoza, en Resistencia, en Rosario y en Mar del Plata. El 1 de agosto, los largavistas que en el hipódromo de Palermo solían apuntar a la pista se enfocaron al cielo por un extraño globo. Todo duró unos minutos, hasta que por los altoparlantes anunciaron que faltaban "cinco minutos para cerrar el sport". La Argentina se había convertido en una especie de garage ovni. El 4 de agosto, el Observatorio de La Plata calmó la efervescencia ovni que tenía a mucha gente mirando más al cielo que al suelo. Después de consultas a las centrales especializadas en el rastreo de satélites artificiales, y tras algunos cálculos, explicó que el satélite estadounidense Echo II, que había sido lanzado en enero de ese año de la base Vanderberg para ser usado en comunicaciones, pudo haberse visto desde la base Decepción el mismo día y a la misma hora del avistamiento ovni. Se trataba de un enorme globo de plástico aluminizado, muy reflectante. La marea pasó, aunque ese mismo año, más raleados, siguieron apareciendo testimonios. En agosto, gendarmes del escuadrón de Punta de Vacas, en Mendoza, denunciaron que vieron un ovni juguetear en el cielo durante ocho minutos. Luego, en la capital riojana, dos hombres contaron que un ovni había volado encima del auto en el que viajaban. A principios de octubre, en Villa Characato, en el departamento cordobés de Cruz del Eje, una docente y un grupo de alumnas juraban haber visto un aparato de 30 centímetros a unos 400 metros de altura que iba, venía y desapareció. Uno de los casos retratados por los diarios en esos meses se dio en la Ciudad. Un nene que iba a la escuela n° 9 vio una luz que cambiaba de colores y hacía movimientos extraños. La madre dijo que también había visto el objeto y corroboró el testimonio. El padre, algo más escéptico, le dijo a Clarín, probablemente con una sonrisa apenas esbozada: "No es un chico fantasioso, pero está en la época". Y después... Dos años después de los avistamientos, la actividad volcánica obligó a que la base Decepción no tuviera actividad en invierno. Los avistamientos de ovnis continuaron sobre todo en los 70 y 80, pero nada se acercó a la ola del 65, el año de los ovnis. La experiencia dejó una huella profunda en el comandante de fragata Daniel Perissé (foto), que se convirtió en uno de los ufólogos más reconocidos del país, primero como integrante de la Comisión Permanente de Investigación del Fenómeno Ovni y luego en la vida civil.

hola, me comentaron sobre un tipo que hizo empanadas de carne con los restos de una persona, las vendió y las regalo en la calle, todo esto paso en la plata, buenos aires, este breve relato no fue suficiente para mi así que después de buscar muchas horas encontré este informe completo con los sucesos del echo, léanlo y saquen sus propias conclusiones. Las empanadas del griego. Todo comenzó con un asesinato. Mitos y verdades de un caso que marcó una época en una ciudad. El griego Se llamaba Juan Harjalich y había nacido en Grecia. En 1948 arribó a la Argentina en un barco que había cruzado el Atlántico. Cuando llegó, se radicó en la casa de un tal Nicolás Gatanás, con quien vivió algunos meses hasta conseguir la plata necesaria para viajar a los Estados Unidos. A todos les contaba que había escapado de los comunistas, porque lo acusaban de traidor. Eso fue al término de la Segunda Guerra Mundial. El griego Harjalich fue el protagonista principal de uno de los capítulos más horrorosos y poco conocidos de la historia penal argentina. Los que aún recuerdan las crónicas de la época, todavía mencionan en voz baja cómo un comerciante, que tenía un clásico bar de estación, vendió empanadas que rellenó con carne humana. La carne de su cuñado. El viaje a EEUU quedó trunco. Harjalich sólo llegó a Venezuela y, desde allí, emprendió el regreso a la Argentina. Después contaría que había tomado una decisión, volver a esas tierras australes y encontrar una buena mujer, para casarse y tener hijos. Eso, al menos, fue lo que dijo. En 1950, el griego cumplió su sueño. Se casó con Elefteria, una platense que había quedado huérfana junto a sus hermanos, otra mujer y el varón que se llamaba Andrés Suculea. Los hermanos habían sido criados por Matilde Alvarez, quien hasta quedar a cargo de la crianza de los chicos había sido la cajera del comercio de don Juan Suculea, el fallecido jefe de la familia. En la calle 1 número 710, a metros de la Estación de Trenes de La Plata, estaba la casa y el negocio de la familia Harjalich. El griego tenía un bar, con despacho de comida rápida para los recién llegados a la capital de la provincia de Buenos Aires. Andrés vivía con ellos y según contaban los vecinos, eran constantes las discusiones. El tema era recurrente, el más joven de los hermanos no era muy apegado al trabajo. El miércoles 16 de enero de 1963, Elefteria y una sobrina se marcharon temprano a visitar a una familia amiga. Juan iba a almorzar con ellos, pero iría al mediodía, porque dijo no podía dejar el negocio. El griego cumplió, almorzó sin manifestar nada extraño, y después regresó sólo al comercio. Él sabía que tenía por delante una macabra faena. El día jueves 17, cerca de las cuatro de la tarde, Juan, que por entonces tenía 41 años, llegó sin previo aviso a la casa de un amigo, en el barrio El Dique, en Ensenada. Se bajó del colectivo, golpeó la puerta y lo atendió su compadre, Juan Giorgia, también griego, de 69 años y soltero. El hombre después diría que su amigo lo sorprendió con una valija y un colchón, que le dijo que guardara, que a la noche regresaría. Y volvió. Fue poco antes de la medianoche. “Mire, en la valija y en el bolso tengo los restos de Andrés, mi cuñado. El se suicidó, tengo que quemar todo esto”, fue la revelación que horrorizó a Giorgia. El hombre se negó en forma tajante a participar en semejante misión. Lo quiso echar de la casa, pero Harjalich estaba dispuesto a todo: sacó un revólver y lo amenazó de muerte. Harjalich cargó los bolsos y se marchó, pero regresó unas horas después. Le dijo a su compatriota que ya había hecho lo que tenía que hacer y le pidió, o más bien le exigió, silencio. Se despidió, esperó el colectivo en la esquina y desapareció. Al otro día, antes del mediodía, Harjalich regresó a la casa de Giorgia. Esta vez le trajo ropa usada, posiblemente del difunto, que le regaló porque ya nadie la usaría en la casa. También llevó comida, que cocinó y comió con fruición. El aterrorizado testigo, una vez que se marchó su compadre, corrió a la comisaría y contó lo que había sucedido. Antes del anochecer, la policía estaba allanando la casa y el negocio del griego, mientras otro grupo realizaba un rastrillaje en un terreno cercano a la casa de Giorgia. La búsqueda dio sus resultados: en medio de unos matorrales y bañados encontraron esparcidos restos óseos quemados. No mucho más. Andrés sólo pudo ser identificado cuando hallaron un trozo del maxilar superior, donde descubrieron una reparación en un diente, lo que pudo ser cotejado por el odontólogo que había atendido a la infortunada víctima, que al momento de su muerte tenía 32 años. Lo que nunca se halló fue la parte superior del cráneo, lo que hubiese sido clave para determinar las causales de la muerte. Es que Harjalich, al ser detenido, dijo que su cuñado se había suicidado. Que se había matado de un tiro cerca de las 8,30 de la mañana en la que su mujer y su sobrina se habían ido a visitar a unos amigos. Que él, al no saber qué hacer, había decidido ocultar el cuerpo, pero no lo había matado. No le creyeron, porque en la casa encontraron un revólver calibre 38, que el griego dijo desconocer, pero que tenía estampado el sello de la Policía Bonaerense y que, tras una breve investigación, dieron con quien había sido el dueño: un agente que confesó que se la había vendido a Harjalich. El juez Rodríguez Lagares no le creyó nada al griego. Y lo mandó a la cárcel de Olmos, donde moriría un par de años después. Lo que sí encontraron en la casa del crimen fue un cuaderno, donde la víctima escribía sus sentimientos. En ese libro, aparecía una mención al griego: “Temo que pierda la tranquilidad en mi casa. Mi cuñado, el miserable inmundo, pretende hacer de las suyas”. Pero también había otra frase, escrita dos días antes de la muerte, que decía lo siguiente: “cuando pienso que estuvo la felicidad en mis manos, me dan ganas de morir” ¿homicidio o suicidio? Nunca se sabrá. Lo que sí recuerdan los viejos vecinos de la Estación de Trenes fue que el día del crimen, el griego llamativamente estaba generoso. Vendía a muy buen precio, incluso llegó a regalar, empanadas de carne que él mismo había cocinado. Muchos, al leer las crónicas en los diarios de la época, completaron la versión que era un secreto a voces: las empanadas pudieron haber sido rellenadas con la carne del infortunado Andrés. fuente: http://paulokablan.com/?p=919