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Usuario (Argentina)
El meteórico aumento patrimonial de Echegaray En diez años aumentó sus bienes 82 veces. Es uno de los hombres más ricos del Gabinete y su sueldo es más alto que el la Presidenta. Galería patrimonial. POR DIEGO LEUCO | FEDERICO MAYOL | NICOLÁS DIANA En el 2001, Ricardo Echegaray era un abogado del montón que tenía dos Volkswagen –un Gol y un Polo– y una casa en Santa Cruz. Su magra declaración jurada mostraba un patrimonio de 48.907 pesos. Exactamente diez años después, el centinela de las cuentas personales de los pequeños y grandes contribuyentes incrementó su patrimonio un 8.100%. Ahora declara 4.009.392 pesos –82 veces más–, vive en el country Talar del Lago, en Pacheco, en el partido de Tigre, tiene oficinas y un terreno en Nordelta, en el mismo municipio bonaerense, y veranea en su flamante departamento en Punta del Este. Para disfrutar a pleno de las costas uruguayas compró dos jet ski Yahama (a los que llama “yet sky” en su declaración). Una versión K del antiguo y condenado “deme dos”. Desde que comenzó la gestión kirchnerista, en el 2003, la situación patrimonial de Echegaray no paró de crecer. Los períodos más polémicos son los que abarcan del 2006 al 2007 y del 2007 al 2008. En esos años, los aumentos fueron del 129% y del 124%, respectivamente. El 2007 fue un año próspero. Echegaray compró un auto cero kilómetro y la casa en el country a increíbles 632.000 pesos. Para lograrlo pidió un crédito hipotecario al Banco Nación y vendió en 267.000 pesos la casa que había adquirido en 60.000 pesos; y por un terreno que le había costado apenas 17.836 pesos, le dieron 64.324 pesos. Uno de los negocios más escandalosos de su carrera comenzaba a rendir sus frutos: Echegaray fue uno de los funcionarios K que compraron terrenos fiscales en la exclusiva villa sureña de El Calafate a un precio irrisorio, por decreto del intendente. Se hizo de 6.539 metros cuadrados con una inversión de solo 56.452 pesos, y luego los vendería a su verdadero valor de mercado. En el 2008, la acumulación inmobiliaria se incrementó de manera llamativa. Vendió una propiedad en Chubut que él valuaba en 150.000 pesos y los otros tres terrenos fiscales que le quedaban –por los que había abonado solo 38.618– y logró hacerse de nada menos que 888.334 pesos. Otra vez: compró a precio imposible y vendió al valor real. Ese año también logró cancelar en tiempo récord la deuda hipotecaria que había contraído con el Banco Nación. Adquirió un departamento en Barrio Norte, una camioneta Toyota Hilux, pagó todas sus deudas y abonó los primeros 100.000 dólares de su casa en Punta del Este. Su manejo de las finanzas fue mágico: vendió bienes por 888.334 pesos y gastó 1.297.289. Así y todo, le quedó un resto de 110.000 dólares, que decidió guardarlos debajo del colchón. Y eso que ya era jefe de la AFIP. Ese año su vida cambió. Pasó de tener 868.395 pesos a 1.945.369. Era millonario. Echegaray es uno de los funcionarios más ricos del Gabinete y percibe un sueldo incluso más alto que el de Cristina. Gana 95.800 pesos al mes, según su última declaración jurada correspondiente al 2011.
“¡Devolvé la bolsa!”, el grito que Felisa Miceli se cansó de escuchar El martes 5 de junio de 2007, a las seis de la mañana, su vida cambió para siempre. Fue ese día cuando personal de la Brigada de Explosivos de la Policía Federal encontró, durante una inspección de rutina, miles de dólares, pesos y euros en el baño de la entonces ministra de Economía. Ciento cuarenta mil dólares, cincuenta mil euros y cien mil pesos detallamos entonces con Luciana Geuna cuando informamos sobre el hecho en Perfil. Eso decía el acta que labró la policía aquella mañana en medio del escándalo. El acta fue destruida por orden de Felisa Miceli . Un segundo testimonio dio cuenta de otra cantidad de dinero: 100.000 pesos y 31.670 dólares. La cifra era menor pero el problema seguía siendo el mismo: ¿Qué hacía esa cantidad de cash en el baño ministerial? La mujer de la bolsa fue víctima de la sorpresa. Sus explicaciones fueron confusas y contradictorias: primero dijo que el dinero era de ella, estaba en su declaración jurada de Ganancias y era para comprarle un departamento a su hija . Ninguna de las agendas secuestradas durante el allanamiento mencionaba una cita inmobiliaria. Después dijo que era dinero para comprar su propia casa y que lo había dejado en el baño de la oficina para depositarlo a la mañana siguiente en el Banco Nación. Más tarde dijo que el dinero era un préstamo de su hermano Horacio, conocido comerciante del mundo de los laboratorios. Meses después del escándalo, cuando ya era ex ministra, declaró ante Servini de Cubría que el dinero era un préstamo de su otro hermano, José Rubén, a quien habían intentado proteger del escándalo porque era víctima de una enfermedad. A esa altura ya se sabía que el lote 38057 BCO30, el fajo termosellado de los cien mil pesos con la referencia del Banco Central, había llegado a Miceli por una ruta ilegal . Los ejecutivos de la financiera Cuenca declararon ante la Justicia haber recibido el lote pero, según dijeron, nunca había salido de ahí, y ni Horacio Miceli, ni Felisa Miceli ni su esposo, el Pacha Velasco, tenían cuenta en el lugar. La realidad se colaba por los costados: en Radio del Plata Verónica Castañares leía el mensaje de un oyente: “La bolsa de Felisa era una coima del Banco Hipotecario por un trabajo que una señorita hizo para la financiera Cuenca. Cien mil fue la parte que le tocó a Felisa pero salieron trescientos mil en total, que se dividieron para otras partes”. Otros veían en el escándalo el resultado de una interna entre De Vido y Alberto Fernández. “Nunca pensé que esto iba a llegar a tanto”, le dijo Felisa el pasado 6 de octubre a FM Identidad. “En un país donde mueren cincuenta personas en una tragedia ferroviaria, donde pasan tantas cosas, que la Justicia jorobe con esto me parece un poco raro. Todo el país sabe que esto fue una cama”. “Felisa ya fue. Esta muy sola, el juicio lo va a perder”, le dicen a Clarín quienes todavía la frecuentan en el exilio del poder. “Le pasó por boluda, por inexperta”, dicen otros allegados. “Y cometió el peor de los errores: le mintió a Néstor diciéndole que la plata era suya”. La primera mujer ministra de Economía de la Argentina tiene hoy sesenta años y será, también, la primera funcionaria kirchnerista en llegar a un juicio oral, el próximo lunes a las 10,30 en el SUM de los tribunales federales de Comodoro Py con transmisión en directo por internet. Según comentó Sergio Schoklender a Clarín esta semana, Felisa llegó a las Madres por una propuesta suya, “y Hebe lo consultó con Néstor, quien dio el OK”. “Le planteamos que se hiciera cargo de la dirección financiera de la fundación”, dice. “Cuando yo renuncio a la Fundación en mayo de 2011 y lo echan a Pablo, Felisa se queda con el contador Roberto Domínguez, puesto por Boudou, a cargo de toda la gestión. Y la vacían. Se chorearon más de 200 millones de pesos. Junto al Barba Gutiérrez (intendente de Quilmes), arman un fideicomiso trucho y la plata va a parar ahí. Dejaron a 6.500 familias en la calle”, agrega Schoklender. “Las Madres hoy somos felices porque nuestros hijos están en ellos, los que están trabajando”, dijo Hebe de Bonafini en abril del año pasado, durante un acto. “Nuestros hijos son Amado Boudou y Felisa Miceli , los sentimos nuestros”. Miceli, que escuchará desde el lunes las declaraciones de 60 testigos, está imputada en otras causas judiciales: en una de ellas está acusada por presuntas irregularidades en la venta del frigorífico Santa Elena a la firma Santa Elena Alimentos SA, que se concretó a través de un acta del directorio del Banco Nación firmada por Miceli a cargo de la presidencia en 2005. La operación se concretó por 3.500.000 pesos mientras el valor de mercado era de al menos veinte millones . También fue denunciada por el uso indebido de custodias y autos oficiales cuando ya no estaba a cargo del Ministerio de Economía. Hoy conduce el CEMOP (Centro de Monitoreo Económico y de las Políticas Publicas) que depende de las Madres. Sigue viviendo en Amenábar al 3.900 del barrio de Saavedra y figura como categoría F del monotributo ( con una facturación de hasta 96.000 pesos anuales ). Ya casi nadie le grita por la calle “¡Devolvé la Bolsa!” y su rostro suena vagamente conocido. El lunes la luz volverá a posarse sobre él. Iinvestigación: JL/ María Eugenia Duffard/Amelia Cole

De no creer Tengo una sola duda con el 8-N: no sé si calificarlo de fracaso o ir más allá y hablar de desastre. Hubo un millón de personas, lo cual quiere decir que 39 millones le dieron la espalda a la protesta. Tranqui, Cris: vamos muy bien. Esta vez la cosa no nos agarró desprevenidos y el operativo anticacerolazo funcionó a las mil maravillas. Fue una gran idea que nuestras principales espadas para convencer a la gente de no sumarse al reclamo hayan sido Aníbal, D'Elía y Hebe, tan creíbles ellos, tan queribles, tan irreprochables en su reputación e imagen. En estos momentos de gloria no debemos olvidarnos tampoco del extraordinario servicio prestado por tanta gente y tantos medios. Al tipo que en Tiempo Argentino tituló el mismo jueves, a todo lo ancho de la página, que "el golpe de calor tiene una mortalidad del 70%" hay que darle algún premio a la astucia. Igual al genio de C5N que resumió el avance de multitudes por la 9 de Julio con la siguiente leyenda al pie de la pantalla: "Caos de tránsito". Pienso que picardías como ésas, surgidas del ingenio nacional y popular, contribuyeron a que todo concluyera en lo que fue: un verdadero fiasco. Y sé de lo que hablo porque yo estuve allí. En mi condición de trabajador de las letras y pensador posmoderno, fui comisionado por Unidos y Organizados para recorrer la ciudad y el conurbano durante la protesta, hablar con la gente, tomar apuntes y recoger después mis impresiones en un informe, del que aquí sólo adelantaré algunos párrafos. Eso sí, los más jugosos. Por cierto, fue una tarea grata. En todos lados me encontré con compañeros de la AFIP, de la SIDE, de La Cámpora, desarrollando con gran abnegación (hay que meterse en medio de esas turbamultas fachistoides) su trabajo de espiar, fotografiar, filmar. Viático reforzado aparte, lo hicimos como servicio a la causa y por amor a la camiseta. ¿Qué me llamó la atención de las concentraciones? Muchas cosas. Los tipos estaban bien organizados: nunca pude ver dónde metieron los ómnibus que usaron para traer a la gente de las estancias, countries y barrios cerrados. Tampoco vi reparto de choris y Cocas, lo cual me hizo pensar que les dieron de comer en los bondis. Además, esta vez, a diferencia del 13-S, lograron reclutar (no quiero pensar la plata que habrán gastado) mucha gente sencilla, empleados, obreros. Es decir, ¡consiguieron pueblo! ¿De dónde lo habrán sacado estos cretinos? En algunos casos era obvio que habían ofrecido combos, porque se veía a familias enteras. También fue una maravilla el operativo de rotación de manifestantes entre los distintos barrios de la Capital, para dar la idea de que eran muchísimos y que estaban en todos lados. Seguramente han juntado gente en las provincias con una promesa tentadora: "Conozca en cuatro horas los 100 barrios porteños". Gracias a Dios me di cuenta de la maniobra, porque si no hubiese creído que media ciudad se había volcado a las calles. En otros aspectos la movilización fue pobrecita. Lo único que sabían cantar era el Himno, no había líderes ni discursos y todos repetían la misma cantinela: más seguridad, menos inflación, menos corrupción, libertad de prensa, independencia de la Justicia, no a la re-re. ¿No es sugestivo que se hayan visto tantas pancartas con idénticas consignas? Es evidente que se las repartieron y que la pobre gente las levantaba como por obligación. En el Obelisco, un cacerolero irreverente decía: "Presidenta, menos micrófono y más audífono". La señora estaba en Olivos: no creo que lo haya escuchado. Hablando de Olivos, chapeau a los organizadores. La verdad es que ahí juntaron una multitud. Mi sospecha es que los llevaron engañados, diciéndoles que si se portaban bien ella iba a salir y les iba a dirigir un discurso, quizás por cadena. Había que ver con qué entusiasmo cantaban y saltaban. Había que ver cómo el nombre de Cristina estaba en boca de todos. Me la imagino a la señora en la residencia, muriéndose de ganas de salir a abrazarlos. Me dicen que finalmente salió, pero con tanta mala suerte que ya no quedaba nadie. Eran las 5 de la mañana. Lo del interior del país creo que no fue relevante. Es sabido que en estas épocas de temperaturas insoportables la gente prefiere estar fuera de sus casas, en la vuelta al perro. Las únicas protestas que entiendo y justifico son la que hubo en el exterior, desde Estados Unidos hasta Azerbaiján. Eran argentinos indignados porque quieren pesos y no consiguen. Un vergonzoso cepo al revés: les ofrecen dólares. Para terminar, déjenme compartir las tres conclusiones que he sacado: 1) Evidentemente estamos ante una intentona golpista: he visto a mucha gente golpeando cacerolas. 2) El 8-N asistimos a un espantoso experimento de ingeniería social: los organizadores mezclaron personas de todo el país, de todas las edades y de todos las clases sociales, les hicieron memorizar consignas y les infundieron altas dosis de inconformismo, y ahora nos quieren hacer creer que la Argentina ha sufrido un dramático vuelco y que los opositores son mayoría. 3) Por lo que pude oír en las calles, muchos ya están pensando en la próxima convocatoria; hablan de una protesta de tal magnitud que reducirá la de anteayer a una insignificante marchita. Un comentario al margen, destinado a mis compañeros de militancia e influido por la ola de calor: esto es un infierno..
Señora, haga algo: ¡se nos animan todos! Por Carlos M. Reymundo Roberts | LA NACION Los buenos gobiernos se ven cuando las papas queman, y esta semana podemos sacarnos el sombrero. Qué bien estuvo Juanmanuelito Abal Medina. Transformó un reclamo salarial de tipos a los que les habíamos quitado hasta el 70% de su sueldo en un golpe de Estado. Eso es tener mística. Los de Prefectura y Gendarmería se sacaron más cuando lo escucharon, pero hay que entender: son gente de un discurso plano. Y qué bien estuvo la Garré. El miércoles, en el peor momento, apareció ante las cámaras para decir que con el relevo de las cúpulas de las dos fuerzas la situación había quedado "normalizada". El problema fue que, mientras huía sin contestar una sola pregunta, la televisión volvió a mostrar que los insubordinados seguían con su protesta y eran cada vez más. Por eso amo a la ministra: me enternece su candor y las pilas que le pone a todo. Ya tengo el título para su libro biográfico: "Sangre, sudor y Garré". Cristina aportó lo suyo. En medio de ese hervidero, de la tensión que crecía, del afán de todo el kirchnerismo para convencer al país de que estaba en marcha un movimiento destituyente, nos presentó entre sonrisas al presidente del Líbano. Y discurseó durante 15 minutos sobre Medio Oriente. Lo que le pedimos a nuestra líder es eso: que enfrente una revolución sin perder la calma y hablándonos de bueyes perdidos. Ojo que no me chupo el dedo. También vivimos momentos complicados. Un poco nos desestructuró que el levantamiento fuera de tipos que -no sé cómo decirlo- no son fáciles de catalogar. Nacieron lejos, viven en pueblos desconocidos, tranquilamente pueden llamarse Epifanio Gualberto González y no hablan ni de re-re, ni del cepo, ni de libertad de prensa. ¿Por dónde les entrás? Yo propuse que los tratáramos de esbirros de los poderes concentrados, pero me dijeron que no daban el physique du rôle . Tampoco ayudaban sus pancartas. Buscamos y buscamos, y sólo vimos leyendas como "Por un salario digno" y "Familias de gendarmes unidas!" Queríamos infiltrarlos con nuestros chicos de La Cámpora, y todos los que se presentaron venían con pilcha de marca y olían a Puerto Madero. No veo la hora de que reclutemos algún morocho, por lo menos para mostrarlo en los actos y llevarlo a los programas de televisión. Lo que es la vida: el jueves estábamos reunidos en la Casa Rosada, viendo qué hacíamos, y terminamos reconociendo que preferimos a los caceroleros del 13-S, a quienes todos los calificativos les quedan bien: fachos, garcas, gorilas, coleccionistas de dólares, piqueteros de la abundancia, la División Miami, soldadesca de Macri. Con los gendarmes y prefectos se complica. Son personas sencillas, no politizadas, ganan dos mangos y la gran mayoría lleva tres generaciones votando al peronismo. Además, a muchos los trajimos de Formosa, del Chaco o de Jujuy, los separamos de sus familias y los mandamos a combatir la delincuencia en el sur de la ciudad y en el conurbano más violento. Es un horror. No la situación de esa gente: es un horror cuando el relato se complica tanto. Para peor, Macri se despegó de ellos y les pidió que volvieran a sus casas, la oposición nos acompañó en el comunicado de repudio y la prensa hegemónica no dudó en hablar de insubordinación. Por eso, no podíamos denunciar una gran conspiración orquestada contra el Gobierno. Obviamente salimos igual a calificarlo de golpe, pero estos miserables ni siquiera golpeaban cacerolas. No sé qué pasa. Es como que todos se nos animan. No estoy pensando sólo en estos milicos frustrados que no aceptaron la sintonía fina en sus sueldos. En Harvard, diez imberbes se le plantaron a Cristina y la pusieron a parir; la CGT oficialista no le hizo caso cuando les pidió que no pusieran de jefe a Caló; nuestros propios funcionarios se reúnen a escondidas con periodistas para contarles que están preocupados por el desgaste y por lo mal que la ven a la jefa, y, el colmo de los colmos, en África los fondos buitre lograron que nos retuvieran la Fragata Libertad. En este último caso, lo mejor sería mandar al canciller Timerman. En una de esas tenemos suerte y lo retienen a él. Estos síntomas de rebelión en la granja tienen que ser atacados de raíz, porque un día nos vamos a desayunar con que Barone pide conferencias de prensa, Víctor Hugo desliza una crítica, Kicillof se reúne con el FMI, Boudou se deja ver arriba de una moto con Vandenbroele y a Moreno se le escapa la palabra inflación, a Echegaray, cepo, y a Aníbal Fernández, inseguridad. Hay que estar atentos porque la batalla cultural vive instancias cruciales. Es hora de volver a las bases. Más discursos, más cadenas, más aplaudidores. Nuevas denuncias de golpe. Ahora que a los trenes se les ha dado por chocar o incendiarse todos los días, digamos que es obvio que los ferroviarios están en algo destituyente. También, más anuncios y promesas. Si hay que inaugurar un bebedero de plaza por décima vez, se lo inaugura. Más épica. Más Chávez (si Capriles no se lo lleva puesto mañana), más Ahmadinejad y menos Obama, que ni nos da la hora. Más Angola y menos Europa. Más pesos y menos dólares. Más La Matanza y menos Harvard. En una palabra: más Cristina. Ésa es la clave. Más Cristina. Señora, ¡la necesitamos! ¡Señora! ¡Señora! La pucha, no contesta.

La rebelión de los pañuelos El último adiós a Susana Dillon Los dictadores desprecian a la vida porque prefieren sentirse dueños de la muerte. Ese dominio, mal que les pese, tampoco es severo ni infinito. Queda una historia vivida y otra por narrar, aún cuando algunos prefieran obstinarse al olvido ó reducirse al relato inmoral ceñido por el puñal y la sangre. La rebelión contra los tiranos y sus indebidos obedientes nos descubre finalmente al amparo de mujeres con pañuelo blanco. Madres que volvieron a parir la lucha de sus hijos desaparecidos y a describir el relato de los que no mueren, ni aún muertos. Cuando Susana recibió a su nieta recién nacida sabía que no volvería a ver a su hija. Sin embargo, no debieron imaginar los esbirros del genocidio que aquella mujer de profunda belleza y ojos pincelados por el mar fuera el reservorio moral que aleccionara la herencia de homicidas y cómplices. 35 años fundamentaron una lucha que pareció de corceles y de aceros, aunque la única protagonista fuera una madre y su militancia febril. La Olivetti de color plomo, apuntes esparcidos por la mesa de madera, un recorte del Página 12 y el aroma de un café tibio a medio tomar formaban parte del escenario donde la conocí. En el comedor del pequeño departamento sobre calle Moreno había un cuadro de Rita en blanco y negro y un portarretrato de María Victoria, aún adolescente. En la biblioteca a la par de la puerta de acceso, entre libros de Galeano y Cortazar, estaban sus propias publicaciones. Ese día me regaló “Mujeres que hicieron América”, su opera prima nacida en la experiencia de sus viajes por Latinoamérica. La ancianidad no le había empañado su guapeza, ni logró aplacar la fortaleza de sus ojos de cielo. Solo la torpeza de sus pasos pequeños parecía revelar la vejez. “Hay una falta de educación para lo imprevisible”, expresó Susana en una de sus últimas entrevistas. La escritora y maestra sabía que aún en el poder redundante de quienes ostentan los hilos del sistema, la existencia dispone grietas con saldos, por suerte, irreversibles. Susana, fue una obstinada luchadora por montar la crisis en el convencionalismo riocuartense y resistir el lastre del abandono sobre los ninguneados de siempre. “La madre de los desaparecidos” obligó a muchos descendientes y obsecuentes del poder dictatorial a cruzar la calle para evitar su mirada aleccionadora. Aún en democracia, las víctimas del abuso policial ó el letargo judicial y político en la búsqueda de la verdad, hallaron en ella la respuesta moral a sus reclamos. Susana no pudo ver sentenciados en vida a quienes mataron a Rita y su yerno, ni pudo colocar las flores sobre las tumbas todavía vacías. El Tribunal Federal Número 1 prevé comenzar a juzgar este año a Luciano Benjamín Menéndez y otros represores por la muerte de su yerno, Gerardo Espíndola. Gerardo y su esposa, Rita Ales, fueron secuestrados de su vivienda en Río de los Sauces por un grupo de personas de Inteligencia militar vestidas de civil. Entre ellas, aparecían Luis Manzanelli, Carlos Vega, Oreste Padován y Ricardo Luján. Gerardo había sido derivado a la Perla y tras varios días de sometimiento a torturas y vejámenes fue asesinado y enterrado en una fosa común. Susana supo por un sobreviviente que su hija murió fusilada. Rita estaba embarazada de 6 meses cuando fue secuestrada y finalmente dio a luz en el Hospital Militar de Córdoba. La beba fue entregada a Susana en una caja de cartón, con una carta que decía:“Me llamo María Victoria, soy sana, tomo leche Nan” Susana duerme ahora su noche más larga, en un reencuentro eterno con Rita. Las certezas que nos legó se definen también como nuestras deudas. El destino de muerte parece alcanzar algunas veces a la muerte misma y se expresa en una trama infinita, rebelde, valiosa y temperamental. La Madre de la Plaza fue la rebelión permanente contra los mercaderes que siembre equilibran la balanza a su favor. Parte de la revolución que buscó recuperar su tiempo y espacio. La mujer convencida de haber vivido como pensaba. La cálida sensación de la madre que nos parió en Verdad, Memoria y la búsqueda de Justicia http://www.telediariodigital.net/2012/09/la-rebelion-de-los-panuelos-2/
Abal Medina, el que le dice “jefe” a todo el mundo POR JORGE LANATA Abal Medina es de las personas que nunca se quedarían hasta el final de una fiesta: sabe irse a tiempo . Quien se define en Twitter como “argentino, politólogo, hincha de River y peronista K” fue un chachista de la primera hora, luego trabajó con Bielsa, después con Filmus, entró al gobierno de la mano de Alberto Fernández, más tarde acompañó la gestión de Massa, y era el único funcionario autorizado para permanecer en la habitación 206 del sanatorio Los Arcos cuando convalecía allí Néstor Kirchner después de su segunda operación de urgencia. “Un buen político es aquel que se anima a decir ‘Sin embargo’”, le escribió en una dedicatoria a Alberto Fernández citando a Max Weber. Es, para decirlo de algún modo, una persona “diligente” , que suele llamar “jefe” a todos los que se encuentran por encima de su círculo de poder. “Juan Manuel está tan pendiente de la mirada de Ella que dejó de ser él ”, describe Laura Di Marco en La Nación, citando el comentario privado de alguien que compartió horas de trabajo con Abal durante su cuarto de hora ibarrista. “El lacayismo es la ideología dominante del kirchnerismo”, bromean otros funcionarios K que no admiten a Abal como parte definitiva de la “tropa propia”, aunque ante La Cámpora le suma puntos haber sido sobrino de uno de los fundadores de los Montoneros , aquél que protagonizó el “Aramburazo” (así llaman los chicos K al asesinato de Aramburu). Su padre fue el organizador del Operativo Retorno que concluyó con el regreso de Perón en 1973 y el impulsor de la liberación de los presos políticos durante el gobierno de Cámpora. Su tío, Fernando Abal Medina, uno de los fundadores de Montoneros y participante en la ejecución de Aramburu. La versatilidad de Abal está en su adn: Abal Medina padre llegó a México exiliado en 1982 gracias a Fernando Gutiérrez Barrios , funcionario del PRI y ex director de la DFS (Dirección Federal de Seguridad), un grupo policial dedicado al espionaje y a la inteligencia del gobierno, temido y acusado de reprimir y desaparecer a dirigentes guerrilleros locales. Para decirlo de otro modo: pasó de ser perseguido en la Argentina a perseguidor en México , donde comenzó su relación con la familia Slim. El subdirector del DFS era Julián Slim Helú, hermano del hoy primer millonario del mundo según la revista Forbes, con un patrimonio cercano a los 60 mil millones de dólares. Abal Medina padre niega tener algún tipo de relación profesional con Slim , aunque acepta mantener una vieja amistad. Todas las fuentes consultadas por Clarín lo señalan como introductor del mexicano en la Argentina, donde Slim posee la empresa de telefonía Claro, el 8,4% de la expropiada YPF, el Zoo de Buenos Aires, la empresa Ticketmaster y un porcentaje de las inversiones locales del Grupo PRISA, propietario de Radio Continental y FM Hit. Hay quienes vinculan también a Slim con el frustrado negocio de la TDT, Televisión Digital Terrestre, en el que el Estado nacional adquirió 1.200.000 budineras a un costo millonario y que transmite a través del satélite AMC6, propiedad del megamillonario mexicano. El nexo Slim Abal Medina forma parte, incluso, de una causa judicial: en la página 12, inciso 14, del fallo de la jueza federal Sandra Arroyo Salgado de la causa 8407/06, por la que se procesó a ocho acusados de espionaje de mails a funcionarios y famosos , se da cuenta de un mail dirigido por Abal Medina a Alberto Fernández en el que “presionaba” para que su padre se entrevistara con Kirchner en México. “Callate, rata, vos eras el que se arrastraba para que le presentara a Slim a Kirchner ”, lo increpó un mediodía el ex canciller Rafael Bielsa a Abal Medina padre en el restaurante La Brasserie del Hotel Plaza, en un cruce que terminó a las trompadas y trascendió a la prensa. Aquel mediodía Bielsa le recordó otro dato molesto: que fue a través de Abal padre que Francisco Javier Trusso, el ex banquero responsable de la caída del Banco de Crédito Provincial de La Plata, llegó a vincularse en México con la Universidad de Guadalajara, donde dicta clases de economía. De tal padre… “Es un soldadito obsecuente, un hiperquinético, de esos que te hablan todo rapidito”, se exaspera un ex funcionario del Gobierno. “ Su poder reside en la obsecuencia . Es absolutamente cristinista, pero un oportunista”. El cristinismo de Abal Medina conspira contra su química personal: fuma casi tres atados de cigarrillos negros pero evita hacerlo en Casa de Gobierno, temeroso de la reacción de la Presidente , ex fumadora conversa. Su patrimonio ha ido viento en popa: creció un 49% entre 2010 y 2011, y es dueño de parte de dos empresas gastronómicas: Unión Gastronómica SA y Sans Central, esta última propietaria de “Sans, panes y cervezas” en Serrano 1595 de Palermo Soho, frente a la plaza Cortázar. Tiene una casa de 500 metros cuadrados en San Telmo y un departamento de cien, una 4x4 japonesa y seis cajas de ahorro. Su mujer es asesora de la Secretaría de Medio Ambiente. Esta mezcla de Robocop y Aníbal Fernández controla personalmente parte de los cables de Télam, es productor aficionado de 6,7,8 y monitorea la pantalla de C5N, entre otros pasatiempos. En estos días fue quien se ocupó de encabezar la andanada de frases equivocadas del Gobierno respecto a la marcha de las cacerolas: “Les preocupa más lo que pasa en Miami que en San Juan”, “no pisan el pasto para no ensuciarse”, “estaban todos bien vestidos”. Se convirtió, sin quererlo, en el mejor propagandista de la próxima protesta. Investigación: JL/ María Eugenia Duffard/Amelia Cole
Multitudinaria marcha a dos años del asesinato del joven militante Mariano Ferreyra Organizaciones de izquierda, universitarios y partidarios del PO marcharon desde el Congreso a la Plaza de Mayo. Ausencia del kirchnersimo. Los dirigentes del Partido Obrero presidieron la marcha. | Foto: Télam El 20 de octubre del 2010, militantes del Partido Obrero organizaron una manifestación junto a los empleados tercerizados de la ex línea ferrroviaria General Roca, para reclamar por el pase a planta permanente y la inmediata reincorporación de los trabajadores despedidos. Durante la marcha, una patota que respondía a la dirigencia sindical de la Unión Ferroviaria, embistió con arma de fuego a los manifestantes. Mariano Ferreyra, militante del PO de 23 años, murió producto de un balazo en la cabeza. Con motivo del segundo aniversario de su muerte, el Partido Obrero junto a distintas organizaciones de izquierda, universitarias y sindicales, marcharon desde Congreso hasta Plaza de Mayo para reclamar por Justicia. Sin embargo, ninguna agrupación kirchnerista se hizo presente, ni adhirió a la convocatoria. "Cadena perpetua para Pedraza y a todos los responsables", fue el pedido de la movilización que se realiza en el marco del juicio oral por el crimen del militante que tiene como imputados a la cúpula sindical de la Unión Ferroviaria con José Pedraza a la cabeza. La movilización fue encabezada por los dirigentes del PO, Jorge Altamira, Christian Castillo, Néstor Pitrola, Marcelo Ramal y Gabriel Solano. También se hicieron presentes Rubén “Pollo” Sobrero, Vilma Ripoll (MST), Myriam Bregman (PTS) y algunos representantes de la CTA. Detrás de ellos, más de 20 mil de jóvenes de distintas agrupaciones sociales y partidos políticos marcharon al grito de “basta de burocracia sindical” y “perpetua para Pedraza y todos los responsables”. Durante la manifestación, uno de los documentos que se leyó fue de los familiares de las víctimas de la tragedia de Once, quienes también reclaman Justicia por los 51 muertos y centenares de heridos. En esta línea fue que el dirigente del PO, Gabriel Solano señaló que “si después del asesinato de Mariano el gobierno hubiese desarmado la mafia ferroviaria se habría evitado el accidente de Once”. En el documento central, las organizaciones firmantes sostienen que “las amenazas y actos de intimidación contra testigos de la causa ponen de manifiesto que las patotas de Pedraza continúan activas”, y más adelante agrega: "Mientras en el juicio se acumulan pruebas contra la cúpula de la Unión Ferroviaria, sus personeros continúan ocupando puestos claves en la gestión del sistema ferroviario”. Además, el documento denuncia la ausencia en el juicio oral por el asesinato de Mariano Ferreyra, por parte de los empresarios ferroviarios y los funcionarios de la Secretaría de Transporte.
El enigma y atractivo de las esferas de Costa Rica Referentes de una desaparecida cultura precolombina, desde hace más de medio siglo desvelan a muchos arqueólogos. Las enigmáticas esferas de piedra de Costa Rica. ¿Quiénes las construyeron? ¿Qué significan? Las enigmáticas esferas de piedra descubiertas en 1940 en la zona del Diquís, en el sur de Costa Rica, que podrían ser declaradas ahora Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidad para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Referentes de una desaparecida cultura precolombina, estas esferas de piedra que desde hace más de medio siglo desvelan a muchos arqueólogos, encierran un enorme misterio que intriga a científicos, turistas y a los pobladores del pacífico sur costarricense. Algunas de ellas tienen un diámetro de hasta 2,5 metros y un peso superior a las 16 toneladas. Sus alineamientos y tamaños hacen pensar en simbologías de rangos e identidad, en señales astronómicas, en guías geográficas o en significados religiosos y fúnebres. Incluso hay quienes abogan por presuntas orientaciones para seres extraterrestres. Cristian Kandler, director del Museo Nacional de Costa Rica, dijo a agencia DPA que “se trata de un vestigio de una cultura precolombina, cuyo origen y su rastro de desconoce”, a pesar de los numerosos estudios realizados por expertos tanto costarricenses como extranjeros, indicó. Las primeras esferas, algunas de menos de cincuenta centímetros y un kilogramo de peso, fueron descubiertas en torno a 1940, cuando una compañía transnacional frutera realizó excavaciones en la zona de Palmar Sur como parte de un proyecto de explotación bananera. El área de influencia de las mismas es el valle del Diquís, enmarcado por el río Térraba y el Sierpe, a unos 250 kilómetros al sur de la capital costarricense. El Museo Nacional, con el apoyo de una empresa cooperativa, entre otras, impulsa la creación del “Parque de las Esferas” en un terreno de diez hectáreas ubicadas en las cercanías de Palmar Sur, donde aún quedan vestigios de esos monumentos de granito semienterrados. Tras ser descubiertas casi por accidente, se produjo un verdadero saqueo. Parte de estas milenarias piedras fueron llevadas al extranjero, entre otros a Estados Unidos, y otras pasaron a adornar jardines de residencias privadas y a engrosar las bodegas de coleccionistas de obras precolombinas. En los últimos años, el Museo Nacional realizó una serie de acciones destinadas a recuperarlas y devolverlas al patrimonio cultural del Estado costarricense. El centro presentó un expediente ante la UNESCO para proponerlas como patrimonio cultural del mundo.
Cuando la publicidad era sexista y racista En los años 50, 60 y 70, para vender autos, ropa o cigarrillos, se apelaba a mensajes que hoy son chocantes. Y que, en teoría al menos, ya no se toleran. Crédito foto: DRNo era un chiste de humor negro ni un sarcasmo. Sino la imagen de dos bebés para vender un jabón que lavaba mejor con la pregunta del niño blanco al negro: “¿Por qué tu mamá no te lava con Fairy?” Otra propaganda de esta compilación, hecha por el semanario L’Express dice, para exponer las calidades de un adhesivo para cabello: “Cuando usted era una niña, recibir una linda muñeca para Navicad era muy importante. Ahora, es muy importante que usted sea a su vez una linda muñeca. Eso puede ser un juego de niños gracias al adhesivo para cabellos Scotch. Con él, sus cabellos secarán rápidamente. Sin olvidar que este adhesivo rosado hace juego con su tez”. “Arrójeles el humo a la cara y ellas lo seguirán a cualquier parte”, era también la sugerencia de un aviso de cigarrillos para “ellos”. Mientras que el desgraciado accidente que vivió el político estadounidense Ted Kennedy en el año 1969, cuando su automóvil cayó al río y se hundió causando la muerte de su acompañante, Mary Jo Kopechne –tragedia que frustró sus aspiraciones presidenciales para siempre- era usado por la Volkswagen para convencer acerca de las calidades del “escarabajo”: “Si Ted Kennedy hubiese manejado un Volkswagen, hoy sería presidente…” Racismo, sexismo e incorrección política eran algunos de los ingredientes a que apelaba la publicidad de entonces. (Vea otras imágenes en la galería relacionada).