el_gian
Usuario (Uruguay)
Para los que no saben que es el i tunes es una mescla entre el reproductor de windows media y ares osea es un reproductor diseñado por la compania apple en el cual podes escuchar musica descargar y/o comprar albumes Curioso que en las cláusulas de iTunes, que todos ustedes aceptan con gusto cada vez que se actualiza e instala el software, vienen algunos aspectos que ninguno se imagina. Hay cláusulas que especifican que no puedes utilizar iTunes para nada ilegal: "…incluyendo, sin escepciones, el desarrollo, diseño, fabricación o producción de misiles nucleares o armas químicas o biológicas." ¿ Nada mal las posibilidades que ofrece el reproductor de Apple no ? Otra advertencia que señalan es que no puedes utilizar iTunes en ningún sistema que sea utilizado para mantener gente viva. El software de Apple no está destinado para su utilización en instalaciones nucleares, navegación aeronáutica o sistemas de comunicación, máquinas de apoyo a la vida u otros equipos en los que el error de las aplicaciones de Apple podría conducir a la muerte, lesiones personales, graves, físicas o daños al medio ambiente. Así es que ya sabes, no te puedes portar mal con las aplicaciones de Apple y ojo cuando aprietas ese botoncito de “Acepto“.
¿Sabías que … ? • En una sesión de sexo se queman entre 100 y 150 calorías • El tiempo de duración del coito generalmente es de entre 7 y 8 minutos. • El semen de tu pareja a veces huele a cloro por la espermina, una especie de desinfectante natural que protege el esperma de los ácidos de la vagina. • La velocidad promedio de eyaculación es de 45 kmh (28 millas) por hora. En el transcurso de su vida un hombre eyacula de 16 a 17 litros de semen y en una cucharadita de semen hay aproximadamente 5 calorías. • Cuando un hombre eyacula, únicamente llegan al óvulo 200 espermatozoides de los 100 millones que son liberados. • El tamaño promedio de un pene suave es de 7 a 10 cm. (de 3 a 4 pulgadas), y el de un pene erecto es de 12 a 15 cm (de 5 a 6 pulgadas). • El extremo del clítoris tiene aproximadamente 8,000 terminaciones nerviosas, la mayor concentración en todo el cuerpo. El pene solo tiene alrededor de 4,000. • El lugar más común para tener relaciones sexuales fuera del cuarto es el auto, según una encuesta. • La fantasía erótica más frecuente es tener sexo con una pareja pasada, presente o imaginaria. • La exposición vaginal al semen puede mejorar tu estado de ánimo, según sugieren estudios. • Tu hombre se duerme después del sexo porque un orgasmo activa el sistema nervioso parasimpático, que es el que controla las funciones del descanso y la digestión. • El pene largo no es tan importante como su grosor, mientras más ancho sea más presión sentirás en las sensibles paredes de tu vagina. • El arte de poner el condón con la boca se llama: método italiano. • En un día común 400,000,000 de personas en el mundo tienen relaciones sexuales. Más aún, 4.000 personas están teniendo sexo en este momento. • El sexo cura los dolores de cabeza. Las endorfinas liberadas en la sangre cuando tenemos relaciones sexuales, no sólo dan placer, también actúan como analgésicos. Información útil para comentar, la próxima vez que tu pareja ponga como pretexto un dolor de cabeza para decir NO.
Aclaracion ESTO NO ES UN VIRUS! ES UN PEQUEÑO TRUCO PARA IMITAR UN VIRUS! Por favor lean el post completo antes de enviar algún comentario inutil! Si tienes ganas de jugarle una pequeña broma a algún amigo inexperto, en este post vamos a ver como crear un “virus” que apague su computadora, sin que pueda hacer nada para evitarlo (las instrucciones son para Windows XP). 1. Haz click derecho en el escritorio y crea un nuevo acceso directo mediante el menu Nuevo – Acceso Directo. 2. En la ventana que aparece, tipea lo siguiente: shutdown -s -t 60 -c “Virus detectado, la computadora se apagará automáticamente”. Puedes cambiar el 60 por el valor que desees, representa el tiempo en segundos que pasará antes de que la PC empiece a apagarse. También puedes cambiar el texto entre comillas por el que prefieras. 3. Click en “Siguiente” y dale al acceso el nombre Internet Explorer (jejeje). 4. Tendrás un nuevo ícono en tu escritorio. Ahora vamos a hacerlo más realista. Haz click derecho sobre el nuevo ícono y dale a “Propiedades”. 5. En la ventana que aparece, selecciona la pestaña “Acceso Directo” y haz click sobre “Cambiar Ícono”. 6. El ícono de Internet Explorer debe estar en Archivos de Programa/Internet Explorer/ 7. Con esto debes tener un ícono en el escritorio como el de Internet Explorer listo para ejecutar el “virus”. Lo que hace este supuesto virus es simplemente apagar la computadora una vez pasado los segundos indicados, sin que puedas hacer algo para detenerlo, mostrando el mensaje de la imagen. Si deseas evitar que la computadora se apague, solo debes ir a Inicio – Ejecutar, escribir shutdown -a y presionar Enter. Cualquier persona inexperta en computadoras caerá fácilmente con esta inofensiva broma. NO PUDE PONER FOTOS DEBIDO A QUE NO PUDE PONER FOTOS AHORA SI ME DAN % MINUTOS SUBO Gracias por entrar al post y otra vez aclaro esto no es ninguna aplicacion que le pueda hacer daño a su ordenador es una simple broma gracias y comenten lindo

DESCRIPCIÓN: Este aparato sirve como un sencillo pero eficaz sistema de comunicación para cortas distancias, el cual se puede utilizar para comunicar varias habitaciones en el hogar, comunicar el taller (o nuestro laboratorio secreto) con la sala o la cocina y así mantener la gente alejada de nuestro sitio de inspiración. Incluso los chicos pueden usarlo para tener una línea privada con sus vecinitos, una línea por la que se puede hablar durante horas y sin recibos telefónicos. FUNCIONAMIENTO: Su funcionamiento se basa en el amplificador de sonido que posee una radio grabadora convencional, para amplificar la señal proveniente de un micrófono o de la cápsula fonocaptora de la casetera, es decir, del aparatito que lee la cinta. Para convertir la radio grabadora en este sencillo sistema telefónico, basta con conectar varios parlantes en la entrada para el micrófono e igual número de parlantes en la salida para audífonos. Luego basta con llevar un micrófono y un parlante a cada habitación o lugar donde se desea colocar, contando para ello con cables largos. Luego se enciende la radio grabadora y se pone en la función “Tape” o “Mic”, se gradúa el volumen y listo, a disfrutar de teléfono gratis. MATERIALES: -Una radio grabadora viejita pero en buen estado, preferiblemente con entrada para micrófono y salida para audífonos. 4 parlantes de 8W y aproximadamente 2 ½” de diámetro. 20 metros de cable duplex # 22 o similar. 2 bananas monofónicas que calcen en la entrada del micrófono y de audífonos 2 cajas de madera, metal o plástico de aproximadamente 30cm de alto, 10cm de ancho y 5cm de profundidad. 2 conectores hembra para las bananas monofónicas. (Solo si la radio grabadora no tiene salida para audífonos y entrada para micrófono) y algo mas:silicona,pegante,soldadura es lo mismo PROCEDIMIENTO: 1. Se abren dos agujeros en la cara frontal de cada caja como lo indica la figura. Estos agujeros deben tener un diámetro un poco inferior al diámetro de los parlantes. Luego se pegan con silicona o cualquier otro pegante, cada parlante en su sitio. 2. Ahora, si la radio grabadora tiene entrada para micrófono y salida para audífonos, lo cual es lo ideal, se conecta un trozo de cable duplex de 5m a cada parlante, teniendo en cuenta la polaridad. Es decir, el cable con la línea de color rojo o blanco va al borne positivo. 3. Luego, los extremos libres de cada cable se sacan por un pequeño agujerito que se debe abrir en la parte posterior de la caja. 4 A continuación, los cables que vienen de los parlantes ubicados en la parte inferior de la caja se van a conectar a una misma banana, respetando como siempre la polaridad. El borne central de la banana es el positivo, y esta banana debe enchufarse en la entrada para micrófono. 5. Ahora se procede igual con los parlantes ubicados en la parte superior de las cajitas, y la banana en este caso, debe enchufarse en la salida para audífonos. 6. Si su radio grabadora no posee estas salidas, deberá hacerlas utilizando para ello los conectores hembra para bananas monofónicas. Busque un lugar adecuado en el cuerpo de la radio grabadora para instalar estos conectores, abra dos agujeros del diámetro del tornillo hueco metálico de los conectores, separados mas o menos 2cm, y luego instálelos ajustando bien la tuerca. 7. Para la salida de audio identifique los cables que llegan a los parlantes de la radio grabadora. Suspenda los parlantes y conecte los cables que iban a uno de ellos en uno de los conectores que se instalaron. Le sugiero que introduzca una banana en el conector e identifique bien cuales de las tres patas que tiene, son las que hacen contacto con la banana, y también, cual es positiva y cual negativa (Siempre se debe respetar la polaridad). 8. Para la entrada de micrófono, identifique los cables que vienen de la cápsula fonocaptora, los cuales son dos cables delgados de colores diferentes, metidos dentro de otro más grueso, generalmente de color gris. Corte un par de cables delgados y pele sus puntas. Conecte uno en el sitio donde se encuentra soldado el cable grueso de la cápsula fonocaptora y su otro extremo al borne negativo del conector. El otro cabecito se conecta haciendo un puente entre los puntos donde están conectados los cables delgados de la cápsula fonocaptora y llevando el extremo libre al borne positivo del conector. 9. Los cables que hayan sido suspendidos deberán aislarse completamente. 10 Tape las cajas, una los cables de cada teléfono con cinta y todo estará listo para conectar y usar. Sugerencia: Afine el volumen de la radio grabadora al igual que el balance y el ecualizador (si los tiene) para obtener los mejores resultados. Si desea más teléfonos, solo tiene que añadir otro par de parlantes, una caja y algo de cable por cada nuevo teléfono; eso sí, no olvide como conectar los cables a las dos bananas, y no vaya a sobrecargar el equipo. Seguro tendrá dificultades si intenta establecer una central telefónica para todo el vecindario y así ganar unos pesitos extra. Por otra parte, le comento que se pueden hacer muchas variantes de este sistema, utilizando por ejemplo una radio grabadora para cada teléfono, lo cual permite tener el control de su aparato e incluso, con unas cuantas conexiones eléctricas, se podría hasta grabar los mensajes cuando no estés. espero q les sirva de algo

Les traigo un Libro de Como hacer para sobrevivir algun posible futuro y muy futuramente lejano ataque zombie.. ya se que es muy largo pero es gracioso y interesante Hay una katana apoyada contra la pared, junto a mi mesa de noche. Es made in China y no tiene filo, pero su valor como arma penetrante y contundente suple satisfactoriamente su incapacidad como arma cortante. Bajo la cama, al alcance de mi brazo, descansa una vieja mochila de colegio, en cuyo interior languidece una caja de fósforos, una botella plástica de litro y medio llena de agua (que renuevo diligentemente cada semana), una navaja multiusos (abrelatas incluido), un obsoleto personal stereo a pilas, un catálogo Turistel, algo parecido a un botiquín de campamento y algunas otras cosas de restringida utilidad cotidiana. Uno de mis peores temores es estar lejos de esa mochila el día en que llegue el holocausto zombie. A veces se lo explico a la gente y veo en sus rostros expresiones de incredulidad, pero estoy relativamente seguro de que no estoy loco ni soy idiota. Sé, por ejemplo, que si despertara en medio de la noche respirando humo y escuchando las sirenas de los bomberos, dejaría la mochila y trataría en cambio de salvar mi laptop, mis cómics, mi billetera (dando por sentado que todo lo vivo ya se encuentre a salvo, desde luego). También sé que en caso de terremoto no tiene ningún sentido correr por los pasillos del edificio buscando un extintor, y que la forma de sobrevivir a un bombardeo atómico no es ocultarse bajo la mesa. Cada emergencia es diferente, y me parece ridículo prepararse para unas y olvidarse de otras porque... bueno, son emergencias y llegan sin aviso (saber que el martillito rojo rompe el vidrio del autobús o cómo se inflan los salvavidas del avión no resulta muy útil cuando la lava se acerca por las laderas del volcán). Pero claro, tampoco estoy hablando de convertirse en un paranaico obsesivo compulsivo. Es evidente que hay peligros más inminentes que otros. Chile es un país sísmico, amenazado con tsunamis por un lado y erupciones volcánicas por el otro, sequías en verano e inundaciones en invierno, asaltos e incendios a cualquier hora y en cualquier lugar. Como uno no tiene tiempo para todo, se entrena para enfrentarse a las más probables y dañinas de estas situaciones (terremotos, por ejemplo), y trata de acostumbrarse a todo lo demás. Es comprensible: un incendio, a menos que se parezca al de Londres de 1666, no va a matar a la mitad de la población. El sistema funciona de manera más o menos automática, y una plaga de gusanos o el congelamiento de las cosechas, por muy devastador que sea, no va a destruir el país. Además, incluso si uno no se prepara para nada en absoluto, tiene bastantes posibilidades de sobrevivir, si se puede confiar en la eficiencia de los bomberos, los carabineros, los militares, los paramédicos, la armada, etcétera (supongo que hasta cierto punto, se puede). PERO. ¿Pero qué pasa con el holocausto zombie? ¿Dónde están las luces en el suelo indicando la mejor manera de escapar de las hordas de muertos vivientes? ¿Dónde están los carteles en las postas y los hospitales aconsejando decapitar e incinerar a los familiares infectados? ¿Dónde se llevan a cabo Operaciones Cooper (anteriormente Dayse) que enseñen a los niños a levantar barricadas y abandonar a su suerte a los más débiles? La respuesta a todas estas preguntas es la misma: en ninguna parte. El gobierno y la gente que apoya o critica al gobierno nunca se ha tomado en serio la posibilidad de un holocausto zombie, y el resto de la población, que es mayoría y vive al margen del gobierno, vegeta en una ignorancia supina, seguros de que una cosa tan "de cine B" nunca tendrá lugar. Pues bien, que retocen estúpidamente en su fe ciega: porque para el sobreviviente, lo único más peligroso que un zombie es otro sobreviviente. ¿Qué hacer ANTES? En seguida detallaremos algunos de los pasos a seguir una vez que los muertos recorran las calles, pero por el momento dediquemos unas líneas al menospreciado arte de la previsión. Ciertamente, el holocausto zombie puede pillarnos en cualquier parte. En el baño de un pub. En un vagón del metro. En medio de la cordillera. En cualquier parte. Lo mejor que podemos hacer al respecto es conocer nuestro entorno, las entradas y salidas, las rutas aledañas a los lugares que más frecuentamos, la presencia o ausencia de farmacias, ferreterías, talleres mecánicos, supermercados, comisarías, etc. Esto ayudará a que, en el momento de la huida inicial, lleguemos lo antes posible a nuestro refugio predilecto (o a un refugio, al menos). A la vez, puesto que una ciudad infestada de cadáveres cerebrófagos no es fácil de explorar, podremos economizar cualquier salida "a la superficie" conociendo de antemano nuestro destino a saquear. El otro punto a tener en cuenta es la mochila de emergencias. Es virtualmente imposible tener siempre a mano aquello que más nos convendría. No podemos ir a todos lados con una mochila llena de bártulos de campamento como si esto fuera Baghdad, pero no estaría mal tener preparada una bolsa con elementos de supervivencia a la que podamos acceder con relativa facilidad. Claro que hay que tener dos cosas en cuenta: primero, no conviene poner todos los huevos en una canasta, así que si en lugar de una mochila preparamos dos o tres "bananos" o estuches de emergencia, y los guardamos en distintos lugares (uno en la casa, otro en el trabajo, etcétera) aumentarán nuestras probabilidades de éxito. Segundo, la mochila debe ser accesible, y no retrasar nuestra -ojalá innecesaria- huida, pero no debe estar demasiado a la vista o corremos el riesgo de perderla a manos de alguien más (no sólo un superviviente avispado, sino tal vez un simple y odioso ladrón pre-holocausto). En cuanto al contenido de la bolsa de emergencia, éstos son algunos de los elementos fundamentales: - Botella plástica de agua, de entre medio litro y dos litros (es importante renovar el agua periódicamente); - Fósforos (dos o tres cajas cuando menos) o encendedores (idealmente con recarga); - Navaja multiusos (o cuando menos, cuchillo, abrelatas y destornillador); - Una pequeña cantidad de alimentos no perecibles (por ejemplo, una lata de atún y un paquete de galletas de salvado); y - Un botiquín (lo esencial es un desinfectante, algunas vendas, unas hebras de catgut o incluso hilo de coser y agujas). Una buena mochila para el holocausto zombie, que también puede llegar a servir en caso de invasión extraterrestre, puede incluir algunas cosas más: unos mililitros de cloro para potabilizar agua, una radio con pilas, un mapa rutero, etcétera. Sin embargo, hay que evitar que el bolso termine siendo demasiado pesado o voluminoso, convirtiéndose en un impedimento a la hora de correr o escabullirse de las putrefactas garras de los zombies. Finalmente, es importante que recordemos que todo esto es sólo una precaución, y no el imprescindible bastión que nos protegerá de la zombificación. Del mismo modo que resulta estúpido aferrarse a la esperanza de encontrar a familiares perdidos, sería una locura obsesionarse con la mochila. Si estamos demasiado lejos de cualquiera de los bolsos ocultos, debermos olvidarnos de ellos y seguir adelante. Una de los aspectos básicos del plan de supervivencia, como veremos más adelante, es éste: nunca regresar en busca de algo o alguien. Por último, antes de pasar al holocausto en sí, dos consejos generales, útiles incluso si llegas a morirte antes de que el infierno esté demasiado lleno para seguir aceptando almas: 1) Disfruta la vida al máximo. Puede parecer una cursilería new-age, pero un sobreviviente lleno de fantasmas del pasado no va a durar mucho. Los recuerdos de un tiempo mejor están bien; la culpa y los remordimientos, no. 2) Sácate provecho. Si no sabes conducir, aprende ya. Si no sabes nadar, inscríbete en alguna piscina o pídele ayuda a un amigo. Si tienes la oportunidad de ver cómo se arregla un motor o cómo se construye una radio casera, aprovéchala. Cualquiera de estas cosas puede salvarte la vida cuando llegue el holocausto (sea zombie, nuclear, meteorítico o alienígena). El día de los muertos Y entonces, un día cualquiera, mientras cenas con tu familia en Navidad o mientras te duchas antes de ir al trabajo un miércoles o mientras duermes en un hotel en Estambul o vas a la playa en bicicleta, llega el holocausto zombie. Las posibilidades son infinitas, y cada situación conlleva ventajas y desventajas (casi siempre esto último), pero no es la intención de este artículo hilar tan fino. Al final del texto se encuentra una breve lista de lecturas y películas recomendadas, cada una de las cuales aporta diferentes ideas e ilustra situaciones específicas y algunas formas de enfrentarlas. En estas líneas, sin embargo, vamos a enfocarnos en las generalidades. 1. Cuando el holocausto llegue, llegará de improviso. No será un meteorito que llevamos meses observando con nuestros telescopios, ni un tsunami en una ciudad costera en el borde de una placa tectónica. No sólo eso: será rápido. Desde la aparición del primer zombie al colapso completo a nivel global no pasarán más de 36 horas, por lo que es esencial reaccionar con rapidez. De hecho, si nos ponemos en el peor de los casos y el brote se produce en nuestra propia localidad, tendremos sólo unas cuantas horas para poner en marcha nuestro plan de supervivencia. Es fundamental mantener la calma y no dejarse llevar por el desconcierto. No hay forma de saber en qué forma se presentará la catástrofe. Puede disfrazarse de revuelta social, accidentes aislados, confusos especiales de prensa... De cada cual depende saber a qué detalles prestar atención y cuándo tomar la decisión de huir, pero algo es seguro: si empieza a llegar mucha gente a los hospitales y nadie sabe por qué, es buen momento para ser suspicaz. En el reducido tiempo con que contamos debemos enfocarnos en llegar a nuestra guarida. Si el lugar en cuestión se encuentra a más de una o dos horas de distancia, puede que sea mejor improvisar un escondite temporal (y ojalá llevar allí una de las mochilas de emergencia). En ningún caso debe perderse un solo segundo intentando encontrarse con alguien más, ni saqueando antes de tiempo ni revisando si el computador está apagado. Por supuesto, sí que se puede llamar por celular (nunca por teléfono fijo a menos que haya uno en nuestro refugio) a los seres queridos para ponerlos sobre aviso y, por si acaso, despedirse de ellos. Si conocemos a otra gente preparada para el holocausto, éste es también el momento de comunicarnos con ellos y hacer un repaso veloz del plan, además de recabar y compartir información útil al respecto. Desde luego, la invasión de los muertos puede desatarse durante la noche, y entonces habrá que atender a las señales que lleguen desde el exterior en la mañana: calles demasiado silenciosas o calles llenas de ambulancias y vehículos policiales (o militares), cortes de luz, estática radial o televisiva, etc. Los domingos y los días festivos son especialmente traicioneros en ese sentido, y es aconsejable ser más cuidadoso de lo normal al salir de casa. Alternativamente, si estamos en las afueras de una ciudad o en una localidad pequeña, es mejor olvidar la guarida urbana y tratar de refugiarse en la menos poblada campiña. Si es por ponerse a soñar, un barco o una guarida flotante es casi tan bueno como un búnker antinuclear. 2. El refugio, se encuentre donde se encuentre, debe cumplir varias condiciones: a) Debe ser robusto y sencillo, fácil de mantener y defender por una sola persona. Es aconsejable tapiar las Ventanas y construir barricadas en cada posible entrada. Los refugios en altura son especialmente deseables, siempre que exista alguna manera de descender al nivel de la calle si es necesario (cuerda, escaleras de incendios, techos de edificios vecinos, etc). b) Debe contar con al menos dos vías de escape rápidas. Rara vez permaneceremos en una guarida más de unos cuantos días, a menos que esté en un lugar apartado de la civilización, y es importante que no se convierta en una trampa mortal y resultemos vencidos por el hambre o la sed (o la falta de aire) en vez de por los zombies. c) Debe pasar desapercibido, tanto para los muertos como para otros humanos. Mantén las luces apagadas y no hagas ruido. Al menos durante los primeros días, debemos resistir la tentación de buscar la ayuda del gobierno o la compañía de otros sobrevivientes. Existen excepciones, por supuesto, y depende de cada individio juzgar la utilidad o peligrosidad de otros no infectados, pero no hay mucho más que decir a este respecto: al igual que en una sociedad no atacada por zombies, a veces un buen amigo puede traicionarte, a veces un completo extraño puede salvarte la vida, y a veces no puedes confiar ni en ti mismo. d) Debe estar bien aprovisionado. Éste es uno de los aspectos más complicados. El contenido de nuestra mochila de emergencia, si la tenemos, será suficiente para un día como máximo, así que necesitamos asegurarnos de tener comida y agua para al menos una semana. Tras este tiempo, el caos inicial habrá dado paso a un horror más uniforme y rutinario, y el 99% de la población habrá pasado a engrosar las filas de los muertos vivientes, que son enemigos mucho más predecibles que los saqueadores, los militares y las multitudes asustadas. Durante las primeras horas del holocausto, antes de que todos los servicios públicos dejen de funcionar, debemos llenar tantos recipientes de agua como nos sea posible. No sólo botellas y ollas, sino lavamanos y bañeras y tanques de excusado. Si no nos hallamos en el refugio deseado, es hora de inventariar las provisiones, pero incluso si son escasas o nulas no hay que desesperarse e intentar saquear alguna casa o local cercano. Mejor pasar hambre unos cuantos días antes de aventurarse a salir. Lo óptimo, evidentemente, es contar con alimentos no perecibles, pero en caso contrario todavía podemos aprovechar para cocinar todo aquello que pueda pudrirse (los refrigeradores dejarán de funcionar pronto). Lo más fácil es arrojar lo que haya a una cacerola con agua hirviendo y cocerlo. Por supuesto, todo esto única y exclusivamente una vez que estemos seguros de cumplir con los requisitos a) y b), cuando menos. 3. No importa si los zombies son el producto de un experimento secreto fallido (o exitoso), tienen un origen místico o provienen de otra dimensión, ni si son rápidos y pseudo-inteligentes o torpes y estúpidos, una cosa es segura: son contagiosos. Lo más aconsejable por tanto es mantenerse lejos de ellos. Tratar de capturar un especimen para su estudio, o con la esperanza de sanar la enfermedad, o por pura y morbosa diversión, es una soberana estupidez. La única razón válida para acercarse a un zombie, no hablemos ya de enfrentarse a él, es la necesidad de buscar comida o encontrar un refugio, o, en última instancia, la huida. Si este es el caso, es crucial protegerse adecuadamente. Se aconseja vestir varias capas de ropa, vendas o trapos alrededor de las muñecas, el cuello y cualquier sección de piel descubierta, guantes, casco, gafas y mascarilla, tratando siempre de encontrar el equilibrio entre blindaje y rapidez. Enfundarte en una armadura medieval puede mantener a raya las uñas y colmillos, pero no te llevará muy lejos antes de que quedes inmovilizado bajo el peso de decenas de cadáveres babeantes. En el caso de una plaga provocada por una nube tóxica o un virus aéreo, debe considerarse también el uso de una máscara antigases, aunque aquí lo conveniente es mantenerse lejos no sólo de las manadas de no-muertos, sino de cualquier sitio con aspecto civilizado, desde capitales nacionales a faros aislados y carreteras perdidas. La mayoría de las veces la maldición afecta solamente a la especie humana*, así que convertirse en montaraz y pasar una temporada en la montaña no es una mala idea, mientras más alto, mejor (es razonable hipotetizar que las bajas temperaturas enlentecerán a los zombies, y los gases venenosos son más efectivos cuanto más densos, por lo que tienden a bajar, no a subir). Como ya se ha dicho, los enfrentamientos son absurdos y contraproducentes, y aunque un arma en el equipaje siempre puede resultar útil, sobretodo contra otros sobrevivientes, no es tan importante como en otros tipos de catástrofes o escenarios apocalípticos. En primer lugar, los zombies ya están muertos, y acuchillarlos o acribillarlos no sirve de nada. Ni siquiera está del todo claro que la decapitación acabe con ellos, aunque existe cierto consenso al respecto. De todos modos, si uno tiene el raro privilegio de poder escoger un arma, lo óptimo es un fusil de asalto o arma de alto calibre similar. A menudo se mencionan las escopetas como el arma definitiva anti-zombies, pero aunque tienen un poder de dispersión envidiable y definitivamente útil (la precisión es lo de menos en estos casos), su alcance no es muy bueno. Lo ideal es un arma automática con la que puedas disparar ráfagas a 200 o más metros de distancia. Por último, hay que recordar que un arma sólo debe emplearse en un momento de extrema necesidad, no sólo porque la munición es difícil de encontrar, sino porque el ruido puede atraer a más zombies (o cosas peores). Las armas cuerpo a cuerpo en tanto, deben considerarse simplemente como herramientas, porque sería un suicidio combatir con ellas a los muertos vivientes. Finalmente, mencionemos una de las formas destructivas más eficaces y antiguas conocidas por el hombre: el fuego. Antes de ponerse a rociar zombies con gasolina y lanzarles cigarrillos encendidos, hay que pensar en el entorno. Los zombies no sienten dolor, y no van a tirarse al suelo a rodar o a buscar agua, sino que seguirán deambulando o atacando normalmente hasta que se hayan consumido del todo. Pero eso puede tomar bastante tiempo, suficiente para que el fuego pase de un zombie al siguiente y llegue a las construcciones aledañas, con el resultado probable de uno o varios incendios de grandes proporciones. No es nada de lo que preocuparse si se pretende abandonar el sector, pero puede ser problemático si uno termina rodeado por las llamas. Como en todos los aspectos de la vida, la mejor arma es el cerebro (figuradamente hablando, claro; arrojar cerebros a los zombies sólo los hará más fuertes). En un holocausto zombie, la impulsividad y la perdición van de la mano. ¿28 días, semanas o meses después? ¿Cuánto dura un holocausto zombie? ¿Cuánto tiempo pasa antes de que los cadáveres animados alcancen tal grado de putrefacción que resulten virtualmente inofensivos, incapaces de caminar, rasgar y morder? ¿Cuánto tiempo para que el agente infeccioso desaparezca de la atmósfera o se descomponga en la sangre coagulada de los muertos vivientes? ¿Desaparecerá la amenaza una vez muerto (o re-muerto) el último zombie? ¿O acaso una vez muerto el último hombre, ya sea por mordedura necrófaga, enfermedad o vejez, se habrá librado el planeta por fin de la molesta raza humana? ¿Se propagará la plaga/maldición a lo largo de incontables generaciones, oculta en cuerpos momificados o portadores ignorantes, vectores animales o vegetales, tubos de ensayo perdidos...? No lo sabemos. Pero ya que el optimismo es uno de los peores peligros a los que se enfrenta el sobreviviente de un holocausto zombie, es bueno considerar el peor escenario posible. O sea, que la humanidad no va a recuperarse y la civilización no va a resurgir. Lo que el meteorito mágico les hizo a los dinosaurios los zombies se lo harán al hombre. Fin. Si uno ha sobrevivido hasta este punto, sería una idiotez terminar suicidándose por la depresión causada por la soledad, pero en última instancia, no hay muchas opciones. Tras unos primeros días vertiginosos y viscerales, la concentración de adrenalina en la sangre comenzará a disminuir, y a medida que nos alejemos del peligro zombificador en el tiempo y el espacio, las preguntas silenciadas durante el escape regresarán con fuerza renovada. ¿Vale la pena vivir así? Tal vez. Tal vez no estás solo. Hasta el cínico más nihilista sabe que hay personas en las que se puede confiar (muy pocas, pero las hay). Por otra parte, hay quienes no sólo soportan sino que prefieren la soledad, ermitaños de corazón cuya única compañía es el silencio. Pero todo esto es cuestión de cada uno. La idea de este texto es dar pistas para sobrevivir, no consejos sobre cómo vivir. Cada uno encontrará razones para continuar luchando o rendirse una vez que la amenaza zombie haya quedado atrás. Pero me sabe mal terminar un artículo sobre supervivencia de una manera tan oscura, así que voy a ponerme por un instante en el otro lado de la calle: después de un tiempo relativamente corto (digamos, unos dos años, a lo sumo), los zombies han sido derrotados, ya sea por las bacterias y los gusanos, la falta de cerebros y el hambre concomitante, las fuerzas armadas (humanas o divinas) o una mezcla de estos y otros factores. Sea cual sea el caso, el peligro sólo acaba de aumentar. Los seres humanos "normales" son muy a menudo peores que los zombies (i.e. lo único peor que un muerto viviente es un vivo viviente). Conviene mantenerse alejado de ellos durante un buen tiempo, observando de lejos si es posible el proceso de reconstrucción social, si lo hay. Dependiendo del grado de devastación provocado por el holocausto, no sería rara una regresión de la humanidad a una cultura tribal, el surgimiento de tiranías militares, la proliferación de movimientos del tipo "caza de brujas", leyes marciales, esclavitud, canibalismo y cosas peores. Pero si los muertos efectivamente han vuelto a sus tumbas, tarde o temprano (más tarde que temprano) la civilización se irá poniendo en pie, y llegará el día en que las leyes, la corrupción, la rutina y el arte difuminen el recuerdo de una época terrible y sanguinaria. El hombre es un animal de costumbres y olvida pronto, y si la humanidad se ha recuperado tan rápidamente de cosas como la Peste Negra o Segunda Guerra Mundial, no hay razones para creer que no podrá recuperarse del Holocausto Zombie. Eso sí, aun cuando los campos vuelvan a sembrarse y la gente vuelva a bajar cómics de la internet, es mejor alargar el aislamiento unas semanas más, hasta estar completamente seguros de que no habrá un rebrote zombie (recuerden el viejo adagio radial: el hombre que no es informado, terminará convertido en pulpa). Entonces, y sólo entonces, podremos aventurarnos a volver a la normalidad. Asegurándonos, claro, de preparar unas cuantas mochilas de emergencia.
Materiales: - FERRITE, es el colorante, eso lo consiguen en la ferreterí a , de preferencia usar naranja o azul. - Nitrato de potasio o KNO3, se lo consigue en cualquier veterinaria agraria. Es un fertilizante así que lo pueden conseguir en cualquier agroquímica. - Azúcar, en cualquier cocina, está claro. - Bicarbonato de sodio, es un polvo blanco que se toma cuando tienes acidez. - Cinta Aislante, como la adhesiva pero en negra. - Cono de papel, es el que queda cuando se acaba el rollo de papel. - Mecha, te puedes hacer una con una pita y con muchas cabezas de cerillas molidas. - Algodón, para que la mecha no se mueva. Instrucciones 1. Mezclar el nitrato con el azúcar en una olla chica, 60g de nitrato y 40g de azúcar. 2. Ahora pongalo a fuego mas o menos lento hasta que la mezcla así como que se caramelice y quede media café. 3. Cuando la mezcla parezca mantequilla, ponganle una cucharada de bicarbonato de sodio (toda esta mezcla a fuego lento). 4. Cuando ya no se vea el bicarbonato ponganle 3 cucharadas grandes de ANILINA y ponganle entusiasmo. 5. Cuando la mezcla parezca así como mantequilla naranja con grumos. 6. Ahora echenlo a un cono pero que tenga una cosa así como un tapón por un lado (que quede firme). 7. Después con un lápiz mas o menos grueso ponganlo en el tubo y presionen hasta que llegue abajo y dejenlo ahí (es para que quede el espacio para la mecha, de preferencia el lápiz tiene que ser grueso). 8. De ahí sacan el lápiz y le ponen la mecha en el hueco que dejó el lápiz. 9. De ahí le ponéis algodón así como por alrededor para que quede mas o menos apretado. 10. Ahora envolver todo con cinta aislante dejando un espacio considerable para el área de la mecha. 11. Ahora a prender y alejarse un poco por la intensidad del humo Un video Que Detalla todo asi no se equibocan link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=pvZbivZEuD4 Muy fácil de hacer y divertido, lo único con lo que tenéis que tener cuidado es con no hacerlo en un sitio dónde os puedan llamar la atención, porque como ya véis, echa una humareda impresionante.
Parece mentira pero con algo tan simple puedes atravesar hasta 2mm metal. Yo creo que a McGyver se le pondria dura viendo este video... pd: ésto, al igual que los juguetes de los Kellogs, no es apto para menores de 3 años. aca les dejo el link para que vean el video http://www.sclipo.com/video/how-to-make-a-home-made-gun Ingredientes: una tijera de cocina tamaño mediano un globo de proporciones normales tales como los de las fiestas de cumpleaños un rollo de papel higienico vacio osea solo el cartoncito(tiene que estar limpio) Si queres tunear tu arma un poco de cinta adesiva de cualkier color a eleccion del usuario Procedimientos: 1_Agarrar y cortar el globito por la mitad como se ve en el video 2_Te tendria que quedar una parte del globo con la cual envolves el cartoncito y queda como si te pusieras un preservativo 3_A eleccion colocar la mitad que quedo de cartoncito con cinta adesiva asi no se dobla ni se rompe el carton 4_Colocar una moneda o algun utensilio de destruccion masiva dentro del cartoncito 5_Tirar la goma del globo hacia atras de tal forma que la moneda o el utensilio de destruccion masiva salga por la otra parte del carton 6_observar como se puede atravesar latas de bebida o un ojo de un amigo que esa pequeña arma casera 7_Entregarle los puntos al usuario que se encargo de traerles un nuevo metodo para matar al vecino XD No apto para cardicos enfermos mentales retrasados policias militares locos dementes trastornados tu madre y un extraño ser con 3 piernas y dos dedos llamado billy
Como hacer CocaCola Mientras Pepsi, Coca-Cola y otros, guardan sus recetas para hacer bebidas de cola, muchas organizaciones han liberado sus recetas. En este artículo mostraremos la receta para hacer “OpenCola”. Esto es básicamente una bebida de cola de código abierto que invita a modificarla y crear una mejor. Esta receta está licenciada bajo la licencia GNU General Public License. Ingredientes: Saborizante o jarabe 3.5 ml aceite esencial de naranja. 1.0 ml aceite esencial de limón. 1.0 ml aceite esencial de nuez moscada. 1.25 ml aceite esencial de casia. 0.25 ml aceite esencial de cilantro. 0.25 ml aceite esencial de neroli. 2.75 ml aceite esencial de lima. 0.25 ml aceite esencial de lavanda. 10.0 g de goma arábiga. 3.0 ml de agua. Concentrate: 5 ml de saborizante. 3.5 cucharaditas de ácido fosfórico 75% ó ácido cítrico. 2.28 l agua. 2.36 kg azúcar. 0.5 cucharaditas de cafeína (opcional). 30 ml caramelo líquido. Pasos Saborizante Mezcla todos los aceites. Añade la goma arábiga y mezcla todo. Adiciona el agua y mezcla bien. Para este paso, utiliza un mezclador manual o una licuadora para mezclar todo correctamente. El saborizante puede ser hecho por adelantado y almacenado para su uso posterior. Colócalo en un recipiente de vidrio y en un refrigerador para mantenerlo a temperatura ambiente. Cuando lo almacenes, los aceites y el agua se separarán. Lo único que debes hacer antes de utilizarlo nuevamente es mezclarlos. Cuando uses la mezcla, la goma arábiga mantendrá la mezcla junta. Jarabe Mezcla los 5ml del saborizante con el ácido fosfórico o el ácido cítrico. Adiciona el agua y el azúcar y, a medida que mezclas, adiciona la cafeína. Asegúrate que la cafeína está completamente disuelta antes de pasar al siguiente paso. Añade el caramelo líquido y mezcla cuidadosamente. Preparar el agua carbonatada Mezcla una parte del jarabe con cinco partes de agua. En otras palabras, mantén la relación 5 de agua y 1 de jarabe. Crea el agua carbonatada. Existe un par de formas para lograr esto: Mezcla agua carbonatada directamente con el jarabe como se describe en el paso anterior. Consejos : Es posible que sea un poco dificultoso encontrar todos los ingredientes. Trata de buscarlos en tiendas especializadas de preparación de alimentos. Puede que algunas farmacias locales ayuden en el proceso. No confundas la OpenCola hecha en casa con las gaseosas enlatadas que se distribuyen en el mercado regular. Si bien la receta es básicamente la misma, el proceso de “enlatar” la gaseosa está fuera del alcance de este artículo. Advertencias : La cafeína puede ser TÓXICA en dosis altas. Ten cuidado al adicionarla y procura no ingerir grandes cantidades. Verifica también la legislación de tu país acerca del manejo de la misma. Algunos de los aceites que se necesitan para la elaboración del saborizante pueden quemar la piel.