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Usuario (Argentina)
![Excelentes LifeHacks! [parte 2]](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2015/05/18/845-QciA4b3j5Gt.webp)
Cuida tus cables! Usa un resorte de un lápiz viejo para evitar que tu cable se rompa. ¿El balde no entra? Aquí tienes la solución Usa una pala, limpia por el amor de dios, para llenar el balde que no entra en el lavamanos. A cuidar tu portátil! Económica forma para evitar que tu notebook o netbook se caliente. ¿Cansado de que se te baje el cierre del pantalón? Nunca más se te abrirá el cierre de tus pantalones, con un simple llavero. ¿Necesitas recipientes? Ocupa las mismas bolsas de tus snacks como recipiente. Primero dobla el borde superior hacia adentro y luego enrolla el fondo para que el contenido asome. Abre los plátanos como un autentico mono! ¿Quieres saber que mes tiene 31 días? Ya no perderás tus lapices! Cortando botellas y bidones vacíos se pueden armar simpáticos y prácticos lapiceros. ¿tienes libros desordenados por todas partes? Recicla tu vieja escalera y úsala como biblioteca, y de paso, te ahorras un buen dinero. ¿necesitas una escoba nueva? Aunque necesitaras mucha paciencia, puedes armar una escoba tan solo cortando una botella en tiras. Y seguimos con las botellas... Cortando las botellas, trabajo que puedes hacer muy fácilmente, podrás lograr unas elegantes lamparas. Y dale con las botellas, bueno, en este caso, con sus tapas... Con ellas puedes crear bonitas velas decorativas. ¿eras, o intentaste ser tenista? Haz geniales espejos con tus viejas raquetas! A reciclar latas! link: https://www.youtube.com/watch?x-yt-cl=84924572&v=gC2O94akTvs&feature=player_embedded&x-yt-ts=1422411861 Un excelente colgador de celulares! link: https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=YJm69hpI_3M&x-yt-ts=1422411861&x-yt-cl=84924572 Prohibido tirar los viejos jeans Si tu jean o vaquero ya te queda chico, o está demasiado roto, aquí puedes ver varias ideas para volverlos a la vida! Puedes hacer hermosos estantes con cajones! Una moderna alfombra! Alfombra de baño elaborada con tapones de corcho... ¡Perfecta para no dejar pasar el agua! ¿Tu jardín luce aburrido? O también puedes usar gomas! ¿tu guitarra ya no tiene arreglo? Puedes hacer una rockera estantería! Genial recipiente! Ideal para los juguetes de tus hijos! ¿tu rastrillo se rompió? Puedes usarlo para portar copas!
La verdad si, es muy pequeño, pero quedaras asombrado cuando veas como esta pareja transformo su pequeño departamento, aprovechando, como lo menciona en el vídeo, cada diminuto espacio libre! link: https://www.youtube.com/watch?v=8rjerj0MKbc
![Recolección de Relatos Terrorificos [parte 1]](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2015/01/29/796-AToJa7lDcLG.gif)
El fantasma del casino Historia real... "Esto que voy a contar me sucedió hace aproximadamente 4 años, resulta que trabajaba en un casino en Madrid, yo era la cajera rotativa por lo cual me tocaba ir a varios casinos. Un día me mandaron a un casino en Ciudad Real, llegué muy a la expectativa, pues conocía muy poco al personal y no conocía nada del local. Así pues, me dispuse a cambiar en el depósito, ya que los baños estaban ocupados, y como ya saben, la curiosidad mata. Vi unas escaleras que conducían al segundo piso, y me dispuse a explorar. Llegué al segundo, y lo que pude distinguir fue una barra, de esas que usan en las discotecas. Miré, y no había nada, todo estaba como abandonado y oscuro, pues traté de prender la luz y los focos no servían. Entonces vi que las escaleras seguían a un tercer piso, y como les digo que la curiosidad mata, me dispuse a subir, llegué al tercer piso, y era aún más oscuro. Había una pequeña ventanita por donde se filtraba un poco de luz, seguí explorando y nada. De pronto, siento a una paloma que se para en la ventana, yo sigo viendo y abriendo unos estantes. Cuando estoy en esas, siento como si alguien estuviera parado detrás de mí, y un intenso frío me recorrió desde la punta de los pies hasta la cabeza. El instinto mío fue tirarme desde allá. La verdad es que no recuerdo cómo bajé las escaleras, que eran tipo caracol, llegué al primer piso y salí disparada, y me metí al baño a reponerme. No quería que me vieran así, y unos minutos después salí. Al rato, me dice el administrador que fuera a por unos vasos desechables al segundo piso, y yo lo que le respondí fue que prefería que me echaran, pero ya no subía ni a palos. Él se echó a reír, y me dice ah, ya veo que te dieron la bienvenida. Yo, un poco extrañada, pregunté que qué era lo que pasaba, y me dijeron que hacía mucho tiempo ahí funcionaba una disco y en el segundo piso mataron a un chico, y parece que había quedado penando." Algo paso en pabellón de la muerte de Pensilvania "Quien la cuenta fue un ex prisionero que quiso permanecer en un anonimato, pero a este prisionero lo llamaremos “Joseph”. Tratando de ocultar su identidad. Yo iba en la calles de San Francisco para tomar un café en una pequeño restaurante, cuando vi a un hombre el cual es Joseph, parecía un poco desvelado y desmejorado, era un hombre de 86 años. Yo me quede con la curiosidad de por qué estaba descuidado y pues por mi manera de tratar de ayudar a los demás le pregunte que tenia, y pues platicamos de cosas que no tenían ninguna importancia primero, y después Joseph susurro, y se sincero conmigo, me contó el motivo de porque lucia así. El me hablo de una anécdota muy perturbadora que vivió cuando era joven, el tenía como 23 años y era prisionero en lo que antes era una prisión a las afueras de Pensilvania en el año de 1954. Solo dice y titula a su anécdota “ALGO PASO EN EL PABELLÓN DE LA MUERTE DE PENSILVANIA” Joseph cometió fraudes lo cual su condena fue de 5 años en aquella prisión. El empezó a conocer la prisión, y empezó a ganar la confianza de algunos reclusos e inclusive guardias. Me contó que la vestimenta de él era la clásica ropa de prisionero con rayas negras horizontales, y aquella prisión, los prisioneros eran sometidos a trabajos de servicio social a la comunidad y trabajos forzados. Joseph me dijo que debido a factores por la salud, no podía cumplir dichos trabajos, inclusive me decía que se desmayaba cuando lo ponían en el sol con los demás reclusos picando piedras, así que los guardias que tomaron amistad con Joseph, convencieron al alcalde de la prisión para que el servicio de Joseph y debido a que era un excelente administrador fuera administrar los documentos de los reclusos, pero esos reclusos estaban administrados en una parte especial, era “EL PABELLÓN DE LA MUERTE”. Joseph me conto, que él fue llevado al escritorio principal de aquel pabellón y el narra que ese pabellón era una parte un poco más oscura, con 11 celdas en las cuales había como 10 reclusos, 10 reclusos que esperaban su muerte, era 1954 y el instrumento de ejecución más popular que en aquellos tiempos en toda prisión de los Estados Unidos era más usado, era la Silla eléctrica. Joseph me contó que cuando administraba los documentos siempre tomaba como 5 minutos de descanso, y se ponía a platicar con los prisioneros que en una forma a veces paciente u otras veces desesperadas hablaban de con el de sus miedos o frustraciones, mientras ellos esperaba su muerte pacientemente. Pero Joseph nunca hablaba con un prisionero, que estaba en la última celda, a unos metros en frente del escritorio donde el administraba. Joseph le preguntaba a uno de los prisioneros llamado Ben, que por que estaba muy aislado de los demás, Ben le decía con una cara de disgusto, que aquel hombre de la última celda era un hombre enfermo y peligroso, un psicópata de verdad, que siempre estaba sentado sin hablar con nadie, era muy reservado, con pelo largo y negro que tapaba su rostro, como si ocultara algo. Ben le contó a Joseph y puso una cara de miedo con una mirada seria, que ese prisionero mataba con una ferocidad muy cruel, muy fría, que el solo estrangulaba y golpeaba a los demás con una fuerza que a veces parecía sobrehumana al grado que los huesos de sus víctimas se rompían como vidrios, ese hombre asesino a más de 34 personas y que fue difícil de atrapar ya que en sus víctimas se suman 16 policías que fueron masacrados, que la única manera para atraparlo fue con sedantes y policías especiales que le aplicaron dichas sustancias. Fue condenado a la silla eléctrica por ello. Ben le decía a Joseph que un día 5 policías se metieron para golpearlo, para vengar a sus compañeros caídos, pero todo se les voltio de una manera tan cruel y horrorosa ya que los policías sufrieron fracturas en los huesos uno inclusive perdió su mano, otro de ellos perdió los ojos debido a que ese psicópata le metió los dedos en los ojos y se los saco, otro sufrió una lesión craneoencefálica después de que ese psicópata agarro su cabeza y la golpeo contra la pared, y uno esos pobre 5 diablos no sobrevivió para contarlo ya que aquel hombre lo aventó fuerte contra las rejas de su celda, llegaron los demás guardias y lo sometieron con tranquilizantes y lo dejaron encerrado en esa celda hasta que se cumpla su fecha de ejecución, los demás prisioneros le tienen un pavor a ese hombre y por eso está en la última celda esperando su muerte. Ben le dijo a Joseph que los demás compañeros de celda lo denominan “el hombre sin rostro”, motivos su rostro es cubierto por su largo pelo, y desde que llego ningunos de los prisioneros le ha visto el rostro. Joseph tomo un poco de valor e intento ser un poco reservado y va a su escritorio a terminar de administrar los documentos, pero él veía hacia el frente con una mirada de intriga hacia esa última celda, paso casi una hora y Joseph con un nivel de curiosidad tomo valor y se acerca a la ultima celda y exclama con una voz un poco nerviosa “Hola, como estas”, el tipo asiente con la cabeza y de la nada se para y corre hacia la celda sacando una mano y rasguñando a Joseph, Joseph caí al suelo y sacando un gemido se arrastra con los brazos hacia atrás, alejándose lo más posible de la ultima celda, y llegado a su escritorio mientras ben se levanta y le grita a un guardia. El guardia llega y le dice a ben y Joseph que paso, y pues ambos le contaron que paso el guardia se enojo, golpeo con la cachiporra la celda del psicópata y saco rápidamente a Joseph para que lo atendieran de esa herida. Pasaron 2 meses y la fecha de la ejecución llego, Joseph volvió a pedir un favor a los guardias de que lo dejaran presenciar dicha ejecución, cosa que parecía una idea descabellada ya que eso no se permitía a los reclusos, pero logro convencerlos y pues presenció dicha ejecución. En la sala de la muerte había mucha gente reclamando la cabeza del psicópata, parecía una locura y parecía inclusive que iba haber una revuelta porque era el odio que le tenía a ese recluso, decía aquel aciano en su anécdota. Eran 14 guardias escoltando con cadenas de pies a cabeza un poco sedado y bien sostenido a aquel psicópata y lo pusieron en la silla, lo amarraron bien. Le pusieron una funda negra en la cara y le pusieron un enorme cable en la cabeza que estaba conectada a un generador de 2000 voltios. Llego el alcalde y hablo sobre las víctimas de ese hombre y dijo una frase típica en una ejecución, “que Dios se apiade de tu alma”. Aquel tipo simplemente se oían sus respiros, el alcalde dio la orden al guardia encargado del generador y se activo la silla, aquel prisionero gemía y jadeaba retorciéndose, contaba Joseph que se sentía la tensión por la gente que gritaba “sufre asesino sufre”. De la nada el juez ordena al guardia que apague el generador, que duro casi 6 minutos prendido para acabar con la vida de ese hombre, llega un doctor que se encarga de verificar la muerte de los prisioneros, sintiendo sus signos vitales, aquel doctor se sorprendió y se perturbo mucho al verificar los signos vitales de aquel hombre, el doctor le dice al alcalde que el hombre sigue vivo, como que si su alma se aferrara a su cuerpo con una fuerza de voluntad muy poderosa y el alcalde volvió a pedirle al guardia que activara la silla y ese hombre jadeaba y jadeaba, al grado que el generador se sobrecargo y se empezó a incendiar aquel asesino la gente se espanto y corría hacia la entrada como animales. Joseph contaba que una persona había muerto aplastada por la gente, los guardias intentaban controlar a todos, pero era difícil en esa marea de gente descontrolada, Joseph me dijo que se arrepentía de haber volteado hacia tras y ver a ese prisionero como se retorcía y se quemaba y que jamás olvidaría ese olor a piel quemada, que era incluso similar al olor a chicharrón de puerco que emanaba ese cuerpo quemado y que la cabeza de ese hombre estaba quemándose como una fogata, con unos ojos rojos ardiendo como el infierno mismo. Pasaron días según decía el anciano y el ambiente en el pabellón de la muerte ya era el doble de tenso, los prisioneros estaban aun perturbados por lo que escucharon que le paso a ese hombre, debido a lo que paso los prisionero tuvieron la dicha de seguir en este mundo un poco mas ya que se descompuso esa silla eléctrica. Pasaron dos meses y medio después de eso y llego un nuevo prisionero a ocupar la celda de aquel psicópata ya muerto. Joseph hablo con él y esa persona a pesar de tener un aspecto rudo pero amable, de nombre Charles, hombre que asesino a un yanqui por que fue sorprendido robando producto de cultivo, sostuvo una plática excelente con Joseph al igual con sus otros compañero de celda, cual fue la sorpresa para todos que en la noche iba a ser la última noche de vida de charles, en medio de la oscuridad de las celdas se oían gritos era charles como si lo estuviera siendo torturando de una manera cruel eran gritos y jadeos e inclusive estaba llorando de un dolor increíble, los demás prisioneros gritaron y llegaron los guardias, a calmar a los prisioneros de pronto un guardia vea una hilera de sangre corriendo por el suelo y aluza rápido a la ultima celda y de ahí los guardias vieron algo horrible, algo completamente inhumano y macabro, algo que Joseph cree que los guardias jamás olvidaran por el resto de su vidas, ellos aluzaron completamente la celda y vieron el cuerpo masacrado de charles completamente destrozado con los huesos saliendo de la piel y la carne casi rotos, los ojos como si le hubieran metido los dedos para sacárselos la celda embarrada de sangre con la quijada zafada. Uno de los guardias corrió el otro vomito y se puso a llorar y rápidamente notificaron al alcalde el cual obligo a toda la prisión a tanto guardias como prisioneros a saber quien fue el causante de esta masacre. Parecía una idea descabellada del alcalde pero pues alguien tenía que ser el culpable de la muerte de ese pobre hombre, era imposible que algún prisionero fuera porque, todos estaban encerrados, los guardias tampoco, charles no tenía problemas con nadie. Así que este asesinato se reporto como un suicidio, cosa que parecía completamente estúpida y descabella decía el anciano. Paso una semana, y llego otro nuevo recluso a ocupar aquella celda, aquel pabellón lucia tétrico, Joseph conoció aquel otro nuevo prisionero llamado Michael y pues volvió a formar una nueva amistad al igual que los otros prisioneros pero por azares del destino la desgracia cayó de nuevo era las 12 de la noche y de nuevo se escucharon gritos horribles. Los guardias corrieron hacia el pabellón y los prisioneros se asustaron, Joseph fue corriendo hacia el pabellón con un guardia que lo acompañaba (porque Joseph solicito permiso para ir al baño que por causas naturales era acompañado por un guardia para ir al baño, ya que en esos tiempos según el viejo Joseph decía que no había baños en todas las celdas, se pedía permiso para ser acompañado por un guardia para ir al baño). Como dijo Joseph, él y el guardia corrieron al pabellón al igual que todos se impactaron al ver lo más tenebroso, lo más horrible, lo mas macabro que excedía sus pesadillas más horribles, Joseph dice que este evento fantasmal mórbido, estará siempre en su memoria. El, los prisioneros, los guardias, incluso el alcalde que fue haber que pasaba vieron como el cuerpo de Michael estaba flotando como si alguien los sostuviera, como se movía de un lado para otro golpeándose contra las paredes, como se oían el tronido de los huesos de Michael, como los ojos de ese pobre hombre explotaban enfrente de todos y como se manchaba toda la celda de sangre, incluso gotas embarra los rostros de algunos guardias incluso de Joseph, el anciano me dijo que cuando el cadáver de Michael estaba ya tirado todos notaron un olor pútrido como a chicharrón quemado, Joseph y todos en esa prisión se sintieron con mucho miedo y pues después de la masacre todos teorizaban algo, el alma de ese psicópata que nunca hablaba, de ese hombre loco estaba en esa celda y seguía asesinando a quien invadiera su celda, que ya era un suceso paranormal donde su esencia seguía ahí atormentando a todos, Joseph me dijo que jamás olvidara que esa celda desde ese entonces se prohibió su uso, y que a partir de los 1980 esa prisión fue abandonada completamente por algunos asesinatos sin explicación y según suicidios que pasaron, junto con sucesos que no tienen explicación y que esa prisión a las afueras de Pensilvania sigue abandonado, que mucha gente van y sienten un clima muy denso en ese lugar abandonado. Joseph salió a los 3 años por buena conducta pero el me dijo que nunca olvidara todo esto, que esta anécdota que vivió en esa prisión nunca podrá superarla y que esa imagen de Michael sufriendo lo atormenta desde esa noche, el ya no puede dormir bien y es por eso que su salud esta descuidada y muy deteriorada." Areli -¡Nooo! –grita juan Carlos- ¡esto no puede estar sucediendo! ¡Esto es imposible! De pronto todo parece fuera de la realidad… Apenas puede moverse. Arrastrándose hace un esfuerzo. Estira la mano en dirección al bulto blanco que apenas puede distinguir en frente de él. -¡Nooo! ¡no! ¡Por favor! Las piernas no le responden. No tiene la fuerza en ellas para ponerse de pie. Solo sabe que tiene que llegar donde… -¡ayúdenme! –vuelve a gritar con desesperación- Sus brazos están estirados hacia al frente. Jalando todo su cuerpo. Siente el ardor de los raspones. Sabe que su cuerpo no está bien. En ese momentoun hilo de sangre corre por su frente y baja hasta sus labios. Nada de eso le importa. No. Solo quiere llegar donde esta ella. Pasa junto a la moto que se encuentra en el suelo. Inservible. -Mi amor. Por favor háblame – la alcanza- háblame -Mmm –gime de dolor - Carlos ¿qué sucedió? No recuerdo nada- pronuncia apenas- -Un auto… -Me siento muy mal…- le interrumpe- -No digas nada. Pronto vendrán ayudarnos-le dice con los ojos llenos de lágrimas- -No se… si pueda resistir. -Si podrás… no te rindas. No puedes dejarme… - Le suplica mientras con su mano aprieta la de ella… La realidad de todos. No es la realidad de los que se aman. Por qué dos personas crean su propio mundo. La fuerza más grande ahora los une. Ya no hay límites. Nada puede separarlos. Nada puede vencerlos. Nada puede callar sus corazones... -Buenos días –saluda Juan Carlos a todos. Con una sonrisa en los labios- -Buenos días. ¿porque estas tan feliz? – le pregunta su hermana con un tono burlón- -Por nada – responde sin dejar de mostrar su sonrisa. Y sin decir una palabra del motivo de su buen humor. Lo cierto es que solo basta con saber de la existencia de una persona para hacerlo feliz- Ya me voy a clases -Bien. Que tengas un buen día – lo despide su madre- Camina en dirección a la puerta lleno de ansias por poder verla hoy. Su vida cambio desde el día que supo de la existencia de ella. -Desde que tú entraste en mi vida no creo en la casualidad… Tú llegaste para ser…- piensa en ella pero no encuentra las palabras para poder expresar lo que siente- De cualquier forma nunca había sentido algo así por alguien. Siempre sentí que no encajaba en ningún lugar. Muchas veces había sentido que no pertenezco a ninguno. Ahora sé que hay un lugar para mí.Ahora sé que Pertenezco a tu lado. Verla aunque sea a una pequeña distancia. Hace que su cuerpo olvide cómo comportarse. -Acercarme a ti. para mi es todo una hazaña. Hoy muero de ganas por verte. Las ansias me consumen. Sin que tú lo sepas, hoy me puse mi mejor ropa solo para verte. Y solo para ti. Planche lo mejor que pude mi pantalón más nuevo. También elegí la camisa que mejor combina con el color de mi piel. Peine mi cabello con el estilo cresta. Como lo lleva mi jugador favorito…Y revise cada detalle frente al espejo de cuerpo completo. Me tome tiempo para arreglarme lo mejor posible. Tú en cambio siempre luces bien con cualquier atuendo que lleves puesto. Camina con un paso lento y casi calculando todos sus movimientos. Entonces unas manos suaves los sorprenden por detrás. Y de manera tierna se entrelazan en su cabeza alrededor de sus ojos. El solo sonríe esperando poder adivinar quién es… Las manos lo hacen girar pero sin retirarse. Con los ojos tapados respira suavemente. Entonces unos labios dulces y tiernos se acercan a los suyos. Al contacto de ellos su cuerpo se siente en el aire. -Te amo –dice ella separándose a una corta distancia. Y pronunciando las palabras apenas audibles- -Jamás voy a dejarte. – le dice mientras con sus manos retira suavemente las de ella. Y mirándose nuevamente de frente. Vuelve a unir sus labios en un beso. Y así entregarse a esa adictiva sensación de sentirse el dueño del universo. -Jamás me iré de tu lado. Pase lo que pase. -Tuve que soportar muchas cosas para llegar a ti. Pero si fue necesario vivir lo vivido, pasar lo pasado, y sufrir lo sufrido para estar a tu lado. Todo… ha valido la pena. -Hoy es el día más feliz de mi vida. Eres todo lo que quiero. Por siempre. Su amor es inmenso. Eterno, inmortal. Un amor tan grande que no puede caber en el planeta tierra. Esa mañana caminaron juntos al colegio. El tomo la mano de ella con tanta suavidad como si se tratase de la flor más delicada que al menor contacto pudiese maltratarse. Ella soltó su cabello al aire y disfruto del paseo mientras miraba un bello cielo azul. Juan Carlos volteaba para mirar a corta distancia los hermosos ojos de Areli. Aquellos que tantas noches lo habían desvelado. Y ella correspondía con una sonrisa. Todo el día solo pensaron el uno en el otro. Salieron del colegio y reunidos con algunos amigos caminaron acompañados hasta volver a estar completamente solo los dos. -Hoy quiero llevarte a pasear al lago. Podemos ir en mi motocicleta. Y después podemos pasar por el cine para ver una película. -Bien te espero. En mi casa. se puntual. Juan Carlos se despide. Y camina con destino a casa. Su mente solo puede pensar en ella. El decide regalarle algo que muestre su compromiso entre ambos. Decide comprar una caja de chocolates con un anillo de bajo costo que poneadentro. También escribe una carta que expresa todo el amor que siente por Ella. Para mi princesa: Areli este es el primer día que vivimos nuestro amor. Juntos. He esperado mucho por esto. Conquistarte no fue para nada fácil. Tuve que cometer muchas locuras. Y Soportar los primeros rechazos de tu parte. Pero hoy he confirmado que me amas. No sé si más de lo que yo te amo a ti. Solo sé que me amas… y con eso me basta. Princesa no tienes idea de cuánto tiempo te espere. Hubo días en lo que me desesperaba no poder encontrarte. Cuando al fin lo hice tuve la certeza que eras tú. Eras tu todo lo que necesitaba para poder despertar de mis propias pesadillas. Aquellas que se formaron en tu ausencia. Ahora has logrado darle forma a mi mundo. Hay una mescla de emociones en mi interior. Una pequeña parte de mi siente miedo…y se pregunta si todo esto es posible… Si no estoy viviendo un sueño.Un sueño que solo creía posible en los más sublimes pensamientos de mi subconsciente. Y temo perderte. Otra parte se siente con mucha fuerza. Siento el ardiente deseo que conquistar mis más grandes metas. Solo para poder ofrecerte lo mejor de mí. Hoy me has transformado. Me has convertido en un hombre nuevo. No deseo mirar atrás. Tú eres mi presente y mi futuro. Y todo lo que necesito y quiero. Te amo con toda el alma. Termino de escribir contemplo las palabras y se sintió conforme consigo mismo. -Voy a llevarla al lago. Cargue suficiente gasolina para un paseo prolongado. También le pedí dinero extra a mi padre. Suficiente para los gastos del cine y otros gustos. –Repasaba en su mente- Termino de alistarse. Y fue muchas veces molestado por su hermana. Por pasar durante mucho tiempo frente al espejo. Salió corriendo sin perder tiempo. Encendió la motocicleta y por un momento pensó en usar el casco. Pero después pensó que le despeinaría el cabello. -Mejor lo dejo. No quiero que ella me vea llegar con el cabello desacomodado. Llego a la casa. Ella ya lo estaba esperando parada en la grada de su puerta. Se veía hermosa… Con un vestido blanco. Muy corto y pegado a su cuerpo. Traía el cabello con un peinado distinto al usual. Notablemente también se había tomado su tiempo. -Te ves… -Gracias -respondió con una sonrisa- tú también te ves bien. -Estoy seguro que hoy seré la envidia de todos los chicos. -¿Nos vamos? Subieron a la motocicleta y se dirigieron al lago. Llegando ahí disfrutaron de su compañía mutuamente. Caminaron por las orillas. Rentaron a un pequeño bote. Y se adentraron al lago. -¿Qué haces? – le pregunto él. Mientras remaba y ella hacia algo con un lápiz y unapequeña libreta apoyada en las piernas. -Te lo mostrare después. -¿Es una sorpresa? -Si. -Yo también te tengo una sorpresa. Te la entregare más tarde. -Bien yo te la entregare cuando regresemos a la ciudad. -Bien. ¿Ahora dime cómo fue que te conquiste? -Aun comienzo te vi como un bicho raro. Rieron. -Pero después… Tus detalles, tu personalidad y tu mirada me enamoraron. Ahora dime túcómo fue que yo te conquiste – pregunto ella mostrando su hermosa sonrisa y dientes perfectos. Además deagregar una cara tierna- -Pues eso es muy fácil de responder. Solo vi tu cuerpo… y… Volvieron a reír. -¡Eres un payaso! En verdad me gusta mucho que seas tan divertido. Contigo nunca me aburro. -Te confieso que tus primeros rechazos me dolieron mucho. Pero sabía que era nuestro destino estar juntos. -Estaba muy confundida. Cuando te conocí estaba saliendo de una relación de años que me causo mucho dolor. Después me di cuenta que yo no lo amaba a él. Y que estábamos solo por la costumbre. Contigo fue que yo aprendí a amar – y se acercó para acariciarle el rostro a Juan Carlos- Terminaron su paseo en bote. Caminaron de la mano y vislumbraron un hermoso atardecer. Vieron como el sol lentamente se oculta en el horizonte. La mescla de los colores naranjas y amarillos hacían que el ambiente fuera perfecto. La noche llego rápidamente y decidieron regresar para poder ver una película en el cine como lo planearon. Subieron a la motocicleta y recorrieron la carretera. -Hueles muy bien –le dijo ella. Acercándose al oído. Mientras sus manos se enlazaban a la cintura de él para sujetarse. El comenzó a acelerar sin saber lo que se acercaba… Un auto deportivo con tres jóvenes irresponsables y totalmente borrachos venía a toda velocidad en sentido contrario a ellos. -Te amo. Jamás me cansare de repetirlo. – y acaricio con su mejilla el rostro de ella- -¡Carlos! – le advirtió cuando vio que un deportivo sin luces se acercaba haciendo “S” El trato de esquivarlos. Pero fue inútil... se encontraban muy cerca para poder hacerlo. El golpe fue muy fuerte. Ambos salieron proyectados hacía en frente. Mientras que el auto termino dando una vuelta de campana en el aire. Produciendo un horrible sonido del metal raspando en el suelo. Después silencio total. Juan Carlos fue el primero en recobrar la conciencia -¡Nooo! ¡esto no puede estar sucediendo! ¡Esto es imposible! – grito sin tener fuerzas- De pronto todo parece fuera de la realidad… Apenas puede moverse. Arrastrándose. Hace un esfuerzo. Estira la mano en dirección al bulto blanco que apenas puede distinguir en frente de él. -¡Nooo! ¡no! ¡Por favor! Las piernas no le responden. No tiene la fuerza en ellas para ponerse de pie. Solo sabe que tiene que llegar donde… -¡ayúdenme! –vuelve a gritar con desesperación- Sus brazos están estirados hacia al frente. Jalando todo su cuerpo. Siente el ardor de los raspones. Sabe que su cuerpo no está bien. En ese momento un hilo de sangre corre por su frente y baja hasta sus labios. Nada de eso le importa. No. Solo quiere llegar donde esta Areli. Pasa junto a la moto que se encuentra en el suelo. Inservible. -Mi amor. Por favor háblame – la alcanza- háblame -Mmm – gime de dolor - Carlos ¿qué sucedió? No recuerdo nada- pronuncia apenas. Recobrando la conciencia. Mientras una corriente de sangre fluye de su cabeza- -Un auto… -Me siento muy mal…- le interrumpe- Me duele mucho la cabeza y no puedo respirar. -No digas nada. Pronto vendrán ayudarnos-le dice con los ojos llenos de lágrimas- -No se… si pueda resistir. -Si podrás… no te rindas. No puedes…No puedes dejarme. - Le suplica mientras con su mano aprieta la de ella…- ¡Por favor! ¡ayuda! Unos comunarios que escucharon el horrible sonido del auto haciéndose pedazos. Se acercan curiosos de saber qué fue lo que paso. -Ayúdenla. Por favor -pide Juan Carlos. En cuanto escucha los murmullos y los pasos a su alrededor- Dos hombres se acercan para sujetarlo y subirlo a un auto. -No te muevas. Tienes una pierna rota. Tenemos que llevarte a un hospital –le dice uno de sus rescatistas- -¡No! Ayúdenla a ella. ¡Por favor ayúdenla a ella! -No podemos hacer nada más por ella. Está muy grave. Pero tu… -No me importa tienen que ayudarla primero a ella. –le interrumpe- -Está bien. La llevaremos primero. Juan Carlos comienza a perder la conciencia nuevamente. Despertó días después en un cuarto frio de hospital. Conectado a una maquina respiratoria. un yeso en la pierna izquierda. Y siendo observado por sus padres. -¡Doctor! ¡doctor! Rápido llama al doctor –dijo su padre al verlo abrir los ojos- La madre de Juan Carlos salió corriendo tan rápido como pudo. -Hijo dime… ¿estás bien? -Papa. ¿Cómo esta Areli? -Primero recupérate.Después hablaremos de ella. -No. tienes que decirme ¿como esta? -Lo lamento mucho hijo… hicieron todo lo que pudieron. Cuando la trajeron al hospital ya era demasiado tarde. -¿Murió? -Si. – Juan Carlos estuvo a punto de volver a perder la conciencia. No pudo evitar soltar un grito desgarrador de dolor. Mezclado con lágrimas-Los doctores dijeron que traía una herida en la cabeza. Que tuvo una hemorragia de sangre muy fuerte. Cuando llego ni los primero auxilios ni las descargas eléctricas pudieron hacer nada para ayudarla. -Tienes que estar mintiendo. ¡Tiene que ser mentira! Papa dime que es mentira. –Su padre se acercó para abrazarlo y consolarlo. Juan Carlos lloro como un niño pequeño. Sin consuelo durante horas. En la mañana siguiente después de una noche de tristeza y quedarse dormido abrazado a su almohada. Abrió los ojos lentamente. Su cuerpo se había recuperado. Pero su alma aun no encontraba consuelo. -Areli hoy he abierto los ojos. –Pronuncio las palabras esperando que ella lo escuchara. Donde sea que se encontrara- Es un día hermoso. Es como si la el día no comprendiera mi tristeza. Pienso que Dios quiere alegrar mi mañana un poco. Sabes yo nunca fui muy creyente en El. Solía ser como todo el mundo. Lo buscaba solo cuando necesitaba ayuda. Tú en cambio me contaste que siempre hablabas con Dios cuándo te sentías triste o cuando no lo estabas. Hoy lo necesito más que nunca. Mi alma y mi corazón no encuentran donde refugiarse. Le pidió a la enfermera que abriera las cortinas para dejar entrar los rayos de sol que se pegaban por la ventana. La luz entro iluminando y dando vida a todo el ambiente. -Mi madre me trajo una biblia. No he comenzado a leerla –Continuo- No sé por dónde empezar. Creo que la rabia me invade por momentos cuando pienso, que si ese trio de borrachos no se hubieran cruzado en nuestro camino. Tú todavía estarías aquí. Aun así hoy he tomado la decisión de perdonarlos. Supe que ninguno sobrevivió al accidente. No entiendo todavía por qué fui el único que salió con vida. Hubiera querido acompañarte donde sea que fueras… El día transcurrió lentamente. Llego la noche y cerró los ojos intentando dormir. Mientras lo hacía recordó con detalle cada momento de aquella cita. Su mente recordó hasta la más mínima insignificancia. El vestido, peinado, tacones, y sonrisa de ella. -Areli –pronuncio su nombre suavemente. Recordó el tono de su voz. Y unas lágrimas recorrieron los bordes de sus ojos- Nunca voy a olvidarte. Cayó en el sueño profundo y ligero a la vez. Dentro del cual logro verla una vez más… -Te vez muy triste. –Le dijo ella- Nunca me gusto verte así. Quiero que sonrías. mientrasle tomaba de la mano- -Areli. Te ves hermosa. Tal como te recuerdo. -No quiero que estés triste. Esta no será la última vez te nos volvamos a ver. Pero vine a despedirme de ti. -No. No pienso despertar. Quiero quedarme aquí contigo por siempre. -Hay una razón por la que aun sigues con vida. -Sin ti. ya nada me importa. -No. Sigues con vida porque Dios quiere que cumplas aun con la misión por la que viniste a la tierra. -¿Y cuál es esa misión? -No puedo decírtela. Pero Dios sí. – acaricio su rostro con la mano nuevamente. Como lo hizo en aquella ocasión en el bote del lago- Quiero que continúes con tu vida. Y logres todo lo que tenías planeado. Un día nos volveremos a ver. No te preocupes por mí. Estoy en un lugar donde no existe el dolor. Ni la maldad. Ni el sufrimiento. ¡Dios es real! Fueron las últimas palabras que le dijo antes de despedirse con un beso tan suave y tierno que le dio la tranquilidad que tango necesitaba Juan Carlos. Amaneció. Y se sintió mucho mejor durante todo el día. Las fuerzas le habían regresado. Los padres de Areli vinieron a visitarlo. -Areli te amaba mucho – le dijeron- Tal vez quieras tener su diario. Está lleno de hojas en las que escribió solo de ti. También nos entregaron sus pertenencias.En la cartera que traía cuando la rescataron. Y había esta libreta con esta hoja separada. Suponemos que era para ti. Un recuerdo fugaz llego a su mente. Cuando vio que sacaban una pequeña libreta de la cartera. Era la libreta que ella sostenía mientras estaban en el lago. Y decía: Juan Carlos estoy muy feliz por estar aquí contigo. Como nunca lo he sido en toda mi vida. Ahora tú eres eso ni más ni menos. Mi vida. He tomado la decisión de entregarte mi cuerpo y mi vida hoy. Jamás lo haría con ninguno que no fueras tú. Pero me consumo por dentro por hacerte mío también. Cuando regresemos te llevare a una habitación de hotel y no a un cine. Este será el compromiso que nos una. Aunque no es necesario porque nuestro amor es el pacto más grande que existe entre tú y yo. Ignoro muchas cosas de nuestro futuro. Pero quiero ser tu esposa. Aquella Ayuda idónea que te acompañe por siempre. Te amo. Eternamente tuya. Areli. Dedicatoria. Areli tu inspiraste esta historia. Eres la fuente de mi inspiración. Te amo mucho. Es tu existencia la que ha venido a dar sentido a la mía. Seguiré adelante escribiendo pensando en ti. Palabras de media noche a el alma de mi amada Esta carta esta inspirada por la historia anteriormente contada... "Esta es una carta que escribí en una noche de insomnio en mi habitación. Esta escrita en tiempo presente porque creo que ella aun me escucha. Arely han pasado los años comprendo que te he perdido completamente. Pero aun así formas parte de mi esencia como persona. Quiero dar gracias a Dios por haberte conocido. Has cambiado mi vida para siempre, Eres ese tipo de personas que cuando se cruzan en el camino de alguien, lo rectifica. Lo transforma para siempre. Yo estaba perdido, muerto antes de encontrarte, y ahora que te has ido vuelvo a sentirme así. Eres vida en las palabras que escribo. Gracias por todo lo que me diste. Siempre recordare tus ocurrencias, tus gestos, tu cuerpo, Tu sonrisa, tus grandes ojos, tu mirada, la forma en la que tapabas mis ojos por la espalda cuando me encontrabas en la calle, todas esas cosas tuyas se han grabado en mi ser. En lo más profundo de mí. Ahora veo a mí alrededor y me doy cuenta que en ningún lugar estas. Me ha costado mucho asimilarlo Lo nuestro parece una trágica novela de romance. Ojala fuera así. Ahora estoy solo. Me queda tu recuerdo, y es todo lo que necesito para seguir adelante. Por favor descansa en paz. Seguiré adelante con mis metas como me lo pediste en aquel sueño donde nos vimos por última vez. Quiero decirte que te extraño mucho. Te amo, y te amare siempre." El ocaso del vástago "Era una de esas noches frías y lluviosas del invierno santiaguino cuando Natalia abandonó su departamento decidida a encontrar a Gerardo, su compañero y amigo. Arropada en un cálido abrigo se internó en la borrasca rumbo al barrio bohemio donde su amigo solía ir en busca de compañía y diversión. Tenía que encontrarlo, la apremiante sensación de peligro era como una astilla en su mente que no la dejaba tranquila. Algo pasaba en la calle, podía sentirlo; la calle tenia un pulso, aquellos que habitan en ella, durmiendo en sitios okupa y bebiendo de lo que piden durante el día también. Hasta las mujeres de la noche tenían un pulso propio, los ladrones también. Algo estaba afectando el equilibrio de la calle y ella sabía perfectamente que era. Apuró el paso mientras una ráfaga de viento impertinente arremolinó caprichosamente su cabello negro azabache. A su paso iba dejando calles y veredas por donde parejas abrazadas y hombres con portafolios luchaban por conseguir algún vehículo que los sacara de allí, como si la lluvia fuese un ácido hirviente del que había que escapar. Nuevamente se ensimismó en sus pensamientos. Por su mente pasaban pedazos de imágenes y flujos de pensamientos los cuales no tenían otra cosa en común que generar tensiones relacionadas con la pérdida, con la muerte. Detuvo su atencionalidad en el recuerdo de un artículo de periódico reciente. La imagen de esas mujeres asesinadas, horriblemente desangradas y con marcas de colmillos en sus cuellos era el origen de sus peores miedos. - ¿Pero que mente enferma podría estar detrás de todas esas muertes? ¿Qué o quienes desangraría a mujeres de esa forma y les dejaría esas horribles marcas en el cuello?- Preguntas sin respuestas, solo tensiones y miedo. Inconcientemente comenzó a jugar con sus manos, acariciándose la punta de las yemas, como viendo que todo estuviera donde debía estar. Sus ojos negros como el espacio miraban en todas direcciones buscando cualquier cosa que pareciera peligrosa, pero solo veía las gotas de lluvia que se le venían encima, como si su cara fuera el parabrisas de un auto, y gente que al pasar por su lado la miraba ceñuda. Pronto llegó al sector del parque, aquello la puso inmediatamente alerta, aguzó el oído y comenzó a caminar casi al borde de la vereda; la luz de los autos al pasar le daba una seguridad extra. Volvió a llamar por milésima vez a Gerardo pero su celular no contestaba. Maldijo por lo bajo pero advirtió que el pánico se adueñaba de ella, las sombras de las cosas le jugaban bromas macabras mostrándole enemigos acechantes en cada rincón. Empezó a creer que efectivamente alguien o algo la seguía y observaba a lo lejos. Por un momento le pareció irrisorio que ella tuviera tanto miedo pero luego recordó bien como había empezado toda la cadena de temores. Después de las tres mujeres asesinadas Braulio, un conocido, desapareció sin dejar rastros y días después esa chica pintora que conoció en una fiesta también. Después de eso empezó a temer que a Gerardo le pasara lo mismo. Salió de sus pensamientos como quien detiene una película, algo no andaba bien. Le tomó un segundo darse cuenta que mientras caminaba había llegado al corazón mismo del parque y… No veía luz alguna procedente de ningún lado, ni sonido ni nada. - ¿Qué…? O no pero… Los árboles no tenían movimiento, ni una sola cosa se movía, nada vibraba, era la nada en el ojo de un huracán. Giró en redondo tan violentamente que un lado de su abrigo resbaló de su hombro. Frente a ella, a unos veinte metros, estaba él. Lo supo inmediatamente, era él. El ser inmortal que acecha en la noche. El predador omnipoderoso definitivo, contra aquello no habían opciones, no había escape…solo muerte. Atinó a huir, en lo profundo de su centro vegetativo sus reflejos no vieron otra opción. Corrió como nunca lo hizo mientras atrás el hombre iniciaba la persecución ávido de ella. Natalia fue conciente de que no sabía para adonde corría, debía llegar a terreno seguro, donde hubiera gente, pero no podía orientarse sin luz; él se lo impedía con su poder. Forzó su marcha enalteciendo su cuerpo lo más que pudo. - No mires atrás, no mires atrás…Miró atrás, él se había detenido, aparentemente aburrido de aquel juego estúpido. Levantó un brazo con la palma extendida… Un árbol golpeó brutalmente a Natalia con un nudoso tentáculo de madera y luego otra rama más delgada comenzó a envolverla. Él llegó junto a ella, con una mueca desagradable en su rostro… Natalia lo miró con un profundo desprecio. - ¡¡¡Esto no te va a salir tan fácil hijo de puta!!! – Chilló y de súbito destruyó la rama que la envolvía con la rapidez cortante de la bestia. Una ráfaga veloz cortó el pecho del hombre y detuvo su nuevo intento de azuzar la naturaleza con su otra mano, ahora convertida en una poderosa zarpa de lobo. Fue como querer oponérsele a un gigante, no, a un monstruo, a un titán. El Cazador empujó a Natalia como si fuera de papel y azuzó a la naturaleza. Otro golpe salvaje impactó a Natalia, esta vez en la cabeza y la dejó aplastada en el lodoso suelo. La preciosa vitae se le escapaba y con ella su fuerza, calculó que si no fuera por su resistencia sobrenatural ya habría caído en letargo. Aumentó su poder excitando a su bestia interna, parte de su sangre se quemó como combustible en un carburador activando el frenesí y se abalanzó sobre el cazador con garras de lobo de treinta centímetros y gruesas como palos de escoba. Él la miró con una paz absoluta y una esfera de luz lo envolvió todo a varios metros, apenas Natalia entró en ese radio de efecto su frenesí desapareció en medio de un quejido lastimoso, como quien echa a un perro de un puntapié. El vampiro cayó a los pies del cazador, este la golpeó enviándola a varios metros de distancia. Derrotada, Natalia decidió usar su último recurso y escapar, hace poco que había adquirido esta habilidad de su disciplina y no la había practicado mucho pero era su última opción. La sangre le había dado la asombrosa habilidad de transformarse en niebla, la cual podía mantener su unidad con el solo poder de su conciencia, esto no la protegía del sol, el cual seguía destruyéndola al instante, pero le podía permitir huir ahora. El cazador se acercaba, en su mano derecha brillaba una pequeña partícula de luz. - Oh no…mierda…ooohh…nooo…- Sabía que era eso, había escuchado historias, meros rumores de que era eso. Quemó lo poco de sangre que le quedaba y comenzó a evaporarse aunque en realidad la niebla resultante se iba acumulando arriba de lo que iba quedando de ella. Por primera vez el cazador pareció sorprendido, en su mano la partícula de luz tenía ahora el porte de una pelota de tenis… - Más rápido, por favor más rápido- Suplicó Natalia viendo horrorizada al cazador mientras su cabeza comenzaba a disolverse. Pero entonces entendió su error, no sabia como controlarse, no sabia como mover su incorpórea forma de niebla, no había practicado lo suficiente. El cazador se quedó plantada a su lado, observándola con la cabeza hacía arriba, en su mano brillaba un esfera de luz del porte de un balón de football. Entonces estiró esta luz como si fuera una sustancia liquida, moldeable, dócil y en su mano derecha quedó formado un tubo de luz resplandeciente, como si fuera un tubo de neón robado de un escaparate. Una espada de luz. Luz de sol invocada por el poder de la Fe Verdadera del cazador. Saltó sobre esa bruma neblinosa cortándola con el arma santa, no para destruir, o no nada de eso, sino para purificar, los vampiros no lo entienden, no es para destruir, es para purificar y otorgarles el perdón divino. En su estado difuso Natalia sintió su desintegración final y recordó lo que antes había sido…Entendió que en todas esas décadas como vástago había olvidado lo que significaba ser un vampiro. Muchas fiestas, mucha bohemia, demasiados juegos de sociedad… Ser un vampiro no era un chiste, no era una broma. Ser un abrazado era un drama, un tormento de soledad y sufrimiento eterno. Una pugna sin fin entre la Humanidad y la Bestia, una lucha entre ambas por dominar en un cuerpo muerto. Una eternidad para pagar por lo que los primeros chiquillos del creador habían echo y arrepentirse… Solo le quedaron unos últimos pensamientos para Gerardo y para esos malditos imitadores baratos de mierda que se visten de negro y salen a creerse algo que no entienden. Si estos malditos no hubieran asesinado a esas mujeres creyéndose vampiros el cazador no habría venido a Santiago, donde siempre se deja con vida a los recipientes. La paz, caliente como una hoguera comenzó a devorar su conciencia pero la paz, si…era tan agradable, el perdón, si ahí está el perdón, si aaahhhh… El cazador deshizo la espada de luz al ver terminado su trabajo. Desconectó la esfera de silencio y de golpe el sonido, la luz y el movimiento volvieron al parque, ahora era un hombre más como cualquier otro paseando por el parque Forestal una noche lluviosa, pero mañana volvería… Las cosas van a cambiar en esta ciudad…" LOS DOS MONTEADORES Y LA SAYONA Hay distintas versiones de esta historia, en distintos paises se conoce con distintos nombres... "Dos monteadores salieron una tarde del pueblo para adentrarse en la montaña. Llevaban comida para varios días. Caminaron toda esa tarde y cuando cayo la noche hicieron fuego y guindaron sus chinchorros en dos árboles en el monte tupido. Y ahí, mientras se calentaba la comida, uno se puso a recordar a su novia: lo linda que era, qué negros tenía los ojos y la voz suavecita, como la piel de su cara y de su cuello... -No hable de mujeres compadre, compadre. ¿No ve que estamos en un centro de montaña? -¿Y eso? -Es que no debe hablarse de mujeres en un centro de montaña. -No estaba hablando de mujeres, estaba recordando a mi novia. -lo mismo da, igual se nos puede aparecer la sayona. Nada mas nombrarla sintieron un silbido del lado de la quebrada. Y unas pisadas. El fuego comenzó a chisporrotear como si le hubiera caído aceite, y los dos monteadores quedaron sin habla sintiendo aquella oscuridad, escuchando ese silbido y mirando sin ver hasta que una luz se vino hacia ellos, como flotando, y ya cerca esa luz era una muchacha linda de ojos brillantes que venía sonriendo y caminando así, con una gracia. -Buenas noches. Y sin esperar a que le respondieran se sentó al lado de ellos siempre sonriendo. Comenzó a tomar trozos de cazabe con unos dedos largos y blancos y en cuanto se los echaba a la boca los escupía al suelo. -La sayona -dijo uno de los monteadores con un hilito de voz y ella lo escuchó, claro, pero no dijo nada. Pero el otro, el de la novia, la miraba embobado. Se parecía a su novia, los ojos tan lindos y esa sonrisa... Y cuando ya fue hora de irse a dormir le dio espacio en su chinchorro, que era de los grandes, mientras su compadre apagaba la lámpara y se acostaba en el otro, así, guindado más bajo. Y entonces todo estuvo oscuro, porque no hubo luna y sólo se escuchaban los ruidos de la montaña. Y el compadre no supo si se durmió. Lo que si fue cierto es que tarde en la noche sintió unas gotas que caían al suelo. Una tras otra, parejitas. "tac, tac, tac", como el final de una lluvia en las hojas, pero más pesadas. Sacó la mano. Una gota cayó, caliente, espesa y pegajosa. Temblando, encendió la lámpara y se asomó al chinchorro que estaba guindado alto. Ahí estaba su compadre, ido en sangre, desgonzado y con los ojos blancos viendo al cielo. Pero apenas pudo verlo, porque del mismo chinchorro salió la mano huesuda y el rostro de una calavera con unos ojos que eran una llama de candela. Y la sayona se le vino encima. Botó la lámpara y corrió. Se vino por esas montañas, en lo oscuro, con la sayona brincando atrás, silbando su silbido de muerte y echando candela por los ojos. Y cuando ya parecía que lo iba a agarrar, cuando ya sentía un aliento caliente en el pescuezo, vio un caño de agua. Y ahí se tiró, en medio del arenal, con los brazos abiertos en cruz. La sayona se quedo parada silbando y resoplando. -Vente, vente, vente -silbaba la sayona. Y el hombre volteó la mirada y tartamudeo un rezo. -Vente, vente, vente -repetía la sayona con su voz hueca de calavera. Y esa voz horripilante lo halaba. El rezo se le secó en los labios y aunque estaba en cruz, pareció que la sayona iba a brincarle encima, pero entonces, justo en ese momento. cantaron los gallos. Y la sayona se volvió como de agua, primero y después de aire y su silbido se apagó y ya no estaba más." PRONTO CONTINUARE CON LA SEGUNDA PARTE! SALUDOS TARINGUEROS!